 Acto II
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Sale DOÑA
MARÍA de luto, trae de la mano a su hijo, y en la
otra un estandarte negro, pintado de blanco un cadalso, siguen
DON ÍÑIGO,
MATILDE, nobleza, pueblo,
y soldados, todos con gasas en los sombreros. Suenan tambores y
clarines.
|
| MARÍA |
| Ínclitos valerosos
toledanos |
|
| que en las guerras más
duras, y sangrientas |
|
| disteis pruebas de un ánimo
invencible, |
|
| propio de vuestro origen, y
nobleza; |
|
| ya es tiempo que empuñando
el blanco acero, |
5 |
| armados de valor, y de
destreza, |
|
| contra el poder de tantos
enemigos |
|
| la ciudad de Toledo se
defienda. |
|
| Ya es tiempo que inflamados
vuestros pechos |
|
| del amor de la patria, en esta
empresa |
10 |
| causen terror, y susto al
enemigo, |
|
| y vencer, o morir todos
resuelvan. |
|
| A más de estar sitiados hace
días |
|
| de fuerzas superiores a las
nuestras, |
|
| Haro se ha incorporado en el
asedio, |
15 |
| y piensa reducir a su
obediencia |
|
| a la imperial
Toledo.¡Qué arrogancia! |
|
| Sólo el imaginarlo me
avergüenza. |
|
| Ya sabéis que su enojo
vengativo |
|
| hizo tantos estragos, y
miserias |
20 |
| en toda la Castilla, siendo el
móvil |
|
| de estas adversidades que nos
cercan. |
|
| Ya sabéis que a mi esposo en
un cadalso |
|
| dio una muerte cruel, triste y
funesta. |
|
| No ignoráis que, siguiendo
en sus intentos |
25 |
| llenos de la malicia más
proterva, |
|
| si llegase a rendirnos
usaría |
|
| de su indigno furor con
inclemencia. |
|
| Me horrorizo al pensar en las
desgracias, |
|
| que si así sucediese nos
esperan. |
30 |
| La sangre correría por las
calles, |
|
| la ciudad estaría en llanto
envuelta; |
|
| los viejos, las mujeres, y los
niños |
|
| serían del furor
víctimas tiernas; |
|
| los templos, nuestras casas, y
palacios |
35 |
| en polvo reducidos fenecieran. |
|
| Los clamores, el llanto, y
alaridos |
|
| la imagen de la muerte más
sangrienta, |
|
| el luto, y el terror por todas
partes |
|
| nuestro vital aliento
destruyeran. |
40 |
| Mirad de este estandarte el
vaticinio |
|
| si a estos muros dejamos sin
defensa, |
|
| mirad a esta inocente criatura |
|
| imagen que a mi esposo
representa, |
|
| él mueva vuestro brazo
valeroso |
45 |
| a hacer al enemigo
resistencia. |
|
| Considerad su suerte
desgraciada, |
|
| y también los influjos de mi
estrella. |
|
| No aniquile el valor de vuestros
pechos |
|
| de un caudillo la pérdida
funesta; |
50 |
| si faltó mi marido, yo en su
puesto |
|
| imitaré su celo, y su
firmeza. |
|
| Seguidme sin temor con
arrogancia |
|
| juzgando que yo soy otra
Isabela, |
|
| pues si ella entró en
Granada con denuedo |
55 |
| no temiendo del moro la
potencia, |
|
| yo ofrezco defender hoy a
Toledo |
|
| hasta perder la vida en su
defensa. |
|
|
|
| ÍÑIGO |
| Todo el pueblo, señora,
así lo ofrece, |
|
| y sólo vuestras
órdenes espera |
60 |
| para abrasar en fuego al
enemigo, |
|
| abatiendo su orgullo, y su
soberbia. |
|
| Se oyen por todas partes
alaridos, |
|
| que dicen alternando, guerra,
guerra, |
|
| y encendidos los ánimos en
iras |
65 |
| a vuestra voz, e imperio se
sujetan. |
|
|
|
| MARÍA |
| Pues hagamos al punto una
salida |
|
| que corte al enemigo sus
ideas. |
|
|
|
| ÍÑIGO |
| Mi brazo será entibo de
Toledo. |
|
|
|
| MARÍA |
| Y el mío de Castilla la
defensa. |
70 |
| Ea, soldados míos, al
combate, |
|
| Viva la gran Toledo, y Haro
muera. |
|
|
|
|
|
(Tocan caja y clarín, y vanse todos. Viene
PEDRO
LÓPEZ.)
|
| LÓPEZ |
| ¿Qué ruido, y
alboroto es el que se oye? |
|
| Toda esta infiel ciudad está
revuelta. |
|
| Yo no sé a dónde voy:
a cada paso |
75 |
| nuevos motivos hallo de
tristeza. |
|
| La venganza, el rencor, y la
avaricia |
|
| a nobles, y plebeyos
señorea. |
|
| No hallo alguno que siga mi
consejo, |
|
| todos con ignominia me
desprecian, |
80 |
| y de traidor infame de la
patria, |
|
| por toda la ciudad se me
moteja. |
|
| Mi hija en sus furores
obcecada, |
|
| sólo de su capricho se
aconseja, |
|
| con cautelosa astucia se
concilia |
85 |
| de la plebe el amor, y la
obediencia. |
|
| En fin, en tal conflicto no hallo
medio |
|
| que refrene algún tanto su
insolencia, |
|
| pues aunque ve los riesgos
inminentes, |
|
| las iras y venganzas más la
alientan. |
90 |
| ¡Ah Cielos! Aplacad su
enojo, |
|
| libradla del estrago que la
espera. |
|
|
|
| SOSA |
| Señor, toda la plebe
conmovida, |
|
| siguiendo los consejos, y las
huellas |
|
| de vuestra infeliz hija su
caudillo, |
95 |
| que le infunde valor con su
presencia, |
|
| ahora acaba de hacer una
salida, |
|
| con el mayor arrojo, y
violencia. |
|
| En ella al enemigo ha
rechazado |
|
| después de una contienda muy
sangrienta, |
100 |
| y el marqués de
Mondéjar a su hermana |
|
| en un brazo la hirió sin
conocerla: |
|
| cuando la conoció, con mil
caricias |
|
| procuró sosegarla, y
contenerla; |
|
| pero encendida en ira le
amenaza, |
105 |
| le trata de traidor, y le
desprecia. |
|
|
|
| LÓPEZ |
| ¿Qué dices? Cada
instante más afanes, |
|
| más temores me afligen, y
atormentan. |
|
| Inmóvil me ha dejado esta
noticia; |
|
| si un paso doy, el otro pie me
tiembla. |
110 |
| Pero ¿yo cobardía?,
¿yo temores |
|
| cuando del terso Tajo en las
riberas |
|
| salí a la luz del mundo?
¿Cuando nunca |
|
| ni el tétrico clamor de la
trompeta, |
|
| ni el espantoso ruido de las
cajas |
115 |
| me causaron pavor, susto, o
sorpresa? |
|
| Mas ¿qué sirve el
valor en este caso, |
|
| para aplacar la plebe, y su
soberbia? |
|
| ¿Qué haré Sosa
en el lance en que me hallo? |
|
|
|
| SOSA |
| Vuestros sanos consejos, y
advertencias |
120 |
| sólo podrán hacer que
se sujete. |
|
|
|
| LÓPEZ |
| ¡Ah! La razón su enojo
no refrena. |
|
| El capricho, el furor, y la
malicia |
|
| solamente la manda, y la
gobierna. |
|
| Voy en fin a tentar todos los
medios |
125 |
| que me dicte el consejo, y la
experiencia, |
|
| para que esta ciudad
desordenada |
|
| conozca los errores que la
ciegan; |
|
| y si acaso no cede a mis
instancias, |
|
| entonces yo seré quien
más la ofenda, |
130 |
| pues ya sufrir no puedo el
desacato |
|
| con que ultraja a mi rey, y me
desprecia. |
|
|
(Vanse.)
|
|
|
|
|
(Sale DOÑA
MARÍA que trae un pañuelo ensangrentado en un
brazo, con su hijo de la mano, y MATILDE.)
|
| MATILDE |
| Que os reparéis conviene de
la herida. |
|
|
|
| MARÍA |
| Es leve, y no me pasma, ni
consterna. |
|
|
|
| MATILDE |
| Pero puede tener malas
resultas. |
135 |
|
|
| MARÍA |
| No importa, sufriré las que
me vengan. |
|
| El actual estado de Toledo |
|
| exige mi valor, y mi
presencia. |
|
| Más me asusta el estrago que
ha causado |
|
| el enemigo infame en la pelea, |
140 |
| pues aunque nuestra tropa le ha
obligado |
|
| a hacer la retirada con
vileza, |
|
| han quedado en su campo de los
nuestros |
|
| muchos muertos, y heridos. Esta
empresa |
|
| ha intimidado mucho a nuestra
tropa, |
145 |
| y si el gobernador no va, y la
alienta, |
|
| abatido el orgullo de la plebe |
|
| grandes calamidades nos
esperan. |
|
| Corre al punto, y prevenle de mi
parte, |
|
| que reúna la tropa ya
dispersa; |
150 |
| que pinte a todo el pueblo nuestro
estado, |
|
| nuestro inminente riesgo, y
contingencia; |
|
| que repare los daños de los
muros, |
|
| las ruinas de las torres, y las
puertas, |
|
| y hallará el enemigo de este
modo |
155 |
| en un súbito asalto
resistencia. |
|
|
|
| MATILDE |
| Voy al punto, señora, a
obedeceros. |
|
| ¡Qué valor!
¡Qué coraje! ¡Qué entereza! |
|
|
(Vase.)
|
|
|
| MARÍA |
| Aunque me es la fortuna tan
ingrata, |
|
| que destruye mis máximas, e
ideas, |
160 |
| no por eso desmaya mi
ardimiento, |
|
| ni los riesgos, ni daños me
amedrentan. |
|
| Sólo tú hijo del
alma, viva imagen |
|
| de mi esposo infeliz, por tu edad
tierna |
|
| puedes ocasionar mis
aflicciones, |
165 |
| el ver que si yo muero tú te
quedas |
|
| huérfano, sin riquezas, sin
honores, |
|
| es lo que más me afana, y
atormenta. |
|
| La pérdida funesta de tu
padre, |
|
| y el ver que ahora este pueblo si
viviera |
170 |
| no se hallara en tan grandes
confusiones, |
|
| turba mi corazón. Aunque yo
fuera |
|
| la mujer más
magnánima, no hay duda |
|
| que a esta feral memoria
falleciera |
|
| mi espíritu arrogante, pues
conozco |
175 |
| que se van minorando nuestras
fuerzas, |
|
| y que está la ciudad en gran
peligro. |
|
| La muerte no me asusta, pues
resuelta |
|
| por amor de la patria la
deseo, |
|
| en caso que no pueda
defenderla. |
180 |
| Pero verte morir, hijo querido |
|
| junto a mí, indignamente, y
con afrenta |
|
| yo no sufrir. ¡Ay hijo
amado! |
|
| Dulce consuelo mío, dulce
prenda, |
|
| favorezcan los Cielos tu
destino. |
185 |
|
(Llora.)
|
| ¿Yo me acobardo así?
¿Ya desalienta |
|
| mi corazón valiente?
¿Qué es la muerte? |
|
| Si es un mal, es mejor cuanto antes
llega; |
|
| y si es bien, es muy justo
apetecerlo; |
|
| pues, ¿por qué me
desmaya? ¡Ah! no sé, muera |
190 |
| antes que abandonar la justa
Liga, |
|
| y dejar que mi patria quede
opresa, |
|
| aunque tú quedes
huérfano, tan pobre |
|
| que tengas que pedir de puerta en
puerta. |
|
|
|
|
|
(Sale ÍÑIGO.)
|
| ÍÑIGO |
| Señora, del ejército
contrario |
195 |
| un capitán en este instante
llega, |
|
| que de parte de Haro viene a
hablaros; |
|
| Le hice vendar los ojos en la
puerta, |
|
| y así le he conducido. |
|
|
| MARÍA |
|
Dejad que entre
|
|
|
(Se sienta.)
|
|
|
| MARÍA |
| Veremos qué maldad es la que
intenta. |
200 |
|
|
|
|
(Sale ÍÑIGO con el
MARQUÉS DE
MONDÉJAR cubierto el rostro con una
banda.)
|
|
|
| MONDÉJAR |
|
Señora, el Cielo os
guarde.
|
|
|
|
|
|
| MONDÉJAR |
|
Yo quisiera
|
|
| que quedásemos solos. |
|
|
| MARÍA |
|
Al instante,
|
|
| si así lo pretendéis;
salíos afuera. |
|
|
(Vanse todos.)
|
|
|
| MONDÉJAR |
| Aunque por mis avisos
irritada, |
205 |
|
(Se descubre.)
|
| te enoje, y enfurezca mi
presencia, |
|
| el amor fraternal que te
profeso, |
|
| la sangre que me corre por las
venas, |
|
| me obligan a que venga de este
modo |
|
| a librarte del riesgo que te
espera. |
210 |
|
|
| MARÍA |
| ¿Cómo, vil,
arrogante, fementido, |
|
| delante de mi vista te
presentas, |
|
| cuando aun tu nombre solo me
horroriza; |
|
| y el ser hermana tuya me
avergüenza? |
|
|
|
| MONDÉJAR |
| Aunque con mil ultrajes me
desprecies |
215 |
| hermana de mi vida, es tal mi
pena |
|
| al ver tu obstinación, que
ya no puedo |
|
| dejar de disuadirte de esta
empresa. |
|
| Ya el ejército nuestro se
adelanta, |
|
| y entrará en la ciudad con
gran presteza, |
220 |
| y si sigues tenaz en tus
designios, |
|
| ¿cuál será tu
castigo, cuál mi afrenta? |
|
| Ya el terror tus soldados
acobarda; |
|
| ya la ciudad está con pocas
fuerzas, |
|
| y el furor, el enojo, y
ardimiento |
225 |
| se han trocado en temor, susto, y
vileza. |
|
| Ay, hermana del alma, no te
expongas |
|
| a una muerte afrentosa, indigna, y
rea. |
|
| Mira la lealtad de nuestros
padres, |
|
| y el honor que te dieron por
herencia; |
230 |
| acuérdate que siempre al rey
sirvieron |
|
| siendo ejemplos gloriosos de
obediencia. |
|
| Acuérdate del fin que en un
cadalso |
|
| ha tenido tu esposo con
afrenta. |
|
| Acuérdate que tienes tus
hermanos |
235 |
| sirviendo al rey, siguiendo sus
banderas. |
|
| Considera que manchas nuestra
sangre |
|
| con acción tan inicua y tan
proterva; |
|
| Considera que el vulgo que hoy te
ama, |
|
| mañana te abomina, y te
detesta. |
240 |
| Reflexiona que tienes pocos
medios |
|
| para seguir tan fuerte, y dura
guerra, |
|
| y que al fin de la plebe
abandonada |
|
| quedará destruida tu
potencia; |
|
| pues se dará el asalto en
este día |
245 |
| a pesar de tus fuegos, y
trincheras. |
|
| Déjate de quiméricos
proyectos, |
|
| no creas a Matilde, a esa
embustera |
|
| que fomenta en tu pecho la
venganza; |
|
| la infamia, la traición, y
la soberbia. |
250 |
|
|
| MARÍA |
| Calla, inicuo, enemigo de tu
patria, |
|
| que se me va acabando la
paciencia. |
|
| Selle tu voz el labio, si no
quieres |
|
| ser víctima infeliz de mi
fiereza. |
|
|
|
| MONDÉJAR |
| Refrena, hermana mía, tus
delirios, |
255 |
| corrige tu furor, e
inadvertencia. |
|
| Ya que por mí no cedas, cede
al menos |
|
| por esta criatura amable, y
tierna. |
|
| Su inocencia, su infancia, y tersa
sangre |
|
| que corre por sus puras fieles
venas, |
260 |
| contengan tus impulsos tan
atroces, |
|
| que de su clara estirpe
degeneran. |
|
| Reflexiona que oprobios e
ignominias |
|
| serán su más horrenda
y vil herencia, |
|
| cuando la de sus ínclitos
abuelos |
265 |
| sólo fue lealtad, celo, y
nobleza. |
|
| Ay, hijo de mi vida, por ti
solo |
|
| mil vidas que tuviese yo
perdiera, |
|
| por no ver que de infame
alevosía |
|
| tus títulos serán, no
de grandeza. |
270 |
| Ah, hermana, a compasión te
mueva el llanto |
|
| de un hermano afligido que te
ruega |
|
| por la sangre que alientas de tus
padres |
|
| lleno de confusión, y de
tristeza, |
|
| que sigas las banderas
imperiales, |
275 |
| e inspires en Toledo la
obediencia. |
|
|
|
| MARÍA |
| Quítate de mi vista aleve,
inicuo |
|
| destruidor de la patria, infame
fiera. |
|
| ¿Dónde están
las hazañas de tu gloria |
|
| para que así me ultrajes, y
reprendas? |
280 |
| No quiero que Toledo se
sujete, |
|
| ni sufrir una indigna
prepotencia, |
|
| y antes que ella se rinda, de sus
muros |
|
| no quedará señal,
vestigio, o piedra. |
|
| Yo a la patria defiendo, y al
estado, |
285 |
| y seguiré la empresa hasta
que muera. |
|
|
|
| MONDÉJAR |
| Oh, Agripina cruel, oh, Elena
injusta |
|
| que perder a Castilla sólo
anhelas, |
|
| así como estas dos fueron la
causa |
|
| de que Roma, y la Grecia se
perdieran. |
290 |
|
|
| MARÍA |
| Vive el Cielo que el pecho he de
pasarte. |
|
|
(Va a darle con el
puñal.)
|
|
|
| LÓPEZ |
| Detente, ¿cómo es
esto? ¿Qué insolencia, |
|
| qué ciega crueldad te
precipita |
|
| armando de furor tu insana
diestra |
|
| contra tu mismo hermano?
¡Qué delirio...! |
295 |
|
|
| MARÍA |
| Castigo la osadía con que
intenta |
|
| ver rendida a Toledo, y
abatida |
|
| a mí como una esclava entre
cadenas. |
|
|
|
| MONDÉJAR |
| Yo sólo le aconsejo, Pedro
López, |
|
| que se aparte al instante de esta
guerra, |
300 |
| porque ha de ser su muerte la
ignominia |
|
| de nuestro puro origen, y
nobleza. |
|
|
|
| MARÍA |
| Más bien lo serás
tú, traidor inicuo, |
|
| cuya vana ambición es tan
perversa, |
|
| que ofendiendo a tu patria, y a tu
sangre, |
305 |
| aniquilarme quieres con
cautelas. |
|
|
|
| LÓPEZ |
| Tu hermano es castellano
verdadero; |
|
| sus acciones son dignas de
Mondéjar; |
|
| sirve al rey, y al estado;
tú eres sola |
|
| la que al uno, y al otro
vituperas, |
310 |
| a aquél porque el respeto le
has perdido, |
|
| y a éste porque has
creído la insurgencia |
|
| que destruye la patria, y que
corrompe |
|
| la virtud más heroica, y
más perfecta. |
|
|
|
| MARÍA |
| Muy diverso es mi fin; y
sólo aspiro |
315 |
| al bien de nuestra patria, que
está opresa; |
|
| vosotros no buscáis sino su
ruina |
|
| con lealtad fingida, e
indolencia. |
|
|
|
| LÓPEZ |
| Tus enojos te ciegan, y no
adviertes |
|
| que será mayor mal la
independencia, |
320 |
| que subsistir no puede
ningún cuerpo |
|
| si falta a su gobierno la
cabeza. |
|
| No fue la libertad, ni el
patriotismo |
|
| el que encendió la llama de
esta guerra, |
|
| fue sólo el interés,
y la avaricia, |
325 |
| la ambición de mandar, y la
soberbia. |
|
| Don Pedro de Girón
quería Medina; |
|
| mandar las Merindades
Salvatierra; |
|
| Ávalos de su injuria la
venganza; |
|
| Lasón ser de Toledo la
cabeza; |
330 |
| Pimentel Salamanca deseaba, |
|
| y tú con vanidad loca
indiscreta |
|
| intentabas que fuese tu marido |
|
| maestre de Santiago. Estas
ideas |
|
| inflamaron el ánimo
envidioso |
335 |
| de tantos que lealtad, y celo
ostentan. |
|
|
|
| MARÍA |
| La envidia y la avaricia en
vuestros pechos |
|
| es la que predomina, y la que
reina, |
|
| pues pensáis que sirviendo
al rey leales |
|
| adquiriréis honores, y
riquezas, |
340 |
| y en tanto conspiráis contra
la patria |
|
| siendo ejemplos monstruosos de
fiereza. |
|
|
|
| MONDÉJAR |
| Remediamos los daños que le
causan |
|
| los mismos que aparentan
defenderla; |
|
| pues vemos que su ruina es
infalible |
345 |
| si siguen estas guerras tan
cruentas. |
|
| Desde que comenzaron, oprimida |
|
| la república gime en la
pobreza, |
|
| todo son desacatos, muertes,
robos, |
|
| maldades, atentados, e
insolencias. |
350 |
| No se castiga el vil, ni premia el
bueno; |
|
| no hay justicia, no hay ley, no hay
obediencia; |
|
| ¿Y éste es bien de la
patria?¿Y esto es celo? |
|
| ¿Éste es el
patriotismo que aparentas? |
|
| Di más bien que es la ruina
del estado, |
355 |
| di que es su destrucción, di
que es su ofensa. |
|
|
|
| MARÍA |
| Mientes infame, vil; tus
artificios |
|
| no cohonestan tu infamia, ni
bajeza. |
|
| Los estragos, y males que
publicas |
|
| provienen del rigor, y
prepotencia. |
360 |
| Si ésta no hubiera opreso a
la Castilla, |
|
| si no hubiera extraído sus
riquezas; |
|
| si hubiera administrado la
justicia, |
|
| y guardado sus justas
preeminencias, |
|
| ¿se hubieran levantado las
discordias? |
365 |
| ¿se hubiera fomentado tanta
guerra? |
|
| No hay razón, no hay
justicia que prescriba |
|
| el sufrir tal rigor ni tal
afrenta; |
|
| pues no han bastado ruegos, ni
clamores |
|
| para que tanto orgullo se
contenga. |
370 |
|
|
| MONDÉJAR |
| Los vasallos leales obedecen |
|
| cuanto su rey les manda, y les
ordena; |
|
| contra el cetro oponerse nadie
debe: |
|
| sacrílega es la
acción, y a ley opuesta. |
|
| Perece mucha gente, todo es
hambre, |
375 |
| escasez de dinero, y
turbulencias. |
|
| Esto es lo que la Liga ha
ocasionado |
|
| con tanta desunión, e
irreverencia, |
|
| pues de infieles vasallos
apoyada, |
|
| la indiscreción del vulgo la
fomenta. |
380 |
| La Liga al condestable echó
de Burgos, |
|
| de Tordesillas al marqués de
Denia, |
|
| de Salamanca a todo caballero, |
|
| y a Don Diego Mendoza de
Palencia, |
|
| y en lugar de estos ínclitos
varones |
385 |
| tomó por capitanes con
afrenta |
|
| a muchos cerrajeros,
tundidores |
|
| y hombres de poco honor, y baja
esfera. |
|
| Ésta es la tropa vil de
comuneros |
|
| que saquea los pueblos y los
quema, |
390 |
| que consume, y destruye los
sembrados, |
|
| que roba los ganados, y aun
iglesias, |
|
| que da muerte a quien quiere, y
como quiere, |
|
| y fuerza a las casadas, y
doncellas. |
|
| Qué horror causa mirar estos
estragos, |
395 |
| y más el verte a ti furiosa,
y ciega |
|
| aumentar las discordias con tu
ejemplo, |
|
| con tanta crueldad, tanta
inclemencia. |
|
|
|
| MARÍA |
| Ya apuráis mi paciencia, y
sufrimiento. |
|
| El amor de la patria me
aconseja, |
400 |
| Nada turba mi espíritu
invencible, |
|
| pues los Cielos protegen la
inocencia. |
|
|
|
| MONDÉJAR |
| ¿Tú llamas inocencia
a tal perfidia? |
|
| ¡Ah qué
engañada vives! Considera |
|
| que si sufren los Cielos tus
maldades, |
405 |
| es sólo para ver si al fin
te enmiendas; |
|
| si no teme el rigor de su
justicia |
|
| que contra ti indignada... |
|
|
| MARÍA |
|
Calla, cesa,
|
|
| que aunque está aquí
mi padre... |
|
|
| LÓPEZ |
|
Fementida
|
|
| ¿no te causa respeto mi
presencia? |
410 |
| Vive el Cielo que ya... |
|
|
| MARÍA |
|
Necia porfía
|
|
| querer que vuestro aspecto me
detenga. |
|
| Son vuestras persuasiones
enfadosas |
|
| e irritan mi furor, no me
moderan. |
|
| Seguid vuestro partido,
defendedlo, |
415 |
| yo el mío seguiré,
venza quien pueda; |
|
| pues ni vuestros ejércitos
me asustan, |
|
| ni vuestras amenazas me
amedrentan. |
|
| Salid ambos al punto de
Toledo, |
|
| o haré que os den la muerte,
o que se os prenda. |
420 |
|
(Vase.)
|
|
|
| LÓPEZ |
| Insolente, atrevida,
temeraria... |
|
|
|
| MONDÉJAR |
| Nada puede bastar a
contenerla, |
|
| ni por ningún camino se
consigue |
|
| que un impulso de horror su pecho
sienta. |
|
|
|
| LÓPEZ |
| Ah, que su obstinación me
martiriza, |
425 |
| porque veo su ruina ya muy
cerca. |
|
| Aunque todos los medios he
intentado, |
|
| ya hablándole con
ceño, y aspereza, |
|
| ya con finas caricias, y
ternura, |
|
| no he podido lograr el
convencerla. |
430 |
| En fin, en tal estado no
imagino |
|
| qué es lo que debo hacer; ya
resolviera |
|
| salirme de Toledo, e ir
contigo, |
|
| mas antes con mis ruegos yo
quisiera |
|
| lograr que esta mujer
reconociese |
435 |
| su maldad afrentosa, y su
torpeza. |
|
|
|
| MONDÉJAR |
| Ya ha llegado al extremo su
locura, |
|
| e imposible será que se
contenga. |
|
| Es mejor que dejéis estos
designios, |
|
| volviendo a nuestro ejército
y banderas; |
440 |
| así sinceraréis
vuestra conducta, |
|
| y quitaréis las dudas, y
sospechas |
|
| que contra vuestro honor ha
producido |
|
| la mansión en Toledo. |
|
|
| LÓPEZ |
|
¡Oh qué
demencia!
|
|
| ¿Yo traidor a mi rey?
¡Irse ha podido |
445 |
| dudar de Pedro López la
obediencia, |
|
| cuando siempre leal fue a la
Corona, |
|
| y derramó su sangre en su
defensa! |
|
| ¡Ay de mí, esta
sospecha me horroriza, |
|
| me confunde, me pasma, y
avergüenza!. |
450 |
| Yo, si en Toledo he estado, mis
intentos, |
|
| fueron apaciguar sus
turbulencias, |
|
| contener a tu hermana, y
corregirla |
|
| para que ni una, ni otra
perecieran. |
|
|
|
| MONDÉJAR |
| Haro nunca creyó que traidor
fueseis |
455 |
| aunque muchos tuvieron la
sospecha |
|
| de que la muerte dada a vuestro
hijo |
|
| habría trastornado la fe
vuestra. |
|
|
|
| LÓPEZ |
| Ah, que este pensamiento muchas
veces |
|
| me ocasionó temores, y
dolencias; |
460 |
| pero el amor al nieto, y a su
madre |
|
| fue causa de que aquí
permaneciera. |
|
|
|
| MONDÉJAR |
| Pues ya que fruto alguno no has
sacado |
|
| de esta mujer infiel que no os
respeta, |
|
| ni teme el precipicio que la
aguarda, |
465 |
| conviene abandonéis tan dura
empresa, |
|
| dejando que ella misma de su
enojo, |
|
| y de sus viles obras se
arrepienta. |
|
|
|
| LÓPEZ |
| Dices muy bien, salgamos de
Toledo, |
|
| y tomemos las armas en defensa |
470 |
| de Carlos Quinto, nuestro rey
glorioso, |
|
| para que todo el mundo más
bien vea, |
|
| que ni aun la misma sangre nos
obliga |
|
| a cometer maldades y vilezas, |
|
| sino que preferimos ser leales |
475 |
| a costa de quien tiene sangre
nuestra. |
|
|
|
| MONDÉJAR |
| Mis brazos Pedro López, sean
testigos, |
|
| de cuánto el corazón
se lisonjea |
|
| al ver vuestra lealtad. Esta
constancia |
|
| anima mi valor, mi pecho
alienta. |
480 |
| Sigamos, estas máximas
cristianas, |
|
| seamos ambos ejemplo de
obediencia, |
|
| y si esta vil ciudad se abrasa en
llamas, |
|
| como viva mi rey, muera quien
muera, |
|
| pues aunque la perfidia de mi
hermano, |
485 |
| turba mi corazón y me
avergüenza, |
|
| por ser leal vasallo, yo no
escucho |
|
| los gritos que me da
naturaleza. |
|
|
|
| LÓPEZ |
| Ese lenguaje es propio de un
vasallo |
|
| que ha nacido en Castilla con
nobleza. |
490 |
| Aunque viejo, y sin fuerzas
verán todos |
|
| que mi leal amor, mi brazo
alienta |
|
| a defender mi rey, y ardor
infunde |
|
| a mi valor caduco, y a mi
diestra. |
|
| Vámonos al ejército
al instante; |
495 |
| y ya que así tu hermana nos
desprecia, |
|
| tema el rigor severo de la
espada, |
|
| que empuñará en su
daño la fe nuestra; |
|
| y espero triunfará de su
perfidia |
|
| con el favor del Cielo, y
asistencia. |
500 |
|
|
| MONDÉJAR |
| La razón, y justicia nos
anima, |
|
| y es preciso que el Cielo nos
proteja. |
|
|
(Vase.)
|
|
|
| MATILDE |
| Aunque para encontrar a mi
señora |
|
| todo lo examiné con
diligencia, |
|
| no la he podido hallar;
¿dónde habrá ido? |
505 |
| Yo por necesidad tengo que
verla |
|
| para poner remedio a las
desdichas |
|
| e inminente peligro que nos
cerca. |
|
|
|
|
|
(Sale DOÑA
MARÍA.)
|
|
|
|
|
| MARÍA |
|
¡Qué congoja
|
|
| me oprime el corazón! |
|
|
|
|
| MARÍA |
| Ya ha llegado en Toledo el triste
día |
|
| que causará dolor, terror, y
afrenta. |
|
|
|
| MATILDE |
| Pues, ¿qué novedad
hay, decid, señora? |
|
| Vuestro semblante triste me
consterna. |
|
|
|
| MARÍA |
| Haro avanza su línea; ya el
asedio |
515 |
| una ruina horrorosa nos
presenta; |
|
| ya los fuegos destruyen nuestras
casas; |
|
| ya en los muros los tiros abren
brecha; |
|
| ya la venganza alienta al
enemigo, |
|
| y dar luego el asalto es lo que
intenta. |
520 |
| En gran peligro estamos: ya en los
pechos |
|
| se trocó en cobardía
la fiereza, |
|
| ya unos soldados huyen de los
tiros, |
|
| otros al ver el riesgo se
amedrentan. |
|
| En fin no sé qué
hacer en tal angustia: |
525 |
| es nuestra situación
bastante estrecha. |
|
|
|
| MATILDE |
| Si mostráis cobardía,
no habrá duda |
|
| en que todo será luto, y
tristeza. |
|
| Tomad luego la espada, y
presentaos |
|
| delante de este pueblo que os
venera, |
530 |
| pues cobrará valor al ver el
vuestro, |
|
| y hará a los enemigos
resistencia. |
|
|
|
| MARÍA |
| ¡Ah, que el pueblo vacila con
el clero! |
|
| Haro ya ha introducido con
cautela |
|
| quien diga que Croix nuestro
arzobispo |
535 |
| ha fallecido ya; de tal manera |
|
| que ofrece ha de poner un
castellano |
|
| que rija, y que gobierne en esta
Iglesia. |
|
|
|
| MATILDE |
| No obstante ese temor ten
confianza |
|
| de ganar la victoria. La
inocencia |
540 |
| oprimida, abatida, y ultrajada |
|
| siempre encuentra socorro en la
clemencia |
|
| de los divinos Cielos pues la
amparan. |
|
| Enviad igualmente con presteza |
|
| emisarios a Dávalos, que
digan |
545 |
| nuestra suerte infeliz y
lastimera. |
|
|
|
| MARÍA |
| ¿Pero ya cómo quieres
que el socorro |
|
| llegue a tiempo oportuno, si se
acerca |
|
| el momento en que Haro dé el
asalto |
|
| según preparativos que se
observan? |
550 |
| Yo temo que ha de ser en este
día, |
|
| y si así sucediese,
¿qué defensa |
|
| podremos intentar, si ya
están todos |
|
| preocupados de miedo, y de
vileza? |
|
|
|
| MATILDE |
| No el temor de esta suerte os
precipite, |
555 |
| ni vuestro pecho agite la
flaqueza; |
|
| el daño que las huestes
enemigas |
|
| han causado en los muros y las
puertas |
|
| está ya reparado. Todo el
pueblo |
|
| defender la ciudad sólo
desea. |
560 |
| La voz que Haro ha esparcido no es
posible |
|
| que en sus pechos leales haga
fuerza, |
|
| cuando todos combaten por
salvarse, |
|
| por defender sus hijos, y su
hacienda. |
|
| Yo he visto ahora subir a los
soldados |
565 |
| con la mecha encendida a las
almenas, |
|
| resueltos a morir con gran
denuedo |
|
| antes que de Toledo se haga
entrega. |
|
| La derrota causada al enemigo |
|
| en la última salida fue
sangrienta, |
570 |
| y antes que se repare de este
daño |
|
| ha de pasarse tiempo. Las
trincheras |
|
| que la ciudad defienden, no han
tenido |
|
| lesión considerable, y
mientras puedan |
|
| arrojar vivo fuego, no es
posible |
575 |
| que a emprender el asalto se
resuelvan. |
|
| Municiones no faltan, ni
utensilios |
|
| para seguir constantes la
defensa |
|
| de esta imperial ciudad, y si
podemos |
|
| resistir algún tiempo a la
potencia |
580 |
| de las huestes contrarias, yo no
dudo |
|
| que llegará oportuna la
asistencia |
|
| de las tropas de Dávalos, y
entonces |
|
| podremos subsistir en esta
guerra. |
|
| En fin, señora mía,
en nobles pechos |
585 |
| no debe entrar jamás susto,
o vileza. |
|
| Si la ciudad cobardes
entregamos |
|
| nos exponemos siempre a la
inclemencia |
|
| de un general que funda el mayor
lauro |
|
| en tomar la venganza más
severa. |
590 |
| Vuestro esposo infeliz es un
ejemplo |
|
| que demuestra bien claro su
fiereza, |
|
| y si llega a prenderos, vuestro
celo |
|
| sin duda pagaréis con la
cabeza. |
|
|
|
| MARÍA |
| Tu voz alienta mucho mis
temores, |
595 |
| y así a todo me tienes ya
dispuesta; |
|
| y si por defender mi patria
amada |
|
| me faltase la vida, mas que
muera. |
|
| Al punto harás... |
|
|
| ÍÑIGO |
|
Señora, gran
desdicha,
|
|
| grandes calamidades os
esperan. |
600 |
| Haro ya viene cerca del
Alcázar; |
|
| yo viéndome sorpreso, a sus
propuestas |
|
| me he rendido al instante: no hay
remedio, |
|
| vos debéis o prestarle la
obediencia, |
|
| o marcharos al punto de
Toledo, |
605 |
| si no queréis perder vuestra
cabeza. |
|
| Casi toda la plebe ya vacila, |
|
| y así será de
aquél que viva, y venza. |
|
| En gran peligro estáis, y
así al instante |
|
| procurad con la fuga... |
|
|
| MARÍA |
|
Infame lengua
|
610 |
| ¿Yo fuga? ¿Yo temor?
Viven los Cielos |
|
| que aunque mi muerte cierta la
tuviera |
|
| con la espada en la mano
seré un rayo, |
|
| una furia infernal, y cruel
fiera |
|
| que oponiéndome a todos con
enojo, |
615 |
| saciaré con su sangre mi
soberbia. |
|
|
|
| MATILDE |
| Eso sí mi señora, a
vuestro lado |
|
| me tendréis con valor hasta
que muera. |
|
|
|
| ÍÑIGO |
| Mirad que vuestra furia os
precipita. |
|
|
|
| MARÍA |
| Sois un cobarde vos, pues mi
fiereza |
620 |
| no teme al enemigo, ni a la
plebe. |
|
| A Haro voy a buscar para que
sepa, |
|
| que aunque yo soy mujer, no me
acobarda |
|
| ni todo su poder, ni sus
banderas. |
|
| Vamos Matilde al punto. |
|
(Quítale la espada a
ÍÑIGO y al
irse sale HARO,
PEDRO LÓPEZ,
MONDÉJAR y
soldados.)
|
|
|
| HARO |
|
Deteneos.
|
625 |
| ¿A dónde vais guiada
de la ciega, |
|
| e indiscreta pasión que os
predomina? |
|
| ¿Queréis aún
resistir a mi potencia? |
|
| ¿No veis que estáis
ya sola, abandonada, |
|
| y que pocos pretenden la
defensa? |
630 |
|
|
| MARÍA |
| Bien conozco que estoy ya casi
sola, |
|
| y que quedan muy pocos que
defiendan |
|
| a esta imperial ciudad; pero yo
sola |
|
| mientras que sangre corra por mis
venas, |
|
| no podré consentir que se
sujete |
635 |
| a sufrir una injusta
prepotencia. |
|
|
|
| HARO |
| Suspended el enojo; yo aquí
vengo |
|
| a hablar con voz de paz, y no de
guerra. |
|
| Ya he ganado el Alcázar, y
sus fuertes, |
|
| hoy la ciudad está con pocas
fuerzas, |
640 |
| y aunque pudiera luego
conquistarla, |
|
| quiero capitular, y entrar en
ella |
|
| sin causar confusiones,
alborotos, |
|
| ruinas, ni lamentables
consecuencias. |
|
| Conque así, proponed las
condiciones, |
645 |
| y haced de esta ciudad al punto
entrega. |
|
|
|
| MARÍA |
| Desde luego os admito ese
partido, |
|
| y así las condiciones
serán éstas. |
|
| Que habéis de resarcir todos
los daños |
|
| que nos habéis causado en
esta guerra; |
650 |
| que habéis de declararos
aliado |
|
| de nuestra leal Toledo, y sus
banderas; |
|
| que habéis de perseguir a
sangre y fuego |
|
| a aquellos que conspiren contra
ella. |
|
| Estas son pues las justas
condiciones; |
655 |
| ahora de la ciudad os haré
entrega. |
|
|
|
| HARO |
| Callad, callad que ya mi
sufrimiento |
|
| no puede oír tan grandes
insolencias. |
|
| Sois una fementida, que
abusando |
|
| de tanta humanidad, y mi
paciencia, |
660 |
| proferís las palabras
más indignas |
|
| que os dicta la venganza, y
saña vuestra. |
|
|
|
| LÓPEZ |
| ¿Hasta cuándo, hasta
cuándo, hija querida, |
|
| has de seguir tan injusto infame
tema? |
|
| ¿Es posible que ruegos, ni
amenazas |
665 |
| no han de abatir tu orgullo, ni
soberbia? |
|
|
|
| MARÍA |
| Nada me hará mudar de
sentimientos. |
|
| Mi patria es el objeto que
venera |
|
| mi firme corazón; por ella
quiero |
|
| morir como Catón, antes que
verla |
670 |
| desdichada, oprimida, y
ultrajada. |
|
| Muere indigno cruel. |
|
(Va a darle con la espada, le da
MONDÉJAR en el
brazo, y se la deja caer.)
|
|
|
| MONDÉJAR |
|
Tente, soberbia;
|
|
| ¿qué desacato es
éste, qué atentado? |
|
|
|
| HARO |
| Ya no puedo sufrir vuestra
insolencia. |
|
|
|
| MONDÉJAR |
| Señor, no os
detengáis en castigarla |
675 |
| ya que vuestro poder tanto
desprecia. |
|
|
|
| HARO |
| Prendedlas al instante, y esa
estancia |
|
|
(Las prenden a las dos.)
|
| para entrambas a dos la
cárcel sea, |
|
| mientras que del castigo
merecido |
|
| pronuncio la fatal triste
sentencia. |
680 |
|
|
| MARÍA |
| Vos podréis castigarme, mas
yo nunca |
|
| temeré los influjos de mi
estrella, |
|
| pues a todos mis males, y
desgracias |
|
| superan mi valor, y mi
firmeza. |
|
|
(Las entran por una puerta que
habrá a la izquierda. Cierran y dan la llave a HARO.)
|
|
|
| MONDÉJAR |
| Ah, indigna, tus locuras te
confunden, |
685 |
| y no ves las desdichas que te
esperan. |
|
| Señor, aunque es mi hermana,
yo no puedo |
|
| consentir el orgullo que
demuestra |
|
| a influjo de las viles
sugestiones |
|
| de una incauta imprudente
consejera, |
690 |
| que fomentó la Liga en la
Castilla, |
|
| y causó tantos males y
miserias. |
|
|
|
| HARO |
| Vos habláis como noble, mas
yo siento |
|
| vuestros justos tormentos, vuestras
penas. |
|
| Ea soldados míos, al
instante |
695 |
| haced que esta ciudad jure
obediencia |
|
| al rey nuestro señor, y que
se aparte |
|
| de pérfida Liga y sus
banderas. |
|
|
|
| SOLDADOS |
| Vamos a obedeceros al momento. |
|
|
|
| LÓPEZ |
| Viva el rey, y el que no lo diga
muera. |
700 |
|
|
|
|
(Caja y clarín.)
|
| HARO |
| Mueran los enemigos sediciosos |
|
|
|
| SOLDADOS |
| Mueran todos al arma, guerra
guerra. |
|
|
|