 Cantar del Mío CidTexto modernizado
Gutiérrez Aja, M.ª del Carmen (ed. lit.) Riaño Rodríguez, Timoteo (ed. lit.)
En el manuscrito, falta la primera hoja, unos 50 versos. Es posible que en ellos se relataran las causas del destierro del Cid y los preparativos para la salida de Castilla. Podemos rellenar esta laguna, como lo hace Menéndez Pidal, sirviéndonos de la Crónica de Veinte Reyes, la Crónica de Castilla y la Particular del Cid1::
| «"Y los que conmigo fuereis
de Dios hayáis buen grado. | | | | Mas, los que acá quedarais
quiérome ir de vos calmado". | | | | Entonces habló Álvar Fáñez
su primo cohermano: | | | | "Con vos iremos Cid,
por yermos y por poblados, | | | | Que nunca os faltaremos
mientras estemos sanos; | | | | Con vos emplearemos
las mulas y los caballos, | | | | Y los hombres
y los paños. | | | | Siempre os serviremos
como leales vasallos". | | | | Entonces, otorgaron todos
cuanto dijo don Álvaro. | | | | Mucho agradeció mío Cid
cuanto allí fue acordado. | | | | Mío Cid partió de Vivar
para Burgos enderezado; | | | | Así deja sus palacios
yermos y desheredados». | | |
|
 Acto o cantar primero
|
Narra las hazañas del Cid como prototipo de nobleza heroica
|
1 |
El Cid sale de Vivar para el destierro
| Narrador
| | De los sus ojos tan
fuertemente llorando, | | | | Tornaba la cabeza
y estábalos catando. | | | | Vio puertas abiertas
y postigos sin candados, | | | | Alcándaras vacías,
sin pieles y sin mantos, | | | | Y sin halcones
y sin azores mudados. |
5 | | | Suspiró mío Cid
pues tenía muy grandes cuidados. | | | | Habló mío Cid,
bien y tan mesurado: | | |
| Cid
| | -¡Gracias a ti, señor padre,
que estás en alto! | | | | -¡Esto me han vuelto
mis enemigos malos! | | |
|
|
2 |
El Cid ve agüeros en la salida
| Narrador
| | Allí piensan aguijar,
allí sueltan las riendas. |
10 | | | A la salida de Vivar,
tuvieron la corneja diestra, | | | | Y, entrando en Burgos,
tuviéronla siniestra. | | | | Meció mío Cid los hombros
y movió la cabeza: | | |
| Cid
| | -¡Albricias, Álvar Fáñez,
que echados somos de tierra! | | |
|
|
3 |
Entrada desoladora en Burgos
| Narrador
| | Mío Cid Ruy Díaz
por Burgos entraba, |
15 | | | En su compañía,
sesenta pendones llevaba. | | | | Salíanlo a ver
mujeres y varones,2 | | | | Burgueses y burguesas
por las ventanas son, | | | | Llorando de los ojos,
¡tanto sentían el dolor! | | | | De las sus bocas,
todos decían una razón: | | |
| Burgaleses
| | ¡Dios, qué buen vasallo,
si tuviese buen señor! |
20 | |
|
|
4 |
Nadie da hospedaje al Cid por temor al Rey. Sólo una niña de nueve años pide al Cid que se vaya. El Cid acampa en la glera del río Arlanzón
| Narrador
| | Le convidarían de grado,
mas ninguno no osaba; | | | | El rey don Alfonso
tenía tan gran saña; | | | | Antes de la noche,
en Burgos de él entró su carta, | | | | Con gran recaudo
y fuertemente sellada: | | | | Que a mío Cid Ruy Díaz,
que nadie le diese posada, |
25 | | | Y aquel que se la diese
supiese veraz palabra, | | | | Que perdería los haberes
y además los ojos de la cara, | | | | Y aún más
los cuerpos y las almas. | | | | Gran duelo tenían
las gentes cristianas; | | | | Escóndense de mío Cid,
que no le osan decir nada, |
30 | | | El Campeador
adeliñó a su posada. | | | | Así como llegó a la puerta,
hallola bien cerrada; | | | | Por miedo del rey Alfonso
que así lo concertaran: | | | | Que si no la quebrantase por fuerza,
que no se la abriesen por nada. | | | | Los de mío Cid
a altas voces llaman; |
35 | | | Los de dentro
no les querían tornar palabra. | | | | Aguijó mío Cid,
a la puerta se llegaba; | | | | Sacó el pie de la estribera,
un fuerte golpe le daba; | | | | No se abre la puerta,
que estaba bien cerrada. | | | | Una niña de nueve años
a ojo se paraba: |
40 | |
| Niña
| | ¡Ya, Campeador,
en buena hora ceñisteis espada! | | | | El Rey lo ha vedado,
anoche de él entró su carta | | | | Con gran recaudo
y fuertemente sellada. | | | | No os osaríamos abrir
ni acoger por nada; | | | | Si no, perderíamos
los haberes y las casas, |
45 | | | Y, además,
los ojos de las caras. | | | | Cid, en el nuestro mal
vos no ganáis nada; | | | | Mas el Criador os valga
con todas sus virtudes santas. | | |
| Narrador
| | Esto la niña dijo
y tornose para su casa. | | | | Ya lo ve el Cid
que del Rey no tenía gracia. |
50 | | | Partiose de la puerta,
por Burgos aguijaba; | | | | Llegó a Santa María,
luego descabalga; | | | | Hincó los hinojos,
de corazón rogaba. | | | | La oración hecha,
luego cabalgaba; | | | | Salió por la puerta
y el Arlanzón pasaba; |
55 | | | Cabo esa villa,
en la glera posaba; | | | | Hincaba la tienda
y luego descabalgaba. | | | | Mío Cid Ruy Díaz,
el que en buena hora ciñó espada, | | | | Posó en la glera,
cuando no le acoge nadie en casa; | | | | Alrededor de él,
una buena compaña. |
60 | | | Así posó mío Cid,
como si fuese en montaña. | | | | Vedado le han la compra,
dentro en Burgos la casa, | | | | De todas cosas
cuantas son de vianda; | | | | No le osarían vender
ni la menor dinerada. | | |
|
|
5 |
Martín Antolínez socorre al Cid
|
| Martín Antolínez,
el burgalés cumplido, |
65 | | | A mío Cid y a los suyos
abastéceles de pan y de vino. | | | | No lo compra
que él se lo había consigo; | | | | De todo conducho,
bien los hubo abastecido. | | | | Pagose mío Cid el Campeador
y todos los otros que van a su servicio. | | | | Habló Martín Antolínez,
oiréis lo que ha dicho: |
70 | |
| Martín Antolínez
| | ¡Ya, Campeador,
en buena hora fuisteis nacido! | | | | Esta noche yazgamos
y vayamos al matino, | | | | Que acusado seré
de lo que os he servido; | | | | En ira del rey Alfonso
yo seré metido. | | | | Si con vos escapo
sano o vivo; |
75 | | | Aún cerca o tarde
el Rey me querrá por amigo; | | | | Si no, cuanto dejo
no lo precio un higo. | | |
|
|
6 |
El Cid expone la extrema pobreza en la que se halla
| Narrador
| | Habló mío Cid,
el que en buena hora ciño espada: | | |
| Cid
| | ¡Martín Antolínez,
sois ardida lanza! | | | | Si yo vivo,
os doblaré la soldada. |
80 | | | He gastado el oro
y toda la plata; | | | | Bien lo veis
que yo no traigo nada, | | | | Y necesario me sería
para toda mi compaña;3 | | | | Harelo a la fuerza,
de grado no tendría nada. | | | | Con vuestro consejo,
llenar quiero dos arcas; |
85 | | | Llenémoslas de arena
que bien serán pesadas; | | | | Cubiertas de guadamecí
y bien claveteadas. | | |
|
|
7 |
Estratagema de las arcas para remediar la pobreza
|
| Los guadamecís bermejos
y los clavos bien dorados. | | | | Por Raquel y Vidas
vayáisme privado: | | | | Cuando en Burgos me vedaron la compra
y el rey me ha airado, |
90 | | | No puedo traer el haber,
pues mucho es pesado; | | | | Se lo empeñaré
por lo que fuere aguisado; | | | | De noche lo lleven,
que no lo vean cristianos | | | | Véalo el Criador
con todos los sus santos; | | | | Yo más no puedo
y a la fuerza lo hago. |
95 | |
|
|
8 |
Martín Antolínez busca a los nobles burgaleses Raquel y Vidas
| Narrador
| | Martín Antolínez
no lo retardaba; | | | | Por Raquel y Vidas
aprisa demandaba. | | | | Pasó por Burgos,
al castillo entraba; | | | | Por Raquel y Vidas
aprisa demandaba. | | |
|
|
9 |
Encuentro y trato con Raquel y Vidas y conclusión del trato en la tienda del Cid
|
| Raquel y Vidas
en uno estaban ambos, |
100 | | | En cuenta de sus haberes,
de los que habían ganado. | | | | Llegó Martín Antolínez
a guisa de membrado: | | |
| Martín Antolínez
| | ¿Dónde estáis, Raquel y Vidas,
los míos amigos caros? | | | | En puridad
hablar querría con ambos. | | |
| Narrador
| | No lo retardan,
todos tres se apartaron. |
105 | |
| Martín Antolínez
| | Raquel y Vidas,
dadme ambos las manos, | | | | Que no me descubráis
a moros ni a cristianos; | | | | Por siempre os haré ricos
que no seáis menguados. | | | | El Campeador
por las parias fue entrado, | | | | Grandes haberes prendió
y muy estimados; |
110 | | | Retuvo de ellos
cuanto que fue algo; | | | | Por ello vino a esto
por que fue acusado. | | | | Tiene dos arcas
llenas de oro esmerado. | | | | Ya lo veis
que el rey le ha airado | | | | Dejado ha heredades
y casas y palacios; |
115 | | | Aquellas no las puede llevar,
si no, sería ventado; | | | | El Campeador
las dejará en vuestra mano, | | | | Y prestadle de haber
lo que sea aguisado. | | | | Prended las arcas
y metedlas en vuestro salvo; | | | | Con gran jura
meted ahí la fe ambos: |
120 | | | ¡Que no las catéis
en todo este año! | | |
| Narrador
| | Raquel y Vidas
se estaban aconsejando: | | |
| Raquel y Vidas
| | Nos hemos menester
en todo de ganar algo. | | | | Bien lo sabemos
que él algo ganó, | | | | Cuando a tierra de moros entró,
que grande haber sacó: |
125 | | | No duerme sin sospecha
quien haber trae monedado. | | | | Estas arcas
prendámoslas ambas, | | | | En lugar las metamos
que no sean ventadas. | | | | Mas, decidnos del Cid,
¿de qué será pagado? | | | | ¿O qué ganancia nos dará
por todo este año? |
130 | |
| Narrador
| | Repuso Martín Antolínez
a guisa de membrado: | | |
| Martín Antolínez
| | Mío Cid querrá
lo que sea aguisado; | | | | Os pedirá poco
por dejar su haber en salvo. | | | | Acógensele hombres
de todas partes menguados; | | | | Ha menester
seiscientos marcos. |
135 | |
| Narrador
| Raquel y Vidas
| Martín Antolínez
| | Ya veis que entra la noche,
el Cid está apresurado; | | | | Necesidad tenemos
de que nos deis los marcos. | | |
| Narrador
| Raquel y Vidas
| | No se hace así el mercado, | | | | Sino primero prendiendo
y después dando. |
140 | |
| Narrador
| Martín Antolínez
| | Yo de eso me pago. | | | | Ambos venid
al Campeador contado | | | | Y nos os ayudaremos
que así es aguisado | | | | Para traer las arcas
y meterlas en vuestro salvo; | | | | Que no lo sepan
moros ni cristianos. |
145 | |
| Narrador
| Raquel y Vidas
| | Nos de esto nos pagamos. | | | | Traídas las arcas
prended seiscientos marcos. | | |
| Narrador
| | Martín Antolínez
cabalgó privado | | | | Con Raquel y Vidas,
de voluntad y de grado. | | | | No viene por el puente
que por el agua ha pasado, |
150 | | | Que no se lo ventasen
de Burgos ser humano. | | | | Helos vos en la tienda
del Campeador contado. | | | | Así como entraron,
al Cid besáronle las manos. | | | | Sonriose mío Cid,
estábalos hablando: | | |
| Cid
| | ¡Ya, don Raquel y Vidas,
me habéis olvidado! |
155 | | | Ya me voy de tierra
pues del Rey soy airado. | | | | A lo que me semeja,
de lo mío habréis algo; | | | | Mientras que viváis,
no seréis menguados. | | |
| Narrador
| | Don Raquel y Vidas
a mío Cid besáronle las manos. | | | | Martín Antolínez
el pleito ha preparado |
160 | | | Que sobre aquellas arcas
le darían seiscientos marcos | | | | Y bien se las guardarían
hasta el cabo del año; | | | | Que así le dieran la fe
y se lo habían jurado: | | | | Que, si antes las catasen,
que fuesen perjurados, | | | | No les diese mío Cid
de la ganancia un dinero malo. |
165 | | | Dijo Martín Antolínez: | | |
| Martín Antolínez
| | Carguen las arcas privado. | | | | Llevadlas, Raquel y Vidas,
ponedlas en vuestro salvo; | | | | Yo iré, con vosotros
para que traigamos los marcos, | | | | Que ha de partir mío Cid
antes que cante el gallo. | | |
| Narrador
| | Al cargar de las arcas,
veríais gozo tanto: |
170 | | | No las podían poner encima
aunque eran esforzados. | | | | Alégranse Raquel y Vidas
con haberes monedados, | | | | Pues, mientras que viviesen,
rehechos eran ambos. | | | | Raquel a mío Cid
le va a besar la mano: | | |
|
|
10 |
Raquel y Vidas se despiden del Cid. Martín Antolínez les acompaña para recoger los marcos
| Raquel
| | ¡Ya, Campeador,
en buena hora ceñisteis espada! |
175 | | | De Castilla os vais
para las gentes extrañas; | | | | Así es vuestra ventura,
grandes son vuestras ganancias. | | | | Una piel bermeja
morisca y apreciada, | | | | Cid, beso vuestra mano
en don que yo la haya. | | |
| Cid
| Narrador
| Cid
| | desde aquí sea mandada |
180 | | | Si os la trajera de allá;
si no, contadla sobre las arcas. | | |
| Narrador
| | En medio del palacio,
tendieron una almofalla; | | | | Sobre ella, una sábana
de ranzal y muy blanca. | | | | Con sólo el primer golpe,
trescientos marcos echaron de plata. | | | | Notolos don Martín,
sin peso los tomaba; |
185 | | | Los otros trescientos
en oro se los pagaban. | | | | Cinco escuderos tiene don Martín,
a todos los cargaba. | | | | Cuando esto hubo hecho,
oiréis lo que hablaba: | | |
| Martín Antolínez
| | Ya, don Raquel y Vidas,
en vuestras manos están las arcas; | | | | Yo, que esto os gané,
bien merecía calzas. |
190 | |
|
|
11 |
Martín Antolínez pide una recompensa a Raquel y Vidas, y baja a la glera junto al Cid
| Narrador
| | Y Raquel y Vidas
aparte salieron ambos: | | |
| Raquel y Vidas
| | Démosle buen don,
que él nos lo ha buscado. | | | | Martín Antolínez,
un burgalés contado, | | | | Vos lo merecéis,
buen don queremos daros | | | | Con que hagáis calzas
y rica piel y buen manto; |
195 | | | Os damos en don
a vos treinta marcos. | | | | Nos los merecéis
pues esto es aguisado; | | | | Nos otorgaréis
esto que hemos pactado. | | |
| Narrador
| | Agradeciolo don Martín
y recibió los marcos; | | | | Plugo salir de la posada
y despidiose de ambos. |
200 | | | Ha salido de Burgos
y el Arlanzón ha pasado; | | | | Vino para la tienda
del Campeador contado. | | | | Recibiolo el Cid
abiertos ambos los brazos: | | |
| Cid
| | ¡Venís, Martín Antolínez,
el mío fiel vasallo? | | | | ¡Aún vea el día
que de mí hayáis algo! |
205 | |
| Martín Antolínez
| | Vengo, Campeador,
con todo buen recaudo: | | | | Vos seiscientos
y yo treinta he ganado. | | | | Mandad coger la tienda
y vayamos privado; | | | | En San Pedro de Cardeña,
allí nos cante el gallo; | | | | Veremos a nuestra mujer
honrada hijadalgo. |
210 | | | Abreviaremos la estancia
y dejaremos el reinado. | | | | Mucho es menester,
que cerca viene el plazo. | | |
|
|
12 |
El Cid se despide de Santa María
| Narrador
| | Estas palabras dichas,
la tienda es cogida; | | | | Mío Cid y sus compañas
cabalgan muy aprisa. | | | | La cara del caballo
tornó a Santa María, |
215 | | | Alzó su mano diestra,
la cara se santigua: | | |
| Cid
| | ¡A ti lo agradezco, Dios,
que cielo y tierra guías! | | | | ¡Válganme tus virtudes,
gloriosa santa María! | | | | Desde aquí dejo a Castilla
pues que al Rey he en ira; | | | | No sé si entraré aquí más
en todos mis días. |
220 | | | ¡Vuestra virtud me valga,
gloriosa, en mi salida, | | | | Y me ayude y me acorra
de noche y de día! | | | | Si vos así lo hiciereis
y la ventura me fuere cumplida, | | | | Mando a vuestro altar
buenas ofrendas y ricas; | | | | Esto he yo en deuda
que haga allí cantar mil misas. |
225 | |
|
|
13 |
Martín Antolínez torna a Burgos para despedirse de su casa
| Narrador
| | Despidiose el cabal
de cuerpo y de voluntad; | | | | Sueltan las riendas
y piensan en aguijar. | | | | Dijo Martín Antolínez: | | |
| Martín Antolínez
| | Veré a la mi mujer a todo mi solaz; | | | | Los aconsejaré
cómo se habrán de portar. | | | | Si el Rey me lo quisiese tomar,
a mí no me importará. |
230 | | | Antes estaré con vos
que el sol quiera rayar. | | |
| Narrador
| | Tornábase Martín Antolínez a Burgos
y mío Cid a aguijar, | | | | Para San Pedro de Cárdena,
cuanto pudo a espolear | | |
|
|
14 |
El Cid va a San Pedro de Cardeña
|
| Con estos caballeros
que le sirven a su sabor. | | | | Aprisa cantan los gallos
y quieren quebrar albores. |
235 | | | Cuando llegó a San Pedro,
el buen Campeador, | | | | El abad don Sancho,
cristiano del Criador, | | | | Rezaba los maitines,
a vuelta de los albores. | | | | Allí estaba doña Jimena
con cinco dueñas de pro, | | | | Rogando a San Pedro
y al Criador: |
240 | |
| Jimena
| | Tú que a todos guías,
vale a mío Cid el Campeador. | | |
|
|
15 |
Llegada del Cid a San Pedro de Cardeña
| Narrador
| | Llamaban a la puerta,
allí supieron el mandado. | | | | ¡Dios, qué alegre fue
el abad don Sancho! | | | | Con lumbres y con candelas
al corral dieron salto; | | | | Con tan gran gozo reciben
al Campeador contado. |
245 | |
| Don Sancho
| | Agradézcolo a Dios, mío Cid, | | |
| Narrador
| Don Sancho
| | Pues que aquí os veo,
prended de mí hospedado. | | |
| Narrador
| Cid
| | ¡Gracias, don abad,
y soy vuestro pagado! | | | | Yo adobaré conducho
para mí y para mis vasallos; | | | | Mas, porque me voy de tierra,
os doy cincuenta marcos; |
250 | | | Si yo algo viviere,
os serán doblados; | | | | No quiero hacer en el monasterio
un dinero de daño. | | | | He aquí para doña Jimena
os doy cien marcos; | | | | A ella y a sus hijas y a sus dueñas
servidlas este año. | | | | Dos hijas dejo niñas,
prendedlas en los brazos; |
255 | | | Aquellas os encomiendo a vos,
abad don Sancho; | | | | De ellas y de mi mujer
tengáis todo recaudo. | | | | Si esa despensa os falleciere
u os menguare algo, | | | | Abastecedlas bien,
yo así os lo mando; | | | | Por un marco que gastéis,
al monasterio daré yo cuatro. |
260 | |
| Narrador
| | Otorgado se lo había
el abad de grado. | | | | Heos a doña Jimena
con sus hijas do va llegando; | | | | Sendas dueñas las traen
y las van acercando. | | | | Ante el Campeador,
doña Jimena hincó los hinojos ambos, | | | | Lloraba de los ojos,
quísole besar las manos: |
265 | |
| Jimena
| | ¡Merced, Campeador,
pues nacisteis con buen hado!; | | | | Por malos mestureros,
de tierra sois echado. | | |
|
|
16 |
El Cid da ánimos a doña Jimena
|
| ¡Merced, oh Cid,
barba tan cumplida! | | | | Heme ante vos,
yo y vuestras hijas, | | | | Infantes son
y de días chicas,4 | | | | Con estas mis dueñas
de quien soy servida. |
270 | | | Yo lo veo
que estáis vos en ida | | | | Y nos de vos
nos hemos de partir en vida. | | | | ¡Dadnos consejo,
por amor de santa María! | | |
| Narrador
| | Inclinó las manos
en la su barba bellida; | | | | A las sus hijas
en brazos las prendía; |
275 | | | Llegolas al corazón,
que mucho las quería. | | | | Llora de los ojos,
tan fuertemente suspira: | | |
| Cid
| | ¡Ay, doña Jimena,
la mi mujer tan cumplida, | | | | Como a la mi alma,
yo tanto os quería! | | | | Ya lo veis
que a partir nos hemos en vida; |
280 | | | Yo iré y vos
quedaréis retenida. | | | | ¡Plega a Dios
y a santa María, | | | | Que aun con mis manos
case estas mis hijas,5 | | | | O que dé ventura
y algunos días vida | | | | Y vos, mujer honrada,
de mí seáis servida! | | |
|
|
17 |
Acuden caballeros a los pregones del Cid
| Narrador
| | Gran yantar le hacen
al buen Campeador. |
285 | | | Tañen las campanas
en San Pedro a clamor. | | | | Por Castilla,
oyendo van los pregones; | | | | Cómo se va de tierra
mío Cid el Campeador; | | | | Unos dejan casas
y otros honores. | | | | En ese día,
en el puente del Arlanzón, |
290 | | | Ciento quince caballeros
todos juntados son; | | | | Todos demandan
por mío Cid el Campeador. | | | | Martín Antolínez
con ellos se unió. | | | | Vanse para San Pedro
do está el que en buen punto nació. | | |
|
|
18 |
El Cid acoge a los nuevos caballeros y dispone la partida de San Pedro de Cardeña
|
| Cuando lo supo
mío Cid el de Vivar, |
295 | | | Que le crece compaña
por que más valdrá, | | | | Aprisa cabalga,
a recibirlos sale; | | | | Tornose a sonreír,
lléganse todos, la mano le van a besar. | | | | Habló mío Cid
de toda voluntad: | | |
| Cid
| | Yo ruego a Dios
y al Padre espiritual, |
300 | | | Vos, que por mí dejáis
casas y heredades, | | | | Antes que yo muera,
algún bien os pueda dar: | | | | Lo que perdéis
doblado lo vais a cobrar. | | |
| Narrador
| | Plugo a mío Cid
porque creció en el yantar; | | | | Plugo a los otros hombres
todos cuantos con él están. |
305 | | | Los seis días de plazo
pasados los han; | | | | Tres quedan por pasar,
sabed, que no más. | | | | Mandó el Rey
a mío Cid vigilar: | | | | Que si después del plazo
en su tierra le pudiese tomar, | | | | Por oro ni por plata
no podría escapar. |
310 | | | El día ha pasado,
la noche quería entrar, | | | | A sus caballeros
mandolos a todos juntar: | | |
| Cid
| | Oíd, varones,
no os caiga en pesar; | | | | Poco haber traigo,
daros quiero vuestra parte. | | | | Sed prudentes
en cómo debéis obrar: |
315 | | | A la mañana,
cuando los gallos cantarán, | | | | No os tardéis,
mandad ensillar; | | | | En San Pedro, a maitines,
tañerá el buen abad; | | | | La misa nos dirá,
ésta será de Santa Trinidad; | | | | La misa dicha,
pensemos en cabalgar, |
320 | | | Que el plazo está cerca,
mucho tenemos que andar. | | |
| Narrador
| | Como lo mandó mío Cid,
así todos lo harán. | | | | Pasando va la noche,
el día viniendo está; | | | | A los mediados gallos,
piensan en cabalgar. | | | | Tañen a maitines
con una prisa tan grande; |
325 | | | Mío Cid y su mujer
a la iglesia van. | | | | Echose doña Jimena
en las gradas delante del altar, | | | | Rogando al Criador
cuanto ella mejor sabe, | | | | Que a mío Cid el Campeador
que Dios le cuidase de mal: | | |
| Jimena
| | ¡Ya, Señor glorioso,
Padre que en el cielo estás! |
330 | | | Hiciste cielo y tierra,
el tercero el mar; | | | | Hiciste estrellas y luna
y el sol para calentar; | | | | Tomaste encarnación
en santa María Madre; | | | | En Belén apareciste,
como fue tu voluntad; | | | | Pastores te glorificaron,
hubiéronte de alabar; |
335 | | | Tres reyes de Arabia
te vinieron a adorar, | | | | Melchor y Gaspar y Baltasar
oro, incienso y mirrá | | | | Te ofrecieron,
como fue tu voluntad; | | | | Salvaste a Jonás,
cuando cayó en la mar; | | | | Salvaste a Daniel
con los leones en la mala cárcel; |
340 | | | Salvaste dentro en Roma
al señor san Sebastián; | | | | Salvaste a santa Susana
del falso criminal; | | | | Por tierra anduviste
treinta y dos años, Señor espiritual, | | | | Haciendo milagros,
por ello tenemos que hablar: | | | | Del agua hiciste vino
y de la piedra pan; |
345 | | | Resucitaste a Lázaro
que fue tu voluntad; | | | | Por los judíos te dejaste prender;
do dicen monte Calvario, | | | | Pusiéronte en cruz,
en el monte por nombre Golgotá; | | | | Dos ladrones contigo,
éstos de sendas partes, | | | | El uno está en paraíso,
que el otro no entró allá; |
350 | | | Estando en la cruz,
virtud hiciste muy grande: | | | | Longinos era ciego,
que nunca vio a nadie; | | | | Diote con la lanza en el costado,
donde salió la sangre; | | | | Corrió la sangre por el asta abajo,
las manos se hubo de untar; | | | | Alzolas arriba,
llegolas a la faz; |
355 | | | Abrió sus ojos,
cató a todas partes, | | | | En ti creyó entonces,
por ello se salvó de mal; | | | | En el monumento,
hubiste de resucitar; | | | | Fuiste a los infiernos,
como fue tu voluntad; | | | | Quebrantaste las puertas
y sacaste a los santos padres. |
360 | | | Tú eres rey de los reyes
y de todo el mundo padre; | | | | A ti adoro y creo
de toda voluntad, | | | | Y ruego a san Pedro
que me ayude a rogar | | | | Por mío Cid el Campeador
que Dios le cuide de mal. | | | | ¡Cuando hoy nos partimos,
en vida haznos juntar! |
365 | |
| Narrador
| | La oración hecha,
la misa acabado la han; | | | | Salieron de la iglesia,
ya quieren cabalgar. | | | | El Cid a doña Jimena
íbala a abrazar; | | | | Doña Jimena al Cid
las manos le va a besar, | | | | Llorando de los ojos,
que no sabe cómo actuar. |
370 | | | Y él a las niñas
tornolas a catar: | | |
| Cid
| | A Dios os encomiendo
y al Padre espiritual; | | | | Ahora nos partimos,
Dios sabe el juntar. | | |
| Narrador
| | Llorando de los ojos,
como no visteis tal, | | | | Así se parten unos de otros,
como la uña de la carne. |
375 | | | Mío Cid con los sus vasallos
pensó en cabalgar; | | | | A todos esperando,
la cabeza tornando va. | | | | Con tan gran sabor,
habló Minaya Álvar Fáñez: | | |
| Minaya
| | Cid, ¿do son vuestros esfuerzos?
¡En buena hora nacisteis de madre! | | | | Pensemos seguir nuestra vía,
esto se ha de dejar; |
380 | | | Aun todos estos duelos
en gozo se tornarán; | | | | Dios, que nos dio las almas,
consejo nos dará. | | |
| Narrador
| | Al abad don Sancho,
tornan a aconsejar | | | | Cómo sirva a doña Jimena
y a las hijas que ha, | | | | Y a todas sus dueñas
que con ellas están; |
385 | | | Bien sepa el abad
que buen galardón por ello tendrá. | | | | Tornado es don Sancho
y habló Álvar Fáñez: | | |
| Minaya
| | Si viereis gentes venir
para con nosotros ir, abad, | | | | Decidles que sigan el rastro
y piensen en andar, | | | | Que en yermo o en poblado
nos podrán alcanzar. |
390 | |
| Narrador
| | Soltaron las riendas,
piensan en andar; | | | | Cerca está el plazo
para el reino dejar. | | | | Vino mío Cid
a yacer a Espinaz de Can; | | | | Otro día de mañana,
piensa en cabalgar. | | | | Muchas gentes se le acogen
esa noche de todas partes. |
395 | | | Saliéndose va del reino
el Campeador leal; | | | | De siniestro, San Esteban,
una buena ciudad; | | | | De diestro, allí son las torres
que moros las han. | | | | Pasó por Alcubilla,
que de Castilla fin es ya; | | | | La calzada de Quinea
íbala a traspasar; |
400 | | | Sobre Navapalos
el Duero va a pasar; | | | | A La Figueruela,
mío Cid iba a posar. | | | | Vánsele acogiendo
gentes de todas partes. | | |
|
|
19 |
El ángel Gabriel se aparece en sueños al Cid
|
| Allí se echaba mío Cid,
después que cenó; | | | | Cogió un dulce sueño,
tan bien se durmió. |
405 | | | El ángel Gabriel
en sueño se apareció: | | |
| Ángel
| | Cabalgad, Cid,
el buen Campeador, | | | | Que nunca en tan buen punto
cabalgó varón; | | | | Mientras que viviereis
bien saldrá todo a vos. | | |
| Narrador
| | Cuando despertó el Cid,
la cara se santiguó; |
410 | | | Se signaba la cara,
a Dios se encomendó; | | | | Estaba muy contento
del sueño que soñó. | | |
|
|
20 |
Último día de plazo
|
| Otro día de mañana,
piensan en cabalgar; | | | | Ese día hay de plazo,
sabed que no más. | | | | A la sierra de Miedes
ellos iban a posar. |
415 | |
|
|
21 |
El Cid pasa revista a sus tropas
|
| Aún era de día,
no se había puesto el sol; | | | | Mandó ver a sus gentes
mío Cid el Campeador. | | | | Sin las peonadas,
hombres valientes que son, | | | | Contó trescientas lanzas,
que todas tienen pendones. | | |
|
|
22 |
El Cid invade las tierras del rey de Toledo, tributario del rey don Alfonso
| Cid
| | ¡Temprano dad cebada,
así el Criador os salve! |
420 | | | El que quisiere coma;
y el que no, cabalgue. | | | | Pasaremos la sierra
que fiera es y grande; | | | | La tierra del rey Alfonso
esta noche la podemos dejar; | | | | Después, quien nos buscare,
hallarnos podrá. | | |
| Narrador
| | De noche pasan la sierra,
mañana venido ha, |
425 | | | Y, por la loma abajo,
piensan en andar. | | | | En medio de una montaña,
maravillosa y grande, | | | | Mandó mío Cid posar
y cebada dar. | | | | Díjoles a todos
cómo quería trasnochar; | | | | Vasallos tan buenos
de corazón lo han; |
430 | | | Mandado de su señor
todo lo harán. | | | | Antes que anochezca,
piensan en cabalgar; | | | | Por tal lo hace mío Cid
que no lo ventase nadie. | | | | Anduvieron de noche
que vagar no se dan; | | | | Do dicen Castejón,
el que es sobre el Henares, |
435 | | | Mío Cid se echó en celada
con aquellos que él trae. | | | | El que en buena hora nació
toda la noche en celada yace, | | | | Como los aconsejaba
Minaya Álvar Fáñez. | | |
|
|
23 |
Toma de Castejón y algara sobre el Henares
| Minaya
| | ¡Ya, Cid,
en buena hora ceñisteis espada! | | | | Vos, con ciento
de nuestra compaña, |
440 | | | Después que a Castejón
ganemos en celada,... | | |
| Cid
| | Vos con los doscientos
id vos en algara; | | | | Allá vaya Álvar Álvarez
y Álvar Salvadórez sin falla, | | | | Y Galín García
una valiente lanza;6 | | | | Caballeros buenos
que acompañen a Minaya. | | | | Osadamente corred,
que por miedo no dejéis nada; |
445 | | | Hita abajo
y por Guadalajara; | | | | Hasta Alcalá
lleguen las algaras;7 | | | | Y bien cojan
todas las ganancias, | | | | Que por miedo de los moros
no dejen nada; | | | | Y yo con los cien
aquí quedaré en la zaga; | | | | Tendré yo Castejón
donde tendremos gran guarda. |
450 | | | Si peligro os viniere
alguno en la algara, | | | | Mandadme aviso
muy presto a la zaga; | | | | De este socorro,
hablará toda España. | | |
| Narrador
| | Nombrados son
los que irán en la algara, | | | | Y los que con mío Cid
quedarán en la zaga. |
455 | | | Ya quiebran los albores
y venía la mañana; | | | | Salía el sol,
¡Dios, qué, hermoso apuntaba! | | | | En Castejón,
todos se levantaban; | | | | Abren las puertas,
afuera salto daban | | | | Por ver sus heredades
y todas sus labranzas. |
460 | | | Todos han salido,
las puertas abiertas son dejadas | | | | Con pocas gentes
que en Castejón quedaran; | | | | Las gentes de fuera
todas son desparramadas. | | | | El Campeador
salió de la celada; | | | | Corría
a Castejón sin falla.8 |
465 | | | Moros y moras
teníanlos de ganancia, | | | | Y los ganados,
cuantos en derredor andan. | | | | Mío Cid, don Rodrigo,
a la puerta adeliñaba; | | | | Los que la tienen,
cuando vieron la alarma, | | | | Tuvieron miedo
y fue desamparada. |
470 | | | Mío Cid Ruy Díaz
por las puertas entraba; | | | | En mano trae
desnuda la espada; | | | | Quince moros mataba
de los que alcanzaba. | | | | Ganó a Castejón
y el oro y la plata. | | | | Sus caballeros
llegan con la ganancia; |
475 | | | Déjanla a mío Cid,
todo esto no precia en nada. | | | | He allí los doscientos tres
en la algara, | | | | Y sin duda corren;
hasta Alcalá llegó la enseña de Minaya; | | | | Y, desde allí arriba,
tórnanse con la ganancia, | | | | Henares arriba
y por Guadalajara. |
480 | | | ¡Tanto traen
de grandes ganancias!: | | | | Muchos ganados
de ovejas y de vacas, | | | | Y de ropas
y de otras riquezas largas.9 | | | | Derecha viene
la enseña de Minaya; | | | | No osa ninguno
dar salto a la zaga. | | | | Con este haber,
tórnase esa compaña; | | | | Helos en Castejón,
do el Campeador estaba |
485 | | | El castillo dejó en su poder,
el Campeador cabalga; | | | | Saliolos a recibir
con esta su mesnada; | | | | Con los brazos abiertos,
recibe a Minaya: | | |
| Cid
| | ¡Venís, Álvar Fáñez,
una ardida lanza! | | | | Do yo os enviase,
bien tendría tal esperanza. |
490 | | | Eso con esto sea juntado
y de toda ganancia | | | | Os doy la quinta
si la quisiereis, Minaya. | | |
|
|
24 |
Álvar Fáñez rechaza la quinta que le ofrece el Cid
| Minaya
| | Mucho os lo agradezco,
Campeador contado. | | | | De esta quinta,
que me habéis mandado, | | | | Se pagaría de ella
Alfonso el castellano. |
495 | | | Yo os la dejo
y tenedlo por librado. | | | | A Dios lo prometo,
a Aquel que está en alto, | | | | Hasta que yo me pague
sobre mi buen caballo, | | | | Lidiando
con moros en el campo, | | | | Que emplee la lanza
y a la espada meta mano, |
500 | | | Y por el codo abajo
la sangre destellando, | | | | Ante Ruy Díaz,
el lidiador contado, | | | | No tomaré de vos
cuanto vale un dinero malo; | | | | Hasta que por mí ganaréis
cuanto que sea algo, | | | | Todo lo otro
helo en vuestra mano. |
505 | |
|
|
25 |
Reparto del botín y venta del quinto del Cid a los moros
| Narrador
| | Estas ganancias
allí eran juntadas. | | | | Temió mío Cid,
el que en buena hora ciñó espada, | | | | Al rey Alfonso,
que llegarían sus compañas, | | | | Que le buscaría mal
con todas sus mesnadas. | | | | Mandó repartir
toda esa ganancia; |
510 | | | Sus quiñoneros
que se los diesen por carta. | | | | Sus caballeros
fortuna alcanzan, | | | | A cada uno de ellos,
caen cien marcos de plata; | | | | Y a los peones,
la mitad sin falla; | | | | Toda la quinta
a mío Cid quedaba. |
515 | | | Aquí no lo pueden vender
ni dar en manda; | | | | Ni cautivos ni cautivas
no quiso traer en su compaña. | | | | Habló con los de Castejón
y envió a Hita y a Guadalajara: | | | | Esta quinta
por cuánto sería comprada; | | | | Aún con lo que le diesen
que tuviese gran ganancia. |
520 | | | Juzgaron los moros
tres mil marcos de plata. | | | | Plugo a mío Cid
esta oferta dada. | | | | Al tercer día,
dados fueron sin falla. | | | | Juzgó mío Cid,
con toda su compaña, | | | | Que, en el castillo,
no tendría allí morada |
525 | | | Y que sería retenedor,
mas no tendría allí agua. | | |
| Cid
| | Los moros están en paz,
que escrita es la carta; | | | | Nos buscaría el rey Alfonso
con toda su mesnada. | | | | Dejar quiero a Castejón,
¡oíd, mesnadas y Minaya! | | |
|
|
26 |
El Cid abandona a Castejón y se dirige a las tierras del valle del Jalón
|
| Lo que yo dijere
no lo tengáis a mal: |
530 | | | En Castejón,
no podríamos quedar; | | | | Cerca está el rey Alfonso
y a buscarnos vendrá. | | | | Mas el castillo
no lo quiero asolar; | | | | Cien moros y cien moras
quierolos librar, | | | | Porque lo tomé de ellos,
que de mí no digan mal. |
535 | | | Todos sois pagados
y ninguno por pagar. | | | | Mañana por la mañana,
pensemos en cabalgar; | | | | Con Alfonso, mi señor,
no querría lidiar. | | |
| Narrador
| | Lo que dijo el Cid
a todos los otros place. | | | | Del castillo que tomaron,
todos ricos se parten; |
540 | | | Los moros y las moras
bendiciendo le están. | | | | Vanse Henares arriba
cuanto pueden andar; | | | | Cruzan las Alcarrias
e iban adelante; | | | | Por las cuevas de Anguita,
ellos pasando van; | | | | Pasaron las aguas,
entraron al campo de Toranz; |
545 | | | Por esas tierras abajo,
cuanto pueden andar; | | | | Entre Ariza y Cetina,
mío Cid iba a albergar. | | | | Grandes son las ganancias que tomó
por la tierra do va. | | | | No lo saben los moros
las intenciones que han. | | | | Otro día se movió,
mío Cid el de Vivar, |
550 | | | Y pasó a Alhama,
la hoz abajo va; | | | | Pasó a Bubierca
y a Teca que está adelante; | | | | Y, sobre Alcocer,
mío Cid iba a posar | | | | En un otero redondo,
fuerte y grande; | | | | Cerca corre el Jalón,
a Alcocer piensa ganar. |
555 | | | Mío Cid don Rodrigo
a Alcocer piensa ganar. | | |
|
|
27 |
El Cid acampa sobre Alcocer
|
| Bien puebla el otero,
firme planta las posadas; | | | | Los unos contra la sierra,
los otros contra el agua. | | | | El buen Campeador,
que en buena hora ciñó espada, | | | | Alrededor del otero,
bien cerca del agua, |
560 | | | A todos sus varones
mandó hacer una cárcava, | | | | Que de día ni de noche
no le diesen alarma, | | | | Que supiesen que mío Cid
allí tenía morada. | | |
|
|
28 |
Somete a parias a Alcocer
|
| Por todas esas tierras,
iban los mandados, | | | | Que el Campeador mío Cid
allí había poblado; |
565 | | | Ha venido a moros,
salido ha de cristianos; | | | | En la su vecindad,
no se atreven a ganar tanto. | | | | Alegrándose va mío Cid
con todos sus vasallos; | | | | El castillo de Alcocer
en parias va entrando; | | | | Los de Alcocer a mío Cid
ya le dan parias de grado; |
570 | |
|
|
29 |
Conquista de Alcocer
|
| Y los de Teca
y los de Terrer la casa; | | | | A los de Calatayud,
sabed, mal les pesaba. | | | | Allí posó mío Cid
cumplidas quince semanas. | | | | Cuando vio mío Cid
que Alcocer no se le daba, | | | | Él hizo un plan
y no lo retardaba: |
575 | | | Deja una tienda hincada
y las otras llevaba; | | | | Cogió Jalón abajo,
la su enseña alzada, | | | | Las lorigas vestidas
y ceñidas las espadas, | | | | A guisa de hombre prudente
por sacarlos a celada. | | | | Veíanlo los de Alcocer,
¡Dios, cómo se alababan! |
580 | |
| Habitantes de Alcocer
| | Ha fallado a mío Cid
el pan y la cebada; | | | | Las otras con trabajo lleva,
una tienda es dejada. | | | | De guisa va mío Cid
como si en derrota escapara. | | | | Demos salto a él
y haremos gran ganancia, | | | | Antes que le prendan los de Terrer,
si no, no nos darán de ello nada; |
585 | | | Las parias que él ha tomado
nos las tornará dobladas. | | |
| Narrador
| | Salieron de Alcocer
con prisa muy extraña; | | | | Mío Cid, cuando los vio fuera,
se fue como de escapada; | | | | Cogió Jalón abajo,
junto con los suyos marcha. | | | | Dicen los de Alcocer: | | |
| Habitantes de Alcocer
| | ¡Ya se nos va la ganancia! |
590 | |
| Narrador
| | Los grandes y los chicos
fuera salto daban, | | | | Con el ansia de apresar,
de lo demás, no piensan nada; | | | | Abiertas dejan las puertas,
que ninguno las guarda. | | | | El buen Campeador
la su cara tornaba; | | | | Vio que entre ellos y el castillo
había una gran plaza; |
595 | | | Mandó tornar la enseña,
aprisa espoleaban. | | |
| Cid
| | ¡Heridlos, caballeros,
a todos sin alarma! | | | | ¡Con la merced del Criador,
nuestra es la ganancia! | | |
| Narrador
| | Revueltos luchan con ellos
en medio de la plaza. | | | | ¡Dios, qué bueno es el gozo
por esta mañana! |
600 | | | Mío Cid y Álvar Fáñez
adelante aguijaban; | | | | Tienen buenos caballos,
sabed, a su guisa les andan; | | | | Entre ellos y el castillo,
entonces entraban. | | | | Los vasallos de mío Cid
sin piedad les daban; | | | | En una hora y un poco de lugar
trescientos moros matan. |
605 | | | Dando grandes alaridos,
los que están en la celada, | | | | Dejándolos van delante,
para el castillo se tornaban; | | | | Las espadas desnudas,
en la puerta se paraban. | | | | Luego llegaban los suyos,
pues la batalla es ganada. | | | | Mío Cid ganó a Alcocer,
sabed, por esta maña. |
610 | |
|
| |
Texto modernizado del Cantar de Mio Cid
Timoteo Riaño Rodríguez y Mª. Carmen Gutiérrez Aja, edición didáctica para el proyecto Aula Virtual del Mio Cid
|







|
|