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Índice alfabético
¡Ahí estás tú, secreto de la vida
Allí está lo que el mundo llama mundo
Allí está, Venecia, la dueña opulenta
Aparta de tus ojos la nube perfumada
Aun niño, me contaron
¡Ay! Aparta, falaz pensamiento
Ayer el alba amarilla
Bajad del monte al escondido valle
Bella es la luz de la rosada aurora
¡Bello es vivir; la vida es la armonía!
Bendita mil veces la luz desmayada
Broté como una yerba corrompida
Cólmame, Juana, el cincelado vaso
Con cien cautivos llevamos
Con f uria en el bosque luchaban los vientos
¿Conque ni puertas ni rejas
Corriendo van por la vega
¡Cuán descansadamente
Cuando a las puertas del nacer llamamos
Cuando al escribir en ellas
Cuando en la noche sombría
Cuando su luz y su sombra
Cuando tras vela afanosa
¡Cuán risueña es el alba de la vida
Déjame oír tu misterioso canto
De la luna a los reflejos
Despierta, Blanca mía
Dicen que todo al fin se desvanece
Dos gigantes los siglos nos trajeron
Dueña de la negra toca
El prado está sin verdura
El sol abre su oriente
En las frondosas campiñas
En manos del placer adormecido
En medio de un aposento
Entre pardos nubarrones
En un confín recóndito del cielo
En un escondido valle
En un rincón de Castilla
En un salón adornado
Eran aún los agitados días
Era un día de orgía y de locura
Esa es su sombra.....; el alma, avergonzada
Es Clara una hermosa niña
Escucha, hermosa cristiana
Es el poeta en su misión de hierro
Ese vago clamor que rasga el viento
¡Espléndida cabalgata!
Está la noche serena;
Está Zahara en una altura
Es una noche tranquila
Flor solitaria y silvestre
Gigante sombrío, baldón de Castilla
Hartas ¡oh patria! lágrimas corrieron
Hay pensamientos que en la mente viven
Hay una antigua capilla
Hay unas horas sin hora
Helos al pie de la cruz
Hizo al hombre, de Dios la propia mano
Juan Ruiz y Pedro Medina
La noche no tiene ruido
La noche, sobre el mundo desplomada
Lanzó al mundo en mitad de las tinieblas
Larga y pesada es la noche
Las lágrimas de los ojos
La sombra nos cobija
¡Lejos de mí, placeres de la tierra
Limpia es la noche y callada
Mañana voy, nazarena
Más pura que la luz de blanca luna
Me dicen que medio mundo
Mi nombre fué don Enrique
Mi querido Juan Engenio
Muerta la lumbre solar
Nace la rosa, y su botón despliega
Negra, ruinosa, sola y olvidada
Niña que creces ufana
No sé si por el valle de la vida
¡Oh! Que me place, Blanca
¡Orgía, dadme flores!
Perdidas de Villalar
Pintor: el viento se estrella
Por entre moradas nubes
Prestadme el dulce canto
Pues en ti, fuente, se mira
Qué dulce es ver muellemente
Qué te harás sola en el sepulcro lóbrego
Qué tenéis, hermanos míos?
Río Arlanza, si las fuentes
¡Salve, fértil campiña y prado ameno
Sentado en una peña de este monte
Serrana, ve si ha de ser
Sobre ignorada tumba solitaria
Son unas horas después
Sube pájaro audaz, sube sediento
Tienes ¡oh Wenceslao! cosas diábolicas
¡Torpe, mezquina y miserable España
Tórtola que solitaria
Triste canta el prisionero
Triste y lóbrega es la noche
Una ciudad riquísima, opulenta
Velaba entonces el cielo
Y al fin de tanto temer
Ya viene el revuelto otoño
Yo he sentido bramar al ronco viento
Obras completas. Poesías
José Zorrilla
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