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Ángel Suárez
Muñoz
Universidad de Extremadura asuarez@unex.es 1. Introducción
El teatro de finales del siglo XIX en Badajoz estuvo marcado por la construcción de un nuevo edificio, el que en 1886 se inaugurará con el nombre de teatro López de Ayala, que vino a representar los anhelos de progreso de una ciudad muy necesitada y deprimente en muchos aspectos de la vida diaria. Ese año y ese nuevo teatro delimitan asimismo dos periodos muy diferentes en el devenir teatral en esta ciudad y sin duda en el resto de la provincia y la región, no en balde Badajoz era y es la ciudad más populosa de Extremadura. Si nos centramos en un aspecto concreto de esa realidad teatral, como el de las compañías profesionales que ahora nos ocupa, también es necesario delimitar estos dos periodos a los que hemos aludido. En general, pocos datos tenemos sobre los componentes de las
compañías que acudían a Badajoz. En muchas ocasiones, para
constituir el
En estos años las funciones teatrales celebradas en Badajoz se llevaron a cabo por iniciativa de tres colectivos: a) Compañías profesionales que trabajaron siempre en el teatro del Campo de San Juan y por poco tiempo en el teatro llamado El Recreo. b) Los grupos de aficionados de la localidad que, principalmente, representaron en el Liceo de Artesanos, aunque, cuando no haya quien lo ocupe, pero no siempre, utilizaron el teatro del Campo de San Juan. c) Los alumnos y profesores del Conservatorio de la Orquesta Española celebraron funciones con fines benéficos en la mayoría de las ocasiones, utilizando sus propios locales o el teatro del Campo de San Juan. Las compañías profesionales solían comenzar sus actuaciones en el mes de octubre y acabarlas en febrero. El resto del año se cubrió de varias maneras: a) Una nueva compañía profesional trabajó en primavera, pero nunca más allá del mes de mayo. b) Algunas otras compañías anticiparon la temporada teatral propiamente dicha, actuando en el mes de septiembre.
c) En el periodo comprendido entre los meses calurosos de mayo y agosto las representaciones quedaron reducidas a las que de forma esporádica celebraron algunos aficionados, el Conservatorio de la Orquesta Española, alguna compañía profesional o algunos actores profesionales que, de paso por la ciudad, hacen propaganda de sus cualidades, montando alguna función. d) Durante el verano de 1882 funcionó un Teatro de Verano instalado en el Paseo de San Francisco. En este periodo visitaron Badajoz treinta compañías, que junto a las representaciones que efectuaron el Liceo de Artesanos y el Conservatorio de la Orquesta, podemos considerar que son treinta y dos los colectivos que «llenaron» el panorama escénico en esta ciudad. Este número de compañías teatrales puede parecer escaso si se tiene en cuenta que hablamos de 27 años de actividad teatral, sin embargo, si consideramos que nueve de esas compañías repiten sus actuaciones en diferentes temporadas o épocas (cinco de ellas hasta tres veces), no es un número reducido. Relacionado también con las compañías profesionales hay que indicar que se da una gran interconexión entre sus integrantes: quienes aparecen como miembros de unas compañías al poco tiempo aparecen en otras o dirigiendo las suyas propias. El actor que más se prodigó fue Manuel Artabeitia, seguido de Antonio Gómez, Juan Beltrami y Mariano Albert. En cuanto a las actrices, las que más se dejan ver en Badajoz fueron Carmen Cros y Juana Corona. Otras actrices y actores de renombre que actuaron en los teatros de la ciudad, sin agotar con ello la nómina, fueron: Amalia Raso, Vicenta Catalá, Paulina Celimendi, Matilde Williams, Rita Revilla, Antonio Beltrán, Juan Mela, Antonio Povedano, Juan Aparicio y Ricardo Simó, entre otros. Las compañías procedían de lugares diversos, constituyéndose sin duda en Madrid, a donde en más de una ocasión se dirigieron los empresarios teatrales pacenses para verificar los contratos. En todo caso, la situación fronteriza de Badajoz y los recorridos que realizaban las distintas compañías, la confirman como ciudad de paso en el eje Madrid-Lisboa, con recorridos que siguen la línea norte, por Cáceres, o la línea sur, por Sevilla. Entre 1887 y 1900, segundo periodo en el que puede dividirse
el siglo a efectos teatrales (Suárez Muñoz, 2002), monopolizado
por el
Otro dato significativo es que, por primera vez, empiezan a conocerse las compañías por el nombre de alguna de sus actrices, lo que indica un mayor protagonismo femenino en una faceta, la dirección o representación empresarial, reservada para hombres. Es cierto que no deja de ser algo muy reducido y simbólico (sólo cuatro Compañías de las 46), pero supone una novedad con relación a lo hasta entonces conocido. La prensa, cuando se refiere a estas compañías, lo hace refiriéndose a las de Emma Nevada, Luisa Calderón, Pilar Pinedo y Julia Cirera. Hay que pensar que se trataba más de un reclamo propagandístico de la propia compañía, para atraer a los aficionados, resaltando el nombre de la primera actriz, que de una dirección o representación real. Pero sea como fuera, como hemos indicado, supone una evolución significativa. Muy pocas compañías repiten y se presentan en nuestra ciudad dos o más veces; en concreto, seis: Vicente Petri (dos veces en 1889), Pablo López (cuatro veces: una en 1890, otra en 1899 y dos en 1900), Enrique Pérez Cachet (dos veces: una en 1888 y otra en 1892), José Gutiérrez (dos veces: una en 1898 y otra en 1899), Luisa Calderón (dos veces: una en 1896 y otra en 1897) y, por último, Pilar Pinedo (dos veces: una en 1897 y otra en 1898). También podemos decir que se dio un predominio del
teatro lírico musical, si juntamos las compañías de
zarzuela, ópera y las cómico-líricas.
2. Estudio
De todas las compañías profesionales que nos visitaron creemos conveniente destacar algunas de ellas, más que nada por haber actuado en momentos que nos parecen históricos en la vida de nuestra ciudad o haber destacado por alguna circunstancia relevante. La primera de ellas está registrada en los primeros días del año 1863. Sólo conocemos de ella que actuó en el teatro del Campo de San Juan, en la segunda quincena de enero, siendo su debut el día 18. A pesar de ello, merece nuestra atención por ser la primera compañía profesional, conocida al menos, en la segunda mitad del siglo XIX, que es cuando el teatro experimenta un auge desconocido hasta entonces. Estuvo integrada por las actrices López y Rodríguez y los actores León, Puentes, Ruiz, Rosas, Cuervo y Molina. Las obras escenificadas fueron: Don Tomás, El tanto por ciento, Una lágrima y un beso, Jaime el barbudo, La conjuración de Venecia, Lo positivo y Grazalema. La siguiente compañía que merece ser resaltada
es la que dirigía el primer actor Ricardo Simó y que actuó
el día de la inauguración del Teatro López de Ayala,
allá por el 30 de octubre de 1886. Además,
Esta compañía estuvo integrada por los siguientes artistas:
Maestros directores y concertadores: Enrique Liñán y Federico Reparaz. Maestro de coros: Mariano Liñán. Primeras tiples: Eulalia González y Enriqueta de Toda. Otra primera tiple: Matilde Rubio. Primera tiple cómica y contralto: Eloísa Echavarri. Tiple característica: Purificación Contreras. Primer tenor: Juan Beltrami. Primer barítono: Joaquín Vázquez. Primer bajo: Mariano Guzmán. Primer tenor cómico: Ricardo Zavala. Segundo bajo: Luis Mendizábal. Segundo tenor cómico: Manuel Mora. Partiquinas: Ángeles Gentil, Dolores González, Emilia Gómez y María Reparaz. Partiquinas: Rodrigo, Martínez y Gentil. Primer apuntador de música y verso: Manuel Rodrigo.
Sastrería: Antonio Aguilar. Archivo: Juan Parodi. Peluquería: Silvestre Baca. Representante de la empresa: Ricardo Simó. Veinticuatro coristas Su repertorio, en cuanto a obras representadas en nuestra ciudad, fue el siguiente:
Campanone Casado y soltero Catalina Coro de señoras Criados de confianza De Getafe al paraíso El anillo de hierro El diablo en el poder El diablo las carga El dominó azul El grumete El hermano Baltasar El juramento El lucero del alba El molinero de Subiza El relámpago El reloj de Lucerna El salto del pasiego El sargento Federico El tanto por ciento Jugar con fuego La diva La gallina ciega La guerra santa La hija del regimiento La marsellesa La mascota La tela de araña La tempestad Las astas del toro Las campanas de Carrión Las dos princesas Las hijas de Eva Los carboneros Los diamantes de la corona Los magyares Los mosqueteros grises Llamada y tropa Marina Marta Mis dos mujeres Música clásica Para casa de los padres Pepe-Hillo Por seguir a una mujer Robinson Tocar el violón Toros de puntas Un regalo de bodas Un tesoro escondido Una vieja. Ya hemos comentado que la compañía lírico-dramática, dirigida por Ricardo Simó, tuvo el honor de inaugurar el teatro López de Ayala, la noche del 30 de octubre de 1886. Desde ese día y hasta el 31 de diciembre había dado un total de 44 funciones repartidas así:
Hasta el 22 de febrero, cuando se despide del público de esta ciudad, dio otras 34 funciones (20 en enero y 14 en febrero), representando un total de 47 obras más. Monopolizó todo el panorama escénico, ya que en el tiempo que permaneció en Badajoz sólo se registraron dos funciones a cargo de aficionados, una el día 8 de diciembre y otra el 6 de enero. Otra compañía a la que nos vamos a referir es la dirigida por Pablo López, que actuó en Badajoz en la temporada de 1899-1900. El mes de octubre se inició con el anuncio de que la compañía de zarzuela que dirigía Pablo López y que se encontraba en Sevilla no vendría a Badajoz, porque había arrendado el Teatro Cervantes en Sevilla donde era inminente su debut. En esta ocasión, a diferencia de otras muchas ocasiones, los malos presagios no se vieron cumplidos. Y aunque se llegó a dar la noticia de que otra compañía de zarzuela en la que figuraba el reputado tenor Berges podría venir quizás a Badajoz para dar algunas funciones, acabará llegando a nuestra ciudad la de Pablo López. En cierta medida se esperaba que esto así ocurriera porque las noticias que llegaban a Badajoz desde Sevilla eran de que no se había celebrado la función de presentación de la compañía, tal y como estaba anunciado, al parecer por los impedimentos manifestados por los autores de las obras, al enterarse de que las representaciones tendrían lugar en el teatro de verano de esa ciudad, llamado Eslava. Los acontecimientos debieron precipitarse de tal manera, que a los pocos días se anunció en la prensa la llegada de la compañía de Pablo López que iba a actuar en el teatro López de Ayala. De hecho el director de orquesta, el señor García Catalá, llegó a Badajoz un día antes. Los componentes de la compañía fueron:
Maestro director y concertador: Juan García Catalá. Director de escena: Andrés López. Primera tiple: Josefina Soriano. Otra primera tiple: Estrella López. Primera tiple cómica: Dolores Hoyos. Actriz cantante: Encarnación Alonso.
Comprimarios: Cecilia Conejero, Vicenta Roig, Amalia López, Amparo Peña Rubia. Primeros tenores: Francisco Pérez Ríos, Eustaquio Marín. Primeros barítonos: Ernesto Hervás, Amparo Bustamante. Tenores cómicos: Pablo López, Antonio García. Primeros bajos: Andrés López, Francisco Franco. Segundos bajos: Manuel Ganga, Manuel Candeal. Comprimarios: Francisco Villalba, Fernando León, Clemente Rey Tomás. Apuntadores: Andrés Delgado, Jacinto Capistros. Treinta profesores de orquesta. Treinta coristas de ambos sexos. Después de numerosas peticiones y quejas a lo largo de las diferentes representaciones, la empresa se decidió a contratar a un nuevo tenor, Juan Baldoví, que debutó el día 22 de noviembre con la representación de la parodia Churro Bragas. En la prensa se anunció también la inminente contratación de una tiple y el refuerzo de los coros, dada la intención de la compañía (ya que el negocio marchaba a pedir de boca) de abrir otro abono. Sabemos que a comienzos de diciembre la empresa contrató a Eloísa Chávarri, que había figurado siempre como contralto. Incluso se recriminó a la empresa que no hubiera contratado un bajo que alternara con Andrés López. Desde el día 19 de octubre, en que comenzó su actuación en Badajoz, esta compañía dio un total de 62 funciones, repartidas así:
El repertorio estaba constituido por las siguientes obras:
El anillo de hierro Catalina El diablo en el poder Curro Vargas El dominó azul Churro Bragas El dúo de la Africana De Madrid a París El juramento Don Juan Tenorio El milagro de la Virgen
El relámpago El reloj de Lucerna El rey que rabió El sacristán de San Justo El salto del pasiego El sargento Federico Gigantes y cabezudos Jugar con fuego La boda de Luis Alonso La bruja La buena sombra La conquista de Madrid La choza del diablo La Dolores La fiesta de San Antón La guerra santa La marsellesa La revoltosa La tempestad La viejecita Las bravías Las dos princesas Los autómatas Los comediantes de antaño Los diamantes de la corona Los lobos marinos Los magyares Los sobrinos del capitán Grant Marina Marta Mis dos mujeres Pepe Gallardo Peripecias de Brunito Soñaré con él Sueños de oro Un tesoro escondido. Representó un total de 89 obras, sacadas de un repertorio de 49 títulos. Las obras más repetidas fueron: La viejecita (seis representaciones), Gigantes y Cabezudos (5), Curro Vargas y La buena sombra (4). A finales de diciembre se comentó que la compañía había recibido una proposición muy interesante desde Granada. Pero como estaba en pleno desarrollo del segundo abono, se convocó a los abonados para que decidieran. Es el primer caso de consulta democrática y participación colectiva de los abonados en las decisiones de las compañías en la historia del teatro en Badajoz. A dicha reunión, al parecer, acudieron pocos abonados, pero se tomó la decisión de que la compañía siguiera en esta ciudad. Incluso se acordó que, como el segundo abono acababa antes de Reyes, se abriera el tercero por 10 funciones. De cualquier forma esa intervención de los abonados no debió condicionar mucho a la compañía, porque el día 27 de diciembre se celebró la última función, despidiéndose de Badajoz. A los abonados se les devolvió el importe de las dos funciones que faltaban para completar el segundo abono. De todas formas, la empresa había obtenido muy buenos beneficios, a tenor de las noticias que se publicaron tras su marcha a Granada. Se llegó a comentar que el señor Pablo López, que era el empresario, no olvidaría jamás la campaña realizada. Veamos cómo efectivamente fue así.
En La Región Extremeña de 5 de enero de 1900 se comentaron las ganancias y estado de cuentas de la compañía de Pablo López: ingresos 63.924,16; gastos de hoja: contribución industrial 934,16; contribución sobre los sueldos de los artistas 96,93; propiedad literaria y archivos 7.274,15; orquesta 6.660; casa por alquiler 5.113,93; alumbrado 2.885,03; imprenta 1.037,48; guardarropía 979,35; conserje y limpieza 348; portero y acomodadores 619,30; repartidor, avisador y sello para carteles 522,20; peluquero 285; comparsa 171,25; banda y piano de música 707,85; carpintero y maquinista 858,65; taquillero y localidad numeraria 753; extraordinario 469,58. Total: 29.715,84. Resumen: Ingresos: 63.924,16 Gastos: 29.715,84 Diferencia: 34.208,32 Los sueldos de los artistas podían calcularse en 22.000 pesetas. Por lo tanto, la empresa obtuvo unas ganancias de 12.000 en números redondos. Hay que indicar que es la primera vez, también, en la que se nos facilitó un estado de cuentas tan minucioso, con el que nos hacemos a la idea de las ganancias que obtenía una compañía profesional. En días siguientes se comentó qué tal le iba a la compañía de Pablo López en Granada. Pareció no irle muy mal cuando acordó hacer un abono por 20 funciones y sólo había para la venta al público un palco, que es el que se reservaba a la autoridad militar. Además, los precios resultaron más económicos que los de Badajoz. La siguiente compañía a la que vamos a dedicar nuestra atención fue la que ocupó el escenario del teatro López de Ayala durante la temporada 1898-99. Tras un mes de septiembre, que vuelve a ser de tránsito hacia un a nueva temporada teatral, registrándose únicamente dos funciones a cargo de los aficionados del Liceo de Artesanos, quienes también darán una función en octubre, el día 14; como anticipo de las actuaciones de la compañía profesional, se anunció a finales de septiembre la llegada de la compañía dirigida por Pérez Cachet. Se comentó que, a juzgar por las noticias y por los nombres de los artistas escriturados, se estaba en condiciones de asegurar que el cuadro era excelente. Además, la empresa estaba en tratos con un conocido actor cómico que, de incorporarse, se completaría un cuadro digno de cualquier gran población. Esta compañía merece nuestra atención porque en ella figuraba Juan José Luján, que fallecería en nuestra ciudad unos días antes de concluir la temporada. Se ofreció la lista de los comprometidos hasta ese momento, con la intención de completarse posteriormente:
Primera actriz: Antonia Contreras. Primeros actores cómicos: Juan José Luján y Sebastián Gómez. Actrices: Candelaria Carrión, Esperanza Monedero, Felisa Estela, Julia García, Vicenta Ruiz. Primera dama joven: Micaela Calle. Característica: Victoria Díez. Actores: Antonio Pérez, Eduardo Pérez Cachet, Eduardo Barceló y Vico, Emilio Zhinller, Juan José Luján, José Herrera, José Contreras, Sebastián Gómez, Victorino Delgado. Segundo galán: Pedro Marín Martínez. Primer galán joven: Antonio Calé. Apuntadores: Miguel González, Francisco Alcaraz, Rafael Catalán. Permaneció en Badajoz durante cuatro meses en los que ofreció 46 funciones y 80 obras representadas, que podemos esquematizar así:
Su repertorio estuvo constituido por 64 obras. La que más veces se representó fue Don Juan Tenorio, en tres ocasiones, lo que confirma la calidad de la compañía que supo dar variedad a sus funciones, sin cansar al público con repeticiones. Esta compañía partió para Madrid el día 8 de enero de 1889. El repertorio del que hemos hablado fue éste:
A muerte o a vida o La escuela de las coquetas A primera sangre Aprobados y suspensos Basta de suegros Bodas ocultas Carrera de obstáculos Consuelo De ambicioso a criminal De incógnito De mala raza De tiros largos Del error a la mentira Día completo Diego Corrientes o El bandido generoso Divorciémonos Don Juan Tenorio Dora
El gran Galeoto El héroe por fuerza El hijo del pueblo El libro azul El memorialista El noveno mandamiento El octavo, no mentir El preceptor y su mujer El sacristán toreador El señor de Bobadilla El señor gobernador El sombrero de copa El tanto por ciento El terremoto de la Martinica En el cuarto de mi mujer En el seno de la muerte García del Castañar Hija única La cruz del matrimonio La esposa del vengador La llave del destino La Pasionaria La primera postura La primera y la última La sombra de Torquemada Lo positivo Lo sublime en lo vulgar Los amantes de Teruel Los baños del Manzanares Los dulces de la boda Los pavos reales Más vale maña que fuerza No matéis al alcalde Pobre porfiado Providencias judiciales Prueba práctica Robo y envenenamiento Seguidillas Sin comerlo ni beberlo Un cuarto desalquilado Un drama nuevo Un Simón por horas Una boda improvisada Vivir en grande. Otra compañía profesional que reclama nuestra atención fue la que se presentó en Badajoz el día 23 de febrero de 1891 y de la que formaba parte la diva Emma Nevada. Abrió un abono para dar seis funciones en nuestra ciudad, interviniendo por lo menos en tres de ellas la eminente artista. Figuraban también en la compañía:
Bajo: Serra. Tenor: Dante del Papa. Director de la orquesta: Tolosa. Otra actriz: Margarita Pierdori. Otros actores: Angelini Fornari, Carapia, Bach, Dubois, Franco y Valentín Cos. Doce profesores de orquesta procedentes del Teatro Real y Sociedades de Conciertos de Madrid, del Gran Liceo de Barcelona y del Teatro San Fernando de Sevilla.
Efectivamente, dio seis funciones, participando en tres de ellas Emma Nevada. Su repertorio estuvo formado por seis obras, pero como la penúltima función contó con dos obras, supuso la repetición de Hernani:
Fausto Hernani La favorita Lucía de Lammenmoor Sonámbula. Con Emma Nevada tenemos el ejemplo de una artista
norteamericana que, en sus diferentes periplos y recorridos profesionales,
llega a actuar en nuestra ciudad. Pero ¿quién fue Emma Nevada?
Como ya sabemos, su verdadero nombre era Emma Wixom. Nació en Austin
(Estado de Nevada) el 7 de febrero de 1859. En honor a su localidad de
nacimiento se apodó artísticamente Nevada. Llegó por tanto
a Badajoz en plena juventud, con apenas 32 ó 33 años. De
pequeña ya había destacado por sus dotes musicales e
interpretativas. Su padre empleó todos sus ahorros obtenidos con la
crianza de caballos y de atender a sus pacientes en que Emma se educara en el
Seminary de Oakland, la mejor escuela que entonces podía existir para
las mujeres jóvenes. Allí ella desarrolló sus facultades
para el canto así como su capacidad de hablar y de enseñar
alemán. También aprendió otros idiomas como el
francés, el español y el italiano. En 1876 se graduó en
Oakland. Al año siguiente realizó un viaje a Europa con un grupo
de mujeres jóvenes de todo el país, al frente del cual figuraba
el doctor Adrian Ebell, quien falleció de un infarto antes de que
arribaran a Hamburgo. En vez de regresar a su país, Emma viajó a
Berlín y Viena para ponerse en manos de Matilde Marchesi, profesora de
voz con gran reputación en la Europa de aquella época. Tres
años de intenso trabajo fueron suficientes para que Emma Nevada
estuviera en condiciones de debutar en Londres, en mayo de 1880, interpretando
el papel de Amina en la obra
Sonámbula, de Bellini, y ante su
majestad la reina Victoria. La crítica la acogió con entusiasmo y
le pronosticó una carrera muy brillante. A partir de entonces no
dejará de viajar por todo el continente europeo: Trieste, Florencia,
Génova, Praga, Berlín, París, Viena, Milán, Roma,
Nápoles, San Petersburgo, Bruselas, Ámsterdam, Madrid y Lisboa,
entre otras ciudades. En Génova conoció a Verdi, quien, tras
oírla, la contrató para cantar en la Scala de Milán. En
1884 formó parte de una compañía que viajó a
Estados Unidos, formando pareja como soprano principal con Adelina Patti. El
recorrido artístico incluyó ciudades como Nueva York, Nueva
Orleans,
En la actualidad, la casa en Nevada no sólo se ha conservado, sino que ha sido reformada y convertida en residencia turística, conociéndose como la Casa de Emma Nevada. Pues bien, un año después de su primera visita, volvió a nuestra ciudad la soprano americana Emma Nevada. Días antes corrió por Badajoz la noticia de que la compañía de ópera en la que figuraba Emma Nevada, que se encontraba en Oporto, no vendría de inmediato a Badajoz. Al parecer, se trasladaría primero a Vigo, para venir a esta ciudad a finales de febrero. El director, el señor Tolosa, se propuso abrir un abono para ver el resultado antes de tomar una decisión. Al poco tiempo se comentó que, ante la seguridad dada por la empresa al abrir el abono, la compañía había decidido inaugurar sus funciones el 12 de marzo, en vez de a finales de febrero. La compañía estuvo formada por los siguientes artistas:
Prima donna: Emma Nevada. Prima donna soprano absoluta: Emma Cisterna. Mezzo soprano o contralto absoluta: Agnese Salvador. Otra prima donna: Delia Cappelli Peazzini. Primer tenor absoluto: Dante del Papa, Francesco Pandolfini. Primer barítono absoluto: Rodolfo Angelini, Giusseppe Merly. Primer bajo: Gaetano Roderi y Amilcare Manchero. Base genérico: Antonio Carapia, Ricardo Fernández. Segunda donna: Matilde Olavarri. Segundo tenore: Francesco Franco. Segundo bajo: Francesco Remartínez. Parte comprimaria: Filipa Gastón, Agustina Marco, Ángelo Apolo, A. Carreri, Giovanni Lagar.
Otro director de orquesta: Giusseppe Loriente. Suggeritore: Andrea Porcel. Treinta y cuatro coristas de ambos sexos. Treinta profesores de orquesta. Archivo: Arregui y compañía. Vestuario: Antonio Aguilar. Se comentó, a la vista de la relación de integrantes, que no formaba parte ya de la compañía Natividad Martínez, de ahí que en el repertorio tampoco apareciera la ópera Caballería rusticana. A pesar de lo anunciado, comenzó sus actuaciones el día 13 y concluyó el viernes día 25. Organizó diez funciones y representó ocho obras, repitiendo Rigoletto y Fausto. En los días que estuvo en Badajoz, también actuó la hija de Emma Nevada, de apenas cinco años de edad. Terminadas sus actuaciones en nuestro teatro, la compañía marchó hacia Andalucía, con el propósito de actuar en Jerez de la Frontera, Cádiz y otras poblaciones. El repertorio de obras estuvo constituido por:
El barbero de Sevilla Fausto La favorita La traviatta Lucía de Lammenmoor Rigoletto Sonámbula. Otra compañía que despertó enorme
expectación, debida principalmente a sus integrantes, fue aquella en la
que actuaron Mila Kupffer y Eugenio Labán. Antes de su llegada, fue muy
comentado el vacío escénico que se había
«instalado» en Badajoz. En
La Hoja de El Orden, de 10 de julio de
1894, se notificó que pronto empezaría a actuar en el teatro de
Fregenal la compañía de zarzuela que dirigía Emilio Ramos
y que entonces se encontraba en Zafra. En esta ciudad se esperaba otra. Todos
estos datos fueron utilizados para comentar que en casi todos los pueblos
importantes de la provincia había compañías
dramáticas y de zarzuela, menos en Badajoz, a pesar de tener constancia
de que algunas compañías de zarzuela y verso habían
escrito a los dueños del teatro López de Ayala solicitando
contratar la temporada de otoño. Tan negro se veía el panorama,
que circuló por nuestra ciudad y entre los jóvenes la idea de
formar una sociedad que tomase el teatro López de Ayala y organizase una
compañía que ayudase a pasar el invierno. Esta
Primera soprano dramática: Mila Kupffer. Otra señora: Dolores Bensalgoni. Primera soprano ligera: Matilde Boy-Gilbert. Primera mezzo soprano y contralto: Adela Blasco y Ramona Galán. Primeros tenores absolutos: Damián Roura, Antonio Scorcelli. Primeros barítonos: Eugenio Labán, Luiggi García Prieto. Primeros bajos: Giusseppe Boldú, Manuel Candela. Otro primer bajo: Antonio Noguera. Sopranos comprimarias: Antonietta Amat, María Izquierdo. Tenores comprimarios: Francisco Albiach, Giusseppe Benzi. Bajos comprimarios: Alfredo Gabassi, Rafael Sesso. Maestro director de coros y subdirector de orquesta: Manuel Benítez. Director de escena: Gioaccino Rossi. Archivo: Andrés Vidal Giboná. Cappo-sarto: Gabriel Izquierdo. Treinta coristas, cuarenta profesores de orquesta. En la lista aparecían, destacados en mayúsculas, los nombres de Mila Kupffer y Eugenio Labán. La compañía pareció buena. La Kupffer, se dijo, gozaba de reputación y el barítono Labán, también; la tiple ligera Boy-Gilbert había trabajado con éxito en Madrid. Algunos de los demás artistas eran muy conocidos. Existió en Badajoz enorme expectación los
días previos a la presentación de esta compañía y
se fue comentando la llegada de algunos
Tal y como se había anunciado, el sábado día 20 de octubre comenzó sus actuaciones, que se prolongaron hasta el día 18 de noviembre. En total, veintidós funciones y sólo nueve obras representadas, lo que nos indica un buen número de repeticiones; las que más, Carmen y El trovador, con cuatro representaciones cada una. La interrupción de las funciones hubo que achacarla a que la empresa que había arrendado el teatro cesó en sus funciones y por eso se suspendió la del sábado día 10. Los artistas y los profesores de orquesta determinaron constituirse en sociedad para seguir trabajando, y así se completaron ocho funciones más. Se constataron intentos por parte de algunos amantes del arte lírico para constituirse en sociedad, con el fin de que la compañía que actuaba en el teatro López de Ayala, reforzada con algunos elementos como la diva Paccini, pudiera continuar actuando hasta el uno de enero. El propósito era dar veinticuatro funciones a precios económicos. Para ver si ello era posible, dirigieron cartas a las personas de mejor posición social o que se distinguían por su amor al arte. A lo que se ve, los resultados no fueron los esperados. Tras la despedida del día 18, los artistas de ópera italiana marcharon hacia Málaga y Granada. Antes, para recuperarse económicamente, se desplazaron en dos ocasiones a Elvas donde dieron dos conciertos. A los pocos días de haberse marchado de nuestra ciudad, llegaron noticias que situaban a gran parte de estos artistas en Córdoba, aunque, al parecer, no habían iniciado sus actuaciones allí con mucha fortuna. El repertorio de obras que representaron en Badajoz fue:
El trovador Fausto Hernani La favorita La Gioconda Los hugonotes Los puritanos Lucrecia Borgia.
Siguiendo con nuestra revista a diversas compañías profesionales, llega el turno a la que hizo un hueco en su programación a la actuación de una de las primeras figuras de la lírica de entonces. Muy pocas veces tuvo oportunidad nuestra ciudad de acoger a una figura de la talla de Enrico Tamberlick, tenor italiano nacido en 1820 y que con tan solo veintiún años debutó en el Teatro de la ópera de Nápoles. De él se dijo que fue uno de los mejores y principales intérpretes de Verdi y que se hizo famoso por sus impresionantes agudos. Precisamente se le atribuye un «do» original del «di quella pisa» de la ópera titulada La fuerza del destino, no escrito por Verdi en la partitura original, y que Tamberlick incluyó por su cuenta, aunque se dice también que lo consultó con el maestro. Es famosa la respuesta que éste le dio: «Cante el do agudo si quiere, pero asegúrese de hacerlo bien». Estuvo algunos años en San Petersburgo. En noviembre de 1878 llegó a Badajoz, de paso hacia Lisboa. Actuaba entonces en nuestra ciudad la compañía de Juan Aparicio, que había comenzado sus funciones el 12 de octubre y que no se despediría hasta el 13 de marzo del año siguiente, convirtiéndose así en una de las que más tiempo estuvo en nuestra ciudad. Esta compañía, como ya hemos comentado, tuvo además el honor de contar con este tenor en la función celebrada el día 8 de noviembre. Para otorgarle todo el protagonismo que merecía, esa noche se programó una zarzuela menor, Artistas para la Habana, a cuya conclusión Tamberlick interpretó el aria de Il trovattore, acompañada por la actriz Bellido, integrante de la compañía de Juan Aparicio. La actuación de un artista de tanto renombre en un teatro como el del Campo de San Juan, tan humilde y limitado, se debió a que el artista atendió los ruegos de los aficionados al arte lírico y, sin tenerlo previsto siquiera, aceptó interpretar alguna pieza de su repertorio. Ni que decir tiene que, cuando los aficionados se enteraron que actuaría Enrico Tamberlick, acudieron al despacho de localidades en bandadas. Las entradas se agotaron rápidamente entre los más afortunados y a la vez más madrugadores, quienes habían soportado largas horas en espera de que se abrieran al público las taquillas. Nadie estaba dispuesto a perderse este espectáculo nuevo, insólito por estas tierras y capaz, como así fue, de hacer época y pasar a la historia de una población, como Badajoz, en la que muy pocas veces, y sólo de casualidad, podía presenciarse la actuación de una primera figura artística. Precisamente una casualidad (el alto en su camino hacia
Lisboa, donde actuaría en el teatro de San Carlos durante la temporada
de 1878/79) hizo que Tamberlick estuviera en Badajoz. Agobiado por las
El teatro presentó un ambiente esplendoroso. Hacía un calor sofocante dada la aglomeración de público que se había dado cita en él. Después de una sinfonía ejecutada por la orquesta del teatro, el señor Tamberlick, saludado por los aplausos repetidos de los asistentes, apareció en el escenario e interpretó el Ave María de Gounod con todo el sentimiento y la maestría que le habían reportado tanto renombre y reconocimiento. Pero su interpretación no discurrió como hubiera sido deseable, sino que se vio interrumpida varias veces por los «bravos» y las palmadas del público, con el enfado de los que no querían perderse ni una sola nota que salía de la garganta del tenor. La emoción fue otra de las notas de la noche. Muchos espectadores hicieron aparecer sus pañuelos para enjugarse las lágrimas que afloraron de sus ojos. A la conclusión, arreciaron los «bravos» y una auténtica lluvia de palomas, flores y coronas (una de ellas de plata, regalo de la empresa) llenó el escenario. Todo ello obligó al artista a repetir el Ave María y, a decir de las crónicas, no se le hizo repetir más veces por miedo a que se molestase. El merecido descanso estuvo ocupado por la puesta en escena de la zarzuela Artistas para la Habana, como ya hemos apuntado. A su conclusión, la orquesta preludió el aria de Il trovattore y Tamberlick apareció de nuevo en el escenario, vistiendo un magnífico traje, llevando de la mano a «su novia» accidental, la actriz Bellido, como en sus mejores tiempos, recordando escenas propias del Teatro Real de Madrid. También esta interpretación fue interrumpida y, al final, repetida, volviendo a llenarse el palco escénico de palomas y coronas de flores. Tamberlick se marchó al día siguiente. La compañía de Juan Aparicio estuvo constituida por:
Primera tiple: Paulina Celimendi. Primera contralto: Amparo Bellido. Tiple cómica ligera: Teresa Bellido. Tiple característica: María Barreda.
Primer tenor: Antonio Monjardín. Primer barítono: Rafael Corona. Segundo barítono: Juan García. Tenor cómico: Juan Aparicio. Primer bajo: Joaquín Reos. Segundo bajo: Serafín García. Partiquinos: Juan Vila y Antonio Sapera. Apuntadores de música: Luis Carbonell. Apuntadores de verso: Jacinto Crespo. Segundo apunte: Pedro Villegas. Sastrería y peluquería: Juan Vila. Archivero: Luis Carbonell. Dieciséis coristas. Representante y contador: José Bellido. En cuanto al repertorio, lo formaban las siguientes obras:
Artistas para la Habana C. de L. Campanone Canto de ángeles Don Pompeyo en carnaval El amor y el almuerzo El barberillo de Lavapiés El diablo en el poder El dominó azul El hombre es débil El joven Telémaco El juramento El molinero de Subiza El postillón de La Rioja El relámpago El sargento Federico El tributo de las cien doncellas El último figurín El último mono El valle de Andorra Entre mi mujer y el negro Fuego en guerrilla I feroci romani Jugar con fuego La cola del diablo La colegiala La conquista de Madrid La gallina ciega La gran duquesa La marsellesa La soirée de Cachupín Las amazonas del Tormes Las astas del toro Las hijas de Eva Las tres Marías Llamada y tropa Los comediantes de antaño Los diamantes de la corona Los dioses del Olimpo Marina Pan y toros Pascual Bailón Pepita
Robinson Sensitiva Un caballero particular Un estudiante de Salamanca Un pleito Un sarao y una soirée Un tesoro escondido. Esta compañía, ya lo hemos dicho, comenzó sus actuaciones el día 12 de octubre, prolongando su presencia en nuestra ciudad hasta el día 13 de marzo de 1879. En reparto mensual de sus representaciones quedaría como sigue:
A finales de 1879 volvió a Badajoz. Juan Aparicio debió quedar bastante satisfecho de la acogida recibida en nuestra ciudad la temporada anterior, pues vuelve. En esta ocasión comenzó sus actuaciones el día 13 de octubre. Durante el tiempo que actuó en Badajoz y hasta que se despidió el día 28 de diciembre, verificó 33 funciones, repartidas así:
Sólo son nuevas, por entonces, en nuestra ciudad cuatro obras que la compañía supo repartir estratégicamente: una en octubre, dos en noviembre y una en diciembre, concretamente la titulada Las campanas de Carrión, con la que se despidieron. En esta ocasión componían la compañía:
Contralto: Elvira Massi. Tiple cómica: Matilde Cucó. Característica: María Barrada.
Barítonos: Carmelo Grajales y José Martínez. Tenor cómico y director de escena: Juan Aparicio. Bajo: Joaquín Reos. Maestro y Director de orquesta: Carmelo Grajales. La lista de las obras que se representaron fue ésta:
Campanone Catalina Don Juan Tenorio Don Sisenando El amor y el almuerzo El anillo de hierro El anillo de plomo El barberillo de Lavapiés El diablo en el poder El dominó azul El joven Telémaco El juramento El molinero de Subiza El postillón de La Rioja El relámpago El valle de Andorra Jugar con fuego La conquista de Madrid La marsellesa La voz pública Las amazonas del Tormes Las campanas de Carrión Las nueve de la noche Los comediantes de antaño Los diamantes de la corona Luz y sombra Marina Mis dos mujeres Un caballero particular Un tesoro escondido. Nos parece igualmente interesante mencionar la compañía que clausuró, si no de manera oficial, sí en la práctica, las funciones teatrales en el viejo teatro del Campo de San Juan, adaptación del Hospital de la Piedad e inaugurado en 1800. Tuvo el privilegio (o el infortunio por tener que actuar todavía en un teatro con tantas carencias) la compañía dirigida por Alejandro Almada. De sus componentes sólo se nos facilitó esta breve lista:
Actor cómico: Sr. Carrera. Dama joven: Aurora Landeira. Actriz: Sra. Alonso. Actores: Sr. Senistierra, Anselmo Fernández (niño) y Sr. Solano. Comenzó sus actuaciones el día 20 de febrero; sólo dio diez funciones, repartidas entre los meses de febrero, marzo y abril y una función aislada en junio. El repertorio estuvo constituido por obras lírico-dramáticas, siendo su desglose el siguiente:
Su repertorio estuvo formado por las obras que relacionamos a continuación:
Asirse de un cabello Caerse de un nido Como el pez en el agua De Sigüenza a Madrid El amor o la muerte El gran Galeoto El guardián de la casa El hombre es débil El octavo, no mentir El teatro de Madrid Es una notabilidad La esposa del vengador La noche de novios La peste de Otranto La vida es sueño Las codornices Libertad de enseñanza Los bandidos de Calabria Los estanqueros aéreos Mi secretario y yo No hay mal que por bien no venga Pobre porfiado Salón Eslava Un drama nuevo Vida alegre y muerte triste. La recuperación de la actividad escénica registrada en la temporada de invierno 1897/1898, se vio confirmada con la llegada a Badajoz de la compañía de zarzuela que actuó en la sociedad Fomento de las Artes, algo impensable y que confirma el papel tan importante que jugaron las sociedades de aficionados en el desarrollo del teatro del siglo XIX. Por primera vez desde su inauguración, el teatro López de Ayala cede el protagonismo a una institución infinitamente más modesta. Además, lo hace por un largo periodo de tiempo; no se trata de unas funciones esporádicas a cargo de una compañía mediocre, de paso para otro destino. Se trata, por el contrario, de una buena compañía que viene a Badajoz dispuesta a sacarle rendimiento a la temporada teatral. La compañía que comenzó sus actuaciones el día 19 de octubre estuvo compuesta por:
Característica: Reyes Luque. Primer actor, director y tenor cómico: José Gutiérrez. Barítono: Andrés Caballero.
Maestro director y concertador: José Meléndez. La compañía se completó con una segunda tiple, una dama joven, otro bajo cómico, dos actores genéricos, un segundo tenor cómico, un segundo barítono, cuatro partiquinas, doce coristas de ambos sexos y dos apuntadores. Abrió un abono por cuarenta representaciones. A su conclusión abrió otro por quince, con la finalidad de seguir hasta el 6 de enero. Con este segundo abono hubo algunos ajustes, al parecer surgieron algunas dificultades entre la empresa y los artistas. En la empresa ya no tenían participación los socios del Fomento. Los artistas siguieron trabajando por su cuenta hasta el 6 de enero (actuando en el teatro López de Ayala), suprimieron el archivo musical y redujeron la orquesta, quedando reducido el sexteto a cuarteto, como al principio. Siguió trabajando hasta el día 15 de enero, día en que dio su última función. La distribución de funciones a lo largo de estos cuatro meses que estuvo en Badajoz fue la siguiente:
La Compañía debutó el domingo día 16 de octubre y se despidió con la función del 15 de enero de 1899. Representó 180 obras, escogidas de un repertorio de 69 títulos. Aunque a primera vista estos datos nos hacen pensar en una media de tres repeticiones por cada título, no fue así, como por otra parte es lógico: hubo obras que se repitieron hasta nueve veces, como es el caso de Agua, azucarillos y aguardiente; otras, siete veces, como La banda de trompetas, El dúo de la Africana y El cabo primero; otras seis, como Caramelo, Certamen nacional, Las amapolas, Cuadros disolventes y El mantón de Manila; y así hasta las que sólo se escenificaron una vez. Su repertorio completo estuvo constituido por:
¡Quién fuera libre! ¡Vaya un apuro! Agua, azucarillos y aguardiente Campanero y sacristán Caramelo Causa criminal Certamen nacional Coro de señoras Cuadros disolventes Château Margaux De vuelta del vivero El alcalde interino El amor y la ordenanza El año pasado por agua El brazo derecho
El cabo primero El chaleco blanco El diario oficial El dúo de la Africana El gorro frigio El lucero del alba El mantón de Manila El monaguillo El mundo comedia es o el baile de Luis Alonso El santo de la Isidra El señor Luis, el tumbón, o despacho de huevos frescos El tambor de granaderos Entre doctores Guá guá La banda de trompetas La boda del cojo La cruz blanca La Czarina La diva La indiana La leyenda del monje La marcha de Cádiz La mascarita La verbena de la Paloma La vuelta de Farruco Las amapolas Las campanadas Las doce y media y sereno Las hijas de Zebedeo Las mujeres Las tentaciones de San Antonio Las zapatillas Lola Los africanistas Los aparecidos Los asistentes Los baturros Los carboneros Los de Cuba Los descamisados Los monigotes Los puritanos Los secuestradores Los trasnochadores Los zangolotinos Lucifer Mademoiselle Nitouche Meterse en honduras Nina Plato del día Toros de punta. De esta compañía también debemos comentar
que alternó el escenario de sus actuaciones. Ya sabemos que fue
contratada por la sociedad Fomento de las Artes, pero como asimismo hemos
reflejado, al concluir el primer abono, surgieron diferencias entre la sociedad
contratista y la compañía. Será a partir de entonces
cuando la veamos representar en el teatro López de Ayala. El día
16 de diciembre inauguró ese nuevo escenario con una función en
la que participaron algunos aficionados de la localidad. Salvo la siguiente
función, la del día 20, que volvió a celebrarse en el
Fomento de las Artes, hasta su despedida actuará siempre en el teatro
López de Ayala. La compañía marchó a Évora
cuando llegaron a Badajoz algunos coristas que esperaba, lo que finalmente se
produjo el día 17 de enero. Pero no fue ésa su despedida
definitiva, pues volverá a nuestra ciudad en el mes de abril. Entonces
las condiciones son otras, de ahí que sólo verifique cuatro
funciones. Cuando empezó a concebir su
3. Conclusión
Nueve han sido las compañías profesionales, de las muchas que desfilaron por Badajoz durante la segunda mitad del siglo XIX, que han merecido nuestra atención y que, de alguna manera, representan a todo el resto. Incluso de dos de ellas (Emma Nevada y Juan Aparicio) hemos destacado la doble visita que efectúan a esta ciudad. Otras muchas podrían haber figurado por méritos propios, si el espacio de esta colaboración lo hubiera permitido. A pesar de todo, estamos convencidos de que con esta selección hemos configurado un cuadro muy completo del panorama teatral de nuestra ciudad, al tiempo que hemos resaltado acontecimientos y periodos claves que constituyen las «señas de identidad» del teatro del XIX en Badajoz. Referencias
bibliográficas
SUÁREZ MUÑOZ, Á. (1997). El teatro en Badajoz: 1860-1886. Cartelera y estudio. Madrid: Támesis. —— (2002). El Teatro López de Ayala. El teatro en Badajoz a finales del siglo XIX (1887-1900). Mérida: Editora Regional (prólogo de José Romera Castillo). y S. SUÁREZ RAMÍREZ (2002). «Espectáculos parateatrales en Badajoz en el siglo XIX (hasta 1886)». Signa 11, 257-296.
www.cervantesvirtual.com
> Hemeroteca
> Signa [Publicaciones periódicas] : revista de la Asociación Española de Semiótica
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