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1

Erich Auerbach, Lenguaje literario y público en la Baja Latinidad y en la Edad media, Seix Barral, 1966, pp. 23-24.

 

2

Ricardo Cano Gaviria, José Asunción Silva, una vida en clave de sombra, Monte Ávila, 1990.

 

3

José Asunción Silva, Obra Completa, Héctor Orjuela coordinador, colección Archivos, 1996, p. 73.

 

4

Nombre con el que ya en el siglo pasado se conocían distintos bebedizos, especialmente de carácter estomacal, como las gotas amargas de Baumé, que se administraban «contra los cólicos ventosos y ciertas dispepsias», como bien nos informa el Diccionario Enciclopédico Hispanoamericano editado por Montaner y Simón.

 

5

José Asunción Silva, op. cit., p. 75.

 

6

François Coppée, Poésies, 1874-1878, Librairie Alphonse Lemerre, Paris, p. 152.

 

7

Como es sabido, a la hora de definir una estética de la modernidad, Baudelaire, siguiendo la lógica de su posicionamiento a favor de lo insólito y lo bizarro, reaccionó contra el progreso y el naturalismo positivista que, en la época, era su mejor síntesis estética. Por este camino, la reducción positivista del arte a lo natural llevó al poeta a pronunciarse también contra la Naturaleza y a defender el «artificio» y el «paraíso artificial».

 

8

La metáfora del «Continente» sirve para poner en evidencia que se puede ser Baudeleriano por convicción o por impregnación, o bien por ambas cosas a la vez, como en el caso de Silva, que ha recibido por distintas vías la influencia del autor de Las Flores del Mal. El problema con él es que, aparte de tener un instinto especial para situarse en medio de corrientes contradictorias, por su independencia y autodidactismo está más avocado a recibir las influencias por impregnación, lo cual no facilita las cosas a los investigadores que actúan como si un autor leído fuera un autor citado. Para saber hasta qué punto este criterio puede causar estragos téngase en cuenta el caso de Barrés, autor predilecto de Silva, y gran lector el mismo de Baudelaire, que en sus borradores eliminó de sus libros casi todas las citas del autor de Las Flores del mal.

 

9

José Asunción Silva, op. cit., p. 356.

 

10

«Perte d'aureole», en Le Spleen de París, Oeuvres Completes, t. I, Pléiade, p. 352.