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PRÍNCIPE (EL) IGNORANTE.- Anónimo.

«Personas: El Género Humano, viejo.- El Escarmiento.- El Temor.- El Príncipe.- El Escarnio.- La Murmuración.- El Tiempo.- Mundo.- Demonio.- Carne.- San Gabriel.- Cristo, de médico.- La Gracia.- Músicos».



Afligido el Género Humano por el menoscabo que ha padecido la razón de su hijo el Príncipe, manda echar pregones ofreciendo grandes premios a quien de restituya el juicio. Después de haberse presentado inútilmente el Tiempo y los tres Enemigos del alma, viene Cristo, anunciado por San Gabriel, y lleva a efecto la curación por medio de la Gracia. Al final se desposa ésta con el Príncipe.

Obra que pertenece a los principios del siglo XVII. Está escrita con sencillez y tersura, sin resabios de culteranismo, pero no sin asomos de aquellos pueriles juegos de palabras que más adelante abundaron tanto en los autos. Así, por ejemplo, a la Gracia se la llama Doña Engracia Segura y a Cristo el doctor Manuel de Paz.

El Príncipe está muy bien caracterizado. Véase, por muestra, una escena.


 

(Recuéstase la GRACIA entre unos ramos, y sale el PRÍNCIPE.)

 


PRÍNCIPE

   ¡Hola, aho! Contentamiento,
pues que te llamo, responde:
ni te hallo, ni sé donde
te fuiste, que no te siento.
Por arte de encantamento
debes de vivir, no hay más:
ya te vienes, ya te vas;
y aunque te busque uno y otre
no hay ninguno que enquillotre,
Contentamiento, do estas.
Jugamos al escondite.
¿Do estás? ¿Estás en palacio?
Mas no hay contento despacio
que con la privanza habite.
Ven, y haremos un convite,
que, por Dios, que estoy ayuno
de contentos; mas ninguno
de ti se ha desayunado,
desde el pobre al más pintado;
que no te tiene ninguno,
¡Tus, tus, tus! Sal acá, loco.
¿Quién te esconde? ¿Quién te tapa?
¿Tiénete el Rey? -No. -¿Y el Papa?
-Menos. -¿Y el fraile? -Tampoco.
-¿Y el soldado? -¡Guardia el coco!
-¿Y el rico? -Es hombre importuno.
-¿Y el pobre? -No, que es bahuno.
-Pues no temas, sal acá,
que un puño de aire tendrá
si piensa tenerte alguno.
¡Miz, miz! ¡Tus, tus! Hele aquí...
¡Pardiobre, que se escapó!
Agora: ¡Cojite!... No.
Pues jurara que le iz.
¿Eres brujo? Di que sí.
Aguarda, ya sé do estas:
Agarrado os he... No hay más.
Sombra, pues que no hay cojerte,
quien más se alaba tenerte,
no sabe por dónde vas.
Mas ¿qué es esto que está aquí?
 

(Repara en la GRACIA.)

 
¡Válgame todo este prado!
Un vuelco el alma me ha dado,
que no sé qué siento en mí.
Pardiez, que en su catadura
miro cosas tan extrañas
que se me andan las entrañas.
Si esto se llama hermosura,
su hermosura me provoca;
porque me echó tales trabas
que el alma se me hace babas,
y se me caen por la boca.
¡Válgate Dios por criatura!
¿Qué me has hecho?, que, pardiez,
que como bestia esta vez
me pica la matadura.
Dormida está. ¡Bella moza!
Yo me esto quemando aprisa
No sé si es llanto, o si es risa
lo que el alma me retoza,
porque, entre contento y miedo,
siento un no sé qué que sabe
a un agridulce süave,
como endrinas de Toledo.
Esto por llegarme a ella
y habrarla... Mas ¡oxte, puto!
¿Siendo yo tan puerco y bruto,
he de habrar cosa tan bella?
¡No fuera yo más galán,
más discreto y con más seso!
Flechas tiene, y aun por eso
me ha hecho un San Sebastián,
según esto asaeteado.
Ahora bien, mientras despierta,
veré si es mocosa o tuerta,
que me tiene quillotrado.
Sí, que los bobos y locos
también amen, caso es llano.
Vó le a besar una mano.
Mas ¿si la lleno de mocos?
¡Que esté yo agora sin seso!
Toda el alma se me estruja,
y no sé quién me rempuja,
y me dice: Dala un beso
en la mano, y a mi cuenta,
si con él te fuere mal.
¿No soy yo Príncipe real?
¿No me paga el mundo renta?
Sí, más soy un mentecato,
que también hay bobería
que se llama señoría.
Ahora bien, de hablalla trato:
quiérome limpiar primero
la cara, barba y vestido.
¡Oh, quién hubiera sabido
lo que es el amor trampero,
y se volviera discreto!
Mas la mayor discreción
es tener mucho doblón:
habralla quiero en efeto.
¡Ah, buena mujer...! Par Dios,
que la llamé lindamente


GRACIA

¿Quién me llama?


PRÍNCIPE

Un inocente.


GRACIA

No sois inocente vos:
antes porque la inocencia
perdistes estáis así.


PRÍNCIPE

Esta debe ser zahorí,
pues que me ve la conciencia.


GRACIA

Pues, ¿qué me queréis?


PRÍNCIPE

Os quiero,
por que yo, cuando... ya veis,
tengo al fin, si vos queréis...
Llegué aquí: soy caballero,
y cuando durmiendo estabas...,
bien es verdad que procura
mi padre ponerme en cura...,
no hagáis caso de las babas;
que pues es niño el amor,
con babas debe de ir.
Pero volveos a dormir:
quizá os habraré mijor.


GRACIA

Yo os entiendo el pensamiento:
bien, Príncipe, me queréis.


PRÍNCIPE

Sí, pardiez. Pues lo sabéis,
casémonos al momento;
que yo le diré a mi padre,
si bobo estoy, que me adobe
y luego me desembobe;
y iré a la Iglesia, mi madre,
y le pediré un vestido
con que parezca un Sansón.


GRACIA

No estáis en disposición
para ser vos mi marido.


PRÍNCIPE

Pues ¿quién sois vos?


GRACIA

Yo me llamo
doña Engracia de Segura.


PRÍNCIPE

Desque os vi la catadura,
doña Gracia, a fe que os amo.
¿Sois doncella, o sois casada?


GRACIA

Casada y doncella soy.


PRÍNCIPE

¿Que casada estáis?


GRACIA

Estoy
treinta años ha desposada.


PRÍNCIPE

Pues yo me vuelvo a embobar,
si mi esposa no heis dte ser.


GRACIA

Sabedme vos pretender,
que yo os sabré regalar;
que mi esposo, que los cielos
dejó por sanar pecados,
de infinitos desposados
que me amen no tiene celos;
antes él es el primero
que tercia en ese partido.


PRÍNCIPE

Y será el primer marido
que sin pecar sea tercero.


GRACIA

Tiene él también mil esposas,
sin que en mí sospechas haya.


PRÍNCIPE

Uno por otro se vaya:
cada día hay nuevas cosas.


GRACIA

Antes se enoja si alguno
de mí se aparta y se aleja.


PRÍNCIPE

¡Buen esposo y buena queja!
No le imitará ninguno.
¿Cómo se llama?


GRACIA

El dotor.
Manuel de Paz.


PRÍNCIPE

¿Médico es?


GRACIA

Y el segundo de los tres
que al enfermo pecador
puede sanar.


PRÍNCIPE

Según eso,
a curarme habrá venido.


GRACIA

Aquese su intento ha sido.


PRÍNCIPE

Pues como él me vuelva el seso,
adoraréle.


GRACIA

Merece
sólo adoración latría.


PRÍNCIPE

Agora bien, Gracia mía,
la culpa que me entorpece
vo a dejar. Decí al dotor
que empiece a escrebir recetas,
como no me de dïetas
de vuestro divino amor.


GRACIA

¿Ya hablas pulido?


PRÍNCIPE

Sí haré,
que amor, señor absoluto,
labra un bronce, pule un bruto:
bruto he sido, hombre seré.
Camarera Confesión,
dadme de vestir aprisa:
ponedme vos la camisa,
dolorosa Contrición.
¡Hola, Llanto de eficacia
divina, dadme a lavar,
que me quiero desposar
agora con doña Gracia!
 

(Vase.)

 



Muy posible es que este auto sea obra de Tirso.

Manuscrito perteneciente al señor Sancho Rayón.



PRÍNCIPE (EL) IGNORANTE DISCRETO Y JUICIO FINAL.- Auto a lo divino del doctor Godínez.

«Personas: Inspiración.- Justicia.- Muerte.- Cristo.- La Virgen.- Ángel.- Iglesia.- Príncipe ignorante.- Apetito.- Entendimiento.- Género humano.- Gusto.- Interés.- Carne.- Temor.- Lucifer.- Músicos».



E.:

LUCIF.
Adán, mi primer esclavo.


A.:

fin a aqueste semejante.


Copia de mano de Martínez de Mora, con fecha de 1632.

BN, Mss., 15.162.



PRISIÓN (LA) DE CRISTO EN EL HUERTO.- Auto cuadragesimal de Vasco Díaz Tanca.

Citado por el mismo Vasco Díaz, en su prólogo al Jardín del Alma cristiana, 1552.



PRISIÓN (LA) DE SANT PEDRO (Aucto de la).- Anónimo.

«Figuras: El Rey Herodes.- Centurión.- San Pedro.- Leví.- Samuel.- Un Ángel.- Cristo.- San Marcos.- Su madre.- Una moza».



E.:

Muy noble congregación.


A.:

tibi sacrificabo hostiam laudis.


Por decreto de Herodes, prende Centurión a San Pedro, cuando está predicando. Sácale de su prisión el Ángel y se le aparece el mismo Redentor cargado con su cruz y enseñándole el camino de Roma, donde debe padecer martirio. En tanto que los soldados de Herodes encuentran la cárcel vacía, el Santo, Heno de júbilo con la revelación que ha tenido, va a casa de la madre de San Marcos, y refiriendo todo cuanto le ha pasado, se despide de los discípulos. Por conclusión se canta el verso: Dirupisti Domine vincula mea.

En quintillas, con argumento en la misma rima.

Publicado por Rouanet en la Colección de autos, farsas..., etc.

BN, Mss., 14.711, núm. 47.



PRISIONES (LAS) DE ADÁN.

Auto al Nacimiento del Hijo de Dios, atribuido a Lope de Vega y a don Nicolás Gallo del Castillo.

«Figuras: Luzbel.- Adán, barba.- San Joseph.- San Miguel.- Nuestra Señora.- Bato, gracioso.- Gila, pastora.- Arindo, pastor.- Ribato, pastor.- Eliazar.- Meguera, demonio».



E.:

LUZB.
Este padre de diamantes


A.:

que celebremos devotos.


Impresión suelta en Madrid por Antonio Saniz, en la plazuela de la calle de la Paz, 1730.

Léese en el índice expurgatorio de la Inquisición, 1747:

«Loa al Nacimiento, impresa con el auto de Lope de Vega, intitulado: Las prisiones de Adán, impreso en Madrid, año de 1730, en la imprenta de Antonio Sanz, en ella se quiten las palabras siguientes:


   la inefable unión del verbo,
hecha en tres naturalezas,
cuerpo, divinidad y alma,
en un sujeto compuestas».



BN, Mss., 16.803.



PRISIONES (LAS) DE MORO.- Gallo del Castillo.

«Gallo del Castillo fué muy posterior a Lope. Según Mesonero, escribió un auto de Las Prisiones de Moro, que tal vez fué confundido por Huerta con el de Las Prisiones de Adán».



La Barrera, adiciones al catálogo de Chorley.



PRIVANZA (LA) DEL HOMBRE.- Lope de Vega.

«Personas: El Rey divino.- El Hombre, secretario.- La Prudencia.- La Inocencia.- El Cuidado, mayordomo.- Justicia, fiscal.- Luzbel.- Lisonja.- El Furor».



E.:

LUZ.
Lisonja y furor, hoy fundo


A. (incompl.º):

LIS.
¡Qué lindo por vida mía!


Tiene el Rey por privado al Hombre, y según se dice en la obra:


   Tal piedad su pecho encierra,
y tan grande l'ha mostrado,
que a petición de un privado,
mudó la Corte a otra tierra.



Si estas palabras aluden a la erección de Madrid en corte de España, el favorito a cuyo valimiento atribuyó Lope aquel suceso necesitaba tener cierta longanimidad para llevar a bien algunos otros hechos que se le achacan en el auto. Porque, en efecto, allí se ve al Hombre prestar oídos a Luzbel, que es un viejo; a la Lisonja, que es un truhán, y al Furor, que es un jaque que se expresa en lenguaje rufianesco y empezando por tomarlos a su servicio, acaba por marcharse en su compañía. Por fortuna, cuando, asomado el Rey a un balcón de su palacio, lamenta la infidelidad del Hombre, mírale tornar espantado y arrepentido, huyendo a toda prisa de los tres personajes maléficos que le van a los alcances. Échase el Hombre en el río de la Penitencia, para librarse de sus enemigos; pero le faltan las fuerzas, y solamente cuando se arroja el Rey a darle auxilio logra salvarse. Hay aquí un buen rasgo de la Lisonja, que hasta en presencia del Rey conserva su carácter, pues le dice, por ver si puede conseguir que les devuelva al Hombre:


   Él tiene tan buena cara,
que no puede hacer mal hecho.



Desairados en su pretensión, vénganse los tres demonios propalando cantares de burla contra el Soberano y pasquines.

El Monarca resuelve, no obstante, comer en público con su favorito; aparecen juntos a la mesa, con hostia y cáliz, y en medio de la desesperación de los demonios, concluye el auto.

Portada: «Auto sacramental de la pribança del hombre, de Lope». En la última hoja hay un dictamen favorable a la representación de la obra, firmado por el licenciado Ponce de León, a 26 de mayo de 1605.

BN, Mss., 17.017.

Impreso en el tomo II de la edición de la Academia Española, 1892.



PROBÁTICA PISCINA.

Véase: Primer (El) refugio del hombre.



PROGNE Y FILOMENA.

Véase: Divina Filomena.



PROTESTACIÓN (LA) DE LA FE.- Calderón.

E.:

MUS.
Venid, venid a la fiesta


A.:

supliendo la fe al sentido.


Según nota firmada por Sanz en la primera hoja, se representó por la compañía de Manuel Guerrero, desde 9 de junio hasta 9 de julio de 1752.

En la primera hoja del texto del auto se lee la fecha de 1656.

Unidos al auto hay documentos originales acerca de la absurda pretensión de los que afirmaron no ser la obra de Calderón.

BN, Mss., V.ª 18-21.

Colección de Apontes.

Impresión suelta del siglo XVIII, Madrid, por Antonio Sanz.



PROVECHO (EL) PARA EL HOMBRE.- Doctor Felipe Godínez.

En los Apuntes biográficos del doctor Felipe Godínez dice el señor Mesonero, hablando de las comedias de aquel poeta...:

«O son de las vidas de los Santos, como San Mateo en Etiopia, Ludovico el piadoso, y La Milagrosa elección; o son autos como La Virgen de Guadalupe, El Provecho para el hombre, etc.».


(Tomo I de Dramáticos contemporáneos a Lope de Vega, XLV de la Biblioteca de AA. EE.)                


Sin embargo, en el Catálogo de obras dramáticas publicado en el mismo volumen por el señor Mesonero no figura como auto El Provecho para el hombre, sino como comedia.

La Barrera, al citar la misma obra, dice:

«Tal vez se halle en el libro de Autos sacramentales con cuatro comedias nuevas (Madrid, 1655), que no he logrado examinar».


Visto el libro citado, hay en él tres obras de Godínez, pero ninguna es El Provecho para el hombre.



PRUDENTE (LA) ABIGAIL.- Calderón.

E.:

Cuando hacen los pastores.


A.:

pues lo merece su afecto.


Vera Tasis había incluido este título en su lista de autos de Calderón; y en 1678 estaba ya escrito el auto, pues de él hace mención el padre Manuel Filguera en su papel publicado aquel año sobre Si sea lícito representar autos sacramentales en las Iglesias.

Fajardo no cree que el auto que incluye en su col. ms. sea de Calderón, pues ¡entiende, como yo, que la Prudente Abigail atribuida a este autor, no es otra obra que La Primer flor del Carmelo.

Comprendido por don Juan Isidro Fajardo en la Parte séptima ms. de autos de Calderón, propia del señor Sancho Rayón.

BN, Mss., 16.2816.

Impreso en la Parte VII y VIII, 1718.



PRUEBA (LA) DE LOS INGENIOS.- Anónimo.

Representado en Madrid en 1620, según resulta de una declaración correspondiente a dicho año, que se guarda en el Archivo de Madrid (2.ª, 196, 28), y en la cual dice el encargado de la obrería de la villa: «En el carro de la Prueba de los injenios, doy fe... que faltaron once libras de plomo, y más veinte y cuatro serafines».

Hace asimismo mérito de este auto un apuntamiento del siglo XVII que existe al final del auto El Hijo de la Iglesia.



PRUEBAS (LAS) DE CRISTO.- Mira de Amescua.

«Personas: Príncipe de las tinieblas.- El Hombre.- Envidia.- Esperanza.- Ley de gracia.- Ley escrita.- Ley natural.- Isaías.- Job.- Bautista.- Juan, evangelista.- David.- Pedro.- El sabio.- Emuel.- Músicos».



E.:

PED.
Boga, canalla, que quiero


A.:

y paz al hombre en la tierra.


BN, Mss., 16-690.

Incluso en los Autos sacramentales..., etc. Madrid, 1655. Idem en los Autos de los mejores ingenios, Madrid, 1675.



PRUEBAS (LAS) DEL LINAJE HUMANO Y ENCOMIENDA DEL HOMBRE.- Auto sacramental.

«Personas: Mundo.- Apetito.- Libre albedrío.- Placer.- Hombre.- Misericordia.- Idolatría.- Gentilidad.- Demonio.- El Santo Job.- Dios padre.- Dios hijo.- Dios espíritu santo.- Nuestra Señora.- San Juan Bautista.- San Juan evangelista.- San Pedro.- El santo rey David.- Moysen.- El Ocio».



E.:

ALBEDRÍO.
No es de sabios cortesanos.


A.:

las pruebas del hombre humano.


El ejemplar manuscrito de la BN, núm. 15.628, dice al fin:

«En 10 de junio de 1601, el licenciado Reyes la petición del hombre Mexía de la Cerda: muy poderoso Señor, en la pretensión de mi hábito pido y suplico a V. A. se me haga merced y presento mis servicios. El Hombre».



Otro ejemplar manuscrito figura en el Catálogo de la Biblioteca de Salvá, tomo I, núm. 1.364.

Lleva censuras de 1605 y fue el que sirvió de texto para la impresión de Rouanet: Auto sacramental nuebo de Las pruebas del linaje umano..., París, 1897.



PRUEBAS (LAS) DEL SEGUNDO ADÁN.- Calderón.

«Memoria de las apariencias que se han de hacer en los carros para la representación de las fiestas del Santísimo Sacramento, este presente año de 662.

Primeramente, para el auto intitulado:

Pruebas del segundo Adán.

El primer carro ha de ser en su primer cuerpo un bosque, cuyos países han de estar adornados de árboles, fuentes y animales, y en el segundo cuerpo ha de tener un pavón real tan grande que ocupe todo su diámetro, lo más bien imitado que se pueda en plumas y colores: la cabeza ha de estar coronada de tres airones, levantada, y la cola recogida, hasta que a su tiempo en un abanico haga la rueda, pintada toda de ojos. Hase de abrir el pecho en dos mitades, y verse dentro un león de pasta que también en dos mitades se ha de abrir, capaz de que pueda verse un niño dentro.

El segundo carro ha de ser una fábrica de real arquitectura, la cual ha de tener una escalera fija por donde se pueda subir y bajar desde el tablado hasta el segundo cuerpo, cuya fachada ha de tener una puerta engoznada, de suerte que quien suba a entrar por ella pueda abrirla y cerrarla con facilidad y presteza. Esta fábrica y sus costados después se ha de abrir y verse dentro un dosel con dos sillas, lo más majestuoso que se pueda.

El tercer carro ha de ser un peñasco hermosamente pintado de flores, y abriéndose a su tiempo se ha de ver dentro del un árbol de recortado, cuyas hojas han de ser cálices y hostias, y entre ellas los atributos de Nuestra Señora de recortado, como el pozo, la fuente, etc. Y en lo último de la copa una imagen de la Concepción. Todo esto ha de subir en elevación lo más que pueda, con una persona que ha de estar echada en una tarimilla, al pie del trono.

El tercer (sic) carro ha de ser correspondiente al primero, con esta diferencia: que su pintura en el primer cuerpo han de ser nubes y pájaros, representando esfera de aire y cielo. El ave que ha de ocupar la circunferencia de todo el segundo cuerpo ha de ser un pelícano en su nido, y alrededor algunos polluelos como sustentándose de la sangre del pecho, herido de su pico. Hase de abrir como el pavón en dos mitades, y verse dentro un cordero, y dentro del cordero otro niño.

Adviértase que estos carros han de tener todos sus escutillones por de dentro, para que puedan subir las personas que han de servir en las apariencias.- Don Pedro Calderón de la Barca.

El carro que dije que ha de ser árbol con los atributos de María Santísima y la imagen de la Concepción en el remate, porque no haya dos árboles, será mejor que sea una pirámide que por adorno de las cuatro esquinas tenga de cortado unos ángeles, con las targetas de los mismos atributos; y Si la imagen, habiendo de subir en elevación todo lo que se pueda, puede ser una niña viva, será mejor: esto se mude, si a V. Mdes. parece».


(Autógrafo de Calderón, en el Archivo de Madrid.- 2.º, 198, 11).                


Calderón omitió en su Memoria de títulos el de Las Pruebas del segundo Adán, el cual tampoco se halla en la Tabla de Vera Tasis.

Pero esta falta consiste meramente en un cambio de nombre. La obra exornada con el aparato escénico que arriba queda descrito, es (según lo advertirá cualquiera al primer examen) la que, años después, designó Calderón, y aun publicó en la primera parte de sus Autos (1676) bajo el título de Las Órdenes militares.



PSIQUES Y CUPIDO.- Valdivielso.

En su colección de Doce autos sacramentales. Toledo, 1622.



PSIQUIS Y CUPIDO.

Auto sacramental alegórico (El Pequeño). Fiesta en Toledo de don Pedro Calderón de la Barca.

E.:

APOST.
Caballo desbocado


A.:

que nos perdoneis las faltas.


BN, Mss., 16.2818.

Impreso en la Parte segunda de autos, 1711.



PSIQUIS Y CUPIDO.

Auto sacramental alegórico. Fiesta en Madrid de don Pedro Calderón de la Barca.

E.:

ODIO.
¡Ah de la celeste curia!


A.:

en ti, amor, ley de gracia da a su iglesia.


BN, Mss., 16.2798.

Impreso en la Parte segunda de autos, 1717.



PUEBLO GENTIL (Farsa del Sacramento del).- Anónimo.

«Figuras: La Iglesia.- El Pueblo gentil.- Santo Tomás.- San Buenaventura».



E.:

si nos prestais atención


A.:

su cuerpo glorificado.


Doctrinal, sin bobo. Preséntase a la Iglesia el Pueblo Gentil en la festividad del Corpus Christi; propone dudas acerca del Sacramento; escucha las lecciones que, juntamente con la Iglesia, le dan Santo Tomás y San Buenaventura, y, al fin, se convierte. Con la comparación del espejo quebrado (que también se halla en otros autos) recibían los oyentes de esta farsa una explicación de la multiplicidad de las Santas Formas; Santo Tomás les enseñaba la presencia real del Cuerpo y Sangre de Cristo, bajo cada una de das dos especies; aprendían por qué razones se da en comida a Dios,


pues es cierto que pudiera
dar su cuerpo divinal
por muy más alta manera, etc., etc.



Escrita en coplas de pie quebrado, con un argumento en quintillas, del cual aparece que la farsa del Pueblo Gentil era además conocida con otro título:


   Si nos prestáis atención,
veréis, pueblo de valor,
un auto de gran primor,
llamado la Conversión
del mísero pecador.



BN, Mss., 14.711, núm. 74.



PUENTE (LA) DEL MUNDO.

Auto sacramental de Lope de Vega.

Con fecha de 1616.

BN, Mss., 15.256.

Impreso en el tomo II. Colección de la Academia Española, 1892.



PURIFICACIÓN (LA) DE NUESTRA SEÑORA Y PRESENTACIÓN DE SU HIJO EN EL TEMPLO.- Anónimo.

Catálogos de Huerta y otros.






ArribaAbajo- Q -

QUATRO TEMPOS (Auto dos).- Gil Vicente:

«Figuras: Verão.- Inverno.- Estío.- Outoño.- Jupiter.- Hum Seraphim.- Dous Anjos, e hum Archanjo. Interviene también en la obra el Rey David, en figura de pastor».



El Serafín tributa grandes alabanzas a Dios humanado y a su Santísima Aladre, y acompañado del Arcángel y de los dos Ángeles adora al Señor en el pesebre. Van saliendo las cuatro Estaciones y, tras ellas, Júpiter, el cual proclama regocijado la destrucción de los dioses falsos y se presenta ante el Niño Dios como diputado de todas las criaturas. Primavera, Estío, Otoño e Invierno le rinden también obediencia, y prorrumpiendo, por último, David en loores de Cristo, termina la fiesta con el Te Deum laudamus.

Según una advertencia que precede a esta obra, se representó en Lisboa, durante las fiestas de Navidad y en presencia del rey don Manuel.

Las Estaciones están perfectamente caracterizadas. Sirva de ejemplo el Estío:


 

(Entra o ESTÍO; hūa figura muito longa e muita enferma, muito magra, com hūa capella de palha.)

 


ESTÍO

   Terrible fiebre, efímera,
ética y fiebre podrida
me traen seca la vida,
acosándome que muera.
   Dolor de mala manera
traigo en las narices mías;
no duermo noches ni días:
ardo de dentro y de fuera.
   La boca tengo amargosa;
los ojos traigo amarillos;
flacos, secos los carrillos,
y no puedo comer cosa.
   La sed es cosa espantosa:
la lengua blanca, sedienta:
la cabeza me atormenta
con calentura rabiosa.
   Mi calma perseverada,
mis días duran mil años;
los calores son tamaños
que es cosa descompasada.
   El agua toda ensecada;
polvorosos los caminos:
los melones y pepinos
hacen dolencia doblada.



Cuando acaba de quejarse, le dice Primavera:


   ¡Oh hi de puta! ¡Qué aseo!
¿A qué veniste, mortaja?
¡Siempre vienes' hacer paja
todo lo que yo verdeo!



Todas las ediciones, de Gil Vicente.



QUIÉN HALLARÁ MUJER FUERTE?- Calderón.

Auto precedido de Loa.

Tomo de sus autos de 1677.

En la BN, Mss. 17.232, hay un entremés que se hizo en este auto.

E.:

MAN.
Dónde bueno seor soldado?


A.:

que a la del berro.




QUINTA ANGUSTIA QUE NUESTRA SEÑORA PASÓ AL PIE DE LA CRUZ.- Anónimo.

«Auto agora nuevamente hecho sobre la [...], muy devoto y contemplativo, en el cual se introducen las personas siguientes: Nuestra Señora.- San Juan.- Y las tres Marías.- Josef Abarimatia.- Nicodemus.- Pilato.- Paje.- Centurio».



Seis hojas en 4.º Sigue un Romance muy devoto en contemplación de la pasión y muerte de nuestro Redemptor y Salvador Jesucristo, MDLII. Al fin de todo: «Fué impresa la presente obra en la muy noble y más leal ciudad de Burgos, en casa de Juan de Juan». (Será Juan de Junta)

Citado por Gayangos y Vedia en sus adiciones a Tiknor, tomo III. Hállase un ejemplar en el Museo Británico, encuadernado al fin del Vergel de nuestra Señora, obra del poeta valenciano Miguel Pérez, traducida por Juan de Molina e impresa en Sevilla, también en 1552.






ArribaAbajo- R -

RECAÍDA (LA) DEL ALMA.- Anónimo.

«Personas: El Alma.- Los cinco sentidos.- El Entendimiento.- La Voluntad.- Lucifer.- Un Ángel.- La Memoria.- La Justicia.- El Celo.- El Rigor.- La Misericordia.- San Juan.- San Mateo.- Un sacerdote».



E.:

AL.
Pasadas glorias mías


A.:

y a vuestro pan y mesa convidada.


BN, Mss., 16.858.

Catálogos de Huerta y otros.



REDENCIÓN (LA) DE CAUTIVOS.- Calderón.

E.:

FUR.
Si el real profeta su mística armonía.


A.:

la cautividad cautiva, viva, viva!


BN, Ms., 17.170.

Publicado en la Parte 5.º, 1717.



REDENCIÓN DEL GÉNERO HUMANO (Auto de la).- Anónimo.

«Figuras: Redención.- Lucifer.- Satanás.- Berzebú.- La Culpa.- Cristo.- Adán.- Eva.- Otros santos Padres».



E.:

Congregación señalada.


A.:

Israel quia visitavit.


Preséntase la Redención (llamada también la Paz) en los Infiernos. Alborotado Lucifer, encomienda su venganza a la Culpa; pero sucede al revés, porque la Redención echa a la Culpa una cadena. Entra Cristo; canta: Attollite portas principes vestras, y recobran su libertad nuestros primeros padres, los cuales entonan, por conclusión, el Salmo: Benedictus Dominus Deus Israel.

BN. Ms., 14.711, núm. 94.

Publicado por Rouanet en la Col. de autos, farsas..., etc.



REFORMA (LA) TRINITARIA.- Auto historial en tres actos y en verso, por don Joseph Vallo de Porras.

«Personas: Fray Juan Bautista.- Luzbel, demonio.- Discordia, demonio.- Fray Esteban, lego.- Otro religioso sacerdote.- Nuestra Señora.- Santa Teresa de Jesús.- Dos hombres, primero y segundo».



E.:

LUZB.
En el fogoso Averno.


A.:

Perdónele Dios que basta.


Impr. en Santiago por Benito A. Fray.- 1702.

BN, T/13_7 [ilegible el número en el original].



REINO EN CORTES Y REY EN CAMPAÑA.- Coello.

En la colección: Autos Sacramentales.- Madrid, 1655.



REIS MAGOS (Auto dos).- Gil Vicente.

«Figuras: Gregorio y Valerio, pastores.- Hum ermitão.- Hum cavalleiro».



Gregorio, que anda perdido, buscando el camino de Belén, topa con Valerio, el cual le dirige a un Ermitaño. Ambos pastores, y Valerio muy particularmente, se divierten en hacer al buen religioso preguntas impertinentes y chocarreras, como, por ejemplo, si es pecado estornudar o esconder un cabrito por oír berrear a su madre. Sale un Caballero, extraviado de la comitiva de los Reyes Magos, preguntando por dónde se va a Belén; refiere el prodigio de la estrella; habla de los dones que llevan los Reyes al Niño Dios, y logra que Valerio (que al principio le había recibido con burlas) le pida perdón de su descortesía.

«Apparecem os tres Reis Magos cantando o seguinte:




Vilancete


   Cuando la Virgen bendita
      lo parió,
todo el mundo lo sentió.
   Los coros angelicales
todos cantan nueva gloria;
los tres Reis la vitoria
de las almas humanales.
En las tierras principales
      se sonó
cuando nuestro Dios nació.

E cantando assi todos juntamente offerecem os Reis seus presentes; e assi muito alegremente cantando se vāo. E acaba em breve, porque nāo houve espaço para mais».



Representose esta obra el día de Reyes de 1503; según la siguiente nota:

«A dita senhora Rainha (doña Beatriz, madre del rey don Manuel) satisfeita desta pobre coisa (el auto pastoril castellano, representado en la Navidad de 1502) pedio ao autor que para dia de Reis logo seguinte Ihe fizesse outra obra. E fez a seguinte cuja introduçao he que hum pastor determinou de ir a Belem e errou o caminho: e entra dizendo:» &...



Muestra de esta obra:




ERMITAÑO

   ¿Quién puede ser más dichoso,
       ni gozoso
que tener puesto el querer,
el amor y su poder,
      sin torcer,
'neste niño muy gracioso,
puerto de nuestro reposo?
    Quien se viere sojuzgado
       y apretado
de mundano pensamiento,
contemple su nacimiento.
      ¡Cuán contento
lo verá desnudo echado,
      y adorado
de los brutos animales!
    Luego olvidará los males
      desiguales
que le presenta el pecado.


GREGORIO

¿Pecado es ser namorado?


VALERIO

¿Crió Dios, por la ventura,
      hermosura
para nunca ser amada?
¿Crióla demasïada
      para nada?
¿Cómo decís que es locura?
Mirad, mirad la scritura:
      ¿Qué cordura
hallaréis más amadora?
Dende Adán hasta ahora,
      'netra hora,
¿fué discreta criatura
que no siga esta ventura?
    Si a Dios desto pesara,
      no criara
zagalas tan relucientes:
fueran prietas y sin dientes,
      y las frentes
más angostas que la cara:
las narices le ensanchara,
      y achicara
los ojos como hurones:
nunca nuestros corazones
      de pasiones
nuestras vidas aterrara,
ni de Dios nos apartara.
    Esmeróse su poder
      en hacer
tan graciosas sus hechuras,
que entre todas hermosuras
      son más puras,
más dinas de obedecer.
   ¿Quién dejará de querer
      su valer,
pues son de nuestra costilla?
Que natura nos ensilla;
que no podemos torcer
de sujetos suyos ser.



Según una acotación de este auto fue representado por Navidad, en el monasterio de Enxobregas, delante de la reina doña Beatriz.

Todas las ediciones de Gil Vicente.



RELIGIOSAS (LAS) CONSTANTES.- Diamante.

Catálogo de Mesonero.



REPRESENTACIÓN.- Pedro Ramos.

«Representación hecha en la Santa Iglesia de Sevilla, por Pedro Ramos, notario. Entran: Santidad.- Hipocresía.- Soberbia.- Gula.- Templanza.- Humildad».



Reprendida la Hipocresía por la Santidad, enciérrala en una cárcel, con ayuda de la Soberbia y la Gula. Pero la Templanza y la Humildad, que llegan en hábito de romeras, derriban las puertas de la cárcel, anunciando que ha nacido el Redentor del Género humano, y a pesar de la resistencia de sus adversarios, se marchan cantando con la Santidad, a ver al recién nacido.

En prosa. Producción del siglo XVI, dividida en cinco Lectiones, que son otras tantas escenas. Al final lleva esta nota:

«La Santidad, de blanco.- La Hipocresía, en hábito de clérigo.- La Soberbia, muy ufana.- La Gula, de colorado y una barriga y dos faltiqueras, con cosas de comer.- La Templanza y Humildad, en hábito de romero y debajo en hábito de soldado».



Mss. en 4.º, letra del siglo XVI. De la librería del señor Sancho Rayón.



REPRESENTACIÓN HECHA EN ALCALÁ DE HENARES EN EL RECIBIMIENTO DE LAS RELIQUIAS DE SAN JUSTO Y PASTOR.- Francisco de las Cuevas.

«Esta es la REPRESENTACIÓN que Francisco de las Cuevas compuso y hizo representar por mandado de los señores Abad y cabildo de la santa Iglesia de Alcalá de Henares en la venida y recibimiento de los gloriosos cuerpos de los mártires Justo y Pástor, sus patrones y defensores, el qual por más acomodarse con los ánimos de los oyentes, con la demasiada gente y brevedad del tiempo, le pareció repartillo en tres partes, no dexando por eso de proseguir el mesmo intento»... etc.



Fue la solemne entrega de las reliquias en marzo de 1568. Esta Representación, escrita en prosa y verso y entremezclada de música, es muy curiosa, aun prescindiendo de su mérito literario, por las minuciosas indicaciones que de su ejecución contiene. Hízose en un gran castillo, sobre ruedas, que se llevó en la procesión, yendo en su guarda dos gigantones hermosamente vestidos de salvajes.

(Citada por La Barrera en sus Adiciones mss. con referencia al Prólogo de Cañete en la edición de la Academia de las Farsas y Églogas de Lucas Fernández.)



RESCATE (EL) DEL ALMA.- Anónimo.

Auto sacramental y comedia con fecha de 1590.

«Interlocutores: Dios Padre.- Cristo.- El Espíritu Santo.- El Demonio.- El Mundo.- La Carne.- El Alma.- El Amor divino.- Un Ángel.- La Esperanza».



E.:

DEM.
Mundo y carne, cuyo celo


A.:

eres ya de Dios amiga.


BN, Mss., 14.864, fols. 19 vt.º



RESCATE (EL) DEL GÉNERO HUMANO.- Calderón.

«Tabla de los autos sacramentales de don Pedro Calderón», por Vera Tasis.

Fajardo cree fundadamente (Disertación ms.) que este auto sea La Redención de Cautivos.



RESCATE (EL) DEL HOMBRE.- Anónimo.

Auto al nacimiento.

Impresión suelta. Madrid, por Antonio Sanz, 1747.



RESCATE (EL) POR EL AMOR DIVINO.

Véase: Esclavitud (La) del género humano.



RESIDENCIA (LA) DEL HOMBRE.- Anónimo.

«Figuras: Conciencia.- Justicia.- Hombre.- Ángel de la Guarda.- Misericordia.- Mundo.- Carne.- Lucifer».



E.:

Viendo la pura conciencia.
Generosa compañía.


A.:

pues tan bien va sentenciado.


BN, Mss., 14.711, fols. 47 y 232 (Varían algo ambas copias)

Publicado en el Museo Literario, núm. 2.

Idem por Rouanet en la Col. de autos, farsas..., etc.



RESTAURACIÓN (LA) DEL GÉNERO HUMANO.

Véase: Nacimiento (El) de Cristo, Nuestro Señor.



RESURRECCIÓN DE CRISTO (REPRESENTACIÓN A LA SANTÍSIMA).- Juan del Encina.

En su Cancionero. Citado en los Orígenes de Moratín y en el Catálogo de La Barrera.



RESURRECCIÓN DE CRISTO (Auto de la).- Anónimo.

«Figuras: Cristina, moza.- Yunquera, bobo.- Feliso.- Palmero.- El Tiempo.- La Paz.- La Libertad».



Auto viejo.

E.:

Es de tan altos extremos


A.:

que ha resurgido el Mexía.


El Tiempo, la Paz y la Libertad salen a anunciar a Feliso, Palmero, el bobo y la moza que ha resucitado el Mesías. A instancias de sus interlocutores refieren lo ocurrido en el descenso a los Infiernos, repitiendo las exclamaciones de amor y júbilo de nuestra madre Eva y de los patriarcas que estaban aguardando el santo advenimiento. Luego prorrumpen, alternativamente, los personajes en loores a la Virgen Santísima; ofrécenla una corona y se van.

Lleva este auto, al final, una licencia de la Vicaría general, fecha en Madrid a 28 de marzo de 1578. Que fue representado en la fiesta de Pascua de Resurrección se infiere de la loa:


   Es de tan altos extremos
el ser desta fiesta bella
que Aquel qu'es el todo della
quiere que ángeles bajemos
y nos hallemos en ella.
[...]
   Y pues que, cristiana unión
y muy Santa cofradía,
celébrase en este día
la Sancta resurrección
del verdadero Mexía,
vestid vuestra presunción
de justificado celo, etc.



BN, Mss., 14.711, fol. 280.



RESURRECCIÓN (LA) DE CRISTO.- Anónimo.

«Figuras: San Juan.- San Lucas.- San Mateo.- San Marcos.- La Caridad.- La Inocencia de Adán».



E.:

Esta es la que allá en el cielo.


A.:

Con tal estrena.


BN, Mss., 14.711, fol. 287.

Publicado por Rouanet en la Col. de autos, farsas..., etc.



RESURRECCIÓN (LA) DE CRISTO.- Anónimo.

Prohibido en el índice expurgatorio del cardenal Quiroga (1583, Madrid), con esta sencilla designación: «Auto de la Resurrección de Cristo».

¿Será alguno de los autos viejos que llevan el mismo título?



RESURRECCIÓN (LA) DE NUESTRO SEÑOR.- Anónimo.

«Figuras: Nuestra Señora.- Dos ángeles.- Cristo.- María Salomé.- María Jacobi.- La Magdalena.- San Pedro.- San Juan.- San Felipe.- Santo Tomás.- Lucifer».



E.:

Así, padre celestial


A.:

con toda la jerarquía.


BN, Mss., 14.711, fol. 436.

Publicado por Rouanet en la Col. de autos, farsas..., etc.



RESTAURACIÓN (LA) DE BUDA.- Don Pedro Lanini y Sagredo.

«Personas: Carlos, duque de Lorena, que es Cristo.- El Príncipe de Saboya, que es San Pablo.- El Duque de Baviera, que es San Pedro.- Abdi, bajá de Buda, que es el Demonio.- Arlaja, dama turca (querida primero de Abdi Bajá, y echada luego por él de la plaza), que es la Gentilidad.- La Sinagoga o Judas, que es el Judaísmo.- El gran Prior de Malta, que es San Juan (Bautista).- La Ignorancia, que es un moro.- Un niño, que es el Ángel».



E.:

de Abdi Bajá ilustre...


A.:

la fée le rinda al Señor inefable.


Escribiose esta obra, con varias otras, sagradas y profanas, para celebrar la toma de Buda por el Duque de Lorena, en septiembre de 1686, alegorizando en tal asunto la restauración del género humano por obra de Nuestro Señor Jesucristo. Hay paso de ejércitos, movimiento de naves, disparos, asalto; el duque Carlos instituye el Sacramento de la Eucaristía; queda Buda en su poder, y aparecen la Hostia y el Cáliz... Hállame tan mal unidos en esta composición lo alegórico y lo alegorizado, que más parece haberse querido representar al Duque de Lorena con las facciones de Cristo, que no al Redentor con las del Duque de Lorena; y lo propio sucede, respectivamente, entre los demás personajes y sucesos de la Historia Sagrada y la profana.

BN, Mss., 14.773, fol. 1.

Impreso suelto.



RESTAURACIÓN (LA) DEL GÉNERO HUMANO.- Lanini.

Catálogos de Huerta y otros.

Será la Restauración de Buda.



REY (EL) ASUERO CUANDO AHORCÓ A AMÁN.- Anónimo.

«Figuras: La Fortuna.- Cuatro que la acompañan.- Amán.- Ester.- Atac.- El Rey Asuero.- Cuatro pajes.- Un verdugo.- Cuatro músicos».



E.:

Esta es la loca mestiza.


A.:

el auto que es acabado.


BN, Mss., 14.711, fol. 84.

Publicado por Rouanet en la Col. de autos, farsas..., etc.



REY (EL) ASUERO CUANDO DESCOMPUSO A BASTÍ.- Anónimo.

«Figuras: El rey Asuero.- Tres pajes.- Un mayordomo.- Un repostero.- Un villano.- Cuatro reyes.- Un truhán.- La Reina Basti.- Tres sabios».



E.:

Cuando la Reina Basti.


A.:

Pido perdonen de grado.


BN, Mss., 14.711, fol. 80.

Publicado por Rouanet en la Col. de autos, farsas..., etc.



REY (EL) NABUCODONOSOR CUANDO SE HIZO ADORAR.- Anónimo.

«Figuras: Ceguedad.- Fe.- Razón.- Nabucodonosor.- Tres legados.- Un villano.- Un pregonero.- Sidrac.- Misac.- Abdenago.- Contrición.- Penitencia».



E.:

Triunfando viene la loca


A.:

de su dañado error.


BN, Mss., 14.711, fol. 72.

Publicado por Rouanet en la Col. de autos, farsas..., etc.



REYES MAGOS.

V. Reis magos.



RICO (EL) AVARIENTO (Auto sacramental de D. Francisco de Rojas y Zorrilla).

«Personas: Avaricia.- Gula.- Lisonja.- Caridad.- Rico avariento.- Abraham.- El Uso.- El Regocijo.- El Apetito.- Lázaro, mendigo.- El Demonio».


E.:

AVAR.
Echemos fuera las dos

A.:

y don Francisco de Rojas
[...]
pide el perdón destos yerros.

BN, Mss., 15.150.

«A la tarde (7 de junio de 1640) se representaron los autos... dos de don Francisco de Rojas, llamados El rico avariento y las Ferias de Madrid».


(Pellicer, Avisos; Pérez Pastor (Cristóbal), Documentos para la biografía de Calderón, pág. 122)                




RICO (EL) AVARIENTO.- Auto sacramental de don Francisco de Rojas Zorrilla.

«Los que hablan: El Mundo.- La Gula.- La Avaricia.- El Rico.- La Caridad.- Músicos.- Lucifer.- Lázaro, mendigo.- Abraham».



E.:

Si pretendo derribar.


A.:

Y paz al hombre en la tierra.


BN, Mss., 15.266.



RICO (EL) AVARIENTO.- Auto sacramental de Mira de Amescua, citado con este título en el Catálogo de La Barrera.

¿Será el mismo de Pedro Telonario, que es un rico avariento a quien en el texto se llama el Rico de Alejandría, como al auto mismo se designa al fin con el título de Auto de Alejandría?



RICO (EL) DE ALEJANDRÍA.

Véase: Premio (El) de la limosna.



ROBO DE DIGNA (Auto del).- Anónimo.

«Figuras: Digna.- El príncipe Siquen.- Un paje.- Un pastorcico.- Jacob.- El rey Emor.- Un villano.- Leví.- Rubén.- Judas.- Un pregonero».



E.:

Ilustre congregación.


A.:

El auto que es acabado.

   Pues venimos tal jornada
y a tierra de tanto bien,
y mi padre está en majada,
quiero llegarme a Salén
a mirar y ser mirada.



Este mujeril deseo hace caer a la desdichada Dina en manos de Siquen, el cual empieza por rogar humildemente y acaba por imponer su voluntad a la doncella. En sus requiebros alternan el discreteo y la sencillez, que andaban emparejados en las canciones de arte menor del siglo XVI.


   Yo vengo, de haberos visto,
tan fuera de verme a mí
que en sólo veres insisto,
por más redoblar en mí
esta pena que resisto.
Si os place, linda doncella,
digna de ser alabada
por resplandeciente estrella,
plegaos ser mi enamorada,
pues sois tan hermosa y bella.



Concluye el auto cuando levanta Jacob sus tiendas. La figura de este patriarca, afligido al principio con la deshonra de Dina y luego con la atroz venganza alevosamente tomada por sus hijos, es la más interesante de este drama. Dina se defiende con sentimiento y dignidad, y el autor tiene la delicadeza de no hacerla volver a salir después de su mala ventura. También place el rey Etnor, por la nobleza con que sale al encuentro de Jacob, reconociendo la culpa de su hijo y ofreciendo la reparación correspondiente.

Parte de una escena, en que interviene el bobo, está en prosa. Precede a la obra un Argumento en verso.

BN, Mss., 14.711, fol. 43.

Publicado por Rouanet en la Col. de autos, farsas..., etc.



ROBO DE ELENA Y DESTRUYCIÓN DE TROYA (Auto sacramental del).- Rojas Zorrilla?

En la portada se lee: «de Roxas original».

E.:

MICEN.
Que ocasión París ordena.


A.:

dé fin la guerra de Troya
y victoria de los griegos.


Paris representa al Príncipe de las tinieblas; Menelao, a Cristo; Elena, al Alma; Froilo, su compañero, al Cuerpo; Héctor, al Mundo: Aquiles, a San Juan Bautista; Simón, al Amor Divino. Con esto queda referido el argumento de la obra, donde también se habla de Anquises, Eneas, Ascanio y Néstor, asignándoles, respectivamente, los papeles de Adán, Cristo, el Pueblo gentílico y San Pablo.

Es uno de los autos en que más confusamente aparecen revueltos lo sacro y lo profano. Al penetrar en Troya el famoso caballo, salúdale el pueblo cantando el Hosanna y presentando palmas y olivas. Los griegos salen del seno de aquella misteriosa máquina por cinco puertas, que representan las cinco llagas de Nuestro Señor Jesucristo. Al final aparece sobre el caballo Menelao, vestido de tunicela blanca, con gotas coloradas, e instituye el Sacramento de la Eucaristía.

Elena, que esto ve, pone fin al auto diciendo:


   Vamos a comer, amigos,
y con muestras de contento
dé fin la guerra de Troya
y victoria de los griegos.



Justo es confesar, sin embargo, que no siempre se expresa la Princesa griega en lenguaje tan pedestre. Véase esta original escena:


 

(Cantan MÚSICOS.)

 

   Reverencia os hago,
griega peregrina,
pues no mira Troya
casada más linda.
   Vuestros ojos, Alma,
cuando alegres miran,
rinden cuanto topan
con prisiones ricas.
   Más preciaré haceros
mi querida amiga
que vencer al Ángel
que conmigo lidia.


ELENA

   Id con Dios, el Rey;
mirad que soy niña
y he miedo a los hombres
que de amor cautivan.
   Si Razón me ve,
a fe que me riña:
yo no entiendo en almas,
sino en almohadillas.


MÚSICOS

   Dadme vuestros brazos;
vámonos, mi vida,
a la mar, que tengo
cuatro naves mías.


ELENA

   ¡Ay, Dios, que me fuerzan!
¡Ay, Dios, que me obligan!


MÚSICOS

   Tómala en los brazos,
y a la mar camina.
Llevaba la nao
tan veloz corrida
que apenas tocaba
el agua a la quilla.


PARIS

   No lloréis, señora;
no lloréis, la niña,
que vertéis sin causa
esas perlas finas.
   Enojarse ha el mar,
que en sus minas ricas
y escondidos senos
tales no las cría.
   Si os llevo robada,
no os llevo cautiva:
que vos cautivastes
mi alma y mi vida.


MÚSICOS

   Cuando esto le dijo el galán a su dama,
con trompas y cajas los aires se rompen:
resuenan los ecos, el fuego interrumpen:
¡Al arma! repite la gente de fama.
   La mar de sus olas levanta las puntas;
la playa se altera, temblando la tierra;
y Paris y Elena, que temen la guerra,
así se responden y hacen preguntas:


PARIS

Al arma han tocado.


ELENA

Si viene mi esposo...


PARIS

Recelo la guerra.


ELENA

Su enojo recelo.


PARIS

¡Paz suena en la tierra!


ELENA

¡Y gloria en el cielo!


PARIS

Mas si fuere guerra, salir es forzoso.



BN, Mss., 17.094.

La Barrera cita este auto con el título de: El robo de Elena y la traición de Troya.



RONDA Y VISITA DE LA CÁRCEL.- Mira de Mescua.

«A la tarde se representaron los autos: uno del doctor Mira de Mescua, prior de Guadix, de la Ronda y visita de la Cárcel, en alegoría: fué cosa grande. Representóle La Rosa».


(Avisos de Pellicer, 1641)                




ROSARIO (Auto del).

Véase: Virgen (La) del Rosario.



ROSARIO (EL).- Juan de Soto.

«Auto manuscrito; principios del siglo XVIII; en la Biblioteca de Osuna».



Catálogo de La Barrera.



ROSARIO (EL) DE LOS HIJOS DE MARÍA.

Véase: Hijos (Los) de María.



ROSARIO (EL) DE NUESTRA SEÑOR.

Véase: Ave María (El).



ROSARIO (EL) NUEVO.- Anónimo.

Catálogos de Huerta y otros.



RUTH (Auto sacramental de).- Padre Salas, de la Compañía.

«Son personas: Booz, Cristo.- Ruth, el Alma.- Noemí, la Iglesia.- La Fe.- La Humanidad.- La Vista.- El Amor.- El Temor.- El Sentido: todos de pastores».



Es, con leves variantes, el Diálogo del Santísimo Sacramento que se publicó anónimo en Pamplona, 1610. En el códice que lo inserta, con el título de Ruth, se halla declarado que fue obra del padre Salas.

Códice de obras dramáticas compiladas en el Colegio de jesuitas de Villagarcía (Ac. de la Historia, 12-7-390).

Véase: Santísimo Sacramento (Diálogo del).






ArribaAbajo- S -

SABER CUMPLIR CON SU AMOR.- Anónimo.

Catálogos de Huerta y otros.



SACRAMENTO (Diálogo del).- Anónimo.

«Personas: Fenisa.- La Fe.- Lisio pastor.- El Engaño.- Silvio, gracioso».



Obra inspirada, al parecer (como algunas otras de este Catálogo), por el deseo de aprovechar en beneficio de la Religión la popularidad de que gozaba en el siglo XVI el Coloquio profano de Fenisa. El personaje de este nombre representa al Alma; Silvio, al Cuerpo, y Lisio, a Cristo. Al concluir se decide Fenisa a favor de Lisio, y aparece el Santísimo Sacramento.

Códice de los padres Jesuitas, en la Academia de la Historia. (Est. 12, gr. 8, núm. 438)



SACRAMENTO (Farsa del).- Anónimo.

«Figuras: Un pastor, llamado Antón.- Sant Gerónimo.- Sant Gregorio.- Sant Lucas.- Sant Agustín.- Sant Ambrosio, todos en figuras de pastores».



E.:

Un auto sacramental.


A.:

quien me lo dice pares.


Es un sencillo coloquio encomiástico-doctrinal entre los cinco Santos y el pastor Antón, quien se muestra tan bien enterado como ellos de todo lo concerniente al Sacramento de la Eucaristía. Cantando villancicos, conversando sesudamente, proponiéndose acertijos o jugando a juegos de prendas, los personajes de esta obra dan siempre lecciones útiles a su auditorio. Concluye el auto con unas coplas, en que aludiendo a las dos naturalezas hipostáticamente unidas en el Verbo encarnado, se canta:


   Aquel pan de vida,
Dios y Hombre, zagales,
quien me lo dice nones,
quien me lo dice pares.
   Aquel pan sagrado,
divinal comida;
aquel pan de vida,
muerte del pecado;
al que allí se ha dado,
Dios y Hombre, zagales,
quien me lo dice nones,
quien me lo dice pares, etc.



Tiene loa.

BN, Mss., 14.711, fol. 404.

Publicado por Rouanet en la Colección de autos, farsas..., etc.



SACRAMENTO (Farsa del).- Anónimo.

«Figuras: Jeremías.- Isaías.- El Cuidado.- La Fe.- La Esperanza.- La Caridad».



Desígnase también al Cuidado en esta obra bajo el nombre de El Deseo.

E.:

Que maravilla es aquesta


A.:

Y da su cuerpo en manjar.


Auto viejo, sin loa, didáctico, en coplas de pie quebrado. El Deseo, bobo, propone acerca del misterio de la Eucaristía diversas dificultades. ¿Cómo ha de entenderse la presencia real en el Pan Eucarístico? ¿Cómo puede hallarse simultáneamente en más de una hostia el sagrado cuerpo de Nuestro Señor? Si Dios baja del cielo para unirse con el hombre en la tierra, ¿qué más podrá dar en la gloria? ¿Por qué divide el sacerdote la sagrada forma en el sacrificio de la misa?, etc. Los demás interlocutores resuelven estas dudas, e instruido ya debidamente el público, se marchan cantando:


   Vení todos al convite
que Dios quiere celebrar
y da su cuerpo en manjar.



Representado a vista del Santísimo Sacramento, según se infiere de sus primeros versos.

Publicado por Rouanet en la Colección de autos, farsas..., etc.



SACRAMENTO DEL AMOR DIVINO (Farsa del).- Anónimo.

«Figuras: El Amor Divino.- El Contentamiento. Un Labrador.- Un Sembrador.- Un Segador.- Un Trillador.- Una Panadera.- Una Hornera».



E.:

El pastor hecho cordero.


A.:

Por este género humano.


Sin loa. El Amor Divino y el Contentamiento aparecen celebrando las excelencias del Pan Eucarístico, y no se retiran hasta que da fin la farsa. Los demás personajes van saliendo por el orden de sus respectivos empleos, desde el Labrador, a quien toca preparar la tierra para recibir la semilla, hasta la Hornera, que deja ya cocido el Pan. Cada uno de ellos saca de su oficio comparaciones con que excitar a los hombres a la virtud, y se une al Contentamiento y al Amor para encomiar la institución de la Eucaristía. Al final adoran al Santísimo Sacramento, que debía de permanecer expuesto al público durante la representación, según estas palabras del amor:


   Pues él mesmo, veislo, está
debajo aquel palio enfrente.



Creyérase que la presente farsa se había escrito con posterioridad al establecimiento de la Corte en Madrid, pues el Trillador, en una crítica de costumbres, dice:


   -Vais trillando un mal camino,
y va muy ciego el carril.
¿Dónde vais? -Para Madril.
-¿A qué me vas, di, mezquino?
-Al Rey, que me dé cien mil.



Pero como, aun antes de ser Corte, fue Madrid a temporadas residencia de reyes, no consideramos bastante el texto citado para fijar en últimos del siglo XVI la fecha de una farsa que por su estructura parece más antigua. En la plegaria final que dirigen los personajes al Sacramento, se dice:


   Pues eres mi Dios y Rey,
y eres divino Cordero,
tú me libra de Latero
y de la su falsa ley.



Pudiérase inferir del tercer verso que, cuando resonaba en las fiestas sacramentales, aún vivía aquel grande heresiarca.

En es la obra no hay nada jocoso: y si en ella se recuerda que ha de llegar día en que rindamos estrecha cuenta de nuestras acciones, también se enseña que es infinita la misericordia de Dios:


   Dijo a San Pedro el Señor:
Mira aquesto que prosigo;
si tú quieres ser mi amigo,
tú perdona al pecador
setenta veces, te digo.



Las mismas palabras del Redentor, aunque puestas en mejores versos, se encuentran en La oveja perdida, de Timoneda.

BN, Mss., 14.711, fol. 37 vto.

Publicada por Rouanet en la Colección de autos, farsas..., etc.



SACRAMENTO (EL) DE LA EUCARISTÍA.- Anónimo.

Comedia y auto sacramental.

«Interlocutores: Virtud.- Ociosidad.- La Justicia.- Tiberio.- Ambrosio.- Un ángel.- Dos truhanes.- Un portugués».



E.:

Tal pan donde Dios se encierra


A.:

de haberos gustado.


Con fecha de 1590.

BN, Mss., 14.864, fol. 57 vto.



SACRIFICIO DE ABRAHAM (Auto del).- Anónimo.

«Figuras: Abraham.- Un viella.- Eliazer.- Sarra.- Una moza.- Cuatro convidados.- Dios padre.- Isac.- Un ángel».



E.:

Fuente de sabiduría


A.:

que el auto ya es acabado.


Auto viejo. La escena del sacrificio es muy bella.

BN, Mss., 14.711, fol. 9.

Publicado por primera vez en la colección de González Pedroso y por Rouanet en la Colección de autos, farsas..., etc.



SACRIFICIO (EL) DE ABRAHAM.- Anónimo.

«Autos sacramentales que se han representado en esta villa, desde el año pasado de 1670 en adelante, hasta el de 1695, en esta manera: -Año de 1670: El sacrificio de Abraham, -y la Zarzuela».



Papel que se guarda en el Archivo de la villa de Madrid, 2.ª, 200, 5. Suele equivocarse su autor en las fechas de las representaciones.

Probablemente este Sacrificio de Abraham será el Primero y segundo Isaac, de Calderón.



SACRIFICIO DE JETÉ (Auto del).- Anónimo.

«Figuras: Jeté.- Cuatro ladrones.- Los de Galad.- Huencarral.- Dos embajadores.- Un alambor.- Galanía.- Dos doncellas».



E.:

Illustrísimo Señor,


A.:

Cuatro días ha de durar.


Precede a la obra un argumento.

Rodeado Jefté de su cuadrilla, ordénala que respete y hasta que socorra a los transeúntes necesitados, y como murmure de ello un ladrón, le replica con esta sabia máxima:


   Si os he de gobernar,
ansí lo habéis de hacer:
los que me han de obedecer
no me tienen de mandar.



A instancias de los naturales de Galaad, y olvidando el mal trato que de ellos ha recibido, acepta la judicatura, pronuncia su célebre voto y sale a pelear contra los amonitas. Sorprendido por su hija cuando regresa vencedor, exclama:



   Mis labrios abrí al Señor
de holocausto le ofrecer,
si volviese vencedor,
y quiso por mi dolor,
hija, que tú hayas de ser.
Rómpanse mis vestiduras:
salga fuera el corazón;
vean todos mi aflición:
desbaga las piedras duras
mi triste lamentación.
¡Oh qué vida congojosa
me queda triste de mí,
de verme, hija, sin ti!
No puedo hacer otra cosa
sino lo que prometí.


GALARITA

   Padre de mi corazón,
si a Dios los labrios abristes,
pues os dió lo que pedistes
que fué venganza de Amón,
cumplí lo que prometistes.
El vulgo suele decir:
«Para con Dios no hay alzada».
Con Dios habéis de cumplir:
yo, me huelgo de os servir
y de ser sacrificada.



Estas quintillas son lo mejor de la obra. Galarita pide licencia para retirarse a llorar por dos meses, y expirado el plazo la degüella Jefté a vista del público.

Huencarral es un bobo con quien pierde Jefté el tiempo, aun en las circunstancias más solemnes. Uno de los tenientes de este caudillo de Israel se llama el Capitán Lagunilla.

Incompleto.

BN, Mss., 14.711; fol. 115 vto.

Publicado por Rouanet en la Colección de autos, farsas..., etc.