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Notas490. «Captivus (Fabius Maximus) ab Hannibale interposita pactione nummorum receperat, qui cum a senatu non praestarentur, misso in urbem filio, fundum quem unicum possidebat vendidit, ejusque pretium Hannibale protinus numeravit». (Val. Max. L. IV, cap. 8). 491. La hermenéutica, o arte de interpretar, es propiamente una parte de la lógica. Ha parecido conveniente dar aquí una ligera idea de la hermenéutica legal, imitando el ejemplo de Vattel y otros publicistas, y para llenar el vacío que presentan en este punto los tratados de lógica que hoy día tienen más boga en las escuelas. Hemos seguido a Vattel: L. II, cap. 17. 492. Minime sunt mutanda quae interpretationem certam semper habuerunt: L. 2, D. De Legibus. 493. Veteribus placuit pactionem obscuram vel ambiguam venditori et qui locavit nocere, in quorum fuit potestate legem apertius conscribere: L. 39, D. De Pactis. 494. Fere secundum promissorem interpretamur, quia stipulatori liberum fuit verba late concipere, nec rursus ferandus promissor, si ejus intererit de certis potius vasis aut hominibus actum: L. 99, D. De Verborum Obligat. 495. In conventionibus contrahentium voluntatem potius quam verba spectari placuit: L. 219, D. De Verborum Signific. 496. Incivile est, nisi tota lege perspecta, una aliqua particula ejus proposita, judicare et respondere: L. 24, De Legibus. 497. Quoties idem sermo duas sententias exprimit, potissimum accipigerendae aptior: L. 67, De Diversis Regulis Juris. 498. No debemos separarnos sin muy graves motivos del sentido natural de la frase. Extranjeros artesanos y católicos ofrece naturalmente un sentido copulativo; de otro modo la expresión propia y obvia hubiera sido extranjeros artesanos o católicos. Si se concediese cierto privilegio a las mercaderías británicas y conducidas en buques británicos se supondría la coexistencia de las dos condiciones: si sólo se tratase de una de ellas, según el genio de nuestra lengua, se diría: las mercaderías británicas y las conducidas en buques británicos, o bien, las mercaderías británicas o conducidas en buques británicos. 499. Esta es una regla que debe sólo aplicarse a casos extremos; de otro modo abriría puerta a cavilaciones y pretextos para eludir lo pactado.
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