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Notas1. En castellano ese lenguaje se llama jerga, equiparando su significación a la de la tela gruesa y rústica y a la del paño grosero, que también se llaman de ese modo. 2. «Por si eso no fuera bastante, ahí están las sociedades de vida airada, constituidas para empresas de fuerza contra el derecho, las cuadrillas de malhechores y bandidos, y aquellas otras que son su consecuencia, las brigadas de presidiarios en el sistema de prisiones en común. ¡Quién dijera que también allí se produce un derecho consuetudinario, y que ese derecho goza de autoridad como pudiera en una república bien organizada, con una policía celosa y experta y con numerosa Guardia civil y ejército sobre las armas! Puede estudiarse como notable ejemplo la antigua cárcel de Sevilla, en la viva pintura que de ella nos dejó Cristóbal de Chaves. Es todo un estado de derecho: como tiene su propia lengua y una literatura peculiar, posee un sistema de funciones y de autoridades, libremente constituidas entre los penados mismos, y con todo el prestigio debido a una larga tradición; todo un sistema tributario de patentes, gabelas y emolumentos; todo un código de costumbres, unas abusivas y criminales, otras legítimas o indiferentes, pero todas igualmente irresistibles, en cuanto que no puede sustraerse a ellas ninguno que se halle sometido a su acción con no estar apoyados en ningún género de fuerza material: ni la administración de justicia es poderosa a desarmar ese vicioso estado de derecho, sino mudando las condiciones en que tales sociedades viven, o más bien disolviéndolas, dejando a cada delincuente solo consigo mismo y envolviéndolo en una atmósfera de virtud y de purificación que restaure en su alma la perdida noción de la justicia.» (Joaquín Costa. Teoría del hecho jurídico individual y social, pág. 28.) 3. E. Laurent. Les habitués des prisons de Paris, pág. 410. 4. Lombroso. L'Uomo delinquente, 4.ª edic., t. I, pág. 479. 5. Tarde. La criminalidad comparada. 6. Loc. cit., pág. 475. 7. También considera Lombroso como curioso resto arcaico el llamar petun al tabaco, diciendo que procede del antiguo español. No hay tal cosa. Nunca se ha llamado petun al tabaco en España. Donde se le llamó peto fue en el Brasil, y este nombre puede considerarse tan arcaico como tabaco, pues es de la misma época próximamente, con la diferencia de que el uno sobrevivió y el otro desapareció, quedando aquél superviviente en parte, por haberle mantenido jergalmente su expresión metafórica, porque peto quiere decir pecho. En la Fisiología y chistes del cigarro, dice D. Serafín Estébanez (Escenas andaluzas, pág. 365): «En la Española la llamaron cohuva, en Nueva España pisciel, en el Perú sayre y en el Brasil peto: en Europa, unos la llamaron nicosiana, de cierto quidam llamado Nicot, que en la embajada que de Francia trajo a Portugal en tiempo del rey D. Sebastián tuvo conocimiento de esta hierba, y tomándola consigo la connaturalizó en Francia: otros la llamaron hierba regina o de la cruz; aquellos vulneraria; estotros piperina; pero los españoles hablamos y la llamamos tabaco y efetá: con tal nombre quedó bautizada para in eternum, porque los nombres que han de vivir los ha de dar la gente de más autoridad.» 8. Lombroso. Loc. cit., pág. 477. 9. En La Pícara Justina se dice (pág. 163, col. 1.ª). «Ahora que cosi, cosi, solía yo con este hombre hablar de la oseta y meter más ruido y armonía que gorrión en sarmentera; mas luego que le quise bien nunca tuve palabras.» 10. Loc. cit., pág. 487. 11. Véase más adelante la significación y procedencia de spilare. 12. El Diccionario de la Academia pone interrogativamente la etimología de bramante, por si pudiera derivar del árabe baram, copo de cordero. En mi concepto es una palabra de la jerga que ha pasado al lenguaje común. 13. Hablan de ello D. Sebastián de Covarrubias en el Tesoro de la lengua castellana, y Pablo García, Secretario del Consejo de la Santa general Inquisición, en el Orden de procesar, que se imprimió por cuarta vez en Madrid el año de 1622. 14. Acaso este lenguaje oculto debió su origen a causas menos reprensibles de lo que después ha sido su uso. Germanía al parecer significa hermandad, y no fue extraño que la formasen las generaciones oprimidas, que siempre ha habido en el mundo, para guardarse de sus opresores. (Quijote, t. IV, pág. 353. Nota de Clemencín.) 15. Pág. 225-2.ª 16. Pág. 226-2.ª 17. Pág. 241-2.ª 18. Pág. 242-2.ª 19. Pág. 256-1.ª 20. Pág. 244-1.ª 21. Pág. 244-1.ª 22. Págs. 221-1.ª, 248-1.ª-300-1.ª; «porque habiendo de buscar marisco», pág. 298-1.ª 23. «entrevaba la flor», pág. 226-1.ª; «entrevándome la flor», 237-2.ª; y el que nunca «flor entreverare», 242-1.ª; «y como les entrevaba la flor, burlábame de ellos», 288-2.ª 24. «que no hagan landre en capa, capote, ni sayo», 242-1.ª; «busqué hilo, dedal y aguja, hice una landre», 356-1.ª 25. «que ninguno descorre levas, ni las divulgue», 242-1.ª 26. «ni brame al que no fuera del arte», 242-1.ª «Cuando esto sucedió, luego hice dar aviso a mi capitán, que apenas alcanzó el bramo», 300-2.ª 27. «que los que tuvieren hijos, los hagan venteros, perchando con ellos las iglesias», 242-2.ª; «y si no les pecha lo ponen luego en percha», 301-1.ª 28. Pág. 282-1.ª 29. «estuve avizorando por todo aquello», 299-1.ª «Y después cuando nos avizoran en la agonía, cálanse las gabias, y no conocen a nadie», 300-1.ª 30. «Palas hay tan tiranos y desalmados, que luego estafan y lo aplican todo para sí», 299-2.ª 31. «Cuando no podían derramaban el poleo», 300-1.ª 32. «y muy águila para cualquier ocasión», 302-1.ª 33. «que no está entre la muerte y vida más del canto de un traidor cañuto» 302-1.ª 34. «ya siendo tomajón, pidiendo a mis amigos y conocidos del tiempo pasado», 345-2.ª 35. «Díceme que Soto, tu camarada, está malo, de que se burló mucho el verdugo con él, hasta hacerlo músico», 353-2.ª 36. «Era muy gentil azerrador de cuesco de uba; siempre había de ser su taza de profundis, que hiciese medio azumbre, y esto lo descompuso en el ansia», 354-1.ª 37. Pág. 354-2.ª 38. Pág. 298-1.ª 39. Esta palabra la acepta la Academia como de germanía, pero es gitana. 40. Cerdan de Tallada. Visita de la cárcel y de los presos, pág. 461, 2.ª edición. Valencia, 1604. 41. ¿Llamarían pino al miembro viril? ¿Quiere decir que durante el coito se planta un pino, representado el tronco por el miembro y la copa por el vello del pubis? Montaña, monte y por extensión campo, debe ser un derivado directo de la denominación monte de Venus, que se da a la región pubiana. 42. Del sanscrito manapá, bella, seductora. En castellano es la mujer con quien se tiene trato ilícito. En la Pícara Justina se dice: «y busque una aguzadera de puntas de trompos en la manflota» (pág. 158, col. 1.ª) 43. Ejemplo de eliminación: a-guanta = aguanta. 44. Concepto de dominio público. La pisa todo el mundo, como a la calle. 45. Concepto equivalente al de pisa. 46. Representa disimulo y recato; cerco es vuelta o rodeo. 47. Concepto económico. 48. Concepto de tributación. 49. Concepto de propiedad. Puede significar también, reunión de gente, por derivar cortijo de corte. 50. En castellano antiguo quiere decir «dispuesto, preparado, prevenido de lo necesario para una cosa». 51. Igual concepto que pisa. 52. ¿Pifia? 53. ESTRADA (del lat. strata, del italiano strada) f. Camino. Igual concepto que pisa. 54. Tronga, s. f. Barragana, manceba (DICCIONARIO CALÓ-CASTELLANO de D. Francisco Quindalé). 55. Del latín scrofa, puerca. Stroca se dice en la jerga italiana. Lombroso incluye esta palabra entre los arcaísmos. 56. Que está marcada. Alude a la marca legal y a las lacras venéreas. En el argot existen las dos palabras. Marque = mujer de ladrón: marquise = mujer pública. En la Pícara Justina se hacen frecuentes alusiones a este calificativo: «¿de qué le sirve a la pícara pobre hacerse marquesa del Gasto, si luego han de ver que soy marquesa de Trapisonda y de la Piojera y condesa de Gitanos?» (pág. 66, columna 1.ª) «Hoy se casa el monarca con su marca» (página 91, col. 1.ª) «Este es el día mayor de marca, en que vuestro monarca se casa con su marca» (col. 2.ª) Y porque me nombres, te digo que Marcos te llama Marca de más de marca» (pág. 112, col. 2.ª) «Lo de la marca se borre, que el rey no comete el marcar a gente de tan ruín marca; cuanto y más que un pigmeo como él no puede marcar a una giganta como yo» (pág. 114, col. 2.ª1) En Día y noche de Madrid se lee: «Pero conociéndole el capricho una de las marcadas de este país, le ha puesto en el estado que ves, pues lo mísero del vestido dice la posibilidad de su dueño» (pág. 418-col. 2.ª) 57. De penca (del latín pungere, punzar). Alude al acto del coito. 58. ¿Indica que unos hombres la dejan y otros la toman, tirándola, como a la pelota en el juego? Se llama pelota a la bolsa con dinero. 59. Deriva del latín gaudium, alegría, gozo. 60. De hurgar (menear o remover una cosa) y de mandar. 61. Coima, significa en castellano el derecho que se paga al garitero por el cuidado de prevenir lo necesario para las mesas de juego. 62. No conozco la formación jergal de ese nombre. Su aparente sinonimia con la ave palmípeda no debe tener relación alguna con el sentido oculto de este nombre. Sin embargo, si se la compara al cisne por la blancura, se la llama indirectamente blanca, es decir, tonta. 63. En el mismo sentido que se llama aduana al lupanar. 64. De izar. ¿Expresa figuradamente que la prostituta iza en el sentido de poner en erección? 65. ¿De consejo, por reunir en la mancebía a los señores? 66. De rabo e iza. Que no tiene rabo... disponible. 67. Del germano ruffer, alcahuete. 68. Del árabe cherif, jefe. 69. De gigante. 70. Del persa xah, rey. 71. Apócope de rufián. En la jerga italiana ruffo es fuego, y en la española rufón es eslabón con que sacan fuego. 72. Agermanado, amancebado = izado. 73. De engibar, guardar y recibir, y caire, lo que la mujer gana con su cuerpo. 74. De gaya, ramera. 75. MANUEL CARBONERES. Picaronas y alcahuetes o la mancebía en Valencia. Valencia, 1876. 76. Concepto económico. 77. Del árabe alcanz, tesoro. Concepto económico. 78. Encubridor. 79. Anuncio, propaganda. 80. Del alemán haren, el que lleva y trae mensajes. 81. De traer. No sé si la denominación trainel la emplean como jergal los escritores anteriores al siglo XV. El Arcipreste de Hita llama trainel a la alcahueta. 898.-A la tal mensajera nunca le digas mara, Bien o mal, como gorgee, nunca le digas pícara, Sennuelo, cobertera, almadana, coraza, Aldaba, trainel, cabestro, nin almohara. (Col. l.ª, pág. 255). Ciertamente la mayor parte de estos calificativos tienen índole e intención jergal. El de mara puede ser el origen de maraña (enredadera), que se da en germanía a la mujer pública. Llama también trainel a su criado, que sustituye a la alcahueta en sus oficios. 1595.-Pues que ya non tenía mensajera fiel, Tomé por mandadero un rapás trainel. Hurón había por nombre, apostado doncel, si non por quatorce cosas nunca ví mejor que él. Era mintroso, hebdo, ladrón e mesturero, Tafur, peleador, goloso, refestero, Rennidor, et adivino, sucio, et agorero, Nesçio, perezoso, tal es mi escudero. (Col. 2.ª, pág. 277) Por último, hay otra cita que seguramente hizo equivocar la interpretación al autor del glosario de las palabras antiguas que constan en los versos del Arcipreste. Habla éste de una zorra que, encontrando cerrada la salida del pueblo, se hizo la muerta y se dejó quitar algunas partes de su cuerpo, y sólo huye cuando pretenden quitarle el corazón. Un zapatero le quita la cola y aquí se alude nuevamente a trainel. 1389.-Pasaba de mannana por y un zapatero: O, dis, que buena cola! más vale que un dinero: Faré, trainel della para calzar ligero, Cortóla, é estudo más queda que un cordero. (Col. 1.ª, pág. 271) El autor del glosario dice que trainel es «el calzador del zapatero», y no se comprende fácilmente que de una cola se pueda hacer un calzador. Mejor se podría hacer un tirapié, instrumento indispensable para calzar (hacer calzado). Otra cita que conviene a explicar la etimología de trainel es ésta, del mismo Arcipreste: 140.-Luego seré contigo desque ponga un fraile Con una freila suya, que me dise: trayle, trayle. (Col. 2.ª, pág. 272). 82. De urgamandera. 83. De mandar. ¿Será también de tarar, por el uso del mandil? 84. De piltra = cama. De piltro = aposento. 85. Que lleva y trae nuevas o noticias. La nueva se llama fresca. 86. Probablemente este nombre es un automatismo. 87. Cachorro de rufián. 88. Pagote. Los que de mandiles están para ser rufianes y guardan la mujer para que la paguen. En la jerga moderna se llaman pinchos. 89. De cotarro. De coto = mancebía. 90. De manfla. 91. Derivaciones de caída sin más que la permutación de la d en r. Concordancia con «cairel», que también es llamado «caída». 92. Contracción de día y santo = día santo. El romance número 1592 del Romancero General, de D. Agustín Durán (tomo XVI de la Biblioteca de autores españoles, pág. 502, col. 2.ª) dice: El disanto fue Belilla A la baila de la aldea, El cabello suelto al hombro Y no como suele en trenza. Pensó que el solar ajeno A su mal pusiera treguas, Sin acordarse que al triste Más le entristecen las fiestas. Puede considerarse como un arcaísmo, que aún se emplea en Extremadura. El Diccionario de la Academia incluye también el adjetivo anticuado DISANTERO, equivalente a dominguero. 93. El hurto también se llama socorro. 94. ¿Del italiano lúdere, bromear, jugar, festejar? ¿Del provincialismo extremeño ludiar, «dar fermento a la masa con la levadura?» ¿De ludia, levadura? ¿Del latín levare, de donde deriva leudar = ludiar? 95. El Licenciado Chaves nos ofrece el siguiente expresivo testimonio: «Prendiose un Fulano de Molina por rufián, que en el arte (por no llamarle oficio a cosa tan mala) se aventajó a todos los de su tiempo; pues se le averiguó haber sacado de casa de su padre una doncella, la cual, creyendo a sus malas palabras de que se había de casar con ella, la engañó hasta que la puso en el lugar más público de Sevilla, que era una calle que la llaman del Agua, donde había otras muchas mujeres que vivían como las del partido. El cual la azotaba y castigaba el día que no le daba muchos dineros para jugar, porque también tenía su parte de fullero. Enseñábale a la miserable mujer, la orden que había de tener en llamar y engañar hombres, dándole sus lecciones, dos cada día, enseñándola deshonestidades, palabras, y fingimientos y monerías para sacarles el dinero, como tan diestro en saber de la manera que esto se ha de deprender, enseñar y tomar de memoria. Imprimió en ella, como en cera, tanta desenvoltura, que ya la celaba Molina (que así se llamaba) de los que visitaban su casa, que es venir a la mayor miseria a que suelen venir, según dicen los deste miserable oficio: de manera que para saber si eran del alma los que le hablaban, o contentos, que es su nombre propio de los que no llevan las mujeres interés, le hizo precio y postura de cada uno que entrase. Y como iban entrando, se estaba en la calleja, y a cada hombre que entraba echaba una china en la capilla de la capa; y después en presencia de la mujer echaba la cuenta por las chinas y aquello cobraba; y si faltaba algo la castigaba. Vínose la mujer a descubrir a otra de su trato, que le preguntó por qué la trataba mal Molina; contole la historia y al fin della concluyó la mujer diciendo: «No quieras saber más, hermana, de que trato con hombre que aunque quiera fiar mi mercadería y hacienda, no me da lugar ni puedo». Fue echado en galeras por diez años, y por las chinas fue llamado por mal nombre Echa-chinas.» 96. «He sabido -le escribe Molina- que mientras cumplo el tiempo de galeras te has acomodado con el Paisano, hombre desflorado, a quien los demás no sólo no respetan, pero aun le quitan lo que tú le das». 97. En la jerga actual llámase maleta (diminutivo jergal de malo) al mal torero. En germanía significa «mujer pública a quien trae uno consigo, ganando con ella». En la Pícara Justina se llama a la casa de prostitución «casa de las mujeres maletas» (pág. 102, col. 1.ª) 98. Véase el concepto de esquifada. 99. De birlar = estafar; birlador = estafador. 100. Concepto de hermandad. 101. Gente liviana. CHANFAINA = guisado hecho de bofes o livianos picados. En la Pícara Justina se dice: «no hay cosa criada sin chanfaina de malo y bueno» (pág. 163, columna 1.ª) 102. De cherinol. Probablemente este nombre califica las juntas de los rufianes principales. En el Coloquio de los perros, se dice: «y que saque a plaza toda la chirinola de esta historia» (pág. 211, Col. 2.ª) 103. Puede indicar la carga que lleva un esquife, o derivando de EQUIFAR (prevenir de remeros a las embarcaciones), significará picarescamente que todos pueden ser galeotes, si es que ya no lo han sido. 104. Concepto de hermandad. 105. Indica comunidad de lenguaje y comunidad de tradiciones y costumbres. Jacarandana (de jácara) = lenguaje de los rufianes. JÁCARA (del árabe zácar, narración de un hecho memorable). Romance alegre en que por lo regular se cuentan hechos o cosas de los jaques o de la gente rufianesca. Jacarandina = jacarandana = jácara, música para cantar o bailar. = Modo particular de cantarla los jaques. 106. Concepto de hallarse fuera de la ley. Para reunirse tienen siempre que dar un rodeo, esquivando a los agentes de la justicia. 107. Ansia = Tormento. 108. Bailar, en germanía, significa hurtar. 109. HACHA = baile antiguo: hacho = bailador. 110. Lombroso da una etimología inadmisible. Según él (L'nomo delinquente, t. I, pág. 470), murcio deriva de Murcia, derivado que tiene un carácter histórico, por tratarse de una región en que abundaban los ladrones. No sabemos si antes de decidirse a formular esa etimología, precisó históricamente la reputación ladronesca de la región murciana, que a nosotros nos es desconocida. Es verdad que en nuestro refranero se dice: Mata al rey y vete a Murcia, o vete a Málaga, o a otras muchas partes, lo que revela un concepto de impunidad. Pero no hay un refrán como el de En Malagón en cada casa hay un ladrón, y en la del alcalde, hijo y padre, que confirme la reputación ladronesca que Lombroso atribuye a los murcianos. Es más, ninguno de los lugares truhanescos, que constituyen una verdadera geografía delincuente, corresponde a Murcia. Tampoco consta en los lugares geográficos de la poesía rufianesca y sólo en un romance (Vida y muerte de Maladros) se dice que un ladrón había venido de Murcia, por no decir que había venido de murciar, o por decirlo de otro modo. Dice así: Y a Tarragón llegó el bramo que está dentro, en un garito, a solas con un lagarto (ladrón) que venido había de Murcia (de robar) aquella sorna (noche) a su lado, y repartían la farda (ropa) de lo que habían trabajado. En el Coloquio de los perros (Cervantes) dice, hablando de unos gitanos, que «Al cabo de veinte días me quisieron llevar a Murcia» (pág. 217), lo que, dada la reputación ladronesca de los gitanos, tan especificada por Cervantes, puede ser un modo de decir semejante al de J. Hidalgo cuando habla de Tarragón y de su compañero de robo y de botín. En el Quijote la única alusión que se hace a Murcia es la de los comerciantes que van a esa región a buscar seda. Tampoco en germanía hay ningún nombre que consagre la reputación ladronesca que Lombroso supone, como se consagra, en otro sentido, la de Sevilla, llamándola Babilonia («amparo de pobres y refugio de desechados» la llama Cervantes en el Coloquio, pág. 208, col. 1.ª), o la de Zaragoza, que promueve el que a todo pueblo se le llame Taragoza y a toda ciudad Taragozagida (que puede ser un revoltijo jergal de tarha (árabe) = derecho, y Zaragoza.) Mur es palabra anticuada, que significa ratón. (MURCIÉLAGO. Del latín mus muris (ratón) y caecus (ciego). Un antiguo refrán castellano, dice: «Lo que has de darle al mur, dáselo al miz». Miz es voz onomatopéyica que denomina al gato. Quevedo, manejándola, hace un chiste en la jácara Vida y milagros de Montilla. Por decir, adónde va mi querido, equivocose, y me dijo: «miz querido, hubo risa, y él perdone. Sancho dice este mismo refrán (Quijote, 2.ª parte, cap. LVI) llamando al gato por su nombre: «lo que has de dar al mur dalo al gato», y en otro refrán español se conserva la misma palabra: «Al mur, que no sabe sino un agujero, presto lo toma el gato». El Arcipreste de Hita no llama al ratón de otro modo. 90.-Pario un mur topo, escarnio fue de reir. (Col. 1.ª, pág. 230). Y así muchas veces más, en algunas empleándolo como diminutivo y como plural en otras. 1405.-Comenzo á querellarse, oyolo el muresillo. (Col. 2.ª, pág. 271). 1350.-Los mures con el miedo fuyeron al andar. (Col. 2.ª, pág. 269). Añádase que la terminación cio se emplea como despectiva, y resultará que murcio, sobre no tener relación alguna con Murcia (si no es la constante relación de los disimulos jergales), vale tanto como ratón o ratonzuelo (similirante), quedando reducida su significación histórica a una equivalencia de historia natural. De igual modo que antes a cierta clase de ladrones que se entrometían con facilidad en las faltriqueras, se les llamó murcios, hoy se los denomina ratas. Esta es toda la evolución del concepto. 111. Chirlar (voz imitativa) = hablar. Chirlerín = indiscreto. 112. Diminutivo de ladrón, concordando con el nombre de cachorro de perro = cachorro de ladrón. 113. Diminutivo de baile. 114. Aumentativo de baile. 115. Del latín similis, semejante, y rate, ratón = simili-rate, semejante al ratón = ladrón cobarde. 116. En la jerga actual ha quedado el calificativo de ratas para señalar a las distintas clases de tomadores, descuideros, safistas, etc. (Véase LA DELINCUENCIA HABITUAL). Ratón = ladrón de faltriqueras. 117. Del ladrón de mucha vista. 118. Del árabe atalayi, centinelas. 119. Del árabe abcer, plural de baçar, ojo, vista, perspicacia. En germanía, los ojos se llaman avizores. 120. Avispedar = mirar con cuidado o recato. 121. Equivale el adjetivo CHUZÓN, astuto, recatado, difícil de engañar. 122. BRASA, en sentido figurado, como se traduce en la locución «pasar sobre brasas». 123. Farabustear = buscar; fara = de far, hacer; bustear, corrupción de buscar = hacer - buscando. 124. Suena a concepto nobiliario en germanía. 125. Tomada directamente del francés sage. 126. GERIFALTE = halcón. 127. El carnero se llama balante (por su voz) y velloso (por la lana). 128. La gallina se llama gomarra y soma. En el Diccionario de la Academia se pone entre interrogantes la etimología de gomarra, refiriéndola al sánscrito Kumára, joven. ¿Será soma, elipsis de Sodoma, y Gomarra, alteración de Gomorra, aludiendo al vicio de esas dos ciudades, en atención a que a la gallina la monta el gallo? También se llama coba, porque cobija los huevos para incubarlos y los pollos para abrigarlos, y piedra, por su quietud cuando incuba. El pollo de gallina se nombra gomarrón; el gallo, rey, caporal, obispo, capiscol (porque canta) y misacantano (porque canta cuando dicen la misa de alba). 129. El cerdo se llama gruñente por su voz o gruñido. 130. Se comprende a todos los ganados que pastan en el monte. El cabrón, o macho cabrío, se llama barbado, barbudo. 131. De almifor (del árabe almifar, caballo ligero); almifora, la mula. El rocín se llama postillón. 132. Bestia en germanía se dice treza, con el significado común de animal cuadrúpedo y, sobre todo, de labor. Cuatrero deriva de cuatro, pues el caballo, además de almifor, se llama cuatro; el cuartago, o caballo de poco cuerpo, cuatropeo, y el asno, cuatro de menor. 133. Porque va en tropel o cuadrilla. 134. De cica, que en germanía significa bolsa. Teniendo en cuenta que cicatero quiero decir en castellano algo semejante a avaro, cica, en el significado jergal, es la bolsa del avaro (cicarazate) o de los ahorros. La bolsa se llama también en germanía cuadrada (por su forma), pelota (por estar repleta, de dinero), zaino (tal vez por lo oculta, pues zaino, como adjetivo castellano (del árabe hain, traidor), significa «traidor, falso y poco seguro en el trato») y cigarra (el bolsón cigarrón), tal vez porque sobándola suena con un ruido equivalente al canto del insecto de este nombre, canto que en el experimento popular se produce cuando al insecto se le toca el vientre. El asidero de la bolsa se llama pezón. 135. La capa, se llama red (porque envuelve y sujeta), nube, nublado y noche (porque cubre y emboza) y agüela (tal vez porque esta prenda dura mucho). 136. El cepo de iglesia, donde se deposita la limosna, se llama en germanía Juan, probablemente porque allí sólo se echan los ochavos. Juan dorado se llama la moneda de oro, y Juan platero la de plata. 137. La seda se llama en germanía alcatife (¿del árabe alcatifa, tapete o alfombra fina?) y babosa. 138. Cachucha se llama el oro en germanía. Cachucho, en castellano antiguo, significa cartucho. ¿Es por el continente por lo que califica el contenido la denominación jergal? Se llama también el oro en germanía mina mayor, en superposición a la plata, mina menor. La dobla de oro se llama turquía. 139. De hormiga. 140. Bajas - maneras = poca habilidad para el oficio de ladrón. 141. Ave de rapiña. 142. De volar. 143. ¿De ventana o de viento? Probablemente lo segundo. 144. En germanía se llaman alta la ventana y la torre, altana el templo. 145. Guzpataro = agujero. 146. Cala = agujero. 147. La ganzúa (de gancho) se llama en germanía calabaza (de cala, agujero, y baza (del árabe baza, dominar); clauca (del latín clavícula, llavecita); sierpe (porque se enrosca en la cerradura) y pescada (de pescar, porque pescado es el robado con ganzúa). Picador y percador, equivalen a pescadores en el sentido de equiparar la ganzúa con el anzuelo, por estar doblada. 148. Garabato, es un palo a cuya extremidad superior se encaja un hierro dispuesto para descolgar prendas. En germanía se llama garabo y mazo. 149. Filar, en germanía, es cortar sutilmente. La uña sobre la que se corta, se llama percha. 150. Landre = bulto de dinero. LANDRE, en castellano, «bolsa escondida que se hace en la capa o vestido para llevar oculto el dinero». 151. Por semejanza con los procedimientos del animal de este nombre. Derivado de «comadre». 152. En la jerga actual ha quedado la denominación genérica de tomadores para designar a cierta clase de ladrones. (Véase LA DELINCUENCIA HABITUAL.) 153. De volar. Se llama también levador (de levar, que en germanía es moverse o irse). 154. De RASTRILLAR = limpiar con el rastrillo lino, cáñamo, hierbas; recoger la parva de las eras. Como deriva de RASTRO, tal vez quiera decir que el rastillero, por su ligereza, no deja rastro. La mano, en germanía, se llama rastrillo. La denominación obedece a comparar los dedos con los dientes del RASTRILLO y la mano, en conjunto, con ese instrumento dedicado a limpiar y a recoger. En la jerga moderna, limpiar equivale a hurtar. 155. En germanía se llaman las manos zerras. Lombroso incluye entre los arcaísmos zera = mano. Despalmar (abrir las palmas) es quitar por fuerza, y palmar, dar por fuerza una cosa. La mano se llama también en germanía labradora (porque trabaja), ancla (porque sujeta) y carro (elipsis de a-garro; o de GARRA, expresando igual sentido de sujeción). Quitar o arrancar es talar. Sacar o llevar desbalijar. 156. Motar = hurtar. Desmotar = desnudar por fuerza a una persona para robarla. 157. ¿Del latín filius, hijo?-Véase la jácara Vida y milagros de Montilla (Quevedo). 158. Golondrino = soldado. De GOLONDRINA, tal vez porque van en compañías o bandadas. Golondrera = compañía de soldados. En el argot llaman al gendarme hirondelle de grève. Esta tendencia de los delincuentes profesionales está confirmada en el siguiente pasaje del Coloquio de los perros: «Quiso mi buena suerte, que hallé allí una compañía de soldados, que según oí decir se iban a embarcar a Cartagena: estaban en ella cuatro rufianes de los amigos de mi amo,»-«iba la compañía llena de rufianes churrulleros, los cuales hacían algunas insolencias por los lugares do pasábamos, que redundaban en maldecir a quien no lo merecía» (pág. 213, Col. 1.ª) 159. De GOLLERÍA, que deriva de gula. 160. De murcio (ladrón) y gallero, que indica que es un ladrón que roba cuando canta el gallo. 161. Variante de murcigallero. 162. Referencia a la opinión de que la lechuza roba el aceite de las lámparas de la iglesia. 163. Alude, tal vez, al camaleón, por lo que muda de colores. 164. De marear = navegar. Navegar, en el lenguaje común, tiene un sentido traslaticio. No navega sólo el que va en nave, sino el que con un carro se dedica a hacer transportes a localidades generalmente lejanas. 165. De bola, que en germanía significa feria. La llaman bola en sentido de movimiento, porque las ferias se celebran sucesivamente en distintas localidades. Por el mismo sentido de traslación se llama familiarmente BOLA a la mentira, porque la mentira rueda de boca en boca. Bolear = caer. 166. Aunque deriva de un determinado juego, como se trata de un engaño, existe aquí la relación natural entre flor y fruto. Cervantes la precisa en el siguiente pasaje del Casamiento engañoso: «Finalmente, nuestra plática se pasó en flores cuatro días que continué en visitalla, sin que llegase a coger el fruto que deseaba» (pág. 202, col. 1.ª) 167. TRETA, contracción de estratagema. 168. Monipodio manda inscribir a sus nuevos cofrades del siguiente modo: «Rinconete y Cortadillo, cofrades; noviciado, ninguno; Rinconete, floreo; Cortadillo, bajón». Coger debajo del brazo se llama bajamano, y el hurto que se lleva debajo del brazo, sobaquillo. 169. Trocar o cambiar una alhaja por otra = gardar; trueque o cambio de lo mismo = garda. Esta palabra no consta en el Vocabulario de Hidalgo, y sí en el Diccionario de la Academia. Sales Mayo la incluye como gitana, y como tal se menciona en la Pícara Justina. 170. Bribia = arte y modo de engañar halagando con buenas palabras. En la jerga italiana, birba = limosna. 171. Chanza = sutileza o astucia. Tocar = engañar; deshacer engaños = entubajar. 172. En las jácaras (Véase POESÍA RUFIANESCA) se mencionan varios procedimientos. Estebanillo González cuenta los siguientes: «señalando las cartas por las puntas para quinolas y primera, dándoles el raspadillo por la cartera, y echándoles el garrote y la ballesta para las pintas, sin otra infinidad de flores» (pág. 289, col. 2.ª)-«media docena de barajas, a las cuales yo y el italiano le dábamos con la de Juan trocado, y al garitero y a los tahures con la de Juan grajo» (pág. 290, col. 1.ª) 173. Bocadillo, de boca. Juego de bocadillo = juego de palabras. De esta clase de juegos mareadores era la bernardina, de que habla Cervantes en Rinconete y Cortadillo. En la jerga teatral se llama bocadillo a un inciso del diálogo. 174. Pala. Ponerse un ladrón delante de uno a quien le quieren robar para ocuparle la vista. 175. La feila (probablemente es una corrupción jergal de lo que en términos ordinarios se llamaría la hecha. Feita, por hecha, dice el pueblo en el Alto Aragón.) Flor que usan los ladrones cuando los cogen en algún hurto, que se fingen desmayados o con mal de corazón. 176. Compuesta. Cuando han robado a alguno, y los mismos ladrones parecen delante del que han robado, con diferentes vestidos. 177. Penchicarda (probablemente es una contracción de tres voces. La primera puede ser PENDENCIA, y la última, literalmente, carda, en atención a que esta clase de gente es llamada gente de la carda, y en esta treta quien sale cardado es el bodegonero.) Ardid que ejecutan algunos ladrones o rufianes en el bodegón, donde, después de comer o cenar, revuelven una pendencia, y así se salen sin pagar. 178. Pechardino de manga (de pechar. Tal vez se llame manga a la confabulación.) Cuando entre dos ladrones quieren hacer que pague alguno por ambos una comida o cena, concierta el un ladrón con el que ha de engañar, que reserven del gasto al compañero, y avisan al bodegonero que si lo que les diere a comer o a cenar monta diez, que pida veinte, y así da el uno de los ladrones y el que ha de ser Pechardino, cada uno su parte, y el tabanquero le vuelve los diez al uno de los ladrones, quedando pagado con los otros diez que le dio el Pechardino. 179. De PILLAR (del lat. pilare, despojar, robar.) PILLO, adj. fam. (pícaro), PILLUELO. 180. De ficar = jugar. Del italiano ficcare = meter una cosa en otra con poca violencia. Ficante equivale al participio presente (ficcante) del verbo italiano. La equivalencia más aproximada de ficante, es entremetido. 181. De espillar = jugar o quitar algo. Espillantes = los naipes. Espillo = lo que se juega o se quita. En la jerga italiana spilare es jugar. Lombroso la incluye entre las palabras extranjeras, como procedente del alemán. 182. Cierta llaman en germanía a la muerte. Tan cierta como la muerte, que ninguno puede eludirla, es cierto el tahúr en la ganancia. Este calificativo lo menciona Cervantes en El celoso extremeño. Refiriéndose a los jugadores dice: «a quien llaman ciertos los peritos en el arte» (pág. 159, col. 1.ª) 183. Probablemente no deriva de carretero, guiador de caballerías, sino de carrete; es decir, devanador. 184. Este nombre puede tener cierto alcance histórico en la historia del juego. Alude al juego de la taba, que, como es sabido, se juega con un hueso astrágalo. En Aragón se llama taquinero al jugador de taba. 185. Tal vez porque los dado son blancos. 186. De BRECHA. Mete dado falso y hace brecha. 187. De DAR y caire (lo que la mujer gana con su cuerpo). 188. Todavía queda en nuestro lenguaje usual alguna locución equivalente, como «tomar las de Villadiego» 189. Se puede considerar como un derivado del nombre de la bola que se emplea en el juego de las bochas, o del juego mismo del boliche; pero, dada la intención de los calificativos germanescos, es más probable que se refiera a boliche, red. 190. De GARITA. (Del fr., guérir, proteger; del al. nheren). Garitón, aposento. 191. En la jerga actual, los puntos son los jugadores. Es un calificativo sumamente generalizado a otras aplicaciones, y casi puede considerársele incorporado al lenguaje general. 192. La maldición se llama peste. El dado, en tal sentido, es maldición de los perdidosos. 193. Tal vez deriva de GANAR. 194. Tarafada, flor o trampa de los dados. Tarafana, aduana. Tarafes, los dados. Fusión de tara y afana. Concepto de tributo. 195. Probablemente es una alteración jergal de HORMA. 196. Por la forma cuadrada. 197. Del concepto de asta, que expresa longitud. 198. El nombre genérico de carro, que se da al juego, autorizaría a suponer el por qué se llama a los naipes bueyes y boyuda y al fullero carretero. 199. De obra. Corresponde también al concepto de bueyes. 200. El concepto debe estar tomado de los juegos cuya suerte consiste en reunir las cartas que constituyen la FLOR o suerte del juego. 201. De MAZA. Equivale a la locución «dar golpe». 202. De PANDILLA (de banda). Liga o unión. 203. Es un concepto jergal muy generalizado y derivado. Se aplica a designar todo complot para enredar a una persona. Se dice armarla, armársela, «buena se la están armando». También se dice «vamos a armar una partida», aludiendo a jugar a tal o cual juego. 204. De verruga. Tal vez llamen así a cierta aspereza en los naipes para conocerlos. 205. De REMOLÓN (del latín remorari, retardar). Remolar quiere decir hacer remolón el dado. 206. En el caló Pandar, v. a., es atar, liar, arrollar, estrechar, cerrar, encubrir. En la jerga actual se dice apandar en el sentido de recoger y extensivamente de robar. 207. De asta. 208. Acción de redoblar el naipe para hacer el fullero la flor. 209. Probablemente todas esas fullerías se reducen, como las que en la actualidad se conocen, al pego («echar el pego»), a la marca (marcar el naipe) y al salto (dar el salto de una carta). El cortadillo debe ser un modo de marca, como la raspa y la verrugueta, y el ballestón un modo de salto. 210. Corresponde al concepto de germanía = hermandad o cofradía. 211. A este grupo pertenecen los avispones (de avispedar mirar con cuidado y recato), de quienes hay en Rinconete y Cortadillo dos ejemplares en los «dos viejos de bayeta con antojos, que los hacía graves y dignos de ser respetados, con sendos rosarios de sonadoras cuentas en las manos». 212. De GAVILLA (del ar. abila, haz de mieses). Se dice GAVILLA de ladrones. 213. De azor, ave de rapiña. Azorero = compañero del azor. 214. De pulir, en el sentido jergal, que todavía se conserva actualmente. Pulir, puesto que significa CARDAR. (CARDUZA = CARDA.) 215. De garitón, aposento; garitero, aposentador. 216. Debe ser una derivación jergal de el polidor, pulidor; pulido = polinche, poleo. 217. La terminación es despectiva. 218. ¿De VIGOR = vigor-mío? En la Pícara Justina desempeña un papel importante la Vigornia. (Vease LA HAMPA.) La Academia escribe bigornio y acepta la etimología genérica, refiriéndose a bigornio (los de la), de bis, dos y cornu, cuerno. 219. Aunque la representación de los matones aparece tan limitada en el léxico jergal, véase en la POESÍA RUFIANESCA, cómo el carácter del rufián se define por lo valentón, y cómo a este carácter obedecen los nombres que se dan a las armas ofensivas y defensivas. 220. En 6 de Marzo de 1337, el rey D. Pedro IV de Aragón dictó la siguiente orden real sobre revocación del oficio de rey Arlot. («Aureum opus regalium». De revocatione officci regis Artoli.) «Nos, Pedro, por la gracia de Dios, rey de Aragón, de Valencia, etc. Como sea conveniente a la dignidad real, que aumente las virtudes en los súbditos y aleje los vicios, parece cosa impropia que el que está dedicado a cosas altas y eximias, tenga que entender en cosas de poca importancia y mayormente en negocios viles en los cuales hay peligro de las almas y naufragan las conveniencias del honor y el decoro de la justicia, para cuyo remedio debemos dedicar algún tiempo o encargarlo a otros. Sabemos, en efecto, que por alguno de nuestros antecesores, estuvo ordenado en otro tiempo que se pusiera al frente de las mujeres viles que sacan lucro de sus cuerpos, cierto personaje llamado el rey Arlot y aun otros, los cuales, exigiendo de ellas lucro torpísimo de su deshonesto comercio, las entregaban a quienes querían y disponían de sus casas y las poseían a ellas y a sus bienes como si fueran señores; y lo que aún era en mayor desprecio y ofensa de Dios y de los hombres, difamando a las mujeres buenas y medianas, las agregaban a estar en compañía de las malas por la fuerza o por la calumnia; por lo cual, perdida la vergüenza contra su propia voluntad, algunas veces (más de lo que debían) ejercían las pasiones infames de sus cuerpos, siguiéndose de los deshonestos principios de dichas ordenanzas, que sirven de fomen de torpeza para los venideros.» 221. La nomenclatura y sinonimia del rufián es muy variada en Francia. Además del nombre genérico de souteneur, le aplican los de homme de quantité, Greluchon, Barbillon, Mangeur de blanc, Poisson, Marlou, Miché, Maqueráu, Dos-vert Alphonse y otros. Entre los souteneurs los hay de diferentes categorías, personificando la alta el souteneur du grand monde o souteneur chic, y la baja el souteneur de barrière. El segundo, según el doctor Reuss (La prostitutión en France et a l'etranger) ha modificado esencialmente su fisonomía. Antes era un Hércules, siempre dispuesto a batirse y capaz de derribar un buey de un puñetazo. Hoy es un joven afeminado, frecuentemente imberbe, y en quien la astucia y la ferocidad sustituyen al vigor y a la fuerza. Según las más recientes informaciones, el souteneur du grand monde, comerciante, periodista, literato, abogado o médico, y necesariamente joven, de gallarda presencia y distinción en los modales, no es otra cosa que un hombre de placer. Pero el hábito, la experiencia y la necesidad lo transforman en souteneur chic, el más peligroso de los industriales del amor, porque se dedica a la rebusca de jóvenes hermosas, a fin de corromperlas y amaestrarlas en las habilidades del oficio, constituyéndose de ese modo, con un serrallo a disposición de todo el mundo, una buena renta. 222. Véase la representación que tiene el rufián en la POESÍA RUFIANESCA. 223. Evidentemente se llama así por los cabellos. Parece un derivado de MECHA. La terminación recuerda esos barbarismos mitológicos que Cervantes pone en boca de Monipodio y sus cofrades, y hace pensar si mechusa es corruptela de Medusa. 224. Puede suponerse, o que quiere decir airosos, o que representa su movilidad, cuando los agita el aire, o su encrespamiento, cuando los peina. 225. En la jerga actual se conserva ese nombre. En mi concepto, no tiene relación alguna con el nombre germanesco filar = cortar sutilmente. Me parece que no es otra cosa que un apócope de FILIACIÓN. 226. Enlazando este concepto con el de árbol, parece que es representativo de la cabeza o porra de un tronco o garrote. 227. Probablemente es un derivado de CHUCHEAR (de acuciar) = cazar con industria, valiéndose de señuelos, lazos, redes u otros arbitrios semejantes. 228. Tal vez alude a lo cortante del borde de las sienes. 229. De DIVISAR. 230. De avizorar = mirar con recato. De avizor (del árabe abcer, plural de baçar, ojo, vista, perspicacia.) 231. De columbrar = mirar. 232. Tal vez alude a la inserción, y sea este un caso de elipsis = in-jertas en la cabeza. 233. De los calificativos de las orejas, todos se comprenden menos los de gente y mirla. Asas de la cabeza, escarpias de los pendientes y hermanas por la duplicidad y la igualdad. Al que le faltan las orejas le llaman desasado. 234. Clamo se llama también la enfermedad. Este sentido de queja y sufrimiento, aplicado al diente, parece referirse a la necesidad imperiosa del hambre. 235. ¿Será limadero? 236. De DESOBAR (de des priv. y el lat. os, hueso.) = DESHUESAR. En la jerga actual se llama a la lengua la sin hueso. 237. La raíz de esta palabra autoriza en cierto modo a suponer que este calificativo del cuerpo puede traducirse como tragador, devorador. 238. Alude a navegar, en el sentido de caminar. 239. No es posible saber si este nombre contiene un concepto más hondo que el figuradamente representativo. Quevedo hace muchas alusiones al árbol, y particularmente al árbol seco. «En Sevilla el árbol seco Me prendió en el arenal». (Jácara VIII.) «Acumúlanme geridas Y algunas caras con hondas, Dos resistencias del sepan Y del árbol seco, otras.» (Jácara V.) «A la sombra de un corchete Vivo en aqueste lugar, Que es para los delincuentes Árbol que puede asombrar.» (Jácara II.) «Vimos á Diego García, Cernícalo de uñas blancas, Sopla vivo y sopla muerto Árbol seco de la gunta.» (Baile I) Lo de árbol seco parece referirse determinadamente a los corchetes y alguaciles. 240. Permutación de letras. Colocci, en la etimología de gippa, entre otras concordancias, incluye chepo, tomándolo como voz gitana, y no fijándose en que es permutación de «pecho». 241. O es alusión a la forma o al contenido. Si a lo segundo, por la médula de los huesos que se saca al servir el cocido para comerla. 242. Por la forma. 243. Bracio, del italiano braccio. Godo = rico o principal. Ledro, dra (Del fr. laid) = bajo, ruin, despreciable. También podría ser permutación de LERDO, aunque los dos adjetivos existen en germanía. 244. Porque trabaja. 245. De GARRA. 246. De RASTRILLAR, que en Germanía debe equivaler a robar, porque rastillero es el ladrón que arrebata alguna cosa y huye, y rastillado al que lo arrebatan. 247. Porque agarra hondo. 248. Cerrallas = cerradura de puerta; cerrón = llave o cerrojo y pestillo de golpe. En la jerga italiana zera es mano. Lombroso incluye este nombre entre los arcaísmos. 249. Alusión numérica a los diez mandamientos y alusión a que los dedos obedecen lo que les mandan. 250. Lo de gigantes lo dice el tamaño. Lo de tijeras puede aludir al procedimiento de los tomadores. Tal vez entonces, como ahora, se tomaban con los dedos tijeras ciertas cosas. Hoy se conoce a esta clase de delincuentes profesionales con el nombre de tomadores del dos. 251. De proveerse. 252. Del italiano GAMBA, pierna. 253. En nuestra novela hay alusiones no sólo a la torpeza del brazo izquierdo, sino a la zurdez como carácter que expresa orgánicamente algo de lo que Lombroso supone en el mancinismo. Cervantes le hace decir a D. Quijote (Segunda parte, cap. XLIII): «porque has de saber, oh Sancho, que no saber un hombre leer, o ser zurdo, arguye una de dos cosas, o que fue hijo de padres demasiado humildes y bajos, o él tan travieso y malo que no pudo entrar en el buen uso ni la buena doctrina». En la Vida de Don Gregorio Guadaña se lee (página 262, col. l.): «del legítimo matrimo salí yo, y del bastardo otro tan bastardo, que era zurdo». En el Soldado Píndaro se repite lo dicho por Cervantes: «No hay sobrescrito más patente de que uno es mal nacido ni señal tan segura de ruina natural, como mandarse a zurdas o no saber leer y escribir». 254. Salteador = salterio. 255. Hambre = lima. Diente = lumadero (¿Limadero del hambre?) 256. Apócope de GAZUZA. 257. ROZAR = cortar los animales con los dientes la yerba para comerla. Rozo = comida. Rozavillón = comer de mogollón. 258. También Colocci incluye esta voz como gitana, concordándola con mufla (pitanza), del dialecto zinganesco italiano. 259. Tal vez sea una corrupción del francés munir = municionar. Muquicion (comida) = munition (munición, pertrechos). 260. El vino se llama pió. En la jerga italiana piota es taberna. Este nombre, en la expresión jergal, no se puede afirmar si alude a la devoción que los bebedores habituales tienen al vino, al deseo vivo y ansioso que sienten por él, o al PIÓ, es decir, a la charla que sus efectos les produce. Probablemente es esto último, porque el vino se llama también en germanía tiple, turco (que debe querer decir embriagador, porque familiarmente se llama TURCA a la borrachera) y e cáramo (del árabe Kamr). Bebedor = Piador. Gran bebedor = Piarcón. Borracho = Piorno, Potado, Estilbón. 261. Del latín potare. Potado = borracho. 262. De cisco. 263. Tal vez es una voz onomatopéyica. El ja o jar se dice a los niños para que aprendan a manifestar el momento de sus necesidades excretoras. 264. En la jerga italiana el pan se llama también artón. Lombroso incluye este nombre entre los arcaísmos. 265. Del griego artos = pan. 266. De artifara. 267. Esta forma de denominar se observa en las palabras germanescas marquida y marquisa (rameras). ¿El marquiartife será el pan que proporcione la ramera a su rufián? 268. Permutación de letras. 269. El carnicero criojero. En la jerga italiana la carne se llama crea y ciolfa. Lombroso incluye estos nombres en los arcaísmos. 270. La raíz mur, con la terminación despectiva cio, denomina al ladrón. La raíz mur con la terminación ceo, denomina al tocino. ¿Puede admitirse que se haya formado esta palabra, -sobre todo si se considera que la terminación ceo es aumentativa- por encontrar cierta semejanza de forma entre el cerdo y el ratón, y parecerles este último un ratón grande? El cerdo se llama también gruñente. 271. Debe ser por lo blanco. 272. Del francés fromage. 273. Del latín murta y myrta. 274. Expresa repugnancia, y por contraste devoción al vino. Ansia se llama de igual modo el tormento. (Véase lo que se dice del «tormento de toca».) 275. De sorna = noche. (Del celta sorren, estar de mal humor). La noche, ademas de sorna, se llama capa, por antítesis al día, que es relámpago y clarea. El medio entre el día y la noche, es decir, la madrugada, la definen llamándola niebla y madrugón. En Andalucía el verbo sornar casi constituye un provincialismo. Es una de las voces de germanía que aún viven. El cielo se llama claro. 276. De alba = sábana. Albanado = el que duerme entre sábanas. Teniendo en cuenta que hay ladrones cuya denominación obedece a robar de noche (murcigallero y lechuza), o a los que están dormidos (murciglero) y que la terminación en ado es pasiva, en lo que se refiere al robo (murciado, rastillado, aliviado, desbalijado, despalmado, tocado, pescado, sangrado, desmotado y birlado, se llama a los que les hurtan o roban, les desnudan por fuerza o les estafan) se podría suponer que albanado es el dormido que es robado. 277. Lo mismo que en la nota anterior, por la terminación en ado. Cuando uno duerme y lo roban o matan, se dice de San Martín el dormido. 278. De claro = cielo. 279. ¿Del francés enture, operación de ingerir o injertar? Cualquiera que sea la etimología es indudable que enturar es mirar y es dar. 280. Ejemplo de elipsis. A-tisvar. 281. Desmotar es desnudar por fuerza a una persona para robarla. Desmicar debe equivaler a lo propio, pero por un procedimiento sugestivo. Tal vez se refiera esta manera de mirar a la prostituta. En la jerga moderna dar mico es gozar a la mujer y no pagarla. 282. Avispedar, debe ser mirar con un fin determinado que tiene algo de policía ladronesca. Lo demuestra el papel de los viejos avispones en Rinconete y Cortadillo. Lo demuestra también el que avispado quiere decir sospechoso o recatado. 283. También debe ser mirar con un fin determinado, que es el de la vigilancia. Avizor = el que acecha para dar aviso de lo que pasa. 284. Se conserva en la jerga actual y se dice soniche y sonsoniche. 285. Del latín garrulare; de garrire, charlar. 286. Del francés parler; del b. latín parabolare; del b. lat. parabola. 287. De charlar. 288. En los juegos de escondite de los niños se usa el orí, como voz de aviso para indicar que puede empezarse a hacer la busca. Sales Mayo lo incluye como interjección gitana, que quiere decir: ¡hola! 289. El significado literal de clamo está definido en el verbo germanesco clamar = dar voces. 290. Etimología desconocida. 291. La tumba se llama comba. 292. El puñal se llama baraustador. 293. El puñal se llama atacador. 294. Enterrar lo equiparan a plantar. Enterrado = plantado =planteado. 295. En la cárcel de Málaga recogí de unos jóvenes delincuentes profesionales, ya muy hábiles en su oficio, las siguientes frases tácticas, usadas en la jerga actual: Giribón, giribón de ne = que no viene nadie. Ango, ango, ya abucherameló = date prisa; dame lo que cojas. Né que viene la pasma = que viene la policía secreta. Anguri = que viene la pasma. Te chino = para que corten el cordel cuando la policía los lleva presos. Toma né = al dar la prenda robada. Pinchara al burno que ta placerao ar gao de mi me el parlo de sorna que abilla en el foso del chopo = Mira el hombre que se ha colocado a mi lado, el reloj de oro que lleva en el bolsillo del chaleco. SEÑALES. Estremecimiento de pies = que viene el jicho (el hombre). Castañeteo de lengua = que -viene la mujer. Tos = aviso para que no entre el que va a robar, porque hay peligro. 296. Del francés gars. 297. Del italiano fanciulo. La denominación ha quedado por calificar a las gentes de los barrios bajos de Madrid (chulos y chulas). Se llama también chulo al souteneur (chulo fandanguero). En el Alto-Aragón se llama chulo al criado pequeño. 298. Permutación de letras. 299. Desvergonzado, liso y sereno. 300. De TRISCAR (del gót. trhiskan, patear), hacer ruido. 301. De fuñar, revolver pendencias. 302. Astuto y taimado. 303. De REDOMA. (¿Del árabe reçom, sello con que se tapa una botella?) Arredomado en germanía es astuto o sabio. 304. Sutil, astuto. 305. Suspicaz, recatado. 306. Pueden añadirse los términos maleante (burlador) y moscante (amoscador). 307. Por lo blanco y por lo candoroso. 308. Negro equivale a indescifrable, y blanco a claro, que descubre en su fisonomía todo lo que es. 309. Del sánscrito mándara, gordo, pesado, perezoso. 310. Del francés dupe. ¿No podría ser también una elipsis de DRUPA (del latín drupa, maduro en el árbol?) 311. Este modo jergal se formó en Italia, donde iban nuestros reclutas a organizarse antes de pasar a Flandes, e iban tan mal equipados y pertrechados, que los llamaban bisogno. Desde entonces al recluta se le llama bisoño (en el vocabulario de Juan Hidalgo se escribe impropiamente con v). 312. Contracción de macaco, con que familiarmente se denomina al tonto. 313. Escandalizarse = arredomarse. 314. Enojarse = azorarse (deriva de AZARARSE; pero, al decir azor, también puede suponerse que es irritarse contra el ladrón). 315. Tristeza = noche. Entristecerse = anublarse. El concepto no es particular, sino general. 316. De TRÁPALA (voz onomatopéyica), ruido de los pies o vocería grande con alboroto y estruendo. 317. Aventuras y vida de Guzmán de Alfarache. Pág. 219, columna 2.ª, y 220, cols. 1.ª y 2.ª, cap. II. 318. Loc. cit. Cap. VII, pág. 251, col. 2.ª 319. Corrupción de HUELGA. 320. Confesar en el tormento = Cantar en el ansia. 321. PEROTUDO. Este romance es el primero que se compone en esta lengua, y advierta el lector que se llama BAILE, porque trata de ladrón que ahorcaron. (VOCABULARIO de Juan Hidalgo, pág. 7.) 322. Liga = amistad. Término genérico para las relaciones amistosas y amorosas. No hay ningún término que exprese el amor. 323. Guido (¿del italiano guida, guía?) 324. Belitre (del francés bélitre). 325. Comer sin pagar = mogollón; convite o comida de gorra = godería; el que echa la gorra = gorrón. 326. De calca = camino. Equivale a perdido en los caminos. 327. Contracción de extraviado. 328. Breve y ligero en ejecutar. En la jerga parmesiana, se llama breviario la carta (Lombroso). 329. Colocci, presenta las siguientes concordancias etimológicas de «carro»: dialecto cingaresco italiano, vurdón; persa, gurdón = dialecto cingaresco tchingané, vordón; gitano, verdón (campamento, lugar donde dejaban los carros). Supone, por lo mismo, que es una palabra perteneciente al caló. 330. Sánscrito grama; caló, gau. 331. Me parece voz compuesta de TARA (tasa) y afana. Afanar, en la jerga actual, equivale a robar. Puede ser también alteración de Atarazana, que esto y Aduana es la casa donde recogen los hurtos. La tienda o lugar donde se recogen los ladrones se llama rancho. 332. Guzmán de Alfarache. Loc. cit., pág. 221, col. 1.ª. 333. En virtud al uso y mística a la moda, le recomiendan al de la mística bribónica, que no incurra «en la vulgar costumbre de ser penitente de azote los Jueves ni Viernes Santos en las procesiones solemnes de esos días... tales acciones de virtud que hacen o suelen hacer los rufiancillos, por especie de galanteo, a sus chuscas». 334. Del latín manere, parar, permanecer. 335. Del árabe árida, viga travesera. 336. ¿De taja, exacción, impuesto, tributo, pago? 337. Los tres conceptos revelan suspicacia de delincuente. El de sospecha alude a que todo mesón es sospechoso por la gente que se reúne en él; el de talón alude a huida y fuga, y el de escalón (de escalar) alude probablemente a lo mismo. 338. Lo mismo que talón. 339. En el argot llaman prophète al bolsillo y a la bodega, como alusión a profundo. Tal vez por el mismo concepto se llame tasquera (del italiano tasca, bolsillo), y actualmente tasca, a la taberna. 340. Agostador = el que consume o gasta la hacienda de otro. 341. Del italiano ruffa, turba, confusión. 342. Estudiado el empleo de esta palabra en las jácaras, resulta aplicable a muchas cosas. En las jácaras anónimas y en las de J. Hidalgo se aplica el calificativo a las prostitutas doce veces («trae tras marcas godeñas»-«Catalina goda coima»-«¡Ay coima la más godeña»-«por ser tan godeña coima»-«sintió la marca godeña»-«estivar las marcas godas»-«ser de las godas del trato»-«marca las más goda y fresca»-«las dos marquisas godeñas»-«la más godiza ambladora»-«que en aquello es muy godeña»-«yo os do esta marca godeña»). Se aplica a los rufianes diez y siete veces. («El rufo como es godizo»-«No te hagas de los godos»-«que sea godizo y tenga, fuerte bracio y diestro corte»-«el godizo Cantatore»-«y a los jayanes godizos»-«no es de godo estar sin techo»-«viendo que es godizo el rufo»-«el godizo Cantatore»-«que los más godizos rufos»-«entre los godos más maco»-«jaque de los godos godo»-«jaques godizos y macos»-«que son los rufos godeños godo»-«de jaques godizos fuera»-«así, godizo Garrancho»-«quiero saber godo y rufo»-«godizos y fuertes jaques.) Quevedo dice: «en el calabozo grande»-«donde los godos están».-Se aplica dos veces a la agrupación de rufianes y lodrones («Desmánchase la gavilla-de los del godizo corte»). Califica dos veces las acciones («si no cumplió godamente»-«y fuera godizo hecho»). Expresa una vez generosidad («iba goda en ir sin lima»). Califica otra vez la habilidad («mas si era godizo en levas»). Indica dos veces alardeamiento («en la bayuca de Mata-godeando con Lucena» = «y hay más de dos que lo saben-que entre vosotros godean»-«no quiero garlo de godo»-«y charla de godo»). J. Hidalgo la emplea en una invocación «(Cante mi germana lira-un canto godo y altano).» Tres veces califica una prenda del traje mujeril, las sayas, («que de mis godas campanas»-«godas campanas engiba»-«y mis campanas (odeñas)». Una la cama «(sornavilla en piltra goda)». Una el comer y el hablar «(Rozan y garlan de godo)». Otra el comer y el beber «(munquen y pian de godo)». Dos el vino «con jajada y godo pio»-«un lucro de triple godo)». Y otra un animal «(ha prendado seis gomarras (gallinas)-y un godeño novarrón (¿pollo?)». 343. ¿Granado? Granido es también paga de contado. 344. Del latín longus. 345. El Diccionario de la Academia dice sucarro y sucarrillo. El Vocabulario de Juan Hidalgo dice suzarro y suzarrillo. ¿Derivará del italiano suzzare, enjugar, secar poco a poco? Parece concordante el que al pobre se lo llame agosto (agostatador, secador) y al criado suzarro (secador en parecido sentido). 346. Permutación de negro. 347. Del árabe chelf, cruel e innoble. 348. La Iglesia es salud. A partir de ese concepto, puede admitirse la derivación del italiano fárfaro, planta medicinal (Tussilago farfara. Lineo.) 349. Del latín messis, mies. 350. Palmenta = carta mensajera. 351. Lombroso recuerda esta denominación de justa a la justicia (giuesta dice) de la jerga española, recordando que de igual modo llaman en el argot a los Asises, e indica que Mayor considera que puede ser un atributo irónico. 352. A mí me parece que la denominación durindana tiene dejo irónico, en que se mezcla el sentido de lo duro y de lo ineficaz. Estebanillo González (pág. 292, col. 2.ª) dice, refiriéndose a una espada vieja: «y despojándome de la durindana». En la Pícara Justina hay otras dos alusiones: «que pienso que la vaina de la dicha durindana há muchos años que está preñada teniendo dentro de sí el intacto Joannes me fecit» (pág. 64, col. 1.ª): «se huelga de que la llamen hermosa y se derrite aunque sea durandarta». En el Diablo cojuelo se llama Durazután a una venta de Sierra-Morena («que hemos de ir a comer en la venta de Durazután, que es en Sierra-Morena» (pág. 30, col. 2.ª), nombre que puede estar inspirado en los anteriores. Sin embargo, la verdadera representación de la justicia, caracterizada en ese término jergal, consiste en uno de los atributos de la ley: la espada. Durindana es el nombre de la espada de Roldán, llamada Durenda, o, según otros códices, Durandarda, por el arzobispo Turpín, en la historia que se le atribuye de Carlomagno. En la historia vulgar castellana de Carlomagno, publicada por Nicolás de Piamonte, y en otros documentos antiguos, la llamaron Durandal. Durindana es el nombre más conocido y el que se le da en los Orlandos de Boyardo y Ariosto y en sus traducciones castellanas. En la historia del Caballero del Cisne, inserta en la Gran Conquista de Ultramar, que se escribió en tiempo del rey D. Alfonso el Sabio, la llaman Durandarte. Según la relación de los poetas italianos, Durindana pasa sucesivamente del poder de Héctor el Troyano a Pentasilea, reina de las Amazonas, a Eneas y a una Fada (Orlando enamorado, canto I). Aparece luego en manos del pagano Almonte, a quien se la quita Roldán, venciéndolo en Aspromonte y matándolo. Roldán, enloquecido por los amores de Angélica, la abandona. La encontró Mandricardo, príncipe heredero de Tartaria (Orlando furioso, canto XXIV), que la iba buscando por haberle exigido la Fada que completaría la armadura de Héctor quitándole la espada a Roldán (Orlando enamorado, canto II). A Mandricardo lo mató en desafío Rugero, entrando en posesión de su caballo y de sus armas, menos Durindana, que se la adjudicó Agramante al rey Gradaso (Orlando furioso, canto XXX, est. LXXIV). Éste había acudido a auxiliarle con 150.000 caballeros escogidos para adquirir el caballo Bayarte y la espada Durindana, pertenecientes a Roldán. (Orlando enamorado, canto VII, Lib. III). Gradaso lleva esta espada en el combate con Reinaldos de Montalbán (Orlando furioso, canto XXXIII), y luego en otro con Roldán, en la isla de Lipadusa, en que sale vencido y Roldán recobra a Durindana. (Cantos XLI y XLII). Según la historia del Caballero del Cisne, inserta en la Gran Conquista de Ultramar, la espada Durandarte la usaba Abrahín, rey moro de Zaragoza; se la ganó Carlomagno en Toledo, venciéndolo y matándolo, y sirvió después para armar caballero al jefe de la primera Cruzada, Godofre de Bullón. Esta espada dicen que era toledana y obra del maestro Galán, «uno de los mejores maestros de espadas que ovo en el mundo.» Según cuenta Turpín (cap. 23), era tan fuerte Durindana, que Roldán, en la batalla de Roncesvalles, dio con ella una cuchillada a un caballero moro dividiéndole en dos, o summo usque deorsum, ita ut alia pars saraceni el equi cedidit ad dexteram el alia laevam. Después, no queriendo que su espada viniese a poder de los moros, la quiso romper contra un peñón, y a los tres golpes quedó el peñón dividido y Durindana ilesa. Dice que en el puño tenía inscrito el alfa y el omega. (Véase la nota de D. Diego Clemencín en la edición de Don Quijote de la Mancha, tomo V, págs. 48-50.-Véase la nota que más adelante se pone a la espada Joyosa.) 353. HUERCO, CA, adj. ant. Que está siempre llorando, triste y retirado en la obscuridad. 354. De mayor. Lo equiparan al pastor principal que cuida de los ganados o cabañas. 355. Lo equiparan al matón. 356. Porque recibe avisos. 357. El escribano ha tenido siempre la reputación de ser el amo de las causas. La literatura picaresca está llena de alusiones a su poder y a sus abusos. Condensadamente lo dice Mateo Alemán, del siguiente modo: «Digo, que tener compadres escribanos, es conforme al dinero con que cada uno pleitea; que en robar a ojos vistas, tienen algunos el alma de gitano, y harán de la justicia el juego de pasa pasa, poniéndola en el lugar que se les antojare, sin que las partes lo puedan impedir, ni los letrados lo sepan defender, ni el juez juzgar». (Guzmán de Alfarache, pág. 190, col. 1.ª) 358. De TOMAR. Quevedo dice (Baile IX): «Ya los prende la justicia, Que en Sevilla es chica y poca, Donde firman la sentencia Al semblante de la bolsa.» 359. Del latín posita, puesta, colocada. Alude a estar apostado para vigilar. 360. GRULLADA (Gurullada) es junta de alguaciles y corchetes. 361. Que señala, que denuncia. 362. Soplón; que denuncia. En la Vida de Don Gregorio Guadaña se dice: «y de un soplo suyo resucitaba un proceso» (pág. 258, col. 2.ª). En Día y noche de Madrid se lee: «¿Piensas tú que la justicia hiciera tantas prisiones como hace si no fuera por el aliento destos huracanes? (pág. 399, col. 2.ª) 363. Los ojos se llaman también rayos. Este nombre aplicado al corchete, ¿indica que vigila y que persigue? 364. Corredor es el ladrón que concierta algún hurto. ¿Corredores, indica que los corchetes se conciertan entre sí para perseguir a los ladrones? 365. Zerras = manos. Alude al acto de prender. 366. Alude al acto de prender. 367. Alude al acto de vigilar y hacer presa. 368. Duros. 369. El concepto de la dureza de procederes de los corchetes lo define detalladamente Mateo Alemán. «Así te llevan asido, cuando no sea por los cabezones, y te hicieren esta cortesía, será por lo menos de manera que con mayor clemencia lleva el águila en sus uñas la temerosa liebre, que tú irás en las dellos.» (Guzmán de Alfarache, pág. 293, col. 2.º) 370. El Diccionario de la Academia dice Bellerife y el de Juan Hidalgo además Vellerife. ¿Derivará del italiano vèllere (svèllere, svegliere), desarraigar, extirpar (escardar)? 371. Contraste del que persigue. 372. Porque van en bandas o compañas. 373. Porque sale de noche. 374. Alude a sus preferencias, siempre remuneradas. 375. De banasto= cárcel. 376. De banco = cárcel. 377. Para todo lo que entra y lo que sale. (Véase la enumeración de las tolerancias del portero tal como Chaves las refiere). 378. De calzar = echar grillos. 379. BOCHÍN (del catalán botxi) m. ant. Verdugo. Boche. ¿Del italiano boja, verdugo? 380. Permutación de BOCHÍN. 381. ¿Porque estrangula o da vuelta, como se hace con la ganzúa? Tal vez aluda a la operación de dar garrote. 382. Porque mata falsamente, es decir, sin exposición. 383. O alude al oficio de difuntos (VIGILIA), o manifiesta irónicamente que siempre anuncia carne y no come carne. 384. Del árabe hain, traidor. 385. ENTRUCHAR a. fam. Atraer a uno con disimulo y engaño, usando de artificios para meterle en un negocio. 386. Ya se ha dicho en otra nota que trápala y trapana equivalen a ruidos de voces, o movimientos descompuestos de los pies. 387. Del francés traine, reata. 388. En los nombres de los calabozos da nuestras cárceles hay muchos que se podrían incorporar a estas denominaciones, como trasunto, en su malvoría, de una expresión jergal. He aquí los que yo he recogido. En la antigua cárcel de Chancillería de Valladolid, los calabozos aún se llaman arambol (de arambel, andrajo o trapo que cuelga del vestido) y culebra (golpes que los presos de la cárcel dan por la noche al que entra de nuevo y no paga la patente). En la cárcel de Toledo, los calabozos, por orden de profundidad, se llaman de las cuevas, de los locos y de los muertos. En la cárcel de Almadén (antigua cárcel de forzados), los cuatro calabozos se parecen a los círculos de la Divina comedia, y se llaman el limbo, la gloria, el purgatorio y el infierno. La cárcel de Cazorla, aparece equiparada al régimen claustral, y los departamentos se llaman del fraile y de la monja, y sus calabozos, de la monja y el fraile. En todo el reino de Valencia, y por excepción en alguna otra parte, los departamentos de aglomeración se conocen con el nombre de comuna. A esos mismos departamentos se les aplica la denominación traslaticia de galera en las cárceles de Andalucía y Extremadura, principalmente. En Sevilla se llaman galeones. Los departamentos de comunidad se llaman: grillera, en las cárceles de Motril y Málaga; perrera, en las de Sueca y Teruel; culebra, en las de Valladolid, Cañete y Fregenal; granero, en las de Pamplona y Huete; metralla, en la del Puerto de Santa María; gallinero, en la de Pamplona; carbonera, en las de Plasencia, Cuenca, Sahapún y Elche; madriguera, en la de Frechilla; conchinchina, en las de Jaén y Badajoz; casino, en la de Alcalá la Real; salas de pelo, en la de Caspe; dormitorio del golpe (suple gente), en la de Ayamonte, y dormitorio del pelotón, en la de Martos. El casino de la cárcel de Alcalá la Real es donde los presos guisan sus comidas; la grillera de la cárcel de Motril y Málaga y la perrera de las de Sueca y Teruel, son nombres de la mayor parte de nuestros depósitos de prevención, que en Bélgica aún conservan el antiguo nombre castellano, el amigo; y, por último, el nombre de conchinchina de las cárceles de Jaén y Badajoz, tiene, al parecer, una estructura jergal, y me parece onomatopéyico. No sé si pertenecen a la categoría de nombres expresivos del hacinamiento carcelario, los de trueno, que existe en la cárcel de Baeza; trinquete, en la de Daroca; bomba, en la de Alicante; coto (departamento de hombres), en la de Andújar; la cuadrona, en la de Cangas de Tineo, y cuarto de los chorizos (alude probablemente al miembro civil), en la de Plasencia. En la cárcel de Baeza (antigua casa de corregidores, construida en el siglo XVI), las denominaciones son evidentemente eróticas; el dormitorio de los hombres se llama pajarillo y el de las mujeres conejero. Otras condiciones de la cárcel han motivado numerosos calificativos. La cárcel es todavía oscura, y oscuro se llama el calabozo en las cárceles de Cervera y Baeza; fosqueta, en las de Jaca y Barbastro; la cárcel es todavía subterránea, como lo indica el pozo de Gerona, Daroca, Elche y Barco de Ávila; el cubo de Nules, la cuba de Caspe y la cubeta de Valderrobres; es húmeda, como lo descubren los calabozos del agua en Zafra, del pez en Cuenca y del besugo en Aoiz; es calurosa, como lo asegura el sudador de Chelva; y es estrecha, o mienten los mellizos de Zafra, los ratones de Badajoz, el medio celemín de Guadix, los celemines de la Carolina y los cofres de Medinaceli. Tiene la cárcel vistas a la libertad, con la esperanza de La Guardia y Zafra; tiene vistas al indulto con el perdón de Pamplona, y al suplicio con el ahorcado de Logroño. Canta la cárcel con la perdiz, en Cuenca; rebuzna con el burro, en Sahagún; ruge en el cuarto de los leones, de Murcia, que así se llama al departamento de los chicos, y se divierte con el quitapenas de Montoro. 389. De ANTOJO (de ante y ojo) =ANTEOJO. Por la forma de los grillos, que la equiparan a la de los anteojos o quevedos. A idéntica representación equivale el occhiali di Cavurro (las esposas) de la jerga siciliana. 390. Brechar = meter un dado falso. Dado falso es dado cargado. Destebrechar significa, evidentemente, descargar. 391. Está tomado por extensión del concepto de estibar (ESTIBAR, apretar, recalcar, como se hace con la lana cuando se ensaca) y alude a las apreturas que se pasan con la pena. Estibar = castigar. Estibado = castigado. 392. De ENVES (de inverso) m. REVÉS, fam. ESPALDA. 393. Todos estos nombres califican a los azotados. 394. Azotar = pencar, envesar, frisar, palmar. Actualmente los muchachos, al jugar al juego del «navero», dicen tocino siempre que pegan en la espalda al muchacho que está sentado en el centro del corro, al que llaman «la madre». Las niñas, al jugar a la comba, para pedir velocidad a las que mueven la cuerda, dicen también tocino. 395. Lo denominan así por la forma del remo, semejante en cierto modo a la de la pluma. El galeote de tercer banco, se llama tercero. 396. De CEREZA, por el engache de esta fruta, cuando se quiere sacar alguna del canasto. Es la cadena en que iban atraillados los galeotes al conducirlos a la galera. 397. Cadenas de sujeción en la cárcel. 398. Voz imitativa del ruido que producen los grillos al andar. Este mismo concepto imitativo existe en la denominación de la carreta, que la llaman galera y galea, aunque esta última está tomada literalmente del italiano galèa, galera. 399. Es concepto de doblez y traición. Doble = el que ayuda a engañar a otro. Doblarse = entregarse alguno a la justicia debajo de amistad. 400. ¿Querrá decir que siempre está casada con el ahorcado y siempre viuda? En el argot también veuve es la guillotina. 401. Debe significar lo propio que balanza: balanzerin se dice en jerga bábara, tomándolo del italiano. 402. Del francés borne, extremo, límite. Equivale tal vez a finibusterre. Pero la verdadera representación está en la situación del ahorcado (bornido) que, pendiente de la horca, puede ser vuelto en redondo en todas direcciones. En la Pícara Justina se maneja muchas veces ese término. Dice: «que en fin, los corridos, el nombre se lo dice, que tienen caras de tornillo para bornearse» (pág. 64, col. 2.ª), «y vi que el gustosillo y blando céfiro de mis regaladas y airosas palabras borneaban su cabeza» (pág. 90, col. l.ª): «Cuanto y más, que la medida de un medio celemín no es palabra de rey, que no puede tornar atrás y bornearse un poco» (pág. 70, col. 2.ª): «borneadizos de empeña, a puro torcedor» (pág. 161, col. 1.ª) 403. Del italiano piccolo, pequeño. 404. De GANDIR (de yantar), comer. Equivale a estar hambriento. 405. Del latín portare. Llevar o traer. 406. En la jerga actual, dar dinero es «dar la luz». No se adivina en qué sentido se dice lo mismo en germanía. La etimología de los dos verbos jergales que equivale al verbo dar, se ofrece muy obscura. Lo que el ladrón da al rufián se llama estafa. 407. Enturar es mirar y es dar, y la relación que existe en algunas palabras de la jerga entre la intención y la acción, hace probable que su significado derive del francés enture. 408. De es y cuota. 409. Pillar = hurtar o quitar. Pillador = jugador. Espillar = jugar o quitar algo. Espillador = jugador. Espillo = lo que se gana o se quita. Espillantes = los naipes. 410. Puede que no sea otra cosa que una permutación de ganar en galar. 411. De chanza = sutileza o astucia. Equivale a perderlo todo, lepar (pelar). Me han pelado (lepado), dicen los jugadores. 412. También aquí se expresa la intención y la acción. Es palabra compuesta, como se ha dicho anteriormente. 413. De REVÉS, en el sentido de contrariedad. 414. El camino es tira por lo largo; la trampa es tira, por ser tan larga o más que el camino. 415. Brasa = ladrón. 416. De GARFA (del ant. alto, al harfan, arrancar. 417. Del francés larcin. 418. De GOLLORÍA, gollería. 419. Este es el término que emplea más frecuentemente Mateo Alemán, y lo emplea en el sentido figurado de «buscar marisco». «Porque habiendo de buscar marisco, no pudiera hallar compañero más a propósito ni tan bueno». (Guzmán de Alfarache, pág. 298, col. 1.ª) 420. Significa también vender. 421. En el sentido de GARBAR, formar garbas y recogerlas. 422. La abertura que hace el ladrón para sacar dinero se llama sangría. 423. Del latín quini, cinco. Los términos de QUINA, QUINOLA, QUINOLILLAS, QUINOLEAR, todos referentes al juego, revelan que quinas, es dinero del juego. En el caló quinar (sánscrito kri, hebreo kana) es comprar. 424. El llamar a la casa de prostitución montaña de pinos, campo de pinos, me hace suponer que nipos es permutación de pinos, en cuyo caso nipos son los dineros que gana la prostituta o que cobra el rufián. 425. En el caló, parné es dinero. 426. De aquí el nombre de granido que se da al rico. En la jerga moderna se llama trigo al dinero, y como al trigo lo llaman los ladrones grano, la variación no es de esencia. 427. Es permutación de boca = real. 428. Ledro, en concepto de peso y estorbo. 429. Especie de paño fino que se labraba en Coutray de Flandes. 430. Véase la etimología. 431. Tejido basto de lana, semejante al de las mantas, y de varios colores, del que se hacían capas de abrigo. (De HIBERNIA, llamada también BERNIA, hoy Irlanda, isla donde se fabricaba esta tela.) 432. De CARLANCA, collar en hierro o en cuero armado de puntas para defender el cuello de los mastines. 433. Por la tela de que está hecho. COTÓN, tela de algodón estampada de varios colores. 434. Probablemente de FOLLA, hoja, tal vez por la delgadez de esta prenda. Por lo mismo, a las medias calzas las llaman cáscaras. Podría ser de FUELLE, representando una alusión grosera. 435. Por el aspecto de vejez que da, o por lo que dura. 436. Todo porque envuelve. 437. En el sentido de tapador, aludiendo al padre de mancebía. 438. También llaman tejado a la capa y el manteo, porque altura. 439. Gavia se llama al casco. Concepto de extremidad y altura. 440. De ESTIBAR, porque aprietan. 441. Ejemplo de permutación de letras. 442. De ALCORQUE (de corcho). Chanclo con suela de corcho. 443. De FAZOLETO (italiano fazzoletto), pañuelo. 444. La alusión es erótica. Es de la índole de esta seguidilla: Quisiera ser la hebilla de tu zapato, ¡para ver desde lejos a aquel ingrato! 445. Permutación de letras. 446. Rufo (rufián), contrastado con el nombre de rufón (eslabón), querrá decir algo semejante a echa chispas, expresando ardimiento de carácter. 447. Me parece un caso de permutación de letras, en el que se ha sustituido la n por la b. 448. Corrupción de ALCÁNDARA, percha o varal donde se ponían las aves de cetrería, o donde se colgaba ropa. 449. Me parece también un caso de permutación de letras en que se ha sustituido la v con la a. = Llaves. 450. El camino es martillo, y el martillo martillado. Están invertidos los conceptos. En la Pícara Justina se lee: «Tórnese a la cama y duerma un poco, que ya será tiempo que tomemos las del martillado» (pág. 137, col. 2.ª) 451. Equivale a bulto. El bulto de ropa se llama jiba, farda y ovillo. 452. FORNECER (del gót. fruma, provecho, abasto.) 453. Antuviar (de ante y ubiar), dar de repente o primero que otro un golpe. Antuviada, golpe o porrazo. ANTUVIÓN, golpe o acontecimiento repentino. Equivale a lo que en la jerga actual se llama madrugada, madrugón, madrugador. 454. Asta, lanza; astado, arbolado, largo, crecido. 455. El puñal, baraustador. 456. De en y gavia. Tomado del término marítimo. 457. Del italiano mancare. 458. Véase el CONCEPTO FISIOLÓGICO. 459. Búho = descubridor o soplón; buhar = soplar o descubrir alguna cosa. 460. La etimología de esta palabra pudiera encontrarse en el francés aller, en izar y en volar (alar, de ala). Tal vez de todo participe en sus influencias formativas; pero me inclino a que alar viene de volar, porque alado es ido. En Andalucía todavía se dice para expresar velocidad en el movimiento, ¡hala, hala! 461. Tal vea ya el allon francés. 462. He aquí una relación completa entre la mirada y el movimiento. Guiñón = seña con el ojo; guiñarol = al que guiñan o hacen del ojo; guiñar = señalar o hacer del ojo; guiñarse = irse. 463. De peñas, casi seguramente. 464. Afufa = huida; afufado = huido. 465. Del caló najar. Es voz muy corriente en la jerga actual. Se dice salir de naja = salir huyendo. El Diccionario de la Academia la hace derivar del árabe nacha, escapatoria. 466. En las jácaras sólo una vez se emplea este término en el sentido de huida. Y él, con peñas y buen tiempo, baje el techo y leve el monte y calcorre de longares, pues no hay armas que lo estorben ni huerca que lo desarme aunque veinte huercas ronden. (Venganza de Cantarote.) Las demás veces, con longares se alude a cobardía, a no hacer frente a las personas y a los peligros, Esos jaques de longares No entren en tu garitón. (Perotudo.) No es mi hombre de longares aquí, sino el más pintado. (Romance del jaque afamado.) Los que viven en longares con buen garlo los desvía. (Pedro de Castro y Catalina.) Que no conozco longares y me muco Rodamontes. (Venganza de Cantarote.) Que Tarragón es mi hombre, brechador y no brechado, temido en la cherinola, no longuiso, ni estivado. (Vida y muerte de Maladros.) ¿O cual jaque huye los rumbos o de quien se dice en cambio si no es de tu rufezno, que en Longares fue criado? (Ibid.) Que Tarrogón no es longuiso, cual tú, cobarde Maladros. (Ibid.) al guro era desflorado, si entendía ser longuiso de quien no fuese estivado. (Ibid.) Aunque el modo de formación de esta palabra se advierte que es de LONGO = largo, distante, se la ha localizado en un pueblo, Longares («que en Longares fue criado.») En Ardid de la pobreza y Astucias de Vireno, de D. Andrés de Prado, se alude a ese pueblo. «Rióse Tirce de oirle contar batallas, cuando sabía que jamás las había tenido, sino con Longares y Cariñena» (pág. 472, col. 2.ª). 467. En el sentido de apretar. 468. Guindar = aquejar o maltratar. 469. Sales Mayo incluye este verbo como perteneciente al caló. Figura también como gitano el sustantivo chapescañí, fuga, huida, escapada. 470. Es safar, habiéndose permutado la s en c. 471. Lo representa como estancamiento. 472. ¿Gallear? 473. De cisco (fig. alboroto.) 474. Se usa como término tauromáquico para representar la actitud del toro. 475. Fustanque (de fusta) = palo. 476. Bolear = caer. 477. Me parece que esta palabra está formada traduciendo el sobrecogimiento por contracción de hace atrás. 478. Por la forma redondeada. 479. Equiparándolo a la jaula en que se encierra al loco o furioso. Porque ocupa el lugar más alto. 480. Me parece que es un derivado de mollera. 481. Concepto de reunión de muchas partes para un objeto dado. 482. Confirma el concepto de cofradía. 483. Por la defensa. 484. Por la forma. 485. Por ir colgado sobre la falda. 486. El Diccionario de la Lengua Castellana de la Academia, 12.ª edición, dice: FISBERTA (del al. schnert, espada.) Sin discutir la razón filológica, conviene advertir que sería erróneo incluir este nombre entre los que en germanía aparecen como tomados o derivados de otras lenguas. Fisberta ha entrado en germanía por el mismo camino que Durindana (véase la nota a esta palabra) y Joyosa. Es una de tantas espadas célebres que se mencionan en la Biblioteca caballeresca. Deriva inmediatamente de Fusberta, espada de Reinaldos de Montalbán, citada por Ariosto y Pulci. 487. Lombroso incluye esta palabra entre los arcaísmos. Dice «joyos (omite la a final) la espada, del nombre de la espada del Cid.» (L'uomo delinquente, pág. 475). Por esta vez el ilustre profesor está mal informado. Ni Joyosa fue nunca el nombre de ninguna espada del Cid, ni entró a formar parte de la germanía por su índole arcaica. Las espadas históricas del Cid fueron Colada, que la ganó del conde D. Ramón. Hi ganno a Colada, que mas vale de mill marcos de plata y Tizón. Mato a Bucar, al rrey de alen mar, E gano á Tizon que mil marcos doro val, dándoselas a sus yernos los infantes de Carrión, que al ofender a las hijas del Cid, son invocadas por éstas. Dos espadas tenedes fuertes e taiadores Al una dizen Colada e al otra Tizon, Cortandos las cabeças, martires seremos nos, reclamándoselas después en las Cortes de Toledo y dándoselas a su sobrino y a Martín Antolínez, con las que pelearon contra los infantes, matándolos. Joyosa, según la historia del Caballero del Cisne, inserta en la Gran Conquista de Ultramar, es el nombre de la espada de Carlomagno. La espada que le ciñeron (a Godofre) fue aquella con que mataron á Agolán, cuando el Rei Carlos venció en Pamplona, que fue una de las que traian los Doce Pares, e compañera de la buena espada Joyosa de Carlos, e de Durandarte la que traia Roldán. E fízolas todas tres un maestro de Toledo que ovo nombre Galán, que fué uno de los mejores maestros de espadas que ovo es el mundo. (Gran conquista de Ultramar, libro I, cap. CLI). Al hablar de la espada del Conde Espaldar de Germanía, dice que era una de las más preciadas del mundo a aquella sazón. E feciérala el buen maestro que avia nombre Dionis, que era el mejor que jamás fué, sinon era Galán su hermano el que fizo a Durandarte e Joyosa la espada del Rei Carlos. (Ibid., cap. XCIV). Con esta espada, según la Crónica general de España, ordenada por el rey D. Alonso el Sabio, peleó Carlomagno en el combate de Toledo cuando ganó a Durandarte. Turpín (cap. IX) la llama Gaudiosa. Dícese que se mostraba antiguamente con otras alhajas de Carlomagno en la abadía de San Dionisio. «En el Archivo de Simancas hay una nota en un libro de cargo de los Camareros, según el cual se guardaba en la Armería que los Reyes Católicos tenían en Segovia, una espada que se dice la Jiosa del bel cortar, que fué de Roldan: y se ponen muy menudamente las señas de su tamaño, figura y adornos, tanto del pomo como de la vaina, por cuyo cotejo pudiera averiguarse si es la que se enseña en la Armería Real de Madrid, y se enseñaba ya en tiempo de Cervantes, como éste dijo por boca de Sancho en el cap. VIII de esta segunda parte». (Nota de D. Diego Clemencín.) Ahora bien, si se tratara de un arcaísmo, tendríamos tres enteramente iguales: durindana (véase la nota), fisberta (véase la nota) y joyosa. El arcaísmo consiste en haber pasado a la germanía tres nombres de espadas célebres, una (durindana) para denominar la espada de la ley, y otras para denominar simplemente la espada. Pero no han pasado por modo arcaico, sino por otra influencia de mayor alcance, y sobre todo de alcance más definido. En primer lugar, dichas espadas se han conmemorado por el influjo de los libros de caballería, que fue en nuestro país tan grande «que era el único y total embeleso de las gentes; y para su destierro los señores obispos tomaron diferentes providencias, ya enviando, misiones, ya expidiendo cartas pastorales». (Virtud al uso y mística a la moda, página 446). En segundo lugar, a ese influjo se une una simpatía jergal, que en durindana se conoce en el modo irónico de la sonoridad de esa palabra, y en joyosa en la terminación que es tan frecuente y denominadora en germanía que, para no citar otros ejemplos, basta a demostrarlo el nombre de otras espadas, como filosa y bayosa. Por lo tanto, se puede afirmar que no hay esencialmente tal arcaísmo, sino la impresión de los libros de caballería, que resulta doble por acomodarse a una simpatía jergal. 488. De filo. 489. ¿Querrá decir pendenciera y será un derivado de bayuca, taberna? 490. Por el brillo y la rapidez al esgrimirla. 491. En el tercer romance de los anónimos de la colección J. Hidalgo, se dice: Respeto llama a la espada, que por ella es respetado. 492. Porque limpia de enemigos al esgrimirla. 493. Representación de la figura que traza la espada en el aire al dar un tajo. 494. Voz onomatopéyica. 495. Corresponde a la tendencia a personificar las cosas inanimadas. 496. Modo irónico. 497. Porque va oculto. 498. Por lo pequeño en relación con las demás armas blancas. 499. Baraustar = acometer; baraustado = muerto a puñaladas. 500. Astar = alargar; astado = largo o crecido. 501. Coincide con el nombre de centella, que se da a la espada. Alude a que, como el cometa, tiene cola. 502. Lombroso (tomo I, pág. 475) dice que lo llaman así refiriéndose a la antigua fábrica de armas de Milán, donde los hacían. Lo incluye entre los arcaísmos. En la Pícara Justina se lee: «que en esa pregunta muestras que eres de casta de pistolete italiano, que apuntas á los pies y das en las narices» (pág. 85, col. 1.ª) 503. En la Pícara Justina (pág. 67, col. l.ª) se lee la única referencia a un término gitano, y este es una locución jergal agitanada: «Dijo á fuer de gitano: garda la bulza; y armó cierta mamona á una faltriquera.» En el Escudero Marcos de Obregón (pág. 417, col. 1.ª), aludiendo al lenguaje de los gitanos: «Ellos quedaron hablando en su lenguaje de jerigonza.» 504. La verdadera etimología de sorna no es conocida. He aquí lo que dice el Sr. Fernández Guerra: «Sorna. Espacio o lentitud con que se hace una cosa. No veo clara la derivación que le da Covarrubias de saburra (la arena que se echa por lastre en la galera o navío), y de aquí sorrera o zorrera a lo que camina pesadamente, y sorna, pesadez. Es voz de germanía, que denota la noche, y quizás más bien de aquí venga su significación, porque de noche hay necesidad de caminar a tientas y despacio, tanto más cuanto que sornear es dormir; con sorna es con sueño, con calma intencionada y maliciosa.» 505. Es un neologismo germanesco. No se encuentra en el Vocabulario de Hidalgo. Significa delator. Está compuesto de bufa y aire, que abarcan el significado de soplo. 506. También aparece el nombre de cortecero = guantero, formado posteriormente. 507. Con el significado de interpretar, aclarar, traducir. 508. Con fila y chuche, han formado este neologismo jergal. 509. Forastero. 510. Está permutado. Es gorullón. 511. Está permutado. Es granoto. 512. Está permutado. Es gridador. 513. Es un neologismo. Significa tener, poseer. 514. Lo aplica a las botas altas de campana. 515. Con el significado de manga ancha. 516. Con el significado de carta y mensajero. 517. Con el significado de vela. En germanía se dice planetas = candelas. 518. Es un neologismo. De prima han hecho primicha. 519. Aforrar o guarnecer. 520. Está añadido. Es talón. 521. Vijilé es un neologismo jergal. 522. Está permutada la s en la z. Significa aquí garbo. 523. Aplican la denominación al sable, a la espada y a la navaja grande. 524. Neologismo, afufon. 525. Lo han singularizado. 526. En el sentido, además de irse, de fugarse. 527. Con el significado de prestidigitador; además jugador de dados. De albanado, dormido, han hecho albanar, dormir. 528. Han formado el verbo aliviar = robar, hurtar. 529. Con el significado de escalador. Neologismo, altamerón. 530. Con el significado de letrado que favorece, abogado defensor o parcial. 531. Con el significado de ocultar. 532. Con el significado de cegar. 533. Neologismo: Apartar = hurtar reses. Apartamiento = hurto efectuado. 534. Alteración de arifarzo. 535. Lo han singularizado. 536. Con el significado de cauteloso, recatado, suspicaz. 537. Permutación de desinencia de ico en ito. 538. Con el significado del que hurta por un procedimiento parecido al de la mecha. 539. Con el significado de ratero. 540. Con el significado de fullero. 541. Cabrón. 542. Singularizado y con la significación de reunión de gente mala. 543. Significando pantalones. 544. Pluralizando el nombre germanesco. 545. Permutando la terminación e en i. 546. Eliminando la o de clariosa. 547. Permutando en g la q. 548. Con el significado de robar en vez del de recoger. 549. Con el significado de gallina solamente. 550. Permutación de la a en u. 551. Pluralizándolo y con el significado de buenas palabras. 552. En germanía es banquero. 553. Con el significado de empleado de la cárcel. 554. Con el significado de partir lo robado. 555. Permutación de la s en z. 556. Corrupción de chulama. 557. Con el significado de gracia. 558. Modificando la desinencia y acomodándola a las del caló. 559. Con el significado de facilitar la fuga. Fuga es calleja, libertad, calle. En angustiao existe la transformación de la desinencia adoptando la del caló. 560. Corrupción de altanada, casada. 561. Caso de elipsis = fis-cal. 562. Debe ser de PASMAR. Puede que la llamen así en dos sentidos; porque sorprende y porque pega. 563. De GAÑOTE, garganta. 564. Seguramente es una elipsis o contracción de TRAHILLA. 565. Ese bastón debe aludir al que se usa en presidio porque «tira golpes». 566. Difícil es decir si esta denominación es metafórica y puede en tal sentido considerarse como derivado del verbo germanesco sornar, aludiendo a que el oro duerme, es decir, está oculto, o si es un derivado del caló. En tal caso pudiera derivar del caló sorabé, í, fino, delicado. También pudiera ser derivación del caló sonacay (oro). 567. Del término «fallar», referente al juego. 568. Baré, baró, en caló, es grande, superior, excelente. Jambo, debe ser hambó (de hambé, gente, muchedumbre), jambo-baró = grande entre la muchedumbre. 569. De barandar (caló) = castigar, azotar. 570. En el caló carcelario dicen estaribé. 571. En el caló es buchil. 572. Ignoro de dónde deriva o cómo se ha formado dunorré. Barí puede ser algo de lo que significan baribú (muy mucho), baribustré (mucho, en abundancia), baribustri, baribustripen (abundancia). 573. Jundo, soldado; gaché, varón. 574. Puede ser una alteración del busné, busnó, que significa en caló extraño, bárbaro, gentil. 575. Entronque del caló y la jerga. Jundo (soldado); pasma (policía secreta.) 576. De jundo, soldado. 577. Beré, galera. Así como el galeote se transformó en presidiario, el caló no ha hecho otra cosa que trasladar el nombre de la antigua a la presente penalidad. 578. Burdo (caló), puerto. 579. Probablemente es un caso de agitanamiento de una palabra jergal. Reca (reja) ñí. Tal vez haya influido en su formación el término dicañi, mirada. 580. Ignoro el modo de formación. 581. Es otro caso de agitanamiento. Deriva, indudablemente, de rastra. 582. Del caló flime, poco. 583. Del caló papiri, vale bono, y chinorré, pequeño. 584. Del caló gancibé, gancibén, avaricia. 585. En caló, balebá, balibá, es tocino. 586. Está alterado el nombre. En caló se llama la navaja serdañí. Es un nombre tomado de la germanía (cerda, cuchillo) y agitanado después. 587. Hablar. 588. Entender. El término chamullar y chanelar lo traducen los delincuentes profesionales como una locución expresiva de que conocen y practican el oficio de ladrón.-¿Chamullas y chanelas? le pregunté a uno.-No es otro mi oficio -me respondió. 589. El inspector de vigilancia D. Francisco García y García, publicó en 1889, en Zaragoza, el Catón del agente de la policía judicial, estudio muy estimable en todo menos en el «Vocabulario gitano», que no es más que copia de algunas palabras del Diccionario de D. Francisco Quindalé (Sales Mayo). 590. En la novela picaresca se usa muchas veces la locución «dando bordos», para sintetizar la ocupación de los pícaros, dedicados constantemente al hurto o a otro género de proceder contra la propiedad. Actualmente los jóvenes dedicados a los procedimientos de la delincuencia asociada, se llaman golfos. 591. Igual concepto que el nombre germanesco de sufrida, que se da a la cama. 592. Alteración de nube. 593. Igual concepto que culebra. 594. De chupa. 595. Tomado del toreo. Los tomadores del dos necesitan muleta para realizar el hurto, y dan ese nombre a cualquier prenda de vestido de que se valen para ese fin. 596. Es una permutación de letras; pero como para dar la coba necesitan de la boca o labia, es decir, de la palabra, se juntan dos sentidos. 597. De GUINDAR, que familiarmente significa ahorcar. Aquí los delincuentes han perpetuado el significado histórico de la cuerda como ejecutora de la sentencia. 598. ¿De liar? 599. Igual concepto que el germanesco bramar. 600. Furre puede ser un derivado del verbo furuñar (favorecer, proteger), equivaliendo a una redundancia del concepto sobrepuesta. 601. De quinar (comprar). Los quinquilleros se llaman quinaores de gumas y cacarelos. 602. Sicobar, de asaltar. Mague debe ser corrupción de mengue; literalmente significa duende. 603. Le dan el significado de testículos. 604. Esta es la forma propiamente gitana. Minchalar, parir. 605. Quilé, quilen, miembro. 606. Equivale a «En libertad me querías». Mestipé, mestipen, redención, rescate, liberación. 607. La traducción es difícil y parece enigmática. En el original de que la tomo dice el delincuente que la escribe: «Esta no la pongo claro; adivina tú». Se puede traducir literalmente del siguiente modo: «El día (chibé) más gracioso (barbaló) del año (breje) acobardé (¿men, apócope de menda, yo, y jindé, de jindama, miedo, cobardía?) a los toros (burel, toro); vi (apicharar, ver, percibir) la fraila (ar, art. la; arajay, fraile) y la cohabité» (pirabar, cohabitar). Jes manús se chivó on la marmucha, chaló a la charipen on sos or manús de la dógi sobaba, le diñó yes chumendo on la sentallí y lo trinqueló entre ler murciá. Daranó or manús de la dógi; se vedeló najando on la charipen, sat ler acais but espande y chalaos, najlé, la muí espandó sata tenerara or querló on la cacobi; la fila de muló, sobradaoso y sarsa ler baes pandalañis opré ler pumanes de desqueró pandalaor, y los murciá sicobaos, voltisaraos per nasti mucarse.-¿Per coin nu ustilas? ¡Ah! Per orsos marela. Penchabelo sos lo sinele per sos tuti diñe la mestipen. On andalló tamuñi gao sinó. Tuques avillabas ustibelando or chepo de tucue day. Menda sinaba sosque tuques sinelas sat ler tamuñi orobreros, canguelos y ujarares. Tramistó ostiné adial sos tuques. Nastí sinaba or jambo chorró sinaba yes jere fendo sos nu camelaba, sos ne astisaba araquerar y dajirando de alalá nu pendabló: ¡Soscabelas estormenao!-Chalé e la estaripen pandó sat avel manuses de dógi y guillé al estardó. De oté avillelo. De oté sinelan mangue bal pariñó, mangues chijés, tasarós mangues buchás chorreás. Sinelo tucue patus persos te diñe la charniqué sat or crejete, tami nanai sinelo tucue bato peror prejeneto, ni per les jelenes. Menda ne astiselo jeler. Sinelo sata or vencrue de la majarí chanelaora sos tenerelo or estardó on tasaró mi arat.-Querela flima me diñaron yesqui i lil sosque mangaban tucue alangari. Nu neguisaré á livanarla y astisaba sugerelar panchardí nases on panchardí lirestro inadiales. Chanelé sos sinabas or manús de la dogi, y he avillao nanai sat urujanza de charnique, unga metosomia pendablarte sos sinela lachó la mariven. Or alangarí ne sinela yes furuné, sinela nejebar la puñí. Nanai tenereles tripasari per sos pene sata plastañí baró, sata chandó. On or caltrabó parruguela or manus, tami sequerela chanelaor. Menda he sinao tasaró on estardó: livanó on la currialí de la barandas; busnó de ler nasalé; bederó del salamito; jambo de la cangrí, pechislá, jamborrillo del jumisto de livanar; queraor de la jallipen; or sos liraba ler mule; chobaor de las gates: brisnó chando, larichipén; y yesqui chumi ajileré al tasabelaor ó buchí. He sinao tasaró sata sinastro, sat albirije, sat ducordansa, tamí di oropendolo bus sos metosomia grecar. Coin sat chorrós dronilla, chorró se querela. ¿Penchabarelas sos or alangarí sinela la charniqué? Nanai: sinela la mariven buter estongeri y soralí. ¿Chanelas sos or estardó ne sinela finibusterre? Resuñar or jil chorró sinela adial sos ne mucarle se chive on or drupos. A ler dui buchas se acarean buyelar. Or tasabelaor ne muquela chivarse or jil on las purriá, tami el jil chorró retrequemí de beró marela el arat. El texto original del artículo traducido se publicó en el periódico El Liberal el 10 de Abril de 1888. Dice así: ...Un hombre penetró en la capilla, avanzó hacia el lecho en que el reo descansaba, le dio un beso en la frente y lo abrazó. Extremeciose el reo y se incorporó rápidamente, los ojos muy abiertos y extraviados, la boca como si ya oprimiera el cuello el corbatín, lívido, sudoroso, y con las manos crispadas sobre los hombros de su opresor y los brazos rígidos en actitud de rechazar. -¿Por quién me tomas?... ¡Ah!... por el verdugo. ¡Tal vez lo soy porque te di la vida!... En este mismo sitio fue... Tú venías devorando el pecho de tu madre. Yo estaba donde tú estás, con los mismos pensamientos, inquietudes y esperanzas. También desperté sobrecogido como tú. No era el verdugo; era un hombre que me abrazaba con emoción, que no acertaba a expresarse y que, balbuciente, me dijo: «Estás indultado». Salí de la cárcel y, en cuerda con otros delincuentes, fui al presidio. De allí vengo. De allí son mis canas, mis achaques, mi indiferencia y mi maldad. Soy tu padre, porque te engendré y te di el delito con la vida, pero no soy tu padre ni por el sentimiento, ni por el amor, ni por la ternura. Yo no puedo amar. Soy como el demonio de la Santa Doctora. Tengo el presidio en todo mi ser. Hace poco me presentaron una solicitud llena de firmas en la que se pide tu indulto. Me negué a firmarla y podía haber puesto cincuenta nombres en distintos caracteres de letra. Supo que eras el reo y he venido, no con alientos de vida, sino con demostraciones de que es mejor la muerte. El indulto no es un beneficio, es un recargo, una terrible agravante de la pena. No te extrañe que, me exprese con autoridad. En el presidio desaparece el hombre, pero se adquiere erudición. Yo lo he sido todo: escribiente de oficina, enfermero, practicante, sacristán, pasante de escuela, parihuelero, lavandero, ranchero, cabo de vara, abogado de poyete, y una vez ayudé al verdugo. Lo he sido todo a lo presidiario, de manera que teniendo aptitud y aun maestría en muchas artes, sólo tengo disposición para delinquir. «Quien con lobos anda a aullar se ensena.» ¿Crees que el indulto es la vida?... No: es la muerte más lenta y dolorosa. ¿Crees que el presidio no es el garrote?... Enrarecer el aire es lo mismo que impedir su entrada en los pulmones. Los dos efectos se califican de asfixia: asfixia por enrarecimiento o por estrangulación. El verdugo impide la entrada del aire en los pulmones; el ácido carbónico, verdugo de la atmósfera presidial, estorba la entrada del oxígeno en la sangre.»
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