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Notas450. «Valdés y Romero tuvieron su imprenta en la plaza de Santo Domingo, y el uno debió suceder al otro, pues los tipos son los mismos».-Rivera, obra citada. 451. Desde esos días, en efecto, desaparece de las portadas el nombre de la viuda de Romero y es reemplazado por el de Rodríguez. Santoscoy, en su último artículo citado, asegura que la imprenta de doña Petra fue comprada, «al parecer», por cuenta del Hospicio, en sociedad con José Osorio Santos, cuya compañía cesó en fines de octubre de 1831. Pero no dice una palabra de Rodríguez. ¿No sería éste quien la adquirió de la viuda, para venderla en seguida al Hospicio? Porque por nuestra parte dudamos mucho de que Rodríguez llevase otro taller a Guadalajara, tanto más si se considera que la falta del nombre de aquella impresora en las portadas coincide con la aparición del de Rodríguez. De los libros impresos por éste, sin duda el más notable bajo el punto de vista tipográfico, es el de las Exequias, de don Juan Cruz Cabañas y Crespo, que salió a luz en 1825, en un volumen en folio. Doña Petra Manjarrés se embarcó para España en 1828 (fines de marzo). Carta inédita de don Manuel Arenal a don José María de la Campa, datada en Jalapa, en la que le dice (16 de aquel mes): «en esta se hallan Quevedo y doña Petra, la impresora, con sus familias, que también se embarcan a últimos de éste». La buena amistad que le ligó al P. Parra durante los últimos años de su permanencia en Guadalajara, se debían a que eran compadres. Véanse las páginas 62 y 63 del tomo II de las Correcciones y adiciones, de Alamán.
452. Bachiller y Morales, Apuntes para la historia de las letras y de la instrucción pública de la Isla de Cuba, t. II, p. 9. 453. Impresa en Nueva York en 1853. 454. Bachiller, obra citada, t. III, pp. 116-117. 455. No pudimos encontrar esa carta en el Archivo de Indias, y sí sólo el extracto. 456. Valdés, Historia de Cuba, p. 471. 457. Se ha repetido por todos los autores que se han ocupado de la Imprenta de La Estrella del Sur que su propietario era un Mr. Bradford. Este no puede ser otro que T. Bradford, el ayudante del Estado Mayor General del Ejército inglés, que en ese carácter firmó la orden del día del 4 de febrero de 1807, después de la toma de Montevideo, que ha sido publicada en las páginas 23-45 de un libro anónimo impreso en Londres en 1807 con el título de A narrative of the operations of a small british force, etc., sin nombre de autor. En realidad, Bradford sólo fue el redactor de aquel periódico, pero de ninguna manera el industrial dueño de la Imprenta por la que se daba a luz, circunstancia que se habría avenido muy mal con el alto puesto que ocupaba en el ejército. 458. El detalle de la factura, gastos de transporte a Buenos Aires, etc., puede consultarse entre los documentos que se insertan en la tercera parte de este obra. (El autor se refiere a su Historia y bibliografía de la imprenta en el antiguo virreinato del Río de la Plata, La Plata, 1892. -N. del E.). 459. Véase: J. T. Medina, Historia y bibliografía de la imprenta en el antiguo virreinato del Río de la Plata, La Plata, 1892.(N. del E.).
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