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    Signa [Publicaciones periódicas] : revista de la Asociación Española de Semiótica. Nº 12, Año 2003
    
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Alicante (1900-1910)

Francisco Reus Boyd-Swan



Universidad de Alicante

FA.Reus@ua.es

Las Compañías que actuaron en los diversos teatros alicantinos durante los diez primeros años del siglo XX fueron en total sesenta, de las cuales treinta pertenecen a un tipo de teatro declamado, veintisiete interpretaban teatro lírico y tres se dedicaban a la ópera.


1. Compañía cómico-dramática Balaguer-Larra

El día 6 de marzo de 1908 hace su presentación en el Teatro Principal esta compañía, que permanece en él hasta el día 16. Estaba formada por los siguientes artistas:

    Luis M. de Larra, director
    Aniceto Alemán
    Luis Manrique
    Consuelo Abad
    Clotilde Feros
    Juan Balaguer, primer actor
    Manuel Balaguer
    Antonio Tornel
    Josefa Alcoba
    Antonia Sánchez
    Concha Catalá, l.ª actriz
    Francisco Ares
    Rafael Yáñez
    Isabel Burillo
    Enrique Navas
    Agustín Valle
    Carmen Catalá


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El precio de la entrada era de 0,75 ptas. y las obras que llevaban en su repertorio fueron:

    El barón de Tronco Verde
    El doctor Giménez
    El chiquitín de la casa
    El niño prodigio
    Alrededor del mundo
    La victoria del general
    El matrimonio interino
    El afinador
    La rebotica
    El sombrero de copa
    Los incasables
    La muela del juicio
    Los monigotes
    El patio
    Mañana de sol
    Nido de águilas
    El Tenorio modernista
    Prueba de almas
    El amor que pasa
    Divorciémonos
    El genio alegre
    El oso muerto
    Una cana al aire
    Los asistentes
    Las flores

La compañía vuelve a ocupar el escenario del Principal desde el día 28 de octubre del mismo año hasta el 7 de noviembre, para representar:

    Los chorros del oro
    Chifladuras
    La escondida senda
    El incierto porvenir
    La victoria del general
    Las de Caín
    Mi cara mitad
    El oso muerto
    Morada histórica
    El baile de la condesa
    La fuerza bruta
    La ducha
    El amor asusta
    Doña Clarines
    El agua milagrosa
    Lo que no muere
    Don Juan Tenorio
    La cizaña
    El afinador
    Por las nubes.

Tuvo esta compañía una buena acogida, pues incluso antes de llegar a Alicante, la prensa iba preparando el camino, con una buena propaganda, en la que cualquier motivo era suficiente para comentar algo sobre ella:

Podemos asegurar a nuestros lectores en contestación a la pregunta que por diferentes conductos nos han hecho, que la compañía Balaguer-Larra no ha pensado ni remotamente poner en escena los clásicos «Tenorios» durante la corta temporada que ha de actuar en nuestro coliseo. Ambos directores, conocedores de que el género dramático se aparta en un todo de las condiciones de los artistas de su excelente compañía, que cultivan otro muy distinto, con una conciencia artística poco corriente hoy en día, desprecian como empresarios un puñado de pesetas antes que exponerse a hacer el ridículo.


(Diario de Alicante, n.º 814, 27-X-09, p. 2)                


Después veremos que sí se hizo el Tenorio, lo cual hace pensar que todo fue propaganda. De todas formas, la compañía cumplió bien su cometido:

Anoche la farándula llevó unas horas de bien al espíritu burgués del público del Teatro Principal. La compañía que dirigen Balaguer y Larra vino a Alicante y su debut nos proporcionó medicina curadora del empacho de nuestro gusto, un mucho estragado por artistas y arte de baja estofa. El público llevaba en su semblante muestra elocuente de satisfacción y al descorrerse

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la cortina, aire reconfortador salió del proscenio a la sala. Mutuas corrientes de simpatía se establecieron entre comediantes y espectadores.

Cuando por primera vez vimos Las de Caín, quizá la más endeble de cuantas brotaron de sus plumas como ya dijimos a raíz de representarla Thuillier, nos asaltó la duda de si podría ser hija del mismo ingenio que creara «El amor que pasa», «Los galeotes», etc.

Anoche la acción no pareció tan pesada al público y Larra y Balaguer hicieron de sus papeles tales creaciones que el espectador que llamó aburrida y ñoña a la obra en otra ocasión, súpole a poco cuanto le daban y gozó extraordinariamente de las condiciones admirables de casamentero del señor Caín...


(Diario de Alicante, n.º 816, 29-X-09, p. 2).                


Sin embargo, conforme pasan los días, el mismo crítico va perdiendo calor en sus apreciaciones sobre la compañía y empiezan a aparecer algunas notas negativas, quizá más achacables al tipo de obras representadas:

El cronista debe consignar aunque parezca paradoja que en los días pasados no ha habido más novedad en el Teatro Principal que la representación de La ducha. El lector que habrá visto en los carteles el anuncio del estreno de La escondida senda y el de la representación de varias distintas obras más, se quedará un poco perplejo al leer lo que al comenzar he escrito. Y no me arrepiento de ello. La ducha, ese juguete cómico con ribetes de «vaudevile» de Pina Domínguez, que tanto gusto dio a nuestros abuelos, ha sido el último éxito de la compañía Larra-Balaguer.

Y es que el género les va bien a los artistas del Principal como se dice en el argot entre bastidores, yéndoles no tan bien el otro género. Da muestras de ello la representación del clásico e inolvidable «Tenorio» en cuya interpretación solamente se distinguió Miguel Soler.

La escondida senda no llegó al público. Es demasiado pesada. Su acción languidece deforma alarmante y al final el espectador llega a los límites del aburrimiento. Aprovechando el patrón con que confeccionaron los Quintero El amor que pasa, han hecho otras obras no tan afortunadas como aquélla. A ellas pertenece La escondida senda que, no obstante su acabada interpretación, no hizo mella en el ánimo de la concurrencia. En cambio en La ducha el éxito fue de los que no se olvidan. La venerable obra de Pina fue bordada por todos los artistas y nos pareció nueva. Los aplausos fueron tan continuados como las risas del espectador y al final la cortina tuvo que ser levantada varias veces.


(Diario de Alicante, n.º 818, 2-XI-09, p. 2).                





2. Compañía de ópera italiana de Arturo Baratta

El día diecinueve de marzo de 1903 hizo su presentación en el Teatro Principal. Su elenco lo formaban:



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    Arturo Baratta
    José Pascual
    Adalgisa Minotti
    María Claessens
    Filipo d'Ottavi
    Luigi Vicentini
    Alfredo Serazzi
    Baltasar Banquells
    Güelfo Mazzi
    Adela Botti
    Adriana Palermi Lery
    Vicenzo Costani
    Lelio Casini
    Francisco Vila.

Tenía además una orquesta formada por treinta profesores del Gran Teatro del Liceo de Barcelona y un extraordinario coro, ayudado por otro coro de niños. Era, pues, una verdadera compañía italiana que llegó a Alicante avalada por gran fama y cuyas actuaciones resultaron notables acontecimientos teatrales y sociales. Se mantuvieron en el Principal hasta el día 5 de abril y volvieron al mismo escenario en un vacío de actuaciones entre los días 20 al 23 de mayo. El público acudió en masa al teatro y lo llenó todas las funciones, por lo que resultó un éxito artístico y, parece ser, económico para la empresa, con la entrada general al precio de 1 peseta, alto para la época.

Puso en escena esta compañía:

    Tosca
    La Bohème
    Gli Ugonotti
    Il Trovatore
    La Favorita
    Cavalleria Rusticana
    Lucrezia Borgia
    Rigoletto
    Hansel und Gretel
    Faust

En 1904, desde el 18 de febrero hasta el dos de marzo, vuelve a actuar en el Principal, poniendo en escena:

    La Bohème
    Cavalleria Rusticana
    Andrea Chenier
    Carmen
    Faust
    Tosca
    I Pagliacci
    La Africana
    Rigoletto

Dice Vicente Ramos que en estas jornadas hizo su presentación con la compañía la tiple sevillana Elena Fons, con la ópera Carmen.

La misma compañía ocupa de nuevo el escenario del Teatro Principal del 14 al 29 de enero de 1905, con algunas variaciones en su elenco, que quedó así:

    Enriqueta Aceña
    Luisa Polo
    Mariano Serra
    Juan Romeu
    Anita Lopetegui
    Beatriz Costa
    Antonio Saludas
    Manuel Carbonell
    Adriana Palermo
    Fernanda Duval
    Francisco Molins
    Juanita Pares
    Luis Iribarne
    Francisco Puigcerver.


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Como se puede observar, muchos de los componentes de la compañía eran ya españoles. Representaron en esta ocasión:

    Tosca
    La Favorita
    Gli Ugonotti
    Aida
    La Bohème
    Rigoletto
    Faust
    La Africana

Entre el 28 de octubre y el 12 de noviembre del mismo año volvió a actuar, presentando las novedades de Cuentos de Hoffman, Hernani y Lohengrin, junto a obras que ya habían representado aquí.

Otra vez que la compañía estuvo en Alicante fue desde el día 11 al 19 de enero de 1907, con dos óperas nuevas en su repertorio: Sansón y Dalila y La condenación de Fausto.

La crítica dijo de esta compañía el día que debutó:

Si por desgracia no se hallara tan desacreditado el tópico periodístico, calificaría de verdadero acontecimiento teatral el debut de la compañía de ópera que tuvo efecto anoche en el Principal. Ofrecía el coliseo el aspecto de las grandes solemnidades: casi llenas por completo las localidades, donde ostentaban sus encantos nuestras lindas paisanas; atestadas de concurrencia las galerías altas; veíase a las claras el interés que despertó en el público el estreno de la grandiosa ópera «Tosca».

Y todo lo merece el santo, es decir Giacomo Puccini, que es el que ha obrado el milagro de cautivar por completo la atención de los verdaderos aficionados, embelesándonos---perdón por la inmodestia- con los acentos siempre inspiradísimos de sus brillantes partituras.

Si «La Bohéme» es un prodigio, «Tosca» es una maravilla, a pesar del género harto diferente cultivado por Puccini en una y otra ópera. No contento con vencer en toda la línea narrando de un modo sublime por medio del pentagrama las regocijadas escenas de la vida bohemia, parece que ha echado mano en «Tosca» del repertorio terrorífico y espeluznante para ofrecernos otra muestra gallardísima de la universalidad de su talento. No es suficiente, y sabe a poco además, una sola audición de esta última obra para aquilatar su mérito artístico. Apenas si deja espacio para saborear muchos números tan repletos de brillante sonoridad como llenos de inspiradas melodías y maravillosos efectos orquestales.

Mis lectores me agradecerán que les recomiende oigan la ópera cuando tengamos la fortuna de que sea nuevamente cantada, a que me enfrasque aquí en un laberinto descriptivo de sus bellezas.


(El Noticiero, n.º 1705, 20-III-1903, p. 2)                


A pesar de estas alabanzas, el mismo crítico censura unos días después la propensión de la compañía hacia un repertorio más moderno, así como los arreglos de obras clásicas:



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El modernismo se impone hasta en las fusas y semicorcheas. Y la empresa de la compañía de ópera que actúa en este coliseo demuestra tener tan extraordinario apego a las modernas corrientes musicales, como injustificable desvío por las partituras del repertorio antiguo. Así es que cuando vemos anunciada en nuestros carteles una de esas óperas que causaron las delicias de nuestros abuelos, nos echamos a temblar instintivamente.

Anoche le tocó a Gounod y si algún aficionado acudió al coliseo relamiéndose por anticipado con las bellezas de «Faust» debió salir pensando cuán fácil es errar en este bajo suelo. Lo cual no significa, ni mucho menos, que la debutante señorita Menotti no hiciera esfuerzos sobrehumanos en el desempeño de su cometido, ni que el tenor, señor Cortani, no cantara muy acertadamente algunos trozos de su particella; ni que el bajo, señor Banquells no confirmara el lisonjero juicio que de él formamos como cantante al escucharlo en «Lucrezia Borgia». Pero... (estos puntos significan que el público preferiría más «Toscas» y «Bohèmes»).


(El Noticiero, n.º 1708, 24-III-1903, p. 3)                





3. Compañía lírica dirigida por Antonio García Ibáñez

El día 4 de febrero de 1905 debía haber debutado esta compañía en el Principal, pero por lo visto los equipajes se habían extraviado en alguna estación de ferrocarril antes de llegar a Alicante. Tuvieron que suspenderse todas las actuaciones hasta el día siguiente. La despedida se produjo el día 7 de marzo. Traían en cartera un repertorio largo y durante su estancia en Alicante representaron:

    La revoltosa
    El barbero de Sevilla
    La verbena de la Paloma
    El rey del valor
    María de los Ángeles
    El puñao de rosas
    La fiesta de san Antón
    Los chicos de la escuela
    Bohemios
    El dúo de la Africana
    La Macarena
    Enseñanza libre
    La buena sombra
    Doloretes
    El bateo
    La tragedia de Pierrot
    El pobre Valbuena
    La banda de trompetas
    El cabo primero
    La polka de los pájaros
    Los zapatos de charol
    El húsar de la guardia
    Una vieja
    Los pícaros celos
    El mozo crúo
    Carceleras
    La golfemia
    Venus-Salón
    La mazorca roja
    La buena moza.

Esta compañía tuvo algunos problemas que obligaron a suspender las funciones los días 7 y 21 de febrero. La causa en ambas ocasiones parecieron ser los roces con la orquesta, a pesar de lo cual siguió actuando con bastante dignidad.

En 1906, de nuevo actúan en el Principal, desde el 11 hasta el 27 de febrero. Formaban la compañía, además del maestro director-concertador, Francisco Lozano:



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    Purificación Cancela
    Vicente Férriz
    Amalia Menéndez
    Miguel Lluch
    Crisanta Blasco
    Francisco Macías
    Ángela Figuerola
    Joaquín Possac.

Mediante el sistema de funciones por secciones, fueron poniendo en escena un buen número de obras, con la representación de algunas que no habían traído en la anterior ocasión, como:

    Los granujas
    El trébol
    La tempranica
    La reina mora
    La marcha de Cádiz
    El monaguillo
    Las estrellas
    Los guapos
    La alegría de la huerta
    La tempestad
    Château-Margaux
    Moros y Cristianos
    El alma del pueblo
    La Czarina
    El contrabando
    Marina
    La casita blanca
    La trapera.

La compañía tuvo algunos problemas durante estos días. Así, la función del día 15 tuvo que suspenderse por «indisposición de la señorita taquillera». Y lo mismo ocurrió con la del día 19, aunque en esta ocasión el motivo fue el despido de la tiple Amalia Menéndez, que se negó a trabajar si no se le concedía un aumento de sueldo. García Ibáñez no accedió y se solucionó el conflicto sin realizar nuevos contratos. Por ello hubo algunos días sin actuación de esta compañía.

Vuelve al Principal en el año 1909, actuando solamente en los días 2, 4 y 6 de febrero. Los precios de la entrada eran de 0,20 pesetas y los componentes de la compañía eran:

    Julita Campos
    Juan Bordás
    Antonia Cachavera
    Santiago León
    Amparo Moyá
    José Viñas
    Soledad Molina.

En esta corta estancia, representaron:

    San Juan de Luz
    El ratón
    La república del amor
    La carne flaca
    El lobato
    Bohemios
    Las bribonas
    El terrible Pérez
    Los dos rivales
    ¡Apaga y vámonos!
    El estudiante
    Los niños de Tetuán.



4. Compañía de Francisco García Ortega

Los actores de esta compañía aparecían así en el programa de mano:



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    Sra. Alverá
    Sta. Rodríguez
    Sr. Castilla
    Sr. Chorro
    Sr. Randa
    Sr. Soto
    Sra. Nestosa
    Sra. Bagá
    Sr. Valle
    Sr. Barrera
    Sra. Blanco
    Sta. Peña
    Sr. Parradón
    Sr. Agudín
    Sra. Suja
    Sr. Aguado
    Sr. López
    Sr. Fernández.

Estuvieron en Alicante, en el Principal, desde el día 22 de abril al 4 de mayo de 1902, con un precio de entrada de 0,55 pesetas. Pusieron en escena las siguientes obras:

    Felipe Derblay
    En el seno de la muerte
    El trapero de Madrid
    La gobernadora
    Mujer gazmoña y marido infiel
    El patio
    Don Álvaro o la fuerza del sino
    El himno de Riego
    Lo cursi
    El regimiento de Lupión
    Tortosa y Soler
    La criatura
    La novela de la vida
    Los galeotes.

Esta compañía volvió a actuar en el Principal, desde el día 15 de diciembre de 1909 hasta el 10 de enero de 1910. Como primeras figuras seguían apareciendo Josefina Nestosa y Sofía Alverá. El precio de la entrada se fijó en 0,50 pesetas y durante esta nueva estancia en Alicante se ofrecieron:

    Doña Clarines
    Los ojos de los muertos
    El libre cambio
    El ladrón
    Demi-Monde
    El zapatero y el rey
    Los martes de las de Gómez
    D. Álvaro o la fuerza del sino
    Raffles el elegante
    En el seno de la muerte
    El adversario
    Las tres jaquecas
    El alcalde de Zalamea
    Felipe Derblay
    Amor a oscuras
    O locura o santidad
    La loca de la casa
    El sombrero de copa
    El trapero de Madrid
    Por las nubes
    Aire de fuera
    Las de Caín
    La viuda de López
    De mala raza
    El flechazo
    La caja de caudales
    El marido de su viuda
    El tanto por ciento
    Sangre gorda
    Tristes amores
    La zagala
    La tía de Carlos
    Mi cara mitad
    Mariana
    Don Juan Tenorio
    El amor asusta
    El chiquillo
    El jorobado.

La primera impresión que produce en la crítica es bastante buena, no así en la concurrencia, que no es ni con mucho lo abundante que debía ser. Se lee en la prensa:

Anoche y con una regular entrada, debutó en el decano de nuestros coliseos la Compañía Cómico-Dramática que dirige el aventajado Primer

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Actor y Director del Teatro de la Comedia de Madrid, don Francisco García Ortega. La obra elegida para el debut fue «Felipe Derblay», cuya interpretación fue esmerada, distinguiéndose las Sras. Alverá y Nestosa, la Sta. Rodríguez y los Sres. García Ortega, Soto y Valle. Las Sras. Blanco y Bagá, la Sta. Peña y los Sres. Aguado, Rande, Porredón, Norro, López, Barrera, Agudín y Fernández coadyuvaron al buen éxito de la traducción francesa. El vestuario y la mise en escena con mucha propiedad y buen gusto. Todos los artistas fueron llamados a escena al final de cada acto. La temporada promete ser de buenos resultados.


(El Noticiero, n.º 1425, 25-IV-02, p. 3)                


En su segunda estancia en Alicante, a caballo entre 1909 y 1910, dijo la prensa:

Anoche salió complacidísimo el público de la interpretación dada a las obras que figuraban en el cartel por los artistas de la compañía que dirige el Sr. García Ortega. En primer lugar se puso en escena «Doña Clarines», en la que fue muy celebrada la Sta. Méndez, que se nos reveló como una ingenua adorable y la Sra. Alverá, que dio a su papel de Tatá todo el carácter con que soñaron los hermanos Quintero. La Sra. Nastosa nos llegó a convencer definitivamente, siendo de justicia consignar que tuvo aciertos plausibles en determinadas escenas.

El héroe de la noche fue Francisco García Ortega, que en la interpretación del papel de D. Basilio estuvo colosal y muy superior a Balaguer, único actor a quien hemos visto representar «Doña Clarines» y con el que podemos compararle. García Ortega hizo el tipo de borrachín degenerado de modo acertadísimo. En el hablar, en el gesto, logró convencer a la concurrencia de sus grandes condiciones de actor, siendo para él todos los aplausos y todos los elogios.

Luego de «Doña Clarines», nos fue servida a guisa de postre sabroso una linda joya benaventiana: «El marido de su viuda», juguete cómico improchable (sic) como hijo de la sin par pluma que lo escribió. No hay en él trascendental problema alguno planteado. Benavente no ha querido con su nueva obra más que entretener al publiquito y de si logra sus propósitos pueden dar fe los concurrentes a la función de anoche que rieron grandemente al ver las desvergüenzas del chantajista, del vividor Caralonga y sus recursos vergonzosos para salir airoso en sus aficiones a la esgrima del sable. La interpretación dada a la obra fue irreprochable por parte de todos los artistas y muy especialmente por la de la Sra. Nestosa y el Sr. García Ortega.


(Diario de Alicante, n.º 856, 17-XII-09, p. 2)                


En la reseña aparecida al día siguiente vemos, no obstante, que ni el crítico ni el público salieron contentos de la función, a pesar de la indudable categoría de la compañía:

Benavente, el único, triunfó una vez más. El gran ingenio del autor insigne se adapta a las formas de la dramaturgia y en el juguete cómico, en el sainete, en la comedia y en el drama sale triunfador siempre en su talento. Con «Los ojos de los muertos» hace un alarde más de su genio.



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Pero no puedo hoy como otras veces echar las campanas al vuelo en señal de alborozo: su triunfo será efímero y no quedará una hoja de laurel, dentro de poco, que unir a la gloriosa corona que ciñe las sienes del autor de «La gobernadora». Es la obra estrenada anoche un drama sombrío, tétrico, trágico, con dejos ibsenianos y factura echegarayesca. La estructura de los monigotes que juegan en el desenvolvimiento de la acción es bien distinta de la de cuantos creara su imaginación. Benavente se aparta de la senda recorrida y no sufre extravíos; pero justo es consignar que por el nuevo camino emprendido no anda con la soltura y con el desenfado, con la seguridad con que anduvo siempre.

El público no salió satisfecho de la obra. En honor a la verdad he de decir que «Los ojos de los muertos» no entusiasmó grandemente a la concurrencia, que prefiere ver a Benavente en su terreno que verlo pisando tierra ajena.


(Diario de Alicante, n.º 857, l8-XII-09, p. 3)                


Esta compañía permanece en Alicante hasta el 10 de enero y quizá lo más reseñable sea el hecho de haber representado una obra fuera de su momento habitual. Me refiero a D. Juan Tenorio, que siempre se interpretaba en los días próximos al 1 y 2 de noviembre. Sobre esto afirmaba la crítica:

A estas alturas poner en escena el «Tenorio» era una temeridad plausible de García Ortega. Temeridad por el éxito de taquilla, que fue funesto, plausible porque el distinguido actor nos quiso dar una muestra más de su talento interpretando el legendario personaje que creara Zorrilla.

García Ortega hizo un «Burlador de Sevilla» admirabilísimo, como jamás recordamos haber visto otro. Vestido con propiedad acabada, no perdonó detalle ni gesto adecuado para llevar al público la impresión justa de lo que el D. Juan debe ser; no lo que otros actores quieren que sea. Huyó del socorrido latiguillo y dijo las tiradas de versos zorrillescos de modo singular.

García Ortega es un autor siempre aplaudido en el arte de hacer comedias: en los dramas y tragedias no está a la altura de su fama porque estos géneros no se avienen a sus condiciones de artista pero anoche en el «Tenorio» estuvo sencillamente admirable. Los aplausos que el público le dedicó fueron grandes y merecidísimos.


(Ecos, Diario de Alicante, n.º 868, 4-I-10, p. l)                





5. Compañía lírica de Pablo Gorgé

Esta compañía contaba con la participación de los siguientes artistas:

    Manuel Penella,
    Ramona Gorgé
    Maestro Concertador
    Emma Silva
    Rafael Sancho
    Rafael Bazares
    Lucio Delgado.


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Actuaron en el Teatro Principal desde el día 1 de diciembre de 1906 hasta el 7 de enero del año siguiente. Las obras representadas eran casi todas de tres actos, por lo que no cabían las funciones por secciones. Por ello, se programó una sola función diaria, a las 21 horas, a la que se añadía otra a las 16 horas en los días festivos. Hubo dos días en que se modificó el horario: el día 24 (Nochebuena) y el 31 (Nochevieja), con una función a las 18,30 horas. Las obras representadas fueron:

    La tempestad
    Campanone
    El juramento
    El trovador
    El anillo de hierro
    Los sobrinos del capitán Grant
    La alegría de la huerta
    Un baile de máscaras
    La canción del náufrago
    Las campanas de Carrión
    Los pícaros celos
    El milagro de la Virgen
    Jugar con fuego
    La marcha de Cádiz
    El reloj de lucerna
    Cavalleria rusticana
    La Bohème
    Las dos princesas
    El diablo en el poder
    El postillón de la Rioja
    Bohemios
    Marieta
    El rey que rabió
    La bruja
    Marina
    Rigoletto
    La Marsellesa
    Las dos princesas
    La guerra santa.

Tuvo esta compañía la mala suerte de encontrarse con los graves disturbios sociales en Alicante, que finalizaron con un trágico balance de muertos y heridos. Por ello, desde el día 2 al 5 de enero, el teatro registró muy poca asistencia, cosa lógica en esas circunstancias.

De nuevo en 1907 actuó la compañía en el Principal, desde el día 7 al 12 de febrero, ocupando su escenario Pablo Gorgé junto con:

    Ramona Gorgé
    Asunción Benet
    Antonio Montañana
    Consuelo Soler
    Pedro Tapias
    Ramón Casas
    Juana Sánchez
    Francisco Mariner
    Emilia López
    Leopoldo Delgado.

Pusieron en escena:

    La Marsellesa
    La mascota
    Marina
    El trovador
    El dúo de la Africana
    El rey que rabió
    La alegría de la huerta
    Las campanas de Carrión
    Miss Helyett.

Y en 1908, actúa de nuevo en el Principal, desde el 5 al 13 de diciembre, representando:



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    Jugar con fuego
    La Czarina
    El milagro de la Virgen
    La tempestad
    Marina
    La golfemia
    Rejas y votos
    Los diamantes de la corona
    Sangre moza
    La bruja.



6. Compañía dramática de María Guerrero y Fernando Díaz de Mendoza

En 1901 se produjo un gran acontecimiento teatral en Alicante: la presentación de quienes durante bastantes años habrían de ser los reyes de la escena, los más apreciados artistas en todos los escenarios y los dueños de la compañía por la que cualquier actor deseaba desfilar.

La prensa, desde varios día antes del debut, estuvo insistentemente haciendo la presentación de la compañía y de sus actores y actrices, en particular de María y Fernando. Cantaban las excelencias de ambos y, con ello, animaban al público a una masiva asistencia al teatro, como efectivamente sucedió en todos los días en que actuaron. Con todo ello se consiguió un extraordinario éxito, tanto económico como de representación durante los días 31 de enero hasta el 21 de febrero. Entre los componentes de la compañía destacaban:

    Carlos Allen Perkins
    Dolores Arnau
    Ricardo Calvo
    Encarnación Bofill
    Leovigildo Tatay
    Julia Martínez
    Fernando Villalonga
    Matilde Bueno.

Los precios eran más elevados que en temporadas anteriores y la entrada costaba una peseta. Con la magnífica propaganda realizada, se logró que el público, además de acudir en masa, llegara mentalizado de que había de ver algo grandioso. Representaron estas obras:

    El vergonzoso en palacio
    Los dos habladores
    Tierra baja
    El loco Dios
    La Pepa
    Las cuatro esquinas
    Mancha que limpia
    La mujer del sereno
    A cadena perpetua
    María Estuardo
    Locura de amor
    El desdén con el desdén
    El dragoncillo
    Lo positivo
    Mensajero de paz
    El señor gobernador
    El estigma
    La sota de bastos
    De la China
    Mariana
    La niña boba
    Las citas
    La Praviana
    Hija y madre.


––––––––   531   ––––––––

La estancia de María Guerrero en Alicante estuvo plagada de importantes acontecimientos de variada índole. Uno de ellos, y por cierto de signo luctuoso, fue el fallecimiento aquí de su padre, por lo que, a pesar de estar agotado el taquillaje, se suspendieron las representaciones del día 3 de febrero, al tiempo que la actriz recibía numerosas y sentidas muestras de condolencia.

Los otros acontecimientos tuvieron otro cariz. Verdaderamente enardecía a los espectadores, tanto a los de elevada cultura y capacidad de valorar debidamente el teatro, como al pueblo llano que acudía a pesar de las dificultades económicas y se emocionaba igualmente con artistas de mayor talla que los que estaba acostumbrado a ver. Se hablaba de ella y también de Díaz de Mendoza, se comentaban las funciones, se discutían situaciones y se llenaron muchas páginas de periódicos con sus nombres. Éste es un ejemplo:




A María Guerrero


Te vi reír!... La luz de la alborada
enjugaba el rocío de las flores
y requería el ruiseñor de amores
a su fiel compañera en la enramada
Te vi llorar!... La tempestad airada
estalló con siniestros resplandores
y escuché entre lamentos y dolores
el estertor de un alma desgarrada.
No te ofenda María, ni te asombre
que ante el genio que Dios te ha concedido
este humilde poeta sin renombre
ponga a tus pies un corazón honrado
y que ha reído cuando tú has reído
y que ha llorado cuando tú has llorado.


Genaro Calatayud Bonmatí
(El Noticiero, n.º 1.005, 12-II-01).
               


Rodríguez Méndez (1974: 128-129) califica de horrendos otros versos dedicados a la actriz:


Dios te salve, María Guerrero
llena eres de gracia, el Señor es contigo
y bendita tú entre todas las actrices
y bendito es el fruto de tu padre Ramón


y afirma sobre ella:



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María Guerrero fue eso: laboriosidad incansable, humildad extrema, tesón, entusiasmo. Hizo de su vida teatro. Se encerró definitivamente en su teatro, del que hizo bastión de su gran personalidad. En su tiempo, María Guerrero sólo pudo llevar a cabo lo que hizo: crear un centro de irradiación teatral; domesticar a las muchedumbres por el sortilegio del teatro. [...] No, indudablemente nunca jamás, en toda la historia de nuestro teatro existió una personalidad tan arrolladora y fantástica como la de María Guerrero Torija.


Durante la estancia de la compañía en Alicante, se celebró el estreno de El loco Dios. Asistió al teatro su autor, José Echegaray, uno de los dramaturgos de más prestigio en el momento y, por la noche, se le tributó un grandioso homenaje en los salones del Casino, con asistencia de autoridades, de los componentes de la compañía y, en general, del «todo Alicante». En él intervinieron diferentes personalidades de la vida política y cultural de la ciudad, que elogiaron la grandeza de Echegaray, avalada por el ruidoso éxito de la función de la tarde. La prensa recogió como muy significativos dos poemas dedicados al escritor: uno, firmado y recitado por el poeta alicantino Carmelo Calvo:


   Locura es hoy hablar y en mí sería
gran dicha en estos críticos instantes
ser loco cual el loco que Cervantes
concibió en su inspirada fantasía.
   Y al serlo, genio ilustre, te diría
en conceptos sublimes y brillantes
perteneces a raza de gigantes
que fue el asombro de la patria mía.
    Mas como nada valgo, me envanezco
de verte entre nosotros y enmudezco
al par que te saludo reverente.
   Y al callar la razón no me demandes:
son el genio y el sol astros tan grandes,
que nos ciega su luz vistos de frente.


(El Noticiero, n.º 1008, 15-II-01).                


Y otro, original de Martínez Torrejón, pero en el que simula que está escrito por el médico alicantino, Dr. Esquerdo (de Villajoyosa), en el que con términos propios de su especialidad (psiquiatría) define a Echegaray y al personaje de su obra, Gabriel Medina:


Tu Loco-Dios aplaudí
y francamente, José
no sé si explicar podré
lo que al oírlo sentí
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y lo que más admiré.
¡Qué gallardo es tu Gabriel!
¡Qué sublime su locura...!
Al estudiar su figura
no sé si hay locura en él
o hay exceso de cordura.
Dicen que un loco hace ciento
y yo aunque fe pueda dar
de que eso es sólo un invento
te confieso que un momento
al verlo llegué a dudar;
pues te digo, sí señor,
que al escucharlo hay muy pocos
no se vean en rigor
rematadamente locos
de entusiasmo... por su autor.
Mira si habré yo estudiado
casos de enajenación,
nunca en mi vida he observado
uno que me haya causado
tan profunda admiración.
Por tener yo aquí un Medina
diera toda mi clientela
pues su locura divina
nos atrae y nos fascina
nos halaga y nos consuela.
¡Gloria al inmortal autor
de tan hermosa figura!
Ella a su insigne creador
cercana de ese fulgor
Que no se extingue y perdura.
Loor, pues, al que ideando
locura tan peregrina
rastro de gloria divina
ha conseguido ir dejando
por donde pasa Medina.
Y gloria también a aquél
que dejó su obra genial
como otros con su pincel
una pareja inmortal:
a Fuensanta y a Gabriel.
Y ahora tú, sabio doctor,
perdóname si, atrevido,
tu secreto ha sorprendido
y el supuesto borrador
de esta carta te ha cogido.


(El Noticiero, n.º 1.008, 15-II-01).                


Días después del homenaje, el día 22 de febrero, en sesión plenaria del Ayuntamiento de Alicante, se acuerda nombrar a Echegaray hijo adoptivo de la ciudad y, al mismo tiempo, que una de las calles principales lleve su nombre.

De nuevo, el acontecimiento de la temporada, ahora del año 1904, es la actuación de María Guerrero y su compañía, cuyos principales componentes eran en esta ocasión:

    Margarita Colorado
    Ramiro de la Mata
    Encarnación Bofill
    Francisco Palanca
    Amparo Álvarez
    Francisco Urquijo
    María Zapata
    Emilio Ariño.

Hizo la compañía su presentación el día 24 de abril y se despidieron el 4 de mayo. Representaron en estos días:

    Caridad
    Malas herencias
    A cadena perpetua
    El vergonzoso en palacio
    La desequilibrada
    María Victoria
    Mensajero de paz
    Mancha que limpia
    El abuelo
    El loco Dios
    El viejo celoso
    Los meritorios
    La zagala
    La Montálvez
    Por qué se ama.

Hay, como vemos, algunas obras nuevas respecto al año 1901 y otras que todavía las llevaban entre el repertorio, porque levantaban

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oleadas de entusiasmo, hasta el punto de que en una de sus actuaciones, se repartieron unas octavillas por el teatro con estos versos:




A María Guerrero


Para elogiar con justeza
tu prodigioso talento
es preciso que se invente
la lengua inmortal del Genio;
porque... en todos los idiomas
que existen bajo del cielo,
en todos se te ha elogiado
y en todos está el defecto
de no existir voces propias
dignas de ti y de tu estro.
A falta de ese lenguaje
te envío el del sentimiento.


Joaquín Parreño, Alicante, 3 mayo 1904.                


Y, en otras octavillas, este poema dedicado al matrimonio:




A María Guerrero y Fernando Díaz de Mendoza cómicos de la legua


   Esa frase despectiva
que el orgullo de otros tiempos
escupió, torpe, a la cara
de pobres hermanos vuestros,
en acepción más hermosa
galantemente de ofrezco.
   Sois cómicos de la legua...
pero ¡a una legua del suelo!,
pues el arte del teatro
a tal altura habéis puesto
con vuestra noble constancia
y vuestro claro talento
que... ¡más que cosa del mundo,
parece cosa del cielo!
Y en esa acepción lo dice
mi entusiasmo v mi respeto.


Joaquín Parreño. Alicante, 3 mayo 1904.                


En el año 1907 ocupa de nuevo el escenario del Teatro Principal esta compañía, que debuta el día 29 de abril y se despedirá el 5 de mayo. Cuenta ahora con estos artistas:

    Julia Bárcenas
    Elena Salvador
    Mariano Díaz de Mendoza
    Encarnación Bofill
    Felipe Carsi
    María Cancio
    Alfredo Cirera
    Luisa Gotera
    Manuel Díaz.


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Representó durante estos días:

    El genio alegre
    Más fuerte que el amor
    La musa loca
    Mancha que limpia
    Amor de artistas
    Los chorros del oro
    El ladrón
    La pasadera.

Para dar una idea de la expectación que siempre despertaba esta gran actriz, hay que reseñar que en el Teatro Recreo Alicantino, el día treinta, se suspendió la función tras la primera de las secciones «...para que el público pueda asistir al Teatro Principal para admirar a María Guerrero», según rezaba una escueta nota en taquillas.

Muchas muestras de la crítica favorable a María Guerrero y los suyos hubo en estos días, pero puede destacarse:

La concurrencia que se congregó anoche en el Teatro Principal fue numerosísima, compuesta casi en su totalidad por lo más distinguido de la sociedad alicantina. La obra escogida para el debut de la compañía Guerrero-Mendoza fue la preciosa comedia del inmortal Tirso de Molina, «El vergonzoso en palacio», una de las más preciosas joyas de la dramática clásica castellana. Esta obra en su primer acto despertó gran interés en el público; en el segundo produjo el más franco y ostensible sentimiento de agrado y en el tercero un entusiasmo delirante, indescriptible.

La incomparable María Guerrero, fiel intérprete de aquella enamorada mujer que concibió la mente de Tirso con el nombre de Magdalena, consiguió demostrarnos desde que apareció en escena, que no en balde la trompeta de la fama le ha otorgado singular renombre. ¡Qué hermosura en la dicción! ¡Qué manera más inimitable de apropiarse del personaje! ¡Qué trabajo mímico más acabado! ¡Qué naturalidad! ¡Qué modo de expresar los sentimientos!

Del trabajo de su esposo, don Fernando Díaz de Mendoza en el difícil papel de Mireno, sólo elogios podemos hacer. No sin razón ha logrado escalar Díaz de Mendoza el elevado puesto que ocupa entre los actores dramáticos españoles. Anoche nos probó cumplidamente que en el género que quizá ofrece más dificultades, esto es, en la comedia clásica, no hay para él escollos.


(Comiquito, El Noticiero, n.º 994, 1-II-01, p. 3).                


La fama de María Guerrero y de su esposo y compañero de escena se debió a muchos y variados motivos: su voz, su declamación, su estilo gestual, su acierto en la contratación de los componentes de su compañía, su señorío dentro y fuera del teatro, su fácil llegada al público y la acertada elección de las obras que representaba. Sobre este último punto, opinaba el crítico Comiquito:

Uno de los motivos por los que la gran Compañía Guerrero-Mendoza se ha hecho acreedora a los mayores laudos, es su constante y afanoso deseo

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de presentar en la moderna escena aquellas filigranas de la literatura dramática española, que nos legaron las plumas de Lope de Vega, Calderón de la Barca, Tirso de Molina, Alarcón, Rojas, Moreto, etc., es decir, las magníficas obras de nuestro talento clásico. Hoy, que el afrancesamiento todo lo domina, hoy que con tanta frecuencia vemos anunciada la 80 ó 90 representación del melodrama (!) tal o cual, melodrama que no pasa de ser una atrocidad escénica traducida horriblemente, hoy, repetimos, que la dramática española se encuentra en un periodo de visible decadencia, vemos surgir ante nuestra vista una notable figura, una actriz eminente, María Guerrero, que hábilmente secundada por actor tan distinguido como Fernando Díaz de Mendoza, su esposo, trabaja con ahínco, con fe indecible, con inmenso entusiasmo, hasta resurreccionar nuestro olvidado teatro clásico


(El Noticiero, n.º 1.001, 11-II-01, p. 3).                





7. Compañía cómico-dramática de Manuel Llorens

Esta compañía contaba con los siguientes componentes:

    Manuel Ballart
    Dolores Marsal
    Félix Guillén
    Amparo Ramírez
    José Martí
    Loreto Bru
    Vicente Perlà
    Isabel Zamora
    Antonio Tamarit
    Carmen Yáñez.

Actuaron en el Teatro Principal desde el 26 de octubre de 1904 hasta el 9 de enero del año siguiente. En esta larga estancia, representaron:

    El señor cura
    Don Juan Tenorio
    El oso muerto
    Carlos II el Hechizado
    El conde de Montecristo
    La catacumbas de Roma o El silencio de las tumbas
    Fiacre n.º 13 o el crimen de Nelly
    El sepulturero del cementerio de San Nicolás
    La escandalosa
    Pepita Reyes
    El sombrero de copa
    González y González
    Los de A. T. K.
    A casa con mi papá
    El chiquitín de la casa
    El registro de la policía
    Magdalena, la mujer adúltera
    Rosa la esposa mártir
    Emilio Zola o El poder del genio
    Tritón o un bandido del gran mundo
    María o la hija de un jornalero.
    Safo
    La bohemia
    La Tosca
    La Dolores
    Los hugonotes

También llevaban en su repertorio obras en valenciano:

    El dicharachero
    Mil duros i tartaneta
    Tres forasters de Madrid
    El punt de ganxo
    L'agüelo Pollastre
    L'escalete del dimoni
    La justicia en les mans brutes
    Matasiete espantaocho
    Mentirola o el tio Lepa
    Quatre casos fulminants
    Hostaler i serruchà
    Les dos roses
    Retratos al viu
    El tio de california
    Fora baix!


    ––––––––   537   ––––––––

    El tonto del paner