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    Obra literaria de la Real Sociedad Vascongada de los Amigos del País
     © Luis María Areta Armentia
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- II -

Carta de Xavier María de Munibe sobre los problemas suscitados por su actividad teatral636


Azcotia y Septiembre, 29

Amigo, no extraño lo mortificado que tiene a Vm. la resistencia de Madama (C.P.B.) a que mi Sra. D.ª Petronila tenga papel en las piezas que se echasen en tiempo de nuestras Juntas, pero sí el que las Sras. de Vergara me hagan la injusticia de creerme un impío o a lo menos un Pe. inconsiderado que sacrifico a una diversión de cuatro amigos el honor y estimación y sobre todo el alma de mis hijas, permitiendo, no sólo el que salgan al teatro, sino el que salgan a él en un lugar diverso del de su residencia; y a la verdad si no viese yo el verdadero principio de esta ofensa en la ridícula y supersticiosa sujeción que servilmente rinden a un consultor poco experimentado e instruido que sin saber distinguir de colores tira todo por un rasero, y se alborota con sólo el nombre de comedia y teatro, lo miraría como un agravio tan indigno de las personas que me lo hacen como incapaz de que le disimulase sin dar una satisfacción pública.

Los teatros públicos, las comedias y otras piezas que se representan en ellos son y han sido siempre el objeto del sagrado furor de los Stos. Pes. de los Concilios, de los sabios legisladores y de todas las personas celosas del bien del público y sobre todo de la Religión. El Sr. Bossuet, Obispo de Meaux, es uno de los Príncipes de la Iglesia que hayan clamado más en estos últimos tiempos contra el teatro; pero ni este Sto. sabio hombre, ni las otras autoridades respetables que he dicho han reprendido sino el teatro corrompido como regularmente lo es todo público, y no el teatro corregido y bien purificado.

Este Sto. Prelado piensa muy diversamente de este último y hablando del que usan los PP. Jesuitas en sus Seminarios y Colegios hace grandísimos elogios de él. Más es: este Sr., siendo Preceptor del Delfín de Francia, hijo de Luis el Grande, dispuso y autorizó con su presencia varias funciones teatrales representadas por las educandas de San Ciro (aquella gran fundación de la Maintenon), encargando él mismo al gran Racine la composición de las piezas: y de aquí nacieron la Atalía, la Esther y otras que hacen igual honor a la destreza y religión de este Maestro del teatro francés.

Lo que el Sr. Bossuet piensan todos los hombres prudentes y varones verdaderamente sabios, y jamás he oído que nadie ha dicho lo contrario y haya puesto entredicho a las personas de bien que quieren divertirse inocentemente en representar una comedia o ópera en una casa particular (hablo siempre en el supuesto de que éstas sean corregidas y que a lo menos sean indiferentes).

Una de las piezas que pensamos echar en Vergara (que se intitula el Criado de dos amos) la representamos aquí ahora dos inviernos, sin que nadie tuviese que notar en ella, sin embargo de que la vieron todos los del lugar hasta los PPes. del Colegio. El P. Croce, que Vm. conoce muy bien, y puede dar sin duda un dictamen con tanta solidez como cualquiera de los PP. de ese Colegio, permitió a su penitenta, mi prima M.ª Xaviera, el que representase uno de los primeros papeles en ella, y este verano, habiendo pasado un criado fatuo de Eguía a consultar con él si podía copiar en conciencia la tragedia de la Clemencia de Tito (que también se debe representar en las Juntas primeras) que su amo le encargó copiase, después que la leyó le respondió con mucha discreción que de lo que debía hacer escrúpulo era de copiarla mal.

He dicho a Vm. todo esto para que esas Sras. vean que no soy hombre que parto a la ligera en asuntos de gravedad. Y quiero que sepan que aunque tengo una mujer de una conciencia nimiamente rígida, me hace más favor del que ellas me hacen, llevando la máxima de representarme buenamente los inconvenientes que la ocurren y de aquietarse con la determinación que tomase su marido, en lo que ciertamente me da una prueba más evidente de su verdadera y sólida virtud que si se empeñase en mantenerse en su ridiculez, viendo a su marido de un dictamen diverso, no obstante las reflexiones y reparos de ella.

Esto va ya muy largo y apenas me queda lugar para decir a Vm. que me ponga a los ps. de esas Sras., dé mis aftos. al Arraigo de la vivienda baja, y soy

Muy suyo de corazón

Xavier María




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- III -

Reglamento que se ha de guardar en las funciones de teatro que quiere tener la Sociedad de los Amigos del País en el tiempo de funciones637


l.-El teatro se ha de armar en una casa particular, bien sea propia de la Sociedad o de alguno de los Amigos que quiera prestarla: bien entendido que todos los gastos de armarle, iluminarle, etc... han de ser de cuenta de ella.

2.-El teatro se ha de disponer en una pieza bastante capaz para que, amás de los Amigos que han de estar en un circo separado, quepan también los convidados por la Sociedad sin confusión e incomodidad con separación de Caballeros y Señoras, y de suerte que haya dos vestuarios diferentes para las Señoras que quieran favorecer a la Sociedad con tomar papel en las piezas que se determinan representar, y los Actores, sin que haya comunicación alguna de un vestuario a otro.

3.-Ni en el teatro ni en vestuarios podrá entrar persona alguna sino las precisas para cuidar de las luces, etc... y ayudar a vestir, a excepción de una señora mayor y de respeto que cuide de las señoritas que tuviesen papel y un fiscal que nombrará la Sociedad para que todo vaya en orden.

4.-Los trajes han de ser correspondientes a los personajes que representen los Actores; pero siempre sujetos a las leyes más rigurosas de la modestia cristiana, y en el modo de presentarse y representar se ha de poner un sumo cuidado en huir del descoco afectado que hace perniciosos y justamente aborrecibles los teatros ordinarios, adaptando la compostura y gravedad a las personas que son a los diversos caracteres de las que representan o imitan, y teniendo presente (singularmente las señoras) que la prenda más recomendable y el adorno más propio que una persona bien nacida pueda mostrar al público es la modestia.

5.-No se echará pieza alguna que no esté examinada y aprobada por la Sociedad y que consiguientemente, lejos de contener cosa alguna contra las buenas costumbres, no sea capaz de reformar las malas y de introducir un horror al vicio y amor a la virtud.

6.-Cualquiera persona de juicio y de buena crítica que hallase que notar en alguna de las piezas teatrales que representen lo podrá (aunque no sea miembro de la Sociedad) hacer presente a la Junta o a cualquier individuo de ella en la inteligencia de que la Sociedad, lejos de ofenderse de ello, lo agradecerá su celo y le dará la debida satisfacción como a quien se interesa tanto de contribuir en uno de sus principales objetivos y fines.

7.-El Secretario correrá con el cuidado de convidar por esquelas a las personas más distinguidas del pueblo donde se celebren las Juntas de parte de la Sociedad, y nadie será admitido a función alguna como no manifieste su esquela de convite; pero ni la Sociedad ni el Amigo en cuya casa se haga la función podrá dar de refrescar a nadie, ni hacer otro gasto alguno más que los que se dijeron en el primer capítulo.




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- IV -

Memoria presentada a la Asamblea de 18 de abril de 1765 por el amigo secretario Miguel José Olaso638


Amigos,

La Historia nacional que desde el principio me pareció uno de los frutos más útiles y agradables que debe esperar el País de nuestra Sociedad viene a ser por la fortuna de nuestra buena parte, por el honor que debemos al Rey y por la expectación en que está al público una pieza que no puede tardar en salir.

En nuestra última Asamblea me ofrecí a trabajar en este asunto, considerándolo capaz de admitir alguna dilación; pero viendo la necesidad de adelantar desde luego esta obra, sin desviarme de ayudar a ella cuanto pueda, se hace preciso el que varios de vosotros os encarguéis de ayudar y trabajar esta obra.

Para que todo sea útil al fin que nos proponemos y vaya con fruto todo nuestro trabajo, me ha parecido proponer a vuestra consideración lo que juzgo necesario y conveniente al asunto.

1.-Que los sujetos encargados de esta obra recojan dentro del tiempo que os parezca los documentos y materiales que puedan para ella, formando cada uno con separación sus cartapacios, con el título de Memorias para la historia de la Nación y esto lo harán con mayor facilidad si reparten entre sí la colección de los diferentes ramos que comprende la Historia, v.g. encargándose uno de la Población, otro de los sucesos militares y políticos, otro del genio y costumbres de la Nación, etc... sin que quite que el que trabaja en una materia recoja cuanto encuentre de la otra, para sugerírselo al encargado de ellas.

2.-Que juntas estas memorias y juntos los colectores de ellas, determinen el orden y método con que deben colocarse en la Historia, examinado con crítica fina qué hechos se prueban auténtica y notoriamente, cuáles quedan en la esfera de probable y cuáles no tienen ni aún esta recomendación.

3.-De este examen resultará el graduar de una manera que no admita impugnación, a lo menos de fundamento, una pieza tan necesaria al honor de la Nación y a la gloria de la Sociedad. Y siempre será mejor que el volumen de la Historia sea menor, pero apurado e irreprochable que grande y acaso fabuloso.

4.-Para facilitar este examen de crítica parecen necesarias dos cosas. La primera, que los que han de formar las memorias entren instruidos de que al tiempo de formarlas han de dar precisamente específica razón de los instrumentos, archivos o memorias de que las han sacado, de modo que de los mismos documentos de que se ha de sacar la historia se pueda sacar su defensa. La segunda, que la Asamblea de nombrados sea en paraje donde no pueda distraer los de su objeto ni la diversión ni el cumplido. Así se hará el examen más breve, más segura y más quietamente.

5.-Para que los nombrados desempeñen su encargo, parece conveniente autorizarlos a pedir en nombre de la Sociedad no sólo a las tres Provincias y sus Pueblos, sino a otros archivos y particulares aquellos documentos que tengan al asunto. Nadie razonablemente se podrá negar a franquear estos papeles, siendo común el interés de una historia a cuya formación nadie todavía se ha atrevido. Pero si hubiese alguna comunidad que se excusase a esa súplica parece conveniente que sepa el público que carece de algunas luces por alguna negativa.

6.-Formando así el plan de la Historia, encargarán los nombrados a uno de ellos su extensión; y luego que esté concluida, la pasará de uno en uno a los mismos nombrados a fin de que cada uno, en la quietud de su gabinete, la examine, con sosiego sí, pero sin morosidad.

7.-Lo que cada uno notare que quitar o que añadir, lo prevendrá en un cartapacio suelto; y la Historia y estos cartapacios se presentarán a la Asamblea de la Sociedad, para que, examinando la obra, determine si se debe atener a ella con las notas o sin ellas.

8.-Estas y otras menudas advertencias que prevendrá vuestro cuidado son necesarias para una obra tan deseada en el País, y que sin duda tendrá la censura de efectos y desafectos de nuestra Patria y Sociedad, y por eso no creo sean de más las menores y más menudas advertencias.

9.-Sólo quisiera preveniros que hiciérais alguna reflexión en si convendrá que como por vía de ensayo y para la instrucción de los Alumnos se forme para la primera Asamblea de octubre una pequeña obra con el título de Comentario para la Historia de la Nación vascongada.

10.-Este trabajo que ha de servir de base al principal contribuirá mucho a habilitar a los que han de formar la Historia, a descubrir la extensión y cuerpo que pueda tener ella y el lugar que la ha de dar la estimación pública. Sobre todo se logrará el dar a luz una seña de lo que debe el País esperar de la Sociedad.

11.-Fuera de esto convendrá que hagáis también reflexión y determinéis de común acuerdo si así el comentario como la Historia de las tres Provincias ha de ir con separación de cada una de ellas o por cronología de todas juntas. Lo primero me parece más fácil; pero lo segundo más conforme al fin de nuestro instituto. La unión de estos tres cuerpos tan necesaria a su mutua felicidad es uno de nuestros objetos y cuanto sea hacer comunes sus glorias, creo que se acercará más a nuestro designio.

12.-No hay que temer el que esto acarree confusión. Siguiendo el orden de la cronología y usando oportunamente de la transición, me persuado a que pueden colocarse los sucesos con orden, con claridad y con hermosura, protestando desde el principio que la estrecha hermandad de todas tres Provincias, ni busca, ni admite preferencias. Así se excusará el quitar emulaciones y sentimientos que pudieran nacer o del orden de nombrarlas o del método de colocar sus varios sucesos.




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- V -

Informe a la Junta privada de Alava del descubrimiento romano hecho por D. Lorenzo Prestamero, miembro de la Sociedad639


En la Junta Privada de esta Provincia del día 2 del corriente (2 de abril de 1794) dio cuenta el Subsecretario D. Lorenzo Prestamero de haber descubierto algunos pavimentos mosaicos de un edificio romano magnífico, media vara debajo de tierra en heredades de la Villa de Miranda de Ebro y de la de Comunión de esta Provincia de Alava.

Al mismo tiempo presentó el plan y dibujo de uno de 16 pies de ancho con 24 de largo en el cual están las cuatro estaciones del año representadas en figuras de mujer hasta medio cuerpo con los atributos correspondientes de flores, espigas, parras y racimos, y la del invierno cubierta con su manto y debajo de ellas dos grifos. Estos seis cuadros están adornados con sus marcos bellísimos y diferentes grecas que los rodean haciendo un juguete muy agradable a la vista. Todo el pavimento se compone de piedrecitas pequeñas como media uña de color negro, blanco, rojo, amarillo, verde; unas de mármol y otras de tierra cocida y el todo forma una especie de alfombra delicadamente trabajada.

Pareciendo a la Junta muy digno de que se examine con atención este monumento, se le dio comisión al mismo D. Lorenzo para que haciendo más excavaciones y descubriendo algunos otros pavimentos, levantase seis planes, para en su vista determinar lo conveniente.

En desempeño de su comisión, pasó a aquel paraje con el Maestro de Dibujo Don Valentín de Arambarri, el día 8 del mismo mes y haciendo descubrir tres pavimentos, el 1.º de seis pies de ancho y catorce de largo, el 2.º de quince de ancho con diez y nueve de largo, el 3.º de trece de largo y doce de ancho. Se hizo el dibujo de ellos con la escala correspondiente, guardando con la mayor exactitud los colores de las piedras con que se formaban los adornos y figuras de estos mosaicos.

En el 2.º estaba la Diosa Diana de cuerpo entero, con su arco en la mano izquierda y la derecha en ademán de tomar una flecha de la aljaba que tiene por detrás y se deja ver un poco por el hombro derecho; el calzado parece de sandalias y hasta encima de la pantorrilla está cubierta con una especie de medias atadas con una liga y lazada hacia la parte exterior; el vestido muy regazado y compuesto de piedrecitas de vidrio de color verde y azul. Detrás de ella se ve un ciervo o corzo, ya domado al parecer, pues se distingue un freno o cordel que, pendiendo del bozal del ciervo o corzo, baja por el cuadro hacia los pies de Diana.

En los ángulos de este cuadro hay tres tiestos bellísimos: los dos con flores, el otro con peras, y el 4.º con un adorno mezquino que se conoce con evidencia ser remiendo posterior por haberse maltratado el pavimento y aun se conocieron otros dos remiendos en el campo en donde estaba la Diosa.

El último es un bellísimo repartimiento de cuadros también de diferentes colores sin figuras.

Amás de estos, siguen otros sin descubrir a treinta, cuarenta y aun sesenta pies de distancia de los primeros, como se reconoció por las diferentes catas que se han hecho del terreno.

También se descubrieron a la parte del norte del mismo edificio dos columnas de media vara de diámetro, de piedra dura, toscamente labradas, a una vara y trece pulgadas de distancia, las cuales están metidas en tierra con su superficie igual a los pavimentos. Y a dos varas de profundidad, hasta donde se han descubierto, se ve una pared de columna a columna y su reboque pintado con algunas líneas de tierra roja.

Al descubrir una puerta de comunicación debajo del pavimento n.º 2 se halló un casco de vasija romana de tierra roja, labores y bruñido como los de Sagunto y una moneda de gran bronce del Emperador Trajano.

En vista de esto no le queda duda a esa Junta que este monumento es romano y mucho más rico y suntuoso que el que se halló en la Villa de Rielves, tres leguas de Toledo, el año de 1780, de cuyo hallazgo dio cuenta el Excmo. Sr. Arzobispo de Toledo al Excmo. Sr. Conde de Floridablanca, Secretario de Estado, por cuya orden se continuaron las excavaciones y se levantó el plan de todo el edificio y de sus diferentes pavimentos para fomento de las antigüedades y de las Nobles Artes.

Esta Junta, después de haber reflexionado sobre el asunto, piensa que el Cuerpo de la Sociedad debe perfeccionar este descubrimiento, levantando el plan de todo el edificio, con su escala y después el de cada uno de los pavimentos de que se compone en particular, y con un breve discurso del paraje en donde se halla y de las partes de que se compone, etc... presentarlo a S. M. por medio del primer Secretario de Estado, el Excmo. Sr. Duque de Alcudia.

Discurre que el coste de todo podrá ascender a dos mil reales, poco más o menos, y cuando la Sociedad no pueda sobrellevar todo el gasto, podrá cargarse alguna cosa de esta Provincia y a los Socios que voluntariamente quieran suscribir a una obra que hará honor a la Sociedad.

Con esto se dio fin a la Junta.




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- VI -

Quintillas disparatadas del Conde de Peñaflorida640






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- 1 -


Con la historia de Mariana
Refiere Virgilio un cuento
Que cierta Ninfa de Diana
Por no ser buena cristiana
Fue metida en un convento.  5



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- 2 -


Salió Escipión Africano
A impugnar esta opinión
Publicando en castellano
Una gran disertación
Sobre el Caballo troyano.  10



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- 3 -


Con la cual se convenció
Que por razón natural
Y según la anatomía
No debe el cirio pascual
Arder en la Epifanía  15



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- 4 -


Discordes los pareceres
De todos los literatos
Al oráculo de Céres
Preguntaron si Pilatos
Se casó con dos mujeres.  20



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- 5 -


Respondió luego la diosa
Que proponerla acertijos
Era diligencia ociosa
Sabiendo que siete hijos
Tuvo Santa Sinforosa.  25



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- 6 -


Obscura fue la respuesta,
Y dijo el Rey Baltasar:
«Pues, Señores, ¿qué nos cuesta
Enviársele a preguntar
Al concejo de la Mesta?»  30



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- 7 -


Congregóse el Tribunal
Y el Rey Wamba de polilla
Con un texto de Marcial
Defendió que el Escorial
Es la octava maravilla.  35



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- 8 -


Alegando por apoyo
De tan justo raciocinio
Que el lance que llevó al hoyo
Al Secretario Santoyo
Se halla prevenido en Plinio.  40



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- 9 -


Teniendo por horror
Replicó Don José Negra,
Célebre compositor,
Que nunca estuvo en Ginebra
El Diablo Predicador.  45



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- 10 -


Que era entenderlo al revés
Pues con decreto severo
Mandó el Parlamento inglés
Que nunca sin el cordero
Se pintase a Santa Inés.  50



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- 11 -


Y aun con mayor acrimonia
Probó el poeta Menandro
Que aunque nació en Macedonia
El Magnífico Alejandro
Fue Colegial de Bolonia.  55



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- 12 -


Al modo que Constantino
Ya graduado en Alcalá
Como observa Calepino
Vio volver el agua en vino
En las bodas de Caná.  60



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- 13 -


Este es mi sentir
Salvo siempre el de la junta
Y vivo está el gran Visir
Que si alguien se lo pregunta
No me dejará mentir.  65



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- 14 -


Armóse una sarracina
Cuando Séneca citó
Los anales de la China
Probando que en Jericó
Se habló lengua vizcaína.  70



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- 15 -


Y qué si plantó la vid
El Patriarca Noé,
Por otra cosa no fue
Sino porque el Rey David
Vio en el baño a Betsabé.  75



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- 16 -


Que era un engaño evidente
De Mahoma en su Alcorán
Decir que el gran Capitán
Era Alférez o Teniente
Cuando les pintó Jordán.  80



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- 17 -


Y, en fin, que por ningún caso
Se debía conocer
Que allá en el Monte Parnaso
Tenga el Caballo Pegaso
La cola de Lucifer.  85



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- 18 -


Prevaleció esta opinión
Y el Conde de Benavente
A la sazón Presidente
Luego a Fray Luis de León
Dictó el acuerdo siguiente:  90



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- 19 -


Hoy a treinta de Febrero
Fallaron sus Señorías
Que es un hereje Lutero
Por haber dicho que Mías
No fue la patria de Homero.  95



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- 20 -


Y no obstante que Tarquino
Quiso engañar a Lucrecia
Debió el César Antonino
No presentarse en Venecia
Con hábito de Teatino.  100



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- 21 -


Aunque estuviese nombrado
Obispo de Calahorra
Pues bien se explica el tostado
El castigo del pecado
De Sodoma y Gomarra.  105



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- 22 -


Que aunque es muy cierto que Dido
Visitó a Don Pedro el Cruel
Y que la hermosa Raquel
Jura haber visto a Cupido
A los pies de San Miguel,  110



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- 23 -


No por eso dejará
De ser igualmente cierto
Que un gran Padre del desierto
Por purgarse con maná
Hubo de quedarse tuerto.  115



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- 24 -


Que en vista de estas razones
Deben los cuatro elementos
Y los dos Santos varones
Ir montados en Jumentos
A rezar las estaciones.  120



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- 25 -


Y que así Raimundo Lulio,
Arzobispo de Tesalia,
No deje que Marco Tulio
Aun en el calor de Julio
Beba en la fuente de Castalia.  125



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- 26 -


Con cuya resolución
Que archivaba ha de quedar
Se escriba luego al Japón
Para que venga Sansón
Al campo de Gibraltar.  130



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- 27 -


Y por tanto se estipula
Que en el portal de Belén
Vivan y se quieran bien
Y que hoy el Buey y la Mula
Por siempre jamás. Amén.  135




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- VII -

Décimas de una monja descontenta. Anónimo641




Mis padres como enemigos
Del estado que me han dado
En vida me han sepultado
Entre hierros y postigos:
Los cielos sean testigos  5
De violencia tan fatal
Cada día más mi mal
Se aumenta, al ver que mi dote
Me han pagado en un capote
De áspero sayal.  10

Ellos mismos sin razón
A violencia me rindieron
Cuando sólo conocieron
De boca mi vocación;
Torcieron mi inclinación  15
Cegaron mi entendimiento
Mi gusto se quedó yerto
Mi contento sepultado
Pues tengo el claustro cerrado
Pudiendo tenerlo abierto.  20

Desde que entré en religión
Nunca de llorar cesé
Y desde que profesé
Soy loca de profesión,
Solté a la imaginación  25
Las riendas del apetito,
Refrenarme solicito;
Mas en vano lo hago ya,
Pues loqueo lo que ha
Que en este hábito habito.  30

Si al refectorio obediente
Bajo en común observancia
Lo que me dan por sustancia
Lo tomo por accidente.
Quéjome criminalmente  35
Del esquivo y cruel hado
Pues más hubiera aceptado
Verme arder en voraz horno
Que detrás de un triste torno
Ver mi gusto trastornado.  40

Desearían mis pasiones
Y también mis desconsuelos
Si en vez de correrme velos
Me corrieran velaciones:
Siento en tantas aflicciones  45
Violentado mi decoro
Y aunque peno, gimo y lloro,
No es mucho si lo reparo,
Me saliera el coro caro
Pues nunca hice cara al coro.  50

Sólo en tanto sentir siento
Que más vale, aunque fingido
El agrado de un marido
Que la grada de un convento.
Si con este pensamiento  55
Por hallarme en tal estado
Mi pena sube en tal grado
Que todo me desagrada,
¡Oh quién dejara tal grada
Y tomara tal agrado!  60

Si tal cual Padre Maestro
Va a visitarme algún día
Si él me dice «Ave María»
Yo le digo «Padre Nuestro».
A todo fraile le muestro  65
Ceño raro y sequedad
Con una gran seriedad
Tratar tan sólo quisiera
Con uno que Padre fuera
Pero sin Paternidad.  70




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- VIII -




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Don Gil Cano Moya a la muy noble y esclarecida Sociedad Bascongada642


Soneto


¡O de la Patria entibo! ¡O dulce Ceres!
¡O Sociedad, que enjugar los sudores
De los más afanados labradores,
Y al artesano con ternura quieres!

Los jóvenes su madre dicen que eres,  5
Pues al que más se aplica das honores,
Y domas del mar duro los rumores,
Con que atraes al Comercio sus haberes.

¡O tú, que exemplo fuiste a tus hermanas
De Madrid, de Valencia y de Granada  10
Con las otras del Reyno tan humanas!

Llora las prendas de la vida amada
De quien sembró las dichas más tempranas
En la Noble Provincia Bascongada (sic).




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Del mismo al Excmo. Sr. Conde de Baños, Grande de España, etc...


Soneto


Cuando más engolfado en la grandeza
Al lado de un Augusto Soberano,
Tu carácter benéfico y humano
No olvidaba el socorro a la pobreza;

El deseo de ver en suma alteza  5
Las Artes levantadas por tu mano,
Te induxo a rebatir el luxo vano,
Que aniquila del Reyno la firmeza.

Al fin pudiste alzar con tu influencia
La Sociedad, que el Océano baña,  10
Desdeñando la bárbara indolencia.

Del filántropo armado en saña,
Uniste la justicia y la clemencia
Y tu muerte dexó llorando a España.




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Del mismo a Don Clemente Peñalosa y Zúñiga, Canónigo de la Santa Iglesia metropolitana de Valencia, autor del Elogio del Excelentísimo Señor Conde de Baños


Soneto


Destilando tus labios la eloqüencia,
Casta oblación a la virtud foreces,
No inspirando, como otros, las más veces
De mercenaria y de servil clemencia.

Clemente, sí; más justa tu sentencia,  5
Pues el mérito alabas sin dobleces
Yo no te lisonjeo: tú mereces
Que con Tomás643 iguale tu afluencia.

Con esta en nuestra patria has levantado
Una estatua inmortal a la memoria  10
De un bienhechor ilustre tan llorado.

En la posteridad será notoria
Su humanidad, y tú serás loado
Porque elogiaste su envidiable gloria.




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- IX -

Relación de los libros publicados entre 1750 y 1799 que forman parte de la biblioteca de la familia Verastegui-Zavala en Vitoria


(La relación se ha establecido por orden cronológico según las fechas de las publicaciones).


Libros franceses de religión

-CROISET, Jean: Exercices de piété pour tous les jours de l'année, Lyon, Bruyset, 1759.

-ANÓNIMO: L'incrédulité convaincue, Paris, Chambert, 1759.

-FLEURY, Abbé: Catéchisme historique, Lyon, Bruyset, 1767.

-ANÓNIMO: Les vies des Saints pour tous les jours de l'année, Limoges, Barbon, 1782.

-AN&O