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Fray Gerundio de Campazas

José Francisco de Isla


Índice

    • calificador de la suprema y general Inquisición, académico de la Real Academia de la Historia, censor diputado por su majestad para la revisión de libros en estos reinos, y redentor general del orden de la Santísima Trinidad de calzados, redención de cautivos, etc.
        • Patria, nacimiento y primera educación de Fray Gerundio
        • En que, sin acabar lo que prometió el primero, se trata de otra cosa
        • De los disparates que aprendió en la escuela de Villaornate
        • En que se parte el capítulo quinto, porque ya va largo
        • Estudia gramática con un dómine que, por lo que toca al entendimiento, no se podía casar sin dispensación con el cojo de Villaornate
        • Sale Gerundio de la escuela del dómine, hecho un horroroso latino
        • En que se da razón del justo motivo que tuvo nuestro Gerundio para no salir todavía de la gramática, como lo prometió el capítulo pasado
        • En que se trata de lo que él mismo dirá
        • Concluido su noviciado, pasa a estudiar artes
        • Prosigue Fray Gerundio estudiando su filosofía, sin entender palabra de ella
        • Del grave y docto razonamiento que un padre ex provincial de la orden hizo al predicador mayor de la casa donde estudiaba las artes nuestro Fray Gerundio
        • De la burla que hizo el predicador mayor del razonamiento del ex provincial, y de lo que pasó después con Fray Gerundio
        • De una conversación muy provechosa que un beneficiado del lugar tuvo con Fray Gerundio, si Fray Gerundio hubiera sabido aprovecharse de ella
        • En que se parte el capítulo pasado, porque ha crecido más de lo que se pensó, y se da cuenta de la conversación prometida
        • Cánsase de hablar el beneficiado, saca la caja, toma un polvo, estornuda, suénase, límpiase, y prosigue la conversación
        • Predica Fray Gerundio el primer sermón en el refectorio de su convento, encaja en él una graciosísima salutación, y deja los estudios
        • De los varios pareceres que hubo en la comunidad acerca de la salutación y talentos de nuestro Fray Gerundio, y de cómo prevaleció en fin el de que era menester hacerle predicador
        • En que se trata de lo que verá el curioso lector, si le leyere
        • De un enredo de barrabás que hizo el mal dimoño, para acabar de rematar a fray gerundio
        • Sálense a pasear Fray Blas y Fray Gerundio, y de las ridículas reglas para predicar que le dio aquél con todos sus cinco sentidos
        • Lee el maestro Prudencio el sermón de santa orosia; da con esta ocasión admirables instrucciones a Fray Gerundio, pero se rompe inútilmente la cabeza
        • Entra el granjero la cena; interrúmpese la conversación, y se vuelve a continuar de sobremesa
        • Estrena Fray Gerundio el oficio de predicador sabatino con una plática de disciplinantes
        • Donde se refiere la variedad de los juicios humanos, y se confirma con el ejemplo de nuestro famoso predicador Sabatino, que no hay fatuidad que no tenga sus protectores
        • Donde se pondrá lo que irá saliendo y verá el curioso lector
        • Lee Fray Gerundio un papel acerca del estilo, y queda aturrullado
        • Predica Fray Gerundio en su lugar, y atúrdese la gente
        • Expónense a la admiración algunas cláusulas del sermón de Fray Gerundio
        • Dase cuenta de lo que pasó en la mesa de Antón Zotes
        • De la conversación, no menos útil que graciosa, que se tuvo sobre comida
        • Levántase de la siesta el magistral, y prosigue la conversación del capítulo antecedente, con todo lo demás que irá saliendo
        • Corta el hilo y la cólera al magistral un huésped no esperado, pieza muy divertida, que a tal punto se apeó en casa de Antón Zotes
        • Donde se cuenta el maravilloso fruto que hizo el sermón del magistral en el ánimo de Fray Gerundio
        • Encárganle un sermón de honras, y no le escupe, con todo lo demás que iremos diciendo
        • Pide Fray Gerundio a su amigo Fray Blas una instrucción para disponer el sermón de honras, y éste se la da divina
        • Interrumpe la conversación un huésped inopinado que se aparece de repente; vuelven a atar el hilo, con todo lo demás que irá saliendo
        • Olvídasele la sed a don Casimiro; llegan a Campazas sin saber cómo; quédase allí el colegial aquella noche, y se evacúa el punto que se tocó y no se prometió en el capítulo pasado
        • Dispone Fray Gerundio su sermón y vale a predicar
        • Predica Fray Gerundio el sermón de honras con increíble aplauso, y encárganle la semana santa de Pero Rubio
        • Sálense a pasear los cuatro religiosos; y el padre abad, en tono de conversación, da a Fray Gerundio una admirable doctrina
        • Donde se refiere lo que no se sabe, pero al fin del capítulo se sabrá su contenido
        • Estornuda el beneficiado; interrúmpese la conversación con el «dominus tecum» y con el «vivan ustedes mil años»; y después se suena
        • Interrúmpese la obra por el más extraño suceso que acaeció al autor, y de que quizá no se encontrará ejemplar en los anales

    Fray Gerundio de Campazas
     José Francisco de Isla
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