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    Castelvines y Monteses
     Lope de Vega
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Castelvines y Monteses


Lope de Vega



  -fol. 279-  
Las personas que hablan en la primera jornada.
 

 
ROSELO,   caballero.
ANSELMO,   caballero.
OTAVIO,   caballero.
ANTONIO.
TEOBALDO.
FABRICIO.
JULIA,   dama.
DOROTEA,   dama.
FABIO,   máscara.
CELIO,   máscara.
MARÍN,   criado.
LIDIO,   criado.





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Jornada I

 

Salen ANSELMO y ROSELO, caballeros; MARÍN, criado.

 
ANSELMO
Árdese la casa toda
de fiesta y de regocijo.
ROSELO
¿Casa alguna hija o hijo?
ANSELMO
O es el concierto, o la boda.
ROSELO
Ve por tu vida, Marín, 5
y entra al descuido.
MARÍN
¡Harto bien!,
¿porque en colación me den
las exequias de mi fin
en casa de tus enemigos,
me mandas entrar a ver? 10
ROSELO
¿Pues quién te ha de conocer?
MARÍN
Para mal, siempre hay testigos,
son gente crüel y fiera
los del bando Castelvín.
ROSELO
Tú, lindo gallina, en fin. 15
MARÍN
Pluguiera a Dios que estuviera
junto el bando de esa gente,
y en aquesta calle armada,
y yo con capa y espada
contra todos solamente, 20
que tú vieras si de alguna
hubiera hazañas tan ciertas;
pero coger entre puertas,
eso es desgracia perruna.
ANSELMO
Si tienes tanto deseo 25
-fol. 280-
de ver aqueste festín,
donde el bando Castelvín
junto y con cuidado veo,
ponte una máscara y entra;
pensarán que eres pariente. 30
ROSELO
¿Y podré seguramente?
ANSELMO
Podrás, si nadie te encuentra
que quiera saber quién eres.
ROSELO
Entremos, Anselmo, allá.
ANSELMO
Hecha un paraíso está 35
de hermosísimas mujeres;
pero el peligro es notable,
porque del bando Montés
tu padre cabeza es,
y aun no sufre que se hable 40
desta gente en su presencia,
cuanto más verla en su casa,
que luego en furor se abrasa,
sin modestia y sin paciencia.
Pues Antonio, donde agora 45
se celebra este festín,
es cabeza Castelvín,
que en estos bandos adora
y aborrece vuestras vidas.
ROSELO
Basta, que el cielo reparte 50
en la una y en la otra parte
dos cosas bien conocidas.
A nuestro bando Montés
ha dado valientes hombres,
de tan excelentes nombres 55
como en las historias veis;
y en el de los Castelvines,
mujeres de tal belleza,
que hurtó la naturaleza
la estampa a los serafines. 60
Pienso que si se juntaran
los bandos, por casamientos
de su venganza dejaran
tuviera la Italia envidia
de los hombres de Verona. 65
MARÍN
No solo en cualquier persona
me cansa, enoja y fastidia
ver el odio que en vosotros
es causa de tantos yerros.
Pero el ver que hasta los perros 70
se muerdan unos con otros,
que es ver salir de las puertas
Monteses y Castelvines,
bravos gozques y mastines,
las bocas de furia abiertas; 75
que si los dientes sutiles
espadas pudieran ser,
bastaban a enriquecer
por horas los alguaciles.
No hay hombre que sin carlanca 80
traiga su alano valiente;
que parece linda muerte
sobre la piel negra o blanca;
pues los gatos, tan airados
andan en sus bandos juntos, 85
que hacen campaña por puntos
las cocinas y tejados.
Si maúllan, es por fin
de declarar su interés,
porque unos dicen Montés, 90
y otros dicen Castelvín.
Hasta en los gallos se ve
de aquestos bandos la furia,
porque tienen por injuria
que alguno cantando esté. 95
Y con tantos intereses,
que si un Castelvín primero
comienza en su gallinero,
responden treinta Monteses.
ROSELO
Tus discursos son muy propios 100
de tu ingenio y condición.
MARÍN
Los tuyos pienso que son
harto más locos y impropios,
pues en casa van a entrar,
donde están mil enemigos, 105
que de pasados castigos,
en ti se pueden vengar,
-fol. 281-
que si estos discursos hago,
es por solo entretenerte.
ROSELO
Pues yo, Marín, de otra suerte 110
mi condición satisfago.
Desprecio lo que es posible,
lo difícil apetezco.
Anselmo, si algo merezco,
con tu prudencia invencible, 115
pierde esta vez de su humor
y acompaña el loco mío,
porque la sangre y el brío
son temerario furor.
Dos ropas nos vestiremos, 120
con dos rostros de Ferrara,
y en la parte menos clara
de la sala nos pondremos.
Ven, que en tanta confusión
no seremos conocidos. 125
ANSELMO
Los rostros y los vestidos
nuestro pasaporte son.
Vamos, que a ti la hermosura
de las damas te ha imitado.
ROSELO
Y la privación me ha dado 130
ánimo a tanta locura.
ANSELMO
De tu condición lo creo.
MARÍN
Mas, ¿que vuelves con disgusto?
ROSELO
Los peligros en el gusto
despiertan siempre el deseo. 135
 

(Éntrese y salga la música del festín, ANTONIO y TEOBALDO, viejos hermanos, las damas que puedan, JULIA, hija de ANTONIO, y OTAVIO de TEOBALDO.)

 
ANTONIO
Aquí estaremos mejor,
por el calor de allá dentro.
OTAVIO
Yo prima, ni salgo, ni entro,
todo es un mismo calor.
JULIA
A falta de algún galán, 140
favor me queréis hacer.
OTAVIO
Favores he menester.
JULIA
¿Y estas damas no os lo dan?
OTAVIO
¿Cómo, si no se los pido?
JULIA
Pues pedídselos.
OTAVIO
No quiero,
145
por querer donde no espero
ser para siempre admitido.
TEOBALDO
Tomad asientos aquí.
ANTONIO
¿Cuáles están nuestros hijos?
TEOBALDO
No fueran los regocijos 150
menos buenos para mí,
si pudieran ser casados.
ANTONIO
Primos son, bien pueden ser,
y bien lo pueden hacer,
hermanos tan concertados. 155
 

(Dos máscaras: CELIO y FABIO.)

 
CELIO
¿Hay licencia de danzar?
ANTONIO
¿Por qué no, si vós queréis?
CELIO
Danzemos.
FABIO
¿Qué danzaréis?
CELIO
Con los ojos un mirar,
una mudanza que veo, 160
que en el alma el son me toca;
unas quejas con la boca
y un favor con el deseo.
 

(Entren con máscaras ANSELMO, ROSELO y MARÍN, de mascara graciosa.)

 
ANSELMO
¿Máscaras hay por acá?
MARÍN
Siempre por acá es lenguaje 165
de danza.
ROSELO
La voz se baje.
Pienso que danzaron ya,
y se han salido al jardín
solo a hablar.
ROSELO
Brava hermosura,
así Dios me dé ventura, 170
que sois cielo, Castelvín.
Perdono todo el rigor
que con la leche me han dado
los padres que me han crïado.
  -fol. 282-  
ANSELMO
¿Quién te parece mejor? 175
ROSELO
La que habla aquel dichoso
que merecïó lugar.
ANSELMO
Tú puedes también hablar.
ROSELO
¡Qué rostro tan enfadoso!
ANSELMO
¿La máscara te has quitado? 180
ROSELO
No reparé en lo que hacía.
ANSELMO
Póntela presto.
ROSELO
Sería
dar a esta gente cuidado,
que imaginas en traición.
Mejor es estarme ansí. 185
ANSELMO
Ya te han visto.
ROSELO
Necio fui.
ANSELMO
¡Qué notable confusión!
ANTONIO
¿Hay mayor atrevimiento?
¡Roselo en mi casa!
TEOBALDO
Oíd.
ANTONIO
¿Qué he de oír?
TEOBALDO
Solo advertid
190
lo que deste mozo siento
que es una noble llaneza,
y que con su poca edad
no siente la enemistad
que es en el naturaleza, 195
y es señal que no ha tenido
odio jamás a esta casa,
pues sabiendo lo que pasa,
a donde veis, ha venido.
ANTONIO
¿No puede venir armado 200
y intentar una traición?
TEOBALDO
Eso es hablar con pasión,
de noble el mancebo ha entrado,
sin reparar si era error,
estando junto un linaje. 205
ANTONIO
¿Y no es de mi casa ultraje?
TEOBALDO
Antes me parece honor.
ANTONIO
Yo lo juzgo de otra suerte,
y le quisiera matar.
TEOBALDO
Pues yo no os pienso ayudar 210
a hacer tan cobarde muerte.
Este, como simple azor,
se ha entrado en el palomar
a ver si puede cazar
algunas aves de amor. 215
No alborotéis a Verona,
ni el bando resucitéis.
ANTONIO
Mucha prudencia tenéis.
TEOBALDO
La edad
Antonio me abona,
y si tenéis hija aquí, 220
yo también.
ANTONIO
Por vós le dejo.
TEOBALDO
Lo que importa os aconsejo.
ANSELMO
¿Qué miras?
ROSELO
Mi muerte vi.
ANSELMO
No dices mal, pues mirando
con tanta contemplación, 225
ha dado justa ocasión
a los del contrario bando
para que te den la muerte.
ROSELO
Con mucho sosiego están.
ANSELMO
Por ventura juzgarán 230
tu necedad de otra suerte.
ROSELO
Déjame, Anselmo, que vea
aquel ángel celestial,
y sucédame tan mal
como esta gente desea; 235
que si es fuerza que la vida,
para llegar hasta el cielo,
se ha de perder en el suelo,
la muerte es justo que pida,
si matan los Castelvines, 240
con basiliscos mirando.
¡Oh, quién fuera de su bando!
ANSELMO
No me espanto que te inclines
a tan debida hermosura.
ROSELO
¿No es bella?
DOROTEA
¡Qué hermoso talle
245
de mancebo!
ROSELO
Cuando calle
mi temor, mi amor procura,
-fol. 283-
Anselmo, hablando por mí,
dará a entender mi pasión,
que estos mis contrarios son. 250
ANSELMO
Bien haces, piénsalo ansí.
JULIA
Si el amor se disfrazara,
para disfrazar su hecho,
pienso que deste mancebo,
el talle y rostro buscara. 255
Y yo pienso que amor es,
que para quitar la paz
viene con este disfraz.
ROSELO
¡Ay, cielos, que fui Montés!
¿No fuera yo Castelvín? 260
¿Tanto le costaba al cielo?
JULIA
Entre las flores del suelo
de aqueste verde jardín,
el abril debe de haber
resucitado a Narciso. 265
ROSELO
Si aqueste es el paraíso,
¿mi bando que viene a ser?
Claro está, pues es contrario,
que es el infierno, por fuerza.
Amor, mi temor esfuerza. 270
Loco soy, soy temerario,
creo que me he de atrever.
JULIA
¡Oh, si se llegase a mí,
que de cuantas hay aquí,
más lo pienso agradecer! 275
DOROTEA
Mi hermano con Julia está,
sin duda que a mí se llega
la máscara.
ROSELO
El amor me ciega,
y el mismo me alumbra ya.
JULIA
¡Ay, mancebo, si yo fuese 280
tan dichosa!
DOROTEA
¡Ay, si tomase mi lado!
JULIA
Ay Dios, si llegase.
DOROTEA
Ay Dios, si amor me tuviese.
 

(Siéntese al lado de JULIA ROSELO y ANSELMO al de DOROTEA, y diga OTAVIO.)

 
OTAVIO
Habrá parecido amor
para enseñarme a querer, 285
que había yo menester
tan cerca el competidor.
Mas en vano gasta el fuego,
aunque está fresco el jardín.
Perdóneselo, que en fin 290
todos me dicen que es ciego.
ROSELO
Aunque atrevimiento ha sido,
señora, el haber tomado
el lugar de vuestro lado,
de mí tal mal merecido. 295
Bien me podéis perdonar,
pues que vós tenéis la culpa,
y para vuestra disculpa
ya no me podéis culpar.
De vuestra rara hermosura 300
mi atrevimiento nació.
Ella misma me llamó,
con su luz divina y pura.
Como mariposa anduve,
alrededor de la llama, 305
que para morir con fama,
cobarde al principio estuve.
Di tornos al rayo hermoso,
hasta que vine a tener
atrevimiento de ser 310
Faetón en morir dichoso.
Abrásame vuestro cielo,
que más estimo a este lado
morir, señora, abrasado,
que vivir conmigo en yelo. 315
Y no os parezca mi bien
atrevimiento y locura,
que si es rayo la hermosura,
su efeto es rayo también.
Presto digo lo que os quiero, 320
presto me siento mortal,
no es mal sino mata el mal,
bien puedo hablar,
pues hoy muero.
  -fol. 284-  
JULIA
Tierno la máscara viene,
razones fingidas son. 325
OTAVIO
No habla como es razón,
pues ya quitada la tiene.
ROSELO
Como máscara he tenido,