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España realiza investigación sobre reconocimiento de voz. Un artículo publicado en El País del 26 de marzo de 1989, y que se titula «Hablar en castellano al ordenador», enfoca en el trabajo que se realiza actualmente en El Centro de Investigación, Universidad Autónoma de Madrid-IBM (UAM-IBM). El artículo sostiene que John Armstrong, presidente de IBM Research, y otros científicos de su equipo han visitado aquel centro con el fin de investigar las posibilidades de «llevar adelante el programa de reconocimiento de voz en castellano, elaborado en el centro de Madrid, que aprovecharía la experiencia de 16 años de investigación en este terreno en inglés, en el laboratorio de esta empresa norteamericana en Yorktown (EE. UU.)». La colaboración será basada en el acuerdo entre el Instituto de Fomento de Andalucía, Expo 92 e IBM, por cuyo motivo se creará el Centro de Tecnología del Lenguaje en Sevilla. Otros tópicos por estudiar serán el lenguaje natural escrito y la traducción asistida. El artículo indica que el modelo español del programa seguirá el esquema del programa de Yorktown, el cual permite que el ordenador maneje un vocabulario fijo de 20,000 palabras en inglés. Mientras que 20,000 palabras representan una cantidad considerable en inglés, el mismo número se considera una cantidad limitada en español debido a las diferencias estructurales entre los dos idiomas. José Luis Becerril, director del Centro UAM-IBM opina que la estructura de funcionamiento, el análisis de sonidos, y la digitalización del programa en inglés pueden utilizarse en el diseño del programa en español, no obstante las diferencias inherentes en cada lengua. Hasta ahora los problemas los a los que tienen que hacer frente investigadores señalan dos opciones: el desarrollo de un programa que reconozca la voz de muchos locutores, pero con un vocabulario limitado, o un programa que reconozca la voz de un solo locutor, pero con un vocabulario mucho más extenso. Los esfuerzos de la tecnología actual, tanto en Yorktown como en Madrid, se están dirigiendo hacia el diseño de un programa que siga la segunda opción. Para sobreponerse a la limitación de locutores es posible enseñarle a la máquina el acento de un nuevo locutor haciendo que éste le hable cuidadosamente por una hora. Howard Cohen James Madison University
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