publicidad

 

Página principal
    A Dios por razón de estado
     Pedro Calderón de la Barca
 Concordancia      Página principal Enviar comentarios Ficha de la obra Marcar esta página Índice de la obra Abajo
ArribaAbajo

A Dios por razón de estado


Calderón de la Barca


[Nota preliminar: edición digital a partir de la de Pedro Pando y Mier, Autos Sacramentales, alegóricos y historiales..., Madrid, Manuel Ruiz de Murga, 1717 y cotejada con la edición de Nicolás González Ruiz, Piezas maestras del teatro teológico español, 4ª ed., Madrid, Biblioteca de Autores Cristianos, 1997, t. I, pp. 618-651.]

PERSONAS
 

 
EL INGENIO,   galán.
EL PENSAMIENTO,   loco.
LA GENTILIDAD.
LA SINAGOGA.
ÁFRICA.
EL ATEÍSMO.
SAN PABLO.
EL BAUTISMO.
LA CONFIRMACIÓN.
LA PENITENCIA.
LA EXTREMAUNCIÓN.
EL ORDEN SACERDOTAL.
EL MATRIMONIO.
LA LEY NATURAL.
LA LEY ESCRITA.
LA LEY DE GRACIA.
Tres mujeres que cantan.
Coros de música.




 
Suenan instrumentos, y mientras se canta la primera copla sale al tablado EL PENSAMIENTO, vestido de loco, como huyendo del INGENIO, que procura detenerlo.

 
MÚSICA
    Gran Dios, que ignoramos,
abrevia el tiempo
y haz que te conozcamos,
pues te creemos.
INGENIO
    ¿Dónde, Pensamiento, vas? 5
Detente.
PENSAMIENTO
Si eres tan necio
que haces pretensión de que
se detenga el Pensamiento,
¿cómo de sabio blasonas
y altivamente soberbio 10
Ingenio te llamas?
INGENIO
Como
una cosa es que el Ingenio
parar te quiera, y otra es
que tú pares; y püesto
que son actos encontrados 15
tu libertad y mi afecto,
pues cuando te he menester
en las esferas del Cielo
sabes bajarte al abismo,
y si en el abismo quiero 20
hallarte, está ya de esotra
parte del mar, revolviendo
de uno a otro instante la inmensa
fábrica del universo,
tan veloz que el viento aún no 25
te alcanza, con ser tú el viento.
Con todo, esta vez permite
que tenga, no digo imperio
en ti, sino voluntad,
y conmovido a mi ruego, 30
párate, porque tú quieras
pararte, no porque quiero
pararte yo.
PENSAMIENTO
Sí lo haré,
persuadido, no sujeto;
que quiero aquesta vez, dócil, 35
hacer verdad el proverbio
de que no hay loco tan loco
que no esté algún rato cuerdo.
¿Qué me quieres, pues?
INGENIO
Saber
adónde vas, que, violento, 40
hoy más que nunca, me llevas
tras ti.
PENSAMIENTO
Los dulces acentos
de una métrica armonía
(que es en repetidos ecos
sonoro enigma del aire, 45
cuyo sentido no entiendo),
me arrebatan a saber
qué quieren decir, diciendo.
MÚSICA
    Gran Dios, que ignoramos,
abrevia el tiempo, 50
y haz que te conozcamos,
pues te creemos.
INGENIO
    La misma duda que tienes
es también la que yo tengo,
y la misma confusión 55
que tú padeces, padezco;
a Dios, que ignoran, aclaman
estas gentes.
PENSAMIENTO
Sí, pues vemos
cuán claramente sus voces
lo publican, repitiendo. 60
MÚSICA
    Gran Dios, que ignoramos,
abrevia el tiempo...
INGENIO
    Pues ¿cómo es posible que
den, o bárbaros, o ciegos,
culto a Dios, de quien no saben 65
que Dios sea, prosiguiendo?
MÚSICA
    Haz que te conozcamos,
pues te creemos.
PENSAMIENTO
    Eso es lo que yo no sé,
y saber quisiera.
INGENIO
Luego,
70
yendo a un mismo fin los dos,
¿así no iremos opuestos?
PENSAMIENTO
    Claro está, pues a un fin mismo
van Ingenio y Pensamiento,
fuerza es por aquel instante 75
avenirse.
INGENIO
Según ello,
ya por este instante amigos,
¿juntos hoy los dos podremos
penetrar lo enmarañado
de ese monte, en cuyo centro 80
las voces se escuchan?
PENSAMIENTO
Sí,
y de mi parte te ofrezco
asistirte hasta que apures
del sacrificio tan nuevo
la causa, pues a los dos, 85
en alcance del misterio,
a mí me toca el pensarlo
y a ti te toca el saberlo.
INGENIO
   Pues para que con mejor
noticia pueda el concepto 90
(que embrión del alma, aún no
informa órganos del cuerpo)
en lo que ha de discurrir
hacerse capaz, primero
que lo discurra a esta parte 95
ocultos examinemos
voces y acciones.
PENSAMIENTO
Bien dices
y es a propósito el puesto,
que ya de aquí se descubre,
en el más oculto seno 100
de esa bárbara montaña,
un edificio soberbio.
 
(Descúbrese una montaña y vese la fábrica de un templo abierto a todas partes, y en el frontispicio esta letra: «Ignoto Deo».)

 
INGENIO
   Rústica casa, sus riscos
son de la joya de un templo,
que en sus entrañas construye 105
la Gentilidad de aquellos
ingeniosos moradores
de la Grecia.
PENSAMIENTO
Y aunque abierto
a cuatro vientos está,
ni ara, ni altar tiene dentro, 110
ni imagen, ni simulacro
de quien se intitule dueño
de su culto.
INGENIO
Solamente
en el frontispicio veo,
por clave a su medio punto, 115
de un tarjetón el letrero,
como inscripción que dedica
la fábrica de su bello
edificio.
PENSAMIENTO
¿Y cómo dice
la inscripción?
INGENIO
«Ignoto Deo».
120
PENSAMIENTO
    ¿Al Dios ignorado?
INGENIO
Sí.
PENSAMIENTO
    Pues ¿cómo puede ser eso?
Dios ignorado, ¿no implica
contradicción?
INGENIO
Y es tan cierto
que a no ser comunicable, 125
Dios no fuera Dios, lo pruebo;
con que imperfecto el bien fuera
no comunicado; luego
no pudiendo el ser de Dios
ser nunca bien imperfecto, 130
ha de ser comunicado;
hable allá entre los hebreos
aquel Texto de Abacuc,
en que le espera su pueblo,
no sólo como hoy le adora 135
en tantas obras inmenso,
pero tan comunicable,
que le trate el alma y cuerpo;
pero esto es de otro lugar;
y así, desde éste escuchemos 140
qué género de hostia dan
al Dios ignorado esos
que, ignorándole, le aclaman,
y ya alumbrados, y ciegos,
de su templo a los umbrales 145
dicen cantando y tañendo.
 
(Sale la MÚSICA cantando y los hombres que puedan y mujeres vestidas a lo romano, bailando, y detrás LA GENTILIDAD, con corona de laurel, manto imperial, espada y bengala, y mientras cantan va hacia el templo.)

 

 (Cantando.) 

    Dios no sabido hasta ahora,
pues solamente por Fe.
MÚSICA
Gran Dios, que ignoramos,
abrevia el tiempo. 150
la Gentilidad te cree
entre los dioses que adora,
permite que quien te ignora
te conozca, a cuyo efecto.
 
(Bailando, cruzados atravesados.)

 
MUJER
   Ser, que sólo imaginado 155
te adivina la noticia
tal vez Dios de la justicia,
y tal vez Dios del agrado:
permite que declarado
te merezca el amor nuestro. 160
MÚSICA
    Y haz que te conozcamos,
pues te creemos.
GENTILIDAD
    Dios de pocos prevenido
y de pocos esperado,
a cuyas aras postrado 165
todo este pueblo ha venido:
ya que el templo te ha ofrecido,
ven a poseer el templo.
MÚSICA
    Y haz que te conozcamos,
pues...
INGENIO
Deteneos,
170
suspended los regocijos,
las músicas y los versos
que al viento entregados, leve
patrimonio son del viento,
y permitid a un errado 175
peregrino, a quien suspenso
trae del acento el imán
(si es que es imán el acento),
una razón de dudar
en vuestros ritos, oyendo 180
que a un Dios, de quien no sabéis,
dais religiosos obsequios.
¿Cómo es posible, que haya
en la ignorancia pretexto
que a eso os persuada?
GENTILIDAD
¿Quién eres,
185
advenedizo extranjero,
que sacrílego en dudarlo,
eres curioso en saberlo?
INGENIO
    Si de dudar la razón
no lo ha dicho, pues es cierto 190
que la razón de dudar
sólo le es dada al Ingenio,
el día que duda, al fin,
de saber, a cuyo efecto
trae, no sin causa, hoy así 195
aplicado el Pensamiento;
el Ingenio soy humano,
cuyo nombre compusieron
de tres etimologías
tres idiomas, pues el griego 200
dice que el Ingenio es
extensión de entendimiento,
y por la divinidad
del alma dice el hebreo
que es un no engendrado ser 205
del alma misma, añadiendo
el latino, a que es del alma
parte, no engendrado, siendo
el ingénito de donde
el nombre toma, supuesto 210
que ingénito y no engendrado
viene a traducir lo mesmo,
cuyo acento, corrompido
en hispanismos del tiempo,
de aquel infinito ser 215
hizo síncopa el Ingenio.
Y para que nada os quede
que dudar al argumento,
que he de poneros en sacra
objeción del rito vuestro, 220
amante soy de las ciencias,
por cuyo rendido afecto,
siendo Philos el amor,
y Sophia la ciencia, puedo
decir que Filosophía 225
es la dama que más quiero.
De ésta, pues, enamorado
es mi nombre, o de serlo
en la nueva alegoría
del acto que hoy represento, 230
yendo de historial sentido
y alegórico compuesto.
Dionisio, que significa
lo acendrado y lo supremo
de aquella divinidad 235
del alma, como diciendo
que es quintaesencia del alma
el nombre de que me precio.
Y si de curiosa acaso
no lo crees, fácil es verlo, 240
que Aquel que dijo Dionisio,
dijo (hable el Sacro Texto)
Divinidad destilada,
que es decir lo más intenso
de la porción de divina 245
que goza el alma, y si esto
no basta para saber
quién soy, aunque fue mi empleo
la escuela de Apolo, Marte
me admite entre sus estruendos, 250
cuando entre los aparatos
de sus máquinas, de fuego
no es el menos estimado
el arte del ingeniero;
y así, de pago, que es 255
posesión o heredamiento,
y de Aries, que es Marte, tomo
el sobrenombre, añadiendo
el Dionisio, que antes dije
Pago, y Aries, con que haciendo 260
a Dionisio Aries, y Pago
cabal mi nombre, a ser vengo
a dos luces por los dos
sentidos: en el primero
el de Dionisio Areopago, 265
en el segundo el Ingenio;
el Pensamiento, este loco,
que pocas veces atento
se ve a obedecer, me asiste,
con él y mi ciencia vengo 270
deseoso de saber
qué culto, qué rendimiento
es este que dais a un Dios,
si a la aclamación atiendo,
que ignoráis, porque quisiera 275
saber con qué fundamento
se da al templo, y no al altar
ni al simulacro.
GENTILIDAD
Oye atento,
que aunque en rigor no me toca
satisfacerte, pretendo, 280
ya que a dos luces me hablas,
mostrar que a una y otra atiendo.
Yo soy la Gentilidad,
cuyo nombre me dio el mesmo
significado del nombre, 285
pues las gentes que poseo,
por su grande multitud,
me aclaman así, advirtiendo
que en las gentes el mayor
número a mi cargo tengo, 290
bien que negando mis dioses,
el bárbaro Ateísmo ciego,
muchas me llevo tras sí;
pero no es del caso esto,
y así, hablando de mí sola, 295
a atar el discurso vuelvo.
Yo soy la Gentilidad,
y aunque corte es de mi imperio
Roma, por quien a segunda
luz también yo me interpreto 300
Europa, esta parte de Asia
hoy me merece, asistiendo
al ceremonioso rito
de los devotos festejos
de un ignoto Dios, a cuya 305
causa ves sin ara el templo,
altar ni estatua, porque
aunque noticia tenemos
de Él, es noticia remota,
y así, esperando y creyendo 310
que próxima la tengamos,
esta invocación le hacemos
en fe de venturo Dios,
como aclamando, y pidiendo
que al desocupado solio 315
venga a llenar el asiento.
Paréceme que tú ahora
entre ti estarás diciendo
qué razón hay para que
yo espere nuevo Dios, puesto 320
que en la Gentilidad mía
de uno el número pequeño
no puedo hacer falta, cuando
más de tres mil dioses tengo.
Pues para que no lo digas 325
y sepas con qué pretexto
al nuevo ignorado Dios
culto y fábrica prevengo,
sabrás que es porque entre tantos
sabios y doctos sujetos 330
como la escuela de Atenas
laureó en sus cátedras, siendo
de la gran Filosofía
honor, patria, lustre y centro,
los que más me señalaron 335
fueron los estoicos, siendo
cuidado de sus estudios,
de sus vigilias desvelo
el desprecio de la vida,
investigando, inquiriendo, 340
y apurando, siempre humildes
(si ya no siempre soberbios),
la sacra naturaleza
de los dioses discurriendo
en una primera causa, 345
a cuyo cargo quisieron
que estuviese reducido
el orden del universo;
de éstos, pues, al creer que todo
debajo está de un gobierno 350
y que con igual arbitrio
cuida algún poder inmenso,
desde el hombre hasta el gusano,
y desde el mayor lucero
a la menor planta, dijo 355
uno, había un Dios supremo,
todo manos, todo ojos,
todo oídos a que luego
causa, añadió, de las causas.
Otro, que dijo muriendo, 360
ten de mí misericordia,
cuyos dos altos acuerdos
pusieron en esperanzas
de que había de venir tiempo
que este Dios, causa de causas, 365
de ojos, manos y oídos lleno,
se nos declare, y se dé
a conocer y así, a efecto
de persuadirle con dones
y de obligarle con ruegos 370
en este sagrado monte,
que yace, eminente, en medio
de Heliópoli, ciudad
del sol, y Atenas, asiento
de las ciencias, consagró 375
la vecindad de esos pueblos
ese alcázar, dedicando
la majestad de ese templo
al ignoto Dios, a cuyos
umbrales cada año hacemos 380
festivas aclamaciones,
y pues que ya, satisfecho
tu discurso, no le queda
réplicas al argumento,
nada respondas, sino 385
ociosamente suspenso
atiende al alegre culto
de nuestra Música, puesto
que en materias de fe, sólo
toca callar al Ingenio. 390
INGENIO
    Bien dices, pues aunque ya
quiera responder, no puedo
según me deja admirado
de vuestro rito el pretexto;
y así, proseguid, que yo 395
ni lo apruebo ni repruebo.
¡Ay, Pensamiento, contigo
qué de cosas que hablar tengo!
PENSAMIENTO
    Pues luego me las dirás,
que, por ahora, más quiero 400
introducirme en el baile
que en la duda.
INGENIO
Según ello,
¿no me cumples la palabra,
pues me dejas?
PENSAMIENTO
No te dejo
sino es póngome de esotra 405
parte por este momento,
que soy un poco alegrillo
de cascos, y más deseo
verme por aqueste rato
bailando que discurriendo. 410
INGENIO
    Cuando tú no te pusieras
de parte de tus festejos,
tus músicas y alegrías,
te pusiera yo, y aún tengo
(por notarlos de más cerca) 415
de introducirme con ellos.
PENSAMIENTO
    Pues va de máscara y baile.
TODOS
    De tono y letra mudemos.
PENSAMIENTO
¿En él entras?
INGENIO
Esto sólo
es seguir mi Pensamiento. 420
 
(Empieza la Máscara, guiando LA GENTILIDAD y EL INGENIO, y luego EL PENSAMIENTO y los demás.)

 
MÚSICA
   Al sacrificio de Dios ignorado
acude devoto y festivo el afecto.
 
(Vueltas en cruz.)

 
UNA VOZ
    Mostrando si es causa
de todas las causas,
que humano responda a la 425
causa el efecto.
TODOS
Mostrando.
MÚSICA
    Al sacrificio.
OTRA VOZ
    Pidiendo, si es manos,
oídos y ojos,
que venga a tocarnos, oírnos 430
y vernos.
TODOS
Pidiendo.
 
(Cruzados en ala.)

 
MÚSICA
    Al sacrificio.
 
(Bandas hechas.)

 
PENSAMIENTO
    Pues ya tres mil dioses no
valen por uno,
cuando el tres es uno 435
y los otros son ceros.
 
(Bandas deshechas.)

 
MÚSICA
    Al sacrificio.
 
(Suena ruido de terremoto y se asustan).

 
TODOS
   ¿Qué es esto, cielos, qué es esto?
GENTILIDAD
    ¿Qué impensado terremoto
en todos cuatro elementos 440
se amotina contra el sol?
PRIMERO
    ¡Qué prodigio!
SEGUNDO
¡Qué portento!
TERCERO
    ¡Qué maravilla!
CUARTO
¡Qué asombro!
 
(Suena el terremoto siempre.)

 
GENTILIDAD
    Abajo se viene el Cielo.
TODOS
    A las grutas de los montes 445
va