Lucrecia
Martina Pierra de Poo
Lucrecia
De patrio ardor el corazón se
inflama ,
y lucha en la batalla, Colatino;
mientras
el hijo del feroz Tarquino,
urde contra su honor, horrible
trama.
Vuela aquel do su esposa
le reclama,
y oye su acento, noble y argentino,
que le
dice -morir es mi destino-
manché mi honor, pero
salvé tu fama.
Perdona,
pues, si a nuestro amor esquiva,
y de vergüenza y de
dolor cubierta
un puñal en mi seno clave altiva.
Ya la existencia es para mí
desierta...
y antes que intentes perdonarme, viva,
honrada
quiero que me llores muerta!
1879