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Notas520. Sea que el pasavante se dé a un súbdito para comerciar con el enemigo, o a un amigo para comerciar con los súbditos, debe ser otorgado por el gobierno supremo, o por una autoridad a quien éste haya delegado expresamente la facultad de otorgarlo, o que la tenga por su naturaleza. Un cónsul no la tendría. Un almirante podría suspender el ejercicio de los derechos de guerra por las naves que manda actualmente; pero no podría conceder un pasavante para más allá de los límites de su estación o apostadero. v. el caso de la Hope, Dodson's Reports, L. I, pág. 226, y Wheaton's Elements, P. IV, ch. 3, § 13. 521. Se ha compendiado la doctrina de Vattel, liv. III, ch. 15. 522. Kent: P. I, lect. 5. 523. Vattel: III, ch. 8. 524. Vattel: ib. 525. Vattel: ib. Schmalz: L. VI, ch. 3. 526. En éste y los siguientes artículos del presente capítulo, se ha seguido principalmente a Vattel: L. III, ch. 8; a Schmalz: L. VI, ch. 3; y a Wheaton: P. 1, ch. 2, §§ 2, 2, 3, 4. 527. Rutherforth, L. II, ch. 9, § 15. 528. Vattel: L. III, ch. 17, § 285. 529. En este capítulo se ha seguido principalmente a Vattel: L. ch. 9, § 14.
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