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Comedia en un acto original y en verso

Enrique Gaspar

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PERSONAJES

ACTORES

MARTADoña Matilde Bagá.
RAMÓN D. Manuel Pastrana.
CARLOSD. Fidel López.
UN CRIADO N. Aparicio.
—7→

Acto único

Sala elegantemente amueblada. Puertas laterales y al foro. En primer término de la derecha una chimenea encendida, y junto a ésta una mesa velador con servicio de café.

Escena I

MARTA y RAMÓN, tomando el desayuno: está absorto en la lectura de varios periódicos del día.

MARTA
Se enfría el café, Ramón.
RAMÓN
No, mujer, si está abrasando.
MARTA
Di, ¿dónde estuviste anoche?
RAMÓN
¿Dónde estuve? En el teatro.
MARTA
Yo sola en casa te estuve
5
hasta las doce esperando,
y en vista de tu tardanza...
RAMÓN
No, si vine muy temprano...
Cuando yo llegué el sereno
cantaba las doce y cuarto;
10
con que ya ves...
MARTA
No es verdad.
RAMÓN
¿Es decir que miento?
MARTA
Claro.
RAMÓN
¡Mujer!...
MARTA
A las dos en punto
—8→
diste el primer aldabazo.
Esta conducta, Ramón,
15
me está haciendo mucho daño.
Parece que huyes de mí,
que te cansan mis halagos.
En todo muestras placer
menos en tenerme al lado.
20
El café, los amigotes,
las tertulias, los teatros,
las partidas de ajedrez
y otras cosas que me callo,
tienen para ti, Ramón,
25
más bellezas, más encantos
que el amor de una mujer
que es tuya desde hace un año.
RAMÓN
Quien te escuche supondrá
que yo soy un ente extraño,
30
a quien señalan las gentes
lo mismo que a un bicho raro.
Dime, ¿has visto algún marido
que lo sea más de un año,
que vaya con su mujer
35
colgada siempre del brazo,
remolcándola así, a guisa
de vapor averiado?
Eso pase en un novicio;
pero yo, tú estás soñando
40
fuera ridículo, Marta,
ridículo en alto grado.
MARTA
Es decir que mis caricias
son para ti...
RAMÓN
Vamos, Vamos:
dejemos esta cuestión
45
y no tengamos mal rato.
MARTA
Infame, infame, ¿así premias
mis desvelos, mis cuidados?
Merecías que te odiase;
pero no sé, ¡te amo tanto!
50
Sólo vivo para ti;
ya lo ves, yo no te engaño:
estar contigo es mi afán,
tenerte siempre a mi lado.
—9→
RAMÓN
Pues ese contigo eterno
55
está conmigo acabando;
porque es tanta tu pasión
y el amor que te inspirado,
que en la calle, en los paseos,
en tertulias, en teatros,
60
en casa y hasta en la mesa
delante de los criados,
si almuerzas, contigo almuerzo;
si sales, contigo salgo;
si en una tienda te paras
65
contigo también me paro;
contigo juego si juegas;
si bailas, contigo bailo;
y un tan eterno contigo
es contigo un doble estrago
70
para el pobre que a vivir
contigo está condenado.
MARTA

(Llorando.)

¡Infame! Todo lo mismo.
RAMÓN
(¡Adiós! ya tenemos llanto.)
¿Quieres caricias? Pues bien,
75
en dos instantes acabo
de leer esta sesión
y te llamo rosa, nardo,
amapola, enredadera,
capuchina...
MARTA
Calla, ingrato.
80
RAMÓN
(De fijo un par de pendientes
me cuesta su desenfado.)
¿Quieres reclusión? Pues sea.
MARTA
¿No sale hoy?
RAMÓN
Hoy no salgo
Va a llover y no habrá un alma
85
en el casino.
MARTA
¡Malvado!
Tu amabilidad conmigo
siempre viene de rechazo.
RAMÓN
Imposible es que en el mundo
exista un genio más raro.
90

(Con acritud.)

CRIADO

(Saliendo)

Señorito, esta tarjeta
—10→
para usted me han entregado.

(Dándosela.)

RAMÓN

(Tomándola.)

¿Quién será el impertinente?
¡Qué veo! Mi primo Carlos:
que pase al punto. Verás
95

(Vase el Criado.)

que teniente tan bizarro
MARTA
No, no quiero que tu primo
me encuentre triste y llorando
RAMÓN
¿Te vas?
MARTA
Pronto volveré.
RAMÓN
Adiós, nena.
MARTA
Adiós, ingrato.
100

(Vase.)

Escena II

RAMÓN y CARLOS, con uniforme.

CARLOS
Con tu permiso o sin él
aquí me tienes, Ramón.
RAMÓN
Dame un abrazo.
CARLOS
Un millón.
¿Qué tal, marido novel?
Buena pieza, ya he sabido
105
que tu elección fue excelente.
RAMÓN
¿Con que teniente?
CARLOS
Teniente.
¿Con que marido?
RAMÓN
Marido.
CARLOS
La mujer es un gran censo;
mas me paso a tus banderas.
110
Me caso, chico.
RAMÓN
¿De veras?
CARLOS
Apenas tomé el ascenso.
RAMÓN
Equivocaste la ruta.
¿Sabes lo que vas a hacer?
¿Tú piensas que una mujer
115
se instruye como un recluta?
Esa conducta no cuadra
con hombres algo instruidos:
sólo son buenos maridos...
CARLOS
¿Quiénes?
—11→
RAMÓN
Los cabos de escuadra.
120
Sé egoísta alguna vez.
¡No te caía mal terno!
Solamente a un subalterno
se le ocurre tal sandez.
CARLOS
Pero me admira, señor,
125
que diga tal un marido.
RAMÓN
Es que estoy arrepentido
y rezo el yo pecador.
El corazón no me late
cuando recuerdo aquel día
130
ningún hombre de valía
comete tal disparate.
Bonaparte, y a mi ver
es argumento inconcuso,
supo resistir al ruso
135
y no pudo a su mujer.
CARLOS
Esta cuestión no merece
que así, chico, te desbordes.
¿Qué hacer? No estamos acordes...
cada cual siga en sus trece.
140
RAMÓN
Es cierto, con tal tesón
fuera vano todo ardid.
Y ¿a qué has venido a Madrid?
CARLOS
Me vengo de guarnición.
Tras no pocos sinsabores,
145
permutar he conseguido
por el siempre distinguido
batallón de cazadores.
No sabes con cuánto anhelo,
te lo digo francamente,
150
ansiaba yo ser teniente...
RAMÓN
Sí, de un batallón modelo;
pero que vistos de lejos
maniobrar acostados
parecen, más que soldados,
155
un batallón de cangrejos.
CARLOS
Me he de reír o enfadar:
es tu genio tan adusto...
RAMÓN
Y qué tal, ¿es de tu gusto
la carrera militar?
160
CARLOS
Es, si el humor no nos tasan,
—12→
el non plus de las carreras.
¡Si vieras, Ramón, si vieras
qué buenos ratos se pasan!
Lista, guardia semanal;
165
y por todo sacrificio
un par de horas de ejercicio
y una revista mensual.
Comer, dormir, pasear,
divertirse y no hacer nada
170
aquí tienes compendiada,
la vida del militar.
RAMÓN
Si estás tan desocupado
te aburrirás; ya me explico
por qué tantas ganas, chico,
175
tienes de tomar estado.
Confiésalo de una vez:
sé franco, pese al demonio,
tú miras el matrimonio
como un juego de ajedrez.
180
CARLOS
Pero algo de ti:
¿qué ha sido desde tu unión?
porque en la conversación
sólo le acuerdas de mí.
RAMÓN
Mi vida falta en percances
185
siempre por demás ha sido;
mas desde que esto uncido
¡tiene ya tan pocos lances!...
¡Ah!... mi ilusión engañosa
me hizo soñar algún día
190
con un amor de poesía
y vi un estanque de prosa.
Comer, dormir, vegetar,
como en la selva el arbusto...
Si pudiera, ¡con qué gusto
195
me había de descasar!...
CARLOS
¿Pero sufres?
RAMÓN
Yo sufrir...
CARLOS
Tu patrimonio...
RAMÓN
Es inmenso.
CARLOS
Pero no piensas...
RAMÓN
No pienso;
ya no sé ni discurrir.
200
—13→
CARLOS
Casi atónito te escucho.
¿Con qué eres rico?
RAMÓN
Muy rico.
CARLOS
¿Joven también?
RAMÓN
Casi un chico.
CARLOS
¿Tu mujer te quiere?
RAMÓN
Mucho.
CARLOS
¿Tú la adoras?
RAMÓN
Con delirio.
205
CARLOS
¿No es cerril?
RAMÓN
Es un talento.
CARLOS
Y es vuestra vida...
RAMÓN
Un tormento.
CARLOS
Y vuestro amor...
RAMÓN
Un martirio.
CARLOS
Pues es tu suegra a mi ver
de tu dicha el solo peso.
210
RAMÓN
A tenerla, majadero,
¿cargará con mi mujer?
CARLOS
Pues no te entiendo.
RAMÓN
Ya ves,
soy feliz en cierto grado;
mas desde que estoy casado
215
todo me sale al revés.
Di al teatro una tragedia:
¡qué gran versificación!
suponíase la acción
en tiempos de la edad media.
220
Laureles soñé alcanzar.
CARLOS
¿Y te valió alguna cosa?
RAMÓN
La silba más espantosa
que te puedes figurar.
Cuando salían los moros...
225
no salieron más que cuatro,
pues se convirtió el teatro
en una plaza de toros.
¡Y la prensa, qué insultante!...
Dijo que el drama silbado,
230
sin duda estaba inspirado
Por la musa de Cascante.
¿Se ha visto igual felonía?
¡Comparar mis dulces versos
—14→
con los rancios y perversos
235
de Lizarbe y compañía!...
Tamaña comparación
casi en un brete me puso.
Desde entonces ya no uso
más que mistos de cartón.
240
CARLOS
Dime, ¿eres celoso?
RAMÓN
¡Cielos!
Yo celoso, ¡qué discurso!
si no me queda el recurso
siquiera de tener celos.
CARLOS
Feliz habías de ser
245
y de condición cambiarás,
si a tener celos llegaras
un día de tu mujer.
RAMÓN
Pero dime, por favor,
ya que mi bien me aconsejas,
250
¿a quién dirijo mis quejas?
¿Al lacayo, al aguador?...
CARLOS
Es una ocurrencia cuca.

(Riendo)

RAMÓN
Todos muy bien se conducen...
Mis visitas se reducen
255
a un promotor con peluca.
Ya lo ves, no existe medio
de corrección.
CARLOS
Como gustes.
RAMÓN
¡Ah!
CARLOS
¿Qué es ello?
RAMÓN
No te asustes,
que ya di con el remedio
260
¡Qué idea tan prodigiosa!
CARLOS
(Será alguna necedad.)

(Aparte.)

RAMÓN
Carlitos, ten la bondad
de hacer el oso a mi esposa
CARLOS
¿Pero estás loco?
RAMÓN
Suprimo,
265
y advertirte creo en vano,
que aunque primo muy cercano
no me la juegues de primo.
CARLOS
Tus pensamientos, Ramón,
te juro que son nocivos;
270
¿y si pierdo los estribos?
—15→
RAMÓN
Tú sujétate al arzón.
CARLOS
Pero, ¿y se muestra esquiva?
RAMÓN
Tú mantente hecho una fragua.
Aquí viene; pecho al agua,
275
seductor... en perspectiva.

Escena III

Dichos y MARTA.

CARLOS
(Es un lance original.)

(Aparte.)

RAMÓN

(Aparte a CARLOS.)

(Sobre todo mucho mimo.)
Te presento a nuestro primo
don Carlos de Sandoval.
280
MARTA
¡Carlos!
CARLOS
¡Marta!
MARTA
¿Usted aquí?
RAMÓN
(Vamos, ya están en su centro.)
MARTA
¡Jesús qué casual encuentro!
RAMÓN
¿Con que os conocíais?
MARTA
Sí.
Lo menos seis años ha.
285
CARLOS
(¡Y se ha puesto más bonita!)
MARTA
Don Carlos era visita
de mi difunta mamá.
CARLOS
¿Murió?
RAMÓN
Del cólera morbo.
MARTA
¡Pobre mamá!
CARLOS
¡Qué tristura!
290
RAMÓN
(Pues, señor, se me figura
que estoy sirviendo de estorbo.)
Carlos, vas a dispensar
que te deje aquí con Marta,
CARLOS
¿Te vas?
RAMÓN
Sí, tengo una carta
295
urgente que contestar.
Volveré sin dilación.
(Sobre todo el mimo, el mimo.)

(Aparte a CARLOS.)

(¡Qué bueno es tener un primo
que sepa su obligación!)
300

(Vase.)

—16→

Escena IV

MARTA, CARLOS y RAMÓN, al paño.

CARLOS
(Me deja solo, adelante.)
MARTA
Carlos, ha hecho usted carrera.
CARLOS
No gran cosa; ya debiera
ser lo menos comandante.
Pícara intriga, el embrollo
305
es el arma más potente...
señora... a mi edad teniente.
MARTA
A su edad y es usted un pollo
CARLOS
(Mal principio: ¿a que hago punto?)
En efecto, la edad, pues...
310
RAMÓN
Maldito, no des traspiés
y ve derecho al asunto.
CARLOS
¿Y Joaquín?
MARTA
Casó con Julia.
CARLOS
¿Con su primita? Me alegro.
Siempre era el blanco, no, el negro
315
de nuestra amena tertulia.
Y usted tan bonita y tan...
MARTA
Mil gracias. (Es muy atento.)
RAMÓN
Este chico es un portento,
merece ser capitán.
320
CARLOS
(Apechugo, ¡qué demonio,
en ello nada aventuro!)
¿Sabe usted que me figuro
que la prueba el matrimonio?
A Ramón es a quien veo
325
transformado enteramente.
MARTA
¿De veras?
CARLOS
Sí, francamente,
me ha parecido más feo.
RAMÓN
¡Ah, traidor!
CARLOS
Dispense usted;
mas mi franqueza me escuda:
330
está mi primo, no hay duda,
hecho todo un chimpancé.
MARTA
¡Qué rigor!
CARLOS
(Tomemos turno.)
—17→
Está mas bajo y rechoncho.
RAMÓN
Y él parece con el poncho
335
un vigilante nocturno.
MARTA
Vaya, usted se precipita.
CARLOS
Me precipito en buen hora;
mas no merece, señora,
una mujer tan bonita.
340
MARTA
Advertirle es mi deber,
por si lo echa usted en olvido,
que Ramón es mi marido.
CARLOS
Porque es usted su mujer.
(Mal desenlace barrunto.)
345
Pero no obstante, en rigor...
MARTA
Hágame usted el favor
de no hablar más de este asunto.

(Pausa.)

RAMÓN
(Y ceja: por fin rindiéndose.)
Acaba, ya que empezaste.
350
CARLOS
(Pues señor, he dado al traste
con mi empresa. Tose, tose.)

(RAMÓN tose.)

¡Pero qué tiempo!

(Grandes pausas.)

MARTA
Infernal.
CARLOS
¡Vaya, un frío!
MARTA
Estamos yertos.
CARLOS
¿Y los teatros?
MARTA
Desiertos.
355
CARLOS
¿Y los paseos?
MARTA
Muy mal.
CARLOS
¿Toca usted el piano?
MARTA
Ramón.
CARLOS
Pues yo no sé lo que es pauta
y deliro por la flauta.
RAMÓN
Pues tocas mucho el violón
360
me estoy consumiendo aquí.
CARLOS
Mire usted qué lindo sable...
RAMÓN
Esto ya es inaguantable.
Hombre, no va bien así.

(Bajando a la escena.)

—18→

Escena V

Dichos, RAMÓN, en escena.

MARTA
¿Qué, qué es ello?
RAMÓN
Nada, no.
365
Hablaba con el criado:
es un torpe.
MARTA
¿Quién, Perico?
RAMÓN
Sí, señora, un mentecato.
MARTA
¿Y qué ha hecho?
RAMÓN
No lo sé,
pero estoy desesperado.
370
Mira, Marta, vete adentro
un instante, un solo rato,
que tengo que hablar a solas
con nuestro querido Carlos
CARLOS
(¡Ay! me llama su querido.)
375
MARTA
(¡Dios mío, sí habrá escuchado!)

(Vase.)

Escena VI

RAMÓN, CARLOS.

RAMÓN
Jamás vi tamaño insulto;
fue sin duda un devaneo.
¡Llamar en sus barbas feo
a todo un jurisconsulto!
380
Y no es eso, ya se ve,
lo que tanto me exaspera,
sino que a más, por contera,
se me llama chimpancé.
¡Quién te dijera, Ramón,
385
que algún día a tu memoria
te dedicara en su historia
una página Bufón!...
CARLOS
Mas recuerda nuestro pacto.
RAMÓN
Sí, pacto que no has cumplido;
390
mas si me he de ver corrido,
francamente, me retracto.
CARLOS
Pero escúchame por fin.
—19→
¿Crees justo que a tu mujer
la vaya yo a hacer creer
395
que es su esposo un serafín?
¿Cómo curarte, Ramón,
de esas sandeces de niño?
¿Cómo inculcarte un cariño
que alimenta el corazón?
400
Otra salida no veo.
RAMÓN
Pero aguza tu discurso
¿No te queda otro recurso
más que el de llamarme feo?
A mi mujer ¡voto a san!
405
dije cosas y que pene;
mas que no crea que tiene
un marido orangután.
Dame celos; ya se ve,
si es todo cuanto deseo;
410
pero no me llames feo
y tras feo chimpancé.
CARLOS
Me da risa cuanto dices.
Eres un escritorzuelo
que no ves, pobre tontuelo,
415
más allá de tus narices.
No pasas de dramaturgo.
RAMÓN
Pero sé mi obligación.
Yo me acuesto con Solón
y despierto con Licurgo.
420
CARLOS
Licurgo, Solón, no sé;
pero es igual, adelante.
RAMÓN
Y que un hombre semejante
me llame a mí un chimpancé.
Darme celos él de Marta,
425
un hombre que sabe apenas
quién fue el arconte de Atenas
ni quien dio leyes a Esparta.
CARLOS
¿Con que te avienes, si o no?
RAMÓN
Sí, me avengo a tu deseo
430
CARLOS
¿Pero y si te llamo feo?
RAMÓN
Si lo eres tú más que yo.
En fin, sí, por todo arrostro.
CARLOS
Con que soy mas... ¡qué jactancia!
RAMÓN
La fealdad de la ignorancia
435
—20→
es peor que la del rostro.
Más, silencio, mi mujer.

Escena VII

Dichos, MARTA.

MARTA
Si estorbo...
RAMÓN
Hemos acabado.
MARTA
Dejé por aquí el bordado
y lo vengo a recoger.
440
CARLOS
Hele aquí.

(Tomándolo del velador y dándoselo a MARTA.)

MARTA
Gracias.
RAMÓN
(Ramón,
es tu situación muy crítica:
recurriré a la política
por vía de distracción.)

(Se sienta leyendo un periódico.)

CARLOS
(El campo libre me deja;
445
por lo visto se ha propuesto...)
MARTA
Ramón, ¿te será molesto
el tenerme esta madeja?

(Acercándose a RAMÓN con una madeja en la mano.)

RAMÓN
Sí, muy molesto, pardiez.
CARLOS
Yo mismo.

(MARTA y CARLOS se sientan al lado opuesto de RAMÓN.)

RAMÓN

(Aparte.)

(¡Qué inaguantable!)
450
MARTA

(Aparte a CARLOS.)

(¡Qué marido tan amable!)
CARLOS
(Empecemos de una vez.)
(Me va usted a permitir
que aún insista...) (Aparte a MARTA.)
MARTA
(Calle usted,
todo oculta lo escuché;
455
ayúdeme usted a fingir.)
CARLOS
(Es chistosa la comedia;
Mas no sé por qué presiento
que va a tomar incremento
y a convertirse en tragedia.)
460
MARTA
(Dispense mi impertinencia
—21→
y haga usted ese favor.
Procuremos que en amor
se trueque su indiferencia.)
CARLOS
Es todo cuanto deseo;
465
verla feliz es mi afán.)

(Sigue el juego.)

RAMÓN
(Hablan bajo, ¿qué dirán?
¿me estará llamando feo?)
MARTA
¡Ja, ja, ja!

(Riendo.)

RAMÓN

(Aparte.)

(¡Calla, se ríen!)
Eh, ¿de qué os estáis riendo?
470
MARTA
De nada, sigue leyendo.

(Vuelven a reír.)

RAMÓN
(Esas risitas me fríen
por vida de Belcebú.)
MARTA

(Alto a CARLOS.)

Opino, sí, opino...
CARLOS
¿Qué?
MARTA
Que entre primos el usted
475
no es natural, tú por tú.
RAMÓN
(Miren la mosquita muerta.
Y el otro a todo se allana:
entrará por la ventana
si ve cerrada la puerta.)
480
CARLOS
¡Qué me place!
RAMÓN
(Mire usted,
le place al oficialete.
Me tiene puesto en un brete
aquello de chimpancé.)
CARLOS y MARTA
¡Ja, ja!

(Riendo.)

RAMÓN
(Risas otra vez...
485
Ramoncito, alerta estemos.)

(Se levanta, y va a colocarse entre CARLOS y MARTA.)

Marta, ¿quieres que juguemos
un ratito al ajedrez?
MARTA
Te fastidias.
RAMÓN

(Aparte.)

¡Qué mordaz!

(Alto.)

¡Como siempre lo deseas!
490
CARLOS
Chico, mejor es que leas
y que nos dejes en paz.
Mas si tú quieres...

(A MARTA.)

MARTA
Yo no.
—22→
CARLOS
Por mí dilo sin rebozo.
RAMÓN
(Aparte.)Me está cargando este mozo
495
desde el momento en que entró.
¡Estoy tragando más hiel!...
CARLOS y MARTA

(Riendo.)

¡Ja, ja, ja!
RAMÓN

(Aparte.)

¡Sigue la risa!
MARTA
¿Volverás?
CARLOS
Sí, tengo prisa.
Voy un instante al cuartel:
500
adiós, chico; adiós, primita.
RAMÓN

(Aparte.)

Respiro, por fin se va.
CARLOS
Vuelvo al instante. ¡ja, ja!

(Vase.)

RAMÓN

(Aparte.)

Y dale con la risita...

Escena VIII

RAMÓN y MARTA, sentados en un extremo opuesto.

RAMÓN
Oye, ¿de qué te reías
505
hace un instante con Carlos?
MARTA
De cosas superficiales:
¡tiene un carácter tan franco!
RAMÓN

(Aparte.)

Ya le gusta su carácter:

(Gran pausa.)

esto quiere decir algo.
510

(Alto.)

¡Qué amena conversación!
MARTA
Lee: te distraerás un rato.
RAMÓN

(Aparte.)

Vamos, no sé qué pensar
de tan repentino cambio.

(Alto.)

¿Quieres jugar?
MARTA
¿Para qué?
515
Voy a acabar este paño.
RAMÓN

(Aparte.)

¡Señor, tal indiferencia
después de tantos halagos!

(Alto.)

Dime, ¿estás incomodada?

(Acerca una silla a la de MARTA.)

MARTA
¿Yo, por qué?
—23→
RAMÓN
Porque he notado
520
que me tratas con desdén:
seré acaso un visionario;
pero sospecho...
MARTA

(Aparte.)

No hay duda,
surte efecto nuestro ensayo.
RAMÓN
¡Vamos, está cariñosa:
525
tu Ramón te quiere tanto!
Estar contigo es su afán;
tenerte siempre a su lado.
MARTA
Pero ese conmigo eterno
está contigo acabando;
530
porque es tanta mi pasión
y el amor que te consagro,
que en la calle, en los paseos,
en tertulias, en teatros,
en casa y hasta la mesa
535
delante de los criados,
si almuerzo, conmigo almuerzas,
conmigo sales si salgo,
en una tienda te paras
conmigo si yo me paro;
540
si juego, conmigo juegas,
conmigo bailas si bailo;
y un tan eterno conmigo
es conmigo un doble estrago,
para el pobre que a vivir
545
conmigo está condenado.
RAMÓN

(Aparte.)

Represalias; las merezco,
soy un topo, un mentecato.
Vamos, nena, sé indulgente,

(Alto.)

si no va a sospechar Carlos
550
que los dos nos conducimos
lo mismo que perro y gato.
MARTA
¿Carlos? ¡Qué joven tan fino,
tan atento, tan simpático!
dice más galanterías...
555
RAMÓN
Mas son flores de soldado,
requiebros de munición
que trascienden siempre a rancho.
MARTA
No, no tal, de muy buen género.
Cada vez más me persuado
560
—24→
de que ha de ser muy feliz
la que se case con Carlos.
RAMÓN
Marta, no digas tal cosa.
Es el peor descalabro
que puede sufrir mujer
565
el de comer del Erario.
Y esposa de un subalterno,
siempre en ascensos soñando,
guisada por asistentes,
viviendo en un piso cuarto:
570
que se origina una marcha,
y que él pedibus andando
se va con el batallón
en tanto que ella en un macho,
así la guisa de bagaje,
575
va haciendo su itinerario
entre un bombo, un redoblante,
un baúl, unos zapatos,
un búxen, un cornetín,
un fusil y un sacatrapos,
580
con un gran gorro con plumas,
un paraguas, un canario,
unas babuchas de orillo,
unos mitones, un gato.
Ya dormida, ya despierta,
585
ya subiendo, ya bajando.
Mira si será feliz
la que se case con Carlos.
MARTA
Pero, Ramón, tú exageras;
esos tiempos ya pasaron.
590
Además, tiene un carácter
tan jovial ese muchacho...
RAMÓN

(Aparte.)

Y dale con el carácter.
Ya se me está indigestando.
CRIADO
Señorito, en el salón
595
espera el barón del Pardo.
RAMÓN
El barón. Vuelvo al instante.
Adiós, mujercita.(Aparte.) Vamos.
No sé qué metamorfosis
en mi mujer se ha operado.
600

(Vase.)

—25→

Escena IX

MARTA, a poco CARLOS.

MARTA
Albricias, se me figura
que está celoso Ramón,
y que al fin su indiferencia
va a convertirse en amor.
CARLOS
A los pies de usted, primita.
605
¿Marchose ya el tiburón?
MARTA
¡Habla usted de mi marido
con una aspereza!...
CARLOS
¿Yo?
¿Cómo quiere usted que hable
de quien causa su dolor?
610
MARTA
Pero es nuestra la victoria:
ya no alza tanto la voz,
y parece más sumiso...
CARLOS
¿Con que baja el diapasón?
Entonces es cosa hecha,
615
sólo falta un buen tablean,
y desde el la sostenido
baja el pobre al re bemol.
RAMÓN

(Dentro.)

Sabe usted que esta es su casa.
MARTA
¡Ay, mi marido!
CARLOS
¿Ramón?
620
MARTA
Sí.
CARLOS
Pues manos a la obra.

(Se arrodilla.)

MARTA
Aquí está ya.

(Viendo a RAMÓN.)

CARLOS
Pues valor.
¿Hay mortal más venturoso?
al fin premias mi pasión.
RAMÓN

(Aparte.)

¡Ay, válgame San Cornelio!
625
CARLOS

(Aparte.)

Finja usted verle, y tableau.

(Alto.)

De Madrid huyamos pronto;
deja al feo de Ramón,
y la calma encontraremos
en Chamberí o el Mogol.
630
Huyamos sin darle tiempo
—26→
a que nos pegue una coz,
y verás cuánto es sublime
de tu Carlos la pasión.
Sí, verás que en el ejército
635
todo progresa al vapor;
cambiose el amor de chispa
por cariño de pistón.
MARTA
Sí, Carlos, sí, partiremos.
RAMÓN

(Interponiéndose.)

¡Jamás!
MARTA
¡Mi esposo!

(Se va.)

CARLOS

(Aparte.)

Tableau.
640

(Arrodillado.)

Escena X

RAMÓN y CARLOS.

RAMÓN
¿Son esas, di, las palabras
con que me brindaste paz?
¿Ese el lenguaje falaz
con que mi ventura labras?
¿Qué debo esperar ya, di,
645
de tu inicuo proceder?
¿Con que te es fiel mi mujer?
CARLOS
¿Y eso qué te importa a ti?
RAMÓN
Me gusta. ¿Y el qué dirán
al ver mi honor ultrajado?
650
Por lo visto tú has pensado
que yo soy un buen don Juan,
¿Cómo la paz se concilia?
¿Cómo manchas de honor lavas?
La sociedad tiene trabas,
655
tiene lazos la familia.
Y el que con sordo cinismo
se lanza en pos de placeres,
al faltar a sus deberes
falta al mundo y a sí mismo.
660
La sociedad verá en ti
un germen de corrupción,
un hombre sin corazón.
CARLOS
¿Y eso qué me importa a mí?
RAMÓN
A juzgar por lo que has dicho
665
—27→
no hay para ti, bien lo veo,
más razón que tu deseo
ni más ley que tu capricho.
En suma, responde, di:
¿qué hacías, quiero saber
670
a los pies de mi mujer?
CARLOS
¿Y eso qué te importa a ti?
RAMÓN

(Fuera de sí.)

Mira, Carlos, que aquí mismo,
y lo sentiré en el alma,
si llego a perder la calma
675
voy a romperte el bautismo.
Responde sin vacilar,
tengamos en paz la fiesta.
CARLOS
¿A qué quieres más respuesta
si la acabas de escuchar?
680
RAMÓN
¿Luego es cierta, vive Dios,
tan atroz alevosía?
¿Con tan vil hipocresía
me la pegabais los dos?
¿Pero tu conciencia, di,
685
no te advirtió tu imprudencia?
CARLOS
La conciencia, la conciencia.
Y eso, ¿qué me importa a mí?
Y aún hay tonto que suspira
por ver ajado su honor,
690
cuando es mentira el amor
y la conciencia es mentira.
Y mentira, no te asombres,
los dolores, los placeres,
y mentira las mujeres
695
y mentira hasta los hombres.
En el mundo en cuenta ten
que mienten grande y pequeño;
dicen que la vida es sueño
y yo quiero dormir bien,
700
sin conseguir que taladre
mi corazón pervertido,
ni la amistad de un marido
ni las lágrimas de un padre.
Todo es farsa, en nada creo;
705
no para mí, tú lo has dicho,
—28→
más razón, que mi capricho
ni más ley que mi deseo.
RAMÓN
Basta, basta, vive Dios.
Ten tu lengua emponzoñada.
710
De hoy más ya no existe nada
de común entre los dos,
Tú has venido a deshonrarme
con un cinismo sin tasa.
Yo te arrojo de mi casa.
715
CARLOS
Y yo no quiero marcharme.

(Se sienta.)

RAMÓN
Está bien. ¿Sitio?
CARLOS
El canal.
RAMÓN
¿Hora?
CARLOS
Al instante.
RAMÓN
Corriente.
¿Armas?
CARLOS
Me es indiferente.
RAMÓN
La pistola.
CARLOS
Ya vas mal.
720
Tengo un ojo muy certero
y sucumbirás, es llano.
RAMÓN
Mejor.
CARLOS
Pues venga esa mano.

(Se dan la mano.)

Bien, en el portal te espero.

(Vase RAMÓN.)

Escena XI

CARLOS, a poco MARTA.

CARLOS
¡Ja, ja, ja! Pobre Ramón.
725
La broma es algo pesada;
pero en fin, no importa nada
si logra su curación.
Mas aquí viene mi prima.
MARTA
¿Le ha visto usted?
CARLOS
Sí; le he hablado,
730
y está el pobre en un estado
que, francamente, da grima.
¡Pobre chico, es un dolor!
MARTA
¿Cómo? ¿qué le ha sucedido?
CARLOS
Señora, que está transido,
735
que está muriendo de amor.
—29→
MARTA
¡Usted siempre tan jovial!
CARLOS
No, le hablo a usted francamente.
El amor en cierta gente
suele ser perjudicial.
740
El tifus tiene su crisis
y se llega a dominar,
y muchas veces curar
se logra también la tisis.
Pero el amor, es probable
745
que exista alguna excepción;
pero, prima, esta afección
es casi siempre incurable.
Y es en vallo que procure
su agitación mitigar,
750
pues si se afana en buscar
un médico que la cure,
de su ignorancia dudoso,
responde tranquilamente
que tiene el pobre paciente
755
temperamento nervioso.
Y entre tanto, y no con pausa,
la enfermedad le domina;
los nervios en medicina
son su efecto sin causa.
760
MARTA
¿Con que al fin hemos triunfado?
CARLOS
Sí, señora, hemos vencido;
pero aún hay más; su marido
de usted me ha desafiado.
MARTA
Y usted ¿qué va a hacer?
CARLOS
¿Qué? Nada.
765
MARTA
Yo no puedo consentir...
CARLOS
Señora, es fuerza fingir
hasta el fin de la jornada.
Tengo estudiado el papel;
no habrá duelo ni fatiga:
770
mas siga la broma, siga,
no hagamos aquí un pastel.
Usted siempre indiferente,
yo cínico y altanero,
mas él viene: adiós, no quiero
775
que me sorprenda el paciente.

(Vase.)

—30→

Escena XII

MARTA, sentada, RAMÓN con un pliego.

RAMÓN
No sé por qué el corazón

(Aparte.)

me late con tal violencia;
mas me dicta la conciencia
que me asiste la razón.
780
Allí está; sorda al querer
ya mi entusiasmo no inspira.
Y esa mujer, es mentira,
no me ama ya esa mujer.
Tanto ensueño, tanto afán
785
de mi ardiente fantasía,
se agostó cual flor de un día
al soplo del huracán.
MARTA

(Aparte.)

Y ello es preciso fingir.
RAMÓN

(Aparte.)

Todo para mí ha pasado.
790
Tan sólo un deber sagrado
me resta ya que cumplir.

(Después de una pausa se acerca a MARTA.)

Señora, un año pasó
desde que su fe y su nombre
ante Dios le dio a usted un hombre
795
que con delirio la amó.
Mil sueños a su pesar
abrigó su mente inquieta,
y la amó como al poeta
tan solo le es dado amar.
800
Con ese plácido anhelo
que nuestra vida embellece,
con ese amor que la ofrece
hacer de la tierra cielo.
Con ese tierno cariño,
805
con ese puro querer,
con la fe de una mujer,
con la inocencia de un niño.
Y ella dulce, encantadora,
amaba con ilusión,
810
y al pintarte su pasión
lloraba siempre, señora.
—31→
Si el desprecio en la mujer
mas al hombre incita a amar
¿cómo había de dudar
815
al verla llanto verter?
Por eso al verla tan bella
en sus palabras creí,
y la amé con frenesí
y lloré también con ella.
820
Mas tanto amor, tanto bien
se borró de su memoria;
el final de aquesta historia
le conoce usted también.
MARTA

(Aparte.)

Pobrecillo, a mi pesar
825
me contengo y no le abrazo;
mas no se ha cumplido el plazo
y es fuerza disimular.
RAMÓN

(Aparte.)

Ni una palabra siquiera.
Estoy de coraje ciego.
830

(Alto.)

Marta, tome usted ese pliego:
si a las cuatro no volviera
puede usted abrirlo.(Aparte.)En verdad
que su calma me irrita.

(Alto.)

En él, señora, va escrita
835
mi postrera voluntad.

(Con intención.)

(Aparte.)

No me entiende.
(Alto.) Señora, adiós.

(Aparte.)

No se da por entendida.

(Alto.)

Es mi postrer despedida.
Adiós para siempre.
MARTA

(Con indiferencia.)

Adiós.
840
RAMÓN

(Aparte.)

Cuando en pos voy de la muerte
perdón no viene a pedirme.

(Incomodado.)

Señora, voy a batirme.
MARTA
Dios le dé a usted buena suerte.
RAMÓN

(Aparte.)

Esa calma criminal
845
ya mi espíritu exaspera.

Escena XIII

Dichos y CARLOS.

CARLOS
Ramoncito, nos espera
—32→
la pradera del Canal.
MARTA

(Se levanta con fingimiento.)

¡Carlos, Ramón!
RAMÓN
Vamos luego.
MARTA
No, jamás.
CARLOS

(Aparte a MARTA.)

Otro tableau.
850
MARTA
Carlos, no te batas, no,
por nuestro amor te lo ruego.
CARLOS
Pero el honor...
MARTA
¡El honor;
qué me importa esa palabra,
si ella mi desdicha labra,
855
si ella me roba tu amor!
CARLOS

(Aparte a MARTA.)

Bien, muy bien, siga usted así.
MARTA
¿Quieres que los dos muramos?
CARLOS
Es imposible. Salgamos.
RAMÓN
Sólo un instante ¡ay de mí!
860
Ya que en la tierra el amor
como una flor se marchita
y al fondo se precipita
de un abismo de dolor;
si el honor así se huella,
865
ese nombre bendecido
y que el mundo ha traducido
por una mentira bella;
si la paz no se concilia,
si en el mundo no hay concordia
870
y se lleva la discordia
al seno de la familia;
si no hay nada que taladre
un corazón pervertido,
ni la amistad de un marido,
875
ni las lágrimas de un padre;
si en vano ya se suspira
y se muere de dolor,
porque es mentira el amor
y la amistad es mentira,
880
¿por qué promesas, por qué
exige la sociedad,
si es mentira su verdad
—33→
y es el capricho su fe?

(A MARTA.)

Yo te amé; con rudo encono
885
tú hiciste trizas mi amor.
Has causado mi dolor;
pero yo, yo te perdono.
MARTA
Y si una pobre mujer,
soñando amor y delicias,
890
de su esposo en las caricias
tan sólo hallara placer,
y él su amor desatendiera
y olvidase su cariño,
tratándola como un niño
895
mira un juguete cualquiera,
¿fuera acaso delinquir
si por recobrar su amor
la infeliz en su dolor
se decidiera a fingir?
900
Si el desprecio en la mujer
mas al hombre incita a amar,
¿cómo había de dudar

(Llorando.)

al verla llanto verter?

(Abrazándola.)

RAMÓN
¡Marta! ¡Carlos!
CARLOS
¡Ah, Ramón,
905
por fin colmamos tu afán!
Ya ves, chico, a mi refrán
le sobraba la razón?
Tu paz bendigan los cielos.
No temas ningún desliz.
910
Chico, has vuelto a ser feliz
desde que has tenido celos.
RAMÓN
Sí, confieso mi flaqueza.
¿Con que todo fue ficción?
Entonces caiga el telón,
915
que ya se acabó la pieza.

FIN DE LA COMEDIA.