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1.       Final de las Feuilles d'automne.

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2.       De l'Allemagne, por Mad. Stael; libro dado a la prensa en 1810, y que no do publicarse hasta 1815, a la caída de Napoleón.

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3.       Conclusión del capítulo dedicado a Inglaterra, que forma parte de los Reisebilder (cuadros de viaje).

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4.       «Enrique Heine es un genio de doble faz. Por un lado, encontramos en él una sensibilidad ardiente, sutil, femenina, de exquisita delicadeza; por otra, un espíritu infernal, una ironía maligna y selvática, que asaetea a su enemigo con flechas emponzoñadas; unas veces, tristeza suave y soñadora; otras, risa maligna y cínica; ahora, un ángel; después un demonio... Esta doble naturaleza ha sido una de las principales causas del éxito prodigioso de Enrique Heine en Francia. Gustan entre nosotros esos contrastes bruscos, esos poetas de corazón desgarrado, que dicen al mundo: «¿Ves las heridas que me has hecho?» y cuando las lentes se aproximan, se yerguen y hacen chasquear el látigo a sus oídos «Eduardo Schuré, Histoire du Lied ou la chanson populaire en Allemagne.

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5.       Prólogo de la traducción francesa de los Reisebilder.

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6.       Confesiones del autor, publicadas en la edición francesa de su libro De la Alemania.

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7.       Ecrivains et poétes modernes, prólogo.

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8.       Barthel, Literatur der Neugeit.

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9.       La fecha exacta de su nacimiento parece ser el 12 de Diciembre de 1799; pero, no sabemos por qué, Heine se supuso a veces nacido el 1º. de Enero de 1800, y decía bromeando: «¡Soy el primer hombre de mi siglo!»

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10.       Último episodio de las Memorias de Enrique Heine recién publicadas. Esta autobiografía póstuma da mucha luz sobre la familia del poeta, su infancia y su primera juventud.

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11.       El tambor Legrand.

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12.       En 1815 Enrique Heine fue colocado por su padre en casa de un banquero de Francfort. En 1816 o 1817, sin duda por consejo de su tío. Salomón Heine, banquero de Hamburgo, fue a esta ciudad, donde fundó en 1818 una casa de comisión, bajo la razón social de «Harry Heine y C.ª» Tuvo mal éxito, y fue liquidada en la primavera de 1819.

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13.       Esta conversión la hizo el 28 de junio de 1825 en Heilgenstadt.

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14.       Salomón Heine hízose muy rico: dejó al morir un caudal de más de cuarenta millones de francos. Era un gran filántropo, y Hamburgo le debió muchos beneficios. Quería a su sobrino, pero difícilmente le perdonaba su carácter novelesco, su manía de hacer versos y sus ideas trastornadoras. Dedicále el poeta su Intermezzo, del cual es probable que hiciera el israelita millonario poquísimo caso. Durante su permanencia en Francia le pasaba una pensión, que dio lugar a bastantes reyertas entre tío y sobrino.

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15.       La Correspondencia inédita de Heine publicada en Alemania y Francia, que forma tres volúmenes, no comienza hasta 1820. En 1874, el profesor Hufter dio a luz en la revista titulada Deutschen Rundschaw siete cartas dirigidas con diferente fecha por el poeta a su amigo de la infancia Cristán Sethe. Forma parte de ella la que citamos. Don José del Perojo las reprodujo en la Revista Europea (1875), comentándolas con atinadas reflexiones.

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16.       Revue des Deux Mondes, 15 de Septiembre de 1848.

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17.       No sólo al vulgo, sino también a las personas ilustradas, les sucede no gustar mucho de las poesías de Heine de buenas a primeras, y enamorarse de ellas perdidamente después. En apoyo de esta observación, citaremos lo que dice el señor Menéndez Pelayo en el prólogo de las traducciones de aquel poeta hechas por don José J. Herrero, con el título de Poemas y Fantasías: «Confieso que en otro tiempo gustaba yo poco de Enrique Heine, considerado como poeta lírico. Nunca deje de admirar su prosa brillante y cáustica siempre le tuve por el primero de los satíricos modernos, pero la delicadeza incomparable de sus canciones o «lieder» se me escapaba. A otros habrá acontecido lo mismo, aunque no tengan tanta franqueza como yo para declararlo. Pero el gusto se educa, y yo no soy de los que maldicen o proscriben las formas artísticas que no les son de fácil acceso o no van bien con su índole o sus propensiones. Así es que nuevas lecturas de Enrique Heine, no sólo me han reconciliado con sus versos, sino que me han convertido en el más ferviente de sus admiradores, y el más deseoso de propagar su conocimiento en España».

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18.       Obras son de aquellos tiempos sus libros, Kahldofr, cartas sobre la nobleza, dirigidas al conde de Moltke; El estado de Francia, correspondencias enviadas a la Allgemeine Zeitung (Gaceta Universal); De la Alemania; De la Inglaterra; Lutecia, cartas sobre la vida social en Francia, y varios opúsculos de carácter político. También publicó, interesantes estudios de critica literaria y artística, como los titulados Datos para la historia de las bellas letras en la moderna Alemania (1833); El Salón (1835); La Escuela romántica (1835), Doncellas y damas de Shakespeare, con aclaraciones (1839); El doctor Fausto (1851).

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19.       Prólogo de Germania.

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20.       Prólogo de Heine a la traducción francesa de sus poesías publicadas con el título de Poemes et Legendes, París, 1855.

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21.       Núñez de Arce, prefacio de los Gritos del combate.

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22.       Don Ramón Rodríguez Correa, en el prólogo de la segunda edición de las obras de Gustavo A. Bécquer.

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23.       El señor Rodríguez Correa, admitiendo que hay mucha semejanza entre Enrique Heine y Gustavo Bécquer, busca diferencias entre ellos, diciendo que el primero es más independiente, indicación vaga cuyo sentido no comprendo bien, y el segundo más artista, con lo cual no estoy conforme. Si el arte se toma en su acepción general, como procede en este caso, no conozco poeta alguno que aventaje a Heine en sentimiento artístico. Dice también el señor Correa, y en esto va mejor encaminado, que el deseo de ser original y de alardear de excéntrico y escéptico, hizo desconocer al poeta alemán la unidad, que es el arte (y pase esta afirmación inexacta por incompleta), como lo prueban sus poemas Germania y Lázaro. Es verdad, pero esto no prueba nada contra el evidente reflejo que se nota en las Rimas de Bécquer, no de estas obras del último período de Heine, sino de Intermezzo y El Regreso, inspiración de su juventud.

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24.       Quince son las poesías de Heine que dio a luz entonces el señor Sanz, y están bien escogidas entre las mejores del Intermezzo y de El Regreso, con alguna otra, como el bellísimo romance titulado: El Mensaje. El Museo Universal las publicó como comienzo de una serie que había de continuar; pero no fue así, por desgracia de las letras españolas.

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25.       El mismo Museo Universal insertó en 1867, número XVIII y siguientes, una traducción de Intermezzo, en verso, de don Manuel Gil Sanz; lleva la fecha de 1861. En 1873 se publicó en Madrid, con el titulo extraño e impropio de Joyas prusianas, Poemas de Enrique Heine, un volumen de traducciones, también en verso, de don Manuel María Fernández: este escritor tiene la franqueza de confesar que traduce del francés. Contiene su obra el Intermedio, El Regreso y la Nueva Primavera. El mismo año, en uno de los tomitos de la Biblioteca Universal, entre otras Poesías líricas alemanas, vertidas al castellano por Jaime Clark, se incluyeron cincuenta y un cantares y siete romances o leyendas de nuestro poeta. Son estas versiones muy superiores a las anteriores por estar más ceñidas al texto original y mejor comprendido el sentimiento del autor, pero es pobre la forma poética castellana. La acreditada Biblioteca Clásica, que publica don Luis Navarro, ha dado en 1883 un tomo de traducciones en verso de obras de Heine, con el título de Poemas y Fantasías. Comprende el Intermezzo, El Mar del Norte, El Regreso, Nueva Primavera y Hojas caídas, y es el traductor el joven y aventajado poeta valenciano, mi querido amigo don José J. Herrero, que se propone dar en un segundo tomo, Alta Troll, Germania, el Romancero y otras obras del mismo autor.

     No he podido ver una traducción del Intermezzo publicada, según me dicen, en una revista literaria, por don Ángel Rodríguez Chaves; ni otra del reputado literato americano señor Pérez Bonalde. Este va a publicar en Nueva York todo el Buch der Lieder, traducido en verso.

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26.       Don Francisco Miquel y Badía, artículo publicado en el Diario de Barcelona.

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27.       Dice Goethe literalmente- «La mano que el sábado maneja la escoba es la que te acariciará mejor el domingo».

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28.       Perojo, en los artículos ya citados de la Revista Europea.

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29.       Este prólogo está fechado en París, 20 Enero de 1839.

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30.       Como justo homenaje al insigne escritor don Eulogio Florentino Sanz, el primero que dio a conocer en España las poesías de Heine, pongo aquí ésta traducida por él.

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31.       El original termina con un juego de palabras intraducible:

Ein Thor ist immer willig

Wenn ein Thoring will.

   «Una puerta es siempre franqueable cuando una loca quiere.» Como las dos palabras, de parecida composición en alemán, son muy diferentes en castellano, no puede conservarse el retruécano, y lo he sustituido por una frase distinta, pero del mismo tono.-T. LI.

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32.       El poeta La Motte-Fouqué, nieto de uno de los generales y compañeros de armas más queridos del gran Federico, nació en 1777 y murió en 1843. Era discípulo de A. W. de Schlegel, y permaneció fiel a la escuela de las antiguas leyendas, de los castillos feudales y de los trovadores, tan combatida por Heine. Al publicarse la traducción francesa del Regreso, cambió éste el nombre de aquel poeta poco conocido fuera de la Alemania, por el de Klopstock, el célebre autor de la Mesiada.

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33.       Dedicó Heine esta poesía a su hermana Carlota de Empden, a quien quería mucho. También le dedicó Nueva Primavera.

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34.       Alude esta poesía a un pasaje del poema indio Ramayana. Wiswamitra, rey poderosísimo, pide al bracmán Wasista, el primero de los anacoretas, que le dé su vaca inmaculada, cuyas tetas maravillosas son manantial de todos los bienes, Wasista se la niega, y el rey arma todos sus ejércitos para robarla. No lo consigue, y al fin reconoce la superioridad del poder sacerdotal, y se hace bracmán, entregándose a la penitencia.

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35.       No es posible hacer más que una traducción aproximada de estos últimos versos. Heine habla de las asociaciones escolares de Alemania, que recibían los nombres de «Barschenchaft» o «Landmannschaft», según sus tendencias políticas. En las últimas se agregaban los estudiantes de una misma comarca; las primeras querían borrar este espíritu particularista, y tenían un carácter más revolucionario.

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36.       El río Ilsa desciende de los montes de Harz, jugueteando por su pintoresco cauce. La tradición lo convirtió en una princesa encantada, alegre y caprichosa, y cuenta que el antiguo emperador sajón, Enrique, gozaba sus amores en aquella agreste soledad. Todas estas poesías, están intercaladas en los «Cuadros de Viaje» de Enrique Heine, capítulo titulado «En el Harz».

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37.       Grito de triunfo y de alegría, que dio al descubrir el mar, que le anunciaba la proximidad de la patria, el ejército griego, cuya famosa retirada historió Jenofonte.

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