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Notas120. Publicada a 1º de enero de 1843, en la colección intitulada Aguinaldo. (COMISIÓN EDITORA. CARACAS). 121. Miguel Luis Amunátegui, en la Introducción a las Poesías (O. C. III, p. xxi), inserta estos versos como traducidos de una obra de Alfonso de Lamartine. Orrego Vicuña en su Andrés Bello (Bibliografía, Nº 223) fecha esta traducción en 1848. (COMISIÓN EDITORA. CARACAS). 122. Publicado por primera vez en El Picaflor, Santiago, 17 de julio de 1849 (COMISIÓN EDITORA. CARACAS). 123. Según cree M. L. Amunátegui (O. C. III, p. lxxx) fue compuesta antes de 1849, pero se publicó en El Picaflor, de 28 de octubre de dicho año. (COMISIÓN EDITORA. CARACAS). 124. Este poema fue escrito en contestación a la poesía de Mitre Al cóndor de Chile. M. L. Amunátegui (O. C. III, p. lxxx) asevera que la poesía de Bartolomé Mitre Al cóndor de Chile fue leída en las fiestas cívicas de setiembre de 1848. pero Raúl Silva Castro en su artículo «Bartolomé Mitre, redactor de «El Progreso» (Mercurio, Santiago de Chile, 26 de marzo de 1950) precisa que Mitre publicó su poema el 18 de setiembre de 1849, en la edición especial dedicada a la fecha de Chile. Por tanto, la réplica de Bello tiene que ser posterior al 18 de setiembre de 1849. La poesía de Bello se imprimió, según M. L. Amunátegui (O. C. III, p. lxxx) en 1866. Le añadimos ahora, en nota, las variantes de redacción leídas en fotografías de un manuscrito original. (COMISIÓN EDITORA. CARACAS). 125. Traducción de algo más de la mitad del primer acto de la tragedia de Lord Byron, con adaptaciones bastante personales del texto. Lo publicó el propio Bello en la Revista de Santiago, junio de 1850, tomo IV. Bello acentuaba Sardanapalo como palabra llana, a la manera latina y clásica. Nótense los acentos internos de los versos 259 y 272. (COMISIÓN EDITORA. CARACAS). 126. El Sardanapalo es una de las más bellas tragedias de Lord Byron. El carácter del protagonista es una concepción original, en que el poeta se propuso rehabilitar este personaje, tratado con demasiada severidad por la historia. El Sardanapalo de Lord Byron mira el placer como el primer objeto de la vida; pero no es el príncipe muelle y cobarde, cuya disolución y afeminación se han hecho proverbiales, bien que en esta parte la historia se conoce a si misma de preocupación e injusticia. Según ella, Sardanapalo peleó con valor contra el rebelde Arbaces, que capitaneaba un ejército formidable, y estaba de inteligencia con los sacerdotes caldeos y algunos de los gobernadores de las provincias. Venciole tres veces; y en la tercera batalla, mostró no menos habilidad, que denuedo. Arbaces herido se refugió con los restos de su ejército a los montes de la Caldea. La insurrección pareció sofocada, y Sardanapalo asegurado en el trono, con la llegada de las tropas bactrianas, que acudían desde el fondo del Oriente a la defensa de su rey. Pero Belesis, sacerdote caldeo, que era el alma de la insurrección, sedujo a los jefes bactrianos, y persuadió a sus confederados a tentar por la cuarta vez la fortuna. Sardanapalo, sorprendido y derrotado, no desmayó por eso. Sitiado en Nínive, preparó una vigorosa defensa, mientras que Salamenes, a la cabeza de las reliquias de su ejército, hacia frente a los enemigos fuera de las murallas de Nínive. Su derrota y muerte acarrearen el levantamiento de las provincias del imperio que aún permanecían fieles a la antigua dinastía. Sardanapalo, reducido al recinto de su capital, resistió tres años enteros. En el tercer año, una inundación del Tigris echó por tierra una parte de las murallas de la ciudad, y abrió ancha brecha a los sitiadores. Sardanapalo hizo entonces levantar una alta pira, colocó en ella sus insignias reales, sus tesoros, sus mujeres, y sus eunucos; le puso fuego él mismo, y se lanzó a las llamas (el año 817 antes de J. C.). Tal es el verdadero Sardanapalo, rehabilitado por Byron, después de dos mil años de prescripción. La muestra que presentamos podrá dar alguna idea del estilo trágico de Byron, y de la inteligencia superior con que ha trazado su Sardanapalo y su Salamenes. Mirra, la esclava griega, que sólo se deja ver aquí unos pocos momentos, presenta el tipo de casi todas las mujeres de Byron; ternura, desprendimiento, consagración al objeto amado, pero con los accidentes característicos de una hija de la Grecia. El metro adoptado en la traducción es el mismo, del original. Las personas que hablan son: Sardanapalo, rey de Asiria; Salamenes, hermano de la reina; Mirra, cautiva griega, concubina de Sardanapalo. Comparsa de damas. (N. DE BELLO). 127. 46. Vanse las damas. (N. DE BELLO). 128. 77. Vase Mirra. (N. DE BELLO). 129. En O. C. III, p. 243, se anota que «Bello escribió esta composición a solicitud de su hija la señora doña Luisa Bello de Vial, y para que fuese firmada por ella». Fue publicada en la Revista de Santiago, tomo IV, junio de 1850. (COMISIÓN EDITORA. CARACAS).
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