Ibérica por la libertad
Volumen 18, N.º 7, 15 de julio de 1970

DE LA PASTORAL DE MONS. CIRARDA, ADMINISTRADOR APOSTÓLICO DE BILBAO
Ante la imposibilidad, por falta de espacio, de reproducir íntegra la carta pastoral, que ha sido leída en todas las iglesias de su diócesis, insertamos los siguientes párrafos:
IBÉRICA es una revista de información y doctrina, cuyo primer número apareció hace 17 años, dedicada a los asuntos españoles. La carencia de información objetiva dentro de España y la parquedad de la información exterior, hacen esta revista indispensable para los interesados en obtener una información veraz y responsable de la vida española en todos sus aspectos.
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Charles De Gaulle, el legendario héroe de la Francia Libre, uno de los forjadores de la victoria en la guerra mundial contra el fascismo internacional acaba de rendir pleitesía a su otrora adversario Francisco Franco, el sangriento tirano de España, beligerante contra las llamadas democracias en la última guerra mundial. La insólita e innecesaria visita del general De Gaulle a Franco constituye para los republicanos españoles una decepción dolorosa -y no hay razón ni para negarlo ni para disimularlo ni para silenciarlo-, pero encierra al mismo tiempo una lección, entre las tantas amargas lecciones recibidas que forman el acervo de nuestra experiencia.
Porque no se puede olvidar tan a la ligera la historia de los liberales españoles que arribaron a Francia en los albores del siniestro 1939, después del triunfo de Franco, gracias a la decisiva ayuda de la Alemania Nazi y de la Italia Fascista y merced también al miedo de los gobiernos democráticos -el de Francia entre ellos- que generó la incalificable política de «no intervención»; no se puede olvidar, sin faltar a la gratitud más elemental, el comportamiento de aquellos españoles enemigos de Franco, los cuales, después de sufrir vejaciones morales y torturas físicas en campos de concentración franceses, respondieron en junio de 1940 a un llamamiento -precisamente al llamamiento del general De Gaulle- y se unieron a las fuerzas de Francia para colaborar con ellas en el combate por la Libertad, seguros de que el logro de esa libertad significaría la recuperación de la democracia para España; miles y miles de españoles perecieron entonces al arrollador empuje de las tropas germanas. En las costas del norte de Francia -Dunkerque, Dieppe, El Havre, Cherburgo- desaparecieron para siempre muchos que añoraban llegar a tierras británicas para seguir combatiendo junto a De Gaulle; en Bretaña y en Normandía miles de tumbas españolas son testimonio de su sacrificio. En África también millares de españoles ilusionados nutrieron las filas de los ejércitos, formados asimismo por De Gaulle, que en 1944 desembarcaron en el norte de Francia.
Los primeros tanques de la División del general Leclerc, libertadora de París, llevaban nombres de ciudades españolas y eran conducidos a sangre y fuego por españoles antifranquistas; en las calles de París, desalojando los últimos reductos nazis, cayeron asimismo muchos españoles y sus nombres han quedado perpetuados en las lápidas que aún figuran en las grandes avenidas que fueron escenario de combates encarnizados. Al mismo tiempo, y a todo lo largo de la contienda en Francia, de 1939 a 1944, legiones de españoles de toda clase y condición se sumaron a la resistencia y muchísimos de ellos hicieron holocausto de sus vidas en acciones numerosas, de carácter militar o civil, en pro de la victoria aliada, siguiendo las órdenes de las autoridades designadas por De Gaulle desde África o desde Londres. Fueron también innumerables los españoles conducidos a los campos de exterminio de la Alemania hitleriana, de donde nunca regresaron, eliminados como castigo por haber sido fieles al llamamiento del general De Gaulle. No, el general De Gaulle no puede haber olvidado nada de esto, porque forma parte de su vida.
¿Qué habrá sentido, pues, el general De Gaulle al estrechar «cordialmente» la mano de su enemigo de ayer que lleva a cuestas un millón de muertos de la guerra civil, desencadenada por él? A solas con su conciencia, evocando el pasado, rememorando hechos y personajes ¿se encontrará satisfecho el general De Gaulle de esta visita? Se quiera o no, aunque se pretendiera justificarla con eso internacionalmente injustificable que se llama «razón de Estado», significa, en el fondo, para aquel que la hizo, algo así como una humillación aunque haya quienes benévolamente la consideren sólo una «insigne torpeza». Porque ver a Franco en calidad de monumento más o menos vetusto, simplemente por verlo, se nos antoja acto que, en verdad, no corresponde a las inclinaciones del general De Gaulle ni a sus afinidades. Tenemos, a pesar de todo una imagen del líder francés bien dispar de las que la triste realidad de España -y la historia- nos ofrece del denominado «caudillo». De Gaulle, respetuoso con la voluntad de su pueblo, ha obedecido a la soberanía nacional, en un régimen de libertades que no se puede comparar ni por lo más remoto con el que impera en España desde hace treinta años, y ha sabido retirarse a tiempo, cada vez que el voto de sus conciudadanos le ha sido adverso. Su sensibilidad le lleva a percibir con cierta claridad los sentimientos de Francia y trata de interpretar los pensamientos de su nación. Por eso, a pesar de todo, no es impopular políticamente.
No creemos que el general francés se haya solazado tampoco contrastando ideas con el «caudillo», porque todo lo que es fértil en el intelecto de De Gaulle: la literatura, la filosofía, la historia (es, como se sabe, un gran historiador y un
gran escritor), es un páramo en
la mente de Franco. El uno es, no obstante sus fallas, un militar digno, imbuido de un elevado espíritu civil; el otro es un general de práctica marroquí, el general español sublevado contra los poderes legítimamente constituidos, contra la República, a la que prometió «respetar como respetó a la monarquía»
, según aseguró dicho general marroquí al entonces ministro del Ejército, don Manuel Azaña. ¿Podrá haber olvidado el general De Gaulle la llamada de Franco a las potencias extranjeras en auxilio de su rebelión? No hay, por tanto, ni histórica, ni personal, ni políticamente, nada, absolutamente nada, de común en ellos. Así, aparte de las convencionales frases de obligada cortesía, el general De Gaulle, gran conversador habrá tenido que actuar de disertante en un monólogo ininterrumpido, salvo cuando tuviera que intervenir el intérprete para suplir la ignorancia del caudillo en el idioma galo. Habrá sido una entrevista monótona y nada grata, compensada para De Gaulle por la visita a los castillos y a los templos españoles y por la visión de los bellos parajes.
Pero la reunión de De Gaulle con Franco nos depara a los republicanos una enseñanza de la que debemos extraer una conclusión que no deja de ser constructiva. Poco a poco, por el paso del tiempo, por las conveniencias, por las «sinrazones» del Estado, muchos de los que ayer fueron nuestros amigos van condescendiendo con los culpables de nuestra gran tragedia; puede que todo no sea más que una farsa, pero no podemos ni debemos cerrar los ojos a la realidad; ahí están los hechos. No incurramos también nosotros en ciertas debilidades, por apresuramientos o impaciencias inexplicables. Nosotros tenemos clavado en el alma «nuestro paisaje» que, por razones de dignidad histórica, no es el paisaje -lleno de falsedad e hipocresía- que ha plasmado el franquismo. Sigamos, pues, unidos estrechamente, sin fisuras, sin que el ánimo desfallezca, hasta recobrar «nuestro paisaje» y, con él, el resplandecimiento de la dignidad nacional, esto es, de la libertad, para hacer de España un país no sólo «decorosamente visitable» sino «habitable» para todos los españoles.
ALFONSO AYENSA
El pasado condiciona el presente económico de España. Los signos fundamentales del período 1939-1958 son los siguientes:
Apoyo financiero del régimen franquista a las empresas del INI, en su mayoría económicamente deficitarias y mal dirigidas.
Inexistencia del comercio exterior libre, y cuando se exporta, es el Estado quien dispone de las divisas. Control de las materias primas por los Sindicatos Verticales.
Existencia de dos sistemas económicos, el oficial dirigista y el mercado negro: El primero se dedica a limitar la fabricación y el consumo: el segundo se opone con todas sus fuerzas a esa limitación.
La gestión económica del Estado y los Sindicatos inmoviliza la producción, los procedimientos y retarda en 50 años la renovación de los utillajes tanto en la agricultura como en la industria.
Una balanza comercial en progresión creciente del déficit.
Política discriminatoria del crédito oficial y bancario a favor de las industrias no competitivas creadas por el régimen.
He ahí los factores esenciales que la política económica iniciada por Ullastres trata de desarmar, no sólo dentro de los organismos paraestatales sino retirando a los gestores afortunados falangistas y arrivistas de todo origen de sus puestos, conquistados con la victoria en España del Eje. Sin la guerra fría, que ha proporcionado a la URSS una serie de desastres políticos y militares, no se habrían firmado nunca los anteriores acuerdos de España con los Estados Unidos, que tanto han favorecido a la dictadura en el aspecto diplomático. Sin la inaudita prosperidad de Europa debida al Plan Marshall, España no se vería beneficiada con ese gran bálsamo económico del turismo. Pero no olvidemos, quienes nos preocupamos por el porvenir democrático de España y por su economía nacional, que el turismo viene provocando un gran desajuste de capitalización porque, en tanto que las inversiones mayoritarias se destinan a la explotación de una industria suntuaria de volumen impresionante, que puede desplomarse de la noche a la mañana, se agudizan los problemas agrario y de la industria general y privada.
Sería ininteligente de nuestra parte, hacer una labor crítica apasionada que nos apartara de la realidad española. La dictadura sale al paso de los problemas sin perder de vista dos cuestiones que afectan a la continuidad del régimen que son: la negativa a cualquier tendencia de recesión a fondo y la preocupación del orden público. Ciertamente que el paro tecnológico es escaso mediante la protección sistemática a las industrias protegidas, pero la recesión provocada por el desplazamiento de capitales hacia la periferia y la continua quiebra de muchas empresas privadas que carecen de mercado interior y exterior, con baja productividad y maquinaria antigua, frena la iniciativa dando lugar al paro estacionario y por consecuencia a la emigración de la mano de obra. Lo que es evidente dentro de España es la preocupación social. En este sentido, el régimen actúa, como en todas sus actividades, con una parte de buena intención y luego con un resultado fatal. Por ejemplo los seguros sociales y la sindicación obligatoria dan lugar a un estado sanitario bueno y al arbitraje sobre la seguridad del empleo que es hoy eficaz sin duda alguna. Produce, no obstante, una dolorosa impresión conocer que tanto el Instituto Nacional de Previsión con sus Montepíos y los Sindicatos con la recaudación de la cuota sindical, han acudido por «obligación voluntaria» a las emisiones de Deuda del Estado por muchos miles de millones que hubieran sido la base para devolver al trabajador español unas prestaciones a nivel europeo que sólo goza si abandona su patria. Nunca fue una verdad tan grande decir que en España todas las cargas pesan sobre la clase obrera.
Las cosas han cambiado bastante pero no lo suficiente, y el progreso económico y social de España presenta muchas dificultades creadas por un feroz arbitrismo del régimen franquista durante más de treinta años de impunidad absoluta. El comercio exterior del año 1969 se ha liquidado con un déficit de 2.400 millones de dólares pero no se olvide que las exportaciones fructíferas siguen siendo las de siempre, las clásicas: tejidos, muebles, ciertas máquinas herramientas del Norte, las naranjas, conservas vegetales, vino y aceite. España da la impresión engañosa de un desarrollo notable en su economía pero no es, virtualmente, un desarrollo normal sino la hinchazón ostentosa de la artificiosidad que origina la protección arancelaria antieconómica. Abrir paso a una corriente general de corrección de los factores económicos es una tarea imposible si no se utiliza el bisturí. López Rodó y Ullastres lo saben. El equipo opusdeísta pretende, tal vez, ofrecer unas mejores bases económicas a la monarquía de Juan Carlos. Aquí viene a cuento aquello de que «no hay peor cuña que la de la misma madera»
.
Atengámonos a los hechos mientras la propaganda cubre las deficiencias inevitables de los planes de desarrollo. Una crónica de ABC, del corresponsal de Ciudad Real, del 13 de marzo último, ilustra sobre lo que pasa en Puertollano, donde
el INI levantó una importante factoría. La Hullera del Centro, que cuenta con 2.500 obreros «comunicó al jurado de la empresa el día 12 que si al 31 del mismo mes no daban resultado las gestiones oficiales que se estaban realizando, promovería el expediente de crisis para cerrar las
minas»
. El corresponsal informa acerca de la dificultad que tendrían esos 2.500 obreros para encontrar nuevo empleo, dado que la edad media es de 45 años. Y luego apunta con ironía, que «el Ministerio de Industria, por una orden de 28 de
junio de 1968, adjudicó a la Compañía Sevillana de Electricidad, por un importe de 2.600 millones de pesetas, la construcción de una central térmica para absorber los carbones de la cuenca y cuyas obras están muy avanzadas y que se calcula se terminarán en la primavera de 1971»
. Es decir, por un lado, está en crisis la extracción del carbón, por otro se construye una costosa central térmica que ha de consumir los carbones. En su obra Estructura económica de España, escribe el economista Tamames que «la proliferación de empresas proviene de la falta de planificación en el desarrollo del INI; para cada proyecto se crea una empresa distinta y también la tendencia, tan corriente en nuestro país, de
recompensar de esta manera los servicios prestados por los numerosos funcionarios del régimen»
. Un observador francés de la obra del INI, Philippe Simmonot, dice «que el Instituto ha de enfrentarse con los excombatientes de la Cruzada y otros viejos generales mejor provistos de condecoraciones que de conocimientos económicos»
.
El 11 de febrero de este año, otro corresponsal de ABC, el de Bilbao, titula su trabajo «Graves problemas por la escasez de siderúrgicos» e informa sobre la situación en Vizcaya. «Hace poco más de un año era tema obligado la escasez
de productos siderúrgicos. Apareció otra vez el 'straperlo'. Hubo unas importaciones protegidas y se salió del paso con unos precios más altos. La situación ha empeorado las últimas semanas. Francia y Alemania han elevado sus precios,
Gran Bretaña también. Las importaciones menos caras son las del Japón. Luego viene la escasez de cok, consecuencia de la huelga asturiana. Incluso se nos ha dicho que, como consecuencia de la falta de lingote de moldería habría que suspender los suministros a la industria del automóvil. La fábrica Alfa de Eibar ha tenido que paralizar algunas secciones por falta de piezas de fundición. Hace unas semanas, la Seat tuvo que recibir ciertas piezas para los turismos utilizando el servicio público de taxis con el fin de evitar que la cadena de montaje parase. Luego vienen las alzas de precios de la materia prima que afecta a los astilleros de la ría. Estos señalaron en sus contratos para la exportación unos precios fijos y
plazos de entrega improrrogables. Ahora resulta que la chapa naval ha subido de un 15 a un 25%; se importará del Japón y países del Este pero también cara. Malas lenguas aseguran en la villa que los grandes barcos contratados en los astilleros bilbaínos supondrán una pérdida para cada uno de 150 millones de pesetas. Exportar perdiendo es una forma triste de exportar»
.
Los productos siderúrgicos que emplea la industria; metalúrgica del Norte, la más importante del país, son de importación. Las grandes factorías del INI no resuelven el problema. Los altos hornos de Avilés, orgullo del régimen franquista, no pueden coordinar su producción con la vecina industria del metal vasca. Se sostiene fundiendo chatarra y los productos se exportan al Japón y Alemania. He ahí un ejemplo característico del llamado «milagro industrial» del franquismo. Los constantes cambios de los miembros del Consejo de Administración de esta empresa son la comidilla en los círculos asturianos de negocios.
Dejemos constancia también de otro éxito del régimen franquista, que lleva consigo la propia familia del dictador. Nos referimos a la empresa Manufacturas Metálicas Madrileñas cuyo dirigente máximo y fundador es Nicolás Franco. Instalada en Madrid y con una filial en Alicante, dedicada a los productos del aluminio, ha tenido una plantilla de 5.000 obreros. Su puesta en marcha en los años cincuenta dio lugar a rumores acerca de los sueldos enormes de los altos empleados y de su organización a la americana. Los resultados obtenidos prueban claramente que lo primero era exacto pero no lo segundo. Si la empresa, después de recibir créditos importantes y ayudas técnicas ha tenido que alinearse con las otras deficitarias protegidas por el Estado, es que no se planteó a la americana sino con el estilo peculiar y jerárquico de la Falange. En 1965, el Banco de España había concedido un crédito de 400 millones de pesetas a Manufacturas Metálicas Madrileñas. Dos años más tarde se hizo cargo el Estado de la factoría.
Cuando, examinamos los problemas del campo español, por fuerza hemos de recordar cuánto influyó en la gestación de la guerra civil el empeño republicano de realizar la Reforma Agraria en un sentido económico con predominio de una solución social de largo alcance. La República se proponía, según Azaña, «que los ricos fueran menos ricos y los pobres menos pobres»
. El campo español tenía pocos grandes terratenientes y muchos campesinos sin tierra. Era una cuestión de justicia a resolver paralela al aumento del nivel de vida en el campo. Una gran operación económica nacional. En este sector tan vital para España, también las cosas han cambiado. El régimen franquista creyó que la repoblación forestal y la concentración parcelaria harían innecesaria una revisión a fondo de las estructuras agrarias al mismo tiempo que la población rural se integraría progresivamente en las zonas industriales. Es cierto que se ha repoblado mucho el monte y que se efectúa la concentración de los patrimonios rústicos. Ambas cosas, que confesamos, son beneficiosas para la agricultura, pero no son más que una parte del gran problema. El feudalismo agrario que subsiste en España no se transforma en excelentes
empresas de explotación agrícola según el modelo del Canadá o de Australia, porque así lo sueñen los ministros de Franco. Es verdad que las coyunturas son otras y que hoy la Reforma Agraria exige un planteamiento diferente al
de 1932. Estamos en presencia de nuevas fases de expansión industrial y de nuevas técnicas de producción agrícola. Sin embargo, del mismo modo que la industrialización supone actualmente una organización de recursos científicos indispensables, la tierra necesita, no sólo capitales y superficies rentables, máquinas y cooperativas, sino la entrega total de los cultivadores, pobres o ricos. En España existe una defectuosa concepción del dominio de la tierra; es el absentismo practicado en menor o mayor medida y la protección arancelaria, lo que hace insoluble el problema agrario. Los grandes terratenientes que a la vez son auténticos empresarios agrícolas apenas existen en nuestro país. En España hay un tractor por cada 2.450 hectáreas, mientras en Alemania trabaja un tractor por cada catorce hectáreas. Y resulta que hoy el campo español no alimenta al país y hay que importar carnes y productos agrícolas. El campo se despuebla y los campesinos venden sus trozos de tierra y marchan a la ciudad o a Europa. Los verdaderos cultivadores huyen de la miseria y el aislamiento, con bastante amargura, por cierto.
Decía el ministro de Agricultura, García-Baxter, el pasado 17 de febrero, a la prensa madrileña, que el déficit del comercio exterior agrario en el año 1969 ha sido de 20.148 millones de pesetas, frente a los 11.503 de 1968, habiendo emigrado en 1969, del campo español, más de 100.000 personas activas. «Aspiramos a cubrir el déficit de carne de vacuno, maíz y semillas oleaginosas. Hemos importado carne entre 90.000 y 100.000 toneladas»
. El consumo aumenta en razón de
la demografía y del turismo. «Las importaciones contribuyen, por otra parte, al mantenimiento de los precios de los artículos agropecuarios, reflejándose en una necesaria estabilidad de los salarios y subsiguiente congelación de los forfaits hoteleros»
. Se comprende el temor oficial a la inflación interior de cara a los resultados de la balanza de pagos. La caída del turismo sería mortal.
Pasado el efecto tan optimista de la expansión durante los años 1963 al 66, y una vez desvanecida la propaganda y las comparaciones exageradas sobre el aumento del nivel de vida, el propio Instituto Nacional de Estadística nos informa que el 34% de los hogares españoles no tienen agua corriente; solamente un 21% de familias poseen a la vez televisor, máquina de lavar y frigorífico; el 13% disfrutan del automóvil turismo; el 20% se sirven del teléfono privado, y las vacaciones fuera del lugar de su residencia sólo son asequibles al 29% de los españoles. Hay pues todavía un amplio mercado que no puede saturarse porque las ventas a plazos causan un formidable desequilibrio en el descuento de letras de cambio. Publica el Instituto de Estadística en el resumen de 1967, que en la provincia de Barcelona el número de efectos protestados aquel año fue de 340.000, con un aumento sobre el año 66, que fue de 304.000 y aún más sobre el 61, que se registraron 140.000 protestas. El importe de estos protestos fue respectivamente, de 12.000 millones de pesetas en 1967; 9.200 millones en 1966 y de 3.300 millones en 1961. Desde 1939, el sistema de «vive como quieras» es casi obligado y el ejemplo viene de muy alto.
JUAN GRANELL
EL PARTIDO SOCIALISTA OBRERO ESPAÑOL EN LAS CORTES CONSTITUYENTES DE LA SEGUNDA REPÚBLICA, por Enrique López Sevilla (México, 1969)
Esta obra debiera ser imitada. Entendámonos; a esta obra de devoción, de lealtad a la labor de los representantes socialistas en las Cortes Constituyentes de la República española, deben seguir otras contribuciones que aporten las intervenciones de los otros grupos políticos que integraban aquel Parlamento.
Cierto que la labor de las Constituyentes está contenida en publicaciones oficiales y el estudioso o el curioso, bien o mal intencionado, que desee conocer cómo se gestó aquella Constitución, puede encontrar íntegro el proceso. Pero se hace difícil apreciar la aportación de cada Partido de cada grupo representativo en uno u otro momento, en una u otra materia fundamental, y es importante presentar la contribución de cada grupo en aquella labor difícil en su articulación, noble en sus propósitos y escabrosa en su marcha, pero matizada por la tolerancia y ética política.
Es difícil, decimos, sacar de aquella labor de cinco meses, la actividad parlamentaria de unos y otros partidos y grupos políticos en interpelaciones, informes, etc. Estas consideraciones nos llevan a calificar la recopilación llevada a cabo por López Sevilla, de aportación inestimable al conocimiento de la cooperación de los socialistas, amplia, noble y republicana.
Creemos que esta labor merece, necesita una continuación, es decir, recopilaciones parciales de la actuación de los representantes de los otros Partidos, lo que daría por resultado la visión completa de la vida parlamentaria en ese período constituyente y pondría ante los ojos de tantos españoles la imperecedera lección de tolerancia y noble cooperación de los distintos partidos, de verdadera democracia, en suma.
LA REVOLUCIÓN DEMOCRÁTICA EN VENEZUELA, por Rómulo Betancourt (Caracas, 1968)
El ex presidente de Venezuela (1959-1964) hace relación, en cuatro nutridos volúmenes, de su actuación presidencial que, con justicia califica Rómulo Betancourt de revolución democrática, sobre todo en los aspectos más importantes de la vida de Venezuela: fuerzas armadas, agricultura y ganadería, minería, industria, petróleo, trabajo en general, instrucción pública, viviendas, relaciones exteriores, etc. Discursos, realizaciones, proyectos, estadísticas: en todo esto se divide el informe de quien tan eficazmente colaboró en la lucha contra las tiranías sufridas por su patria, y quien, una vez en el poder, trató de caracterizar la democracia sobre todo como un diálogo constructivo, visitando personalmente numerosas localidades venezolanas en confrontación con toda clase de realidades.
Sobrio y concreto, este trabajo es, por lo tanto, explícito y elocuente; informe valioso no solamente para la nación venezolana, sino para los dirigentes de todos los pueblos en donde se lucha por conseguir las más convenientes y a veces las más indispensables realizaciones democráticas. Esta labor se robustece, además, por las circunstancias históricas, difíciles cuando no graves, durante las cuales ascendió Rómulo Betancourt a la primera magistratura de Venezuela.
OCCIDENTE, FICCIONES, YO, por Félix Grande. (C. para el D., Madrid, 1968)
El autor ha reunido en un volumen treinta trabajos aparecidos anteriormente en algunas revistas y periódicos. Señala en el prólogo que tal vez la única coherencia de esos trabajos es una notable inarmonía. Hace gala del desorden que impone el libro, pero no hay tal.
Ya el título intriga, el libro sugestiona. Coloca al lector ante la evidencia del caos de nuestra civilización occidental. Félix Grande, al hacer esa advertencia del peligro que corren las conciencias en esta civilización, hace sonar la campana de alarma. Ése es el mayor mérito de esos trabajos que llevan una finalidad. Quienes oigan esa llamada pueden encontrar, o al menos empezar a buscar, el camino de la independencia de criterio y conciencia.
Hay que señalar el estilo incisivo, moderno, provocador, de su prosa.
V. K.
El libro del padre Víctor Manuel Arbeloa, La Iglesia en España: ayer y mañana, que fue secuestrado, como recordarán nuestros lectores, por el juez del Tribunal de Orden Público, de Madrid, llena un capítulo titulado «Iglesia en camino».
De dicho capítulo, publicado por la revista sacerdotal Incunable, insertamos, autorizados para ello, ciertos párrafos que consideramos de extraordinario interés.
No preguntaba yo directamente por el hoy de la Iglesia en nuestro país. Dejando aparte el problema de si existe o no el hoy, me importaba mucho más hacer mirar a mis amigos dialogantes hacia el mañana. Pero, si hemos de ser realistas, tenemos que pisar el suelo de una realidad que es de hoy, montada sobre el subsuelo de ayer.
Para no marearnos distinguiendo, podríamos describir así la mayor parte de las respuestas en este segundo momento: para las gentes de la derecha, la Iglesia en España atraviesa una etapa de inseguridad y de desconcierto, cuando no de torcida singladura. Para los jóvenes de izquierda, una Iglesia joven y nueva abre los claros caminos de la esperanza.
Aun dentro de los católicos a quienes por su talante tendríamos que considerarlos como de derecha, hay varias respuestas que constatan con gozo el nuevo estado de cosas. Un sacerdote castellano, retirado hoy, y a quien le costó lo suyo librarse de la muerte durante la guerra civil, afirma sin pestañear: «También el clero de hoy ha dejado de ser el clero de sacristía, de Iglesia, que éramos entonces. Hoy es el clero de calle, de plaza, de mundo. Hoy está mucho mejor formado que en nuestro tiempo. Hoy hay que trabajar mucho más, pero creo que la Iglesia está mucho más cerca de los hombres y por eso es más fácil que esté mucho más cerca de los españoles».
Tres religiosas de la enseñanza, universitarias por los años treinta y hoy Madres reverendas en su congregación, expresan una tras otra -o las tres a la vez- su opinión positiva: «Hay un progreso evidente en la Iglesia de hoy. Una enorme preocupación que antes no había. También un cierto confusionismo que se irá aclarando poco a poco. Hay mucha más vida en todo. Mucho más interés en la Iglesia por la gente. Las niñas se responsabilizan mucho más...»
.
En la izquierda -perdóneme el lector categoría tan repetida y hoy tan equívoca- el coro es casi unánime. Arturo Soria, fundador de la FUE en los años de la dictadura (Primo de Rivera), juzga como extraordinario el fenómeno de un nuevo anticlericalismo, que
«surge con toda autoridad y arrollador poder dentro de la Iglesia misma, porque las nuevas generaciones religiosas que pertenecen a la Iglesia por la profesión espiritual del sentimiento religioso son incompatibles con las jerarquías»
.
Si bien de la Iglesia como jerarquía, «salvo excepciones muy escasas»
, no espera casi nada, José L. López Aranguren -su testimonio es compartido casi a la letra por Manuel Tuñón de Lara- declara como contrapartida: «Hoy contamos con un clero verdaderamente joven que no existía en la época de la República. Hoy hay muchos demócratas cristianos auténticos y católicos progresistas, y obreros católicos que se sitúan en la vanguardia del inconformismo y de la lucha por la democracia política y social. Desde este punto de vista la situación es incomparablemente mejor que durante la República»
.
A la hora de comparar el futuro con el pasado, la indiscutible autoridad de Ángel Herrera se sitúa a la vera de Aranguren, aunque seguramente con intenciones muy diversas: «No lo dude. La situación actual es incomparablemente mejor que la de
mi tiempo. ¡Adelante!»
Antonio Jiménez Landi, muy familiarmente vinculado a la Institución Libre de Enseñanza, dice: «en el futuro de la Iglesia veo el peligro de que los curitas jóvenes se entreguen a lo social con la misma dedicación que sus antecesores a lo dogmático. De una Iglesia para minorías acomodadas pasaríamos a otra para masas obreras. Y ninguna de estas posturas es, por exclusivista, admisible... Hay que tener mucho cuidado para que la comunicación íntima del individuo con
Dios no se vea desbordada por las prácticas masivas, y educar a los seminaristas para sacerdotes, no para profesores de Universidad ni para obreros».
Tal postura no difiere de las de algunos hombres de la derecha tradicional. Por ejemplo, Jaime del Burgo, jefe de la juventud carlista de Navarra otrora, contesta: «La Iglesia española, mejor dicho, algunos clérigos pretenderán ponerse a la
cabeza de los nuevos movimientos sociales y harán, no doctrina, sino demagogia barata. Si prospera una democracia liberal y conservadora, la Iglesia perderá su influjo en medio de la indiferencia y del desdén de la sociedad. Si lo que sale
de esta situación es la otra democracia, será barrida. Gobernar no es transigir, sino resistir a la manera que la cabeza resiste a las pasiones. Y lo que se está haciendo ahora, desde arriba y desde abajo, es transigir con todo».
Nicolás González Ruiz, ilustre periodista de El Debate, me decía con lacónica serenidad: «La Iglesia pudiera tener una gran influencia. Pudiera... Pero nos hallamos ante una incógnita. La Iglesia está hoy dividida: usted lo
sabe mejor que yo».
* * *
Tres puntualizaciones me permitirá el lector. Primera: por primera vez en nuestra historia la «izquierda» española espera en la Iglesia española. La responsabilidad, pues, de esa Iglesia joven a la que se refieren tantos de estos hombres, es sencillamente morrocotuda a la hora en que tan inestables y quebradizos sentimientos hay dentro de nuestra Iglesia y de nuestra sociedad. Segunda: Es también notable la inseguridad y la desconfianza de las gentes de la «derecha» -hablo siempre en general, claro está- dentro de la Iglesia. Y tercera: ya no nos sirven para definir nuestra moderna historia eclesial los términos izquierda y derecha. Ya en tiempo de la II República y durante la guerra civil, personas de tan alto rango moral como el cardenal Vidal y Barraquer, comenzaron el deshielo de tan rígidas delimitaciones.
Sin querer pecar de optimista, creo que hoy hemos superado, o estamos en trance inminente de superar, por muy diversas causas, esa confusa clasificación. Nuestro actual «pluralismo católico» o «catolicismo plural» viene a ser solución radical, aunque angustiosa a veces, de tamaños males. Derechas e izquierdas católicas dentro de una misma Iglesia tendrán que enfrentarse con el mensaje de las Bienaventuranzas, que no admite posiciones laterales, sino actitudes frontales y cordiales de renuncia, de liberación y de alegría.
Lo anunciado en crónica anterior, respecto de la Iglesia Vasca, ha tenido después confirmación colectiva a través de un documento dirigido al Obispo de Bilbao,
de gran importancia para el futuro de la Iglesia de Euskadi; documento que no ha trascendido todavía a la opinión pública, pero que señala un punto de partida irreversible. Iniciado con las palabras de «ante la persistente huida de la Iglesia oficial en su compromiso con los oprimidos»
, tras la denuncia de la situación de peligrosa ambigüedad en que se encuentra la diócesis de Bilbao, continúa: «sacerdotes de este pueblo, conscientes de nuestra responsabilidad, queremos
evitar estas nuevas formas de alienación de la conciencia cristiana y hacer presente ante usted y los demás colaboradores suyos el testimonio personal y la línea pastoral de los sacerdotes que han trabajado con valentía y hablado con claridad a nuestro pueblo: Los que sufrieron en los difíciles tiempos de la posguerra el dolor y la muerte; los 339 que firmaron el documento de mayo del sesenta; los que enviaron el documento de septiembre de 1963 a los PP. Conciliares del Vaticano II;
los que se manifestaron en Bilbao el 12 de abril del 67; los que se encerraron en Mazarredo en junio y agosto del 68; los que en noviembre del mismo año se recluyeron en Derio; los que por practicar y defender derechos humanos en un documento testificado con una huelga de hambre, nos acucian con su testimonio encarcelado; los que por exigencias de su caridad han auxiliado a militantes de nuestro pueblo perseguido y hoy se encuentran exilados o encarcelados; los que por actos puramente ministeriales están en manos de la justicia militar abandonados a su propia suerte e importunados por una continua vigilancia de su actuación; y, por fin, tantos y tantos hijos de nuestro pueblo dispuestos a perderlo todo en aras de las exigencias del Evangelio»
. Dramática enumeración que confirma lo dicho más de una vez referente a que las persecuciones religiosas han sido, y son, muy superiores bajo el franquismo que en el período 1931-36 en que el régimen republicano era denostado por una
extrema derecha cerril que se refugiaba tras los supuestos problemas religiosos para defender sus intereses exclusivamente materiales, así como su preponderancia política. El documento continúa manifestando en ocho puntos la situación
actual de una Iglesia perseguida, para terminar declarando -con la firma de alrededor de setenta sacerdotes, advirtiendo que la falta de tiempo les ha impedido consultar a muchos más- que veintiuno de los que testimonian, además de hacer suyo
el documento, van a trabajar al margen de la Iglesia oficial aunque manteniéndose en los cargos que ésta les ha confiado, y seis sacerdotes más dan aún otro paso adelante señalando su ruptura definitiva con esa Iglesia, su deseo de actuar como Iglesia autónoma al estilo de la ya famosa Comunidad de Ondárroa, creando nuevas comunidades cristianas independientes y considerándose únicamente miembros de ellas.
Crisis abierta
En esta situación de ruptura, recién planteada prácticamente, y al margen de ella, tienen lugar en los primeros días de junio las detenciones arbitrarias de nueve sacerdotes, algunos de tan gran prestigio en la diócesis como don Anastasio Olabarría, o don Cipriano Zamalloa, de sesenta y nueve años en el momento de su encarcelamiento y enfermo del corazón, que con Martín Ormaeche, José Antonio Gurruchaga, Ernesto Araco, Francisco Regidor, Javier Sagastagoitia, José Antonio Zabala y José Antonio Calzada, fueron convocados en el juzgado militar; según iban llegando eran detenidos y unas horas más tarde salían todos, sin juicio, sin defensa, sin apenas saber a qué se debía aquello, hacia la prisión de Zamora, un símbolo ya de la persecución religiosa de un Estado católico. Católico según él, cierto, pero también católico según la jerarquía de la Iglesia española y vaticana; dato que no debe olvidarse.
Después se supo que las detenciones se debían a un documento leído en numerosas iglesias de Vizcaya por unos sesenta sacerdotes, pero en mayo del año pasado, solidarizándose con la huelga de hambre iniciada por los sacerdotes presos en
Zamora. La autoridad militar por sí misma había decidido enviar a los sesenta por grupos a cumplir unos meses de arresto como sanción así decidida «cuarteleramente»: «falta leve de ligera irrespetuosidad a la autoridad militar»
según el artículo 443 del Código de justicia militar. La sorpresa -el obispado no había sido ni siquiera consultado- fue grande y la indignación mayor; y, ante la amenaza de numerosos sacerdotes de cerrar las iglesias al culto el siguiente domingo debido
a la inseguridad creada y la arbitrariedad cometida, Mons. Cirarda, además de suspender actos religiosos públicos -como una procesión tradicionalmente organizada por los jesuitas- hizo leer en todas las iglesias un documento más valiente que los anteriores, aunque persistan en él algunas de sus habituales ambigüedades. En ese documento relataba el hecho que «ha sacado a la superficie de modo violento un estado ya largo de malestar, que venía incubándose desde hace tiempo. Entre sus síntomas más alarmantes cuentan, a nuestro juicio, una agudización de las tensiones dentro de la Iglesia, una desconfianza creciente hacia el Obispo y los sacerdotes por parte de no pocos, que llega en algunos a actitudes de ruptura con lo que se califica de "Iglesia oficial", y una petición bastante generalizada de un análisis y de una postura que pongan de relieve las raíces de un estado de cosas, que dificultan seriamente la misión pastoral de la Iglesia»
. En su análisis del hecho dice claramente: «la aplicación de una pena tras un procedimiento judicial sin haberse solicitado el consentimiento del Obispo para el procesamiento constituye, a juicio de todos los peritos consultados, una infracción del vigente Concordato»
. Y, como dato importante: «El problema no es, como pudiera pensarse a primera vista, una cuestión puramente clerical.»
Pero su más grave denuncia es: «a) la existencia de grupos sociales que identifican el bien común con su propio criterio y su propio bien, por lo que, al hacerse en cualquier medida con cualquier forma de poder, dan de lado los derechos legítimos de quienes se les oponen; y b) el que algunos grupos, aun entre aquellos que hacen constante profesión de catolicismo, utilicen a la Iglesia a su favor cuando coincide con sus puntos de vista y, de lo contrario, la teman o silencien.»
Este argumento lo confirma desde ABC Torcuato Luca de Tena, con un exabrupto que confirma una vez más ese sentido tan español de lo religioso que consiste en utilizarlo cuando es conveniente para los intereses de la clase dominante y rechazarlo cuando no se identifica plenamente con ellos. Si Dios no sirve para estabilizar la Bolsa ¿para qué nos sirve? parece ser el lema de la Cruzada y de sus más fervorosos centuriones, estos cruzados que se iniciaron fusilando sacerdotes vascos por el delito, precisamente, de ser sacerdotes vascos y republicanos. El artículo de Luca de Tena, respuesta al documento de Cirarda, se publicó, naturalmente; pero aquello a lo que respondía, es decir, la carta de Mons. Ciranda, no se publicó, porque lo prohibió expresamente Información y Turismo. Parece que una mínima honestidad profesional y personal exigirían no atacar con brutalidad a una voz amordazada. Pero por lo visto, y por lo leído, aquí ni siquiera se ha llegado al mínimo.
El paso siguiente fue la supresión por el obispado del Tedeum solemne y oficial, político y militar, que habitualmente se programa en la Basílica de Begoña con motivo de la conmemoración de la llamada «Liberación de Bilbao», y la
respuesta de un editorial provocativo en el Correo Español -ellos lo subtitulan «El pueblo vasco», pero el pueblo vasco sin comillas sabe que eso sólo es una broma de mal gusto-, periódico de los Ibarra, que hablaba de «los propósitos disgregadores de algunos»
; y cartas cruzadas entre la alcaldesa y el obispo, en las que Pilar Careaga dice que ella es muy católica y muy apostólica, tanto que incluso tiene una condecoración vaticana, cosa que al parecer no tiene Cirarda. Las cartas tampoco se publicaron en la prensa de Bilbao.
Porque lo que sí se publica, y en las mismas fechas, es otra vez una larga lista de requisitorias -María Begoña Larrazábal, Lucio Odoartesana, María José Arana Echebarría, Itziar Imatz...- con orden de busca y captura.
Enfrentamiento
Todos estamos en realidad en la situación de busca y captura. Como ha demostrado la detención de esos nueve sacerdotes, liberados unos días más tarde ante el escándalo producido, lo que ha supuesto una gran irritación en el ejército, cualquiera puede ser detenido sin que se sepa bien la causa. Arbitrariedad que a su vez amplía el enfrentamiento en cualquier campo en el que las fricciones se pongan públicamente de manifiesto. Un enfrentamiento que se produce en ocasiones de manera activa en situaciones aisladas, pero que está latente en todo momento. Una muestra ha sido la huelga de los transportes públicos, tras varios meses de arrastrarse un conflicto planteado por los jornales insuficientes y un material viejísimo que origina accidentes continuos.
Enfrentamientos laborales, populares, religiosos, artísticos; enfrentamientos diarios en la puesta en marcha y sostenimiento de las ikastolas que están impulsando el progresivo conocimiento del euskera pese a las presiones oficiales que, cuando no se oponen abiertamente, acumulan dificultades. Un grupo nuevo de montañeros, una reunión de curas en la que se ha hablado en euskera, unos cantantes populares en el frontón de un pueblo, hasta una fiesta vasca infantil en Deba y nuevamente los jeeps, los interrogatorios, «quién organiza esto, con qué permiso...»
. Es que los vencedores no parecen que se creen estimados, aunque pretendan sentirse muy seguros.
J. OÑATE
¿Qué pasa hoy?
«Para el 30, el asunto Matesa en las Cortes... y sesión a puerta cerrada. Secreto oficial»
. Se hablaba así, se hacían comentarios. Y, de pronto, lo que nadie se esperaba: orden de busca y captura de todo el Consejo de Administración de «Confecciones Gibraltar». Pero ¿cómo? ¿no quedábamos en que eran buenos chicos y lo pagaban todo? Nada; de cabeza a la cárcel el célebre don Pedro Castaño Hernández; gerente de la Sociedad, los Srs. Rodríguez López (además éste Presidente del Club Deportivo Málaga), González Bárcenas, Gallardo Aróstegui y Ginés Hernández. Dicen que se busca a don Florentino Pombo; en cuanto a don Dimas Adánez, presidente del Consejo de Administración, ahora resulta que no es presidente ni tan siquiera del Consejo (desde hace unos seis meses hay muchos que han querido «sacudirse el polvo» de estas «Confecciones»).
Cortina de humo sobre los hechos. Al parecer hay cerca de 500 millones de pesetas volatilizados, más de 300 dados alegremente por el crédito oficial (Banco de Crédito industrial + subvenciones del plan de desarrollo) y no sólo para «C. Gibraltar», pues este grupo financiero «trabajaba» en varios polos de desarrollo.
«Confecciones Gibraltar» y todo su grupo, «Matesa», desfalco de Correa Veglisson en Barcelona, condena del alcalde de Tarragona y destitución del de Vigo por negocios sucios con terrenos, líos de funcionarios sindicales en la adulteración de aceites, estafas del director-gerente de «Aceros de Navarra» y del apoderado de «Construcciones Vascas S. A.». Lo que va saliendo sin levantar más que un pico de la manta... Claro, porque si nos remontamos a veinte años atrás, nunca se pusieron en claro las cuentas del Instituto Nacional de Previsión.
Por eso, muchos españoles se han quedado estupefactos al abrir su aparato de radio y oír una voz atiplada y conocida, ya senil, que decía: «España ofrece hoy un nuevo estilo»
. ¿Paradoja, broma o disco rayado? Tremenda obstinación, tremenda ignorancia de la «España oficial» entre muros acolchados para no oír la voz creciente de la «España vital» (claro que según un pobre hombre que es procurador en Cortes eso de las dos Españas se reduce a una cuestión de incendiar iglesias, aunque ese no fuera el criterio del arzobispo allí presente).
El inmovilismo del poder no lo es a secas, sino inevitablemente doblado de una intransigencia a ultranza, sólo comprensible por esa manifiesta insensibilidad ante los hechos y ante la opinión.
«Confecciones Gibraltar»
Pero vayamos por parte, y la primera es recapitular el asunto de «Confecciones Gibraltar». Se trata de un grupo financiero, residente en Madrid, que tiene tres empresas acogidas a los beneficios del Plan de desarrollo del Campo de Gibraltar: «Confecciones Gibraltar», «Laminados de fibra» y «Gibraltas», a los que, en realidad, hay que añadir la «Panificadora Andaluza». Este grupo financiero es también promotor de «Reparaciones Navales de Algeciras S. A.» y de otras empresas que gozan de los beneficios de ayuda estatal en los polos de desarrollo de Valladolid, Tierra de Campos, Burgos y Huelva. Entre sus principales accionistas, además de los ya citados, están también don Pablo Gatell, don Antonio del Riego Sainz de Baranda, don Ángel Muñoz. Dos personas que tienen estrechas relaciones con altísimas esferas, los Srs. Sanchiz Sancho (consejero de «Viajes Meliá», de «Banús Masdeu S. A.», etc.) y Gómez Sanz (Vicepresidente de «Comercial Minera» y consejero de «Euzkalduna», «Azúcares Ebro», «Madrileña de Urbanización», etc.) tuvieron depositados a su nombre en los Banco Guipuzcoano y de Levante, respectivamente, 25 y 4 millones de pts. en títulos de «Confecciones Gibraltar». Durante dos años no desembolsaron el valor de esos títulos y, al final, los devolvieron. Los interesados han aducido que se trataba simplemente de un derecho de opción que tenían hasta abril de 1971. Renunciaron a él, como puede comprobarse, al agravarse la situación de la empresa.
La cosa es que tras recibir 282 millones de préstamo del Banco de Crédito Industrial, 45 millones de subvención del Plan de Desarrollo y algún que otro «piquillo», se encontraron reclamados judicialmente por una empresa de construcción por falta de pago y «Confecciones Gibraltar» declaró la suspensión de pagos. Sobre el asunto en sí y sobre posibles irregularidades («Confecciones Gibraltar» habría hecho figurar 800 millones de desembolso, siendo en realidad 350 los invertidos) hizo un ruego al Gobierno, a primeros de abril, el procurador en Cortes don Luis Peralta. Se empezaba a pensar que la ayuda recibida del Estado se aplicaba a otros fines. ¿Se ha confirmado esa sospecha? Nada se sabe, pero el encarcelamiento -que debe normalmente ir acompañado de auto de procesamiento- de las personas más arriba indicadas parece confirmarlo.
Hasta ahora, la cuestión había parecido en vías, si no de solución sí, por lo menos, de ser cubierta; se había dado una moratoria de pagos a la empresa, la prensa fiel al Gobierno ponía de relieve que «Confecciones Gibraltar» pagaba sus deudas... El lector recordará que uno de los más duros debeladores de este asunto, como del de «Matesa», fue el semanario Sábado Gráfico, suspendido por cuatro meses con el burdo pretexto de los bikinis (que no sólo se ven en prensa sino al natural en playas y piscinas de España entera), pero, en realidad, después de un fortísimo ataque a «Ginés de Buitrago» y de poner en la calle el asunto de este grupo financiero. Hoy, el Gobierno sigue poniendo multas al director de Sábado Gráfico a base de números atrasados, mientras que la Asociación de la Prensa se solidariza con él.
Clima de «nuevo estilo»
Mañana se reúne el pleno de las Cortes y, en su orden del día hay un punto titulado «Comisión especial», que es el de «Matesa». Según las últimas noticias, los periodistas sólo tendrán acceso a conocer las conclusiones de la memoria presentada por la Comisión, pero no el texto en el que se hace referencia a varios ministros y altos cargos.
En este clima de «nuevo estilo», cualquier observador objetivo se daría cuenta de que tras la bulla propagandística de fines del año 69, la esclerosis inmovilista es tan fuerte o más que nunca. Naturalmente, cuando el inmovilismo oficial choca con el movimiento de otras capas del país, se produce inevitablemente la represión. Inmovilismo e intransigencia van cogidos de la mano. Un botón de muestra; en los últimos diez días el Tribunal de Orden Público ha condenado a 14 estudiantes, 10 miembros de Comisiones Obreras, 3 miembros del ETA, un profesor de segunda enseñanza y un sacerdote (el Padre Jesús María Atrieda, de Tafalla, a nueve meses de prisión y 10.000 pts. de multa). Al mismo tiempo el Supremo confirmó la sentencia de dos años contra el escritor gallego don José Luis Méndez Ferrín, por una novela cuyo texto mecanografiado le fue encontrado en un registro policial de su domicilio, cuyo tema era los guerrilleros en Galicia hacia 1945. Sin comentarios. No mencionamos, sino de paso, el centenar de detenciones de obreros sevillanos practicadas durante las dos últimas semanas en operaciones represivas contra los piquetes de huelga y manifestaciones referentes a la huelga de la construcción en la capital andaluza.
Otro hecho, que es uno de los más netos exponentes de la intransigencia oficial, de la falta de respeto a la opinión de cualquier adversario político, es el de las multas impuestas a los firmantes de la carta al Secretario de Estado norteamericano Sr. Rogers, cuyo texto se insertaba en el número precedente. Nos referíamos a los interrogatorios policiales. La consecuencia inmediata ha sido esta cascada de sanciones arbitrarias: el profesor don Enrique Tierno Galván y el ex embajador Sr. Areilza, conde de Motrico, han sido multados con 100.000 pts. cada uno. Entre los restantes multados se cuenta, citando de memoria, el conde de Montarco, el conde de Montseny, el marqués de San Román de Ayala, los profesores Srs. Lucas Verdú, Ruiz-Giménez, Jiménez de Parga, Raúl Morodo, el abogado don Eduardo Cierco, etc., etc. La multa debe ser pagada en el plazo de quince días; tenemos entendido que los interesados piensan interponer los recursos de súplica y alzada, pero es dudoso que causen efecto.
Ignorar lo que no conviene
La intransigencia adquiere así su aspecto policial y represivo; otras veces es intransigencia política. Por ejemplo; se renuevan trece escaños vacantes en Cortes correspondientes a representantes de nueve Diputaciones y cuatro Municipios. ¿Quiénes son elegidos? El Presidente de cada una de esas corporaciones locales quien, a su vez, ha estado nombrado por el poder ejecutivo. A esto lo llamarán «representatividad». («¿Es que yo no soy representativo?»
, dijo el ministro de los sindicatos Sr. García-Ramal: «Con todos los respetos, no»
, le respondió la revista El Ciervo.) En ningún gesto demuestra la oligarquía gobernante reconocer los derechos de la mayoría de los españoles. Claro, el Sr. Fernández
de la Mora, lo dice sin remilgos: la decisión no puede remitirse al contraste de pareceres, ni a lo que llamamos masas. Y ha llegado a decir: «cuando yo quiero que algo no se resuelva, se lo confío a una comisión»
. Todo esto tampoco necesita comentarios. Tal vez una reflexión sobre la ceguera de quienes ignoran y quieren ignorar a su propia patria. Veamos el caso del viaje del jefe del Estado a Barcelona, aunque no sea más que una repetición de lo que pasa aquí desde hace treinta y
un años. Fiesta total el día de la llegada; ni un cine, ni un bar, todo cerrado. Paralización de servicios públicos; circulares convocando a todos los funcionarios. Brigadillas de la Social llegadas de fuera; registro completo, casa por casa, de cientos de edificios. Todo eso ¿para qué? Para tener que contentarse con decir que «muchos millares de barceloneses aclamaron al Caudillo»
y con llevar cautelosamente las cámaras de la Televisión hacia los raros puntos donde se agrupaba público, evitando de mala manera los «claros» numerosos en las filas de espectadores.
Tal vez se nos diga que todo esto es anécdota. Sí y no; algo más. Es el querer deliberadamente ignorar todo lo que no le conviene al Poder.
Esa postura no es siempre fácil. Véase con las relaciones exteriores, donde parece que es posible hacerlo. Mauritania ha desmentido las noticias que se querían lanzar desde Madrid a propósito de Río de Oro, y en Marruecos, el Gobierno ha tenido nuevamente que «poner ante sus responsabilidades al Gobierno español»
, en parte por la presión nacionalista que hacen los oposicionales del Istiqlal. Como es sabido, tras el fracaso de las gestiones del Sr. López-Bravo en Mauritania y con el Gobierno marroquí, la cuestión se ha agravado a causa de una torpeza de la administración militar española que organizó una manifestación sui generis para preparar la adhesión a España en el futuro referéndum. Los
seudo-manifestantes se encontraron con cerca de 3.000 contra-manifestantes que gritaban contra «el ocupante español». Los soldados que protegían la operación de propaganda dispararon, causando varios muertos (diez según Rabat, dos según Madrid) y numerosos heridos.
Exterior e interior
En cuanto a las negociaciones con Estados Unidos, han estado dominadas por la visita a España de Mr. Laird, secretario de Defensa norteamericano. Aquí se ha insistido oficialmente sobre el hecho de que la firma, al mismo tiempo, de un tratado militar hispano-francés, no era una maniobra de presión. Es posible, porque la libertad de maniobra del negociador español es muy limitada; ello no implica que las aperturas a Europa del Oeste o del Este entran dentro de cierto juego diplomático. El Sr. Laird se entrevistó con el Sr. Zaldívar, procurador familiar por Zaragoza, que solicitó verlo; insistió sobre el deseo de su país de no intervenir en los asuntos internos de España. El Sr. Laird no ocultó que no tenía ningún mandato para otorgar al Gobierno español garantías para el caso de un eventual ataque a territorio español por el hecho de albergar las bases americanas. Se ha dicho en Madrid que el Pentágono quiere las bases porque su construcción y mantenimiento por un año supone 251,1 millones de dólares, mientras que los de un portaaviones de ataque supone 414,5 millones. Un poco elemental el argumento, pero por ahí se dice.
Pero la diplomacia no es sino el remate o complemento del gobierno de un país, nunca su parte esencial ni su razón de ser. ¿Qué pasa hoy? Estamos ya en verano y la tensión social y política es más fuerte que nunca en esta época del año. La huelga de dos semanas de la construcción de Sevilla (24.000 trabajadores) es un hecho de importancia nacional; las manifestaciones por las calles, la actuación entusiasta de los piquetes de huelga organizados por las comisiones obreras, la distribución de manifiestos, han adquirido una importancia hasta ahora desconocida, a pesar de las numerosas detenciones, que parecen llegar a un centenar. En diferentes casos, los manifestantes reaccionaron a pedradas contra las cargas de los «grises» o al pasar los jeeps de éstos. Los comandos de obreros y jóvenes han actuado sin cesar protegiendo a los huelguistas y ayudando a su propaganda; también se registraron ataques a edificios bancarios cuyas vidrieras fueron rotas. En la segunda semana de huelga se registraron paros de solidaridad de las empresas Hytasa, Abonos Sevilla, talleres de la Renfe, Contadores Landys Gir y Cerámica Bellavista, entre las que han podido ser identificadas.
La situación social de Sevilla es grave. El ayuntamiento, en su sesión del viernes pasado, se ha declarado impotente para resolverla. En la Organización Sindical se señalaron los abusos patronales y el hecho de que el trabajador sevillano ocupa el 5.º puesto en producción provincial en España y el 38.º en orden a los salarios. En realidad, la huelga de ahora había sido precedida de once huelgas parciales desde el mes de enero, que afectaron a más de 3500 obreros.
Huelga en Sevilla, sí, pero huelgas también en las minas asturianas, huelga hace tan sólo tres días en Standard de Madrid-Villaverde (6.000 trabajadores) y en John Deere Ibérica (1.000 trabajadores), huelga importantísima (porque es algo que ve todo el mundo) la que hubo a partir del 13 de junio en la Empresa Madrileña de Transportes, en especial los chóferes de autobuses; el martes día 16, quedaron suspendidas numerosas líneas de autobuses y las otras servidas con reducción de dos tercios.
En Asturias, la huelga de 1.500 mineros de Figaredo ha durado una semana; todavía siguen en huelga otros 590 de las Minas Solvay, sin contar los paros parciales por varios millares que han seguido a los accidentes laborales acaecidos durante las últimas semanas.
Mientras tanto suben los alquileres de las casas, suben las tarifas de ferrocarril, de Telégrafos, etc. Luego suben, cierto es, las remuneraciones del trabajo (aunque no todas). ¿De qué manera? Mientras el mercado se mantiene, aumentado las horas de trabajo; el obrero cree que mejora, pero todos los subsidios y prestaciones sociales quedan al nivel del salario de base, además de aumentar la fatiga y el tiempo ocupado. Y las empresas prefieren pagar horas extra sin compromisos de aumentar la plantilla y sin pagar más a la seguridad social. Así no se pueden crear puestos de trabajo y un diario lo critica ya. Ahora, tras firmar el Tratado con el Mercado Común, se va a abrir un período de seis años en el que si los exportadores agrícolas resultarán aventajados, la producción industrial tendrá que plantearse un problema competitivo como no lo había hecho desde comienzos del siglo.
Son los señalados problemas importantes, pero hay que convenir que lo esencial en ellos, y concretamente en las huelgas de Sevilla, de Asturias y de la electrometalurgia madrileña, es su innegable alcance político. Es la expresión de esa voz que se niega a escuchar la «España oficial».
Los límites de la oposición
¿Dónde está la oposición? ¿Qué es la oposición? Se engaña el que crea que ésta se limita hoy a los partidos políticos clandestinos o semiclandestinos, o incluso a las comisiones obreras. Ahí están los abogados, en su huelga ante el T. O. P. y en su Congreso, los profesores de Ciencias políticas y económicas, los estudiantes, miles de sacerdotes e incluso una parte de la jerarquía, miembros de la nobleza incluso, periodistas, e incluso, con todas las reservas que el caso impone, falangistas desilusionados y militares que se estiman desfavorecidos por una situación que califican de plutocrática. No hablamos sino de sectores que se han manifestado en las últimas semanas; es algo que puede calificarse de oposición, de corrientes de opinión, de descontento activo, de lo que se quiera, pero que se sitúa más y más frente al inmovilismo regresivo.
En Bilbao, el obispo de Santander y administrador de la diócesis vizcaína, Mons. Cirarda, suspendió el «Tedeum» para dar gracias a Dios treinta y cuatro años después todavía, por la «liberación» de la villa; Mons. Cirarda protestaba así contra la detención de nueve sacerdotes de su diócesis; y enlazaba con su homilía, prohibida por el ministerio de Información, pero leída en las iglesias, en que identificaba las libertades de la Iglesia con las libertades ciudadanas.
Arriba arremetió contra el prelado, pero como en Bilbao hubo violación del Concordato, la Nunciatura le replicó. Por otra parte, el ministro de justicia, el combativo Sr. Oriol, se puso bravo y organizó una «salve» en Bilbao, celebrada en el vacío. El Gobierno retrocedía, en parte, y ponía en libertad a ocho de los sacerdotes presos. El noveno, Padre J. A. Calzada, se negó a firmar el escrito de petición de libertad y en la cárcel de Zamora sigue.
Al mismo tiempo, había encierro de mujeres de presos en la iglesia del Carmen de Bilbao y poco después en la del Sagrado Corazón de San Sebastián. En esta última, más de 300 personas se unieron voluntariamente a las 30 familiares de presos encerradas.
En Madrid se reunió en sesión plenaria la junta de la Facultad de Políticas y Económicas, asistiendo por vez primera desde hace dos años, los representantes de los alumnos. Unánimemente se votó una petición para que la policía se retire del campus universitario y otra de amnistía sin excepción de todos los estudiantes y profesores españoles que se hallan presos, procesados o sancionados administrativamente.
En Estoril se reunieron ciento cincuenta personas, encabezadas por el Sr. Satrústegui, a almorzar con Don Juan de Borbón. Al final, éste pronunció un discurso afirmando que no renunciaba a la jefatura de su dinastía. «Siempre he afirmado -dijo- que no deseaba que mi persona fuese un motivo de discordia entre españoles. Pero eso no quiere decir que yo no continúe, como siempre, a la disposición y al servicio del pueblo español»
.
Tras la destitución del general Ariza, cada día se habla más de descontento entre militares. Cierto, los intransigentes están en puestos de mando, y el general «ultra» García Rebull, ha sido nombrado capitán general de la sexta región. Pero los mandos de región no deciden tanto; los franquistas lo saben por experiencia, puesto que no contaban con ninguno para sublevarse en 1936. Y los Círculos José-Antonio han dicho ya en su Boletín que «el ejército debe reflexionar y elegir»
. Criticando «una política sin envergadura elaborada por grupos ocultos y sociedades semi-secretas»
y «la entrega del país al capitalismo extranjero»
, insisten en que «el Ejército tiene por misión suplir las deficiencias del Estado»
.
Acontecimiento de máxima importancia
En fin, el acontecimiento mucho más importante es el Congreso nacional de abogados que ha tenido lugar en León. Desde sus comienzos, al ser inaugurado por el ministro de justicia, Sr. Oriol Urquijo, 250 de los abogados presentes (entre cerca de 800) abandonaron el salón en señal de protesta.
La batalla comenzó pronto a propósito del estatuto del preso político, propuesto por el Sr. Ruiz-Giménez y nueve colegios de abogados. Los gubernamentales, dirigidos por los abogados vinculados a la Organización Sindical, Srs. López Medel y Reyes, y el antiguo vicesecretario general del Movimiento, Sr. Salas Pombo. El Sr. Angulo, decano del Colegio de Granada y Procurador en Cortes, dejó votar a unos cien funcionarios de Sindicatos, que tienen título de licenciado en Derecho y que fueron inscritos a última hora. Pero ésa fue la primera y la última victoria de los «gubernamentales», tanto en comisión como en plenaria. El estribillo del Ministro de que «aquí no se debe hacer política» no tuvo muchos efectos (no debe hacer otra política que la mía, quería decir). El Congreso se ha pronunciado contra las jurisdicciones especiales, por la derogación de la ley llamada contra bandidaje y terrorismo, por la abolición de la pena de muerte y por la amnistía general de los presos políticos. Naturalmente, el Gobierno ha rechazado las conclusiones del Congreso, pero ciertas propuestas, como la de amnistía, han sido bien recibidas incluso por diarios como Arriba y Nuevo Diario.
Los juristas que encabezaban la oposición han insistido en que sólo pretenden que «España llegue a ser un Estado de Derecho»
y en que «en España se trata como delincuentes a personas que no han hecho otra cosa que ejercitar derechos reconocidos por la Declaración Universal de Derechos del Hombre. Entre estos abogados se contaban los Srs. Ruiz-Giménez, Areilza, Gil Robles, Tierno Galván, Satrústegui, Jiménez de Parga, J. Manuel López, Múgica, Rato, Peces Barba, Robles Romero-Robledo, Pardo Reina, etc.»
En fin, el Congreso aprobó la declaración de que el ejercicio de la abogacía es incompatible con los cargos de ministro, subsecretario, director general, embajador, altos cargos del Movimiento y, en general, con el desempeño de cargos políticos o sindicales que impliquen autoridad en cualquier grado de la Administración. Igual incompatibilidad entre el ejercicio de la abogacía y ser miembro de las Fuerzas Armadas, funcionario de la Administración Central, local o Sindical, funcionario de la Policía. El debate sobre este texto (art. 14 del Estatuto de la Abogacía) duró hasta altas horas de la madrugada. El Sr. del Valle, que presidía, intentó sustituirlo, cuando eran las tres de la mañana, por un texto de generalidades, pero su propuesta fue derrotada por 215 votos contra 261.
Este clima de la abogacía y, concretamente, la negativa de cien abogados a presentarse a las causas del Tribunal de Orden Público, ha tenido otros efectos. El origen de ese original plante fue la actitud del Presidente del T. O. P., en el juicio contra el dirigente comunista Sr. Fernández-Iguanzo, declarando la sesión a puerta cerrada y rechazando pruebas pedidas por la defensa. Esta, que era el letrado don José Manuel López, se retiró de la vista en señal de protesta.
Y ahí comenzaron los plantes. El Sr. López interpuso recurso ante el Supremo. La semana pasada, la Sala Segunda del Supremo ha aceptado el recurso de casación, anulando la sentencia del T. O. P. por quebrantamiento de forma e infracción de ley. Según la sentencia del Supremo «se produjo la indefensión del procesado al haber sido desestimadas por impertinentes las preguntas que oportunamente fueron formuladas y por la manera en que se practicaron las declaraciones de dos testigos que se encontraban en la cárcel de Carabanchel... sin que se diese a la defensa la oportunidad de actuar en la práctica de dichas declaraciones»
. El Supremo señala otras irregularidades, entre ellas la imposibilidad para la defensa de hacer observaciones escritas, los retrasos en comunicarle pruebas y otras piezas de los autos, etc., etc. El hecho tiene su importancia y demuestra que, frente
a la intransigencia y la arbitrariedad, la acción constante, como la de los abogados y quienes los sostienen, acaba por dar fruto y, en determinadas circunstancias, obliga al Poder a retroceder. Los tiempos han cambiado, la opinión también, las generaciones son otras... pero desde las cumbres del Poder nada de esto se percibe o se quiere percibir. El «esperpento» continúa entre escándalos financieros, seudotribunales polichinescos, espectaculares saraos, desfiles prefabricados, universidades con guardias, sindicatos con patronos... No sería extraño que algún día se explique la historia de lo que haya pasado después por la intransigencia que ciega hoy a la España oficial.
TELMO LORENZO
Madrid, 29 de junio de 1970.
El interés de Francia por los países de la península Ibérica, no es de hoy; desde hace tiempo se han podido observar síntomas claros. La visita a Portugal de algunas personalidades francesas, y especialmente la realizada por el ministro de Relaciones Exteriores, Sr. Schumann, dos semanas antes de la visita a España del ministro de la Defensa, Michel Debré, marcan un relieve especial a ese interés.
Entre Francia y España se ha firmado un acuerdo de cooperación militar de amplias perspectivas; así lo ha declarado el ministro francés. Esa cooperación comprende dos órdenes: de un lado se establecen facilidades recíprocas para la circulación y defensa aéreas, autorización de vuelos, intercambio de personal y ejercicios en común; de otro lado se establece la cooperación en la industria de armamentos. Comprende el acuerdo, además, la cooperación en materiales y equipos terrestres, navales y aéreos, «miseles», municiones, etc. La colaboración en el dominio de la industria conducirá a la fabricación de materiales destinados tanto a los mercados respectivos como a la exportación.
Para medir el alcance de este acuerdo hemos de considerar varias circunstancias: la visita del ministro francés de Relaciones Exteriores a Portugal fue seguida por la visita del Secretario de Estado americano, Sr. William Rogers. Ninguna declaración se ha hecho sobre la primera; sobre la del Secretario americano se sabe que no ha producido resultados concretos. En España han sido simultáneas las visitas del ministro francés Michel Debré y la del Secretario americano de Defensa Melvin Laird; se afirma que fue una pura coincidencia, pero es difícil creerlo dadas las gestiones en curso de ambos representantes oficiales. Debré iba a negociar con términos entendidos entre ambas partes, iniciados ya entre España y Francia; Melvin Laird, Secretario americano, negocia un acuerdo sobre las bases americanas en España que presenta dificultades. ¿Estamos frente a una competencia de ofertas? En todo caso no creemos en la coincidencia fortuita.
La visita del general De Gaulle a Franco, 12 días antes de la llegada del ministro francés Debré, ¿tendrá conexión con el pretendido acercamiento de Francia-España? ¿Habrá sido un signo precursor de este acuerdo preñado de ofrecimientos a España? Debemos recordar la política extranjera de independencia preconizada por el general De Gaulle siendo Presidente de Francia. No eran aquellos años propicios para que De Gaulle iniciara un acercamiento a España por representar, siendo la máxima figura de su país, una política opuesta a la política franquista y por estar España en aquellos mismos años sujeta al tratado sobre las bases con los Estados Unidos que tanta protección ha prestado a España.
Pero las circunstancias hoy no son las de aquellos años. Los actuales dirigentes franceses no sólo no están opuestos a la perspectiva de la política extranjera acariciada por De Gaulle, sino que, además, están decididos a reforzar su presencia en el Mediterráneo; España es un país esencialmente mediterráneo. El presidente Pompidou, en el discurso que pronunció en Estrasburgo el día 27 de junio evocó, entre otros grandes propósitos, la reconstrucción de Europa y la misión de Francia en esa reconstrucción: «Sólo una Francia fuerte permitirá a Europa encontrar su equilibrio. Sólo una Francia fuerte le permitirá su independencia»
. Nada hay que objetar a estas palabras de un patriota francés con respecto a un futuro ambicioso de su país y de Europa, pero ciertas preocupaciones marginales surgen en algunos países europeos, digamos ibéricos. España y Portugal, países menos prósperos que Francia, no gozan de un régimen democrático que les permita situarse; para esa reconstrucción, a nivel de Francia. Esos países ¿en qué condiciones entrarán? La aguda inteligencia francesa ya ha iniciado sugestiones: se aproxima a Portugal y ofrece a España pactos de cooperación, atractivos en varios dominios como: la participación de la industria española en la construcción de aviones militares y civiles, etc. Esta colaboración comenzó por la demanda española de 30 «mirages» franceses para su fuerza aérea, y carros de combate AMX, para el caso de que Inglaterra siga opuesta a vender a Madrid los carros «Leopardo».
Desgraciadamente para España su industria no puede competir con la francesa -por no citar más que la de este país europeo-; por tanto en esa cooperación España será deudora de su país vecino y se limitará a ser un auxiliar de Francia en la ruta de su anhelada grandeza, y, en el mejor de los casos -si no en el peor-, podrá exportar material de guerra y otros fabricados en Francia. Si España no dispone de una industria capaz de medirse con otras europeas, dispone en cambio de trabajadores que pueden medirse con ventaja con los extranjeros, como está probado; en la cooperación propuesta saldrá beneficiada Francia.
Los acuerdos entre países de democracias florecientes y países sujetos a dictaduras personales, no podrán entablarse más que en provecho de los primeros y, probablemente, con trato de favor para las empresas que sostienen a esos regímenes represivos.
España y Francia
MADRID, 18 junio, Ibérica: -España y Francia van a firmar en la próxima semana un acuerdo de cooperación militar. El ministro francés de Defensa, Sr. Debré, se trasladará a Madrid con este objeto. La visita del ministro francés coincide con la estancia en Madrid del secretario americano de Defensa Sr. Melvin Laird; el tratado pues, coincidirá con la presencia de esos dos representantes de ambos países.
Declaraciones del ministro francés
PARÍS, 22 junio, Ibérica: -Le Monde de hoy inserta unas declaraciones del Sr. Debré, de las que reproducimos los siguientes párrafos: «Se trata de un acuerdo de cooperación militar, pero hay que señalar que este acuerdo responde a una necesidad política, en el sentido más alto de la palabra. Si dirigimos nuestras miradas a los años que se aproximan, podremos ver claramente que es una obligación para Francia y para España establecer una estrecha colaboración entre los dos países»
.
El acuerdo franco-español se ha firmado
PARÍS, 23 junio, Ibérica: -La prensa francesa insertó ayer un telegrama de las agencias de prensa en Madrid, en el que se dice: «Francia y España han firmado hoy un tratado de cooperación militar que durará cinco años y cuyo objeto es reforzar la seguridad de los dos países en el Mediterráneo. El acuerdo se renovará tácitamente cada dos años y ha sido firmado por el Sr. Debré, ministro francés de Defensa, y el Sr. López Bravo, ministro de Asuntos Exteriores de España. Dicho
acuerdo prevé una cooperación y un concurso recíproco entre las fuerzas armadas de ambos países y echa las bases de un plan de fabricación en común de material militar».
López Bravo dijo
PARÍS, 25 junio, Ibérica: -Le Monde de ayer, en una información de su corresponsal en Madrid sobre el acuerdo firmado entre Francia y España, dice que el ministro español de Asuntos Exteriores, Sr. López Bravo dijo: «Trabajamos en la
construcción de una Europa tal como la deseamos, y llevaremos a cabo esta tarea con realismo y buena voluntad»
.
Las bases americanas
PARÍS, 23 junio, Ibérica: -Le Monde de ayer dice: «La visita del Sr. Debré, ministro de Defensa francés, coincide con la estancia en la capital española del Sr. Laird, secretario americano de Defensa. El Sr. Nodinot, consejero de prensa de la embajada francesa en Madrid, ha precisado que "esta coincidencia era absolutamente fortuita". El secretario americano, de Defensa está recogiendo informaciones que enviará al secretario de Estado americano Sr. Rogers, ante las próximas negociaciones sobre las bases. El Sr. Laird ha declarado: "El acuerdo hispano-francés no condiciona de ninguna manera el desarrollo de las negociaciones entre España y los Estados Unidos. Por el contrario, el Presidente Nixon está a favor de las alianzas entre países europeos, lo que refuerza la seguridad de Europa y aumenta su participación, permitiendo así una mejor distribución del peso de las cargas defensivas"».
El secretario de Defensa añadió: «Durante las conversaciones que he sostenido con el ministro militar español, hemos tratado de la posible entrada de España en la OTAN, pero nunca hemos establecido una relación entre esta posibilidad
y el acuerdo que será firmado entre Francia y España».
Las Cortes y el pacto
LONDRES, 18 junio, Ibérica: -Según un despacho de Madrid, The Times de hoy dice que «se ha puesto en duda en las Cortes la conveniencia de renovar el acuerdo que permita a las fuerzas norteamericanas utilizar bases en España, y ello se ha producido cuando está a punto de llegar a Madrid Mr. Melvin Laird, secretario de Defensa de los Estados Unidos. Varios miembros de las Cortes manifestaron al presidente el deseo de ser plenamente informados sobre las negociaciones en curso».
«Mr. Laird llega hoy a Madrid cuando las negociaciones están casi terminadas para firmar un nuevo arriendo americano por cinco años de las bases navales y aéreas españolas».
Las Cortes quieren ser informadas
MADRID, 17 junio, Ibérica: -El procurador don José Manuel Sierra Haya, representante obrero del Sindicato del Seguro, ha elevado un ruego al ministro de Asuntos Exteriores a través del presidente de las Cortes, para que éstas sean informadas de las negociaciones en curso con los Estados Unidos.
Pregunta el procurador si va a ser informada la opinión pública, o los procuradores en Cortes, sobre las negociaciones; si se llevarán a las Cortes las fórmulas del acuerdo previo, antes de la firma del tratado; también pregunta si se han considerado los siguientes puntos: a) que la actual situación de España difiere mucho de la de 1953; b) que la actual balística intercontinental y la estrategia espacial no eran conocidas hace 17 años; c) que hay una fuerte opinión contra las bases; d) que hay facilidad para adquirir material estratégico moderno en diversos países europeos; e) que los acuerdos no obligan a los EE. UU. a la defensa del territorio español contra cualquier eventual agresión; y f) que pueden llevarnos a una guerra.
El procurador Sierra Haya entiende que el asunto afecta gravemente a la seguridad del pueblo español y que éste debe ser plenamente informado por si tiene algún día que compartir la responsabilidad de un hecho consumado.
¿No interesa la NATO?
MADRID, junio, Ibérica: -Se sabe, a través de varias fuentes, que cuando en marzo pasado el ministro de Asuntos Exteriores López Bravo conferenció con Nixon, éste le dijo que los Estados Unidos estaban tratando de conseguir que España sea miembro de la NATO; a lo que el ministro indicó que España no estaba interesada en dicho organismo. A la pregunta de Nixon pidiendo una explicación el ministro le habría dicho: Las cosas han cambiado. La NATO es diferente ahora. Toda la Europa meridional es vulnerable ahora al ataque. Nosotros tenemos que mirar hacia algo más.
Según ha comentado la revista Times «ese algo más significa los países del Mogreb»
(Marruecos, Argelia, en primer lugar). Por su parte la agencia Efe ha dicho que «España no ha solicitado el ingreso en la NATO».
El premio Feltrinelli a Sánchez-Albornoz
ROMA, junio, Ibérica: -La Academia Nacional Italiana de Liceos ha adjudicado el premio internacional «Feltrinelli» a D. Claudio Sánchez-Albornoz por sus trabajos científicos durante cincuenta años. El Dr. Sánchez-Albornoz, rector de la Universidad de Madrid, gran investigador e historiador de los tiempos medioevales de los reinos de la Península Ibérica, es actualmente Presidente de la República Española en el exilio. El premio está dotado con veinte millones de liras (32.200 dólares).
Una carta al Presidente del Tribunal Supremo
MADRID, 18 junio, Ibérica: -Cuarenta y cinco abogados han dirigido una carta al Presidente del Tribunal Supremo denunciando las interpretaciones personales del Código de Procedimientos que suele hacer el Tribunal de Orden Público y pidiendo se abra una investigación, y sanciones correspondientes, contra los magistrados que componen el T. de Orden Público. A esta petición se han unido sesenta abogados más.
50 procuradores piden investigación
PARÍS, 18 junio, Ibérica: -«Cincuenta diputados han reclamado -dice el periódico Le Monde del 16- una asamblea plenaria extraordinaria para tratar del asunto Matesa. Piden que se proceda a dar lectura
del informe redactado por la Comisión Especial de las Cortes, encargada del asunto, en una sesión plenaria y que todos los diputados puedan expresar su opinión sobre el informe bajo voto secreto y que el documento se haga público».
Falange y los militares
PARÍS, junio, Ibérica: -El periódico Le Monde da cuenta, en su número del 16 de este mes, de una carta del Círculo José Antonio -organismo legalmente autorizado- dirigida a los militares españoles pidiéndoles
se preparen a tomar el poder. De esa carta cita, dicho periódico unos párrafos, de los que damos los siguientes: «El Ejército debe estar alerta porque ciertas personas, desprovistas de sentido común, quieren hacer aprobar una política sin envergadura, elaborada por grupos ocultos y sociedades semi-secretas»
. «El Ejército debe reflexionar y escoger. Si se abstiene de tomar partido, creyendo cumplir su deber al pie de la letra, se expone a no servir de nada un día u otro».
«El Ejército tiene por misión suplir las deficiencias del Estado»
. Los falangistas de dicha sociedad estiman que «ellos y el Ejército serán los solos responsables de asegurar la unidad política de la nación...»
.
Posible devaluación de la peseta
PARÍS, junio, Ibérica: -Se admite que la peseta será devaluada antes de fin de año si no se toman medidas extraordinarias para reducir el déficit de la balanza de pagos. Durante los cuatro primeros meses de este año las importaciones han alcanzado 1.502 millones de dólares, mientras que las exportaciones no han sido más que por un importe de 705 millones de dólares, lo que indica un déficit de 797 millones de dólares en cuatro meses. Se estima que el fuerte aumento en las importaciones (del 32% en relación a la misma fecha de 1969) se debe a que los industriales aumentaron compras en el extranjero ante el temor de que el Gobierno se vea obligado a limitar las importaciones o a devaluar la peseta.
Habla el representante soviético Dyrtchenko
MADRID, 17 junio, Ibérica: -El Sr. Victor I. Dyrtchenko, jefe de la delegación marítima soviética en España, ha hecho declaraciones a la prensa con motivo de la oficina que, con carácter permanente, ha montado en Madrid la Unión Soviética. «Por encima de las ideologías y al margen de cualquier problema, ni España ni la URSS pueden olvidar que forman parte de una comunidad económica internacional con intereses recíprocos que escapan a cualquier consideración política. Y, en este orden, los dos países coinciden sobre un sector común: la actividad marítima».
A determinada pregunta contestó el representante soviético: «Somos representantes de la mayor compañía de la Unión Soviética, la Compañía del Mar Negro, pero en España nuestra representación no se limita a aquella
compañía, sino que, al mismo tiempo, estamos autorizados a representar los intereses de todas las compañías navieras y pesqueras de la Unión Soviética, según sus instrucciones. Nuestra actividad se orienta a facilitar los servicios de cuantos barcos mercantes y pesqueros tocan en los puertos españoles».
Opinión de un general sobre las bases
MADRID, 8 junio, Ibérica: -En la Hoja del Lunes, de hoy, el general don Carlos Martínez de Campos expresa (extractamos): «las bases actuarán irremediablemente si alguna vez estalla una contienda entre los grandes»
. «Por lo tanto nuestro
país podrá encontrarse en plena guerra frente a Rusia por motivos que le atañen indirectamente. Es lógico, por lo tanto, que el asunto inspire dudas y muy serias preocupaciones».
IV Congreso Nacional de la Abogacía
MADRID, 24 junio, Ibérica: -El IV Congreso de la Abogacía Española reunido en León la semana pasada ha despertado un interés extraordinario en toda España, dado el estudio y discusión de temas muy discutidos por la opinión pública y en los medios forenses. Entre las reivindicaciones aprobadas figuran, como muy destacadas, la de que la jurisdicción militar -los consejos de guerra- quede reservada al juicio de delitos exclusivamente militares, y la de que desaparezca el actual Tribunal de Orden Público, pasando a la magistratura ordinaria los asuntos de que actualmente dicho Tribunal se ocupa. Fue también pedida la desaparición de los juzgados que entienden en los delitos monetarios.
Se celebraron también votaciones sobre asuntos tan apasionantes como la concesión, por el Gobierno, de una amnistía general a los presos políticos y la aprobación de un estatuto especial para estos presos, un proyecto de estatuto para la profesión jurídica, del que quedarían excluidos como abogados profesionales los funcionarios del Gobierno, y la abolición de tribunales especiales, tanto civiles como militares, y de la pena de muerte. Estas dos últimas proposiciones se aprobaron por unanimidad, así como la petición de amnistía.
A lo largo del Congreso se confirmaron las dos tendencias de abogados «gubernamentales» y abogados «antigubernamentales». Más de trescientos abogados han asistido a este Congreso, entre ellos las más importantes figuras actuales del Foro español.
El Consejo Federal
BRUSELAS, 23 junio, Ibérica: -El Consejo Federal Español del Movimiento Europeo, reunido aquí, ha hecho una declaración respecto al Tratado Comercial establecido entre el Mercado Común y España. Dicha declaración sale al paso de las informaciones españolas según las cuales ese tratado Comercial implica
una gran victoria diplomática, y dice: «El régimen español, por razones obvias, es por esencia antidemocrático y no puede aspirar a ser admitido en la Comunidad Europea de pueblos libres; el Tratado Comercial no constituye para la Comunidad Europea un primer paso hacia la admisión del Estado español actual como miembro de derecho de la misma. Se trata de un simple acuerdo comercial parecido a los numerosos tratados que ligan el Mercado Común al resto del mundo, y no
supone el paso automático de la etapa comercial a la de asociación»
.
(Faltos de espacio, no podemos insertar completa la declaración).
Multan a los firmantes de la carta a Mr. Rogers
MADRID, 24 junio, Ibérica: -Hasta ahora, de los 114 firmantes de la carta entregada el 28 de mayo último a Mr. Rogers, secretario de Estado de los Estados Unidos, han sido multados más de la mitad, continuando el número de multados. Con 100.000 pesetas lo han sido los Sres. José M.ª de Areilza y don Enrique Tierno Galván; con 75.000 los Sres. José Andreu Abelló, Javier Muguerza, Dionisio Ridruejo, Ramón Rubial, Ángel Sopeña, Carlos Zayas y Raúl Morodo; con 50.000 pesetas unos 16 firmantes más, y pasan de 31 los multados con 25.000. Los multados son residentes de varias provincias españolas, especialmente Madrid y Barcelona.
Todos los sancionados han interpuesto recurso ante el ministro de la Gobernación.
Sacerdotes en libertad
BILBAO, 21 junio, Ibérica: -Como consecuencia del recurso presentado ante el Ministerio del Ejército por los sacerdotes vizcaínos presos en Zamora, han sido puestos en libertad ocho. Éstos, que en el citado recurso no admiten su culpabilidad, son: don Cipriano Samalloa, párroco de Larrabezua; don Anastasio Olabarría, del Sagrado Corazón de Sestao; don Marín Ormaeche, de Santa María, también de Sestao; don Ernesto Araco, don Francisco Regudor y don Antonio Gurruchaga, coadjutores de Sestao; don José Antonio Zabala, coadjutor de Dima, y don Javier Sagastogoitia, párroco de Burcena. Permanece en la prisión don José Antonio Calzada, que se negó a presentar el recurso ante el Ministerio del Ejército, y que deberá concluir el mes de arresto que le fue impuesto en su día.
De vuelta a sus parroquias, los ocho sacerdotes citados han dirigido una nota a sus feligreses explicando el motivo de su puesta en libertad, nota leída durante las misas de estos últimos días.
Determinaciones de Monseñor Cirarda
BILBAO, 20 junio, Ibérica: -El Obispado de esta ciudad ha comunicado a la prensa la siguiente nota: «El señor Obispo, Administrador Apostólico, dadas las dolorosas circunstancias pastorales consiguientes a la detención, el pasado lunes, de nueve sacerdotes de la diócesis, ha determinado la suspensión de los solemnes actos programados para mañana, día 5, festividad del Sagrado Corazón de Jesús, ante el monumento erigido en la
plaza dedicada al Sagrado Corazón, en Bilbao. El acto previsto será sustituido por una misa que se celebrará a las ocho de la noche en la iglesia residencia de los padres jesuitas, Alameda de Urquijo.»
No da permiso para celebrar la «liberación»
El periódico londinense The Guardian del 18 de este mes de junio, decía: «El Obispo de Bilbao se ha opuesto a la celebración de un servicio religioso de acción de gracias para conmemorar
el aniversario de la "liberación" de la ciudad por las tropas del general Franco durante la guerra civil. Monseñor José María Cirarda, un hombre que suele hablar claro, no ha dado permiso para que se celebre el 18 de junio el Te deum anual, a
causa de la detención y encarcelamiento de varios sacerdotes de su diócesis».
El boicot al Tribunal de O. P.
MADRID, junio, Ibérica: -La prensa viene dando noticias, casi diariamente, de la suspensión de juicios ante el Tribunal de Orden Público, por la incomparecencia de los abogados defensores. El día 2 de este mes doce abogados no comparecieron a un juicio señalado contra cincuenta y un procesados; el día seis se suspendieron dos juicios por el mismo motivo. En una semana fueron cuatro los juicios suspendidos; para el 11 estaba señalado otro juicio contra cinco acusados y por la misma causa fue suspendido.
La protección a De Gaulle
PARÍS, 18 junio, Ibérica: -La prensa francesa, la de hoy y la de ayer, da detalles de la protección prestada por las autoridades españolas al general De Gaulle, con motivo de su visita a España, y recoge algunos incidentes. De ellos insertamos los siguientes.
«La semana anterior a la visita la policía española detuvo cerca de la frontera a dos individuos de nacionalidad francesa que iban armados de ametralladoras. Se sabe que las precauciones tomadas para proteger a De Gaulle son extraordinarias».
«La Guardia civil española estaba encargada de la seguridad del general De Gaulle en el país de Franco, pero hace unos días cedió su puesto a unos guardaespaldas de la seguridad personal del Caudillo; estos precedían a De Gaulle en
dos enormes coches norteamericanos con hombres armados para dejar libre la carretera, pero el general De Gaulle liquidó todo eso y terminó su viaje con tres guardaespaldas de la policía francesa».
Sahara español: violentos incidentes
PARÍS, 20 junio, Ibérica: -Le Monde de ayer inserta la siguiente noticia: «Un motín estalló en El Aioun, al norte del Sahara Español,
como consecuencia de una manifestación organizada por el gobierno militar de la región en previsión de un referéndum que España proyecta organizar. Dos mil contramanifestantes desfilaron profiriendo frases contra la metrópoli. Según noticias la intervención de la tropa produjo diez muertos».
«Es la primera vez que se producen disturbios en el Sahara Español desde que Argelia, Marruecos y Mauritania se han concertado para apresurar la liberación del territorio».
Ha muerto Josep Carner
BRUSELAS, junio, Ibérica: -Trasmitimos la triste noticia de la muerte del gran poeta catalán Josep Carner. Era doctor en Derecho y licenciado en Filosofía y Letras. Fue un diplomático que sirvió lealmente al régimen democrático, poniendo fin a su carrera de diplomático al ser derrotada la República Española.
Ha muerto en Bruselas, donde vivía desde su emigración. Lejos se estaba de pensar que su regreso definitivo a la patria, después de una breve y reciente visita a ella, sería truncado por su muerte.
El entierro del gran poeta ha puesto de manifiesto el respeto y las simpatías de Bélgica a su personalidad literaria, a su honradez política y a sus dotes personales.
Al último homenaje tributado al ilustre hombre asistieron: el representante del Gobierno de la República Española, el coronel y ex ministro don Federico Escofet, el Sr. Tarradellas, representante de Cataluña, el vicepresidente de las Cortes Joan Casanellas y otras muchas personalidades.
Frente a la casa mortuoria, un miembro de la Real Academia Belga de Lengua y Literatura Francesas, pronunció una sentida oración. En los oficios religiosos han tomado parte dos sacerdotes catalanes.
Protestan españoles en Suiza
GINEBRA, 22 junio, Ibérica: -Unos cuatrocientos trabajadores españoles han desfilado ante el Palacio de las Naciones, donde sesiona la Conferencia Internacional del Trabajo, a favor de «libertades sindicales para España» y en contra de la presencia del delegado español a dicha Conferencia, Sr. Zapico, por entender que éste no representa a los trabajadores españoles y sí al gobierno español y sus instituciones seudosindicales.
El conflicto sevillano
SEVILLA, 20 junio, Ibérica: -La situación huelguística continúa sin variación en el quinto día del conflicto, continuando en paro 24 mil obreros de la construcción. Manifestaciones de trabajadores tratando de ser oídos por la Delegación Provincial del Trabajo fueron disueltas por la policía, algunos de cuyos vehículos fueron apedreados por los manifestantes.
Cinco financieros detenidos
PARÍS, 1 julio, Ibérica: -Le Monde de ayer, en un despacho de las agencias AGF y UPI, inserta la siguiente noticia: «Cinco miembros del consejo de administración de Confecciones de Gibraltar, en la sección de desarrollo industrial del Campo de Gibraltar, han sido detenidos por haber dispuesto indebidamente de 500 millones de pesetas de créditos oficiales. El grupo financiero al que pertenecen los detenidos, beneficiaba de subvenciones concedidas por el Gobierno español a las empresas que se instalaban en zonas desfavorecidas».
«El escándalo se ha descubierto cuando el grupo, que había contraído importantísimas deudas, se ha encontrado frente a los vencimientos de pagos. Este asunto se sitúa en la misma línea que el asunto Matesa».
AVISO
Como en años anteriores, nuestra revista no aparecerá en el mes de agosto.