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Amaro Soladana Carro,
La poesía de Eugenio de Nora (Ensayo de
crítica objetiva), León, Institución «Fray
Bernardino de Sahagún», Excma. Diputación de León
(CSIC), 1987 Eduardo
Larequi Universidad de Navarra El presente libro -tesis doctoral de Amaro Soladana- constituye una de las aportaciones más interesantes de los últimos años a la bibliografía sobre la poesía española de postguerra, la cual se ve ahora enriquecida no sólo con una monografía sobre un poeta muy representativo de toda una corriente de la lírica española contemporánea, sino también como un trabajo riguroso y serio cuyos métodos de análisis merecen una detenida atención. En efecto, ya desde el título que preside el volumen y, de modo más evidente, en la introducción que abre el texto, es perceptible el rigor metodológico del estudio. Soladana se propone analizar la obra poética de E. de Nora a partir de varios principios complementarios -estructuralistas, pragmáticos, crítico-estilísticos y arquetípico-simbólicos- y con la constante e incontrovertible apoyatura de los datos obtenidos mediante un proceso de descripción, cuantificación y clasificación estadística. El análisis está organizado en tres niveles de abstracción progresiva, correspondientes a tres capítulos del libro -«La palabra y el verso», «El mundo imaginario», «La temática o cosmovisión poética»-, lo cual permite al autor progresar desde los aspectos más externos de la poesía noreana a los más esenciales, y fundamentar las conclusiones ofrecidas en éstos con los datos proporcionados por aquéllos. Antes de comenzar con el análisis propiamente dicho de la
poesía noreana, el autor nos ofrece en el primer capítulo
-«Datos biográficos y obra»- una biografía
En el segundo capítulo -«La palabra y el
verso»- Soladana aporta el estudio de los aspectos
léxico-semántico y métrico de la poesía de Nora. En
relación con el primero de dichos aspectos se proponen dos exploraciones
convergentes: en primer lugar, el análisis individualizado de los
términos léxicos y, a continuación, el estudio globalizado
del vocabulario, estructurado en esferas semánticas. Mediante la
aplicación del método de análisis
cuantitativo-estadístico a la totalidad del corpus poético el
autor determina el número de vocablos, sus ocurrencias y su
índice de frecuencia. De la comparación de estos datos con los
ofrecidos por el
Frequency Dictionary of Spanish Words, de
Juilland y Chang-Rodríguez, y previa aplicación de las
fórmulas estadísticas pertinentes, extrae conclusiones
reveladoras: la apreciable riqueza y variedad del léxico del poeta; una
insistencia característica en el empleo de sustantivos, síntoma
de un estilo nominal que valora la sustantividad de las cosas; la preferencia
por ciertas palabras que constituyen claves temáticas o
simbólicas; el predominio de sustantivos referentes al mundo interior
del poeta, la naturaleza y los productos de la industria humana, de adjetivos
que acusan tanto la atención a lo exterior como a la proyección
de la percepción lírica interior del poeta o que sugieren
alusiones espacio-temporales marcadas por la apertura y la imprecisión,
a través de las cuales se remonta desde realidades concretas o
anecdóticas a lo abstracto, simbólico o sustancial; la
preferencia por verbos intelectivos o de acción interior o aquellos de
acción exterior relacionados con las ideas de elevación o
violencia; y, finalmente, la escasez de neologismos, consecuencia de la
intencionalidad de comunicación verbal abierta del escritor. El
léxico característico de la poesía noreana se agrupa,
según Soladana, en tres esferas semánticas elementales: lo
humano, el entorno de lo humano y lo trascendente-religioso, coincidentes con
sus tres constantes temáticas: el hombre, la Naturaleza y la
aspiración del hombre a una cierta trascendencia. La esfera de lo humano
es la que merece una atención una atención más destacada
por parte del poeta, cuya visión de la realidad es claramente
antropocéntrica. Soladana destaca el enraizamiento sensorial y la
corporeidad de su discurso poético, corporeidad equilibrada y
complementada por los lexemas en torno al mundo de la espiritualidad interior,
que se caracteriza por el predominio de los aspectos intelectivo y volitivo,
los cuales evidencian la preocupación por iluminar y esclarecer la
realidad y el carácter voluntarista e inconformista del discurso
poético. Todo ello configura, en opinión de Soladana, una
poesía muy intensa y de carácter fuertemente dialéctico.
Otros elementos constitutivos de esta esfera semántica son el campo de
la actividad
En el epígrafe dedicado al estudio de los elementos fónicos, distingue Soladana entre elementos externos del verso y elementos internos. Entre los primeros se encuentran el tipo de versos, el tipo de estrofas y la rima. El análisis de estos tres aspectos muestra la preferencia de Nora por formas métricas poco rigurosas, así como el equilibrio entre lo moderno y lo tradicional y, por otro lado, la fuerza simbolizadora de sus versos, que se ciñen adecuadamente a la variedad de sentimientos y pensamientos expresados por el poeta. Los elementos internos del verso -simbolismo fonético y ritmo- desempeñan también un importante papel en la poesía noreana; el autor destaca la utilización expresiva de la aliteración y la anáfora y pone de manifiesto la maestría del poeta en la utilización simbólica de los ritmos -es decir, su adecuación a los contenidos psíquicos del poema- y en los procedimientos sintácticos y métricos empleados para conseguir tal efecto. En la poesía de Nora predominan los ritmos lentos, expresión de su carácter reflexivo, sereno y equilibrado. El capítulo concluye con un análisis de la estructura de los poemas, que descubre la preferencia del escritor leonés por el interlocutor personal -síntoma del tono confidencial y el carácter proyectivo-comunicativo de su poesía-, el predominio de los textos de elocución considerativa, intimista o reflexiva y la prevalencia de una estructura compositiva que Soladana denomina «arquitectónica», de sólida armazón interna. El estudio del mundo imaginario de la poesía noreana
-objeto del tercer capítulo- está dividido en cuatro etapas. En
primer lugar, el autor analiza su configuración simbólica y para
ello opta por el método simbólico-antropológico
En el tercer capítulo -«La temática.
Cosmovisión poética de E. de Nora»- Soladana intenta
traducir el discurso poético a términos racionales que muestren
cómo el poeta contempla, organiza y valora su mundo interior y el cosmos
que le rodea. El principio central de la temática noreana es,
según el autor, la idea de la vida humana como tensión y desgarro
dialéctico entre polos opuestos -el deseo humano de pervivencia,
plenitud e infinito, enfrentado continuamente a la plenitud y a la muerte-, de
donde derivan la intensidad y fuerza dramática de la expresión
poética. El autor distingue tres aspectos fundamentales en la
temática noreana. En primer lugar, el tema del hombre y su
temática existencial, estructurado en dos momentos perfectamente
diferenciados: por un lado, el poeta testimonia la finitud humana, que se
revela en los subtemas de la soledad metafísica y aun cósmica y
la fugacidad del tiempo y la muerte; por otra, siente que es posible superar
esta fatalidad y ello queda evidenciado en la importancia y extensión de
otros subtemas, como la trascendencia -a menudo expresada como duda o
perplejidad-, el amor -presencia constante que crea un clima de gran intensidad
a lo largo de su poesía-, la belleza, la verdad y la libertad
-entendidas como meta que debe alcanzarse a través de un arduo proceso-
y, finalmente, la esperanza, no gratuita, sino fundada en el esfuerzo y la
lucha constantes. En segundo lugar, Soladana estudia la problemática
social de la poesía noreana; destaca la íntima relación
entre visión estética y dimensión ética del poeta y
señala que su interés por los problemas comunitarios es
también una forma de enfrentarse a la transitoriedad, la finitud y la
muerte. Por otro lado, la preocupación social del poeta adquiere un
frecuente tono patriótico, caracterizado por el rechazo de la
visión inmovilista del pasado histórico, el testimonio de un
presente caracterizado por la falta de libertad y la violencia
Al juzgar el presente libro debe señalarse la novedad que supone, dentro del panorama de los estudios sobre poesía española, la combinación de dos métodos muy distintos, pero convergentes en sus fines -el cuantitativo-estadístico y el simbólico-antropológico de Durand- en el estudio de la totalidad de la obra de un poeta. Sería muy interesante comprobar la eficacia de ambos métodos en el análisis de discursos poéticos más irracionales o herméticos que el de Eugenio de Nora, cuya declarada voluntad de practicar una dicción poética abierta ha facilitado, sin duda, la labor de Soladana. Por otro lado, hay que destacar la minuciosidad y el rigor que presiden todos los niveles del análisis. No obstante, y tal vez a causa precisamente del método elegido y de la estructura del estudio, éste resulta con cierta frecuencia repetitivo y mecanicista. Por último, quiero llamar la atención del autor y de los responsables de la edición sobre las abundantes erratas. En cualquier caso, creo que estos defectos no menguan el valor de un trabajo imprescindible para el conocimiento de la poesía española contemporánea.
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