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    Comedia del çerco de Numançia
     Miguel de Cervantes Saavedra ; edición publicada por Rodolfo Schevill y Adolfo Bonilla
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  -174-  

ArribaJornada quarta

 

Tocan al arma con gran priesa, y a este rrumor sale ÇIPION, y IUGURTA, y MARIO, alborotados632.

 
ÇIP.
¿Que es esto, capitanes? ¿Quien nos toca
al arma en tal saçon? ¿Es, por bentura,
alguna gente desmandada y loca
que biene a demandar633 su sepoltura?
Mas no sea634 algun motin el que proboca5
tocar al arma en rreçia coyuntura:
que tan seguro estoy del enemigo,
que tengo mas temor al que es amigo.
 

(Sale QUINTO FAUIO con el635 espada desnuda, y diçe:)

 
QUIN.
Sosiega el pecho, general prudente,
que ya de esta arma la ocasion se saue,10
puesto que a sido a costa de tu gente,
de aquel636 en quien mas brio y fuerça caue.
Dos numantinos, con soueruia frente637,
[cuyo valor sera razon se alabe]638,
saltando el hancho foso y la muralla,15
an mouido a tu campo cruel batalla.
A las primeras guardas639 enbistieron,
-175-
y en medio de mill lanças se arrojaron,
y con tal furia y rrauia arremetieron,
que libre paso al campo les dejaron.20
Las tiendas de Fabriçio acometieron,
y alli su fuerça y [su]640 balor mostraron
de modo, que en un punto seis soldados
fueron de agudas puntas traspasados.
No con tanta presteça el rrayo ardiente25
pasa rrompiendo el ayre en presto buelo,
ni tanto la cometa rreluçiente
se muestra y apresura641 por el çielo,
como estos dos por medio de tu gente
pasaron, colorando el duro suelo30
con la sangre rromana que sacauan
sus espadas doquiera que llegaban.
Queda Fabriçio traspasado el pecho;
abierta la caueça tiene Eraçio642;
Olmida ya perdio el braço derecho,35
y de biuir le queda poco espaçio.
Fuele ansimismo poco de probecho
la lijereça al baleroso Estaçio,
pues el correr al numantino fuerte,
fue abreuiar el camino de la643 muerte.40
Con presta dilijençia644 discurriendo
yban de en tienda en tienda, hasta que allaron
un poco de bizcocho, el qual [cojiendo]645,
-176-
el paso, y no el furor, atras tornaron646.
-fol. 18v-
El vno de ellos se escapó huyendo;45
al otro mill espadas le acauaron;
por donde ynfiero que la hambre a sido
quien les dio atreuimiento tan subido.
ÇIP.
Si, estando desambridos y ençerrados,
muestran tan demasiado atreuimiento,50
¿que hiçieran siendo libres y enterados
en sus fuerças primeras y ardimiento?
¡Yndomitos! ¡Al fin sereis domados,
porque contra el furor vuestro biolento
se tiene de poner la yndustria nuestra,55
que de domar soberuios es maestra!
 

(Vansse todos, y sale MARANDRO, erido y lleno de sangre, con una çesta de pan647.)

 
MARA.
¿No bienes, Leoniçio? Di:
¿que es esto, mi dulçe amigo?
Si tu no bienes conmigo,
¿cómo bengo yo sin ti?60
Amigo que te as quedado,
amigo que te quedaste:
no eres tu el que me dejaste,
sino yo el que te e dejado.
¿Que es posible que ya dan65
tus carnes despedaçadas
señales aberiguadas
de lo que cuesta este pan,
y es posible que la erida
que a ti te dejó difunto,70
en aquel648 ynstante y punto
no me acauó649 a mi la bida?
-177-
No quiso el hado cruel
acauarme en paso tal,
por haçerme a mi mas mal75
y haçerte a ti mas fiel650.
Tu al fin651 lleuarás la palma
de mas berdadero amigo;
yo a desculparme contigo
enbiaré presto652 el alma,80
y tan presto, que el afan
a morir me lleua653 y tira
en dando a mi dulçe Lira
este tan amargo pan.
[Pan ganado de enemigos;85
pero no ha sido ganado,
sino con sangre comprado
de dos sin ventura amigos.]654.
 

(Sale LIRA con alguna rropa para hechalla en el fuego655, y diçe:)

 
LIRA.
¿Que es esto que ben mis ojos?
MARA.
Lo que presto no beran,90
segun la priesa se dan
de acauarme mis enojos.
Bes aqui, Lira, cumplida
mis palabras y porfias656
de que tu no moririas95
mientras yo tubiese bida.
Y aun podre mejor deçir
que presto bendras a uer
que a ti te sobra657 el comer
y a mi me falta658 el biuir.100
  -178-  
LIRA.
¿Que diçes, Marandro amado?
MARA.
Lira, que acates659 la hambre
entretanto que la estambre
de mi bida corta el hado;
pero mi sangre bertida105
y con este pan mezclada,
te a de dar, mi dulçe amada,
triste y amarga comida.
Bes aqui el pan que guardauan
ochenta mill enemigos,110
que questa660 de dos amigos
las bidas que mas amauan.
Y porque lo entiendas çierto
y quanto tu amor merezco,
ya yo, señora, perezco,115
y Leoniçio está ya661 muerto.
-fol. 19r-
Mi boluntad sana y justa
rreçiuela [con]662 amor,
que es la comida mejor
y de que el alma mas gusta.120
Y pues en tormento663 y calma
siempre as sido mi señora,
¡rreçiue este cuerpo agora,
como rreçiuiste el alma!
 

(Caese muerto, y recojele664 en las faldas o regaço665 LIRA.)

 
LIRA.
¡Marandro, dulçe bie[n] mio!125
¿Que sentis, o que teneis?
¿Cómo tan presto perdeis
vuestro acostunbrado brio?
-179-
Mas, ¡ay triste, sin bentura,
que ya está muerto mi esposo!130
¡O caso el mas lastimoso
que se bio en la desbentura!
¿Que666 os hiço, dulçe amado,
con balor tan exçelente,
enamorado y667 baliente,135
y soldado desdichado?
Hiçistes una salida,
esposo mio, de suerte,
que, por escusar mi muerte,
me aueis quitado la bida.140
¡O pan de la sangre lleno
que por mi se derramó!
¡No te tengo en quenta, no668,
de pan, sino de beneno!
No te llegaré a mi boca145
por poderme sustentar,
si no669 es para besar
esta sangre que te toca!
 

(Entra un MUCHACHO, hermano de Lira, hablando desmayadamente670.)

 
MUCH.
Lira hermana, ya espiró
mi madre, y mi padre está671150
en terminos, que ya ya
morira, que672 muero yo:
la hambre le673 a acauado.
Hermana mia, ¿pan tienes?
¡O pan, y quan tarde bienes,155
que no ay ya674 pasar bocado!
-180-
Tiene la hambre apretada
mi garganta en tal manera,
que, aunque este pan agua fuera,
no pudiera pasar nada.160
Tomalo, hermana querida,
que, por mas cre[ç]er675 mi afan,
beo que me sobra el pan
quando me falta la vida.

 (Caese muerto.) 

LIRA.
¿Espiraste, hermano amado?165
¡Ni aliento ni bida tiene!
Bueno676 es el mal quando biene
sin benir aconpañado.
Fortuna, ¿porque me aquejas
con un daño y otro junto,170
y porque en un solo punto
guerfana y biuda me dejas?
¡O duro esquadron romano!
¡Cómo me tiene tu espada
de dos muertos rrodeada:175
un[o]677 esposo y otro hermano!
¿A qual bolbere la cara
en este trançe ynportuno,
si en la vida cada uno
fue prenda del alma cara?180
Dulçe esposo, hermano tierno,
yo os ygualaré en quereros,
porque pienso presto beros
en el çielo o en678 el ynfierno.
-fol. 19v-
En el modo de morir185
a entrambos e de ymitar,
-181-
porque el yerro679 a de acauar
y la hambre mi biuir.
Primero dare a mi pecho
una daga que este pan:190
que [a]680 quien biue con afan,
es la muerte de probecho.
¿Que aguardo? ¡Cobarde estoy!
Braço, ¿ya os aueis turbado?
¡Dulçe esposo, hermano amado,195
esperadme, que ya boy!
 

(Sale681 una MUGER huyendo, y tras ella un SOLDADO numantino con una daga682 para matalla.)

 
MUG.
¡Eterno padre, Jupiter piadoso,
fauoreçedme en tan adbersa suerte!
SOL.
¡Aunque mas lleues buelo presuroso,
ni dura mano te dara683 la muerte!200
 

(Entrase la MUGER684.)

 
LIRA.
El yerro duro685, el braço belicoso
contra mi, buen soldado, le conbierte;
deja biuir a quien la vida agrada,
y quitame la mia, que me enfada.
SOL.
Puesto que es686 decreto del Senado205
que ninguna muger quede con bida,
¿qual sera el braço o pecho687 açelerado
que en ese hermoso vuestro de erida?
Ya688, señora, no soy tan mal mirado,
que me preçie de ser vuestro omiçida;210
-182-
otra mano, otro yerro a de acauaros;
que yo solo naçi para adoraros.
LIRA.
Esa piedad que quies husar conmigo,
baleroso soldado, yo te juro,
y al alto çielo pongo por testigo,215
que ya689 la estimo por rrigor muy duro.
Tubierate yo entonçes por amigo,
quando, con pecho y animo seguro,
este mi[o]690 aflijido traspasaras,
y de la amiga691 bida me priuaras.220
Pero, pues quies mostrarte piadoso,
tan en daño, señor, de mi contento,
muestralo agora en que a mi triste esposo
demos el funeral y692 último asiento.
Tanbien a este mi hermano, que en rreposo225
yaçe, ya libre del bital aliento.
Mi esposo feneçio por darme vida;
de mi hermano, la hambre fue omiçida.
SOL.
Haçer yo lo que mandas693 está llano,
con condiçion que en el camino quentes230
quien a tu buen694 esposo y caro hermano
trajo a los postrimeros açidentes.
LIRA.
Amigo, ya el hablar no está en mi mano.
SOL.
¿Que tan al cauo estás? ¿Que tal te sientes?
-183-
Lleua a tu hermano, que es de menos carga695;235
yo a tu esposo, que es mas peso y carga696.
 

(Lleuan los cuerpos, y sale una muger harmada con una lança en la mano y un escudo, que significa la GUERRA, y trae consigo la ENFERMEDAD y la HAMBRE: la ENFERMEDAD arrimada a una muleta y rrodeada de paños la caueça, con una mascara amarilla; y la HAMBRE saldra con un desnudillo de muerte, y ençima una rropa de vocaçi amarilla, y una mascara descolorida697.)

 
GUE.
Hambre, Enfermedad, executores698
de mis terribles mandos y seberos,
de bidas y salud consumidores699,
con quien no bale rruego, mando o fieros700;240
pues ya de mi yntençion sois sauidores701,
no ay para que de nueuo encareçeros
de quánto gusto me sera y contento
que luego luego hagais mi mandamiento.
-fol. 20r-
La fuerça yncontrastable de los hados,245
cuyos efetos nunca salen banos,
me fuerçan702 que de mi sean ayudados
estos sagaçes milites703 romanos.
Ellos seran un tiempo leuantados,
y abatidos tanbien estos yspanos;250
pero tiempo bendra en que yo me mude,
-184-
y dañe al alto y al pequeño ayude;
que yo, que soy la poderosa Guerra,
de tantas madres desterrada704 en bano,
aunque quien me maldiçe a beçes yerra,255
pues no saue el balor de esta mi mano,
si bien quento705 el orbe de la tierra,
sere lleuada del balor yspano
en la dulçe ocasion que esten rreynando
un Carlos, y706 un Filipo, y un Fernando.260
ENF.
Si ya la hambre, nuestra amiga [querida]707,
no hubiera708 tomado con ynstançia
a su cargo de ser fiera omiçida
de todos quantos biuen en Numançia,
fuera de mi [tu]709 voluntad cumplida265
de modo que se biera la ganançia
façil y rrica quel710 rromano hubiera,
arto mejor de aquello711 que se espera.
Mas ella, en quanto [su poder alcança]712,
ya tiene tal el713 pueblo numantino,270
que de esperar alguna buena andança,
le a tomado las sendas y el camino;
mas de el furor la rrigurosa lança,
la714 ynfluençia del contrario sino,
le trata con tan aspera biolençia,275
que no es menester hambre ni dolençia.
-185-
El furor y la rrauia, tus sequaçes,
an tomado en su pecho715 tal asiento,
que, qual si fuese de rromanas haçes,
cada qual de esa716 sangre está sediento.280
Muertos717, ynçendios, yras son sus paçes;
en el morir an puesto su contento,
y, por quitar el triunfo a los rromanos,
ellos mesmos se matan con sus manos.
HAMB.
Bolued los ojos, y bereis ardiendo285
de la çiudad los encumbrados718 techos.
Escuchad los suspiros que saliendo
ban de mill tristes, lastimados pechos.
Oyd la boz y lamentable estruendo
de bellas damas a quien, ya desechos290
los tiernos miembros de719 çeniça y fuego,
no balen padre, amigo, amor ni rruego.
Qual suelen las obejas descuydadas,
siendo del fiero louo acometidas,
[andar aqui y alli descarriadas]720,295
con temor de perder las simples bidas,
tal niños y mugeres desdichadas721,
biendo ya722 las espadas omiçidas,
[andan]723 de calle en calle, ¡o hado ynsano!,
su çierta muerte dilatando en bano.300
Al pecho de la amada y724 nueua esposa
traspasa del esposo el hierro agudo.
-186-
Contra la madre, ¡nunca725 bista cosa!,
se muestra el hijo de piedad desnudo;
y contra el hijo, el padre, con rrauiosa305
clemençia, leuantado726 el braço crudo727,
rrompe aquellas entrañas que a enjendrado,
quedando satisfecho y lastimado.
No ay plaça, no ay rrincon, no ay calle o casa
que de sangre y de muertos no esté llena;310
el yerro728 mata, el duro fuego abrasa,
y el rrigor feroçisimo condena.
Presto bereis que por el suelo tasa729
asta730 la mas subida y alta almena,
y las casas y tenplos mas preçiados731,315
en poluo y en çeniças son tornados732.
Benid; bereis que [en]733 los amados quellos
de tiernos hijos y muger querida,
-fol. 20v-
Teogenes afila (agora)734 y prueua en ellos
de su espada cruel735 corte omiçida,320
y cómo ya, despues de muertos ellos,
estima en poco la cansada bida,
buscando de morir un modo estraño,
que causó en736 el suyo mas de un daño.
GUE.
Bamos, pues, y ninguno se descuyde325
de ejecutar por eso aqui su fuerça,
-187-
y a lo que digo solo atienda y cuyde,
sin que de mi yntençion un punto tuerça737.
 

(Vansse, y738 sale TEOJENES con dos hijos pequeños y una hija, y su MUGER.)

 
TEO.
Quando el paterno amor no me detiene
de executar la furia de mi yntento,330
considerad, mis hijos, qual me tiene
el çelo de mi honrroso pensamiento.
Terrible es el dolor que se preuiene
[con acabar la vida en fin violento]739,
y mas el mio, pues al740 hado [plugo]741335
que ya742 sea de bosotros cruel berdugo.
No quedareis, ¡o hijos de mi alma!,
esclauos, ni el rromano poderio
lleuará de bosotros triunfo o palma,
por mas que a sujetarnos alçe el brio;340
[el camino]743 mas llano que la palma
de nuestra liuertad el çielo pio
nos ofreçe y744 nos muestra, y nos adbierte
que solo está en las manos de la muerte.
Ni bos, dulçe consorte, amada mia,345
os bereis en peligros745 que rromanos
pongan en vuestro pecho y gallardia
los banos ojos y las fieras746 manos.
Mi espada os sacará de esta agonia,
y ara que sus yntentos salgan banos,350
-188-
pues por mas que codiçia les747 atiça,
triunfarán de Numançia hecha çeniça748.
Yo soy, consorte amada, el que primero
del pareçer que todos padezcamos749,
antes que al750 ynsufrible desafuero355
[del romano poder sujetos seamos;
y en el morir no pienso ser postrero]751,
ni lo seran mis hijos.
MUG.
¿No podamos752
escaparnos, señor, por otra bia?
¡El çielo saue si me holgaria!360
Mas pues no puede ser, segun yo beo,
y está ya mi muerte tan çercana,
lleua de nuestras bidas tu el trofeo,
y no la espada perfida rromana.
Mas, ya753 que e de morir, morir deseo365
en el sagrado templo de Diana.
Alla nos lleua, buen señor, y luego
entreganos al yerro, al rrayo, al fuego754.
TEO.
Ansi se haga, y no nos detengamos,
[que ya a morir me inçita el triste hado]755.370
HIJO.
Madre, ¿Porque llorais? ¿Adónde bamos?
Teneos, que andar no puedo de cansado.
Mejor sera, mi madre, que comamos,
que la hambre me tiene fatigado.
  -189-  
MUG.
Ben756 en mis braços, hijo de mi bida,375
do te dare la muerte por comida.
 

(Vansse, y salen dos muchachos huyendo, y el uno de ellos es el que se arrojó de la torre757.)

 
MUCH.758.
¿Dónde quieres que huyamos759,
Seruio?
SER.
Yo, por do quisieres.
MUCH.
Camina; ¡que flaco760 eres!
Tu hordenas que aqui muramos.380
¿No bes, triste, que nos siguen
dos mill yerros por matarnos?761.
SER.
Inposible es escaparnos
de aquellos que nos persiguen.
Mas di: ¿que piensas haçer,385
o que [medio]762 ay que nos quadre?
  -fol. 21r-  
MUCH.
A una torre de mi padre
me pienso de763 yr a esconder.
SER.
Amigo, bien puedes yrte;
que yo estoy tan flaco y laso390
de hambre, que un solo paso
no puedo dar, ni seguirte.
MUCH.
¿No quieres benir?764.
SER.
No puedo.
MUCH.
Si no puedes caminar,
ay te abra de acauar395
la hambre, la espada o miedo.
Yo765 boyme, porque ya temo
lo que el biuir desbarata:
o que la espada me mata,
o que en el fuego me quemo.400
-190-
 

(Vasse el MUCHACHO a la torre, y queda SERUIO766, y sale TEOJENES con dos espadas desnudas y ensangrentadas las manos, y como SERUIO le be, huye y entrasse, y diçe TEOJENES767:)

 
TEO.
Sangre de mis entrañas derramada,
pues soys aquella de los hilos mios;
mano, contra ti768 mesma açelerada,
llena de honrrosos y crueles brios;
fortuna, en daño mio769 conjurada;405
çielos, de justa piedad baçios:
ofreçedme en tan dura, amarga suerte,
alguna honrrosa, aunque çercana muerte.
Balientes numantinos, haçed quenta
que yo soy algun perfido rromano,410
y bengad en mi pecho vuestra afrenta,
ensangrentando en el espada770 y mano771.
Una de estas espadas os presenta
mi ayrada furia y772 mi dolor ynsano:
que, muriendo en batalla, no se siente415
tanto el rigor del último açidente.
El773 que pribare del vital sosiego
al otro, por señal de benefiçio
entregue el desdichado cuerpo al fuego,
que este sera bien piadoso ofiçio.420
Benid; ¿que os deteneis? Acudid luego;
haçed ya de mi bida sacrifiçio,
-191-
y esta774 terneça que teneis de amigos,
bolued en rrauia y furia775 de enemigos776.
 

(Sale un NUMANTINO y diçe777:)

 
NUM.
¿A quien, fuerte Teojenes, (agora)778 ynbocas?425
¿Que nueuo modo de morir procuras?
¿Para que nos ynçitas y prouocas
a tantas desiguales desbenturas?
TEO.
Baliente numantino, si no apocas
con el miedo tus brauas fuerças duras,430
toma esta779 espada y matate conmigo,
ansi como si fuese tu enemigo:
que esta manera de morir me plaçe780
en este trançe mas que en781 otra alguna.
NUM.
Tambien a mi me agrada y satisfaçe,435
pues que lo quiere ansi nuestra [fortuna]782;
mas bamos a la plaça adonde yaçe
la [hoguera]783 a nuestras bidas ynportuna,
porque el que alli bençiere, pueda luego
entregar al784 bençido al duro fuego.440
TEO.
Bien diçes; [y]785 camina, que se tarda
el tiempo de morir como deseo.
¡Ora me mate el yerro, el786 fuego me arda,
que gloria y onrra787 en qualquier muerte beo!788.
  -192-  
 

(Vansse, y sale ÇIPION, y IUGURTA, y QUINTO FAUIO, y MARIO, y HERMILIO, y LIMPIO, y otros soldados rromanos789.)

 
ÇIP.
Si no me engaña el pensamiento mio,445
o salen mentirosas las señales
que aueis bisto [en] Numançia [d]el estruendo790
y lamentable son y ardiente llama791,
-fol. 21v-
sin duda alguna [que]792 rreçelo y temo
que el barbaro furor del enemigo450
contra su propio pecho no se buelua.
[Ya no pareçe gente en la muralla]793,
ni suenan las husadas çentinelas.
Todo está en calma y en silençio puesto,
como si en paz tranquila y sosegada455
estubiesen los fieros numantinos.
MAR.
Presto podras salir de aquesa duda,
porque, si tu lo quieres, yo me ofrezco
de subir sobre el muro, aunque me ponga
al rriguroso trançe que se ofreçe,460
solo por ber aquello que en Numançia
haçen nuestros soueruios enemigos.
ÇIP.
Arrima, pues, [o]794 Mario, alguna escala
a la muralla, y haz lo que prometes.
MAR.
Yd por la escala luego, y bos, Ermilio,465
haçed que mi rrodela se me trayga,