El buey suelto
Al señor D. M. Menéndez Pelayo Doctor en Filosofía y Letras
Jornada I
- I -
El hombre
- II -
El caso
- III -
Los jueces
- IV -
El juicio
Jornada II
El primer paso
La primera catástrofe
Una hombrada
El demonio consejero
- V -
No es casa de huéspedes
- VI -
Entre Venus y Marte
- VII -
Varias catástrofes
- VIII -
De mal en peor
- IX -
Por las nubes
- X -
Lo que no había previsto Gedeón
- XI -
Lo que le duele a Gedeón, y por qué le duele
- XII -
Opinión de un médico sobre un fisiólogo y otras miserias
- XIII -
Otro cambio de postura
- XIV -
Las pulgas de Gedeón
- XV -
El diablo, el fuego y la estopa
- XVI -
Un intruso
- XVII -
Los sobrinos del demonio
- XVIII -
La gran batalla
- XIX -
Post nubila phoebus
- XX -
Un incidente
- XXI -
De escalera abajo
- XXII -
Otro incidente más grave
- XXIII -
El tercer incidente
- XXIV -
Lo que era de esperar
- XXV -
El alma de Judas
Jornada III
Saldo de cuentas atrasadas
Continuación del anterior
Los vecinos de Gedeón
- IV
Castillos en el aire
La poesía de un solterón
La tienda de la esquina
La vanguardia de la muerte
Los parientes de Gedeón
In articulo mortis
Cabos sueltos