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    El Perú : itinerarios de viajes (versión literal de libretas originales)
     Antonio Raimondi
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El Perú

Itinerarios de viajes

(Versión literal de las libretas originales)

Antonio Raimondi

                                                                                                                                       Para celebrar dos sucesos memorables para nosotros -el cumplimiento de cuarenta años de labor y la inauguración de la reedificada, sede Central- pareció bien a nuestra institución el contribuir con este volumen al enriquecimiento de lo que fue publicado, de los escritos de Antonio Raimondi.           
     En el prefacio, dictado por el Ingeniero Jochamowitz, está reflejado el creciente y múltiple valor de estos escritos, escogidos en el vastísimo material autógrafo, todavía inédito y están señalados el severo método de investigación del autor y el paciente fervor con que cumpliera su tenaz y larga labor.
     A nosotros no nos queda más, de consiguiente, que agradecer a las autoridades la colaboración que nos prestaron y, aun más, el celo con que mantienen, siempre vivo, el culto de la memoria del sabio que, después de haber sufrido la dominación extranjera en la Lombardía, de su nacimiento, confortó el destierro con su obra científica, ofrendándola, a su nueva Patria como prenda de gratitud e ilustrando así el nombre de Italia.
                     BANCO ITALIANO.
     Lima, abril de 1929.


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Prefacio

     A medida que el tiempo transcurre y se conoce mejor su obra, Antonio Raimondi se agiganta y se impone. Ayer se le respetaba, hoy se le admira, mañana se le ha de venerar como la principal figura de nuestra ciencia.

     Nacido en Milán, con esa rara vocación que es el privilegio de unos pocos, llega a Lima el 28 de julio de 1850, cuando apenas cuenta 24 años de edad.

     Atraído por la virginidad de nuestro suelo, en donde cree hallar sin equivocarse un vasto campo para el naturalista, enseña aquí ciencias casi desconocidas, viaja como el más audaz explorador, observa con escrupulosidad inimitable y descubre, ante los ojos atónitos de nosotros y ante el mundo, la inmensa riqueza de nuestro privilegiado suelo.

     Comprende que ante todo se impone una labor geográfica que no se ha verificado antes sino en forma fragmentaria o defectuosa, e inicia él sólo su Mapa del Perú, obra de cíclopes que basta para inmortalizar a un hombre.

     Al mismo tiempo que viaja, investiga y estudia, clasifica el inmenso material recogido en sus interminables peregrinaciones científicas.

     Las atracciones de nuestro país lo seducen y lo adopta por segunda patria: aquí ha de fundar una virtuosa familia; aquí ha de pasar los últimos días de su infatigable existencia.

     Viajero, geógrafo, químico, geólogo, botánico, físico y meteorólogo, ser en fin de privilegiadas y únicas condiciones, es constantemente consultado en los más difíciles problemas de la ciencia y de la industria.

     Inicia su inmensa obra El Perú, que la muerte no quiso que la terminara, pero nos lega en cambio un monumento de manuscritos y el más valioso museo de los tres reinos.

     Con esos manuscritos se acomete la empresa de continuar su obra; se publica mucho, pero es en esta tarea póstuma donde más se llora la desaparición del sabio.

     Sus Itinerarios de viaje, constituídos por sesenta y un cuadernos, escritos de su puño y letra, agobiado por el cansancio en plena marcha, como en las penosas vigilias del campamento, son un tesoro de exactitud científica, que sólo un genio pudo reunir.

     El lector podrá juzgar de la sin par capacidad de observación del hombre de ciencia al leer esta versión literal. En sus largos recorridos, Raimondi no dejó un minuto sin anotar desde la más insignificante desviación de la ruta hasta la más complicada interpretación sociológica.

     Esos cuadernos sirvieron para que la Sociedad Geográfica terminase la impresión del Mapa del Perú, que hasta hoy es conjuntamente el más completo y detallado que existe, y para que pudiera preparar después dos tomos de su inconclusa obra El Perú. También han sido por muchos años el mejor material de su Boletín; pero al extractar de ellos en forma incompleta, se fragmentó la obra y se borró el sello de su originalidad.

     Nuestra mente ha sido pues, reproducir intactos sus apuntes, con lo que su tarea se agiganta y su figura adquiere todo el relieve de un hombre extraordinario.

     Hemos escogido solamente tres de sus numerosas libretas de viaje, cuidando de elegir las que se refieren al Sur, Centro y Norte de la República, como las que hacen ver la travesía en nuestra Costa, Sierra y Montaña, con el fin de que se aprecie mejor la portentosa tarea de su autor y la inagotable riqueza de nuestro suelo, que nadie tan bien como él conoció y supo describir.

     ¡Pero cuánto resta aún por publicarse de su literatura original!

     Aparte de que se impone la impresión íntegra de sus libretas de viajes, de las que el presente tomo es una muestra, aun están inéditos 5 grandes libros que dejó sobre clasificación detallada de minerales y rocas de su museo.

     Comprendiendo la alta finalidad de este deber nacionalista, el Banco Italiano de Lima ha tenido el hermoso gesto de financiar la publicación de este volumen. Al hacerlo no ha podido revelar mayor acierto, pues tributa un nuevo homenaje a la memoria del gran italiano, al mismo tiempo que libera su obra del olvido.

A. Jochamowitz,

Director de Minas y Petróleo del Ministerio de Fomento. [1] [2]



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Primer fascículo

Cuaderno VI, año 1863, Departamento de Arequipa

[3]

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Capítulo I

Día 5 de octubre de 1863

De Chocavento a la Hacienda Chaviña

(4 y ½ leguas.- Paso de caballo: 2 leguas por hora)

     El camino entre Chocavento y Chaviña es enteramente llano, si se exceptúa un pequeño trecho, de unas dos cuadras, en donde es ligeramente inclinado. Este camino se hace también en coche, sin dificultades de ninguna clase.

     Hora 6.28 Dirección del camino al S y luego al S 10º O.

     6.37 Al S.

     6.42 Al S SO.

     6.49 Al N 80º O y enseguida al S 80º O, subiendo un poco para entrar a la pampa, llamada de los Indios Bravos al S 70º O.

     6.51 Al S 40º O y después al S SO se marcha por la pampa, por el mismo camino que va al puerto de Lomas.

     6.55 Se deja el camino del puerto y se marcha al S SO.

     6.58 Dirección del camino al S 10º O, SE, E SE y S 10º E.

     7.4 Camino al S 10º O, y enseguida al S.

     7.13 Dirección al S 10º E. [4]

     Hora 7.2 7 Descanso para cambiar de caballos.

     7.38 Continúa el camino al S y luego al S 10º E.

     8.0 Al S 30º E y E 10º E.

     8.7 Al S.

     8.13 Camino al S SE.

     8.18 Dirección al S.

     8.20 Al S 10º E.

     8.26 Camino al S SO y al S 10ºE.

     8.35 Llegada a la hacienda de Chaviña, caminando la última cuadra hacia el E.

     La hacienda de Chaviña se halla situada en la orilla derecha del río de Acarí, muy cerca de su desembocadura al mar (10 o 12 cuadras).

     El cultivo principal de esta hacienda es el de alfalfa, la que sirve para invernada del ganado tanto vacuno como caballar de la hacienda de Chocavento.

     Además, se plantó un poco de algodón, el que no ha dado muy buenos resultados a causa del fuerte viento del sur que sopla en este lugar, principalmente en la estación de invierno. Se ve patentemente que la causa del mal es el viento frío del sur, porque las matas de algodón que se hallan cerca de un terreno de chilcos y de consiguiente un poco abrigadas del viento, han crecido mucho y han dado muy buenos capullos de algodón blanco, sedoso y de fibra muy larga (de 35 hasta 45 mm); al contrario, las matas situadas más allá y expuestas al viento, son muy raquíticas y muchas de ellas no han llegado a dar capullos.



Día 12 de octubre de 1865

Chocavento a Yauca

(7 leguas en 4 horas y ½)

     Para ir de Chocavento a Yauca, se marcha por el mismo camino de Caji, por más de dos leguas, y después, llegándose a la repartición, se deja el camino de Caji a la izquierda y se marcha por el de la derecha.

     El camino es enteramente llano, si se exceptúan algunas ligeras sinuosidades.

     Hora 10.30 Salida de Chocavento.

     11.20 Se pasa el río de Acarí un poco más abajo de Tambo Viejo. [5]

     Hora 11.24 Se marcha por la banda izquierda del río con dirección hacia el S -Arenal.

     11.50 Última casa de la quebrada de Acarí. Desde este punto se deja la quebrada, alejándose poco a poco del río, yendo con dirección hacia el S SE -Roca: sienita.

     12.4 Dirección del camino al S 15º E.

     12.16 Al S SE.

     12.58 Al SE.

     1.5 Muchos restos de conchas esparcidas sobre el terreno. Estas conchas viven actualmente en el mar que baña la costa.

     1.35 Se ve una roca porfídica salir de cuando en cuando a través de la arena. Dirección del camino al E SE.

     2.03 El terreno es casi blanco por los numerosos restos de conchas.

     2.32 Descanso.

     2.35 Continúa la marcha al S 40º E. Se baja continuamente hasta el pueblo.

     2.47 Llegada al pueblo de Yauca.

     El pueblo de Yauca es muy pequeño. Se halla situado a la orilla derecha del río de Caji, que es el mismo que baja de Coracora.

     Sus casas, en la mayor parte, son miserables ranchos de caña con paredes y techos medio desquiciados y caídos, que le dan el aspecto de un pueblo abandonado desde mucho tiempo.

     La iglesia también tiene un aspecto ruinoso. Su fachada es muy sencilla y tiene dos torres muy bajas.

     Los habitantes de Yauca tienen por industria la fabricación de un poco de aceite de olivo. Las aceitunas dan muy bien y si los habitantes de Yauca tuvieran un poco de cuidado, podrían extraer un aceite de primera calidad que competiría con los mejores que vienen de Europa.

     El aceite que se extrae en Yauca lo transportan por tierra hasta Ica, o también se embarca en el pueblo de Chala y se transporta hasta Lima. El transporte del aceite se hace en odres.

     En Yauca se encuentra también alfalfa, con la que mantienen algún ganado vacuno y caballar.

     El pueblo de Yauca dista del mar, en línea recta, cuando más una legua.

     Yauca, en lo eclesiástico, pertenece a Acarí y el cura vive en Caji. Este cura no es más que ayudante del de Acarí. En Yauca se toma mucho aguardiente y en los días de fiesta es muy raro hallar un individuo que tenga su razón sana. [6]

Observaciones meteorológicas hechas en la plaza de Yauca

(Octubre, 1863)

    Día Hora Term. libre Term. baróm. Aneroide Gay Lussac Cielo
12 3.30 (p.) 212 21 7617 7629 Sol
íd. 4 (p.) 214 205 7607 7630 íd.
íd. 7.30 (p.) 155 163 7625 7632 Cubierto
íd. 8.30 (p.) 163 165 7625 7638 Sol
íd. 9.30 (p.) 167 172 7625 7635 íd.


Día 13 de octubre de 1863

Yauca a Atiquipa

(7 leguas en 4 horas y ¼)

     El camino de Yauca a Atiquipa, por más de dos leguas, es enteramente llano pero tiene mucha arena. Después se sube unos cerros y por último se faldea por las lomas hasta Atiquipa.

     Hora 11.31 Salida de Yauca al S 15º, faldeando un cerro a la derecha del camino.

     11.43 Dirección del camino al S 55º E, y SE atravesando la quebrada.

     11.56 Se pasa el río al S 40º E, continuando el camino por un arenal.

     12 Continúa el camino por el arenal con dirección al E SE hacia el cerro grande, principio de las lomas.

     12.10 Al S 80º E.

     12.30 Continúa siempre la marcha por el arenal, acercándose cada vez más a la playa. Este terreno, que actualmente no está bañado por el mar ni en tiempo de las más fuertes mareas, se halla enteramente cubierto de una concha bivalva que vive actualmente en el mar que baña la costa. Estas conchas se conocen con el nombre de mejillones mesoderma. Además, en este mismo terreno se hallan palos medio cubiertos por la arena, como si hubieran sido arrojados por el mar, lo cual permite creer que este terreno se ha levantado recientemente. Dirección del camino al E. [7]

     Hora 12.55 Llegada a la playa. El barómetro aneroide señala 762.5. Dirección del camino al E SE.

     1 Se sube la falda de un cerro sienítico. Dirección del camino al S. Algunos pasos más allá, en un punto bañado por el mar, se observa una gran masa de roca sienítica de una forma muy caprichosa, que vista de lejos tiene alguna semejanza con la de un león echado, cuya cabeza se hallara levantada hacia el cielo.

     1.3 Dirección del camino al E.

     1.8 Al S 50º E.

     1.15 Se marcha entre cerritos de roca sienítica que parece estratificada.

     1.28 Camino al E SE.

     1.35 S 50º E.

     1.38 Al SE.

     1.51 Aparecen algunas pocas plantas, empezando las lomas. Camino al S 50º E.

     2.14 Se pasa una quebradita sin agua que baja de N a S.

     2.20 Se pasa otra quebradita, seca y con árboles de Tara y Molle.

     2.40 Se pasa una quebradita con arroyo, árboles de Tara y matas de nicotiana paniculata. Esta quebradita baja de N NE a S SO.

     Dirección del camino al E SE y al E.

     2.55 Se pasa otra quebradita con agua. Al otro lado de esta quebradita se reparten dos caminos; el de la izquierda sube un poco y se dirige a Atiquipa, el de la derecha faldea y va directamente al puerto de Chala. Marchando por el camino que va al puerto, se nota en una llanura distante ¼, de legua de esta última quebradita, unas construcciones de piedra, de forma particular, que tienen el aspecto de hornos. Estas construcciones están a veces dispuestas en series de 3 ó 4, formando una sola masa con diferentes aberturas. En el lugar creen que estas construcciones servían de habitación a los antiguos indios llamados gentiles en el Perú; pero basta observar su forma alargada y su poca altura, que no llega a una vara, para conocer que son tumbas y no habitaciones. Continuando por este mismo camino se llega a la quebrada principal, por la que pasa el camino que va al puerto de Chala; pero torciendo a la izquierda, sin pasar la quebrada, se puede ir al pueblo de Atiquipa siguiendo una dirección hacia el N NE. [8]

     Hora 3.30 Siguiendo por este camino hacia el pueblo, se pasa en este punto una quebradita sin agua, que baja a la principal, con la dirección de O NO a E SE.

     3.40 Se pasa una quebradita con agua y se sube al otro lado al pueblo de Atiquipa.

     3.45 Llegada al pueblo.



Día 18 de octubre de 1863

Atiquipa a la Loma de Pampañeco

     11.27 Salida de Atiquipa por el camino de Chala con dirección al N 20 º. Plantas de taras y olivos.

     11.32 Al N 40 O Planta de loasa.

     11.35 Al N

     11.37 Se pasa el riachuelo que baña la quebrada y se sigue por la orilla izquierda al N 10º E, dejando el camino de Chala. Plantas de higueras y nicotiana.

     11.40 Camino al N 40ºO.

     11.45 Arroyo que viene por la otra banda. Luego se pasa el arroyo, el cual se sigue subiendo entre dos quebradas, con dirección hacia el O.

     11.50 Planta de mito, llamado en el lugar Platanillo. Se baja al otro arroyo y se pasa a la otra banda. Monte de plantas de taras, con las ramas cargadas de peperomia inaequalifolia.

     11.54 Se pasa nuevamente el arroyo y se sube una cuesta entre este arroyo y otro, su tributario. Plantas: loasa commelina, stellaria y tabaco cimarrón en abundancia, llamado en el lugar tabaquillo. Camino al O.

     12. Plantas: hydrotaenia, tournefortia, chauco, trifolium, calceolaria, adiantum, stevia. Un poco más arriba salvia de flores rojo obscuro, llamada impropiamente matico, rubus de flores blancas y hojas ternadas, calceolaria, etc.

     Este lugar es el que se llama Pampañeco y se halla situado al O NO del pueblo de Atiquipa. [9]



Día 20 de octubre de 1863

Atiquipa a Yactapara (estancia).

     Hora 10.56 Salida al N por el camino de Chala.

     11.3 Al NE, dejando el camino seguido para ir a Pampañeco y continuando por el de Chala.

     11.4 Se pasa un arroyo al E SE.

     11.7 Camino al E NE y al NE siguiendo por una pampa por la orilla derecha de otro arroyo.

     11.10 Camino al N NE árboles de mito de tronco algo grueso pero muy bajo.

     11.15 Quebradita en la otra banda, con estancia en su orilla izquierda, casi en su desembocadura.

     11.19 Estancia a la derecha del camino y en la orilla izquierda del arroyo que baña la quebrada.

     11.20 Quebradita a la izquierda.

     11.21 Se pasa el arroyo que baña la quebrada principal.

     11.22 Se pasan dos quebraditas a la derecha, muy cerca una de otra y sin agua.

     11.27 Se pasa nuevamente el arroyo y se sigue por la orilla derecha. Camino al N NO.

     11.30 Dirección del camino al N. Quebraditas secas en ambos lados.

     11.36 Quebrada a la izquierda y camino que sube entre esta quebrada y la principal.

     Planta de lupinus y aloë. Luego quebrada en la otra banda. En este punto el camino se halla esmaltado de flores de diferentes colores, que producen el efecto más pintoresco que se pueda desear. Aquí se ven varias matas de lupinos con sus flores de un hermoso azul, contrastando con el rojo de la salvia y el blanco teñido de morado de la bella especie de sida, muy común en estas lomas. Más allá la bella aunque urticante especie de loasa, añade su matiz amarillo a las ya citadas, junto con algún senecio, malva, etc.

     Los únicos árboles que se observan en este lugar son: coulteria tinctoria, llamada en el país tara.

     11.45 Se pasa el arroyo que baña la quebrada y se sube.

     11.55 Punto en donde se reparte el camino que va a Chala, el cual se dirige hacia el E -Descanso.

     12 Árboles de mito muy grandes. Continúa la marcha hacia el NO subiendo una lomada. [10]

     Hora 12.14 Se pasa una quebradita con arroyo.

     12.19 Se pasa el arroyo que baña la quebrada y luego se regresa al SE.

     12.21 Estancia Yactapara.

     12.25 Se pasa una quebradita con arroyo, llamada de Arpanecón, encontrándose más arriba una estancia perteneciente al señor Cerón.

     12.34 Punto que da frente al camino de Chala. Se baja entre dos quebradas; la de la izquierda del camino es la principal y la de la derecha es la misma señalada más arriba. (11.36).

     Dirección del camino al S 10º E.

     12.36 Continúa la bajada al S SE, SE y E y luego se continúa el mismo camino señalado más arriba.

     Atiquipa es un miserable pueblecito que no tiene otra importancia que sus lomas, las mejores de toda la costa del Perú. El mismo pueblo consiste en 15 ó 20 casas esparcidas acá y allá sin orden alguno. Como en Atiquipa, en el tiempo denominado de lomas, llueve garúa casi continuamente. Los techos de las casas son inclinados, como los de la sierra. Sin embargo, en los años de abundantes lluvias, las casas sufren mucho, porque el terreno, impregnándose de agua, pierde su solidez y las paredes se caen con facilidad. También, con las continuas lluvias, los techos se hacen más pesados y caen, no pudiendo ser sostenidos por la débil armazón que usan para su construcción en este lugar.

     Esta ha sido la causa de que se haya caído la casa parroquial hace algunos años, la iglesia y otras casas de este lugar.

     Hasta hace poco tiempo, vivía el cura en Atiquipa, pero actualmente, no teniendo iglesia ni tampoco casa parroquial, se ha establecido en Chala.

     Atiquipa, como hemos dicho ya, es célebre por sus lomas, las que son muy extensas y están atravesadas por numerosísimas quebradas (más de 300), que en su mayoría tienen su arroyo durante el invierno.

     Esta abundancia de agua es debida a la extensión de sus lomas y a la disposición topográfica del terreno. Siendo la quebrada principal dirigida de N a S y rodeada de cerros muy elevados, los vapores acuosos que se levantan del mar, entran por esta quebrada por razón de los vientos dominantes en la costa del Perú, de Sur a Norte. En verano, cuando la temperatura de la atmósfera es muy elevada, estos vapores pasan sobre los cerros y van a condensarse en la Cordillera. Pero en invierno, siendo la temperatura más baja y además, soplando por lo regular viento N, estos vapores acuosos, por la dirección del viento, que les impide ir hasta la Cordillera y además, por el viento frío que viene [11] de esta última, se acumulan formando densas neblinas, las que son constantes en la cumbre de los cerros que rodean las lomas y bastante abundantes hasta el mismo nivel del mar. Por esta humedad, tanto de la atmósfera por la densa neblina, cuanto del terreno por las continuas garúas, se desarrolla un gran número de plantas; todo el terreno se cubre de un bello tapiz de verdura y numerosas flores abren sus corolas, esmaltando los cerros con los más brillantes matices. La escena cambia completamente a la entrada del invierno; de estos cerros, que permanecen áridos y desnudos durante la estación de verano, parece brotar vida apenas empiezan las garúas. Como por encanto desaparece este triste panorama, para ofrecer otro más risueño y lleno de vida. Los cerros de Atiquipa se vuelven, en esta estación, un delicioso jardín, en donde el botánico encuentra plantas bastante raras; el médico numerosas plantas medicinales y el horticultor vistosas flores para adorno de los jardines.

     A esta abundancia de vegetación, concurren a completar el paisaje numerosas aves que, escondidas entre las ramas de los arbustos, hacen conocer su presencia por su melodioso canto. Por último, numerosos insectos aparecen en esta época, hallando un abundante alimento en las tiernas hojas y en el néctar que destilan las flores que cubren casi todo el terreno.

     Los vegetales arbóreos son bastante escasos, notándose en la quebrada, y en las inmediaciones de las casas, olivos, higueras, melocotones y manzanos. Entre los vegetales que crecen espontáneos, se observa la coulteria tinctoria (tara) la que es muy abundante; el mito o platanillo (carica integrifolia), un árbol creído cascarilla y algunos arbustos de tournefortia, de cestrum, y de chamo.

     Una planta que crece en mucha abundancia en las lomas de Atiquipa, es la nicotiana panicidata (tabaco cimarrón o tabaquillo), la que a veces forma manchas que cubren una cierta extensión de terreno, invadiendo hasta el camino.

     El heliotropium grandiflorum es también bastante común.

     Entre las plantas pequeñas se debe citar, en primer lugar, una bella especie de sida, de flores blanquizcas con el borde de los pétalos morado claro. Esta elegante plantita produce numerosas flores y es la que más aparece en los llanos.

     La precedente sida se halla acompañada de dos especies de malvas una de flores coloradas y otra de flores rosadas más pequeñas. Una especie de medicago de flores amarillas, cubre el terreno en los intervalos dejados por las precedentes plantas.

     Hay dos especies de loasa de flores amarillas, siendo la más grande y de hojas muy recortadas la que más abunda; y otra de hojas muy lustrosas, es la más común en los cerros. [12]

     También la ortiga común se encuentra en todas partes, principalmente cerca de las piedras y paredes. En los lugares un poco elevados, se observa una bella especie de trifolium de flores coloradas; una tridacea de flores blancas, ligeramente coloreadas de morado; y una scilla de flores blancas.

     Sobre los árboles de tara, en estos mismos lugares se nota la peperomia inaequalifolia así como dos especies de helecho, uno de hojas simples y otro de hojas pinadas. También, sobre las mismas ramas de la tara, se observan un gran número de líquenes, principalmente unas parmelias, roccellas, borreras y usneas. Es de notar que los líquenes abundan más sobre la parte del árbol que está expuesta al Sur.

     En esta región elevada, en donde la neblina se conserva por más tiempo, la vegetación también es más lozana y variada, y entre las plantas más vistosas citaremos una especie de salvia de hojas con nervaduras salientes y reticuladas, que los habitantes del lugar han confundido con el matico; una especie de rubus de flores blancas y hojas ternadas que también ha sido erróneamente calificado como zarzaparrilla, porque en español se llama zarza a este género; una stevia, de flores blanco rosadas; una calceolaria; un helecho; un adiantum, etc.

     En las partes abiertas, no muy elevadas, se observan varias especies de nolana, una borraginacea de flores amarillas; dos o tres especies de heliophyton; un heliotropium, de flores blancas y hojas de olor fuerte; un myosotis, una salvia de flores coloradas, llamada chapa-chupa; una verbena, una compuesta de flores amarillas y hojas viscosas; tres especies de erodium; una portulaca; una labiada; que se asemeja a un stachys; una parietaria y varios solanum, principalmente el solanum phyllantum.

     Cerca de las piedras se encuentra un helecho, una marchantia, un galium y la bowlesia palmata, una alonsoa, un xantium, una lantana amarilla, 2 especies de quenopodium, un senecio, un lupinus, maruta, capsella. En los lugares más cerca del mar y expuestos a los fuertes vientos del sur, en donde empiezan las lomas viniendo por el camino de Yauca, se observan otras clases de plantas y entre ellas citaremos la hofmanseggia; otra leguminosa, de flores coloradas, con una mancha verde en el estandarte; varias con flores que se asemejan a la poinciana y otra de flores amarillas, la mimosa sensitiva; una especie de cassia, con hojas pinadas y de color ferruginoso; una bignoniacea; una flor blanca que tiene los caracteres de la malesherbia; una compuesta amarilla con centro oscuro; un evolvus de color azul; la krameria trianda; una flor blanca desconocida; una sueda, que parece ser la misma de las inmediaciones de Lima; una tetragonia, de flores amarillas y hojas ovaladas; una telanthera, de flores rojizas y otra de flores blancas: una hediotis; una calandrina; [13] el chinchamalium; una sida de flores amarillas; una lantana de flores blancas y hojas olorosas.

     La roca que forma los cerros de Atiquipa es sienítica y granítica.

     En Atiquipa, en tiempo de verano, casi todos los arroyos se secan y sólo quedan algunas vertientes que sirven para el consumo de agua de la población y para el riego de las chacaritas. En estas chacaritas cultivan algunos árboles frutales, calabazas y un poco de alfalfa.

     En todas estas quebraditas se hallan algunas estancias en donde, en tiempo de lomas, fabrican quesos, que es el producto principal del lugar. También extraen algún aceite de las aceitunas que se producen muy bien en la quebrada. En tiempo de lomas, en Atiquipa, llueve mucho y como la tierra es muy arcillosa, se produce mucho barro, el que es muy molesto para las bestias, porque las fatiga mucho y las hace resbalar con facilidad, si no están prácticas para marchar por este piso.

     Cuando cesan los aguaceros y el piso se seca un poco, vienen los habitantes de los pueblos inmediatos a pasear por las lomas, en las que pasan algunos días, teniendo por costumbre tomar por la mañana leche cuajada con miel.

     A pocas cuadras del mar y sobre una meseta, a la izquierda de la quebrada, hay una estancia llamada Quihuay.



Día 17 de octubre de 1863

                              

Observaciones meteorológicas

Playa del mar a una legua de Atiquipa

                          Termómetro libre...................................................................21.5
     »           barométrico..........................................................22
Aneroide................................................................................765
Barómetro Gay Lussac..........................................................766.2
Cielo......................................................................................Sol

Día 22 (jueves) Atiquipa

Hora 4 p. m.

Termómetro libre..................................................................14.8
     Id.           barométrico.......................................................15.3
Aneroide................................................................................736.5
Gay Lussac............................................................................737.6
Cielo......................................................................................Lluvia [14]

Hora 5.30 p. m.

Termómetro libre..................................................................14.2
Id.                 barométrico......................................................14.5
Aneroide................................................................................737
Gay Lussac............................................................................738.7

Día 23 de octubre de 1863 Atiquipa. Hora 7.7 (a. m.).

Termómetro libre..................................................................15
     »              barométrico......................................................15
Aneroide...............................................................................737.5
Gay Lussac...........................................................................739
Cielo.....................................................................................Lluvia

     Desde el día 12 de Octubre cesó la lluvia en Atiquipa, la que ha durado más de dos meses continuos. Se abrió el sol, por 7 días y el día 21 empezó de nuevo la lluvia, que continuó los días 22 y 23. En este intervalo de sol hubo dos temblores, habiendo sido más intenso el del día 21. [15]



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Capítulo II

Día 23 de octubre de 1863

Atiquipa al Puerto de Chala

(4 leguas en 2 horas y ½)

     Hora 9.37 Se desciende por el arroyo que baja la quebrada principal con dirección al S 70º E.

     9.45 Después de seguir por la orilla izquierda del río, se marcha por una pampa con dirección al S 80º E.

     9.49 Al SE.

     10.20 Se encuentra el camino que viene directamente de Yauca sin entrar a Atiquipa. Dirección del camino al E.

     10.25 Descanso. Plantas: oenothera y verbena.

     12 Salida, continuando la marcha al E.

     12.12 Llegada a una quebradita con arroyo, la que baja al mar con dirección de N a S. El mar dista del camino menos de media legua. A pocos pasos se pasa otra quebradita sin agua.

     12.42 Se pasa otra quebradita con agua, y se sigue marchando después muy cerca del mar con dirección todavía al E.

     12.58 Quebradita seca.

     1.15 Quebradita de Chala, la que no tiene agua cerca del mar.

     1.28 Una quebradita seca.

     1.36 Se pasa otra quebradita seca.

     1.40 Llegada al Puerto de Chala.

     El Puerto de Chala es de creación reciente y sólo desde 1854 tocan los vapores en él, de manera que todavía no está muy poblado. Los vapores arriban cada 15 días, uno que viene del Norte y otro del Sur, de manera que en el mes hay dos días de vapor. La causa principal de no haberse poblado mucho el puerto de Chala, proviene de la escasez que existe de agua dulce, que no permite el sostenimiento de las bestias por la falta de cultivos. El agua para el consumo de la población se trae de dos puntos distintos, uno de los cuales dista una legua escasa y produce agua algo salobre que se paga en el puerto a dos reales la carga de dos barrilitos. [16]

     Los que no pueden acostumbrarse a esta agua, la hacen venir desde el pueblo de Chala, pagándola a 4 reales la carga.

     El puerto de Chala tendrá actualmente unos 200 habitantes. Las casas son construidas de madera, no pudiendo fabricarse casas de adobes por la falta de agua para preparar el barro.

     Algunas de ellas tienen un bonito aspecto, principalmente dos que han sido construidas en Chile, pertenecientes, una al señor Peters, y otra a un señor Neyra Valbuena.

     El puerto de Chala tiene una pequeña aduana, también de madera, y un muelle que costó más de 30 mil pesos.

     El mar, en este puerto, a veces se agita tanto, que no permite el desembarque de los pasajeros y de las mercaderías. En este caso, el vapor sigue hasta Islay y deposita la mercadería en una lancha para que sea trasbordada al otro vapor que viene del Sur. En el mismo puerto hay muchos peñascos que hacen difícil la entrada. Con algunas obras, que representarían poco gasto, se podría mejorar bastante este puerto, rellenando de piedras ciertas partes, hasta formar una especie de muralla, que defendería a las embarcaciones en tiempo de braveza del mar.

     También podría dársele agua dulce, que tanta falta le hace, haciéndola venir por medio de cañerías desde el pueblo de Chala o desde Capa. Este último punto es un lugar en donde, en tiempo de lomas, hay aguadas, que desaparecen en tiempo de verano. Este año, que ha sido muy abundante en agua, ha corrido en la quebradita de Capa un fuerte arroyo; pero en otros años, esta quebradita permanece seca. Sin embargo, parece que, aunque no se muestra el agua en la superficie, a cierta profundidad existe en forma constante. Con poco trabajo se podría, pues, reunir toda esta agua de infiltración, para conducirla al puerto por medio de cañerías.

     El punto llamado Capa, dista casi una legua del puerto. El desnivel entre este punto y el puerto es bastante grande, marcando el barómetro aneroide en el puerto 760.5 y cerca del primer pozo de Capa 743.

     A algunas cuadras más abajo del punto en donde se abre la quebrada de Cháparra, se observan dos pozos que actualmente tienen abundante agua, a los que concurren los arrieros para dar de beber a sus bestias.

     Un poco más arriba de los pozos, exactamente en el punto en donde se abre la quebrada, hay rocas a uno y a otro lado de ésta; de manera que se podría cerrar esta salida formando un dique, con lo que se lograría, sin mucho trabajo, un gran depósito de agua, que podría después repartirse en el pueblo, poco a poco, por medio de una compuerta.

     La formación geológica del puerto de Chala pertenece a la época oolítica, estando compuesta de los pórfidos y rocas metamórficas estratificadas que pertenecen a este período. [17]

     Se notan capas casi porfídicas, debajo de las cuales hay otras de conglomerado y después hay otras capas de gres y arcilla, endurecida y metamórfica.

     Estas capas están hundidas con ángulo de 30 hacia el Norte y se puede apreciar con facilidad su naturaleza, por estar continuamente lavadas por el agua del mar.

     En el mar que baña al puerto, se encuentran en abundancia el turbo ater, una venus, varias patellas y un oscabrión, etc.

     Entre las algas se observa un macrosistus y una ulva llamada cochayuyo.

     Para ir de Charpa a Chaipi se pasa una quebradita seca y después se vence una pequeña altura.

     Charpa y Matarani son asientos minerales en donde se beneficia mineral de oro en quimbaletes. Actualmente las minas están en trabajo.

     Tocota y Huano-huano son dos pueblecitos que forman el distrito de Matarani, el cual pertenece, en lo político, a la provincia de Camaná y en lo eclesiástico a Chala.

     A una legua más abajo de Charpa, se encuentra, en la misma orilla derecha del río, otra pascana llamada, Matarani, la que también consiste en algunos alfalfares con una casita. El río corre, con corta diferencia, de N a S.

     A dos leguas y media más abajo de Matarani, se reúne a la quebrada principal otro riachuelo más pequeño llamado de Huano-huano, denominado así porque pasa por el lugar que lleva este nombre. Este riachuelo viene de NE a SO. El lugar llamado Huano-huano, es un pueblecito cabeza de distrito y se halla a 4 leguas más arriba de la desembocadura del riachuelo que lleva su nombre, en la orilla izquierda del de Chaipi.

     Los dos riachuelos, reunidos, dan origen al río de Tocota, que es el mismo que pasa por Chala, el cual baja de NE a SO recorriendo una legua, hasta llegar al pueblecito de Tocota, que se halla situado en la orilla izquierda. Más abajo de Tocota, toma siempre la dirección N a S hasta Chala, de cuyo pueblo dista 4 leguas y media.

Formación geológica de Chala

     En las inmediaciones de Chala se nota una gran formación de marga, cuyas capas alternan a veces con otras pequeñas de gres en donde se notan dendrinas de óxido de manganeso.

     En la banda derecha del río, en donde se observa la capa de gres con dendrinas, se ve que ha sido trastornada esta formación, porque la capa de gres se halla inclinada, hundiéndose al SO con un ángulo de 45º. [18]

     Esta formación de marga está cubierta por un terreno de aluvión que constituye una gran pampa que se extiende hasta las Lomas de Checa, que son una continuación de las de Atiquipa. En ciertos puntos de la pampa, al acercarse a las lomas, aparecen a la superficie del terreno unos depósitos de yeso.

     En la banda izquierda de la quebrada, aparecen las mismas margas que, un poco hacia al S (algunas cuadras), tienen varios pedazos de pedernal diseminado en abundancia en forma de vetillas, como si se hubieran formado por infiltración.

     También se notan vetillas de yeso fibroso, que se hunden casi verticalmente, como si fueran grietas que se han rellenado de arriba para abajo.

     En estos cerros se encuentran, además, vetillas de sal, que los habitantes de Chala sacan para su consumo.

     Más arriba, en las alturas de una quebradita seca, que desemboca por la izquierda a la de Chala algunas cuadras más abajo del pueblo, se encuentran, también, en las mismas margas, vetillas de braunita (óxido de manganeso).

     En una quebradita más al E NE de la de Chala, que desemboca a esta última un poco más arriba del panteón, se notan varias rocas metamórficas de la época de la formación oolítica, las que varían mucho en su aspecto, según la clase de arcillas o gres metamorfoseados por la erupción de los pórfidos.

     En algunos cerros formados de arcilla metamórfica, con mucho óxido de fierro, se notan varios cateos de minas, unos tan cerca de otros, que parece que no se hubiera dejado un solo punto sin explorar; pero en ninguna parte se observa un trabajo formal.

     Estas rocas metamórficas son las mismas que se ven en el puerto y que forman los peñascos bañados por el mar.

     En un punto de la quebradita se observa también un depósito de conglomerado traquítico, llamado en el país piedra de cantera o de sillar.

     Las rocas que forman los cerros de las Lomas de Checa, son también metantórficas y parece que van transformándose, insensiblemente, en rocas sieníticas como las de las lomas de Atiquipa.

     En la orilla izquierda de la quebrada de Chala, a unas 2 ó 3 cuadras más abajo del pueblo, se observan muchos escombros de paredes de una población de los antiguos habitantes del Perú; y en sus alrededores, hay algo semejante a un terreno de aluvión que contiene materias que son producto de la industria humana, tales como tejidos, pedazos de palo, etc. Este terreno está cubierto por una gran cantidad de restos de conchas, todas idénticas a las que viven, actualmente en el mar que baña la costa; notándose, entre ellas, la concholepas, un monodonte, una mactra, un mytilus, etc. Algunos creen que estas conchas han sido transportadas hasta allí por los indios que vivían en ese lugar, para su alimentación; [19] pero si se considera el inmenso número de ellas, que a veces forman como bancos; y además, sus múltiples especies, algunas de las cuales son muy pequeñas, para haber sido transportadas hasta ese punto con el solo objeto de comer el animal, se deduce, más bien, que este terreno ha estado bajo el mar antes de que fuese habitado y que los antiguos indios construyeron sus casas sobre él cuando estaba ya lleno de conchas y caracoles marinos. Extraña que el mismo fenómeno se observe también más arriba de Chala, en donde están las ruinas del antiguo pueblo que hoy es panteón. En otras partes se notan conchas, pero no en tanta abundancia como en estos dos puntos, en donde también existen ruinas de casas de los gentiles.



Día 24 de octubre de 1863

Puerto de Chala al Pozo de Capa

(1 legua y ½ en ¾ de hora)

     Hora 11.9 Salida del puerto de Chala. Dirección del camino al E NE.

     11.12 Se ven las especies vegetales calandrinia y Nolana y un bulimus. Esta especie de bulimus ofrece variedades, predominando la de color blanco con la boca y las últimas espiras de color rosado, otras con las primeras espiras amarillentas, y por último, pocas, de color más subido y con alguna raya blanquizca que sigue las espiras.

     11.15 Al S 10º E subiendo insensiblemente.

     11.45 Al E NE.

     11.48 Primer pozo. Este pozo es una ligera concavidad del terreno, en donde viene a reunirse el agua de infiltración.

     11.50 Se llega a otro pozo muy abundante en agua, del que sale un arroyo.

     Siguiendo un poco más arriba, se entra a una quebrada con bastante vegetación en tiempo de lomas y por donde baja un grueso arroyo que se dirige hasta el mar.

     Las plantas que se ven en estas lomas son las mismas que las que hay en Atiquipa, notándose solamente que aquí existen, además, el solanum laciniatum una leguminosa de flores blancas y la ratania. [20]



Puerto de Chala al pueblo de ese nombre

(2 leguas en 2 horas)

     Hora 2.8 Se efectúa la salida del puerto con dirección hacia el N.

     2.11 Se encuentra una quebradita seca, que se pasa. Camino al N NO.

     2.19 Se pasa otra quebradita y se marcha, en su cauce, remontándolo por algunas cuadras.

     2.22 Dirección del camino al N.

     2.30 Al N NE se notan diseminadas en el camino muchas piedras de cal.

     2.45 Camino al N.

     2.48 Se baja a la quebrada de Chala con dirección al N 10º E.

     2.54 Se pasa una quebradita seca que baja a la de Chala.

     2.57 Se notan en la quebrada muchos árboles secos de Olivo. Se marcha sobre marga.

     3 Descanso.

     3.6 Continúa el camino al NE.

     3.14 Camino al N.

     3.16 Llegada al pueblo de Chala.

     El pueblo de Chala es muy pequeño y de aspecto triste y ruinoso. Sus casas están dispuestas sin orden alguno, de modo que se hallan diseminadas; algunas tienen paredes de adobes y otras no son sino simples ranchos de caña con un poco de torta de barro.

     Parece que el pueblo de Chala, en otro tiempo era más grande y más poblado; pero la escasez de agua, que según tradición ha ido disminuyendo cada día más, hace que este lugar vaya despoblándose poco a poco.

     A un poco más de media legua arriba, en la misma quebrada, pero en la banda derecha, existe otro caserío más grande que el mismo Chala y que se conoce con el nombre de Ranchería o Cabecera de Chala; y en la otra banda a la orilla izquierda y algunas cuadras más arriba, se notan restos de paredes de casas y de una capilla. En este punto existía el pueblo de indígenas, en la época de la conquista hecha por los españoles.

     En este lugar, es donde se fundó la primera iglesia del valle y más tarde un convento de dominicos. El pueblo se llamó San Jacinto de Chala; pero en el día no quedan más que algunas [21] paredes, en donde se halla ubicado el panteón, que sirve tanto a la población de Chala como a la ranchería inmediata.

     En la quebrada de Chala se notan muchos árboles de olivo, que en su mayor parte son muy viejos, pasando de la edad de 150 años.

     Estos añejos árboles no tienen actualmente aquella fuerza de vegetación necesaria para nutrir a todas sus ramas, de manera que su producto en aceitunas va disminuyendo cada año. Sería necesario cortarlos para que brotaran de sus copas vástagos más robustos.

     La producción principal de la quebrada es el aceite, que elaboran de un modo muy imperfecto.

     Para esta operación, después de haber recogido las aceitunas, las exponen al sol para que se sequen un poco y pierdan la mayor parte del agua que contienen.

     Regularmente, cuando hay un poco de sol, al cabo de 15 días están ya suficientemente secas. Entonces las ponen en pequeños sacos de una tela muy rala y después en un gran depósito de madera, en donde vierten agua después de haberla calentado a una temperatura tal, que apenas se pueda mantener adentro la mano (de 40 a 45º). Enseguida entran hombres y pisan estos saquitos; al salir el aceite, flota sobre el agua, por razón de ser su peso específico menor que el de esta última.

     Este aceite con agua va cayendo a otra tinaja en donde se hace la separación.

     La quebrada de Chala produce, además, una gran cantidad de guayabas de varias clases y colores. En este año, un gran número de árboles de guyabos están enfermos, por haber sido atacados por un insecto del género coccus, el que invade las hojas y los frutos, chupando los líquidos nutritivos del árbol. Este insecto parece que es igual al que ha invadido a los naranjos de Lima y a los de Chala, de manera que es creíble que los árboles de guayabo se hayan contagiado de los naranjos. Aquí dicen que hay, además, otra especie de insecto que es peculiar del guayabo.

     La quebrada de Chala tiene su origen en las inmediaciones de Chaipi. A. 3 leguas y media más abajo de Chaipi, se reúnen el riachuelo que baña al pueblo, con el otro que pasa por las chácaras de los habitantes de Chaipi. En el lugar de la confluencia de estos dos riachuelos y en la orilla derecha del río que forman por su reunión, se halla situada la pascana de Charpa, lugar en donde hay una casita con algunos alfalfares. [22]



Día 25 de octubre de 1863

Chala a las lomas de Checa

(Una legua)

     Hora 1.37 Saliendo de Chala se pasa el río y se sube al N.

     1.42 Dirección del camino al O. Camino que conducía de Lima a Arequipa, antes que existiese el puerto de Chala.

     1.43 División del camino que viene de Lima del que va a las lomas. El camino de Lima sigue al O y el de las lomas al NO.

     1.49 Se sigue con dirección al N 50º O.

     1.55 Aparece a la superficie del terreno un depósito de yeso.

     2 Se observa sobre el terreno varias piedras Porfídicas por metamorfismo.

     2.7 Llegada a un camino transversal que conduce de Huano-huano a Atiquipa.

     2.14 Aquí existe una aguada perenne. Esta aguada, en tiempo de verano, en vez de secarse tiene mayor cantidad de agua, por hallarse estos cerros en comunicación no interrumpida con los de la sierra, en donde llueve en esta estación.

     A una cuadra más arriba, empieza la quebrada de Checa, que está dividida casi de N a S.

     Las plantas que se notan son: Nolana de la playa; Nolana de hojas anchas; Sueda, Tetragonía, de flores terminales y Tetragonía; de flores laterales; Nicotiana Panicidata; Argemone mexicana; Heliotropium hediondo (Romerillo), Lycopersicum; Loasa de dos especies; Malva, Solanum Phyllanthum, Telanthera (que engorda mucho a las vacas); Alonsoa, Herodium, (la que comen con gusto las vacas y da aroma a la leche); Plantago (llamado en el lugar cabezuela); Allium; compuestas, de varias especies; Cleome Quinquefolia, etc.

     El puerto de Chala queda al S 10º E de la desembocadura de la quebrada de Checa y Atiquipa al S 50º O del mismo punto.

Plantas de las inmediaciones de Chala

     Las principales plantas cultivadas son el Olivo y el Guayabo, y en segundo lugar el Pacae, el Naranjo, el Melocotón y el Granado. [23]

     El Olivo está actualmente atacado por una especie de Coccus (Mielesilla). Este insecto se pega, de preferencia, sobre la cara inferior de las hojas, cubriéndose la cara superior de éstas de un polvo negruzco que da al árbol un aspecto triste y lúgubre.

     El Naranjo está atacado por otra especie de Coccus, que amenaza producir en estos árboles los mismos males que ha ocasionado en los de Lima. En este lugar se ha propagado a los Guayabos y hasta a la Retama. Los habitantes del país denominan con el mismo nombre de Mielesilla a este insecto y a la enfermedad que produce.

     En las inmediaciones de Chala también hay un tunal con Cochinilla, la que ha sido introducida hace ya algunos años; se mantiene como silvestre, desafiando a todas las intemperies y con un solo riego al año.

     Entre los vegetales indígenas se encuentran:

     La Tara (Coulteria Tinctoria) el Chilco (Baccharis), otra especie de Chilco llamado Chilco-macho, de hojas más anchas y muy viscosas. Esta especie es empleada en el lugar como vermífugo: basta manosearlo por un rato para sentir la boca amarga.

     El Toñús (Pluchea Chingoyo) (1), otra especie de Baccharis, que se emplea contra la mordedura de las víboras.

     El Espino, llamado Muschilco, (Scypharia Senticosa) (2), cuyas hojas, después de tostarlas, las mascan, con el fin de sustituir a la coca, cuando ésta escasea. Esta planta es notable por su disposición geográfica, pues se extiende solamente hasta dos leguas al S de Chala, no produciéndose más al S.

     La Galinsoga llamada Pacoyuyo; un Gynoxys, conocido con el nombre de Hierba de la Araña y empleada como el Sanango para curar el reumatismo.

     Otra Compuesta, viscosa, cuya flor destila, en la extremidad de sus botones, un líquido lechoso que es empleado para curar los empeines, se conoce en el lugar con el nombre de Chiri-chiri o Chaullayco.

     Un Medicago, de flores amarillas, llamado Carretilla; un Trifolium, también, de flores amarillas, muy común en Chocavento, y al que llaman Trébol. Un Lythrum de flores rosado-moradas; una Lobelia, de flores moradas, llamada Contonsút, que es empleada para cazar a los buitres, mezclándola molida con carne de perro. Apenas los buitres toman esta composición, caen como borrachos y se dejan coger. También usan la Contonsia para sanar llagas; obra por absorción y cuando se aplica su jugo lechoso en la llaga produce vómitos y evacuaciones, secándola rápidamente.

     Un Lycopersium o tomate cimarrón; un Capalí Cimarrón de flores azules, igual al de Lima (Nicandra Physalaides) (3). [24]

     La malva de Atiquipa; el Heliotropium Curassavicum; el Membrillejo de Lima (Cordia Rotundifolia) (4); una Umbelífera llamada Viznaya; la Sida Frutescens; la Lippia modiflora; el quenopodium apulifolium (hierba del gallinazo); el quenopodium ambrosioides (paico); una achicoria, etc.

     Por último, un gran número de gramales, entre los que merece especial mención una especie de avena llamada comúnmente cebadilla, la cual se eleva, en buen terreno, hasta la altura de vara y media. Esta especie es muy apetecida de los caballos y sería conveniente sembrarla para forraje, ya que ella puede producir en la época de verano, cuando la alfalfa se enferma y casi no desarrolla.

     Hasta ahora nadie se ha preocupado de estudiar las plantas indígenas, que podrían servir como pasto, adaptando su cultivo a las diferentes estaciones del año, de manera que pueda existir siempre abundante forraje para el alimento del ganado. Este estudio es de suma importancia, porque con él podría extenderse en el Perú la cría de ganado, que cada día encarece más.

     Planta de, heliotropium llamado en Chala yancatucto.

Observaciones meteorológicas hechas en el pueblo de Chala

(Octubre 1863)

    Día Hora Term. libre Term. baróm. Aneroide Gay Lussac Cielo
25 12 (m.) 188 19.7 743.8 746.9 Cubierto
25 1 (p) 188 19.2 743.5 746.3 Lluvia
25 4.30 (p) 17.2 18.3 743.5 746.4 Cubierto
25 5.45 (p) 16.3 17.6 743.3 746.2 íd.
26 8.30 (a) 16.8 17.8 744.8 747.4 íd.
26 10.15 (a) 17.2 18.7 744.6 747.7 íd.
27 8 (a) 15,3 17.5 746 748.8 Sol
28 8 (a.) 16.3 17,6 745 747.7 Cubierto

     El día 27 que abrió el sol desde la madrugada, el barómetro ha señalado una presión atmosférica más elevada que los otros días, en los que la mañana ha estado cubierta.



Día 28 de octubre de 1863

Chala a la hacienda Carampa

(9 leguas en 6 horas y ½).

     El camino entre Chala y Carampa no es muy malo; sin embargo, la parte del camino que se sigue al pasar la quebrada de Carampa es muy molesta, porque casi toda se hace por el cauce del río, el cual es muy pedregoso. [25]

     Hora 9.20 Salida de Chala al S. 10º E pasando por la izquierda del camino principal.

     9.25 Se marcha sobre una falda, en donde se hallan diseminadas numerosas calaveras pertenecientes a los antiguos habitantes del lugar. Estos cráneos, por lo general, tienen la frente muy deprimida. El terreno está cubierto de fragmentos de conchas marinas, iguales a las que viven actualmente en el mar.

     9.30 Al S SE y se entra en una quebradita.

     9.36 Se baja y se atraviesa una quebrada seca que sigue de N a S y que desemboca al SO a la quebrada de Chala.

     9.41 Se deja a la izquierda el camino de las lomas. Dirección del camino al SE. Acaba la marga.

     9.55 Morritos de marga a la izquierda, que sobresalen del terreno de aluvión que cubre la pampa, por la que se marcha un cuarto de legua. A ese mismo lado se halla situado el cerro Coscotivi, sobre cuya falda se encuentran piedrecitas con oro. Este cerro parece formado de roca metamórfica.

     10.48 Quebrada de Capac, llamada del Tarillo. A una cuadra más abajo del camino se hallan dos pozos o aguadas.

     La quebrada del Tarillo corre de N NO a S SE. En el camino se observan restos de conchas marinas como las que viven actualmente en el mar: Concholepas, Venus, Oxistele, etc.

     Descanso.

     11.15 Continúa el camino hacia el E.

     11.18 Planta: Ratania.

     11.52 Camino al E NE.

     11.58 Arroyito que viene de una quebradita de lomas.

     12.12 Quebrada de lomas, bastante larga, y en la que hay indicio de haber pasado agua muy recientemente.

     Esta quebrada viene de N NE a S SO. Camino al E. Fragmentos de conchas en el camino. Al S 80º E.

     12.15 Acaba la vegetación de loma en el camino. Dirección al N 70º E hacia la quebrada de Cháparra.

     12.21 Quebradita seca que se pasa.

     12.25 Se baja a una quebradita seca más profunda y se sigue por ella con dirección hacia el S.

     12.30 Continúa la bajada por la quebradita con dirección al SE y poco a poco al E. [26]

     Hora 12.34 Se baja al riachuelo de Cháparra, para seguir con dirección hacia el NE.

     12.37 Llegada al riachuelo. Descanso.

     12.42 Continuando la marcha, se pasa el riachuelo. Dirección del camino al N NE. Se pasa el riachuelo una segunda y una tercera vez (orilla izquierda). Roca: sienita rosada.

     12.45 Se pasa nuevamente el riachuelo hacia la derecha y se camina al N.

     12.48 Se vuelve a pasar a la orilla izquierda. Camino al N 40º E.

     12.50 Se pasa el riachuelo y luego se vuelve a pasar a la orilla izquierda.

     12.52 Dirección del camino al N NE. Se vadea el río.

     1 Observando los cerros que forman la quebrada, se ve que por el lado de la quebrada son enteramente áridos y por el otro lado están cubiertos de vegetación.

     1.4 Dirección del camino al N NE. Hay un barranco de terreno de aluvión a la izquierda del camino.

     1.8 Rocas metamórficas. Camino al NE. Barranco de terreno de aluvión en la otra banda.

     1.15 Se vuelve a pasar el citado riachuelo (orilla izquierda) y se continúa el camino al N. Roca: pórfido metamórfico.

     1.18 Al NE.

     1.28 Lugar llamado Condao. Hay cultivos en la otra banda. Aneroide: 7.41.

     Se pasa el riachuelo y luego se vuelve a pasar a la orilla izquierda. El camino sigue con dirección al NE.

     1.40 Se pasa el río. Plantas: Toñús (Pluchea chingoyo) en abundancia.

     1.45 Se pasa nuevamente el río, viéndose una casita a la derecha. Aneroide: 736. Cultivos en la otra banda. Camino al N 40º E.

     1.55 Camino al N 50º E.

     2 Maizal al pie del camino y casita en la otra banda. Aneroide: 7.31. Lugar llamado Cangallo.

     2.14 Se vadea el río (orilla derecha).

     2.25 Casas en la banda derecha del río y a la derecha del camino. Lugar llamado Quirua. Aneroide: 729. Camino al NE.

     2.34 El camino sigue al pie del cerro, por la banda derecha de la quebrada. [27]

     Hora 2.54 Cultivos de Parra y de Olivos a la derecha del camino. Aneroide: 720.5. Maíz. Lugar llamado Huancarpa.

     2.57 Otras casitas.

     3 Roca: pórfidos piroxénicos.

     3.18 Unas casas. Lugar llamado San Agustín. Se distingue una casita a la derecha del camino. Aneroide: 716.

     3.22 Dirección del camino al SE, bajando al río y luego al NE marchando por el cauce del mismo.

     3.31 Se pasa a la otra banda y se marcha por un camino que sigue al pie de los cerros, en la orilla izquierda de la quebrada, al NE.

     3.35 Pueblecito de Achaniso, compuesto de unos pocos ranchitos de caña con barro y una pequeña capilla. Aneroide: 711.5. Achaniso se halla situado en la orilla izquierda del riachuelo de Cháparra.

     3.45 Casa a la izquierda del camino, hacia el río.

     4.2 Se tuerce por un callejón que va hacia el río y se continúa por el cauce de éste.

     4.15 Al N 35º E.

     4.25 Hay casas a un lado y otro de la quebrada.

     4.30 Llegada a la hacienda de Carampa.

     La hacienda de Carampa se halla situada en la orilla derecha del riachuelo de Cháparra. Como han venido a establecerse en este lugar varios vecinos, se notan muchas casitas, de manera que Carampa tiene más bien el aspecto de un pueblecito que el de una hacienda.

     El cultivo principal de esta hacienda es la Parra, la que no se desarrolla en cepa, ni tampoco en barbacoas y cenefas, sino que la dejan gatear en el suelo, sin apoyo de ninguna clase. La uva no se produce por esta razón con la misma abundancia que cuando está cultivada en la forma más arriba indicada; pero al recibir todo el calor del suelo, madura mejor y resulta más dulce. Con esta uva fabrican vino, el que, si fuera beneficiado por un buen práctico, sería de superior calidad, pues no obstante que hoy lo elaboran de modo tan simple, resulta muy bueno.

     En la quebrada de Cháparra, para fabricar el vino, antes exponen la uva al sol, por algunos días, para que pierda un poco el agua que contiene, pisándola después para extraer el mosto que hacen fermentar.

     Este vino muchas veces se pica, y se ennegrece, pero, por lo general, resiste mucho más que los que fabrican, con este simple método, en otras partes. [28]

     Los señores Neyra tienen, además, otra casa con buenos alfalfares, a unas 4 ó 5 cuadras más arriba y en la banda izquierda de la quebrada. En Carampa hay un oratorio donde se celebra misa todos los días; y en este lugar vive el cura don Juan José Neyra Valbuena.

Vegetación

     En los terrenos cultivados de Cháparra se encuentra una planta de la familia de las Convolvulaceas, que no se ve en Atiquipa ni en Chala. Esta planta es rastrera y de flores blancas. En el lugar se llama Manga-larga.

     También se encuentra, pero con bastante escasez, una especie de Sisyrinchium de flores de color morado claro.

     Es muy común una especie de Boerhavia, diferente de las Boerhavia scandens y viscosa que se observan en las inmediaciones de Lima. Esta Boerhavia forma matas de una vara de alto, bastante cespedosas y con las hojas ligeramente viscosas. En el lugar se le conoce con el nombre de Yana-huarmi (Mujer negra); y se emplea para curar la blenorragia.

     También se usa, para el mismo objeto, la raíz de la Mimosa sensitiva, la que mastican para tragar después la saliva. Se llama en el lugar Tapate-puta.

     En los alfalfares crece en abundancia una gramínea llamada Champilla. Esta planta es muy dura y es por eso que los animales no la comen sino cuando están muy hambrientos. Esta Grama es perjudicial, porque crece en abundancia y ahoga a la alfalfa. El cura de Cháparra, señor Neyra, para sacar alguna utilidad de esta planta, fabricó con ella un sombrero, pero como es tan dura, no se presta con facilidad para este género de trabajo. Sería preciso someterla a alguna operación para docilitarla.

     Además de esta gramínea perjudicial, hay en las inmediaciones de Carampa otras gramíneas muy útiles, entre las que citaremos: una especie de Avena llamada Cebadilla, de la que hemos hablado más arriba. Otra, conocida con el nombre de Rabo de Zorra, la que crece a más de una vara de altura y tiene la propiedad de engordar mucho al ganado, tanto vacuno como caballar. En fin, existe otra que parece igual al pasto de loma, pero que desarrolla mucho más cuando se produce en un terreno húmedo, midiendo a veces más de una vara de alto. También hay otras plantas como el Hieracium, de flores amarillas, llamado Canacho, el Hddysarum, llamado Mana-yupa, que emplean para curar las llagas; una Tillandsia, que cubre todos los cerros en ambos lados de la quebrada y a la que llaman Llauque. Con ella se alimenta el ganado en tiempo de escasez de pasto; el Chiri-chiri, de Chala; un Chenopodium de hojas farinosas; y una Celosía, llamada Yuyo. [29]

Observaciones meteorológicas

(Carampa, octubre de 1863)

    Día Hora Term. libre Term. baróm. Aneroide Gay Lussac Cielo
30 8 (a.) 11,4 13.3 699.5 700.3 Sol
30 9 (a.) 14 15.2 699.5 700.3 íd.
30 12 (a.) 21.4 22.1 698.5 699.6 íd.
30 2 (p.) 20 23.5 6975 698.9 íd.
30 3 (p) 228 233 6966 6985 íd.
30 4.30 (p) 22.2 23 699.1 698.1 íd.
31 7. 15 (a) 10.8 14 698.8 699.0 ligeramente cubierto

     En la noche del 30 al 31 la temperatura mínima fue de 6º.

     En Carampa hay muchas moscas, las que producen un continuo zumbido.

     Los cerros de las inmediaciones de Carampa no tienen vegetación en ninguna época del año y sólo se hallan cubiertos por una especie de Tillandsia conocida con el nombre de Llauque, que sirve tanto de pasto para el ganado, en tiempo que no hay lomas, como de combustible para la destilación del aguardiente de uva.

     El ganado permanece en estos cerros más de dos meses sin tomar agua.

     Los cerros de Carampa están enteramente cubiertos por una tierra arcillosa. La roca principal no se ve en la base; sin embargo, por algunas piedras rodadas se deduce que son de naturaleza sienítica.



Día 1º de noviembre de 1863

(5 leguas en 4 horas y ½)

     Saliendo de Carampa, se marcha un cierto trecho por el cauce del río y después se sale al pie del cerro por la banda derecha de la quebrada, continuando por un camino bueno, hasta un poco más allá del pueblecito de Cháparra. Más adelante, se entra nuevamente al cauce del río y por él se continúa casi todo el camino hasta llegar a Quicacha. Este recorrido es muy molesto, por las numerosas piedras que maltratan a las bestias.

     Hora 11.11 Salida de Carampa pasando el río y marchando con dirección al N 10º E. [30]

     Hora 11.14 Se pasa nuevamente el río y luego se vuelve a pasar dos veces, marchando siempre por la orilla derecha, con dirección al N NE.

     11.28 Se entra a un callejón, y se sigue por él con dirección al N NO. Enseguida se encuentra un camino que está al pie del cerro, al N 40º E. Se ven en este sitio varias casas con cultivos de Parra.

     11.37 Se continúa por otro callejón, con cultivos de Parra a uno y otro lado. Descanso.

     11.49 Continúa la marcha al E NE. Aquí existe una casa con prensa para la fabricación de vino. Se continúa hacia el E SE y al E.

     11.52 Se ven unas casas a la derecha del camino.

     11.57 Se pasa una pequeña quebrada seca.

     12 Dirección del camino al E NE.

     Animales: Polyborus negro con el vientre, coberteras y extremidad de la cola blancos, como también debajo de las alas. Pico verdoso. Piel de la cara y patas coloradas. Come animales muertos.

     12.6 Se marcha al E y se pasa otra quebradita seca.

     12.8 Camino al E NE.

     12.13 Al NE.

     12.18 Al N 30º E.

     12.27 Se encuentra una casita que está a la derecha del camino. Aneroide: 676.3. Cultivos de Parra, Alfalfa, Maíz, etc. Dirección del camino al NE.

     12.37 A la derecha se encuentran unas casitas que tienen hornos.

     12.45 Llegada al pueblecito de Cháparra.

     Cháparra es un pueblecito formado de pocas casas, esparcidas sin orden. De día, Cháparra parece completamente deshabitado, porque todos sus habitantes viven en las chácatas y no regresan al pueblo sino de noche. Tiene una iglesia, bastante grande en proporción al número de sus habitantes.

     El pueblo de Cháparra, aunque muy reducido, da su nombre a toda la quebrada. Esto es debido a que en él se cultiva en mucha cantidad la Parra, con la que fabrican vinos bastante buenos, que se exportan al interior, en donde son conocidos con el nombre de vinos de Cháparra. Como en Carampa, la Parra se cultiva a ras del suelo, sin apoyo de ninguna clase; la cosecha de la uva se hace en febrero y marzo. Para la fabricación del vino, prensan la uva y enseguida ponen el mosto a fermentar en grandes tinajas de barro. El vino que se obtiene se conserva también en tinajas de barro, a las que cubren de yeso; para hacerlas impermeables, [31] les ponen una capa de brea en su parte interior, como hacen con las botijas en Ica.

     El vino se vende, término medio, a doce reales la arroba; y el aguardiente a veinte. Antes que se hiciera tan común el uso del aguardiente de caña, el aguardiente de uva se vendía a un precio mucho más subido, pero en el día hay dificultad para venderlo a veinte reales la arroba.

     En otro tiempo los aguardientes de Cháparra eran llevados hasta el Cuzco.

     El barómetro aneroide señala en Cháparra 670.

Las plantas más comunes, en las inmediaciones de Cháparra, son: la Higuera, el Molle, la Higuerilla, el Toñús y la Retama.

     Hora 1.2 Otros Polyborus.

     1.5 Se baja al río, el que se vadea después de haber pasado una acequia. Enseguida se continúa por el cauce del río.

     1.12 Dirección del camino al N.

     1.28 Monte de Sauce.

     1.32 Se distingue una casa que está en la otra banda, con mucha Parra. Hay Alfalfa a la izquierda del camino.

     1.34 Se sale al pie del cerro. A la izquierda del camino hay un barranco, en terreno de aluvión, de 30 a 40 varas de alto.

     Dirección del camino al N NE. De cuando en cuando se observan entre las piedras algunas matas de Lobelia, de flores moradas, llamada Contuncia.

     1.46 Se continúa la marcha por el cauce del río, con dirección al N 20º E.

     1.52 Se llega a un monte.

     2.3 Alfalfares a derecha e izquierda de la quebrada.

     2.12 Dirección del camino al N.

     2.35 Hay un dique de piedras rodadas, el que han formado para contener al río a fin de que no invada a la acequia que sirve para el riego de los terrenos.

     2.42 Casas con trigal en la orilla izquierda y alfalfares a la derecha. Aneroide: 640.

     3.7 Sobre la banda izquierda de la quebrada hay un lugar llamado Tiruge. Alfalfares. Aneroide: 637.

     3.15 En la banda derecha hay casas con muchos sembríos. ¿Apuquiña?

     3.28 En la orilla derecha se ven casas con sembríos de Cebada. Aneroide: 635. [32]

     Hora 3.37 Lugar llamado Apuquiña. Enseguida se ven otras casitas que están en la misma orilla izquierda en el lugar llamado El Molino. Aneroide: 628. Hay una quebradita situada en la orilla izquierda.

     3.44 Se sube por la orilla derecha a una especie de morro y luego se marcha por terreno llano con dirección al NE.

     3.50 Camino al E NE.

     4.2 Llegada al pueblecito de Quicacha.

     Quicacha es otro pueblecito de esta quebrada, un poco más grande que Cháparra. Sus casas, en general, se hallan en buen estado; están fabricadas de adobes y tienen techos de paja, algunos de los cuales están cubiertos por una costra de barro. Los techos son bastante inclinados, lo que denota que en este lugar caen fuertes lluvias.

     Las casas están diseminadas y, como en Cháparra, es difícil hallar durante el día a sus habitantes, puesto que siendo agricultores, están ocupados en el campo.

     Quicacha no es pueblo de indios; casi todos hablan el castellano y entre sus habitantes hay también gente decente. Los cerros de Quicacha son graníticos.

Quebrada de Chaparra

     La quebrada de Cháparra y Quicacha es en su mayor parte muy estrecha y está formada por dos series de cerros sieníticos bastante áridos. En Carampa la única vegetación de estos cerros es una especie de Tillandsia y en Quicacha no se ven sino unos pocos Cactus.

     La quebrada está bañada por un pequeño riachuelo, que más bien podríamos llamar un grueso arroyo.

     Esta quebrada tiene muchas mesetas de tierra de aluvión, más o menos elevadas, las que forman terrenos cultivables que están regados por varias acequias que nacen más arriba. Este terreno forma por todas partes barrancos sobre el nivel del río actual, cuyas aguas, con el continuo choque, van carcomiéndolo, lo que hace desprender grandes trozos de terreno, con perjuicio de los agricultores, a los que quita tierra y sembrío. De esta manera el cauce va ensanchándose y los terrenos cultivables, al contrario, van disminuyendo. Sin embargo de esto, la quebrada está bastante poblada y no se da un paso sin ver casas en uno u otro lado, con cultivos de Parra, Maíz, Alfalfa, Trigo, Cebada, Papas, etc. En Quicacha ya no se cultiva la Parra para fabricar vino, sino en poca cantidad para que no falte la uva. Más arriba de Cháparra, los alfalfares son muy abundantes y la Alfalfa produce [33] mucho mejor que hacia el lado del mar, no estando expuesta a enfermedad alguna, en tiempo de calor, como sucede con la que se produce en Carampa, Chala y en toda la costa del Perú. En Quicacha se puede cultivar Alfalfa en todas las estaciones del año. Crece de un modo admirable, llegando a desarrollar a más de vara y media de alto.

     Con esta abundancia de forraje, los habitantes del lugar pueden mantener muchas bestias; y en efecto, viajando por la quebrada, se ven muchos caballos de regular casta. La crianza de vacas, les permite fabricar algunos quesos.



Observaciones meteorológicas
(Quicacha, noviembre de 1863)
    Día Hora Term. libre Term. húmedo Term. Baróm. Aneroide Gay Lussac Cielo
2 7.45 (a) 18 ........ 13.7 616.2 618.9 Sol
2 8.30 (a) 18.8 ........ 19.1 616.1 618.9 »
2 9.30 (a) 20.5 ........ 21.4 616.8 619.1 »
2 10.30 (a) 21.3 ........ 21.8 616 619 »
2 12 (a) 228 ........ 22.8 615.2 618.4 »
2 1 (p) 22.5 ........ 23.1 615.2 618.2 »
2 2 (p) 21.8 ........ 22.6 614.7 617.9 »
2 3. (p) 20.5 ........ 22 614.8 617.6 »
2 4. (p) 19.4 ........ 19.5 615 617.5 »
2 5. (p) 18.5 ........ 19 615.3 617.7 Sereno
2 7.45 (a) 18.3 ........ 18 616.3 618.6 Sol
2 8.30 (a) 20.5 10 21 616.3 618.8 »
2 9 (a) 21.4 11.1 22.1 616.2 618.9 »
2 10 (a) 21.5 11.2 21.8 616.2 616.7 »
2 11 (a) 22.4 11.3 23 615.6 618.7 »
2 12. (m) 20.6 11.8 22.8 615.4 618.4 »
.. 1.30 (p) 22.1 11.7 23 615.2 617.9 »
.. 2 (p) 21.4 11.3 23.4 615 617.4 »
.. 3 (p) 20.5 10.8 21 614.7 617.2 »
.. 4. (p) 20.1 10.7 20.3 614.8 617.1 »
.. 5. (p) 18.2 9.6 18.5 615.6 17.2 »

     La quebrada de Quicacha tiene su origen cerca de la pampa de Parinacochas, pues bajando al otro lado de los cerros, de donde nacen los arroyuelos que forman el riachuelo de Cháparra, se encuentra la pampa mencionada.

     El primer pueblo de esta quebrada es Maray-casa, el que se halla situado en la orilla derecha y es más pequeño que Quicacha.

     Maray-casa es un asiento mineral de oro, el que actualmente casi no se trabaja. La roca que forma los cerros de los alrededores de Maray-casa es la sienita. A 3 ó 4 leguas más arriba de Maray-casa se hallan unos baños termales llamados Chacaray y Huaculca. [34]

     En Maray-casa se producen Papas y Cebada. Entre Maray-casa y Chaipi se halla situado el cerro de Achataygua, que según la opinión de los del lugar, expresada por el señor Valbuena; es un volcán, opinión que no tiene fundamento.



Día 4 de noviembre

De Quicacha a Sondor

(8 leguas en 7 horas)

     El camino de Quicacha a Sondor es muy malo. Las primeras 3 leguas se andan por el cauce del río, el cual es muy pedregoso y despea a las bestias. Después, se sube una cuesta de dos leguas de largo; y, por último, llegando a la cumbre, el camino es mejor, por ser casi llano, aunque tiene algunos trechos un poco pedregosos.

     Hora 8.3 Salida de Quicacha en dirección al N.

     8.11 Dirección del camino al NE.

     8.17 Se pasa una quebradita seca y se continúa la marcha hacia el N.

     8.27 Abajo, cerca del río, se hallan unos trigales. Este lugar se llama Sacuara y no tiene casas.

     8.32 Se baja al nivel del río con dirección al N 40º E.

     8.40 Se continúa la marcha por el cauce.

     8.45 Se pasa a la banda izquierda de la quebrada.

     Descanso.

     9.9 Continúa la marcha al N 40º E. Aquí se ven plantas de Huanarpo.

     9.12 En la otra banda (orilla derecha) está la quebrada de Irurupa, la que tiene agua que baja casi de las alturas de Pullu.

     En esta quebrada hay un camino que va a Huanohuano y Chaipi. Para Huano-huano habrá una distancia de 6 leguas y para Chaipi 8.

     9.13 Continúa el camino al E, entrando en una quebradita seca, de la que luego se sale y se marcha con dirección al N 40º E. Roca: granito.

     9.25 Descanso.

     9.30 Continúa la marcha al N NE. Plantas de Cactus, Molle y Gynoxys.

     9.40 Al NE. Plantas: Huarango y Ambrosia llamada la última en Quicacha Romerillo.

     9.54 Al N NO y después al N NE. [35]

     Hora 9.58 Un trigal. El Trigo que se cultiva en esta quebrada es de la variedad con barbas. Plantas de Huanarpo y Cactus de muchos ángulos.

     En la quebrada de Quicacha, se cultiva el Trigo en los alfalfares.

     10.5 Se pasa una quebrada seca, que baja a la principal por su orilla izquierda. El camino sigue al NE.

     10.10 Se deja el camino de Maraicasa, cuya dirección es a través del río. Se continúa por el mismo cauce, en su orilla izquierda, por un camino que casi no se distingue por la falta de huella, pues ni siquiera se encuentra una piedra removida.

     10.13 A la derecha del camino hay un barranco de terreno de aluvión. Se sigue al N NE. Roca: sienita.

     10.35 Se sale del cauce y se marcha por un terreno ligeramente inclinado que va alejándose de dicho cauce.

     10.41 Se entra en otra quebrada, la que se atraviesa siguiendo con dirección NE.

     10.45 Se sigue por la orilla derecha de esta última quebrada con dirección al NE y luego al E.

     11 Descanso.

     11.17 Se continúa la marcha al E, subiendo poco a poco y luego se atraviesa otra quebradita que baja a la precedente.

     11.22 Plantas de Huanarpo, Cactus, Gynoxys y Compuesta olorosa de Pullu.

     11.28 Se continúa subiendo al E NE por la orilla izquierda de la última quebradita, dejando la quebrada que se menciona a h. 10.41.

     11.38 Camino al E. Planta: Croton.

     11.41 Se sube una cuesta entre la quebradita anotada a h. 11.17 y la quebrada señalada a h. 10.41.

     Descanso.

     11.46 Continúa la marcha. Roca: sienita al E SE.

     12.7 Planta sin hojas de Aquicha llamada Quinchimali.

     12.11 La roca se hace más compacta.

     12.17 La roca se halla cubierta por otra de aspecto porfídico. A continuación se ve una especie de traquita rosada que cubre a la roca sienítica, y que parece dispuesta en capas horizontales.

     12.25 Aparece nuevamente la roca sienita.

     12.27 Plantas de Lupinus, Kageneckia, y Leguminosa de flores moradas.

     12.36 Descanso.

     12.42 Continúa la marcha al E. [36]

     Hora 12.55 Acaba la cuesta y principia una ladera. Este punto queda al E de la desembocadura de la quebrada que se menciona a h. 10.41 en la de Quicacha. Camino al N 40º E.

     1 Se deja la quebrada (11.17) y se continúa el camino hacia el origen de la referida quebrada (10.41), subiendo por su orilla, derecha. Camino al NE Verbena de hojas aciculares, punzantes.

     1.7 Dirección del camino al E Roca traquítica rosada depositada horizontalmente sobre la sienita.

     1.10 Camino al NE.

     1.14 Se llega al punto que es origen de la quebrada. Aquí se ve la misma Compuesta que hay en Carania. Descanso. Aneroide: 520.

     1.21 Continuando la marcha, se pasa el cauce y se sigue por la otra banda al NE. Desde este punto se distingue el nevado Sara-Sara al N. 40º E.

     1.26 Camino llano con dirección al E NE y después al E. Aquí también se ve la planta que existe en Carania y Baccharis.

     1.35 Dirección del camino al NE. Roca sienita de grano fino.

     1.41 Al E NE.

     1.44 Al E siguiendo por el cauce de una quebrada con hilito de agua.

     1.50 Al E NE.

     1.55 Al NE y después al N NE se llega a un punto que está dando frente al Sara-Sara.

     1.58 Camino al NE.

     2.15 Dirección del camino al N.

     2.34 Camino al NE. A la izquierda del camino hay un arroyo que baja a la quebrada de Maray-casa.

     2.37 Se pasa el arroyo que atraviesa el camino.

     2.47 Camino al N NE.

     3.4 Al N 10º E.

     3.15 Gran llano con yerba igual a la que hay en Carania. Este llano parece haber sido fondo de un lago.

     3.26 Camino al N. 10º O. Sembríos de Cebada y Trigo.

     3.32 Se pasa un alfalfar antes de la llegada a Sondor. El lugar llamado Sondor no es más que un caserío o estancia, en donde hay sembríos de Trigo, Cebada, Alfalfa, Papas, etc., y unas casas esparcidas acá y allá, distanciadas pocas cuadras unas de otras. [37]

     Sondor se halla poco más o menos a la altura de Jauja. Si tuviera agua, podría contar con una campiña igual a la de ese lugar la que estaría situada en el hermoso llano que lleva el nombre de Pampa de Sondor.

     Los habitantes se dedican también a la cría de ganado lanar y vacuno; actualmente este último se halla pastando en las lomas.

     Desde el caserío de Sondor se divisa el nevado de Solimana, en dirección al N 80º E.

Vegetación de Sondor

     En las inmediaciones de Sondor, crece en mucha abundancia la Leguminosa espinosa de flores amarillas que se encuentra en el camino entre Sancos y Chaviña. También existe la Compuesta de flores amarillas, llamada en Chala, Atiquipa y Cháparra Chiri-Chiri, pero en Sondor es casi desfigurada, porque sus hojas son muy pequeñas, estrechas y de color glauco, azul blanquizco. Las flores son también más pequeñas.

     Esta gran diferencia, que haría tomar esta planta de Sondor por otra especie distinta de las que se ven en Atiquipa y Chala, es debida a la temperatura muy baja, la que impide el desarrollo de la planta. Ciertamente, que si no hubiera observado la misma planta en Atiquipa, donde llega al máximo de su desarrollo, y después, sucesivamente, en Chala, Carampa, Cháparra, Quicacha, en la cuesta del camino de Quicacha a Sondor y por último en este lugar; y si no hubiera visto los cambios insensibles que experimenta dicha planta, a medida que se sube, yo mismo habría clasificado a la planta de Sondor como una especie distinta de las de su casta. Lo que desfigura más al Chiri-Chiri de Sondor, no es la pequeñez de las flores y de las hojas, sino el color blanquizco azulejo de estas últimas. Más, observando con mucha atención, se ven los botones y toda la superficie de la planta resudar esa materia resinosa que es propia de ella. Pero sucede que en Sondor, la baja temperatura y el aire seco y dilatado, favorecen mucho la evaporación y desecación, de manera que esa materia resinosa que resuda la planta, se seca completamente y da lugar a un polvo blanquizco que cubre todas las hojas, principalmente las inferiores, dándole aquel aspecto blanquizco tan notable que ofrece la planta nacida allí.

     En Sondor se nota en abundancia una especie de Baccharis una Compuesta espinosa muy común en la provincia de Yauyos, un Cestrum de flores moradas y espinoso (Dunalia); y la Compuesta de flores amarillas de las alturas de Carania, que predomina en la vegetación que cubre las grandes pampas de Sondor. [38]

     En este lugar el barómetro aneroide, a las 7 de la mañana del día 5 de noviembre señalaba 511 y el termómetro 5º.



Día 5 de noviembre de 1863

De Sondor a Caravelí

(11 leguas en 9 horas)

     El camino de Sondor a Caravelí, por lo general, es bastante bueno, pues con excepción de algunos trechos pedregosos, a la bajada a Caravelí, la parte restante es muy llana.

     Hora 6.28 Salida de Sondor al S 10º E siguiendo el mismo camino de la jornada anterior.

     6.36 Se deja el camino de Quicacha y se marcha al E.

     6.45 Al E SE.

     6.53 Al S 40º E.

     7.3 Al SE.

     7.18 Roca traquita de color rosado con feldespato vítreo y mica negruzca hexagonal (Leacostina). Esta roca se encuentra dispuesta en capas horizontales. Parece que esta formación hubiera cubierto, en otra época, toda la pampa y que ésta haya sido posteriormente denudada por la acción del agua.

     7.20 Se sigue al S SE.

     7.25 Al S.

     7.30 Se pasa un barranco de 10 a 12 varas de alto, formado por la misma roca.

     7.31 Se sube al SE.

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