La antigua sirena
Leyenda
Una carta que puede servir de prólogo
- I -
Su poder es su belleza
- II -
Me queda un hijo a quien amo como el árbol a su fruto
- III -
Te vi y he amado, te vi y he amado
- IV -
Por ella agito el remo
- V -
Llegué, vi, pero...
- VI -
Con ella el mar no temo, pues reina sobre mí
- VII -
¿Cómo he de ser feliz si tengo celos?
- VIII -
- IX -
- X -
Adio, vissere mie, felice note
- XI -
El filtro de la simpatía
- XII -
La rapaza pone una pica en Flandes
- XIII -
- XIV -
- XV -
Con caprichos nací, nací mujer
- XVI -
- XVII -
- XVIII -
Algunos antecedentes y consecuentes
- XIX -
- XX -
De como no debe juzgarse por las apariencias
- XXI -
En que verá el lector que el ruin de Roma luego asoma
- XXII -
- XXIII -
En que se trata de una fiesta y de alguna otra cosa
- XXIV -
En que se continua la materia del capítulo anterior
- XXV -
Un fantasma coronado
- XXVI -
De como también había duendes en Venecia
- XXVII -
Perla
- XXVIII -
Paolo
- XXIX -
Entre lobos anda el juego
- XXX -
- XXXI -
Segunda y última época
Un triunvirato
Escena...
Triunviros Alfa, Beta y Gamma
La reina de Chipre
La venganza de un pintor
Epílogo
Conclusión
A Jacobo