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El gran poeta de Orihuela recibe periódicamente el flujo y el reflujo de las diversas publicaciones, homenajes, estudios y otras actividades que se acuerdan de él. Este año es importante porque coincide la publicación de su biografía con la serie de televisión sobre su vida. Esta tertulia pretende ser un encuentro transatlántico de amantes de la poesía y de su poesía y estudiosos sobre la obra de Miguel como Aitor Larrabide, autor de la tesisMiguel Hernández y la crítica en que puede ser leída en su totalidad en nuestra sección Tesis Doctorales. Además, contamos con la presencia de Vicente Bautista, escritor y pintor que conoció a Miguel en Orihuela cuando Miguel comenzaba sus primeros escarceos con la poesía.
Aitor Larrabide
Miguel Espinosa
Vicente Bautista
Juan Navidad
También asistieron, entre otros, Lorea, Nuchi, Mariel García, Candilejas, Pepita, etc...
Juan Navidad: Si me lo permitís: voy a hacer un poco de historia y paso a paresentar a los invitados/as...
Juan Navidad: Conocí a Aitor Larrabide hace diez años -cómo pasa el tiempo-. Teníamos una revista literaria universitaria en Vitoria, se llamaba Cálamo y decidimos llevar a cabo un homenaje a Miguel Hernández el año 1992. Uno de los integrantes de la revista, Oscar Espinosa, nos habló de la Asociación de Amigos de Miguel Hernández y contactó con Aitor para que el día del acto nos hiciera una pequeña semblanza de este poeta y el significado de su obra.
Nuchi: Vale.
Juan Navidad: Aitor se encontraba ultimando su tesis doctoral -que hoy presentamos en este encuentro virtual- y había conseguido recopilar casi toda la bibliografía sobre Miguel Hernández. Estas publicaciones pueden consultarse ahora en la Biblioteca Pública Fernando de Loaces, de Orihuela.
Juan Navidad: Bueno, próximamente podrán consultarse esos fondos, ¿no es así?
Aitor Larrabide: Sí, imagino que cuando terminen de catalogarla.
Juan Navidad: La Tesis Miguel Hernández y la crítica (se puede leer en nuestra biblioteca virtual en: http://www.cervantesvirtual.com/FichaObra.html?Ref=5078 ) fue un trabajo que te llevó muchos años. ¿A lo largo de los años fue cambiando tu percepción sobre la obra de Miguel o se confirmaron las hipótesis que tenías sobre el posible resultado de tu trabajo?
Juan Navidad: De acuerdo con tu tesis, hablas de dos momentos en la crítica hernandiana, ¿qué podrías decirnos de esas dos épocas en los estudios sobre del poeta de la tierra?
Aitor Larrabide: Un primero era de difusión de la obra y otro segundo el del estudio.
Juan Navidad: Seguimos con las otras personas invitadas:
Juan Navidad: Matilde Bautista es artista y poeta comprometida. Hace unas lentejas, muy buenas : ). Dice que no es especialista en nada, pero es una luchadora por la dignidad del ser humano.
Juan Navidad: Está sin icono, leyendo las intervenciones :).
Miguel Espinosa: Como siempre, mi chisme me jugó la trastada.
Aitor Larrabide: Hola Miguel.
Nuchi: Me alegro de verte, Miguel.
Juan Navidad: Tambien está con nosotros Vicente Bautista Belda, nacido en el año 1917 en Callosa de Segura. Es una persona que nos contará con su testimonio cómo fue Miguel Hernández de primera mano, ya que lo conoció en el Colegio de Santo Domingo. Vivía en casa de su tía María, muy cerca de la calle de Arriba, junto a la Tahona de los Fenoll y la casa de Miguel Hernández. Miguel solía pasarse por las casas a dejar el cuartillo de leche, también en la de la tía de Vicente.
Juan Navidad: Vicente Bautista, es el único superviviente de los participantes en el Homenaje a Gabriel Miró, que tuvo lugar el 2 de octubre de 1932 en la Glorieta de Orihuela. Gracias por participar...
Lorea: Encantada, Vicente.
Nuchi: Vicente, un placer tenerte aquí.
Vicente Bautista: Miguel Nació en la calle San Juan. El plantearse cambiarse de casa (a la Calle de Arriba) fue porque tenían más espacio para el ganado.
Juan Navidad: También participa Miguel Espinosa, desde Murcia, que también ha profundizado en la vida y obra del poeta y que aportara muchos detalles y espero que se produzca un debate enriquecedor...
Juan Navidad: Aquel año 1992 se conmemoraban 50 años de su muerte y este año 2002, es un año especial ya que dentro de unos días, el 21 de marzo se presenta en Orihuela la biografía sobre Miguel, escrita por José Luis Vicente Ferris, que ha contado también con tu colaboración. ¿Qué sabes, y qué puedes contarnos de esta biografía?
Aitor Larrabide: Pretende sacar a la luz aspectos poco conocidos de MH.
Nuchi: Yo leí en El País que se habían levantado voces oriolanas escandalizadas.
Aitor Larrabide: Los testimonios de estudiosos marginados como mi ya desaparecido Ramon Pérez Álvarez salen a la palestra y Ferris les homenajea justamente.
Vicente Bautista: Yo también estoy encantado de estar aquí, este mundo de la tecnología me viene un poco grande; lo mío son las tertulias directas, después de la tertulia nos íbamos a bodeguear...
Lorea: Lo haremos Vicente, un chin chin virtual : )
Juan Navidad: Ya te has devorado medio libro... ¿hay aspectos relevantes que no se habían tenido en cuenta?
Aitor Larrabide: La biografía aporta-hasta lo que he leído- muchos aspectos algo desconocidos para el gran público, como por ejemplo las mujeres que amó MH.
Vicente Bautista: No tengo muchos datos sobre este tema. Cuando se marcha a Madrid no sé lo que haría. En la guerra, como comisaria del 5º Regimiento, supongo que conocería mucha gente: era célebre.
Miguel Espinosa: Aitor este parte de la vida de Miguel es poco conocida.
Aitor Larrabide: Aparte de Josefina Manresa existían otras, como Maruja Mallo, Carmen Samper...
Nuchi: Hoy viene en El País ese aspecto.
Miguel Espinosa: Concha Méndez.
Aitor Larrabide: Además Ferris consigue ordenar el caos que existía en las biografías existentes.
Miguel Espinosa: Delia del Carril.
Lorea: Y las grandes amistades con ellas, María Zambrano, Carmen Conde...
Aitor Larrabide: Y está bien escrita, además. Es una obra divulgativa que asombrará al público en general -no a los estudiosos-.
Miguel Espinosa: María Teresa Zambrano una dilecta amistad. Otra dilecta amistad con el matrimonio Oliver.
Lorea: Y el gran cariño a Matilde Landa.
Juan Navidad: Si os parece, podemos hacer un pequeño recorrido por su vida y obra... ¿Era su familia tan pobre como se suele mencionar o cabría hablar de humildad?
Nuchi: Lo segundo, Juan. Ellos nunca pasaron hambre.
Aitor Larrabide: No, no eran tan pobres, lo de la pobreza es un camelo que salió del propio MH para dar pena.
Nuchi: ¿? Vaya.
Lorea: ¿Dar pena?
Aitor Larrabide: Además, eso de ser pobre, cabrero y tal atrajo mucho como bandera reivindicativa en el franquismo.
Candilejas: Buenas tardes, ¿por qué tenía que dar pena?
Aitor Larrabide: Sí, conseguía el beneplácito de la gente -por ejemplo en sus cartas a Lorca y Juan Ramón.
Nuchi: Sí, a mí no me extraña. Tendemos a mitificar a nuestros seres más admirados.
Juan Navidad: ¿Era Miguel una persona que aprovechaba y distorsionaba su biografía y el estereotipo de pastor para acceder a mayores cotas de publicidad entre los poetas de la época?
Vicente Bautista: No lo creo. En absoluto. Lo que pasa es que sus amigos sí que lo comentaban. Tampoco estaba preparado para ir a Madrid a ganar dinero. Cossío le daba 40 duros al mes por trabajar en la Enciclopedia Taurina de Espasa.
Miguel Espinosa: Larrabide, ya te hablé del poema inédito de Matilde Landa, publicada en una revista de Castilla La Mancha, Añil.
Aitor Larrabide: Sí, y eso además lo demuestra Ferris muy bien.
Lorea: Bueno, lo cierto es que le llamaban el poeta-pastor, ¿no? ¿dar pena? no me acaba de cuadrar.
Nuchi: Joder, eso me parece fuerte, Juan. No lo creo ¿o sí?
Aitor Larrabide: Sí, ese poema apareció en una revista llamada "Añil" en 2000. Luego salió en el ABC y El País. Sí, ya es hora de desmitificar a los grandes. ¿No lo hizo Gibson con Lorca? ¿Por qué no con MH?
Juan Navidad: Nuchi: de las cartas se desprende que trataba adular y complacer a los poetas de la época y trataba de exagerar su humildad para dar lástima...
Nuchi: Sí, de acuerdo, por supuesto. Aunque duele.
Candilejas: Desmitificar, puede, pero mentir para desmitificarlo no me parece correcto.
Nuchi: Pero es que menuda jauría...
Miguel Espinosa: Pero en nada se parece al bodrio de película que han hecho de su vida.
Lorea: Si algo admiro de Hernández es su persona, me niego a lo de la simulación.
Nuchi: Y anda que no se reían de él.
Aitor Larrabide: ¿Quién ha mentido?
Candilejas: ¿Por qué se ha de decir que no era hijos de cabreros?
Aitor Larrabide: Que yo sepa, Ferris no dice nada que no haya sido dicho antes.
Miguel Espinosa: Se reían García Lorca y Cernuda.
Satina: Hola a todos, buenas tardes.
Candilejas: ¿Saben lo que significaba en la época ser cabrero?
Nuchi: No es eso candilejas, eso nadie lo niega.
Juan Navidad: El artículo de Jiménez Caballero (me apunta Aitor, gracias) en que se le llama "pastorcito que viene a este belén de Madrid", es una mofa que se le hizo criticando ese estereotipo.
Lorea: Ser un muerto de hambre, eso significaba.
Aitor Larrabide: Sí, pero su padre disponía de un rebaño de cierto calibre, comerciaba con Barcelona.
Candilejas: Entonces no entiendo lo de la desmitificación.
Miguel Espinosa: Estoy de acuerdo con Aitor.
Nuchi: O lo de "cara de patata recién sacada de la tierra", ¿ése fue Neruda o Alberti?
Lorea: Neruda creo, no era muy amable.
Miguel Espinosa: Neruda era muy apasionado.
Aitor Larrabide: Neruda no se portó muy bien con MH después de la guerra. Eso de que salvó a MH de la pena de muerte es mentira. Insultar como insultó a Cossío me parece una infamia.
Lorea: Pero Neruda lo reconoció luego, ¿no? Tampoco se portaron Alberti y compañía.
Miguel Espinosa: Aitor, Neruda, de quien habló fue de Morla el embajador de Chile.
Aitor Larrabide: Nos han vendido a un MH pobre, lastimoso que ha venido muy bien a "cierta gente" y en cierto momento de nuestra historia.
Candilejas: Nos guste o no, era hijo de cabrero, cabrero por lo tanto, y para nada comparable a Lorca por ejemplo, respecto a sus raíces.
Consuelo: "Lo que acaba de venir, aquí lo espero/ cultivando el romero y la pobreza./ Aquí de nuevo empieza/ el orden, se reanuda/el reposo, por yerros alterado, mi vida humilde, y por humilde, muda./ Y Dios dirá, que está siempre callado." El buen poeta expresa lo que le sale del alma, no creo que MH hubiese hecho su poesía para dar pena, sinó para ser él mismo.
Juan Navidad: ¿Y lo de ser cabrero era tan dramático? En aquellos años, muchas familias aprovechaban los pequeños rebaños de cabras para incrementar la renta familiar... Tener cabras era un síntoma de solvencia. Mi madre -salvando las distancias-, en aquellos años era cabrera en Cádiz, de niña y, años después, siguió con su rebaño que le permitía acceder a productos y servicios no al alcance de cualquiera. Si tenías un animal podías cambiarlo por cualquier cosa...
Vicente Bautista: Tener un rebaño en aquellos años no tenía nada de pobreza...
Nuchi: Juan, depende de qué desees hacer con tu vida.
Aitor Larrabide: ¿Y eso de que Neruda habló con el cardenal Baudrillart para conmutar la pena de muerte por la de 30 años?
Miguel Espinosa: Por Cossío le fue levantada la pena de muerte.
Nuchi: Un cabrero en medio de unos intelectuales de abolengo, así de entrada, invita a la exclusión en muchos aspectos.
Aitor Larrabide: Creo que tenemos unos estereotipos de MH y de ahí no salimos. La serie de televisión abunda en esos estereotipo.
Miguel Espinosa: Aitor, eso es incierto, una fábula más de las que se han escrito sobre su figura.
Candilejas: Juan, si me respondes a mí, creo, que estoy un poco perdida respecto a la condicion de MH, en vuestras respuestas, entendí, que no era cierto que MH lo fuera, que lo utilizaba para dar pena, y eso no me ha gustado...
Aitor Larrabide: Si algo de bueno tiene Ferris -y tiene mucho bueno- es esa desmitificación.
Juan Navidad: Miguel, desgraciadamente desconocía los resortes tanto del mundo editorial como de la misma sociedad urbana de la época. Podría hacer encontrado trabajo en Madrid para ir tirando, pero no de poeta, claro : )
Nuchi: Que era cabrero es innegable, que eran humildes también, que en su familia no había inquietud por la cultura también. Y que por todo ello lo tuvo más difícil que otros..., creo que cae por su peso.
Aitor Larrabide: No es falso que fuera pastor pero sí utilizó esa condición y la exageró para que otras personas le valoraran.
Lorea: El primero es desmitificarla aunque no con gran publico fue Ramón Álvarez creo.
Aitor Larrabide: Si, Ramón fue el primero y soportó odios enconados de Josefina y le cerraron las puertas.
Lorea: Pero ¿lo utilizo él o la camarilla que iba con él?
Candilejas: Por Dios Aitor, lo valoraron en lo que debían, no podía ser de otro modo.
Juan Navidad: No, candileja, antes he comentado que lo utilizaba para dar pena. No eran tan pobres. Tener una rebaño de cabras y una casa en propiedad no era ser pobre en la época. Es algo que hay que matizar y dejar claro.
Candilejas: ¿No valoraríamos ahora un caso como el de MH?
Aitor Larrabide: ¿Y las risitas de Cernuda y Lorca? Miguel estudió hasta los 14 años. ¿Quién podía?
Candilejas: No estoy de acuerdo contigo, Juan.
Lorea: Por eso digo, ¿quién mitificó y creó leyendas? Quizá no él.
Miguel Espinosa: Cuando la sublevación del traidor Coronel Casado, Cossío lo amparó en su casa y fue de los pocos que ayudó a la familia, junto con la embajada de Chile.
Aitor Larrabide: Y el reloj de oro del padre de Miguel...
Nuchi: Por lo visto los humanos somos así. A su vez, Lorca tuvo que aguantar las humillaciones de Buñuel y Dalí.
Candilejas: ¿Conoces la vida en Orihuela, su pueblo y el mío, en aquella época?
Miguel Espinosa: Dalí y Lorca, se aguantaron.
Nuchi: ¿Qué reloj de oro?
Candilejas: (Es la primera vez que oigo algo respecto a un reloj de oro).
Aitor Larrabide: Hombre, el padre de Miguel tenía buenas relaciones con los terratenientes de Orihuela.
Juan Navidad: Candilejas, casos como el de Miguel hay miles, aunque no con su calidad, claro. Hay cientos de jóvenes que se van a Madrid a tener éxito en el mundo del cine, de la literatura y del periodismo. Pero incluso hoy no creo que pideran dinero a sus amigos para que le sustentaran esa "ilusión"...
Juan Navidad: Candilejas, tengo una idea bastante exacta de la situación de aquel pueblo en aquella época...
Miguel Espinosa: Es verdad, Aitor, no asistió al entierro de Miguel, sólo su hermana Elvira.
Lorea: ¿Qué es eso del reloj de oro?
Aitor Larrabide: Y además podían comer algún pollo una vez por semana.
Candilejas: El mito en MH, fue su muerte tan temprana, y en las circunstancias en que se llevó a cabo, el fin de la guerra y la dureza del régimen, son los que han mitificado al personaje.
Lorea: Lo cambiarían por una cabra, ¿estoy entendiendo que Miguel era rico?
Candilejas: ¿Podrías referirla, Juan?
Consuelo: Lo cierto es que la buena poesía, sólo sale del interior y él fue un buen poeta. No creo que hiciese "teatro" con su creación.
Aitor Larrabide: El mito empezó antes de su muerte. Si lees los artículos escritos durante la guerra te darás cuenta.
Nuchi: ¿No te parece bien que se recurriera a los amigos para viajar a Madrid a intentar darse a conocer?
Juan Navidad: Claro, Candilejas, y eso es lo que estamos debatiendo, que aún hay que quitar muchos mitos para llegar al poeta y para valorarlo en su justa medida, sin interferencias ni manipulaciones...
Miguel Espinosa: Aitor, estamos metiéndonos en un batiburrillo y al final nuestras ideas no saldrán muy claras, creo que la figura debíamos tomarla por el principio de su vida.
Candilejas: No creo que a Miguel le gustara que diesemos tantas vueltas a cosas, digamos que tan superfluas.
Aitor Larrabide: ¿Te parece superfluo todo esto?
Candilejas: Sí, a mí me parecen superfluos los prejuicios sociales de la época.
Aitor Larrabide: Es la raíz de tantos libros, estudios, abusos de la figura de MH.
Vicente Bautista: En su época, no eran tan pobres, tenían su casa, tenían su manera de subsistir. Era pernicioso leer, era para gente rica, que tenía tiempo...
Vicente Bautista: Si me permitís una anécdota: había una funeraria que la llevaba un tal Pepe el amante, con 4 o 5 ataúdes. Miguel solía bajar junto al tenor amigo suyo, Bascuñana. Éste cantaba y Miguel leía sus poemas, a veces con Ramón Sijé. Actuaron en Callosa en el ya desaparecido Teatro Coliseo. Bascuñana murió joven atropellado por un tren.
Aitor Larrabide: De acuerdo, los prejuicios son superfluos.
Candilejas: Me parece, que unas poesías, nacidas de la mano de un joven pueblerino, se pongan a debatir en si fuera o no un muerto de hambre y demás...
Miguel Espinosa: Consuelo, tú los veras superfluos desde esta perpectiva, pero de superfluo, jajaja.
Juan Navidad: No, Candilejas, Miguel vivía en un pueblo, en un oficio rural, pero no eran pobres. En esa época había mucha gente pasando hambre; ellos no. Por otro lado, los mecanismos para difundir su obra eran desconocidos para Miguel y, más que culparlo, trato de explicar su manera de proceder. Efectivamente, fue su muerte lo que produjo las distorsiones que ahora tratamos de matizar.
Candilejas: Yo lo entiendo así, por lo que leo, Aitor. ¿Qué importa el dinero a la hora de crear? Sigo sin estar de acuerdo contigo Juan: la pobreza no se medía en aquella época por comer dos o cuatro veces al día.
Aitor Larrabide: Dejando aparte ese tema, creo que lo importante y alucinante es la fuerza poética de MH.
Consuelo: ¿Qué importa el medio de ganarse la vida a la hora de crear?
Miguel Espinosa: Miguel solo sufrió la tiranía de su padre, de hambre, hambre, nada.
Candilejas: (Habría que ver la comida, claro).
Juan Navidad: A su padre, por cierto, lo han puesto siempre de tirando, cuando era tan solo un hombre adusto y rígido ¿no es así?
Vicente Bautista: Era un hombre como otro cualquiera. Su padre era amigo del mío y se reunían en una tienda de lápidas. Eran tradicionalistas requetés (aún no existía el fascismo). Hacían todo lo que podían por los hijos. Prueba de ello es que Miguel iba al Colegio de Santo Domingo...
Vicente Bautista: Miguel Nació en la calle San Juan. El plantearse cambiarse de casa (a la Calle de Arriba) fue porque tenían más espacio para el ganado.
Aitor Larrabide: Nadie como el podía enardecer a los soldados.
Juan Navidad: Vamos a ver, no estamos hablando de la relación entre sus creaciones y su obra poética; estamos refieriéndonos a los estereotipos que se han creado en torno a este autor y distorsionan su condicion real. Nadie pone en duda su calidad poética.
Vicente Bautista: Claro, de hambre, nada.
Candilejas: La pobreza se medía por que mientras los hijos de los "señoritos" tenían acceso a la cultura, su mismo amigo Ramón Sijé; él, con la corta edad de 12 años, tenía que pasturar a sus cabras.
Aitor Larrabide: Estuvo estudiando hasta los 14 años.
Juan Navidad: ¿Creéis que existió una "escuela de Orihuela", como dicen muchos estudiosos, formada por los hermanos Fenoll (Carlos y Efrén), Ramón y su hermano Gabriel Sijé (que en realidad se llamaban José María y Justino Gutiérrez respectivamente y Miguel Hernández?
Vicente Bautista: No lo creo. No compartieron tantos años; Ramón Sijé murió muy joven y luego vino la guerra.
Miguel Espinosa: Ramón Alvarez, eso lo desmiente, era sólo para darse empaque.
Aitor Larrabide: Hombre, hay elementos comunes, como el paisaje, la sensualidad descriptiva..
Candilejas: No, no creo que hubiese una escuela de Orihuela.
Matilde Bautista: Aunque no existiera un grupo como tal indiscutiblemente existe una manera peculiar de decir las cosas en la zona de Orihuela y en toda la Vega Baja.
Nuchi: No sé si escuela, escuela. Lo cierto es que sí, hacían cosas, revistas que trascendían.
Candilejas: Para mí, había un grupo con inquietudes literarias.
Aitor Larrabide: Lo importante era el ambiente que respiraban, las inquietudes que tenían todos.
Miguel Espinosa: Aitor, ¿consideras la obra poética de Miguel Hernández de mayor calidad que la Garcia Lorca?
Vicente Bautista: Yo no puedo decir tal cosa.
Aitor Larrabide: Creo que son muy diferentes. El teatro lorquiano es buenísimo pero también los poemas de MH. El teatro de MH, no muy bueno
Juan Navidad: No creo que sean comparables: Miguel fue básicamente poeta; Lorca produjo mucho teatro y tuvo más difusión de su obra en la época, mientras que Miguel la difundió después... La calidad de ambos es indudable y su influencia en los autores posteriores también.
Miguel Espinosa: Jamás en la tahona de Fenoll hubo una tertulia establecida, eran reuniones esporádicas.
Aitor Larrabide: La tertulia, efectivamente, no existió, fue un invento de algunos interesados para colarse de rondón.
Candilejas: De acuerdo en parte Juan, pero dime, ¿cuándo difundió Miguel su obra?
Juan Navidad: Candilejas, el poeta difundio su obra lo que pudo, pero hasta que no murió no se pudo publicar en su totalidad y darle la relevancia e influencia que tendría después.
Candilejas: Él no tuvo tiempo....
Lorea: No tuvo tiempo no.
Juan Navidad: Claro.
Aitor Larrabide: No, pero hizo lo que pudo para difundirla en vida.
Juan Navidad: Sin duda.
Candilejas: Juan, yo soy una casi vecina de Miguel, y ¿sabes?... Le conocí a mis 19 años. Nunca había oído hablar de él. Me costó muchísimo encontrar sus obras.
Nuchi: Él era consciente de que su obra era buena.
Candilejas: Parte de ellas. Y algunos de sus poemas los tengo escritos a mano, copiados por otras personas.
Aitor Larrabide: Las obras de Mh se conseguían en la trastiendas de librerias.
Candilejas: Y en los barcos que venían de fuera, en las bodegas escondidos.
Aitor Larrabide: Ramón Pérez Álvarez, por ejemplo, compraba libros en una librería de Murcia y luego, en la suya, las conseguía.
Juan Navidad: ¿En qué influyó en el desarrollo de las ideas de Miguel Hernández su contacto con la ciudad de Madrid, la República y Pablo Neruda?
Vicente Bautista: Conozco de oídas lo que pasó en Madrid, la supuesta ayuda de Neruda, etc. Él resucita Orihuela cuando llega la República. No era un santón como Ramón Sijé. Carlos Fenoll era un amante de la Semana Santa, por ejemplo.
Aitor Larrabide: El ambiente socio-político era increible. Las revistas eran un hervidero, como las tertulias.
Miguel Espinosa: Juan, para mí, la poesía de Miguel es más del pueblo, por tanto su profundidad en él ha llegado con tanta fuerza a nuestros días.
Candilejas: A Miguel le difundieron otros sus obras.
Juan Navidad: Es una lástima, pero es lo habitual incluso hoy. La gente va a las librerías a comprar lo que conoce (a través de los medios) y no se preocupa mucho de los autores/as que empiezan. En eso, por desgracia no hemos cambiado...
Candilejas: Sus primeros libros se publicaron en Mexico y Argentina.
Lorea: Mmmmmmmmm pues yo cuando estudiaba y vivía Franco, leí en el colegio Las nanas de la cebolla.
Aitor Larrabide: En vida, no.
Candilejas: Juan... en las librerías de mi ciudad no se encontraba a MH.
Mariel García: Yo también lo he leído en el colegio... además... era lectura obligatoria.
Candilejas: Mariel, ¿podrías decirme en qué año fue eso?
Lorea: Candilejas yo hablo de los primeros 70, y se leía en en colegio.
Candilejas: Yo hablo de finales de los 50 mediados de los sesenta.
Mariel García: Supongo que seré una tertuliana joven en esta reunión... soy del 73.
Candilejas: Por eso digo que difundir su obra... no se pudo difundir. Por lo menos aquí.
Juan Navidad: Mariel, en esta tertulia hay un poco de todo :) desde 1914 a 1970 y pico...
Mariel García: Bien... eso está muy bien... me alegro entonces.
Aitor Larrabide: Cuando murió, Alberti le publicó en 1942 en una edición pirata (no cedió derechos de autor a su viuda). Menudo comunista.
Miguel Espinosa: Aitor, tú que has profundizado tanto en la vida de Miguel, conoces la letra de una Himno a la República musicada por un compositor norteamericano, miembro de las brigadas internacionales, llamado, Lan Andomian.
Aitor Larrabide: Sí, se publicó en una revista que no recuerdo en 1982. Ramón lo difundió también pero nadie le hizo caso.
Juan Navidad: Una anécdota sobre el castigo del olvido: a menudo Miguel ha sido olvidado, utilizado políticamente en un sentido o en otro, despreciado o incluso ha sido víctima de calumnias. Recuerdo, por ejemplo, como hace unos años, jugando al Trivial me tocó una pregunta sobre el poeta. Preguntaba cómo falleció. La respuesta que figuraba como válida fue "fusilado". Lo peor fue que, con quienes yo jugaba no sabían que había muerto de tuberculosis y, evidentemente, no aceptaron como válida mi respuesta: se fiaron más del juego que de mis conocimientos.
Aitor Larrabide: En 1949 Cossío publicó una antología que sirvió para que Josefina no se muriera de hambre, y en 1951, aquí, en Alicante, Vicente Ramos y M. Molina.
Miguel Espinosa: Me enteré por un amigo profesor en la Universidad de Pocatello (Idaho) para conocer algo más de su vida, no he tenido respuesta
Candilejas: Poco comería Josefina de lo que dieran esas publicaciones.
Aitor Larrabide: Si no fuera por V. Ramos y Molina, Miguel estaría en la fosa común.
Vicente Bautista: Hubo otro chico que intervino que se llamaba Abad Miró. Era sobrino de Gabriel Miró el escritor. Fue arquitecto, pintor y falleció el año pasado. Fue quien diseñó el sanatonio Perpetuo Socorro, que firmó otro arquitecto.
Candilejas: En realidad Miguel, fue conocido antes en el extranjero que aquí.
Mariel García: Cebolla... ¿eso es lo que comía, no?
Nuchi: Lo de Alberti no lo sabía. Me ha impresionado, pero no me ha extrañado.
Aitor Larrabide: Y este país tan desagradecido ha llamado a Ramos y Molina fachas.
Candilejas: Puede ser Aitor, pero de ¿qué vale una fosa privilegiada?... La vida de Josefina fue tremenda.
Juan Navidad: Cuéntanos, Aitor, quienes han contribuido mejor a difundir su obra dentro y fuera de España...
Candilejas: Ni siquiera después de muerto podía participar de su gloria.
Miguel Espinosa: María Teresa León, esposa de Alberti, abofeteó a Miguel por un comentario sobre la Alianza de mujeres.
Aitor Larrabide: Desde luego los primeros en España Vicente Ramos, Manuel Molina y F. Martínez Marín.
Miguel Espinosa: Aitor, la obra de Martínez Marín, publicada en 1972, no fue muy afortunada, todavía espero su continuación.
Aitor Larrabide: Martínez Marín escibió la segunda parte (que he leído) pero no la publicó.
Juan Navidad: ¿Y los últimos años? Desde 1980...
Aitor Larrabide: Agustín Sánchez Vidal, José Carlos Rovira , Carmen Alemany, estos dos de la Universidad de Alicante. También María de Gracia Ifach.
Juan Navidad: ¿Y qué aporta tu trabajo, tu Tesis Doctoral: Miguel Hernández y la crítica?
Aitor Larrabide: Creo que sobre todo intenté ordenar el material existente. Seis años dedicados sólo a ello.
Juan Navidad: ¿En la posguerra, la obra de Miguel tuvo una influencia sobre los autores posteriores que se quedaron en España?
Vicente Bautista: Yo diría que no. Depende de qué año de la posguerra hablemos. Habría que documentarse e investigarlo en profundidad. En el exilio la influencia fue, naturalmente, mayor.
Aitor Larrabide: Sí, sobre todo en algunos poetas, como Blas de Otero, mi paisano.
Miguel Espinosa: Lo que es un hecho cierto que Miguel ha sido el poeta más musicado.
Lorea: La libertad nos ha dado su aliento/ la independencia y el pueblo su hogar/ en el combate por un mundo hermoso/ os dan coraje la tierra y mar/ en pie república española con decisión/ en pie con alma y vida fresnte al felón/ a España la salvaran sus hijos con tesón/ patria de mi vida, tierra de mi corazón/ (himno de Hernández en la república, sige más...)
Miguel Espinosa: Pues si la tienes la intercambiamos con la mía que está practicamente acotada por Ramon Pérez.
Aitor Larrabide: Si, algún día habría que estudiar todo ello. Y redundo en la popularidad de Mh.
Aitor Larrabide: La tengo en Orihuela y César Moreno (el director de la biblioteca) podría facilitarte copia.
Candilejas: Miguel Hernández, tiene algo especial, visceral, la lectura de sus poemas compromete sin quererlo...
Miguel Espinosa: ¿Sin quererlo? No, ya tuvo su enfrentamiento con Ramon Sijé opuesto totalmente a sus ideas.
Candilejas: Me refiero a que el lector sin querer comprometerse, se ve involucrado en su obra cuando la lee.
Juan Navidad: Es una cercanía del poeta con el lector muy especial...
Aitor Larrabide: Sale desde lo más profundo del corazón, de las vísceras, de las lágrimas, de la tristeza y del amor.
Candilejas: Sale de lo que en realidad fue su vida...
Nuchi: ...Y su cabeza.
Juan Navidad: ¿Cómo valoras, Aitor, las distintas aportaciones en el estudio de la vida y obra Miguel desde el exilio?
Aitor Larrabide: Si hablamos de poetas como MH se debe a que toca un rinconcito de nuestro corazón y lo hacemos nuestro.
Lorea: La cabeza no creo Nuchi, sale de las "tripas".
Candilejas: Así lo siento yo Aitor... lo considero mío.
Aitor Larrabide: El exilio, en un principio, utilizó, sí, a MH para combatir al régimen de Franco.
Vicente Bautista: Ha sido un hallazgo esta manera de conectar con la gente; me disculpo por la poca fluidez a la hora de expresarme, mi memoria va más lenta que la tecnología. Muchas gracias, he de marcharme...
Lorea: Adiós Vicente, un placer.
Nuchi: Me refería a su compromiso político, Loreíta.
Aitor Larrabide: No olvidemos las diatribas contra personas como Juan Guerrero Zamora y Vicente Ramos que lo único que hicieron fue difundir a MH.
Candilejas: Salud y paz, Vicente.
Vicente Bautista: Hasta pronto.
Miguel Espinosa: Hasta otra Vicente.
Juan Navidad: A mí, como poeta, me interesa su poesía. Pero, al mismo tiempo, trato de que se vayan diluyendo los tópicos inexactos sobre su vida que distraen a los lectores/as de sus poesía.
Miguel Espinosa: Podíamos hablar algo de Josefina Manresa.
Candilejas: Juan que reiterativo con lo de los tópicos...
Aitor Larrabide: Josefina no congenió con MH no le entendía.
Candilejas: Qué interesante... lo desconocía.
Nuchi: Desde luego que no.
Lorea: ¿Qué más da que tuviera veinte rebaños o su padre un reloj de oro? Lo cierto es que fue perseguido, que murió en la más absouta soledad y joven.
Aitor Larrabide: No, ella prefería que trabajase en algo serio y no en poesías.
Candilejas: Estoy totalmente de acuerdo, Lorea.
Candilejas: Eso es normal, Aitor.
Lorea: Mmmmmmmmm se casaron 20 días antes de morir Miguel creo. Y más en la época, es comprensible.
Aitor Larrabide: Sí, murió solo, nadie lo pone en duda.
Lorea: Y en una cárcel.
Aitor Larrabide: Sí, por "articulo mortis", obligado por las circunstancias.
Candilejas: Una cárcel, convertida en penal.
Aitor Larrabide: No, un reformatorio convertido en penal.
Candilejas: Eso quería decir... más o menos conduce a lo mismo.
Miguel Espinosa: No llevaban mucho calor sus visitas a la cárcel y Miguel se quejaba amargamente.
Juan Navidad: En los años 70 y dentro de las dinámicas de la Transición Española, se trató a Miguel como un héroe de la Guerra Civil y un modelo de lucha. En aquellos años salió el disco sobre Miguel Hernández de Joan Manuel Serrat que supuso un surgimiento de su poesía por encima de su biografía y sus ideas. ¿Crees que fue el punto de inflexión para recuperar su poesía de nuevo para el pueblo y darle la magnitud que merece?
Candilejas: Pues mira Juan... Gracias a eso ahora es más conocido.
Aitor Larrabide: Sí, desde luego, y enlazar con la lucha antrifranquista en sectores juveniles.
Vicente Bautista: La recuperación para los poetas estaba ya hecha. El pueblo, lo conocía poco, porque no se lee mucho.
Lorea: Ahora hay jaleo con Josefina en orihuela ¿no? por la obra de Miguel.
Nuchi: No, con la nuera.
Lorea: Eso la nuera, perdón.
Candilejas: La nuera reaccionó de forma incomprensible para mí.
Aitor Larrabide: La nuera va a lo suyo.
Nuchi: Es por el tema de la Fundación. Desde luego que sí.
Aitor Larrabide: La Fundación -hasta la fecha- es un rollo político, se ha utilizado.
Candilejas: ¿Cómo puede ceder a Miguel a una fundación creada por los que motivaron su muerte y lo acallaron?
Aitor Larrabide: Eso que dices, Candilejas, no se lo cree nadie. Mira la Fundación Max Aub, con dinero de la Generalitat.
Nuchi: Oye, Aitor, vaya tino que tienes. Se nota que estás al loro.
Juan Navidad: Espero que, algún día, cambie la cosa y la Fundación sea un ayuda para la obra de Miguel, en vez de un inconveniente...
Nuchi: Ya han nombrado presidente.
Aitor Larrabide: Sí, es un conocido periodista.
Nuchi: Sí, Juan José Sánchez.
Aitor Larrabide: Creo que puede ofrecer algo que no han hecho los anteriores. Al menos buena disposición y no politiqueos.
Miguel Espinosa: Voy a contaros una anécdota que viví cuando viajaba, al pasar por la estación férrea de Orihuela, un extranjero pronunció estas palabras, "este pueblo no merece ser la cuna de Miguel Hernández".
Juan Navidad: Parece que se abre una nueva etapa que espero que la Fundación deje de tener el halo de fatalidad que acompaña a Miguel, "como el mal aliento"...
Aitor Larrabide: ¿Qué hicieron los socialistas? Ellos boicotearon la fundación desde 1994.
Candilejas: Perdona Aitor, los socialistas no hicieron lo de la fundación, pero mejor no haberla hecho que hacerla para ponerse medallas de demócratas, y dejarla a un lado despues de crearla.
Miguel Espinosa: Nada, pero los continuadores, ya me dirás, como sigamos así vamos al páramo cultural de los años del franquismo.
Juan Navidad: Espero que los errores de tantas personas de tantos partidos políticos no conviertan la Orihuela poética en un erial y estén a la altura de la calidad de la obra de Miguel...
Aitor Larrabide: Bueno, creo que se exagera. Tampoco en los 80 ó 90 esto era un cielo.
Candilejas: Es como si hubieran cerrado la boca de Miguel otra vez.
Nuchi: Ése es un buen deseo, Juan, pero...
Aitor Larrabide: ¿Y eso de los 90 días de confianza? ¿No se estila esperar a los proyectos del nuevo director?
Juan Navidad: "El hombre acecha al hombre...".
Nuchi: Mi escepticismo es ilimitado.
Miguel Espinosa: Y el mío tambien, Nuchi.
Candilejas: Ahora le sueltan el nombre de Miguel a la Universidad mal parida de Elche y tan contentos.
Miguel Espinosa: Orihuela, fue una mala madre para Miguel.
Matilde Bautista: Era un pueblo que no tenía interés por lo que dijera un chico de la Calle de Arriba. La ignorancia malintencionada es cruel. Ya han quitado la placa de Ramón Sijé que aparece en las fotos de Miguel leyendo la famosa Elegía.
Aitor Larrabide: Sí, lo de la Universidad Miguel Hernández fue algo que sacaron de la chistera.
Candilejas: Demasiados curas en ese pueblo.
Juan Navidad: Bien, pero cualquier pueblo puede aprender alguna vez de uno de sus vecinos...
Nuchi: Le han hecho una plaza en la zona más marginal de Orihuela.
Nuchi: Su cabeza siempre anda "rodando por el suelo".
Aitor Larrabide: Sí, pero creo que se impone la cordura.
Lorea: Será para los turistas Nuchi.
Nuchi: La he visto muchas veces.
Candilejas: ¿Sabéis lo que pienso? Cada vez que se le hace un feo a Miguel, su difusión es más grande.
Nuchi: Es penoso, penoso... Es un grano que les ha salido bastante molesto. No saben qué hacer ni cómo.
Aitor Larrabide: No, creo que es al revés.
Candilejas: Su obra esta ahí.
Juan Navidad: Estamos manchando su poesía cada vez que hay una mala noticia...
Aitor Larrabide: Creo que las polémicas le perjudican.
Candilejas: Yo creo que no.
Juan Navidad: Por eso ya es hora de que la justicia poética vuelva a Miguel, para dar marcha atrás el reloj de la Historia y podamos recuperarlo...
Lorea: Yo creo que es de los pocos, junto a Neruda o Lorca que conoce la gente más joven.
Aitor Larrabide: Bueno, pues dime por que los investigadores no lo estudian.
Candilejas: Por que las polémicas son tan de poca sustancia que vuelvo a decir que lo insignificante le engrandece más.
Miguel Espinosa: Su poesía, está ahí, sin mácula.
Aitor Larrabide: Eso sí, lo que digamos no le mancha. Miguel habita un reino en el que nuestras tonterías no le incumben.
Aitor Larrabide: Las buenas polémicas benefician, sí, pero en este caso son ya algunos años de polémicas y de fundaciones inoperantes.
Candilejas: Exacto, Aitor.
Miguel Espinosa: En el reino de los hombres libres.
Juan Navidad: Me ha gustado este primer encuentro sobre Miguel porque ha sido -está siendo- visceral, directo y sincero. Si Miguel estuviera por aqui, estaría encantado : )
Candilejas: Ojalá estuviera...
Lorea: Sí, porque hablamos de la persona, le sentimos vivo.
Candilejas: Si estuviera, yo callaría para leerle.
Juan Navidad: Ésta:
[Miguel Hernández]: Para la libertad sangro, lucho, pervivo.
Para la libertad, mis ojos y mis manos,
como un árbol carnal, generoso y cautivo,
doy a los cirujanos.
[Miguel Hernández]: Para la libertad siento más corazones
que arenas en mi pecho: dan espumas mis venas,
y entro en los hospitales, y entro en los algodones
como en las azucenas.
[Miguel Hernández]: Porque donde unas cuencas vacías amanezcan,
ella pondrá dos piedras de futura mirada
y hará que nuevos brazos y nuevas piernas crezcan
en la carne talada.
[Miguel Hernández]: Retoñarán aladas de savia sin otoño,
reliquias de mi cuerpo que pierdo en cada herida.
Porque soy como el árbol talado, que retoño:
aún tengo la vida.
Juan Navidad: Aún tengo la vida.
Aitor Larrabide: Sí, y esta tertulia será revivida cuando se transcriba.
Nuchi: Gracias, Juan. Un clásico. Cuanto más se lee o se escucha, más gusta.
Miguel Espinosa: Aitor, espero que nos saques de dudas sobre la autoría de ese verso que se atribuye a Miguel " Adiós compañeros, camaradas y amigos, despedidme del sol y de los trigos".
Aitor Larrabide: Es de Antonio Aparicio, el padrino de la boda civil de MH.
Lorea: Sí, en las cosas de Ramón Álvarez ya dice que no es de él.
Aitor Larrabide: Elvio Romero en su libro de 1958 decía que eran de MH pero fue un bulo a la mayor gloria.
Miguel Espinosa: Pero erróneamente se atribuye a Miguel.
Juan Navidad: Me temo que Aitor tiene que dejar la Tertulia. Ha sido un placer... Muchas gracias por haber participado en este encuentro.
Nuchi: Encantada, Aitor. Gracias por todo. Y también al resto.
Lorea: Un beso amiguita.
Candilejas: (Es la primera vez que participo en uno de estos eventos).
Juan Navidad: Muchas gracias, Aitor, por tus conocimientos, a Miguel y al resto...
Candilejas: Adeu Nuchi.
Aitor Larrabide: Agur (adiós) a todos/as.
Miguel Espinosa: ¿Y el dibujo de Miguel Hernández, yacente?
Juan Navidad: Un saludo para Gaspar Peral, que ha estado leyendo la transcripción...
Juan Navidad: Ha participado como "leyente"...
Aitor Larrabide: Es de José María Torregrosa. Apareció el año 52.
Miguel Espinosa: Vale, vale, Aitor se nota tu buceo en su vida.
Candilejas: Aitor, si te marchas, un saludo y mi agradecimiento por tu presencia aquí.
Aitor Larrabide: "Me voy, pero me quedo".
Pepita: Me ha gustado el tema adiós a todos. Hasta mañana. Un saludo para Anyi de Luarca.
Juan Navidad: Saludos, Pepita...
Juan Navidad: Espero que haya más encuentros hernandianos como éste... en la Tertulia Virtual. Han quedado muchos cabos que atar...
Obras y recursos sobre Miguel Hernández de la Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes
Foros abiertos sobre Miguel Hernández
Recursos sobre Miguel Hernández en internet: