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    Poema de Fernán González
    
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Poema de Fernán González


Anónimo


[Nota preliminar: edición digital a partir de la de Ramón Menéndez Pidal en Reliquias de la poesía épica española, Madrid, M. Rivadeneyra, 1951, pp. 34-153, y cotejada con las ediciones críticas de Alonso Zamora Vicente, Madrid, Clásicos Castellanos, 1944; reed. 1953 y 1978, y Juan Victorio, Madrid, Cátedra, 1998, 4ª ed. Hemos seguido, fundamentalmente, los criterios de esta última, basada también en la de Ramón Menéndez Pidal, porque la consideramos la más autorizada de entre las utilizadas. También asumimos parte de sus aportaciones en la restitución del isolabismo y en la reconstrucción en verso de las estrofas perdidas, basándose en la prosa de la Primera Crónica General. Recomendamos su consulta por ser imprescindible para la correcta valoración crítica y textual del poema.]




ArribaAbajo- I -

Justificación




1 En el nonbre del Padre          que fizo toda cosa,
del que quiso nasçer          la Virgen preciosa
e del Spiritu Santo,          que igual dellos posa,
del conde de Castiella          quiero fer una prosa.

2 El Señor que crio          la tierra e la mar,
-e las cosas passadas          que yo pueda contar-
El, que es buen maestro,          me deve demostrar
commo cobro s' la tierra          toda de mar a mar

3 Contar vos he primero          de commo la perdieron
nuestros antecessores,          en qual coita visquieron;
commo omnes deserdados          fuidos andodieron;
¡essa rabia llevaron          que ende non morieron!

4 Muchas coitas passaron          nuestros anteçessores,
muchos malos espantos,          muchos malos sabores,
sufrien frio e fanbre          e muchos amargores:
estos viçios d'agora          estonz eran dolores.

5 En tanto, desde tienpo          ir vos he yo contando
commo fueron la tierra          perdiendo e cobrando,
. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
fasta que todas fueron          al conde don Fernando.

6 Commo es mucho luenga          desde el tienpo antigo
commo se dio la tierra          al buen rey don Rodrigo,
commo la ovo a ganar          el mortal enemigo:
de grand honor que era          torno l' pobre mendigo.

7 Esto fizo Mafomat,          de la mala creençia,
. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
predico por su boca          mucha mala sentençia.

8 Desque ovo Mafomat          a todos predicados,
avien los coraçones          las gentes demudados,
. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
e la muerte de Cristus          avian la olvidado.

9 Desque los españones          a Cristus conosçieron,
desque en la su ley          bautismo resçibieron,
nunca en otra ley          tornar se non quisieron,
mas por guarda d'aquesto          muchos males sufrieron.

10 Esta ley de los santos          que oyeron predicada,
por ella la su sangre          ovieron derramada,
apostoles e martires,          esta santa mesnada,
fueron por la verdat          metidos a espada.

11 Fueron las santas virgines          en este afirmamiento:
de varon non quisieron          ningun ayuntamiento,
de los viçios del mundo          non ovieron talento:
vençieron por aquesto          al bestion mascariento.

12 Los primeros profetas          esto profetizaron,
los santos confessores          esta ley predicaron,
ca en los otros dioses          verdat nunca fallaron;
San Juan lo afirmo          quando l'descabeçaron.

13 Muchos reyes e condes          e muchas potestades,
papas e arçobispos,          obispos e abades,
por esta ley murieron,          esto bien lo creades,
         por ende han en los çielos          todas sus heredades.




ArribaAbajo- II -

Historia de los reyes godos




14Tornemos nos al curso,          nuestra razon sigamos,
tornemos en España          a do lo començamos.
Commo el escripto diz,          nos assi lo fablamos
de los reyes primeros          que godos los llamamos.

15 Venieron estos godos          de partes de oriente
Cristus los enbio,          esta gent' conbatiente;
del linax de Magog          vino aquesta gente;
conquirieron el mundo,          esto sin fallimiente.

16Non fueron estos godos          de comienço cristianos,
nin de judios d'Egipto,          nin de ley de paganos;
antes fueron gentiles,          unos pueblos loçanos,
eran por en batalla          pueblos muy venturados.

17 Toda tierra de Roma          vinieron la avastando,
a los unos prendiendo,          a los otros matando;
. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .

18 Passaron a España          con el su grand poder
. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
era en este tienpo          el papa Alexandrer.

19 Escogieron a España          toda de mar a mar:
nin villa nin castiello          no s' les pudo anparar,
Africa e Turonia          ovieron por mandar.
Omnes fueron arteros,          Dios los quiso guiar.

20 Fueron de Sancti Spiritus          los godos espirados,
los malos argumentos          todos fueron fallados:
conosçieron que eran          los idolos pecados,
quantos creyan por ellos          eran mal engañados.

21 Demandaron maestros          por fazer se entender
en la fe de don Cristus          que avian de creer;
los maestros, sepades,          fueron muy volunter,
fizieron les la fe          toda bien entender.

22 Dixieron los maestros:          «Todo esto non val nada:
bautizados non sodes          en el agua sagrada,
la qual culpa e error          erejia es llamada;
el alma de pecados          sera luego lavada.»

23 Rescibieron los godos          el agua a bautismo,
fueron luz e estrella          de todo el cristianismo;
alçaron cristiandat,          baxaron paganismo:
el conde don Fernando          fizo aquesto mismo.

24 . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
que fue muy leal miente          de sus omnes servido;
fueron de todo el mundo          pueblo muy escogido:
quanto el mundo durare          non cadran en olvido.

25 Quando los reyes godos          deste mundo passaron,
fueron se a los çielos,          grand reino eredaron;
alçaron luego rey          los pueblos que quedaron,
commo diz la escritura,          don Cindus le llamaron.

26 Quando reino don Çindus,          un buen guerreador,
era San Eugenio          d'españones pastor,
en Toledo morava          el santo confessor,
Ysidro en Sevilla,          arçobispo e señor.

27 Fino se el rey don Çindus,          un natural señor,
a España e Africa          ovo en su valor;
dio les pastor muy bueno          luego el Criador:
rey Vanba vino luego,          que fue tal o mejor.

28 Vanba aqueste rey,          cornmo avedes oido,
venia de los godos,          pueblo muy escojido;
por que el non reinasse,          andava ascondido:
nonbre se puso Vanba          por non ser conosçido.

29 Buscando l' por España          lo ovieron de fallar,
fizieron le por fuerça          esse reino tomar.
Bien sabie que con yervas          lo avian de matar,
por tanto de su grado          el non quirie reinar

30 Rey fue muy derechero          e de muy grand natura,
muy franco e muy ardit          e de muy grand mesura,
leal e verdadero,          e de muy grand ventura:
aquel que l' dio la muerte          no l' falesca rencura.

31 Partio todas las tierras,          ayunto los bispados
. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
estableçidos fueron          lugares señalados,
cornmo fuessen los terminos          a ellos sojuzgados.

32 Fueron todas las cosas          Puestas en buen estado,
pesava con su vida          muy fuerte al pecado;
dio l'yervas e murio          rey Vanba aponçoñado:
en paraiso sea          tan buen rey eredado.

33 Reino despues un rey,          Egica fue llamado,
dos años, que non mas,          visquio en el reinado;
a cabo de dos años          del sieglo fue sacado:
non peso al su pueblo,          que fue malo provado.

34 Quando fino Egica,          a poca de sazon,
finco en Vautiçanos          toda la su region;
del linax fue de godos,          poderoso varon,
omne de grand esfuerço          e de grand coraçon.

35 Fino se Vautiçanos,          reino rey don Rodrigo:
avien en el los moros          un mortal enemigo;
era de los cristianos          sonbra e grand abrigo;
por culpa en que era,          non le era Dios amigo.

36 Este fue d'allend mar          de grand parte señor,
gano los Montes Claros          el buen guerreador,
. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
commo perdio la tierra,          esto es grand dolor.

37 Era estonce España          toda d'una creençia,
al Fijo de la Virgen          fazian obediençia,
pesava al diablo          con tanta reverencia
non avia entre ellos          envidia nin entençia.

38 Estavan las iglesias          todas bien ordenadas,
de olio e de çera          estavan abastadas,
los diezmos e premiençias          leal miente eran dadas,
eran todas las gentes          en la fe arraigadas.

39 Vesquien de su lazerio          todos los labradores;
las grandes potestades          non eran rovadores,
guardavan bien sus pueblos          com' leales señores,
vesquien de sus derechos          los grandes e menores.

40 Estava la fazienda          toda en igual estado,
avie con este bien          grand pesar el pecado:
revolvio atal cosa          el mal aventurado:
el gozo que avia          en llanto fue tornado.

41 Fijos de Vautioçanos          non devieran nasçer,
que essos començaron          traiçion a fazer:
volvio lo el diablo,          metio y su poder:
esto fue el escomienço          de España perder.

42 El conde don Yllan,          commo avedes oido,
commo ovo por las parias          a Marruecos troçido;
ovo en este comedio          tal cosa conteçido
por que ovo el reino          ser todo destruido.

43 Fizo le la grand ira          traicion volver:
fabló con Vusarvan,          que avia grand poder.
Dixo commo podria          cristianos confonder,
no s' podrie nulla guisa          España defender.

44 Dixo aquestas oras          el conde don Yllan:
«Digo te yo verdat,          amigo Vusarvan:
si non te do España,          non coma yo mas pan,
si non, de mi non fies          mas que si fuesse can.»

45 Dixo l': «Trespassare          mucho aina la mar,
fare al rey Rodrigo          sus caveros juntar,
fer les he todas armas          en el fuego quemar,
por que despues non ayan          con que se manparar.

46 Quando esto ovier fecho          sabras de mi mandado:
travessaras el mar          con todo tu fonsado.
Commo sera el pueblo          todo bien segurado,
refez miente podras          conquerir el reinado.»

47 Despidio s' de los moros,          luego passo la mar,
. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
deviera se el mesquino          con sus manos matar,
pues que en la mar irada          non se pudo afogar.

48 Fue luego pora el rey          qual ora fue passado:
«Omillo m' -dixo- rey,          el mi señor onrado;
recabde tu mensaje          e cunpli tu mandado:
evas aqui las parias          por que oviste enbiado.»

49 Reçibio lo muy bien          el buen rey don Rodrigo,
tomo lo por la mano          e asento lo consigo.
Diz: «¿Commo vos ha ido,          el mi leal amigo,
d'aquello por que fustes,          si es paja o es trigo?»

50 «-Señor, si tu quisieres          mi consejo tomar,
¡grado a Dios del çielo,          que te fizo reinar!,
nin moro nin cristiano          no t' puede contrallar:
las armas, ¿que las quieres?,          pues non as pelear.

51 Manda por todo el reino          las armas desatar,
d'ellas fagan açadas          pora viñas labrar,
e d'ellas fagan rejas          pora panes senbrar,
cavallos e roçines          todos fagan arar.

52 Todos labren por pan,          peones e caveros,
sienbren cuestas e valles,          e todos los oteros,
enriquescan tus reinos          de pan e de dineros,
ca non has contra quien          poner otros fronteros.

53 Mas todos los varones          a sus tierras se vayan,
ningunas armaduras          defiende que non trayan;
si esto non fizieren,          en la tu ira cayan;
si non con las que aren,          otras bestias non ayan.

54 Non has a los caveros          por que les dar soldadas:
labren sus eredades,          vivan en sus posadas,
con mulas e cavallos          fagan grandes aradas:
que esso han mester ellos,          que non otras espadas.»

55 Quando ovo acabada          el conde su razon
-mejor non la dixeran          quantos en mundo son-,
. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .

56 Enbio el rey don Rodrigo          luego sus mensajeros
. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .

57 Era la corte toda          en uno ayuntada:
Aragon e Navarra,          buena tierra provada,
Leon e Portogal,          Castiella la preçiada,
non seria en el mundo          tal provinçia fallada.

58 Quando vio don Rodrigo          que tenia sazon,
ante toda la corte          començo su razon:
«Oit me, cavalleros,          si Cristus vos perdon',
pora aver la lid          non tenemos sazon.

59 Graçias a Dios del çielo          que lo quiso fazer,
en aquesto le avemos          mucho que gradeçer,
por que es toda España          en el nuestro poder,
mal grado a los moros,          que la solien tener.

60 Avemos nos en Africa          una buena partida,
parias nos dan por ella          la gente descreida,
mucho oro e mucha plata,          mucha llena medida.
bien somos ya seguros          todos d'essa partida.

61 El conde, cavalleros,          las pazes a firmadas,
e por estos çient años          las parias recabdadas:
pueden vevir las gentes          todas bien seguradas,
non avran ningun miedo,          vivran en sus posadas.

62 Pues que todos avemos          tales seguridades,
han vos a dar carrera          por que en paz vivades,
peones e caveros          e todas potestades,
que viva cada uno          en las sus eredades.

63 Lorigas, capellinas          e todas brafoneras,
las lanças e cochiellas          e fierros e espalderas,
espadas e ballestas          e asconas monteras,
metet las en el fuego,          fazet grandes fogueras.

64 Faredes d'ellas fierros,          e de sus guarneçiones
dellas fagan açadas,          picos e açadones,
destralejas e fachas,          segures e fachones,
estas cosas atales          con que labren peones.

65 Por aquesta carrera          avremos pan assaz;
los grandes e los chicos,          fasta el menor rapaz,
vivran por esta guisa          seguros e en paz;
quiero que esto sea,          si a vos otros plaz.

66 Aquesto que yo mando          sea luego conplido,
assi es commo quiero          yo que sea tenido:
aquel que armas traxiere          e le fuere sabido,
fagan le lo que fazen          al traidor enemigo.

67 Todo aquel que quisiere          salir de mi mandado,
si en toda España fuere          después d'esto fallado,
mando que luego sea          su cuerpo justiçiado,
e que l' den tal justiçia          commo a traidor provado.»

68 Fue fecha la barata          atal commo entendedes,
volvio lo el diablo,          que tiende tales redes,
trastorno el çimiento          cayeron las paredes:
lo que estonçe perdio se,          cobrar vos lo podedes.

69 Tenien lo a grand bien          los pueblos labradores
non sabien la traiçion          los malos pecadores;
los que eran entendidos          e bien entendedores
dezien: «¡Mal sieglo ayan          tales consejadores!»

70 Ovieron a fer todo          lo que el rey les mandava,
quien las armas tenia          luego las desatava:
el diablo antiguo          en esto s'trabajava,
por fer mal a cristianos,          nunca en al andava.




ArribaAbajo- III -

La invasión musulmana





La entrada

71 Quando fueron las armas          desfechas e quemadas,
fueron aquestas nuevas          a Marruecos passadas;
las gentes africanas          fueron luego juntadas,
al puerto de la mar          fueron luego llegadas.

72 Todos muy bien guisados          por a España passar,
quando fueron juntados          passaron allend mar;
arrivaron al puerto          que dizen Gibraltar:
non podrie ningun omne          quantos eran asmar.

73 Todos estos paganos,          que Africa mandavan,
contra los de Oropa          despechosos estavan,
. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
entraron en la tierra          do entrar non cuidavan.

74 Llegaron a Sevilla          la gente renegada,
essa cibdat nin otras          non se les fizo nada;
era de mala guisa          la rueda trastornada,
la cautiva d'España          era mal quebrantada.

75 El buen rey don Rodrigo,          a quien avie contido,
mando por todo el reino          andar el apellido:
el que con el non fuesse          ante del mes conplido,
el aver e el cuerpo          tovies' lo por perdido.

76 Las gentes quando oyeron          pregones aquexados,
que d'averes e cuerpos          eran mal menazados,
non eran y ningunos          pora fincar osados:
fueron ante del tienpo          con el rey ayuntados.


La batalla decisiva

77 Quando ovo el rey Rodrigo          sus poderes juntados
-era poder sin guisa,          mas todos desarmados-,
lidiar fueron con moros,          lavaron sus pecados,
ca fue de los profetas          esto profetizado.

78 Tenie el rey don Rodrigo          sienpre la delantera,
salio contra los moros,          tovo les la carrera:
ayunto se en el canpo          que dizen Sangonera,
çerca de Guadiana          en que ha su ribera.

79 Fueron d'amas las partes          los golpes avivados,
eran pora lidiar          todos escalentados:
fueron de la primera          los moros arrancados,
cojieron se con todo          essora los cruzados.

80 Era la cosa puesta          e de Dios otorgada
que serien los de España          metidos a espada:
a los dueños primeros          les seria tomada.
Tornaron en el canpo          ellos otra vegada.

81 Cuidaran los cristianos          ser bien asegurados
que avian a los moros          en el canpo arrancados;
fueron se los paganos          essas oras tornados,
si non por quien non ayan          perdon de sus pecados.

82 Otro dia mañana,          los pueblos descreidos
todos fueron en canpo          de sus armas guarnidos,
tañiendo añafiles          e dando alaridos:
las tierras e los çielos          semejavan movidos.

83 Volvieron essas oras          un torneo parado,
començaron el fecho          do lo avian dexado:
morieron los cristianos          todos, ¡ay, mal pecado!;
del buen rey essas oras          non sopieron mandado.

84 En Viseo fallaron          despues la sepultura
do yazia el rey muerto,          con aquesta escritura:
«Aqui yaz don Rodrigo,          un rey de grand natura,
el que perdio la tierra          por su desaventura.»

85 Fueron, commo oyestes,          de los moros rancados:
muchos eran los muertos,          muchos los cativados;
fuien los que fincaron          maldiziendo sus fados;
fueron por todo el mundo          luego estos mandados.

86 Pero, con todo esto,          buen consejo prendieron:
tomaron las reliquias          quantas tomar podieron,
alçaron se en Castiella,          assi se defendieron,
los de las otras tierras          por espadas murieron.

87 Era Castiella Vieja          un puerto bien çerrado,
non avie mas entrada          de un solo forado,
tovieron castellanos          el puerto bien guardado,
por end' de toda España          esse ovo fincado.

88 Fincaron las Asturias,          un pequeño lugar
con valles e montañas          que son çerca la mar;
non podieron los moros          por los puertos passar
e ovieron, por tanto,          las Asturias fincar.

89 España la gentil          fue luego destruida,
eran señores d'ella          la gente descreida;
los cristianos mesquinos          avien muy mala vida,
nunca fue en cristianos          tan grand cuita venida.

90 Dentro en las iglesias          fazian establias,
fazien en los altares          muchas fieras follias,
rovavan los tesoros          de las sacristanias,
lloravan los cristianos          las noches e los dias.

91 Quiero vos dezir cosa          que fizo retraer:
prendien a los cristianos,          mandavan los cozer,
fazian semejante          que los ivan comer
por tal que les podiessen          mayor miedo meter.

92 Tenian otros presos,          dexavan los foir
por que veien las penas          a los otros sofrir,
avian por do ivan          las nuevas a dezir
. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .

93 Dezian e afirmavan          que los vieran cozer,
cozian e asavan          omnes pora comer;
quantos que lo oian          ivan se a perder,
non sabien, con grand miedo,          adonde se asconder.

94 Assi ivan foyendo          de las gentes estrañas
. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
murian de grand fanbre          todos por las montañas,
non diez, veinte nin treinta,          mas muchas de conpañas.

95 Perdieron muchos d'ellos          con miedo los sentidos,
matavan a las madres,          en braços a sus fijos,
no s' podien dar consejo          mugeres nin maridos,
avian, con grand miedo,          muchos enloqueçidos.

96 E los omnes mesquinos          que estavan alçados
del grand bien que ovieron          estavan muy menguados:
querian mas ser muertos          o yacer soterrados
que non vesquir tal vida,          fanbrientos e lazrados.

97 Los omnes d'otro tienpo          que fueran segurados,
veian se de nuevo          en la tierra tornados:
comien el paneziello          de sus fijos amados,
los pobres eran ricos          e los ricos menguados.

98 Dezien los malfadados:          «En mal ora nasçimos;
diera nos Dios España,          guardar la non sopimos;
si en grand coita somos,          nos bien lo meresçimos,
por nuestro mal sentido          en grand yerro caimos.

99 Si nos atales fuessemos          commo nuestros parientes,
non avrian poder          aquestas malas gentes;
ellos fueron muy buenos,          e nos menos valientes,
traen nos commo lobos          a corderos rezientes.

100 Nos a Dios falesçiendo,          ha nos el falesçido,
lo que otros ganaron,          hemos lo nos perdido;
partiendo nos de Dios,          ha se de nos partido,
todo el bien de los godos          por end es confondido.»

101 Diera Dios essas oras          grand poder al pecado,
fasta allende del puerto          todo fuera astragado;
semeja fiera cosa,          mas diz lo el ditado,
a San Martin de Torres          ovieron allegado.

102 Visquieron castellanos          grand tienpo mala vida
en tierra muy angosta,          de viandas muy fallida,
lazrados muy grand tienpo          a la mayor medida;
vien se en muy grand miedo          con la gent' descreida.

103 En todas estas coitas,          pero que malandantes,
en la merçet de Cristus          eran enfiuzantes,
que les avrie merçed          contra non bautizantes:
«Val nos, Señor, -dixeron-          ond' seamos cobrantes.»

104 Avian en todo esto          a Almançor a dar
çien donzellas fermosas          que fuessen por casar;
avien las por Castiella          cada una a buscar,
avien lo de cunplir,          pero con grand pesar.

105 Duro les esta coita          muy fiera tenporada;
los cristianos mesquinos,          conpaña muy lazrada,
dezien: «Señor, nos vala          la tu merçed sagrada,
ca valiste a San Pedro          dentro en la mar irada.

106 Señor, que con los sabios          valiste a Catalina,
e de muerte libreste          a Ester la reina,
e del dragon libreste          a la virgen Marina,
tu da a nuestras llagas          conorte e medeçina.

107 Señor, tu que libreste          a Davit del leon,
mateste al Filesteo,          un sobervio varon,
quiteste a los jodios          del rey de Babilon,
saca nos e libra nos          de tal cruel presion.

108 Tu que librest' Susana          de los falsos varones,
saqueste a Daniel          de entre los leones,
libreste a San Matheo          de los fieros dragones,
libra nos tu, Señor,          d'aquestas tentaciones.

109 Libreste a los tres niños          de los fuegos ardientes,
quando los y metieron          los pueblos descreyentes;
cantaran en el forno          cantos muy convenientes,
otra vez los libreste          de bocas de serpientes.

110 San Juan Evangelista          ante muchos varones,
-yazien ante el muertos          de yerbas dos ladrones-,
vevio el muy grand vaso          d'essos mismos ponçones:
mayor mal no l' fezieron          que si comies' piñones.

111 Tu que assi podiste          a las yerbas toller,
que non pudieron daño          ninguno le fazer,
Señor, por tu mesura,          deves nos acorrer,
ca en ti nos yaze todo,          levantar o caer.

112 Señor, tu que quesiste          del çielo desçender,
en seno de la Virgen          carne vera prender,
cara mient nos compreste,          al nuestro entender:
non nos quieras dexar          agora assi perder.

113 Somos mucho errados          e contra ti pecamos,
pero cristianos somos          e la tu ley guardamos;
el tu nonbre tenemos,          por tuyos nos llamamos,
tu merçed atendemos,          otra non esperamos.»

114 Duraron esta vida          al Criador rogando,
de llorar de sus ojos          nunca se escapando,
sienpre dias e noches          su cuita recontando;
oyo les Jesucrito          a quien estan llamando.


La solución: guerra sin tregua

115 Dixo les por el angel          que a Pelayo buscassen,
que le alçassen por rey          e que a el catassen,
en manparar la tierra          todos les ayudassen,
ca el les darie ayuda          por que la anparassen.

116 Buscaron a Pelayo          commo les fue mandado,
fallaron lo en cueva          fanbriento e lazrado,
besaron le las manos          e dieron le el reignado:
ovo lo resçebir,          pero non de su grado.

117 Resçibio el reinado,          mas a muy grand amidos,
tovieron se con el          los pueblos por guaridos;
sopieron estas nuevas          los pueblos descreidos,
pora venir sobre ellos          todos fueron movidos.

118 Do sopieron que era          venieron lo a buscar,
començaron le luego          la peña de lidiar;
alli quiso don Cristo          grand milagro mostrar,
bien creo que lo oyestes          alguna vez contar.

119 Saetas e quadriellos          quantas al rey tiravan,
a el nin a sus gentes          ningunas non llegavan,
tan iradas commo ivan,          tan iradas tornavan,
si non a ellos mismos          a otros non matavan.

120 Quando vieron los moros          atan fiera fazaña,
que sus armas matavan          a su misma conpaña,
desçercaron la cueva,          salieron de montaña:
tenien que les avia          el Criador grand saña.

121 Este rey don Pelayo,          siervo del Criador,
guardo tan bien la tierra          que non pudo mejor;
fueron assi perdiendo          cristianos el dolor
pero que non perdiessen          miedo de Almançor.

122 Fino el rey Pelayo,          Cristo le aya perdon
reigno su fijo Vavila,          que fue muy mal varon:
quiso Dios que mandasse          poco la su region,
ca visco rey un año          e mas poca sazon.

123 Fija de don Pelayo,          dueña muy enseñada,
con señor de Cantabria          ovieron la cassada;
dixeron le Alfonso,          una lança dudada,
gano muy fiera tierra          toda con su espada.

124 Este gano a Viseo,          que es en Portogal,
despues gano a Bragana,          reino arçobispal,
Astorga e Çamora,          Salamanca otro tal,
gano despues Amaya,          que es un alto poyal.

125 Murio este rey Alfonso,          señor aventurado,
sea en paraiso          tan buen rey eredado;
reigno su fijo Fabia,          que fue malo provado,
quiso Dios que visquiesse          poco en el reignado.

126 Despues reigno Alfonso,          un rey de grand valor,
el Casto que dixeron,          siervo del Criador;
visquieron en su tienpo          en paz e en sabor,
este fizo la iglesia          que s' diz San Salvador.


Batalla de Roncesvalles

127 Hemos esta razon          por fuerça d'alongar,
quiero en el rey Carlos          este cuento tornar;
ovo al rey Alfonso          mandado de enbiar
que venie en España          pora gela ganar.

128 Enbio el rey Alfonso          al rey Carlos mandado
que en ser atributado          non era acordado,
por dar parias por el          non queria el reignado,
serie llamado torpe          en fer atal mercado.

129 Dixo que mas queria          commo estava estar,
que el reigno d'España