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Notas170. He aquí los antecedentes que podemos suministrar en comprobación de nuestros asertos respecto de Lázaro
Norimberger. Con este apellido se le ve figurar en Sevilla firmando con Sebastián Caboto el contrato para el grabado
de su célebre mapamundi en 11 de marzo de 1541 (véase nuestro Sebastián Caboto al servicio de España, t. I, p.
555); y con el mismo aparece en el poder que, en unión de Juan Cromberger, extendió en enero de 1536 para un
pleito que seguían ambos con Alonso de Nebreda. De ese poder resulta, asimismo, que estuvo casado con Catalina
Cromberger, hija de Jácome y hermana de Juan Cromberger, únicos herederos de aquél. De aquí por qué cambiara
su apellido por el de su mujer, que es el único con que se le nombra en las reales cédulas.
171. Documento IX.
172. Por real cédula de 20 de junio de 1526 se le mandaron pagar cien escopetas que había fiado para la armada
de la guarda de las Indias; y por otra de la misma fecha se le autorizó para que pusiera en Indias un factor alemán
«para residir en ellas y tener cargo de vuestras mercaderías é cosas é contratar con ellas, como vos lo podríades
hacer»; y, finalmente, por otra de 31 de agosto de 1526 se le permitieron hasta tres factores, lo que prueba que sus
negocios iban allí en aumento.
173. Este hecho se ignoraba hasta ahora. Hazañas y la Rúa en su notable estudio sobre 174. Las dos últimas obras en que aparece su nombre, ambas de 1528, al decir de Escudero, son las Los continuadores de Gallardo hablan de Los Quatro libros de Amadis de Gaula, y D. Pascual de Gayangos de
una Crónica Troyana, impresos por Jácome Cromberger en 1552. Saldrían de la casa de Jácome, que era de un nieto
suyo entonces, según creemos, pero podemos asegurar que no fueron impresos por éste. Véase la nota que sigue.
175. En el poder citado en el pleito con Nebreda, se dice que Juan Cromberger era hijo de «Jácome Alemán, que
Dios haya». Ese poder, como hemos dicho, lleva fecha de enero de 1536. Resulta también que entonces Catalina
Cromberger, la mujer de Lázaro Norimberger, era ya muerta. El señor Gestoso, que posee toda la documentación
relativa a los Cromberger y que ojalá la publique pronto, podrá decirnos cuál era el nieto de Jácome Cromberger que
imprimía en Sevilla en 1552.
176. Consta esta circunstancia de lo que se lee en la real cédula de 6 de junio de 1542: «Me ha sido hecha relación
que el dicho Juan Conbergel, á instancia de nuestro visorey de la Nueva España é del Obispo de México, envió [á]
aquella tierra oficiales é imprenta...» En el contrato de Cromberger con Juan Pablos, según se verá, no existe referencia alguna a tales instancias del
Virrey y del Obispo, y ni más alusión a éste que el de obtenerse su licencia para la publicación de las obras que se
llevasen a imprimir al taller; sin que de aquí pueda deducirse que no las hubo, desde que Cromberger no tenía para
qué consignarlas en un documento de aquella especie. Podríamos decir que más bien le convenía callarlas.
177. Lo insertamos bajo el número XIII de los Documentos.
178. Documento X. Hemos publicado este documento y los que siguen cambiándoles la ortografía antigua en que se hallan, naturalmente, redactados, y llenándoles las abreviaturas para facilitar su lectura a los extranjeros aficionados a este género de estudios, creyendo que de este modo, sin perder nada de su fidelidad, resultaría mucho más claro su texto. Hay en ellos algunas palabras que no ha sido posible traducir y que se ponen con interrogantes. Como nos hallábamos ciertos de su existencia, cuando estuvimos la última vez en Sevilla en 1904, rogamos a nuestro amigo D. José Gestoso y Pérez, que conoce como nadie las antigüedades sevillanas, que pusiera cuanta diligencia estuviera de su parte para buscar en el archivo de protocolos de escribanos de aquella ciudad el contrato que Cromberger debiera haber celebrado con Juan Pablos, seguro de que allí debía hallarse, y donde sólo él y don Francisco Rodríguez Marín, el ilustre poeta y académico, honra de las letras españolas, tenían entrada, y que ya, desgraciadamente para éstos, les ha sido revocada por el nuevo dueño de aquel archivo. Acogió bondadosamente el señor Gestoso nuestra solicitud y quiso su buena suerte depararle el que hallara los documentos que aquí insertamos y que con exquisita galantería quiso publicarlos con el título de Documentos para la historia de la primitiva tipografía mexicana, haciéndolos preceder de una carta dirigida a nosotros. Quiera el señor Gestoso recibir por todo ello nuestros agradecimientos y el aplauso a que se ha hecho merecedor de los americanos por la publicación desinteresada de tan valiosos documentos. No seríamos justos si no declaráramos también aquí que la impresión se hizo a expensas de nuestro finísimo
amigo don José María de Valdenebro y Cisneros, el autor de la monumental Imprenta en Córdoba, quien, deseoso
de complacernos, no quiso demorar el que esos documentos llegaran a conocimiento nuestro, sabedor de que por
causa de no tenerlos a mano manteníamos en suspenso la publicación del t. I de la presente obra. (El autor se refiere
a «La Imprenta en México».- N. del E.)
179. Documento XI.
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