Índice
Inundación Castálida
Soneto
A la excelentísima
señora condesa de Paredes, marquesa de la Laguna, enviándole
estos papeles que su excelencia la pidió y pudo recoger soror Juana de
muchas manos en que estaban, no menos divididos que escondidos como tesoro, con
otros que no cupo en el tiempo buscarlos ni copiarlos
Soneto
Procura desmentir los elogios que a
un retrato de la poetisa inscribió la verdad, que llama
pasión
Soneto
Resuelve la cuestión de
cuál sea pesar más molesto en encontradas correspondencias, amar
o aborrecer
Soneto
Prosigue el mismo asunto, y
determina que prevalezca la razón contra el gusto
Soneto
Continúa el asunto, y aun le
expresa con más viva elegancia
Soneto
Soneto
Quéjase de la suerte:
insinúa su aversión a los vicios, y justifica su divertimiento a
las Musas
Soneto
Soneto
Soneto
Soneto
Soneto
Soneto
Contrapone el amor al fuego
material, y quiere achacar remisiones a éste con ocasión de
contar el suceso de Porcia
Soneto
Refiere con ajuste, y envidia sin
él, la tragedia de Píramo y Tisbe
Soneto
Soneto
Romance
Desea que el cortejo de dar los
buenos años al señor marqués de la Laguna llegue a su
excelencia por medio de la excelentísima señora doña
María Luisa, su dignísima esposa
Soneto
Convaleciente de una enfermedad
grave, discretea con la señora virreina, marquesa de Mancera,
atribuyendo a su mucho amor aun su mejoría en morir
Romance
Celebra el cumplir años la
señora virreina con un retablito de marfil del nacimiento, que
envía a su excelencia
Décima
Décima
Décima
Describe, con énfasis de no
poder dar la última mano a la pintura, el retrato de una
belleza
Romance
Discurre con ingenuidad ingeniosa
sobre la pasión de los celos. Muestra que su desorden es senda
única para hallar el amor, y contradice un problema de don Josef
Montoro, uno de los más célebres poetas de este siglo
Romance
No habiendo logrado una tarde ver
al señor virrey, marqués de la Laguna, que asistió en las
Vísperas del convento, le escribió este romance
Liras
Expresa más afectuosa que
con sutil cuidado, el sentimiento que padece una mujer amante de su marido
muerto
Endechas
Expresa aun con expresiones
más vivas, el mismo asunto
Romance
Acusa la hidropesía de mucha
ciencia, que teme inútil aun para saber, y nociva para vivir
Soneto
Sospecha crueldad disimulada, el
alivio que la esperanza da
Romance
Pide, con discreta piedad, al
señor arzobispo de Méjico, el sacramento de la
confirmación
Romance
Habiendo ya baptizado su hijo, da
la enhorabuena de su nacimiento a la señora virreina
Loa
Ovillejos
Pinta en jocoso numen, igual con el
tan célebre de Jacinto Polo, una belleza
Redondillas
Arguye de inconsecuentes el gusto y
la censura de los hombres, que en las mujeres acusan lo que causan
Loa
Décimas
Defiende que amar por
elección del arbitrio, es sólo digno de racional
correspondencia
Redondillas
Pinta la armonía
simétrica que los ojos perciben en la hermosura, con otra
música
Décimas
Sosiega el susto de la
fascinación, en una hermosura medrosa
Décimas
Romance
Con ocasión de celebrar el
primer año que cumplió el hijo del señor virrey, le pide a
su excelencia indulto para un reo
Romance
Aplaude, lo mismo que la Fama, en
la sabiduría sin par de la señora doña María de
Guadalupe Alencastre, la única maravilla de nuestros siglos
Soneto
Aunque en vano, quiere reducir a
método racional el pesar de un celoso
Soneto
Un celoso refiere el común
pesar que todos padecen, y advierte a la causa, el fin que puede tener la lucha
de afectos encontrados
Soneto
Soneto
Loa
Loa a los años del
reverendísimo padre maestro fray Diego Velázquez de la Cadena,
representada en el Colegio de san Pablo
Soneto
Soneto
Para explicar la causa a la
rebeldía, ya sea firmeza de un cuidado, se vale de opinión que
atribuye a la perfección de su forma lo incorruptible en la materia de
los cielos; usa cuidadosamente términos de escuelas
Soneto
Aplaude la ciencia
astronómica del padre Eusebio Francisco Kino, de la
Compañía de Jesús, que escribió del cometa que el
año de ochenta apareció, absolviéndole de
ominoso
Soneto
Décimas
Presentando un reloj de muestra a
persona de autoridad, y su estimación, le da los buenos
días
Décima
Décima
Décimas
Esmera su respectoso amor; habla
con el retrato, y no calla con él, dos veces dueño
Décimas
Memorial a un juez,
pidiéndole por una viuda que la litigaban la vivienda
Décimas
Rehúsa para sí,
pidiéndola para un inglés, la libertad, a la señora
virreina
Décimas
Reconociendo el cabildo de
Méjico el singular acierto que tuvo en la idea de un arco triunfal a la
entrada del virrey, señor conde de Paredes, marqués de la Laguna,
que encargó a soror Juana Inés, estudio de tan grande humanista y
que ha de coronar este libro, la presentó el regalo que dice y
agradece
Redondillas
Favorecida y agasajada, teme su
afecto de parecer gratitud y no fuerza
Endechas
Segunda norabuena de cumplir
años el señor virrey, marqués de la Laguna
Soneto
Romance
Coplas para música, en
festín de cumplimiento de años de su majestad
Romance
Debió la austeridad de
acusarla tal vez el metro; y satisface, con el poco tiempo que empleaba en
escribir a la señora virreina, las Pascuas
Romance
Puro amor, que ausente y sin deseo
de indecencias, puede sentir lo que el más profano
Endecasílabo
Satisface, con agradecimiento, a
una queja que su excelencia tuvo de no haberla esperado a ver
Romance
Mezcla con el gracejo la
erudición, y da los años que cumple la excelentísima
señora condesa de Paredes, no por muchos, sino por augmento
Soneto
De amor, puesto antes en sujeto
indigno, es enmienda blasonar del arrepentimiento
Soneto
Prosigue en su pesar, y dice que
aun no quisiera aborrecer tan indigno sujeto, por no tenerle así aun
cerca del corazón
Soneto
Soneto
Sin perder los mismos consonantes,
contradice con la verdad, aún más ingeniosa, su
hipérbole
Décima
La excusa de lo mal obrado, lo
empeora
Romance
Pinta la proporción hermosa
de la excelentísima señora condesa de Paredes, con otra de
cuidados, elegantes esdrújulos, que aún le remite desde
Méjico a su excelencia
Romance
A la merced de alguna presea que la
excelentísima señora doña Elvira de Toledo, virreina de
Méjico, la presentó, corresponde con una perla y este romance, de
no menor fuerza, que envió desde Méjico a la excelentísima
señora condesa de Paredes
Soneto
Llegaron a Méjico, con el
hecho piadoso, las aclamaciones poéticas de Madrid a su majestad; que
alaba la poetisa por más superior modo
Romance
Villancico
Glosa
Romance
Romance
Soneto
A la sentencia que contra Cristo
dio Pilatos: y aconseja a los jueces que antes de firmar fiscalicen sus
proprios motivos
Soneto
Soneto
Soneto
Villancicos
que se cantaron en la santa iglesia metropolitana de
Méjico, en honor de María santísima, madre de Dios, en su
Asunción triunfante, y se imprimieron, año de 1685
Villancicos
que se cantaron en la santa iglesia
metropolitana de Méjico, en honor de María santísima madre
de Dios, en su Asunción triunfante, año de 1687 en que se
imprimieron
Neptuno
A estos peñascos rudos,
Agora que conmigo
Al amor, cualquier curioso
Al que ingrato me deja, busco amante;
Altísimo señor, monarca hispano,
Amarilis celestial,
Aunque es clara del cielo la luz pura,
Bello compuesto en Laura dividido,
Cantar, Feliciana, intento
Cogióme sin prevención
Copia divina en quien veo
Cuando mi error y tu vileza veo,
Daros las Pascuas, señora,
De la beldad de Laura enamorados
Del descuido de una culpa,
Detén el paso, caminante; advierte
De un funesto moral la negra sombra,
Dices que no te acuerdas, Clori, y mientes
Dices que yo te olvido, Celio, y mientes
Diuturna enfermedad de la esperanza
El ausente, el celoso, se provoca,
El hijo que la esclava ha concebido,
El pintar de Lisarda la belleza,
Enhorabuena el gran Carlos
En la vida que siempre tuya fue,
En perseguirme, mundo, ¿qué
interesas?
Ésa, que alegre y ufana,
Escuchen qué cosa y cosa
Esta grandeza que usa
Este concepto florido
Éste, que a la luz más pura
Este, que ves, engaño colorido,
Este retrato que ha hecho
Excusado el daros años,
Fabio, en el ser de todos adoradas,
Feliciano me adora, y le aborrezco;
Finjamos que soy feliz,
Firma Pilatos la que juzga ajena
Grande duquesa de Aveyro,
Gran marqués de la Laguna,
Hermosa, divina Elvira
Hombres necios que acusáis
Hoy es del divino amor
Hoy que a vuestras plantas llego,
¡Moriste, duque excelso, en fin moriste,
¡Oh famosa Lucrecia, gentil dama,
¡Qué bien, divina Lisi,
Ilustrísimo don Payo,
Intenta de Tarquino el artificio
¿ Cuán grande, Josef,
seréis ,
¿Qué es esto, Alcino?
¿Cómo tu cordura
¿Qué pasión, Porcia, qué
dolor tan ciego
¿Tan grande, ¡ay hado!, mi delito ha
sido
¿Ves, caminante? En esta triste pira
Juzgo, aunque os canse mi trato,
La heroica esposa de Pompeyo altiva,
Lámina sirva el cielo al retrato,
Llegóse aquel día,
Lo atrevido de un pincel,
Los buenos días me allano
Mandas, Anarda, que sin llanto asista
Miró Celia una rosa que en el prado
Mueran contigo, Laura, pues moriste,
No he querido, Lisi mía,
Por no faltar, Lisi bella,
Probable opinión es que conservarse
Pues vuestro esposo, señora,
Que hoy bajó Dios a la tierra
Que no me quiera Fabio, al verse amado,
Señora, si la belleza
Si acaso, príncipe excelso,
Si daros los buenos años,
Si es causa amor productivo
Si los riesgos del mar considerara,
Silvio, yo te aborrezco, y aun condeno
Tenazmente porfïado
Tersa frente, oro el cabello,
Vuestra edad, gran señor, en tanto exceda
Yo no dudo, Lisarda, que te quiero,
Inundación castálida
Sor Juana Inés de la Cruz
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