 
Alicante (1900-1910)
Francisco Reus Boyd-Swan
Universidad de Alicante
FA.Reus@ua.es
Las Compañías que actuaron en los diversos
teatros alicantinos durante los diez primeros años del siglo XX fueron
en total sesenta, de las cuales treinta pertenecen a un tipo de teatro
declamado, veintisiete interpretaban teatro lírico y tres se dedicaban a
la ópera.
1. Compañía
cómico-dramática Balaguer-Larra
El día 6 de marzo de 1908 hace su presentación
en el Teatro Principal esta compañía, que permanece en él
hasta el día 16. Estaba formada por los siguientes artistas:
Luis M. de Larra, director Aniceto Alemán Luis Manrique Consuelo Abad Clotilde Feros Juan
Balaguer, primer actor Manuel
Balaguer Antonio
Tornel Josefa
Alcoba Antonia
Sánchez Concha Catalá, l.ª actriz Francisco Ares Rafael Yáñez Isabel Burillo Enrique Navas Agustín
Valle Carmen Catalá
El precio de la entrada era de 0,75 ptas. y las obras que
llevaban en su repertorio fueron:
El barón de Tronco
Verde El doctor
Giménez El chiquitín de la
casa El niño
prodigio Alrededor del
mundo La victoria del
general El matrimonio
interino El afinador La
rebotica El sombrero de copa Los incasables La muela del
juicio Los monigotes El
patio Mañana de
sol Nido de
águilas El Tenorio modernista Prueba de almas El amor que pasa Divorciémonos El genio alegre El oso muerto Una cana al
aire Los asistentes Las
flores
La compañía vuelve a ocupar el escenario del
Principal desde el día 28 de octubre del mismo año hasta el 7 de
noviembre, para representar:
Los chorros del
oro Chifladuras La escondida
senda El incierto
porvenir La victoria del
general Las de Caín Mi cara mitad El oso muerto Morada
histórica El baile de la
condesa La fuerza bruta La
ducha El amor asusta Doña
Clarines El agua
milagrosa Lo que no
muere Don Juan Tenorio La
cizaña El afinador Por las nubes.
Tuvo esta compañía una buena acogida, pues
incluso antes de llegar a Alicante, la prensa iba preparando el camino, con una
buena propaganda, en la que cualquier motivo era suficiente para comentar algo
sobre ella:
|
Podemos asegurar a
nuestros lectores en contestación a la pregunta que por diferentes
conductos nos han hecho, que la compañía Balaguer-Larra no ha
pensado ni remotamente poner en escena los clásicos
«Tenorios» durante la corta temporada que ha de actuar en nuestro
coliseo. Ambos directores, conocedores de que el género dramático
se aparta en un todo de las condiciones de los artistas de su excelente
compañía, que cultivan otro muy distinto, con una conciencia
artística poco corriente hoy en día, desprecian como empresarios
un puñado de pesetas antes que exponerse a hacer el
ridículo.
|
| (Diario de Alicante, n.º 814,
27-X-09, p. 2)
|
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Después veremos que sí se hizo el Tenorio, lo
cual hace pensar que todo fue propaganda. De todas formas, la
compañía cumplió bien su cometido:
|
Anoche la
farándula llevó unas horas de bien al espíritu
burgués del público del Teatro Principal. La
compañía que dirigen Balaguer y Larra vino a Alicante y su debut
nos proporcionó medicina curadora del empacho de nuestro gusto, un mucho
estragado por artistas y arte de baja estofa. El público llevaba en su
semblante muestra elocuente de satisfacción y al descorrerse
la cortina, aire reconfortador salió del proscenio a la
sala. Mutuas corrientes de simpatía se establecieron entre comediantes y
espectadores.
Cuando por primera vez vimos Las de
Caín, quizá la más endeble de cuantas
brotaron de sus plumas como ya dijimos a raíz de representarla
Thuillier, nos asaltó la duda de si podría ser hija del mismo
ingenio que creara «El amor que pasa», «Los galeotes»,
etc.
Anoche la acción
no pareció tan pesada al público y Larra y Balaguer hicieron de
sus papeles tales creaciones que el espectador que llamó aburrida y
ñoña a la obra en otra ocasión, súpole a poco
cuanto le daban y gozó extraordinariamente de las condiciones admirables
de casamentero del señor Caín...
|
| (Diario de Alicante, n.º 816,
29-X-09, p. 2).
|
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Sin embargo, conforme pasan los días, el mismo
crítico va perdiendo calor en sus apreciaciones sobre la
compañía y empiezan a aparecer algunas notas negativas,
quizá más achacables al tipo de obras representadas:
|
El cronista debe
consignar aunque parezca paradoja que en los días pasados no ha habido
más novedad en el Teatro Principal que la representación de
La ducha.
El lector que habrá visto en los
carteles el anuncio del estreno de La escondida senda
y el de la representación de varias
distintas obras más, se quedará un poco perplejo al leer lo que
al comenzar he escrito. Y no me arrepiento de ello. La ducha,
ese juguete cómico con ribetes de
«vaudevile» de Pina Domínguez, que tanto gusto dio a
nuestros abuelos, ha sido el último éxito de la
compañía Larra-Balaguer.
Y es que el
género les va bien a los artistas del Principal como se dice en el argot
entre bastidores, yéndoles no tan bien el otro género. Da
muestras de ello la representación del clásico e inolvidable
«Tenorio» en cuya interpretación solamente se
distinguió Miguel Soler.
La escondida senda
no llegó al público. Es
demasiado pesada. Su acción languidece deforma alarmante y al final el
espectador llega a los límites del aburrimiento. Aprovechando el
patrón con que confeccionaron los Quintero El amor que pasa,
han hecho otras obras no tan afortunadas como
aquélla. A ellas pertenece La escondida senda
que, no obstante su acabada
interpretación, no hizo mella en el ánimo de la concurrencia. En
cambio en La ducha
el éxito fue de los que no se olvidan.
La venerable obra de Pina fue bordada por todos los artistas y nos
pareció nueva. Los aplausos fueron tan continuados como las risas del
espectador y al final la cortina tuvo que ser levantada varias veces.
|
| (Diario de Alicante, n.º 818,
2-XI-09, p. 2).
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2. Compañía de
ópera italiana de Arturo Baratta
El día diecinueve de marzo de 1903 hizo su
presentación en el Teatro Principal. Su elenco lo formaban:
Arturo Baratta José Pascual Adalgisa Minotti María Claessens Filipo
d'Ottavi Luigi
Vicentini Alfredo
Serazzi Baltasar
Banquells Güelfo Mazzi Adela Botti Adriana Palermi Lery Vicenzo Costani Lelio Casini Francisco Vila.
Tenía además una orquesta formada por treinta
profesores del Gran Teatro del Liceo de Barcelona y un extraordinario coro,
ayudado por otro coro de niños. Era, pues, una verdadera
compañía italiana que llegó a Alicante avalada por gran
fama y cuyas actuaciones resultaron notables acontecimientos teatrales y
sociales. Se mantuvieron en el Principal hasta el día 5 de abril y
volvieron al mismo escenario en un vacío de actuaciones entre los
días 20 al 23 de mayo. El público acudió en masa al teatro
y lo llenó todas las funciones, por lo que resultó un
éxito artístico y, parece ser, económico para la empresa,
con la entrada general al precio de 1 peseta, alto para la época.
Puso en escena esta compañía:
Tosca La
Bohème Gli Ugonotti Il Trovatore La
Favorita Cavalleria Rusticana Lucrezia
Borgia Rigoletto Hansel und
Gretel Faust
En 1904, desde el 18 de febrero hasta el dos de marzo, vuelve
a actuar en el Principal, poniendo en escena:
La
Bohème Cavalleria
Rusticana Andrea
Chenier Carmen Faust Tosca I Pagliacci La
Africana Rigoletto
Dice Vicente Ramos que en estas jornadas hizo su
presentación con la compañía la tiple sevillana Elena
Fons, con la ópera
Carmen.
La misma compañía ocupa de nuevo el escenario
del Teatro Principal del 14 al 29 de enero de 1905, con algunas variaciones en
su elenco, que quedó así:
Enriqueta Aceña Luisa Polo Mariano Serra Juan Romeu Anita
Lopetegui Beatriz
Costa Antonio
Saludas Manuel
Carbonell Adriana Palermo Fernanda Duval Francisco Molins Juanita Pares Luis Iribarne Francisco Puigcerver.
Como se puede observar, muchos de los componentes de la
compañía eran ya españoles. Representaron en esta
ocasión:
Tosca La Favorita Gli Ugonotti Aida La
Bohème Rigoletto Faust La Africana
Entre el 28 de octubre y el 12 de noviembre del mismo
año volvió a actuar, presentando las novedades de
Cuentos de Hoffman, Hernani y Lohengrin,
junto a obras que ya habían representado aquí.
Otra vez que la compañía estuvo en Alicante fue
desde el día 11 al 19 de enero de 1907, con dos óperas nuevas en
su repertorio:
Sansón y Dalila y
La condenación de Fausto.
La crítica dijo de esta compañía el
día que debutó:
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Si por desgracia no se
hallara tan desacreditado el tópico periodístico,
calificaría de verdadero acontecimiento teatral el debut de la
compañía de ópera que tuvo efecto anoche en el Principal.
Ofrecía el coliseo el aspecto de las grandes solemnidades: casi llenas
por completo las localidades, donde ostentaban sus encantos nuestras lindas
paisanas; atestadas de concurrencia las galerías altas; veíase a
las claras el interés que despertó en el público el
estreno de la grandiosa ópera «Tosca».
Y todo lo merece el
santo, es decir Giacomo Puccini, que es el que ha obrado el milagro de cautivar
por completo la atención de los verdaderos aficionados,
embelesándonos---perdón por la inmodestia- con los acentos
siempre inspiradísimos de sus brillantes partituras.
Si «La
Bohéme» es un prodigio, «Tosca» es una maravilla, a
pesar del género harto diferente cultivado por Puccini en una y otra
ópera. No contento con vencer en toda la línea narrando de un
modo sublime por medio del pentagrama las regocijadas escenas de la vida
bohemia, parece que ha echado mano en «Tosca» del repertorio
terrorífico y espeluznante para ofrecernos otra muestra
gallardísima de la universalidad de su talento. No es suficiente, y sabe
a poco además, una sola audición de esta última obra para
aquilatar su mérito artístico. Apenas si deja espacio para
saborear muchos números tan repletos de brillante sonoridad como llenos
de inspiradas melodías y maravillosos efectos orquestales.
Mis lectores me
agradecerán que les recomiende oigan la ópera cuando tengamos la
fortuna de que sea nuevamente cantada, a que me enfrasque aquí en un
laberinto descriptivo de sus bellezas.
|
| (El Noticiero, n.º 1705,
20-III-1903, p. 2)
|
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A pesar de estas alabanzas, el mismo crítico censura
unos días después la propensión de la
compañía hacia un repertorio más moderno, así como
los arreglos de obras clásicas:
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El modernismo se impone
hasta en las fusas y semicorcheas. Y la empresa de la compañía de
ópera que actúa en este coliseo demuestra tener tan
extraordinario apego a las modernas corrientes musicales, como injustificable
desvío por las partituras del repertorio antiguo. Así es que
cuando vemos anunciada en nuestros carteles una de esas óperas que
causaron las delicias de nuestros abuelos, nos echamos a temblar
instintivamente.
Anoche le tocó a
Gounod y si algún aficionado acudió al coliseo
relamiéndose por anticipado con las bellezas de «Faust»
debió salir pensando cuán fácil es errar en este bajo
suelo. Lo cual no significa, ni mucho menos, que la debutante señorita
Menotti no hiciera esfuerzos sobrehumanos en el desempeño de su
cometido, ni que el tenor, señor Cortani, no cantara muy acertadamente
algunos trozos de su particella; ni que el bajo, señor Banquells no
confirmara el lisonjero juicio que de él formamos como cantante al
escucharlo en «Lucrezia Borgia». Pero... (estos puntos significan
que el público preferiría más «Toscas» y
«Bohèmes»).
|
| (El Noticiero, n.º 1708,
24-III-1903, p. 3)
|
|
3. Compañía
lírica dirigida por Antonio García Ibáñez
El día 4 de febrero de 1905 debía haber debutado
esta compañía en el Principal, pero por lo visto los equipajes se
habían extraviado en alguna estación de ferrocarril antes de
llegar a Alicante. Tuvieron que suspenderse todas las actuaciones hasta el
día siguiente. La despedida se produjo el día 7 de marzo.
Traían en cartera un repertorio largo y durante su estancia en Alicante
representaron:
La revoltosa El barbero de
Sevilla La verbena de la
Paloma El rey del
valor María de los
Ángeles El puñao de
rosas La fiesta de san
Antón Los chicos de la
escuela Bohemios El dúo de la
Africana La Macarena Enseñanza
libre La buena
sombra Doloretes El bateo La tragedia de
Pierrot El pobre
Valbuena La banda de trompetas El cabo primero La polka de los
pájaros Los zapatos de charol El húsar de la guardia Una
vieja Los pícaros celos El mozo crúo Carceleras La golfemia Venus-Salón La mazorca
roja La
buena moza.
Esta compañía tuvo algunos problemas que
obligaron a suspender las funciones los días 7 y 21 de febrero. La causa
en ambas ocasiones parecieron ser los roces con la orquesta, a pesar de lo cual
siguió actuando con bastante dignidad.
En 1906, de nuevo actúan en el Principal, desde el 11
hasta el 27 de febrero. Formaban la compañía, además del
maestro director-concertador, Francisco Lozano:
Purificación Cancela Vicente Férriz Amalia
Menéndez Miguel
Lluch Crisanta Blasco Francisco Macías Ángela
Figuerola Joaquín
Possac.
Mediante el sistema de funciones por secciones, fueron
poniendo en escena un buen número de obras, con la representación
de algunas que no habían traído en la anterior ocasión,
como:
Los granujas El
trébol La
tempranica La reina mora La marcha de
Cádiz El monaguillo Las
estrellas Los guapos La alegría de la huerta La
tempestad Château-Margaux Moros y
Cristianos El alma del pueblo La Czarina El contrabando Marina La casita
blanca La
trapera.
La compañía tuvo algunos problemas durante estos
días. Así, la función del día 15 tuvo que
suspenderse por «indisposición de la señorita
taquillera». Y lo mismo ocurrió con la del día 19, aunque
en esta ocasión el motivo fue el despido de la tiple Amalia
Menéndez, que se negó a trabajar si no se le concedía un
aumento de sueldo. García Ibáñez no accedió y se
solucionó el conflicto sin realizar nuevos contratos. Por ello hubo
algunos días sin actuación de esta compañía.
Vuelve al Principal en el año 1909, actuando solamente
en los días 2, 4 y 6 de febrero. Los precios de la entrada eran de 0,20
pesetas y los componentes de la compañía eran:
Julita Campos Juan Bordás Antonia
Cachavera Santiago
León Amparo Moyá José Viñas Soledad Molina.
En esta corta estancia, representaron:
San Juan de
Luz El
ratón La república del
amor La carne flaca El lobato Bohemios Las bribonas El terrible Pérez Los dos rivales ¡Apaga y
vámonos! El
estudiante Los niños
de Tetuán.
4. Compañía de
Francisco García Ortega
Los actores de esta compañía aparecían
así en el programa de mano:
Sra. Alverá Sta. Rodríguez Sr. Castilla Sr. Chorro Sr. Randa Sr. Soto Sra.
Nestosa Sra.
Bagá Sr.
Valle Sr.
Barrera Sra. Blanco Sta. Peña Sr. Parradón Sr. Agudín Sra. Suja Sr. Aguado Sr. López Sr. Fernández.
Estuvieron en Alicante, en el Principal, desde el día
22 de abril al 4 de mayo de 1902, con un precio de entrada de 0,55 pesetas.
Pusieron en escena las siguientes obras:
Felipe Derblay En el seno de la
muerte El trapero de
Madrid La gobernadora Mujer gazmoña y marido
infiel El patio Don Álvaro o la fuerza del
sino El himno de Riego Lo cursi El regimiento de
Lupión Tortosa y Soler La criatura La novela de la vida Los
galeotes.
Esta compañía volvió a actuar en el
Principal, desde el día 15 de diciembre de 1909 hasta el 10 de enero de
1910. Como primeras figuras seguían apareciendo Josefina Nestosa y
Sofía Alverá. El precio de la entrada se fijó en 0,50
pesetas y durante esta nueva estancia en Alicante se ofrecieron:
Doña
Clarines Los ojos de los
muertos El libre
cambio El
ladrón Demi-Monde El zapatero y el
rey Los martes de las de
Gómez D. Álvaro o la fuerza del
sino Raffles el elegante En el seno de la
muerte El adversario Las tres
jaquecas El alcalde de
Zalamea Felipe Derblay Amor a oscuras O locura o
santidad La loca de la
casa El sombrero de copa El trapero de Madrid Por las
nubes Aire de fuera Las de Caín La viuda de
López De mala raza El flechazo La caja de
caudales El marido de su viuda El tanto por ciento Sangre gorda Tristes amores La
zagala La tía de Carlos Mi cara mitad Mariana Don Juan
Tenorio El amor asusta El
chiquillo El jorobado.
La primera impresión que produce en la crítica
es bastante buena, no así en la concurrencia, que no es ni con mucho lo
abundante que debía ser. Se lee en la prensa:
|
Anoche y con una regular
entrada, debutó en el decano de nuestros coliseos la
Compañía Cómico-Dramática que dirige el aventajado
Primer
Actor y Director del Teatro de la Comedia de Madrid, don
Francisco García Ortega. La obra elegida para el debut fue «Felipe
Derblay», cuya interpretación fue esmerada, distinguiéndose
las Sras. Alverá y Nestosa, la Sta. Rodríguez y los Sres.
García Ortega, Soto y Valle. Las Sras. Blanco y Bagá, la Sta.
Peña y los Sres. Aguado, Rande, Porredón, Norro, López,
Barrera, Agudín y Fernández coadyuvaron al buen éxito de
la traducción francesa. El vestuario y la
mise en escena con mucha
propiedad y buen gusto. Todos los artistas fueron llamados a escena al final de
cada acto. La temporada promete ser de buenos resultados.
|
| (El Noticiero, n.º 1425,
25-IV-02, p. 3)
|
|
En su segunda estancia en Alicante, a caballo entre 1909 y
1910, dijo la prensa:
|
Anoche salió
complacidísimo el público de la interpretación dada a las
obras que figuraban en el cartel por los artistas de la compañía
que dirige el Sr. García Ortega. En primer lugar se puso en escena
«Doña Clarines», en la que fue muy celebrada la Sta.
Méndez, que se nos reveló como una ingenua adorable y la Sra.
Alverá, que dio a su papel de Tatá todo el carácter con
que soñaron los hermanos Quintero. La Sra. Nastosa nos llegó a
convencer definitivamente, siendo de justicia consignar que tuvo aciertos
plausibles en determinadas escenas.
El héroe de la
noche fue Francisco García Ortega, que en la interpretación del
papel de D. Basilio estuvo colosal y muy superior a Balaguer, único
actor a quien hemos visto representar «Doña Clarines» y con
el que podemos compararle. García Ortega hizo el tipo de
borrachín degenerado de modo acertadísimo. En el hablar, en el
gesto, logró convencer a la concurrencia de sus grandes condiciones de
actor, siendo para él todos los aplausos y todos los elogios.
Luego de
«Doña Clarines», nos fue servida a guisa de postre sabroso
una linda joya benaventiana: «El marido de su viuda», juguete
cómico improchable (sic)
como hijo de la sin par pluma que lo
escribió. No hay en él trascendental problema alguno planteado.
Benavente no ha querido con su nueva obra más que entretener al
publiquito y de si logra sus propósitos pueden dar fe los concurrentes a
la función de anoche que rieron grandemente al ver las
desvergüenzas del chantajista, del vividor Caralonga y sus recursos
vergonzosos para salir airoso en sus aficiones a la esgrima del sable. La
interpretación dada a la obra fue irreprochable por parte de todos los
artistas y muy especialmente por la de la Sra. Nestosa y el Sr. García
Ortega.
|
| (Diario de Alicante, n.º 856,
17-XII-09, p. 2)
|
|
En la reseña aparecida al día siguiente vemos,
no obstante, que ni el crítico ni el público salieron contentos
de la función, a pesar de la indudable categoría de la
compañía:
|
Benavente, el
único, triunfó una vez más. El gran ingenio del autor
insigne se adapta a las formas de la dramaturgia y en el juguete cómico,
en el sainete, en la comedia y en el drama sale triunfador siempre en su
talento. Con «Los ojos de los muertos» hace un alarde más de
su genio.
Pero no puedo hoy como
otras veces echar las campanas al vuelo en señal de alborozo: su triunfo
será efímero y no quedará una hoja de laurel, dentro de
poco, que unir a la gloriosa corona que ciñe las sienes del autor de
«La gobernadora». Es la obra estrenada anoche un drama
sombrío, tétrico, trágico, con dejos ibsenianos y factura
echegarayesca. La estructura de los monigotes que juegan en el desenvolvimiento
de la acción es bien distinta de la de cuantos creara su
imaginación. Benavente se aparta de la senda recorrida y no sufre
extravíos; pero justo es consignar que por el nuevo camino emprendido no
anda con la soltura y con el desenfado, con la seguridad con que anduvo
siempre.
El público no
salió satisfecho de la obra. En honor a la verdad he de decir que
«Los ojos de los muertos» no entusiasmó grandemente a la
concurrencia, que prefiere ver a Benavente en su terreno que verlo pisando
tierra ajena.
|
| (Diario de Alicante, n.º 857,
l8-XII-09, p. 3)
|
|
Esta compañía permanece en Alicante hasta el 10
de enero y quizá lo más reseñable sea el hecho de haber
representado una obra fuera de su momento habitual. Me refiero a
D. Juan Tenorio, que siempre se
interpretaba en los días próximos al 1 y 2 de noviembre. Sobre
esto afirmaba la crítica:
|
A estas alturas poner en
escena el «Tenorio» era una temeridad plausible de García
Ortega. Temeridad por el éxito de taquilla, que fue funesto, plausible
porque el distinguido actor nos quiso dar una muestra más de su talento
interpretando el legendario personaje que creara Zorrilla.
García Ortega
hizo un «Burlador de Sevilla» admirabilísimo, como
jamás recordamos haber visto otro. Vestido con propiedad acabada, no
perdonó detalle ni gesto adecuado para llevar al público la
impresión justa de lo que el D. Juan debe ser; no lo que otros actores
quieren que sea. Huyó del socorrido latiguillo y dijo las tiradas de
versos zorrillescos de modo singular.
García Ortega es
un autor siempre aplaudido en el arte de hacer comedias: en los dramas y
tragedias no está a la altura de su fama porque estos géneros no
se avienen a sus condiciones de artista pero anoche en el «Tenorio»
estuvo sencillamente admirable. Los aplausos que el público le
dedicó fueron grandes y merecidísimos.
|
| (Ecos,
Diario de Alicante, n.º 868, 4-I-10,
p. l)
|
|
5. Compañía
lírica de Pablo Gorgé
Esta compañía contaba con la
participación de los siguientes artistas:
Manuel Penella, Ramona Gorgé Maestro
Concertador Emma
Silva Rafael Sancho Rafael Bazares Lucio Delgado.
Actuaron en el Teatro Principal desde el día 1 de
diciembre de 1906 hasta el 7 de enero del año siguiente. Las obras
representadas eran casi todas de tres actos, por lo que no cabían las
funciones por secciones. Por ello, se programó una sola función
diaria, a las 21 horas, a la que se añadía otra a las 16 horas en
los días festivos. Hubo dos días en que se modificó el
horario: el día 24 (Nochebuena) y el 31 (Nochevieja), con una
función a las 18,30 horas. Las obras representadas fueron:
La tempestad Campanone El juramento El trovador El anillo de
hierro Los sobrinos del capitán
Grant La alegría de la
huerta Un baile de
máscaras La canción del náufrago Las campanas de Carrión Los pícaros celos El milagro de la Virgen Jugar con fuego La marcha de
Cádiz El reloj de
lucerna Cavalleria rusticana La Bohème Las dos
princesas El
diablo en el poder El postillón de la Rioja Bohemios Marieta El rey que
rabió La
bruja Marina Rigoletto La Marsellesa Las dos princesas La guerra santa.
Tuvo esta compañía la mala suerte de encontrarse
con los graves disturbios sociales en Alicante, que finalizaron con un
trágico balance de muertos y heridos. Por ello, desde el día 2 al
5 de enero, el teatro registró muy poca asistencia, cosa lógica
en esas circunstancias.
De nuevo en 1907 actuó la compañía en el
Principal, desde el día 7 al 12 de febrero, ocupando su escenario Pablo
Gorgé junto con:
Ramona Gorgé Asunción Benet Antonio Montañana Consuelo
Soler Pedro
Tapias Ramón
Casas Juana Sánchez Francisco Mariner Emilia López Leopoldo Delgado.
Pusieron en escena:
La Marsellesa La mascota Marina El trovador El dúo de la Africana El rey que rabió La alegría de
la huerta Las
campanas de Carrión Miss
Helyett.
Y en 1908, actúa de nuevo en el Principal, desde el 5
al 13 de diciembre, representando:
Jugar con
fuego La Czarina El milagro de la
Virgen La tempestad Marina La golfemia Rejas y
votos Los diamantes de la
corona Sangre
moza La bruja.
6. Compañía
dramática de María Guerrero y Fernando Díaz de
Mendoza
En 1901 se produjo un gran acontecimiento teatral en Alicante:
la presentación de quienes durante bastantes años habrían
de ser los reyes de la escena, los más apreciados artistas en todos los
escenarios y los dueños de la compañía por la que
cualquier actor deseaba desfilar.
La prensa, desde varios día antes del debut, estuvo
insistentemente haciendo la presentación de la compañía y
de sus actores y actrices, en particular de María y Fernando. Cantaban
las excelencias de ambos y, con ello, animaban al público a una masiva
asistencia al teatro, como efectivamente sucedió en todos los
días en que actuaron. Con todo ello se consiguió un
extraordinario éxito, tanto económico como de
representación durante los días 31 de enero hasta el 21 de
febrero. Entre los componentes de la compañía destacaban:
Carlos Allen Perkins Dolores Arnau Ricardo
Calvo Encarnación
Bofill Leovigildo Tatay Julia Martínez Fernando Villalonga Matilde Bueno.
Los precios eran más elevados que en temporadas
anteriores y la entrada costaba una peseta. Con la magnífica propaganda
realizada, se logró que el público, además de acudir en
masa, llegara mentalizado de que había de ver algo grandioso.
Representaron estas obras:
El vergonzoso en
palacio Los dos
habladores Tierra baja El loco Dios La Pepa Las cuatro
esquinas Mancha que limpia La mujer del
sereno A cadena
perpetua María
Estuardo Locura de amor El desdén con el desdén El
dragoncillo Lo positivo Mensajero de paz El señor
gobernador El estigma La sota de bastos De la
China Mariana La niña boba Las citas La
Praviana Hija y madre.
La estancia de María Guerrero en Alicante estuvo
plagada de importantes acontecimientos de variada índole. Uno de ellos,
y por cierto de signo luctuoso, fue el fallecimiento aquí de su padre,
por lo que, a pesar de estar agotado el taquillaje, se suspendieron las
representaciones del día 3 de febrero, al tiempo que la actriz
recibía numerosas y sentidas muestras de condolencia.
Los otros acontecimientos tuvieron otro cariz. Verdaderamente
enardecía a los espectadores, tanto a los de elevada cultura y capacidad
de valorar debidamente el teatro, como al pueblo llano que acudía a
pesar de las dificultades económicas y se emocionaba igualmente con
artistas de mayor talla que los que estaba acostumbrado a ver. Se hablaba de
ella y también de Díaz de Mendoza, se comentaban las funciones,
se discutían situaciones y se llenaron muchas páginas de
periódicos con sus nombres. Éste es un ejemplo:
A María Guerrero
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Te vi reír!... La
luz de la alborada
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enjugaba el rocío
de las flores
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y requería el
ruiseñor de amores
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a su fiel compañera
en la enramada
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Te vi llorar!... La
tempestad airada
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estalló con siniestros
resplandores
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y escuché entre
lamentos y dolores
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|
el estertor de un alma
desgarrada.
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No te ofenda María, ni te
asombre
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|
que ante el genio que
Dios te ha concedido
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|
este humilde poeta sin
renombre
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|
ponga a tus pies un
corazón honrado
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y que ha reído
cuando tú has reído
|
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|
|
y que ha llorado cuando
tú has llorado.
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Genaro Calatayud Bonmatí (El
Noticiero, n.º 1.005, 12-II-01).
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Rodríguez Méndez (1974: 128-129) califica de
horrendos otros versos dedicados a la actriz:
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Dios te salve,
María Guerrero
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llena eres de gracia, el Señor es
contigo
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y bendita tú entre
todas las actrices
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y bendito es el fruto de
tu padre Ramón
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y afirma sobre ella:
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María Guerrero
fue eso: laboriosidad incansable, humildad extrema, tesón, entusiasmo.
Hizo de su vida teatro. Se encerró definitivamente en su teatro, del que
hizo bastión de su gran personalidad. En su tiempo, María
Guerrero sólo pudo llevar a cabo lo que hizo: crear un centro de
irradiación teatral; domesticar a las muchedumbres por el sortilegio del
teatro. [...] No, indudablemente nunca jamás, en toda la historia de
nuestro teatro existió una personalidad tan arrolladora y
fantástica como la de María Guerrero Torija.
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Durante la estancia de la compañía en Alicante,
se celebró el estreno de
El loco Dios. Asistió al teatro su
autor, José Echegaray, uno de los dramaturgos de más prestigio en
el momento y, por la noche, se le tributó un grandioso homenaje en los
salones del Casino, con asistencia de autoridades, de los componentes de la
compañía y, en general, del «todo Alicante». En
él intervinieron diferentes personalidades de la vida política y
cultural de la ciudad, que elogiaron la grandeza de Echegaray, avalada por el
ruidoso éxito de la función de la tarde. La prensa recogió
como muy significativos dos poemas dedicados al escritor: uno, firmado y
recitado por el poeta alicantino Carmelo Calvo:
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Locura es hoy
hablar y en mí sería |
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gran dicha en estos
críticos instantes |
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ser loco cual el loco que
Cervantes |
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concibió en su
inspirada fantasía. |
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Y al serlo, genio ilustre, te
diría
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en conceptos sublimes y brillantes |
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perteneces a raza de gigantes |
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que fue el asombro de la patria mía. |
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Mas como nada valgo, me envanezco |
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de verte entre nosotros y enmudezco |
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al par que te saludo reverente. |
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Y al callar la razón no me
demandes:
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son el genio y el sol astros tan grandes, |
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que nos ciega su luz vistos de frente. |
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| (El Noticiero, n.º 1008,
15-II-01).
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Y otro, original de Martínez Torrejón, pero en
el que simula que está escrito por el médico alicantino, Dr.
Esquerdo (de Villajoyosa), en el que con términos propios de su
especialidad (psiquiatría) define a Echegaray y al personaje de su obra,
Gabriel Medina:
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Tu Loco-Dios aplaudí |
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y francamente, José |
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no sé si explicar
podré |
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lo que al oírlo
sentí |
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y lo que más
admiré. |
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¡Qué gallardo es tu
Gabriel! |
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¡Qué sublime su
locura...! |
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Al estudiar su figura |
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no sé si hay locura en
él |
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o hay exceso de cordura. |
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Dicen que un loco hace ciento |
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y yo aunque fe pueda dar |
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de que eso es sólo un
invento |
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te confieso que un momento |
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al verlo llegué a dudar; |
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pues te digo, sí
señor, |
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que al escucharlo hay muy pocos |
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no se vean en rigor |
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rematadamente locos |
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de entusiasmo... por su autor. |
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Mira si habré yo
estudiado |
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casos de enajenación, |
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nunca en mi vida he observado |
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uno que me haya causado |
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tan profunda admiración. |
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Por tener yo aquí un
Medina |
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diera toda mi clientela |
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pues su locura divina |
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nos atrae y nos fascina |
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nos halaga y nos consuela. |
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¡Gloria al inmortal autor |
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de tan hermosa figura! |
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Ella a su insigne creador |
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cercana de ese fulgor |
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Que no se extingue y perdura. |
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Loor, pues, al que ideando |
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locura tan peregrina |
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rastro de gloria divina |
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ha conseguido ir dejando |
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por donde pasa Medina. |
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Y gloria también a
aquél |
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que dejó su obra genial |
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como otros con su pincel |
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una pareja inmortal: |
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a Fuensanta y a Gabriel. |
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Y ahora tú, sabio doctor, |
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perdóname si, atrevido, |
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tu secreto ha sorprendido |
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y el supuesto borrador |
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de esta carta te ha cogido. |
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| (El Noticiero, n.º 1.008,
15-II-01).
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Días después del homenaje, el día 22 de
febrero, en sesión plenaria del Ayuntamiento de Alicante, se acuerda
nombrar a Echegaray hijo adoptivo de la ciudad y, al mismo tiempo, que una de
las calles principales lleve su nombre.
De nuevo, el acontecimiento de la temporada, ahora del
año 1904, es la actuación de María Guerrero y su
compañía, cuyos principales componentes eran en esta
ocasión:
Margarita Colorado Ramiro de la Mata Encarnación
Bofill Francisco
Palanca Amparo Álvarez Francisco Urquijo María Zapata Emilio Ariño.
Hizo la compañía su presentación el
día 24 de abril y se despidieron el 4 de mayo. Representaron en estos
días:
Caridad Malas
herencias A cadena
perpetua El vergonzoso en
palacio La
desequilibrada María
Victoria Mensajero de
paz Mancha que
limpia El abuelo El loco Dios El viejo celoso Los
meritorios La zagala La Montálvez Por qué se ama.
Hay, como vemos, algunas obras nuevas respecto al año
1901 y otras que todavía las llevaban entre el repertorio, porque
levantaban
oleadas de entusiasmo, hasta el punto de que en una de
sus actuaciones, se repartieron unas octavillas por el teatro con estos
versos:
A María Guerrero
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Para elogiar con
justeza
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tu prodigioso
talento
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es preciso que se
invente
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la lengua inmortal del
Genio;
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porque... en todos los idiomas
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que existen bajo del cielo,
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en todos se te ha elogiado
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y en todos está el
defecto
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de no existir voces propias
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dignas de ti y de tu
estro.
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A falta de ese
lenguaje
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te envío el del
sentimiento.
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| Joaquín Parreño, Alicante, 3 mayo
1904.
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Y, en otras octavillas, este poema dedicado al matrimonio:
A María Guerrero y
Fernando Díaz de Mendoza cómicos de la legua
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Esa frase
despectiva |
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que el orgullo de otros tiempos |
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escupió, torpe, a la
cara |
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de pobres hermanos vuestros, |
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en acepción más
hermosa |
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galantemente de ofrezco. |
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Sois cómicos de la
legua... |
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pero ¡a una legua del
suelo!, |
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pues el arte del teatro |
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a tal altura habéis
puesto |
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con vuestra noble constancia |
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y vuestro claro talento |
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que... ¡más que cosa del
mundo, |
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parece cosa del cielo! |
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Y en esa acepción lo dice |
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mi entusiasmo v mi respeto. |
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| Joaquín Parreño. Alicante, 3 mayo
1904.
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En el año 1907 ocupa de nuevo el escenario del Teatro
Principal esta compañía, que debuta el día 29 de abril y
se despedirá el 5 de mayo. Cuenta ahora con estos artistas:
Julia Bárcenas Elena Salvador Mariano Díaz de
Mendoza Encarnación
Bofill Felipe
Carsi María Cancio Alfredo Cirera Luisa Gotera Manuel Díaz.
Representó durante estos días:
El genio
alegre Más fuerte que el
amor La musa loca Mancha que limpia Amor de artistas Los chorros del oro El
ladrón La
pasadera.
Para dar una idea de la expectación que siempre
despertaba esta gran actriz, hay que reseñar que en el Teatro Recreo
Alicantino, el día treinta, se suspendió la función tras
la primera de las secciones «...para que el público pueda asistir
al Teatro Principal para admirar a María Guerrero», según
rezaba una escueta nota en taquillas.
Muchas muestras de la crítica favorable a María
Guerrero y los suyos hubo en estos días, pero puede destacarse:
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La concurrencia que se
congregó anoche en el Teatro Principal fue numerosísima,
compuesta casi en su totalidad por lo más distinguido de la sociedad
alicantina. La obra escogida para el debut de la compañía
Guerrero-Mendoza fue la preciosa comedia del inmortal Tirso de Molina,
«El vergonzoso en palacio», una de las más preciosas joyas
de la dramática clásica castellana. Esta obra en su primer acto
despertó gran interés en el público; en el segundo produjo
el más franco y ostensible sentimiento de agrado y en el tercero un
entusiasmo delirante, indescriptible.
La incomparable
María Guerrero, fiel intérprete de aquella enamorada mujer que
concibió la mente de Tirso con el nombre de Magdalena, consiguió
demostrarnos desde que apareció en escena, que no en balde la trompeta
de la fama le ha otorgado singular renombre. ¡Qué hermosura en la
dicción! ¡Qué manera más inimitable de apropiarse
del personaje! ¡Qué trabajo mímico más acabado!
¡Qué naturalidad! ¡Qué modo de expresar los
sentimientos!
Del trabajo de su esposo, don Fernando
Díaz de Mendoza en el difícil papel de Mireno, sólo
elogios podemos hacer. No sin razón ha logrado escalar Díaz de
Mendoza el elevado puesto que ocupa entre los actores dramáticos
españoles. Anoche nos probó cumplidamente que en el género
que quizá ofrece más dificultades, esto es, en la comedia
clásica, no hay para él escollos.
|
| (Comiquito,
El Noticiero, n.º 994, 1-II-01, p.
3).
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La fama de María Guerrero y de su esposo y
compañero de escena se debió a muchos y variados motivos: su voz,
su declamación, su estilo gestual, su acierto en la contratación
de los componentes de su compañía, su señorío
dentro y fuera del teatro, su fácil llegada al público y la
acertada elección de las obras que representaba. Sobre este
último punto, opinaba el crítico Comiquito:
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Uno de los motivos por
los que la gran Compañía Guerrero-Mendoza se ha hecho acreedora a
los mayores laudos, es su constante y afanoso deseo
de presentar
en la moderna escena aquellas filigranas de la literatura dramática
española, que nos legaron las plumas de Lope de Vega, Calderón de
la Barca, Tirso de Molina, Alarcón, Rojas, Moreto, etc., es decir, las
magníficas obras de nuestro talento clásico. Hoy, que el
afrancesamiento todo lo domina, hoy que con tanta frecuencia vemos anunciada la
80 ó 90 representación del melodrama (!) tal o cual, melodrama
que no pasa de ser una atrocidad escénica traducida horriblemente, hoy,
repetimos, que la dramática española se encuentra en un periodo
de visible decadencia, vemos surgir ante nuestra vista una notable figura, una
actriz eminente, María Guerrero, que hábilmente secundada por
actor tan distinguido como Fernando Díaz de Mendoza, su esposo, trabaja
con ahínco, con fe indecible, con inmenso entusiasmo, hasta
resurreccionar nuestro olvidado teatro clásico
|
| (El Noticiero, n.º 1.001,
11-II-01, p. 3).
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7. Compañía
cómico-dramática de Manuel Llorens
Esta compañía contaba con los siguientes
componentes:
Manuel Ballart Dolores Marsal Félix
Guillén Amparo
Ramírez José Martí Loreto Bru Vicente
Perlà Isabel
Zamora Antonio Tamarit Carmen Yáñez.
Actuaron en el Teatro Principal desde el 26 de octubre de 1904
hasta el 9 de enero del año siguiente. En esta larga estancia,
representaron:
El señor
cura Don Juan
Tenorio El oso muerto Carlos II el
Hechizado El conde de
Montecristo La catacumbas de Roma o El silencio
de las tumbas Fiacre n.º 13 o el crimen de
Nelly El sepulturero del cementerio de
San Nicolás La escandalosa Pepita Reyes El sombrero de copa González y
González Los de
A. T. K. A casa con mi papá El chiquitín de la casa El registro
de la policía Magdalena, la mujer
adúltera Rosa la esposa
mártir Emilio Zola o El
poder del genio Tritón o un bandido
del gran mundo María
o la hija de un jornalero. Safo La bohemia La Tosca La Dolores Los hugonotes
También llevaban en su repertorio obras en
valenciano:
El
dicharachero Mil duros i
tartaneta Tres forasters de
Madrid El punt de
ganxo L'agüelo
Pollastre L'escalete del
dimoni La justicia en les mans
brutes Matasiete
espantaocho Mentirola o el tio
Lepa Quatre casos
fulminants Hostaler i
serruchà Les dos roses Retratos al viu El tio de
california Fora baix!
El tonto del
paner |