|
||||
Notas770. De Rege et Regis institutione, cap. VIII. 771. Teoría de los Cortes, part. I, cap. XVIII, núm. 8. 772. Anales ecles. y secul. de Sevilla, lib. XIV, año 1517, núm. 8. 773. Sandoval, Hist. del Emperador Carlos V, lib. III, párrafos V y VII. 774. Sandoval, Hist. del Emperador Carlos V, lib. III, párrafos IX. 775. Sandoval, Hist. del Emperador Carlos V, lib. III, párrafos X. 776. Sandoval, Historia del Emperador Carlos V, lib. III, § XVII. 777. Sandoval, Historia del Emperador Carlos V, lib. V, § II. 778. «Estaba el Rey sumamente aborrecido, porque no le trataban, ni comunicaban, ni conocían, ni Chevres dejaba que nadie le hablase, y si daba audiencia estaba Chevres presente, y como no entendía bien la lengua española, era como si no le hablaran... Teníanle por poco entendido y mal acondicionado. Llamábanle Tudesco, enemigo de españoles, y decían que tenía falta de juicio y sin talento para gobernar, y aún la duró algunos días esta opinión, de que en esto se parecía a su madre. Ibid. 779. De aquí en adelante designaremos al Rey de Castilla nombrándole Carlos V o el Emperador, por acomodarnos al uso generalmente recibido y autorizado por la mayoría de los historiadores.
|