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Notas190. Jiménez de la Espada, trabajo citado, p. 220. 191. Documento XII. 192. Véase, sobre todo, nuestra Imprenta en Guatemala, cuando hablamos de José de Pineda Ibarra.
193. Resulta, pues, así, que las cartillas constaban de dos pliegos, y siendo en 4º, tendrían, por consiguiente, ocho
hojas, y en 8º, dieciséis. Las más pequeñas, que bien pudo haberlas, saldrían de treinta y dos hojas.
194. 33. En el apuntamiento citado de León Pinelo se le fija la duración de diez años, pero nos parece que lo hizo
con vista únicamente de la real cédula de 6 de junio de 1542, en la cual no se habla de tiempo alguno. León Pinelo
creemos que nunca vio el documento original, que debió extenderse en México, como decíamos, y no llegó al
Consejo de Indias, y por eso no lo pudimos encontrar nosotros.
195. El último bibliógrafo que se ha ocupado de este punto es Escudero y Peroso en su Para que no se crea que nuestro juicio es apasionado, vamos a trascribir aquí como muestra lo que dice en la parte relativa a la introducción de la imprenta en México: «Un Juan Cromberger, probablemente de la misma familia que los de Sevilla, imprimió en México a mediados del siglo XVI. Entre otras cosas, dió a luz la Doctrina Christiana para instrucción de los Indios, de Jerónimo de Córdoba, en 1544. Sabido es que la imprenta fue introducida en México por el virrey don Antonio de Mendoza en 1532, en cuyo año Juan Pablos, primer impresor, publicó la Escalera Espiritual para llegar al Cielo, de San Juan Clímaco, traducida del latín en castellano por el padre dominico fray Juan Estrada de la Magdalena.» En estos párrafos se puede notar ya que hay tantos errores como líneas. No tiene, así, nada de extraño que semejante autor nos diga que Juan Cromberger falleció en 1537. Tenemos, pues, que ocurrir a otras fuentes. En la Historia de Palmerín de Oliva, impresa en 1540, y que citan Brunet (Manuel, t. IV, col. 330) y los continuadores del Ensayo de Gallardo, se lee que fue impresa en Sevilla, «en la imprenta de Juan Cromberger, que Dios perdone...». Noticia parecida se registra en el Exemplario contra los engaños y peligros del mundo de Juan de Capua, que salió a luz el año siguiente: «Impreso en las casas de Juan de Cromberger, que sancta gloria haya...» Y en el Diálogo llamado Demócrates del doctor Juan de Sepúlveda, también impreso en 1541, «en casa de Juan de Cromberger, difunto, que Dios aya». Véase Hazañas y la Rúa, La Imprenta en Sevilla, página 37. Acaso de donde puede precisarse más la fecha de la muerte de Cromberger es de la Silva de varia lección de Pero Mexia, que se acabó de imprimir a 22 de diciembre de 1540, «en las casas de Juan Cromberger». Véase, a Harrisse, Additions, núm. 133, o Medina, Bibl. Hisp. Amer., núm. 106. La fecha que señalamos en el texto procede de una noticia que nos envió el señor Gestoso, según la cual, si bien en los documentos de la testamentaría de Cromberger no se expresa el día de su muerte, comienzan los autos respectivos en 20 de setiembre de aquel año, y la costumbre de la época era iniciar esas diligencias inmediatamente después del fallecimiento. Conforme a esto, lo más probable es que Juan Cromberger dejara de existir en aquel día o en el inmediato anterior. ¿Hasta cuándo duró la casa de Cromberger en Sevilla? Dice en su obra el señor Hazañas, que el último libro que ha visto con aquel pie de imprenta es el de Don Florisel de Niquea de 1546; pero si hemos de creer a Escudero, habría durado hasta 1557, fecha que llevan el Marco Aurelio con el Relox de principes de Antonio de Guevara. Advertiremos aquí que Cromberger empleó en su obra por lo menos cinco escudos o marcas suyas. Véase, entre ellos, el que trae Salvá, Catálogo, etc., t. II, p. 832, que lleva la leyenda: SPES MEA DEUS, y los que da Escudero. En su sucursal de México no se empleó marca alguna. Debe notarse que esa leyenda no fue inventada por Cromberger, pues la tomó de Jeremías, 17, v. 17. Spes mea
Tu (Deus) in die aflictionis; o bien de los Salmos: Spes mea in Deo est. Psalm. 61, v. 18.
196. Documento XIII. Consta que los herederos de Cromberger, por conducto de Francisco Ramírez, pidieron el
cumplimiento de esta cédula en México, el 12 de febrero de 1543.
197. Hállase original en el Archivo de Indias, y sus primeras líneas fueron comunicadas por D. R. Zarco del Valle,
tomándolas de la Colección de Muñoz, a García Icazbalceta, quien las insertó en la nota 3 de la p. XVII de su
198. Carta de 17 de abril, 199. «Esa casa estaba situada en la esquina S.O. de las calles de la Moneda y Cerrada de Santa Teresa la Antigua,
frente al costado del que fue palacio arzobispal.» García Icazbalceta, |