Antología poética
Antes de la esperanza (1953 - 1955)
Sobre toda palabra
Pronuncio amor (1956 - 1957)
Pronuncio amor
Pensado otoño
Anclado en mi tristeza de profeta
El gesto (1958 -1963)
Poema para la voz de Marylin Monroe
Oración final
Gesto segundo (1964-1966)
Los esposos
Después del baile
Tercer gesto (1965-1966)
El origen
Un gesto para el quinto aniversario de tu muerte
Los vientos (1967)
Poema del no
Apenas si recuerdo
Cada mañana
Límites (1968-1970)
Habrá una danza
Signos en el polvo
Donde sonó una risa
Ser un instante
Algo sucede
Abriendo paso al rayo
Moheda (1971-1977)
Adarga
Desguace
Son
Piedra-libre
Rezumo
Variaciones temporales (1983)
I
VI
Mis amados odres viejos (1985)
Madrigal para tu cuello interminable
Madrigal para tu voz desmantelada
Madrigal de la luz irreverente
Los estados transparentes (1985-1996)
Vieja fotografía en sepia
La puerta de las sombras
Teoría del orden
Una página marcada
Cristal romano
Adversidades de la sombra
El vendedor de flautas
Ruinas frente a la mar
Las edades del frío (1997-1998)
[Frente a mí estás. Invades, inauguras]
[Siempre llegamos a destiempo]
[Te estoy tejiendo una guirnalda]
[Algo se mueve en las crujías]
[Cuando te conocí]
A mí buscadme siempre
Agazapada tras un mueble, huraña,
Algo para después, para un presente
Algo se mueve en las crujías
Apenas si recuerdo tu voz, pero me dueles
Aquí quedaron estas viejas piedras
Cada mañana el mismo
Como el dedo que pasa sobre la superficie polvorienta
Como la nada repetida, copia
Cuando te conocí
Dame la mano; el cuerpo. Necesito
Donde sonó una risa, en el recinto
Ella vendrá, saladamente húmeda,
En la trasera del palacio, cerca
Ese cuello oferente,
Ese tiemblo en reposo
Estaba allí el instante aquel; no era
Frente a mí estás. Invades, inauguras
Ha recostado sin pudor la vaca
Haciendo otoño vamos. Nos florece
He venido hasta aquí, por ver si el polvo
La certidumbre llega como un deslumbramiento.
Me decías que no. Por tu mirada
No es fácil retener cuanto de cierto
No tengo más que un gesto; ya lo has visto.
Penetra el mundo por la piel. Se adhiere
Por el jardín agazapados, cada
¿Qué será del bohío
Si este ungüentario de cristal romano
Siempre llegamos a destiempo.
Te estoy tejiendo una guirnalda
Te me deshaces en el beso, amiga.
Tu voz como un rescoldo
Tu voz pequeña, tu cintura ausente,
Tu voz.
Un aire de cristal, como filtrado
Vengo de no saber de dónde vengo
Voy solo entre el desorden del gentío. De pronto
Yo sólo puedo hablar, amigos, cuando