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    Vidas de los españoles célebres
     Manuel José Quintana; prólogo de Antonio Ferrer del Río
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Apéndices a la vida de Balboa.

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- I. -

Sobre el perro Leoncico.



     «Asimismo quiero hacer mencion de un perro que tenia Vasco Nuñez, que se llamaba Leoncico, y que era hijo del perro Becerrico de la isla de San Juan(259), y no fué menos famoso que el padre. Este perro ganó á Vasco Nuñez en esta y otras entradas mas de dos mil pesos de oro, porque se le daba tanta parte como á un compañero en el oro y en los esclavos cuando se partian. Y el perro era tal, que lo merecia mejor que muchos compañeros soñolientos. Era aqueste perro de un instinto maravilloso, y así conocia al indio bravo y al manso, como le conociera yo é otros que en esta guerra anduvieran é tuvieran razon. E después que se tomaban é rancheaban algunos indios é indias, si se soltaban de dia ó de noche, en diciendo al perro, ido es, búscale, así lo hacia, y era tan grave ventor, que por maravilla se le escapaba ninguno que se les fuese á los cristianos. Y como lo alcanzaba, si el indio estaba quedo asíale por la muñeca ó la mano, é traíale tan ceñidamente sin le morder ni apretar, como le pudiera traer un hombre; pero si se ponia en defensa hacíale pedazos. Y era tan temido de los indios, que si diez cristianos iban con el perro, iban mas seguros que veinte sin él. Yo vi este perro, porque cuando llegó Pedrarias á la tierra al año siguiente de 1514 era vivo, y le prestó Vasco Nuñez en algunas entradas que se hicieron después, y ganaba sus partes, como he dicho; y era un perro bermejo, y el hocico negro y mediano, y no alindado; pero era recio y doblado, y tenia muchas heridas y señales de las que habia habido en la continuacion de la guerra peleando con los indios. Después por envidia, quien quiera que fué, le dió al perro á comer con qué murio. Algunos perros quedaron hijos suyos, pero ninguno tal como él se ha visto después en estas partes.» (Oviedo, Historia general, libro 29, cap. 3.)

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