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—115→ La voz dibuja el espacio: traza líneas onduladas, asciende en verticalidad, se corta bruscamente, se prolonga hasta diluirse, o se suspende, se entrelaza con otras líneas, invade con una gran mancha-grito o dialoga en el susurro... Los poetas escuchan voces y las identifican:
¿Verdad que se puede escuchar la diferencia de estas voces? ¿Verdad que se puede dar una imagen, visualizarla? En los juegos de diseños queremos aproximarnos visualmente a los elementos de una voz dúctil, expresiva: a la entonación, el ritmo, el volumen, el timbre. Es indudable que una voz es un todo y no podemos disgregarla en partículas. En la elocución no aparecen los elementos de la voz secuencialmente, sino simultáneamente, y sólo con juegos para entrenamiento podemos prolongar, subrayar más, una parte que la otra. —116→Ejercicio 1 Podíamos realizar una experiencia: pintar lo que los poetas nos dicen de estas voces; el color de la cita A y B ya está sugerido por la imagen poética. ¿Pero qué diseño traza en el espacio? Tal vez... Ejercicio 1. 1 Trazar otros diseños Ejercicio 1. 2. Sonorizar el siguiente diseño —117→1. LA ENTONACIÓN, teniendo en cuenta:
a) El movimiento ascendente y descendente; b) noción de altura: agudo-grave (o de grave → agudo). Los cambios, las inflexiones, el movimiento de las líneas que suben y bajan, enriquecen la elocución. Una voz monótona dispersa la atención al permanecer en una misma línea de altura; una voz dúctil atiende los juegos de la inflexión en el relato, eleva el tono en la interrogación, baja al finalizar la frase, recurre al grave, medio y agudo, atendiendo al sentido de lo expresado. Ejercicio 1.1 Jugar con la frase ala leve vuela, siguiendo las diversas entonaciones propuestas en el gráfico.
Ejercicio 1.2 Leer, analizar la siguiente ficha:
—118→ Ejercicio 1.3 Leer el siguiente trozo, aplicando las nociones técnicas de lo hasta aquí expuesto. ¿Dónde alzar la voz? ¿Dónde bajarla? ¿Cuáles son las palabras claves?
Desde luego, entonación y ritmo están firmemente ensamblados; esta enumeración acusa la imposibilidad de hablar del todo, sin aludir a las partes. El ritmo ordena, organiza la elocución, es un elemento equilibrador. Ritmo es velocidad, es duración, es acentuación, es pausa. La noción de velocidad imprime vivacidad, alegría, entusiasmo (rápido), o tristeza, apatía, cansancio (lento). La noción de velocidad está muy ligada a la de duración; la temporalidad, el valor de prolongación o brevedad. a) Velocidad: lento-rápido. En el ejercicio siguiente es notoria la transición de lento a rápido, la aceleración del período: Ejercicio 2.1
—119→ b) Duración: en sus nociones de largo-breve; en la prolongación o brevedad de la frase; la noción de largo se empareja con lento; y rápido, con breve. En El chivito, jugar con diversas duraciones. Transcribimos las nociones largo-lento, rápido-breve con líneas en un espacio dado, adjudicando a la línea valores temporales y de velocidad.
Ejercicio 2.2 Por ejemplo, la duración de los vocablos podríamos diseñarla así: ala vuela
Ejercicio 2.3 Jugar con diversas duraciones en el lamento de la viejecita. Ejemplo:
Ejercicio 2.4 Repetir tres veces la fórmula cada vez con combinación diferente.
c) Pausa Otro elemento importante de la organización rítmica es la pausa. Recordemos que la pausa organiza el grupo fónico, que en castellano varía de seis a nueve sílabas. La pausa valoriza la frase, le da la unidad, —121→ subraya el final de la entonación. La pausa valoriza las situaciones; da entrada a los diversos personajes; aumenta la expectación o dramatismo en el relato. Ejercicio 2. 5 En El chivito: señalar las pausas previas a la aparición de los auxiliares (perro-toro); pausas en el enfrentamiento con el chivito; la pausa de la aparición de la hormiga, y la pausa final del desenlace. Hay voces que golpean, marañas de gritos, voces tajantes, explosivas y sonidos fustigadores. Hay voces ensordecedoras y trepidantes. El miedo se desata en un grito lacerante, o se pierde la voz, un hilo apenas visible-audible. Esto es la intensidad o volumen, la noción de lo fuerte-lo débil, y también la noción de la voz en crescendo y disminuyendo. Ejercicio 3.1 Sonidos visualizados: sonorizar valorando fuerte y débil a fuerte.
Ejercicio 3.2 En nuestro ejemplo del cuento El chivito, fuerte es la contestación del chivito, débil los lamentos de la viejecita. Podemos crecer el volumen de la respuesta del chivito < y decrecer la voz de la viejecita >, llegando hasta «un hilo de voz», para crear un contraste expresivo. Atención, crecer es aumentar, no acelerar; decrecer es de fuerte a débil >, no de rápido a lento. Ejercicio 3.3 Los signos universales: < > nos hablan de las nociones: crescendo-diminuendo. Sobre el siguiente párrafo aplicar estos dos valores; primero < y posteriormente >. Ejercicio 3.4 En el ejemplo del ejercicio 3.3 elegir auditivamente qué noción de volumen-intensidad resalta más el significado, la expresión del texto. Repetir el ejercicio con la noción de intensidad adecuada. —123→ 4. Expresividad. Seguir situaciones emocionales
A partir de la frase:
cambiar la expresividad. Seguir las situaciones siguientes: Ejercicio 4.1 Usted está en su casa, y es de noche. Un silencio denso le rodea. Inquietud creciente. De pronto escucha un ruido en otra habitación. Sobreponiéndose a su temor, pregunta en voz alta: -¿Hay alguien ahí? Nadie responde. Silencio expectante. Escucha tenso. Un nuevo ruido le llega. Susurra: -Hay alguien... La certeza de una presencia desconocida, atemorizante, le hace gritar: -¡Aquí hay alguien! -¡Aquí hay alguien! Ejercicio 4.2 Llega a su casa, alegre, con un regalo sorpresa. Pregunta divertido: -¿Hay alguien aquí? Canturrea repitiendo alborozado: «Hay alguien... Hay alguien». Dirigiéndose a la persona homenajeada le entrega el regalo, y dice con voz triunfante: «¡Aquí hay alguien!». Ejercicio 4.3 Invente nuevas situaciones, dando expresividad a la frase, adecuada a cada una de ellas. —124→Ejercicio 4.4 Construya la frase cambiando la estructura, reduciendo o aumentando vocablos.
Invente diversas situaciones. Expréselas con adecuación de entonación, ritmo, volumen. La disección realizada es para ejemplificar sucintamente los elementos que se fusionan en una elocución expresiva. Pero en la narración, en la voz, se ensamblan y articulan entonación con intensidad, velocidad y pausa; entonación con duración y velocidad; todo esto con la vivencia del sentimiento o sensaciones que la voz trasluce. —125→ Rescatar y continuar la memoria colectiva: ésta es la propuesta inicial de este trabajo. En el taller de cuentos, las actividades están centradas en el material narrativo de tradición oral, ya que en el libro I de esta colección damos las pautas y sugerencias para la construcción de cuentos a través del juego, palabras, objetos, juegos de la baraja y situaciones cotidianas. En este capítulo, las actividades propuestas han sido ideadas, realizadas, experimentadas, por un grupo de maestros-animadores, y significa la práctica en las escuelas, casas de cultura, bibliotecas, de la metodología esbozada en este libro? asimismo la reelaboración creativa de este grupo de colaboradores integrado por: Luz Utrilla, Graciela Pelegrín, Carmen Fleta, Isabel Laina y Martina Martín. En el taller distinguimos tres grandes bloques de objetivos: el primero, centrado en la palabra, su audición, comprensión, la lengua como comunicación y creación; el segundo, correspondiente a juegos de expresión y dramatización; y el tercero, la relación de lo oral y lo escrito, la lectura como ejercicio posterior a la audición, la transcripción del código oír en código escribir. Escuchar y repetir, comprender y retener, repetir y contar, recrear y componer, son objetivos que siguen el proceso psicolingüístico del niño, a la vez que el proceso de la transmisión oral de los cuentos tradicionales. Escuchar y repetir, comprender y retener, constituyen los —126→ pasos iniciales del proceso de transmisión y memoria; hay un sujeto transmisor A y un receptor B. Éste, a su vez, se constituirá en transmisor A1, continuando la cadena comunicativa a un nuevo receptor B1. La memoria inmediata, que en eco repite lo oído, la reiteración rítmica, es importante ejercitarla en la infancia. Tenemos los cuentos exactos para ello: los cuentos de fórmula; también los diálogos formulísticos; las fórmulas de comenzar y acabar cuentos. Comprender es poder comentar, asociar con la propia experiencia, entender el contenido de los cuentos; comprender es adentrarse en el sonido, el ritmo o la rima, los elementos de elocución, que despiertan asociaciones sensoriales, afectivas. Retener estos datos lingüísticos en la memoria requiere una tarea de organización auditiva y lógica; apropiarse de los sonidos, las secuencias fónicas, las entonaciones, y la ordenación-secuencia de los cuentos. Los cuentos acumulativos y los cuentos de animales nos proporcionan el material apropiado para estos objetivos. Escuchar y repetir, comprender y retener, gradúan el proceso de iniciación a la literatura oral. Repetir y contar Una vez escuchado el transmisor A, fijado el texto oral de la memoria, se trata de que el niño cuente, repitiendo los datos que posee de su audición, comprensión, retención; es decir, prosiga con la cadena de transmisores, dándole la opción de pasar de ser receptor B, a convertirse en transmisor A1. Contar, ya lo hemos repetido, pone en acción la memoria, retención y comprensión de lo oído; la lógica del pensamiento y la afectividad del niño. En una experiencia realizada con niños de 3 a 4 años, una niña cuenta el diálogo formulístico de Caperucita: «¡Qué nariz tan grande tienes!», dice, duda un momento y contesta con voz de lobo: «¡Para respirarte mejor!». La niña crea la variante, por olvido, reemplazándola en el diálogo por una alternativa surgida de su lógica infantil (nariz = respiración), y, desde su impecable respuesta, soluciona el diálogo. El texto oral en cadena receptor-transmisor queda abierto a las variantes del pequeño contador. Recrear implica la noción de apertura del texto, para dar paso a la interpretación del nuevo transmisor, su manejo de la lengua en el relato. —127→El objetivo recrear nos lleva a la reelaboración del cuento, a ser partícipe de la creación colectiva. Esta creación es recreación por la nueva combinación de elementos dados; en los cuentos de fórmula, nueva combinación de rima, en variaciones fónicas; nueva combinación de elementos/personajes, en los cuentos acumulativos; y organización de motivos y secuencias del relato, en los cuentos de animales y en los maravillosos.
En este bloque, la palabra de los cuentos está asociada con otras formas de expresión, conjugando el cuerpo, movimiento, espacio, diseños, formas, color, volúmenes; la palabra toma cuerpo. El cuerpo expresivo tiene un lenguaje propio; por eso puede hablar por movimiento, de tal o cual personaje, revelarnos su carácter, por su gesto o por su ritmo corporal. El cuerpo expresivo juega con parejas de personajes contrarios -ejemplo: lobo-cabrito; lobo-Caperucita; lobo-cazador- y con el poder expresar sucesivas transformaciones de un mismo personaje -de oruga a mariposa, de ogro a ratón, de niña en paloma-. El cuerpo expresivo se hace dúctil, en la comprensión o interpretación de las formas, de los contrarios; y los cambios, transformaciones, matices: ejemplo: grande-pesado → pequeño-ligero (transformación de ogro en ratón, en El gato con botas). —128→Contar el cuento y mimar simultáneamente sus acciones, sus personajes, establece una relación entre palabra-movimiento. Esta relación puede ser sucesiva, posterior, en el caso que un niño o grupo, represente y mime, distintas transformaciones, y otros niños narren oralmente aquello que han visto y adivinado, captado y descifrado del código no verbal. Traducir la palabra al lenguaje plástico es apropiarse de otra forma de contar el mundo, reconstruir secuencias del relato, organizar, estructurar. Y este contar dibujando es material para un trabajo integrador, colectivo, cuya motivación es guardar las huellas visibles del cuento oído. En la experiencia en el preescolar, Las flores (1977), los dibujos del cuento se organizaron en secuencias, expuestas en un gran mural, para poder contar el cuento en el momento oportuno. Esta organización-visualización ayuda a fijar la estructura y motivos del relato, para guardar y contar lo oído. El cuento tradicional, con su neta distribución de personajes contrarios, conflicto, desenlace, es una magnífica cantera para la improvisación de juegos dramáticos, con elementos de sonorización, distribución de personajes, composición, trayectorias y diseño del espacio. La construcción del espacio realizada con cajas, cartones ondulados, así como la construcción de accesorios, trajes, sombreros de papel, de fácil y efímero uso, motivan una gran participación de los niños en el taller de cuentos. Reproducimos algunos de los dibujos, realizados por niños de cuatro años.
Bloque 2. Objetivos ![]()
—130→ (7 a 8 años) Del oído al sonido, del oído a la palabra; la palabra que vuela se detiene ahora en la página de escritura, para aventurarse otra vez al oído y al sonido. De los libros rescatamos el sonido de los cuentos, al leerlos en voz alta. Leer los cuentos ya contados facilita el reconocimiento del período sintáctico, de la entonación, la pausa, la velocidad, la acentuación; ayuda a la lectura expresiva. Pedimos a los niños traer sus libros de cuentos, el libro preferido, para que los lean, cuenten al grupo-aula. Antes de leer su cuento, el niño hace una breve presentación: explica el por qué ha escogido ese cuento, qué personaje le ha llamado su atención, por qué quiere leerlo-contarlo a los otros niños. Otra propuesta que trabajamos en esta edad (7 a 8 años) es la de transcribir de lo oral a lo escrito, comenzando por los cuentos mínimos. La transcripción de la pausa (comas, puntos suspensivos, punto final) en la escritura, tiene que haber sido percibida auditivamente (o visualmente) por el niño, como diferentes duraciones del silencio, diferentes duraciones de la retención-respiración. Es importante en la transcripción captar la distribución de la palabra en un espacio limitado (pizarra, hoja, cuaderno). Para la distribución del sonido-palabra en el espacio, realizamos juegos de distribución, graficación, diseño de líneas escritas en el espacio. Por ejemplo, para cuentos mínimos:
—131→ Transcribir, ilustrar, los cuentos responde a una motivación muy concreta y que desata un verdadero entusiasmo en los niños: escribir, ilustrar editar su libro Cuentos que me contaron o Érase una vez. Los cuentos de fórmula nos abren también la posibilidad de jugar con la palabra, la rima, las ideas, para re-crear cuentos. Esta tarea creativa, finaliza con la propuesta de construir, ilustrar otro libro, esta vez niño-autor-ilustrador: Cuentos que cuento recogerá la producción de los cuentos re-creados, a partir de unas estructuras comprendidas, interiorizadas y jugadas por los participantes.
Bloque 3. Objetivos —132→ TEMA: CUENTOS MÍNIMOS ACTIVIDAD 1: Expresión oral OBJETIVO: Comprender el ritmo en las frases EJERCICIO 1 (3 a 7 años) Contamos a los niños algunos cuentos mínimos, marcando el ritmo, la acentuación, pausas, duración, velocidad y rima. Centramos la atención en uno de los cuentos señalados en la antología. Para la primera sesión de trabajo elegimos:
Los niños repetirán el cuento hasta memorizarlo, cuidando la dicción y la acentuación. Al jugar con la velocidad, lo diremos rápido, muy rápido, lento, muy lento; también graduando la velocidad, iniciando el cuento lentamente, acelerando progresivamente y ralentizando: de rápido a lento. EJERCICIO 2 (6 a 7 años) Los niños expresarán oralmente y en movimiento el cuento trabajado, comentando las modificaciones producidas, en cuanto a duración y velocidad. TEMA: CUENTOS MÍNIMOS ACTIVIDAD 2. Expresión oral OBJETIVO: Expresión de estados emocionales. Entonación EJERCICIO 1 (3 a 7 años) Contamos a los niños un cuento mínimo y lo irán diciendo en eco, hasta memorizarlo. —133→Volvemos a contarlo expresando un estado de ánimo; por ejemplo: tristeza. La voz, el gesto, se transforman. Los niños lo contarán también con tristeza. Cambiamos de estado de ánimo y nos manifestamos enfadados; en nuestras voces aparecerán la autoridad, firmeza, irascibilidad... El gesto también se modificará. Los niños adoptarán la expresión de enfado. Trabajaremos de ese modo diversas emociones: sorpresa, duda, alegría, miedo... Asimismo diversas entonaciones, que introduciremos con preguntas: ¿Cómo lo diría un hombre muy viejecito? ¿Cómo lo diría un enanito? ¿Cómo lo diría la abuela?... EJERCICIO 2 (5 a 7 años) Proseguimos el ejercicio anterior, pero, en esta sesión, los niños deben intentar, ellos solos, la expresión emocional. Les ayudaremos con preguntas: ¿Cómo lo diría tu hermanita cuando llora?... TEMA: CUENTOS MÍNIMOS ACTIVIDAD 3. Expresión oral OBJETIVO: Asociación de palabras por juego fónico. Rima. EJERCICIO 1 (3 a 7 años) Contamos un cuento mínimo. Los niños lo repiten en eco hasta memorizarlo. Tomamos como ejemplo:
Empezamos a jugar con una de las palabras que marcan la rima. Primero podemos callar, guardar el término al detenernos en gallo..., y los niños, como ya conocen el cuento, nos dicen pelado; a la segunda o tercera vez que nos detengamos en esa palabra, quizás aparezca espontáneamente —134→ una variante: colorado; la aceptamos, la incluimos; hay una asociación fónica que lo permite.
Los términos nuevos que salgan, si tienen esa asociación, los enumeramos así: pesado, atontado, escaldado, enfadado... Si no se produjera ninguna variante podemos ayudar aportando la primera o segunda. (7 a 8 años): Hacemos observar, además, a los niños que esas variantes corresponden a un paradigma (en este caso el de los adjetivos: todas las palabras encontradas nos dicen cualidades del gallo) y constituyen una secuencia lógica. EJERCICIO 2 (6 a 7 años) Contamos un cuento. Los niños lo repiten hasta memorizarlo. Trabajamos con:
Seguiremos el procedimiento utilizado en la primera sesión y nos detendremos en «Un ratón se subió a un...»; los niños, como ya recordarán ese ejercicio aplicado otro día, empezarán espontáneamente a decir palabras que rimen con la fórmula final: «este cuento ya no es más largo». Obtendremos la re-creación del cuento a través de la rima (juego fónico). Por ejemplo:
—135→ (7 años). Como en el ejercicio 1, podemos señalar que esas variantes corresponden a un paradigma (aquí, el del sustantivo). EJERCICIO 3 (7 años) Cuando los niños ya conozcan los cuentos mínimos podemos, a partir de unas fórmulas conclusivas (creadas por nosotros o recogidas en la antología) intentar re-crear el primero o primeros versos. Por ejemplo: la fórmula conclusiva «y no sé más nada». Iniciamos el cuento, nos detenemos marcando una pausa, dejando que el niño complete la frase y siga con la fórmula final.
El niño aporta su palabra:
o aporta su frase:
EJERCICIO 4 (7 años) Después de haber jugado con las posibilidades de recreación que ofrece el ejercicio 3 proponemos la invención de cuentos mínimos de estructura binaria. Podemos aportar el inicio: «Este es el cuento...» y nos encontraremos con cuentos tan divertidos como: —136→ TEMA: CUENTOS MÍNIMOS ACTIVIDAD 4. Expresión oral OBJETIVO: Descripción de un término. Ampliación de vocabulario. Fijación de calificativos. Tomar conciencia de una experiencia sensorial. MATERIALES: Perejil, alfiler, pluma... (elementos relacionados con los cuentos). EJERCICIO 1 (4 a 7 años) Contamos un cuento a los niños. A partir de palabras que aparezcan en él (perejil, alfiler, pluma, botella...) llegaremos a enunciar su significado con un juego sensorial. Una vez mostrado el objeto intentaremos llegar a la definición más completa posible -según edades- de la palabra, a través de preguntas que nos aproximen al objeto y a todas sus cualidades. Ejemplo: Mostramos perejil a los niños e iniciamos la formulación de preguntas como: ¿de qué color es?, ¿de qué tamaño?, ¿cómo huele?, ¿a qué sabe?, ¿se puede comer?, ¿es dulce?, ¿pesa?, ¿es largo?, ¿se puede romper?, ¿es tierno?, ¿es áspero?, ¿para qué se utiliza?... Después de este diálogo se llegará a una conclusión-resumen sobre el significado de la palabra, que puede ser real, fantástico o de humor. Distinguir estas tres categorías. TEMA: CUENTOS MÍNIMOS ACTIVIDAD 5: Expresión oral y corporal OBJETIVO: Ampliación de vocabulario. Fluidez oral. Asociación palabra-imagen corporal. EJERCICIO 1 (6 a 7 años) A partir de palabras desconocidas o poco conocidas por los niños y que habremos tomado de los cuentos mínimos, llegaremos a descubrir su significado con un juego de expresión. Tomamos una palabra (banasta, por ejemplo) y preguntamos a los niños si conocen su significado. Se pueden dar dos posibilidades:
Si nadie conoce la palabra que estamos trabajando, preguntaremos sobre lo que imaginan que es, la forma que tiene, el color, tamaño, cómo se mueve, cómo habla, si habla... Intentaremos que los niños la definan y creen un vocablo/personaje nuevo. Si esta palabra es conocida por algunos niños, serán ellos solos quienes harán las preguntas al resto del grupo. EJERCICIO 2 (6 a 7 años) Proponemos que los niños expresen corporalmente a los personajes creados en el ejercicio 1: ¿cómo camina?, ¿cómo duerme?, ¿qué tamaño tiene?, ¿qué forma?, ¿puede ver?, ¿cómo mueve los ojos?, ¿cómo habla?, etc. Concluir con la definición real comparándola con la inventada. TEMA: CUENTOS MÍNIMOS ACTIVIDAD 6. Expresión oral OBJETIVO: Re-crear cuentos mínimos. Asociar palabras y secuencias de narración con objetos. MATERIAL: Objetos cuyos nombres sean fáciles de rimar con otras palabras. EJERCICIO 1 (6 a 7 años) Contaremos un cuento mínimo de los ya conocidos. Los niños lo recuerdan y lo cuentan entre todos. Una vez recuperado (su rima, su estructura) distribuiremos distintos objetos entre los niños (lapiceros, cuadernos, cordones, botones, etc.) y variamos el protagonista del cuento, dándole el nombre del objeto que tiene cada niño. Ejemplo: Un niño tiene un lapicero; le indicaremos: «Este es el cuento del... lapicero», dirá el niño enseñando su objeto. Después se buscará la rima del verso final con el primero, creando así cuentos mínimos de estructura binaria: Ejemplo:
—138→ TEMA: CUENTOS DE NUNCA ACABAR. «Este era un gato...» ACTIVIDAD 7. Expresión oral y corporal. Dramatización. OBJETIVO: Expresión de estados emocionales, por el tono de la voz y por el gesto del cuerpo. EJERCICIO 1 (5 a 7 años) Memorizar colectivamente el cuento de nunca acabar Este era un gato... Cada vez que contemos el cuento tendremos que cambiar, matizar, graduar, el tono de voz, asociándolo a diferentes estados de ánimo o sensaciones (con frío, pereza, calor, misterio, miedo, tristeza, enfado..., etc.), y los niños lo imitarán expresándolo oral y corporalmente. EJERCICIO 2 (6 a 7 años) Formaremos pequeños grupos con los niños, y a cada grupo le adjudicaremos un sentimiento o sensación, para que representen oral y corporativamente ante el resto de la clase el cuento Este era un gato..., con las características que les han correspondido. Ejemplo: Un grupo dramatizará el cuento con miedo. Otro grupo con frío, otro con enfado, etc. TEMA: CUENTOS DE NUNCA ACABAR ACTIVIDAD 8. Expresión oral. OBJETIVO: La palabra y la rima. Memorizar. Re-crear. EJERCICIO 1 (6 a 7 años) Contaremos dos o tres cuentos que los niños repetirán colectivamente hasta memorizarlos. Jugar con la rima de las palabras terminadas en: -osa -ado -ato Utilizamos la terminación «osa», por ejemplo. Con «Esta era una cosa...» comenzaremos dirigiéndonos a los niños, —139→ que responderán con palabras que rimen con «osa», y así ampliar su vocabulario. De la misma manera jugaremos con otras terminaciones. EJERCICIO 2 (6 a 7 años) A partir del cuento de nunca acabar Este era un gato... que hemos trabajado, proponemos cambiar el sujeto y los atributos, manteniendo la fórmula conclusiva (final). Reconocer auditivamente el juego de la palabra-rima. Ejemplo:
Hasta ahora hemos mantenido la misma rima del cuento. La propuesta siguiente es cambiar la rima del sujeto y que el atributo rime con éste. Ejemplo:
EJERCICIO 3 (7 años) Partiendo del mismo cuento, cambiar la fórmula conclusiva, creando otras nuevas. Propondremos a los niños que inventen nuevas fórmulas para el final de los cuentos de nunca acabar («... y volver a contar»; «¿sabes lo que pasó?»...). Con estas fórmulas, los niños crearán cuentos de nunca acabar, cambiando de sujeto y atributo. Ejemplo:
—140→ TEMA: CUENTOS ACUMULATIVOS (La calzaderilla) ACTIVIDAD 9. Mímica. Dramatización. OBJETIVO: Distribución de personajes. Mímica. Espacio. EJERCICIO 1 (6 a 7 años) Contamos el cuento y los niños escucharán sentados en círculo. Oído el cuento proponemos el juego de «La calzaderilla». Cómo jugar: A) Mantenemos el espacio circular. B) Designaremos a un niño como personaje que pierde la calzaderilla e irá eligiendo a los otros personajes (perrilla, arca, herrero, carbonero, etc.) a medida que van apareciendo. C) Narraremos el cuento mientras los niños-personajes miman la acción en el momento que les corresponda.
Así sucesivamente, hasta que la paloma entrega la pluma. El niño irá dando y recogiendo lo que cada personaje le pidió y con la calzaderilla se va muy contento a la escuela. La trayectoria que realiza el niño se marcará en el suelo con una tiza de color; así fijamos el recorrido y los puntos donde se han desarrollado las escenas. Al hacer la propuesta explicaremos a los niños en qué consiste el juego. Entre todos definirán a los personajes (cómo es el arca, cómo camina el becerro..., etc.) y el desarrollo de las escenas (cómo dice no la perrilla, qué hace el carbonero, cómo pide el niño la pluma..., etc.). TEMA: CUENTOS ACUMULATIVOS ACTIVIDAD 10. Expresión plástica. OBJETIVOS: Dibujar personajes y situaciones de los cuentos oídos. Asociar palabras o frases a los dibujos realizados. EJERCICIO 1 (5 a 7 años) Contamos un cuento y proponemos a los niños que dibujen las escenas. Hacer dos propuestas:
EJERCICIO 2 (7 años) Un grupo A (emisor) crea un cuento con dibujos, que mostrará a un grupo B (receptor), el cual realizará una lectura de imágenes en voz alta. El grupo A dará la versión de sus dibujos; se verán las diferencias que se han producido entre las dos versiones. —142→ TEMA: CUENTOS ACUMULATIVOS (La calzaderilla) ACTIVIDAD 11. Expresión plástica OBJETIVO: Distribución del espacio por medio de objetos. MATERIAL: Mesas, sillas, cuerda, papel, libros, aros, bloques, etc. EJERCICIO 1 (5 a 7 años) Construiremos en el aula, con varios materiales (mesas, sillas, cuerda, papel, libros, aros, bloques, etc.), el espacio donde se desarrollaría la acción del cuento. Una vez hecho, cada niño realizará el recorrido. EJERCICIO 2 (6 a 7 años) Con la referencia que los niños tienen del recorrido dibujado en el suelo (actividad 1) y el que construyeron en el aula (ejercicio 1) propondremos que dibujen colectivamente, en un mural, un plano. TEMA: CUENTOS DE ANIMALES (El chivito) ACTIVIDAD 12. Expresión oral OBJETIVO: Identificar distintos tonos de voz. Expresión de estados emocionales. EJERCICIO 1 Contamos el cuento marcando las distintas entonaciones de los personajes. Cada niño elige un personaje y adopta su tono de voz. Por ejemplo: la viejecita, la cabra, el perro, la hormiga, etc. Preguntamos a los niños sobre sus voces. Jugaremos con los distintos tonos: ¿cómo será la voz de la viejecita? ¿Cómo la del perro? ¿Y la hormiga, qué voz tendrá? Una vez asignadas las voces a cada personaje, repetir con los niños el diálogo que les corresponda. Por ejemplo: dirán con voz de chivito:
—143→ Con la voz de viejecita:
Y así con todos los personajes, hasta memorizar las fórmulas del diálogo. EJERCICIO 2 (6 a 7 años) Una vez realizado el ejercicio anterior, contaremos el cuento dando a cada personaje el estado de ánimo que cada escena conlleva (enfado, lloro, lástima, etc.). Y los niños repetirán el diálogo con estas características y manteniendo la voz de viejecita. Por ejemplo:
TEMA: CUENTOS DE ANIMALES (Cabrín-Cabrates) ACTIVIDAD 13. Expresión oral OBJETIVO: Jugar con diferentes palabras a partir de Cabrín-Cabrates. Recrear el cuento. EJERCICIO 1 (7 años) Contar el cuento y repetirlo hasta asimilar el juego de palabras. Aplicar el sufijo -ates (y otros) a distintas palabras que surjan espontáneamente. Ejemplo:
—144→ EJERCICIO 2 Elegir dos o tres palabras de las que se han trabajado, manteniendo el resto del cuento. Ejemplo:
EJERCICIO 3 Leer las diversas recreaciones del cuento. Escribir en el Libro de cuentos del aula las versiones elegidas. TEMA: CUENTOS DE ANIMALES (La zorra y el lobo) ACTIVIDAD 14. Expresión oral OBJETIVO: Comprensión de una narración, fijar el diálogo. EJERCICIO 1 (3 a 7 años) Contamos el cuento. Los niños lo escucharán hasta comprenderlo y retenerlo. Formularemos dos tipos de preguntas:
Seguiremos puntualmente la línea dramática del cuento para facilitar el ejercicio. EJERCICIO 2 (6 a 7 años) Mantenemos los personajes del cuento y establecemos diálogos con ellos.
TEMA: CUENTOS DE ANIMALES (La zorra y el lobo) ACTIVIDAD 15. Expresión oral y corporal OBJETIVO: Asociación palabra-movimiento. Ritmo. Mímica. Juego: código. EJERCICIO 1 (3 a 6 años) Contamos el cuento haciendo hincapié en las fórmulas para que sean memorizadas. Apuntamos:
Empezamos a asociar movimiento a esas palabras.
En este ejercicio trabajaremos el ritmo. Jugaremos con la velocidad intensificando la rapidez, tal y como ya hemos realizado en otros ejercicios de ritmo. EJERCICIO 2 Colocaremos las sillas en círculo tantas como niños hay en la clase menos una. Todos juntos se moverán lentamente por ese espacio. Al exclamar «ita, ita, ita», darán tres saltos, y cuando digamos «harta de migas y en caballerita», todos correrán a sentarse en una silla. El que se quede sin silla tendrá que iniciar el juego, siguiendo el código establecido.
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