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    Buenos Aires desde setenta años atrás
     José Antonio Wilde
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Notas

1.       Sobre este punto se ha suscitado una discusión histórica en que han tomado parte los señores Lamas, Trelles, Domínguez, Fregeiro y otros.

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2.       En los momentos en que esto escribimos, vemos por los Diarios que el presidente de la Municipalidad inspecciona los empedrados; y que ha ordenado cambiar el de la calle de la Piedad, entre 25 de Mayo y Reconquista: componer la calle Balcarce, el callejón de Santo Domingo y empedrar la callo de Córdoba hasta el Hospital nuevo.

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3.       El número de casas en la ciudad de Buenos Aires, no bajaba en 1879 de 35.000.

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4.       El señor Bevans era ingeniero civil, y por sus modales y su traje de Cuacaro, a cuya secta pertenecía también su esposa, formaba notable contraste con su lujoso colega, que vestía uniforme y transitaba las calles a caballo con su ordenanza.

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5.       El primer horno de ladrillo fue fundado por don José Martínez de Salazar, para construir el Fuerte y el segundo por Ascona para reedificar la Catedral, por los años 1675 o 76.

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6.       En el terreno que hoy ocupa el Teatro de Colón, tuvo su residencia el general Juan de Garay.

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7.       Esta calle en otros tiempos se llamó Calle del Fuerte.

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8.       Se dio principio a este edificio por los jesuitas a mediados del siglo XVII.

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9.       Hemos leído recientemente en un diario lo siguiente:

     «Juan Pegassano ha solicitado de la Municipalidad el permiso para poder expender artículos de juguetería en una bandola ambulante, frente al muelle, que se levantará al llegar la noche. Si Pegassano obtiene la licencia, no hay dada que otros le seguirán; no sera extraño, pues, que después de más de medio siglo volvamos a tener bandolas en Buenos Aires.

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10.       En el tomo 7.º de la Revista de Buenos Aires, dice el doctor Juan M. Gutiérrez en la pág. 24, en su Memoria de Vértiz: -«La casa de comedias se construyó bajo un humildísimo techo de paja en la Ranchería, donde existe hoy el mercado principal; pertenecía primitivamente a los PP. de Jesús y lugar de depósito de los frutos y productos de sus misiones. Esta casa se incendió en la noche del 16 de agosto de 1792, con uno de los cohetes disparados en el atrio de la iglesia de San Juan Bautista del convento de Capuchinas, cuya colocación se celebraba. Algunos comentarios piadosos debieron hacer las madres y sus capellanes sobre aquel fuego del Cielo que reducía a cenizas la casa del error y de los placeres mundanos.»

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11.       El Teatro Argentino fue propiedad del señor don José Olaguer Feliú, siendo el terreno del señor Almagro, circunstancia que produjo un largo y ruidoso pleito que ignoramos cómo terminó. Otro tanto sucedió con el de la Victoria entre el señor Plaza Montero, empresario, y el señor Rivero, dueño del terreno.

El teatro «La Alegría» se abrió creemos que a mediados de 1870.

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12.       Don Pepe era el encargado del cuidado de la Cazuela y se había hecho un personaje célebre.

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13.       El caballero inglés a que alude Mr. Love, es don Santiago Wilde.

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14.       Este trabajo también fue presentado al teatro por don Santiago Wilde, pero es evidente que el público no estaba preparado ni se había aún creado el gusto para esa clase de recreaciones instructivas.

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15.       Esta idea se halla corroborada por los señores M. G. y E. T. Mulhall en su Handbook of the River Plate, que dicen trae su nombre de don Isidro Lorea, quien fue muerto con su esposa, en la defensa de esa parte de la ciudad contra las tropas de Whitelocke.

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16.       Allí estuvo el mercado de esclavos establecido en 1702.

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17.       Letters on South America.

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18.       Exposición Rural en septiembre de 1878.

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19.       La omisión (sin duda por falta de datos), hecha por los señores Mulhall en su obra, de don Santiago Wilde, nuestro padre, nos obliga con mayor razón a recordarlo en este libro, como uno de los residentes ingleses que prestaron sus servicios al país, haciéndose voluntariamente y por amor a él, ciudadano argentino.

     Se nos disimulará que, entre otros, nos ocupemos más adelante de él, como un acto de justicia.

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20.       En 1778 don Pedro Ceballos, primer Virrey de Buenos Aires, hizo levantar un censo que dio 37.679 habitantes, 24.205 de la ciudad y 12.925 de la campaña; siendo 549 miembros de las comunidades religiosas. Se cree, sin embargo que por las dificultades que ofrecía el levantar un padrón exacto, pues que, por temor, se esquivaban especialmente los habitantes de la campaña, la población podía reputarse en 50.000 almas.

     En 1800, Azara da 71.668 -40.000 por la ciudad y 31.668 por la campaña-. En 1824, como ya lo hemos dicho, la población de la Provincia, se reputaba de 200.000 habitantes.

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21.       Por lo menos, allí lo conocimos muchos años después; ignoramos si antes estuvo en otra parte de la ciudad.

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22.       Hoy no podemos decir otro tanto. ¿Qué es lo que en nuestro país no paga fuertes, enormes impuestos?

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23.       Según un cuadro publicado en la Revista de Buenos Aires en los tomos XIV y XV, de las medidas dictadas en el siglo pasado para la higiene del Municipio, la nivelación de las calles había sido emprendida en la parte del Sud, por don Claudio de Saa y Faría en 1870; pero suspendió este trabajo por no tener carácter oficial.

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24.       Buenos Aires and Argentine gleanings. 1866.

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25.       Drioux, Historia Moderna.

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26.       Este documento está en papel sellado.

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27.       Bebían en abundancia la chicha, bebida que se hacía del maíz; parece que este brebaje los atontaba.

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28.       Nos han dicho que aún existe una de estas asociaciones, inmediata a la plaza General Lavalle, pero que sus miembros se reúnen muy rara vez.

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29.       También un gallego se eclipsó con el importe de la venta de dos fincas de la Hermandad de San Benito.

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30.       Parece que una prohibición reciente de la Municipalidad, de continuarse el lavado en los conventillos, llevará al río nada menos que 2.000 mujeres, que agregadas a las que actualmente lavan allí, hará un numero de 5.000.

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31.       Según datos que tomamos de la Guía de Forasteros, publicada en 1854 por don Antonio Pillado, hasta el año 1747, no hubo establecimiento de Correos en Buenos Aires ni en todo el Tucumán, no obstante, el mucho comercio que tenía aquella ciudad con todas las provincias y Reino de Chile y parte del Perú. Los comerciantes despachaban correos a su costa, según las necesidades, de que se aprovechaban algunos vecinos, pero por lo general, hacían sus viajes en carretas hasta Jujuy y Mendoza, volviendo las respuestas muy tarde o nunca.

     El primero que promovió correos fijos, a fines del año 1747 o principios de 1748, fue don Domingo de Basabilbaso, siendo gobernador de esta provincia el señor Andonaegui, mariscal de campo y natural de Canarias.

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32.       En época más remota, el de más auge era el de los Tres Reyes, en la calle del Fuerte, hoy 25 de Mayo.

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33.       Antes de esto, la comunidad inglesa celebró la victoria de Maipú, dando, al regreso del general San Martín, un espléndido baile en casa del señor Sarratea, ocupada entonces por el señor Brittain.

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34.       Revista de Buenos Aires.

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35.       Esta práctica se mandó suspender recién, en tiempo de Rivadavia.

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36.       De esta memoria nos ocuparemos más adelante.

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37.       Bajo la presidencia del señor Sarmiento, los señores Nóber y Payne solicitaron del Gobierno Nacional el permiso de construir en la ribera un establecimiento de baños y escuela de natación.

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38.       Llamábanse galletas y consistían en nudos hechos en la ropa húmeda, muy difíciles de desatar.

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39.       Debemos hacer notar lo que tal vez causa sorpresa a algunos, y es que, siendo los franceses los primeros en las modas, nuestras primeras modistas aquí hayan sido inglesas. Entre ellas había una mistress Hill, que tuvo por muchos años su taller en la calle hoy Santa Rosa, en la acera del Colegio.

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40.       Estos avisos son tomados de la Gaceta de Buenos Aires, 1817.

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41.       En aquellos tiempos como se ve, todo se hacía temprano; no principiaban los conciertos a las diez de la noche.

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42.       Ellos no usaban el traje que acabamos de indicar.

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