|
||||
Notas850. Norris, Christopher, Deconstruction. Theory and Practice, Londres y Nueva York, Routledge, (1982), 1988, pág. 32. 851. Leitch, Vicent, B., Deconstructive Criticism. An Advanced Introduction, Nueva York, Columbia U.P., 1983, pág. 28. 852. Derrida, Jacques, De la gramatología, Buenos Aires, Siglo XXI, (1967), 1971, pág. 89. Los grafemas textuales se definen como: Aquellas marcas del texto aprehensibles en la dimensión visual de la página impresa que contribuyen a la creación de su proceso significante (Jara, Renée, Farabeuf. Estrategias de la inscripción narrativa, México, Universidad de Veracruz, 1982, pág. 58). 853. Jitrik, Noe, «La palpitación de un proyecto. Notas sobre textos de Julieta Campos», La vibración del presente, México, Fondo de Cultura Económica, 1987, pág. 154. 854. Ibidem, pág.142-143. 855. García Berrio, op. cit., pág. 60. 856. Derrida, op. cit., pág. 46. 857. Federman, Raymond y Sukenick, Ronald, «The New Innovative Fiction», Antaeus, (20), enero 1976, pág. 138. «Necesitamos considerar la novela de una manera nueva que reconozca su realidad tecnológica. Tenemos que aprender a mirar la ficción como líneas de impresión sobre una página y tenemos que preguntarnos si la mejor disposición es siempre la de tener un bloque sólido de impresión de un margen a otro que recorre la página de arriba hacia abajo, salvo algún sangrado de párrafo» (Sukenick, en Federman (ed), Surfiction: Fiction Now and Tomorrow, Chicago, Swallow Press, 1975, págs.39-40). 858. Federman & Sukenick, ibidem. Es de suma importancia, en esta coyuntura, la famosa distinción entre obra y texto señalada por Barthes en «De l'oeuvre au texte», Revue d'éstetique, 3, 1971. 859. McHale, Postmodernist Fiction, Londres y Nueva York, Methuen, 1987, pág. 181.
|