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Notas100. Al redactar este capítulo, sólo nos hemos propuesto, lo repetimos, dar al lector una idea somera del código y fórmulas del Tribunal, a fin de que puedan explicarse muchos de los hechos que se consignan en estas páginas; previniendo que los materiales que nos han servido para su redacción, son: el libro ya citado de Pablo García; la Cartilla de comisarios del Santo Oficio de la Inquisición de México, adoptada también en Lima, una Instrucción que comienza. Porque para el buen despacho, etc., 28 páginas en 4.º, s. a. n. l.; Instrucciones del Santo Oficio, etc., puestas por abecedario por Gaspar Isidro de Arguello, Madrid, 1628, fol.; Manual de Inquisidores, compendio del Directorio de Inquisidores de Eymerico, por J. Marchena, Montpellier, 1821, 8.º; Instrucción y orden de procesar, etc., Sevilla, 1741, 4.º En esta materia podría formarse una verdadera biblioteca de autores que han tratado el punto, el último de los cuales, don Julio Melgares Marín, acaba de publicar en Madrid la obra Procedimientos de la Inquisición, 2 vols., 1886, que por estar redactada conforme al espíritu de la crítica moderna, no hemos citado en el texto, encontrándose en las fuentes tan abundante cosecha de materiales, a fin de que no pueda tachársenos de exagerados. 101. Hernández Villarroel, en 7 de febrero de 1577, escribió al Consejo quejándose de la sentencia de los inquisidores y diciendo que sus acusadores eran enemigos mortales suyos, no habiendo dado su acusación sino después de los disgustos que tuvieron con él; que lo habían tenido en las cárceles secretas más de tres meses, y por fin, que su proceso había durado más de año y medio. 102. Carta de 16 de abril de 1578. 103. «Llegó el padre fray Luis, dice Calancha, por los estudios y lucidas letras ganadas acá, a ser aplaudido letrado y primer maestro; ganó en dieciséis años de religioso tanto crédito en observancia, actividad y prudencia, que mereció ser escogido entre tantos siervos de Dios muy antiguos, por prelado y provincial.» El mismo autor refiere que Tinto una noche en el Cuzco por salir por una puerta se cayó de tan alto de una ventana que se hizo pedazos brazos y piernas. Tinto murió en Roma, y según da a entender el cronista citado, no muy santamente. Corónica, pág. 690. 104. Eran éstos fray Felipe de Santa Cruz, y fray Baltasar, Pedro Martínez, Juan de Lavín, mercenarios, y los franciscanos Francisco de Gálvez, Antonio Cuadramiro, Francisco de Chaves y fray Pedro de Miranda, etc. «Acerca destas causas hemos visto, decían Cerezuela y Ulloa, en carta de último de febrero de 1577, que algunos confesores entendiendo que este caso es del Santo oficio, habiendo confesado algunas mujeres antes, una o más veces, tornándose ellas a confesar con los tales confesores y estando en el confesonario, ellos las dicen que no las quieren confesar, y allí tractan cosas deshonestas con ellas, y habido confesor que en el confisionario ha tenido cópula carnal con la que se iba a confesar, y otros fuera de allí. Deseamos saber de Vuestra Señoría si procederemos contra éstos...» El número que indicamos en el texto se había duplicado a principios de 1578, pero estos negocios no habían podido verse porque los del auto habían ocupado mucho a los jueces. Carta de 16 de abril del citado año. Por estos días recibieron los Inquisidores orden de proceder por sí mismos, sin necesidad de enviar los procesos a la Península. 105. Carta de Juan Bernal, lib. 755. 106. «Salieron en el auto veinte penitentes, al uno remitieron a la justicia ordinaria y fue quemado vivo.» -Carta de Juan de Saracho de 30 de marzo de 1582. El proceso de Bernal, según el inquisidor Ruiz de Prado, adolecía de los vicios siguientes: no parecía la causa que había movido al comisario para prenderlo, ni mandamiento de prisión. Uno de los ingleses que se hallaba en ese tiempo en la cárcel declaró que Bernal le había dicho que él y sus padres eran luteranos; «pero no hay votos, ni denunciación del fiscal, ni otra claridad más que ésta; no se declaró en los votos el tiempo que comenzó a cometer los delitos, como se había de hacer; la sentencia no está firmada del Ordinario.» -Relación de causas, fol. 268 vuelta. 107. Relación del auto de la fe, etc. 108. Carta de los Inquisidores de 19 de marzo de 1582. 109. Carta de 13 de marzo de 1583.
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