|
|||||
Notas1. La palabra «genderlect»no ha sido acuñada por Tannen, sino que «it has probably arisen independently more than once to designate a system of co-occurring, sex-linked speech features» (McConnell-Ginet 13). 2. Dice Milton Azevedo al respecto: «Ciertas formas lingüísticas son, si no típicas, por lo menos más frecuentes en el habla femenina, como los diminutivos» (19). 3. Krakusin en el capítulo II de La novelística de Alfredo Bryce Echenique y la tradición de la novela sentimental trata el paralelismo entre el aspecto lingüístico y el desarrollo emocional de los protagonistas bryceanos 4. Duncan afirma que: «The examination of the text suggests that the originality lies in the freedom and sureness of touch with which the author has combined certain features of the traditional novel... with other, more innovatory techniques, such as continual shifts of narrative viewpoint, a predominantly oral and not literary style and, above all, the cultivation of language as protagonist» (121). Allí los códigos semánticos se desvanecen o simplemente desaparecen. De igual manera Schwartz señala la importancia de la crítica desde una perspectiva lingüística para poder llegar a una mayor y mejor comprensión de estas dos novelas y da numerosos ejemplos de La vida exagerada de Martín Romaña. 5. Carlos Barral es citado por Alfredo Bryce Echenique en su articulo «Confesiones sobre el arte de vivir y escribir novelas», 69. 6. La apreciación de este estilo basado en el físico femenino llevó a la crítica feminista francesa a renegar de la gramática como un sistema masculino de reglas paternalistas y restrictivas. Jones, en un reciente estudio que por lo demás demuestra una muy sana heterodoxia con respecto a los dictámenes de las críticas francesas, repite que la gramática y la sintaxis «imply the unified viewpoint and mastery of other reality that men have claimed for themselves» (373). Desde una perspectiva lingüística, no tiene sentido denostar contra la gramática, porque todo lenguaje humano tiene sintaxis, o sea, estructura. Al lenguaje femenino no le falta sintaxis; si no tuviera estructura, no sería comprensible para nadie, ni siquiera para la más comprensiva de las mujeres. Lo que lo diferencia del lenguaje masculino es la manera en que se realizan las reglas sintácticas universales. 7. Pamela DeWeese ha estudiado los datos autobiográficos presentes en la primera entrega de Antagonía en su estudio «La memoria y sus diálogos en Recuento, de Luis Goytisolo», donde utiliza las ideas del teórico francés Phillipe Lejeune en su tratamiento del desdoblamiento del autor en el personaje Raúl Ferrer Gaminde. En la novela Estatua con palomas, tema de este estudio, Goytisolo entra de nuevo en un pacto autobiográfico con el lector desde las primeras páginas. 8. Ferrucci afirma que las características de la autobiografía de la obra literaria se reducen a dos: la necesidad del autor de intervenir constantemente en la obra y la tendencia de la obra de reaccionar a un modelo literario. Uno de los mejores ejemplos se encuentra en la consabida situación narrativa del Quijote, en la cual Cervantes interviene constantemente mientras se lleva a cabo una crítica de los libros de caballerías. La separación de la novela de su modelo y la aproximación a una realidad que el artista reconoce como la suya propia pone de relieve la autobiografía de la novela (165). En Estatua con palomas, el rechazo del modelo de la autobiografía tradicional abre camino para que Goytisolo explore con el lector una nueva conceptualización de la realidad a través del acto creador realizado por ambos. 9. Leon Livingstone ha estudiado esta «acción recíproca entre ilusión y realidad» y su tradición en las letras españolas en «Duplicación interior y el problema de la forma en la novela» (Gullón, 163-98). 10. Hayden White estudia las implicaciones de la ideología en el texto historiográfico en «Interpretation and History» (Tropics of Discourse 51-80). 11. Así entra la novela en diálogo con los estudios más recientes sobre la autobiografía en su comentario sobre los límites de la historia (la suya propia) y la ficción. El ya citado Lejuene afirma en L'Autobiographie en France que la autobiografía es una ficción producida bajo circunstancias especiales (30); por lo tanto, para leer la autobiografía a la manera de Lejeune, el lector tiene que ser sofisticado, atento a su calidad imaginativa, e ingenuo, al creer en la sinceridad de la intención del autor de presentar la historia de una persona verdadera con respecto a su propia existencia (On Autobiography xiii). Por otra parte, James Olney encuentra que el pacto de Lejuene es demasiado limitado, y aboga por el acto autobiográfico, ya que «there are no rules or formal requirements binding the prospective auto-biographer -no restraints, no necessary models, no obligatory observances» (Studies in Autobiography 3). En fin, «everybody knows what autobiography is, but no two observers, no matter how assured they may be are in agreement about what it is» (Studies in Autobiography 7). Un derivado de esta idea de la amplitud de manifestaciones de la autobiografía es el concepto del «dúplex», donde el autor se descubre al descubrir la forma en que relata su historia; así, el texto se transforma en una «metáfora del yo» donde toma cuerpo aquello que sólo se puede expresar de manera indirecta (44, 47). En todo caso, como ha reconocido James D. Fernández en su libro Apology to Apostrophe: Autobiography and the Rhetoric of Self-Representation in Spain, la mayoría de los estudios sobre la autobiografía y lo autobiográfico se distinguen por la carga de retórica jurídica en su búsqueda por establecer conexiones entre autor, narrador y personaje, alejandose de lo que Fernández estima crucial en estos textos: la plasmación de una identidad, «something that is invented, forged, precisely through tension and dialogue» (10). Es con esta perspectiva, que rechaza la estricta adhesión a una poética, que Luis Goytisolo ha elaborado su novela. 12. David Herzberger y María del Carmen Rodríguez-Margenot han estudiado la elaboración del Künstlerroman en la obra anterior del autor en «Luis Goytisolo's Antagonía: A Portrait of the Artist as a Young Man». 13. Drusila es la destinataria de los pasajes más autorreflexivos de las narraciones de Junio y de Tácito, sean en forma de cartas o discurso directo; franqueando dentro de su propia ficcionalidad estos dos niveles ficticios, su presencia como narratario establece el contrato ficticio en el que debe entrar el lector implícito. 14. Sobre esta capacidad interpretativa radicada en el lector, Francisco Ayala ha comentado que «el destinatario de la obra de arte literaria no posee nunca la entidad concreta del hombre a quien se le manda una carta o se le dirige cualquier otra comunicación de orden práctico, sino que existe más bien como potencialidad susceptible de múltiples y diversas concreciones, cada una de las cuales realiza su interpretación propia y única del texto impartido» (60). 15. Cuando afirma que «seguía tratándome de usted» (319), se aclara que el misterioso interlocutor detrás del uso de la tercera persona al final del primer apartado y «Los cuatros elementos» (233), junto con el interlocutor implícito de «La pregunta» (265) no se referían al lector, sino a David. 16. Como reconoce Francisco Ayala, las palabras y frases de la creación literaria «han sido pensadas, seleccionadas, ordenadas y dispuestas por un hombre concreto, en un concreto acto de su vida, para dar expresión a determinados contenidos de su conciencia y de su mente con el propósito de que otros hombres concretos -los posibles lectores- las recojan eventualmente y las revivan por su parte en sus mentes y conciencias» (50). La presencia del autor se diluye conforme se avanza en la novela con la aparición de nuevos narradores; pierde su autonomía frente a la autonomía de la obra recreada -aunque con resultados distintos- en cada lectura. 17. Claro está, el lector sólo puede llevar a cabo este papel a través de su propia ficcionalización, tema estudiado por Walter J. Ong. Esto se logra al adaptar la construcción que le ha impuesto el autor Luis Goytisolo y los diversos narradores, convirtiéndose en aquel personaje transpersonal capaz de persistir a lo largo de las edades. Recogiendo lo que Ong llama las «señales implícitas» (12), que pusieron de relieve la autobiografía de la obra, el lector compenetra su proceso de autoconocimiento con el del autor Luis Goytisolo y los narradores individuales de Estatua con palomas. 18. Todas las citas de El diablo mundo y del «Canto a Teresa» se realizan por la edición de Marrast. 19. Término que emplean Sánchez-Blanco, Galanes y Sebold, entre otros. 20. «I have not seen El pensador» (184). Herr also points out a slight confusion in Jean Sarrailh's entry, where El pensador is referred to as El espectador (Sarrailh 382). The same typographical error occurs on page 460: «... Clavijo y Fajardo, plus connu jusqu'alors comme auteur de la revue le Spectateur que comme naturaliste» (Clavijo y Fajardo, more well-known until then as the author of the journal The Spectator than as a naturalist». This particular quote refers to Clavijo's translation of Buffon's Histoire Naturelle. 21. Laclos' Les Liaisons dangereuses and Rousseau's La Nouvelle Héloise are probably among the best examples of the popularity of the epistolary form of narration in the Eighteenth Century, also represented in England by Richardson's Pamela. 22. Jean Sarrailh quotes an entire paragraph of this particular pensamiento, in his discussion of nobility in the eighteenth century (523). 23. The border between essay and fiction, rational or philosophical prose and literature presents a problem of classification for those who follow a normative point of view. Pascal's Pensées, Montaigne's Les Essais and Santa Teresa's Las moradas have merited study as literary texts, while Simone Weil's works have been categorized as philosophy. The reasons for admitting philosophical and/or theological texts into a literary corpus remain vague and undefined. 24. No incluyo aquí la construcción formada por [expresión impersonal + preposición + objeto de preposición + infinitivo], e.g., «Es importante para mí estudiar». En tal construcción el pronombre que precede al infinitivo no es nominativo, y, aunque ciertos lingüistas consideran que este pronombre es el sujeto del infinitivo (véase, por ejemplo, Kirschrier, 1992), a mi parecer, y como he explicado en otro artículo dedicado al tema (DeMello, 1995), en una oración del tipo «Es importante para mí estudiar», el pronombre «mí» funciona sintácticamente como el objeto de «para» y no pasa a ser sujeto de «estudiar». Tampoco va incluido en el presente estudio el caso del sujeto léxico prepuesto al infinitivo sin preposición, e.g., «No tiene más que uno parar la oreja» (CAR-26:542). 25. Las citas de los corpora se identifican por medio de una abreviatura del nombre de la ciudad, seguida de los números de la muestra y de la página, así que «CAR-1:11", por ejemplo, indica que la cita es del corpus de Caracas, muestra número 1, página 11. Éstas son las siglas usadas: BOG = Bogotá, BA = Buenos Aires, CAR = Caracas, HAB = La Habana, LAP = La Paz, LIM = Lima, MAD = Madrid, MEX = México, MEXP = México Popular, SJO = San José (Costa Rica), SJN = San Juan de Puerto Pico, SNT = Santiago de Chile, SEV = Sevilla. 26. Los materiales que constituyen el corpus forman parte del «Proyecto de estudio coordinado de la norma lingüística culta de las principales ciudades de Iberoamérica y de la Península Ibérica». Un breve resumen del «Proyecto» se da en DeMello (1994). Para una historia pormenorizada al respecto véase Lope Blanch (1986). Los tomos que se han completado hasta el momento son los siguientes, enumerados por orden alfabético según los nombres de las ciudades: Bogotá: Otálora de Fernández y González G. (1986); Buenos Aires: Barrenechea (1987); Caracas: Rosenblat y Bentivoglio (1979); La Paz: Marrone (1992); Lima: Caravedo (1989); Madrid: Quilis, Esgueva y Cantarero (1981); México: Lope Blanch (1971, 1976); San José: Solano (manuscrito inédito, c1994); San Juan: Morales y Vaquero (1990); Santiago: Rabanales y Contreras (1979, 1990); Sevilla: Lamiquiz y Pineda (1983). Los materiales de La Habana los constituyen 30 encuestas que me facilitó el profesor Joseph H. Matluck de la Universidad de Tejas en Austin en forma de manuscrito inédito. El único tomo de habla inculta que se ha publicado hasta la fecha es el de México (Lope Blanch 1976), y a excepción de algunos casos especiales indicados en los lugares apropiados, estos materiales no se incluyen en lo que se refiere a la ciudad de México en el presente trabajo. 27. Los informantes de Jorge Morel componen tres niveles educativos: 1) popular: desde iletrado hasta sexto grado: 27 informantes; 2) intermedio: desde séptimo hasta duodécimo grados: 23 informantes; 3) culto: profesional activo en su profesión: 20 informantes. 28. Esta misma declaración se encuentra en el Esbozo de la Real Academia Española (1973: 3.16.4.e.4, Nota 2), lo cual no es sorprendente dado que, como [835] es bien sabido, Gili y Gaya es el autor de la parte sintáctica del Esbozo. 29. Una década antes, Iuliano (1977) ya había reportado la presencia de [PSI] en el habla caraqueña, en una tesis, según Arjona (1984: 606): «Rosalba Iuliano registra seis casos en doce horas y media de grabaciones». 30. Se debería tomar en cuenta, al consultar las cifras de distribución dadas en los cuadros, que la extensión de los corpora de las doce ciudades difieren entre sí, a veces de manera muy notable. El corpus de Santiago, por ejemplo, es casi seis veces más grande que el de Sevilla. A continuación se dan los tamaños de los corpora en términos de 10 KiloBytes, redondeados a los 100 bytes más próximos: Bogotá: 147.71; Buenos Aires: 159.33; Caracas: 164.66; La Habana: 103.22; La Paz: 121.86; Lima: 80.59; Madrid: 85.50; México: 105.68; San José: 90.78; San Juan: 101.58; Santiago: 262.45; Sevilla: 45.57. 31. Los porcentajes que se dan en los cuadros a través de este trabajo han sido redondeados. Si el decimal es de .5 o más, se aproxima al decimal siguiente, así que, por ejemplo, 67.5% = 68%, 67.4% = 67%, etc. El decimal va indicado solamente en el caso en que dos porcentajes del mismo cuadro tienen un decimal de .5. 32. Es de interés notar que Jiménez Sabater (1984: 169), aunque no nombra específicamente las preposiciones que ocurren en la construcción [PSI], sólo da ejemplos con «al», sumando éstos ocho, en total. 33. Suñer (1986: 191) cita, además del ejemplo caraqueño de «al» dado por mí antes, otro caso, extraído del periódico El Nacional, 28-4-83: «La amenazó de no cambiarle los dólares, al ella reclamar que...» 34. Keniston encontró un total de cuatro casos de [PSI] en tres obras. 35. Estos mismos dos ejemplos se citan también en Arjona, 1991: 100, y en Arjona y Luna Traill, 1989: 157. 36. De hecho la base de datos utilizada por Arjona proviene del mismo tomo de habla culta mexicana que utilizo yo aquí, pero su corpus es de mucha menor extensión que el mío, puesto que ella lo limita a sólo dos hombres y dos mujeres de cada una de las generaciones representadas en el tomo. 37. Debe notarse, sin embargo, que Bentivoglio incluye aquí tanto «para» con infinitivo como «para» con cláusula y verbo en subjuntivo. 38. Es de interés notar que Ramsey y Spaulding (1956: 19.24, 19.29), aunque no se refieren a las construcciones [PSI] y [PIS] directamente, incluyen seis casos de uso de sujeto léxico con infinitivo, compuestos de cinco casos de [PIS] y sólo uno de [PSI]. El caso de [PSI], que proviene de Juan Valera, Doña Luz, es éste: «Enrique me ha dado ánimos sin él saberlo». 39. As reported in Brazilian newspapers the next day, and posted on Bras-Net in the regular feature «Brazil News Roundup» for April 19, 1995. Dozens of subscribers commented on the news, often with derision. 40. Two pages of roughly comparable fictional narrative were examined for each language, counting all diacritics and words. 41. Attempts to verify this spelling custom by explicit prescriptive rule were unsuccessful. Even Luft's detailed authoritative spelling manual (1985) does not mention the need to accent upper-case letters. Nevertheless, throughout the book that author consistently accents capital letters, as does everyone else. Apparently there is no need to tell native users not to omit something that it would not occur to them to leave out. 42. An Internet posting (on a new Portuguese translators' users' group) explains a similar Telex-users custom: «Eu costumo usar a velha tecnica das operadoras de telex, que eh por o h antes da letra para o grave e por o h depois da letra para o agudo. Funciona bem para o eh, mas quando fica no meio da palavra acaba atrapalhando». (Thelma Sabim, April 11, 1995). 43. Typewriter keyboards in Portugal have traditionally had their own layout, radically different from that used in Brazil or other countries with an English-type «QWERTY» keyboard. 44. Eudora, written by Jeff Beckley, Jeff Rehlhaar, and Mark Erikson, is available in a freeware version on the Internet at ftp. qualcomm. com. A complete commercial version is sold by Qualcomm for around $65. 45. An Internet user reports: Estou utilizando o Eudora para as comunições em rede. Para quem tem Eudora na outra ponta, ele funciona belamente, sem exceções. Ele independe de set-ups do sistema operacional e outras artes obscuras da teleinformatica... (Newton Vasconcellos, April 26, 1995). 46. A number of techniques and programs exist to send complex eight-bit files over seven-bit networks, such as UUENCODE/UUDECODE, These techniques, however, are not suitable for routine e-mail messages. See Feustle, 1992. 47. To subscribe to Bras-Net: Send a message on Internet to: BRAS-REQ@UCS.INDIANA.EDU. The message should consist only of the word inscreva and your complete name and e-mail address. To get off Bras-Net, send the same message to the same address, substituting retire for inscreva. For questions or comments, communicate with Nelson Dias at NDIAS@SILVER.UCS.INDIANA.EDU. Note that the list is unmonitored and prolific. 48. Quoted e-mail messages in this article are given attribution (author and date) only where the information content is relevant to the text. Messages quoted as spelling examples or general opinion appear anonymously. In all cases, messages are quoted with the exact spelling with which they appeared. 49. Another category (not frequent enough to tabulate) is an interesting variation that appears occasionally on Bras-Net: use of pseudo-accentuation to help produce «eye-dialect» or the graphic expression of non-standard speech. Here is an invitation to a country-style festa junina: Vai te^, arrasta-pe' no Arraia'da Tina. Oce^s t-o tudo convidadu. Vai se^ nu dia 11 de junho das 7 a meia noite. Tudo mundo vestido de caipira pra assisti o caso'rio, danca' quadrilha, come^ boia da roca. 50. An earlier version of this study was presented at the 1994 Annual Meeting of the AATSP in Philadelphia. The author expresses appreciation to Mr. Robert Lubbers, a graduate student at F.I.U., for bringing Unicode to his attention, and to Pedro Garcez of the University of Pennsylvania, for a pre-publication copy of his article. He also offers special thanks to the subscribers of BRAS-NET who provided research material and their helpful comments on this project. 51. Canteli y Cussen 1985; Dalbor y Sturcken 1979; González y Farrell 1994; Klein y Guitart 1992; Haro, Sigler
y Bennett 1990; Hesse, Orjuela y Terrell 1984; Holton, Hadlich y Gómez-Estrada 1977; Kupferschmid y Dorwick
1990; Levy-Konesky, Daggett y Cecsarini 1992; McVey, Wegmann y Méndez-Faith 1992.
55. Valencia y Weissenrieder (118) proponen la siguiente variante: que los estudiantes piensen en amigos o
parientes que hayan viajado y que digan qué países visitaron y si saben o no la lengua, e.g, Mi prima Jean conoce
Japón pero no sabe una palabra de japonés.
56. Para variar esto, se puede dar un estímulo como «María / ¿dónde estudia?» para que los estudiantes formulen
las preguntas «¿Conoces a María?» y «¿Sabes dónde estudia?». (Valette, Kupferschmid y Valette, 155).
57. Ver además los ejercicios del nivel intermedio, ya que son comparables (e.g., llenar los blancos con las formas
apropiadas de los verbos).
58. The pairs inglés/anglicano and cómplice/complacer also share the alternation /a/-/i/, but without having a
phonological or morphological context in common.
59. I wish to thank Orlando Kelm for his input and critique of the experiment.
60. We are referring to the Andean region in linguistic terms. It includes the area once occupied by the Inca state
(southern Colombia, Ecuador, Peru, Bolivia, northwestern Argentina and the northern part of Chile). In this study
we are focusing on the northern part of the Andean region.
61. Haverkate (1979) discusses impositive sentences in Spanish and applies and revises Searle's (1969) theory of
speech acts. The impositive act, according to Haverkate, can be manifested in different allocutionary variants, such
as requests, orders or pleas. Haverkate (1979: 11-13) introduces the allocutionary act as a new category and
considers it as one of the subjects of the speech act. The allocutionary act has the specific function to determine the
strategy of verbal interaction on the part of the hearer.
62. This example may have two different interpretations since the speaker uses the synthetic future form but the
clitic precedes the verbal form. This may indicate that the speaker uses the NAS polite request but at the same time
he tries to standardize the form since the clitic precedes the synthetic future form. The NAS polite requests form is
aplicarase. This could also be a case in which the speaker/writer decides to indicate the need for the patient to follow
his wishes and switches to a command form. Se aplicará could be more of an authoritarian command closer to the
formal usage of the synthetic future in Old Spanish.
63. Albor (1973: 316) explains that speakers use commands like Déme enviando to signal an authoritarian
command.
64. Thanks to George De Mello, Marleen Haboud, Paula Kempchinsky, Juan López y Magaña and Keith Mason
for their valuable comments on earlier versions of this paper.
|