50. En dicho año de 1204 se verificó la separación entre Alfonso IX y su esposa, quien poseía en Salamanca unas casas cedidas por ella el año anterior a la orden de Calatrava. De Mafalda hace mención la Crónica general nombrándola en sexto lugar entre los hijos de Alfonso VIII, a la cual parece se arregló la lápida nueva o renovada que se le puso detrás del retablo a la parte del evangelio: �Aquí yace doña Mafalda. hija de Alfonso VIII y de la reina doña Leonor y hermana de doña Berenguela, que finó en Salamanca por casar en 1204�.
51. �En un arco cerca del cabildo debaxo de la imagen de Nuestra Señora� dice el libro de aniversarios hablando de doña Maura: Flórez, que distingue acertadamente a este don Fernando de los dos hijos del mismo nombre que tuvo Fernando el santo de su primero y segundo matrimonio, demostrando que sólo a aquél competen las expresadas dignidades y el lugar del entierro, averiguó que su lucillo no tiene ni ha tenido epitafio; según lo cual habríamos de juzgar muy moderno el que se da por existente, aunque no pudimos verlo por impedirlo ciertos asientos fijos. La copia que se nos procuró dice así: �Aquí yace don Fernando Alonso, deán de Santiago y arcediano de Salamanca, hijo del rey don Alfonso IX de León y de doña Maura y hermano del santo rey don Fernando de Castilla: finó en Salamanca el año 1 285.� El año parece equivocado, pues en 1279, según el libro de aniversarios, se comenzaron a celebrar por él y por su madre. El día de su óbito parece fue el 10 de enero al tenor de cierta memoria de la catedral de León, de la cual era también canónigo.
52. Refiere sus demás empleos la moderna lápida colocada detrás del retablo al lado de la epístola: �Aquí yace don Juan Fernández rico hombre, adelantado mayor de la frontera y merino mayor de Galicia, hijo de don Fernando Alonso y de doña Aldara López y nieto del rey don Alfonso IX de León, que finó en Salamanca, año de 1303.� Denominóse Cabellos de oro y casó dos veces, la primera con María Andrés de Castro de quien tuvo sucesión, la segunda antes de 1282 con Juana Núñez de Lara, hija del señor de Valdenebro. Véase la historia de la casa de Lara, tomo III.
53. La tumba de arriba lleva la siguiente leyenda: �Aquí yace el reverendo señor don Sancho de Castilla, obispo de Salamanca, que fundó el convento de Gracia y dotó en esta santa iglesia la misa cantada de nuestra Señora en los sábados, finó en el mes de octubre del año 1446�. González Dávila cita un trozo de epitafio latino que permanecía en su tiempo: Sanctius ille dives ac omnium presutum decus, conditur hoc tumulo... No hemos podido averiguar por dónde descendía este prelado del rey don Pedro; sí por el infante don Juan habido en doña Juana de Castro, como persuade el linaje de Castilla, no se sabe que éste tuviera más hijos que el don Pedro obispo de Palencia y doña Constanza priora de santo Domingo de Madrid: la crónica de Juan II calla su apellido, Zurita le hace natural del reino de Valencia. El epitafio del obispo Vivero en el túmulo de abajo dice que fue hijo de González López Beamonde y de Mayor López de Vivero, consejero de Juan II, de Enrique IV y de los reyes Católicos, que fundó una misa de la cruz los primeros viernes de cada mes, y que murió en 20 de enero de 1480: el libro viejo del cabildo, según Dorado, pone su fallecimiento en 1482. Es dicho letrero reproducción del primitivo que Dávila vio ya muy gastado, y debajo del cual se leía a manera de verso: Antistes magnus Guizdisalvus hic a Vivero-ima requiescit humo.
54. Verificóse esta en 1620 desde la inmediata capilla de san Lorenzo al construirse la pared de la catedral nueva. Para no omitir ninguna de las inscripciones de dicha capilla mayor, no podemos menos de mencionar la que hay a la entrada de ella en letra gótica mayúscula, enumerando las indulgencias concedidas para el día de santa María de Agosto y su ochavario por los papas Clemente IV y Nicolás de la orden de frades menores, por cuatro arzobispos y veinte y nueve obispos.
55. Así opina Dorado: Dávila fija dicho óbito en 30 de enero de 1315.
56. Es una pieza de cuatro a seis metros, oscura por haberse tapiado su tosca ventana, y cuyo primitivo uso no se adivinara sin el rótulo que se advierte por dentro debajo de un mal forjado nicho: �Esta capilla es de san Martín confesor�. Del sepulcro de Pedro Pérez por haberse tabicado el arco no se ve más que la inscripción, alternando en sus renglones fajas negras y encarnadas:
Hic presul Petrus Petri jacet: alma Maria,
Ejus sis animae dux, via, virgo pia.
Egregius socius, humilis, pius atque benignus
Vir fuit et patiens, prelati nomine dignus.
Omnibus hospitium fuit, et gaudens dare donum,
Cleri presidium, promptus ad omne bonum.
Hic expendebat dans cunctis quidquid habebat,
Hic dare non renuit, mens dare tota fuit.
Presule de Petro breviter volo dicere metro,
Quem tegit hec petra pea mea scribo metra.
Mors fuit ipsius multis lacrymabile funus.
Huic miserere, Deus qui regnas trinus et unus.
En el suelo al lado opuesto hay otro sepulcro sin epitafio, junto al cual y en el ángulo de la capilla se distinguen unas letras mal hechas y peor conservadas, en cuya serie se descifra el nombre del honrado don Rodrigo Díaz.
57. A falta de epitafios nos atenemos a la autoridad de Dorado respecto a las personas enterradas en dichas sepulturas. Ponz se exageró su antigüedad al decir que por los extraños ornatos de ellas se viene en conocimiento de cómo se edificaba en el siglo X y XI. Las creemos del XIII o principios del XIV, menos la última que parece ya cercana al XV, y se nos hace duro el convenir con Dorado en que pertenezca al chantre Aparicio, el cual murió en 1274, según su lápida puesta en un ángulo del crucero: VII idus octobris obiit dominus Aparicius cantor Salmantinus, cujus anima requiescat in pace amen. Era MCCCXII. Pater noster. Junto a ésta se encuentra otra de su predecesor en la dignidad: XV kls. desembris obiit magister Joannes cantor salmantinus, cujus anima requiescat in pace amen. Era MCCCX1 (1273 de C.) Pater noster. Otra hay en la columna del crucero: �Aquí yaz doña Sancha fija de don Fernando e de Maria la muger que fue de Silvestre, finó era M e CCC e LXXII annos.� �No pudiera sospecharse que la doña Sancha, cuyo título y el de su padre contrastan con la condición humilde de la madre, fuese hija del arcediano don Fernando Alonso hijo de Alfonso IX, habida en diferente mujer que don Juan Fernández? Muerta ella en 1334 y él antes de 1279, no lo repugna la razón de los tiempos.
58. Fernando Gallego, nacido en esta ciudad andada la mitad del siglo XV: pasa por obra suya el lienzo de san Andrés con un clérigo de rodillas colocado dentro de un nicho en el crucero. De estos retablos había más en tiempo de Dávila según su testimonio: �Esta iglesia no tiene a los lados hornacinas, y así en los pilares hay algunos altares, y en las paredes cantidad de encasamientos de entierros antiguos que representan grandeza.� Entre los entierros de las naves hay uno más reciente con pilastras y frontón, propio de don Cristóval Carvajal, arcediano de Alba, fallecido en 1647, cuyos revesados dísticos no merecen copiarse.
59. Así las describe Dávila que alcanzó a verlas. Dorado dice que la fachada era sencilla, consistiendo en la puerta principal por el mismo orden que la de Arce que sale al Patio chico, una ventana grande encima, un remate de cuatro almenas y las dos torres.
