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Notas80. Los señores M. L. y G. V. Amunátegui, en Juicio Crítico, 1861, al publicar por primera vez esta poesía, dicen que fue compuesta en Londres y que pertenecía al grupo de poesías que Bello tenía «traspapeladas». Caro en su Bibliografía, 1881, da el año de 1849, como fecha de composición de este «juguete métrico». (COMISIÓN EDITORA. CARACAS). 81. De fecha imprecisa. Fue publicada por primera vez en Juicio Crítico, 1861. De ahí derivan las reimpresiones posteriores. Amunátegui, en O. C. III, coloca esta composición a continuación de los poemas de Bello escritos en Londres. (COMISIÓN EDITORA. CARACAS). 82. De fecha insegura. M. L. Amunátegui lo inserta en O. C. III, p. 112, sin indicar nada acerca de la composición. La había publicado antes en Vida Bello, p. 597, como inédita hasta aquel momento. (COMISIÓN EDITORA. CARACAS). 83. Lectura del manuscrito original. Es traducción de los primeros 24 versos de la Elegía I, Libro Primero de las Elegías de Tibulo. No ha sido nunca impresa, salvo la fragmentaria publicación de dos estrofas por Miguel Luis Amunátegui, en Vida Bello, p. 66-67, quien las imprimió sin precisar que fuesen traducción de Tibulo. Debe de fecharse en 1828, en Londres, por el tipo de letra y porque figura en la misma hoja de la Salutación de Año Nuevo a José Fernández Madrid (v. p. 131). (COMISIÓN EDITORA. CARACAS). 84. De esta poesía sólo era conocido un fragmento publicado por Miguel Luis Amunátegui en la Introducción a las Poesías de Bello (O. C. III, p. 1xxiii-1xxvii). Le da el título de Florelo y asegura que es obra original de Bello. Publicamos ahora la lectura completa del manuscrito, dando en nota las variantes de redacción. Es obra inconclusa, en lo que conocemos. No tan sólo porque únicamente hay el trozo que transcribimos, sino porque los mismos personajes aparecen confusos (véase cómo el propio Florelo aparece tratado como mujer y como hombre en los versos 97-103 nota; asimismo en el verso 93 la confusión entre Crispín y Marcelo); y muy imprecisos (por ejemplo el interlocutor, que llamamos X, es difícil deducir si se trata de hombre o mujer); y aún el mismo empate de la porción que comienza en el verso 264 es muy inseguro. Por otra parte, nos parece difícil aceptar que sea obra original de Bello. Tenemos la sospecha vehemente de que es traducción o adaptación de otro idioma, pero no hemos logrado aclarar este extremo. Llevados por la confusión de nombres entre Marcelo y Crispín (vid. verso 93), hemos examinado la tradición teatral «crispiniana». En ella observamos que hay obras que presentan ciertas coincidencias en argumento y personajes con el escrito de Bello, pero no hemos dado con la pieza que nos compruebe la filiación del texto de Bello. Es posible que sea adaptación de obra francesa, inglesa o italiana, de autor poco conocido del siglo XVIII, o comienzos del XIX. Carecemos de datos respecto a esta composición. (COMISIÓN EDITORA. CARACAS). 85. Traducción de la Oda XVI, libro II, de Horacio: «A Grosfo, Otium divos rogat in patenti...». Amunátegui, Vida Bello, p. 66, da sólo el texto de las dos primeras estrofas, pero el manuscrito original tiene seis estrofas, aunque no llegaron a ser redactadas en forma definitiva. Corresponde a la época de Londres. El tema de esta traducción aparece en el poema a Olimpio. Véanse, especialmente, los versos 401-428. (COMISIÓN EDITORA. CARACAS). 86. El texto figuraba en forma de inscripciones «en los medallones junto a las ventanas», el día de la fiesta nacional de Chile, en 1830. Se publicó por primera vez en El Araucano, Santiago 25 de setiembre de 1830. (COMISIÓN EDITORA. CARACAS). 87. Miguel Luis Amunátegui en la Introducción a las Poesías de Bello (O. C. III, p. xxxiv-xxxv) explica que «habiendo fallecido el vice-presidente de la república don José Tomás Ovalle, se celebraron, el 14 de abril de 1831, solemnes exequias en la catedral de Santiago. Como es de uso en estos casos, se erigió en la iglesia un soberbio catafalco, en el cual se leían inscripciones latinas y castellanas, que habían sido pedidas a Bello». Habían sido publicadas en El Araucano, de 16 de abril de 1831. (COMISIÓN EDITORA. CARACAS). 88. Miguel Luis Amunátegui, en Ensayos Biográficos, III, p. 197-198 da estas seis estrofas escritas por Bello. «Después de una seria enfermedad» «... pasó una temporada de campo en los fundos del Olivar, donde fue hospedado cariñosamente por doña Isabel Valdovinos de Muñoz y su hija Agustina Muñoz del Solar». Según carta de Bello a su hijo Francisco, estuvo en Olivar en 1838. (COMISIÓN EDITORA. CARACAS). 89. Miguel Luis Amunátegui, al publicar el texto en la Introducción a las Poesías (O. C. III, p. xxxv-xxxvi) explica que Andrés Bello dirigió este poema como saludo al ejército vencedor en la batalla de Yungay, en el sarao dado a los jefes y oficiales en Santiago el 5 de setiembre de 1839. Se había publicado en El Araucano, de 13 de setiembre de 1839. (COMISIÓN EDITORA, CARACAS).
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