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Marta la Piadosa

Tirso de Molina



PERSONAJES
 

 
DOÑA MARTA.
DOÑA LUCÍA.
DOÑA INÉS.
DON FELIPE.
PASTRANA.
DON GÓMEZ,   viejo.
El CAPITÁN URBINA.
El ALFÉREZ.
DON JUAN.
DON DIEGO.
LÓPEZ,   criado.
 

La escena es en Madrid y en Illescas.

 




ArribaAbajoActo I

 

Sala en casa de DON GÓMEZ, en Madrid.

 

Escena I

 

DOÑA MARTA, y después DOÑA LUCÍA, ambas de luto galán.

 
DOÑA MARTA
   El tardo buey atado a la coyunda
la noche espera y la cerviz levanta,
y el que tiene el cuchillo a la garganta
en alguna esperanza el vivir funda.
    Espera la bonanza, aunque se hunda, 5
la nave a quien el mar bate y quebranta.
Sólo el infierno causa pena tanta
porque dél la esperanza no redunda.
    Es común este bien a los mortales,
pues quien más ha alcanzado, más espera, 10
y a veces el que espera, al fin alcanza.
    Mas a mí la esperanza de mis males
de tal modo me aflige y desespera,
que no puedo esperar ni aun esperanza.
 

(Sale DOÑA LUCÍA.)

 
DOÑA LUCÍA

 (Para sí.)  

    Que no puedo esperar ni aun esperanza, 15
me dice la fortuna, aunque inconstante.
Lloro un hermano muerto, y un amante
de su vida homicida y mi confianza.
    Esperar vida a un muerto, ¿quién lo alcanza?
Esperar que en la ausencia sea constante 20
amor, es esperanza de ignorante;
que es huésped de la ausencia la mudanza.
    Al homicida de mi hermano adoro.
¡Ved si se iguala a mi tormento alguno,
pues amo, aborreciendo juntamente! 25
    Dos muertos, aunque el uno vive, lloro:
que si la ausencia es muerte, todo es uno,
un muerto hermano y un amante ausente.
DOÑA MARTA
¿Quién da materia a tus quejas,
que tantas formas, sin ver 30
que sabe el temor poner
a las paredes orejas?
DOÑA LUCÍA
¿Y por quién las tuyas son,
que de escuchar tus fatigas,
a llorar las mías me obligas, 35
hermana, a tu imitación?
DOÑA MARTA
¿Fáltame causa? ¿Es en vano
la pena que me ha afligido?
¿No he de llorar, si he perdido
todo el bien con un hermano? 40
DOÑA LUCÍA
¿Pues salgo del cuarto grado
dese parentesco yo?
¿O acaso no se murió
para mí, que te ha pesado
de que le llore mal muerto, 45
cuando bien le quise vivo?
DOÑA MARTA
¡Qué diferente, motivo
da llanto a tu desconcierto!
Todo, hermana, se me alcanza:
uno dan tus ojos tributo50
a muertos, ni son de luto
lágrimas con esperanza;
porque ellas mismas publican,
por más que lo has encubierto,
que doblando por un muerto, 55
por otro vivo repican.
Ya sé por quién es el llanto.
DOÑA LUCÍA
Todos, sospecha el ladrón,
que son de su condición:
éreslo tú; no me espanto 60
que imagines disparates,
que ha tanto pasan por ti.
DOÑA MARTA
¿Tan boba te parecí,
por más que encubrirte trates,
que jamás eché de ver 65
lo que a Don Felipe quieres?
Siempre somos las mujeres
(si lo pretendes saber)
mucho más largas de vista
que los hombres: penetramos 70
las almas cuando miramos,
sin que el cuerpo lo resista.
A Eva crió después
Dios que Adán, y aunque postrera,
fue en ver la fruta, primera, 75
de tan costoso interés.
No pienses, Doña Lucía,
que has de poder esconder
tu amor, porque soy mujer,
y veo mucho.
DOÑA LUCÍA
Hermana mía,
80
¿tiénesme por hombre a mí,
o miro con cataratas,
que por lince te retratas,
y a mí por topo? Si a ti
te parece que penetras 85
los corazones, también
creo yo que mis ojos ven
las más escondidas letras.
No culpes, hermana, al muerto,
pues solamente es deudor 90
Don Felipe, el matador,
dese llanto.
DOÑA MARTA
¡Bien por cierto!
¿Luego quise yo jamás
a Don Felipe?
DOÑA LUCÍA
¡Jesú!
¿Querer? ¡Bonita eres tú! 95
Hasle aborrecido más
que el tordo a las guindas. Eso
¿no es claro? ¿Eres tú mujer
que a nadie había de querer?
Tú no eres de carne y hueso. 100
DOÑA MARTA
A lo menos fuera afrenta
que amara yo a quien de ti
es amado.
DOÑA LUCÍA
¿Cómo así?
DOÑA MARTA
Porque no es hombre de cuenta
en quien tú los ojos pones; 105
y cuando tenga valor,
sólo por tenelle, amor
tú, le pierde.
DOÑA LUCÍA
Mil razones
te sobran.
DOÑA MARTA
Y en conclusión,
ya sabes lo que perdiera, 110
si elección mi amor hiciera
de quien tú haces elección;
porque dijeran de mí,
teniéndote (aun quien te precia
y sirve), por fría y necia, 115
que me parecía a ti.
DOÑA LUCÍA
Soy yo la misma frialdad
y eres tú el mismo calor.
Andan perdidos de amor
los hombres por tu beldad. 120
Eres un sol en el talle,
y hasle parecido en todo,
de tal suerte, que del modo
que ninguno osa miralle,
porque ciega el resplandor 125
que visten sus rayos rojos;
nadie pone en ti los ojos,
porque los ciegas de amor
y así, aunque abrasa y admira
tu hermosura de mil modos, 130
como al sol te alaban todos;
pero ninguno te mira,
porque ninguno hasta agora
hace de servirte caso.
Yo, que ni quemo ni abraso, 135
ni soy sol, ni soy aurora,
de tu discreción me río;
pues con ser menos perfeta,
no tan hermosa y discreta,
por más que hielo y enfrío, 140
tengo muchos pretendientes,
que a pesar de tu beldad,
estiman más mi frialdad
que no tus rayos ardientes.
DOÑA MARTA
Serán amantes felpados, 145
destos rubios moscateles,
que para que no los hieles,
irán a verte aforrados;
porque como cada día
truecan las cosas los cielos,150
y ya se venden los hielos,
estimaránte por fría.
Mas que ¿dices que también
Don Felipe te adoraba,
y con tu nieve templaba 155
su fuego? ¿Quísote bien?
DOÑA LUCÍA
Así le quisiera yo.
DOÑA MARTA
¿Que no le quieres?
DOÑA LUCÍA
Ni es justo
gastar el tiempo y el gusto
con quien sabes que mató 160
a mi hermano; antes deseo
que la Justicia castigue
su crueldad, porque mitigue
la pena que nunca creo
ha de tener fin en mí. 165
DOÑA MARTA
¡Qué! ¿Te holgaras, por tu vida,
de ver muerto al homicida?
DOÑA LUCÍA
Digo mil veces que sí.
DOÑA MARTA
Rigores son excesivos.
DOÑA LUCÍA
Fuéronlo sus desconciertos. 170
DOÑA MARTA
Que perdone Dios los muertos
y dé salud a los vivos.
DOÑA LUCÍA
No lo merece su exceso.
DOÑA MARTA

 (Fingiendo.)  

Pues si su muerte te da
gusto, has de saber que está175
Don Felipe, hermana, preso.
DOÑA LUCÍA

 (Alborotada.) 

¿Dónde?
DOÑA MARTA
En Sevilla le sigue
su culpa.
DOÑA LUCÍA

 (Aparte.) 

¡Ay fiero tormento!
DOÑA MARTA
Y mi padre tan contento
de que su prisión mitigue 180
su pena y larga tristeza,
que para que se anticipe
tu venganza, a Don Felipe
hará cortar la cabeza
antes de un mes.
DOÑA LUCÍA

 (Aparte.)  

¡Ay de mí!
185
DOÑA MARTA
Mira si el cielo ha dispuesto,
tu venganza.
DOÑA LUCÍA
¿Que tan presto
hermana, ha de morir?
DOÑA MARTA
Sí.
¿Lloras?
DOÑA LUCÍA
¿Soy de bronce yo?
DOÑA MARTA
No, mas poco ha que afirmabas190
que su muerte deseabas
porque a tu hermano mató.
DOÑA LUCÍA
Todo es, Doña Marta, así;
pero no has dado en lo cierto.
DOÑA MARTA
¿No deseas verle muerto? 195
DOÑA LUCÍA
Sí, hermana: muerto... por mí.
La verdad voy a saber
de mi padre, y a llorar.

 (Vase.)  

DOÑA MARTA
¡Qué fácil es de engañar
cuando es boba una mujer!200
Quise fingir su prisión
para saber su amor, cielos,
y al fin saqué a luz mis celos
envueltos en su afición.


Escena II

 

DON GÓMEZ. DOÑA MARTA.

 
DON GÓMEZ

 (Sale leyendo una carta, sin reparar en su hija. Lee.)  

«Entre las muchas cosas que me obligaron a dejar las Indias y volver a España, fue la principal el deseo de veros y convertir nuestra antigua amistad en parentesco. Dios, mis hazañas y buena diligencia, han querido que en diez años de asistencia haya ganado cien mil pesos y más, que para que os sirváis con ellos ofrezco en arras a mi señora Doña Marta, hija vuestra, si, con perdón de mis canas, trueco el nombre de vuestro amigo por el de yerno. En Illescas estoy, que, como sabéis, es mi tierra; fiestas y toros hay; si ellas os obligan y yo lo merezco, mi casa os aguarda, vacía de hijos (que nunca los he tenido) y llena de deseos que espero cumpliréis. El cielo os guarde, etc.-El Capitán Urbina».

Mil veces sea bien venido;205
que estas nuevas solamente
poner límite han podido
al llanto y pena presente,
por el hijo que he perdido.
La misma edad que yo tiene 210
el Capitán; mas, pues viene
con más de cien mil ducados,
años que están tan dorados
reverenciarlos conviene.
Darále Marta la mano, 215
que no es viejo el interés,
aunque el Capitán es cano;
y menos enfermo es
el invierno que el verano.
Invierno viejo es mi yerno;220
verano suele llamar
la juventud a amor tierno;
pero bien podrá pasar
con tanta ropa este invierno
mi hija; que della fío 225
que ha de hacer el gusto mío
y del que escribe esta carta;
que es viejo, y compra esta marta
para remediar su frío.
DOÑA MARTA
Señor, ¿qué nuevo contento 230
ha puesto fin a tu llanto?
DON GÓMEZ

 (Aparte.)  

Encubrille el casamiento
quiero.

 (Alto.)  

Aunque es mi dolor tanto,
iguala a su sentimiento,
y aun sobrepuja, el placer 235
que destas nuevas consigo.
Un hijo vine a perder,
y hoy, hija, cobro un amigo,
a quien luego he de ir a ver;
que aunque el daño considero 240
que de mi amado heredero
hace falta ya colijo
que puede igualarse a un hijo
un amigo verdadero.
Viene el Capitán Urbina,245
conforme me escribe aquí,
tan galán, que de una mina
sacó el alma al Potosí
y las telas a la China.
Con más de cien mil ducados 250
pone en olvido cuidados.
En Illescas, Marta, está,
y que vaya a verle allá
me escribe: en tiempos pasados
fuimos los dos una vida 255
y un alma; con sus tesoros
y su casa me convida.
Dice que hay fiestas y toros
mañana allí; y aunque impida
la muerte de Don Antonio 260
ver fiestas, en testimonio
de su amistad esta vez
dispensará mi vejez
y su rico patrimonio
con vuestro luto y mi pena. 265
A buscar un coche voy;
que es fresca la tarde y buena,
y habemos de partir hoy.
DOÑA MARTA
Señor, los pasos refrena,
y vuelve a tener memoria, 270
de que quitaron la vida
a mi hermano, y es notoria
la culpa del homicida.
DON GÓMEZ
Con una requisitoria
en su seguimiento va 275
un alguacil, que dará
lucida satisfacción
a mi pena y su traición.
DOÑA MARTA

 (Aparte.)  

¡Cielo! En Illescas está,
que así me lo escribió ayer, 280
y si las fiestas aguarda
que mi padre intenta ver,
nuevo temor me acobarda
de que allí le han de prender.


Escena III

 

DOÑA LUCÍA. DOÑA MARTA y DON GÓMEZ.

 
DOÑA LUCÍA
Ya me han contado el suceso 285
que te ha alegrado, señor.
DON GÓMEZ
¡Oh Lucía! ¿Cómo es eso?
DOÑA LUCÍA
Dícenme que al matador
tienes en Sevilla preso.
DON GÓMEZ
¡Válgame el cielo! Pues ¿quién 290
desa nueva autor ha sido?
DOÑA LUCÍA
¿Eso preguntas? ¡Qué bien!
DON GÓMEZ
¿Habrá el alguacil venido?
Nobles albricias le den.
La requisitoria ha hecho 295
la diligencia debida
en Sevilla. Satisfecho
estoy: dará el homicida
justa venganza a mi pecho.
De todo a informarme voy,300
y porque partamos hoy
a Illescas, voy a aprestar
un coche en que caminar.

 (Vase.)  



Escena IV

 

DOÑA MARTA y DOÑA LUCÍA.

 
DOÑA LUCÍA
Confusa y dudosa estoy.
¿Qué camino es éste, hermana? 305
¿Qué alguacil es el que viene
y aquestas albricias gana?
Si mi padre preso tiene
a Don Felipe, y es llana
su venganza, ¿cómo se hace 310
de nuevas? Mi confusión
de tantas quimeras nace.
DOÑA MARTA
Ha sabido la afición
con que a tu amor satisface
Don Felipe, hermana mía, 315
mi padre; y por excusar
tu pena y melancolía,
no se atreve a declarar
la causa de su alegría.
Quiere ir a velle dar muerte 320
a Sevilla; y porque advierte,
si sabes esto, la pena
que te ha de causar, ordena,
como ves, entretenerte
en Illescas, cuyas fiestas 325
y toros suspenderán
el llanto que manifiestas.
DOÑA LUCÍA
Fiestas, ¿cómo enjugarán,
Marta, lágrimas funestas?
Mas pues sé ya sus engaños, 330
yo le diré que no intente
con su muerte nuevos daños,
o su venganza inclemente,
verá malograr mis años.
Si la ira no reporta, 335
será mi vida tan corta
como largo su rigor.
DOÑA MARTA
Por agora lo mejor
será callar; que te importa
llegue a Illescas, donde está 340
un amigo que ha venido
de Indias y a velle va;
que por las dos persuadido,
el enojo aplacará
de mi padre, y desta suerte 345
remediaremos su muerte.
DOÑA LUCÍA
Buen remedio es ése.
DOÑA MARTA
Extraño.

 (Aparte.)  

¡Qué bien a esta boba engaño!
DOÑA LUCÍA
Callar quiero, que ya advierte
mi sospecha, hermana mía, 350
que los celos que tenía
de ti eran sin razón
pues que con tanta afición
me favoreces.
DOÑA MARTA
Lucía,
los celos son el tributo 355
que dan intenciones malas,
ruin el árbol como el fruto.
DOÑA LUCÍA
Vamos, y aprestemos galas,
las que permitiere el luto.

 (Aparte.)  

¡Cielos! Excusar su muerte, 360

 (Vase.)  

DOÑA MARTA
Como no esté en el lugar,
dichosa será mi suerte.
¡Quién dijera que pesar,
Felipe, me diera el verte!

 (Vase.)  



Escena V

 

Una calle de Illescas.

 
 

(PASTRANA, de camino; DON FELIPE.)

 
PASTRANA
A pie, a caballo, a jumento, 365
a mula, a carro y a coche
he caminado esta noche,
sólo por darte contento.
DON FELIPE
¡Ay Pastrana! En mis desgracias
halla mi felicidad370
cierta ayuda en tu amistad,
y pasatiempo en tus gracias.
Respetos de bien nacido
te han obligado a seguirme,
y a alegrarme y divertirme 375
tu humor siempre entretenido.
Si mis desdichas recelas,
sírvate en esta ocasión
el símbolo del halcón
con capirote y pigüelas;380
que alivia mi desventura
el misterioso letrero
donde dice: «Alegre espero
tras las tinieblas luz pura».
Ansí yo, si desterrado 385
una muerte me hace andar,
luz cual él puedo esperar
después de tanto nublado.
PASTRANA
Sí, mas ¿no fuera mejor,
ausentándonos más lejos, 390
tomar los sabios consejos
que al prudente da el temor,
y no hacer que tu amor sea
cual la ciega mariposa,
que la llama peligrosa 395
ronda, enamora y pasea,
hasta que a su luz sutil
muere, cuyo ejemplo igualas,
pues aguardas que las alas
nos corte algún alguacil?400
DON FELIPE
Considera tú un león
atado, cuando recuerda
caminar cuanto la cuerda
le permite en la prisión,
que no extendiéndose a más, 405
vuelve a otra parte y no puede.
Lo mismo, pues, me sucede.
Mal persuadirme podrás
que de aquí, amigo, me parta,
aunque vida y honra pierda, 410
porque no me dan más cuerda
memorias de Doña Marta.
PASTRANA
Según eso, a buena cuenta
seremos en esta danza
Don Quijote y Sancho Panza, 415
parando de venta en venta.
¿No ves que estar en Illescas
agora no es buen discurso,
que es la fiesta y el concurso
de damos y damas frescas, 420
donde vendrá a darte enojo
algún mercader de vidas,
cuyas varas son medidas,
y en mirando dan mal de ojo?
Había ocasión agora, 425
a medida del deseo,
pues toda la corte veo
que se parte a la Mamora;
y con cualquier Capitán
pudieras ir disfrazado; 430
que a un distraído soldado
«no le conoce Galván».
DON FELIPE
¿Piensas que no me da pena
de no hallarme en ocasión
de gozar ésa?
PASTRANA
Es razón,
435
que para mancebo es buena.
DON FELIPE
¡Valor natural de España!
¡Lealtad y obediencia grande!
Pues sin que el Rey se lo mande,
la ocasión los desengaña. 440
Y los que llenos de olores,
de galas, fiestas y gustos,
no tratan sino de injustos
celos, prendas y favores;
si la ocasión los convida, 445
salen tan bien enseñados,
como si fueran soldados
de Flandes toda su vida.
PASTRANA
El señor Don Luis Fajardo
viva mil años, que es gloria 450
de España, y quede memoria,
de Capitán tan gallardo.
Y salga Jarife o Muza
con la morisca galgada
a probar lo que es su espada; 455
que él los dará en caperuza.


Escena VI

 

LÓPEZ. DON FELIPE y PASTRANA.

 
LÓPEZ

 (Al salir.)  

Así queda bien, que a todo
sabe acudir Juan Florín.
PASTRANA
Un hombre viene: el rüin
teme pantanos sin lodo. 460
No es sospechoso: yo llego.
Señor hidalgo, ¿es soldado
de la Mamora?
LÓPEZ
Criado
a lo menos de Don Diego
de Silva.
PASTRANA
¿Y a qué ha venido
465
a Illescas? Deseo saber...
LÓPEZ
He venido aquí a traer
jaeces que le han pedido
dos hidalgos a mi dueño;
y aunque Juan Florín es hombre 470
que su cuidado y su nombre
florece (que no es pequeño),
he venido yo en su carro
por no hacer falta a la fiesta,
que es mañana.
PASTRANA
Y la respuesta
475
es dese ingenio bizarro.
Pero ¿qué Don Diego es ése,
que no le he visto jamás?
LÓPEZ

 (Aparte.)  

Aun no le importunan más
a un reo a que se confiese. 480

 (Alto.)  

Digo que son dos hermanos
nobles, Don Diego y Don Juan,
el uno y otro galán,
y entrambos buenos cristianos.
DON FELIPE
¿Son casados?
LÓPEZ
Pretendientes
485
de dos hermanas muy bellas,
que en sustancia son doncellas
sabe Dios los accidentes.
Llámanse Marta y Lucía,
con su don en cada una. 490
Adiós, que es cosa importuna
preguntar tanto en un día.
PASTRANA
Oígase.
LÓPEZ
Voy a buscar
posada, que han de venir
las damas y a prevenir495
mucho que hay que aderezar.
DON FELIPE
¿Pues vienen ellas con ellos?
LÓPEZ
Ellas con su padre vienen,
y ellos también (que previenen
la ocasión por los cabellos) 500
vienen delante, y desean
verse juntos dos a dos.
PASTRANA
Adiós.
LÓPEZ
Adiós.

 (Vase.)  

DON FELIPE
Plegue a Dios
que vengan y no las vean.


Escena VII

 

DON FELIPE y PASTRANA.

 
PASTRANA
¿Hay colambre?
DON FELIPE
No, bien sé
505
que entrambas a dos me miran
con cuidado, y que suspiran,
aunque a su hermano maté,
por mí; y quisiera, por Dios,
que algún galán conquistase 510
a la una, y me dejase
con la mayor de las dos.
PASTRANA
Otros vienen.
DON FELIPE
Y ¿quién son?
PASTRANA
Dos viejos, un mozo, y más
damas, y gente detrás. 515
Vámonos, que es confusión.
DON FELIPE
Mal irme de aquí podré,
y más viniendo mi dama.
PASTRANA
Descansa, pues, en la cama,
mientras viene.
DON FELIPE
Así lo haré.
520
 

(Vanse.)

 


Escena VIII

 

DON GÓMEZ, DOÑA MARTA, DOÑA LUCÍA, el CAPITÁN URBINA, el ALFÉREZ.

 
DON GÓMEZ
¡Señor Capitán Urbina!
URBINA
¡Famoso Don Gómez mío!
Ya mi contento imagina
que en mi pecho falta el brío
para esta gloria divina. 525
No cabe en mí tanto bien;
repartilde en vuestro pecho,
aunque el vuestro es mío también,
que ya quedo satisfecho
y rico de ver tal bien. 530
De Indias traigo ganados,
caro amigo, cien mil pesos,
que allá llaman ensayados,
y para tales sucesos
vendrán muy bien empleados: 535
todos los rindo a los pies
vuestros y de vuestras prendas,
pues dellas su dueño es.
DON GÓMEZ
Habla, hija, no suspendas
tu afición para después. 540
DOÑA MARTA
Por la parte que me alcanza
desa merced, mi señor,
os pido, con la esperanza
que se debe a tal favor,
esas manos.
URBINA
Alabanza
545
sois de España. Permitir
que vos me pidáis las manos
no es bien, si os he de servir.
DOÑA MARTA

 (Aparte.)  

Cumplimientos cortesanos,
¡qué bien que sabéis fingir! 550
DON GÓMEZ
Luego que supe de vos
que aquí estábades de asiento,
vine a veros con los dos
ángeles, con que contento
vivo, agradecido a Dios. 555

 (Al CAPITÁN aparte.) 

En Illescas, donde estáis,
por fin de las fiestas todas
con que al fin nos festejáis,
celebraréis vuestras bodas
con la que más deseáis. 560
No he dicho nada a quien es
obediente a mi deseo:
basta avisalla después.
ALFÉREZ

 (Aparte.)  

Con gusto las miro y veo.
Dichoso es el interés 565
del oro, pues de mi tío
estiman el casto amor
en más que el juvenil mío.
¡Ay dinero encantador!
¡Qué grande es tu señorío! 570
DOÑA MARTA

 (Aparte, a su hermana.)  

¡Ay Lucía! Esténse allí,
y hable el viejo con el viejo;
que no sé qué siento en mí.
Dame en tu amor un consejo.
DOÑA LUCÍA

  (Aparte, a DOÑA MARTA.)  

Quisiérale para mí, 575
que adoro en mi ausente preso.
DOÑA MARTA

 (Aparte.)  

¡Ojalá que ausente esté!
DOÑA LUCÍA

 (Como antes.)  

Si le da muerte este exceso,
Marta, en mí ejecutaré
la sentencia del proceso. 580
URBINA
No es razón que descanséis;
que venís al tiempo crudo
de las fiestas. Si queréis
vellas, vamos.
ALFÉREZ

 (Aparte.)  

¡Ay desnudo
amor! Vencido me habéis. 585
Si es ésta Doña Lucía,
a su luz soy mariposa.
URBINA

 (A DOÑA MARTA.)  

¿No venís, señora mía?
DOÑA MARTA
Sí, porque toros son cosa
que dan gusto cada día. 590
DOÑA LUCÍA

 (Aparte.)  

¡Ay mi idolatrado ausente!
DOÑA MARTA

 (Aparte.)  

¡Que en mí el amar y el temer,
Don Felipe, me atormente
tanto, que te desee ver
y no tenerte presente!595
 

(Vanse.)

 


Escena IX

 

Entrada a la plaza de Illescas, atajada y dispuesta para una corrida de toros.

 
 

(DON FELIPE y PASTRANA.)

 
PASTRANA
Menos que en una ventana
o en un tablado, no esperes
verme en el coso.
DON FELIPE
Pastrana,
ése es sitio de mujeres,
o de hombres de agua y lana; 600
aguardemos una suerte
aquí, y cobrarás por fuerte
nombre y blasones eternos.
PASTRANA
No, hermano, que suerte en cuernos
tiene la punta en la muerte. 605
DON FELIPE
Deja aquesa impertinencia,
que a no tener experiencia
de tu humor y valentía,
dijera que es cobardía
ésa.
PASTRANA
Yo te doy licencia
610
que como quieras la nombres,
como no estemos aquí.
DON FELIPE
Tú, que te comes, los hombres,
¿temes una bestia?
PASTRANA
Sí,
por más que deso te asombres, 615
reñir con dos o con tres
hombres, muchas veces es
honra y no temeridad,
porque con facilidad,
por valiente o por cortés,620
se libra y más cuando alcanza
la experiencia de las tretas
con que nos dejó Carranza
líneas oblicuas y retas,
dando ciencia a la venganza. 625
Puede un hombre si acosado,
riñendo de otro se ve,
decir: «Yo he experimentado
que vive en vuestra mercé
todo el valor abreviado. 630
Por serville y aplacalle,
ni rondaré aquesta calle,
ni hablaré a Doña Mencía;
y si de la amistad mía
gusta, vendré a acompañalle 635
desde hoy». Y si es caballero,
oblígale el buen hablar;
si es capeador, el dinero;
si es valentón, el quedar
por más valiente y más fiero; 640
en fin: siempre hay esperanza,
por más enojo y venganza
que al más colérico obligue,
si es hombre que se mitigue
con dineros o crianza. 645
Pero ¡un toro! Cuando deja
la capa que despedaza,
y a las espaldas aqueja
al dueño, dándole caza,
llega tú y dile a la oreja: 650
«Señor toro, la nobleza
ilustra la fortaleza;
corte la cólera un poco,
que es propio del necio y loco
el dar siempre de cabeza». 655
Y verás cómo repara,
si tu amistad le prometes
y luego vuelves la cara,
abriéndote dos ojetes
por detrás de a media vara. 660
DON FELIPE
Cobardía es muy discreta.
PASTRANA
No admito yo, aunque me brindas
con tu inclinación inquieta,
cólera que, en vez de guindas,
se aplaca con guindaleta.665
DON FELIPE

 (Mirando adentro.)  

Escucha, que a aquel balcón
sale hermosa bizarría.
PASTRANA
¡Fanfarrona ostentación!
DON FELIPE
¡Pastrana! Doña Lucía
y mi Doña Marta son. 670
¡Oh sol con madejas de oro,
que de la noche el silencio
rompes y enjugas mi lloro;
desde aquí te reverencio,
y como el indio, te adoro! 675
Desde aquí el alma te escribe
desta ausencia los enojos,
en que muere cuando, vive.
Estafetas son los ojos:
la carta, Marta, recibe, 680
y responde el dulce «sí»
que mi firme amor te ruega.
Amigo Pastrana, di
lo mucho que la amo; llega.
PASTRANA
¿Desde dónde?
DON FELIPE
Desde aquí.
685
PASTRANA
¿Estás borracho?
DON FELIPE
Haz la salva
que merece su hermosura,
pues sale en su oriente el alba;
di mi amor y fe segura.
PASTRANA
¡Qué buena fe si se salva! 690
DON FELIPE
¿No le dirás algo?
PASTRANA
Aparta.
Marta, que perlas ensarta,
si se las compra el platero;
Marta, martillo o mortero;
pues le ves, «cócale Marta». 695
 

(Suena música dentro.)

 
¿Qué es aquesto?
DON FELIPE
La señal
de soltar toro.
PASTRANA
Pues suelto
las piernas.
DON FELIPE
¿Vaste?
PASTRANA
¡Y qué tal!
DON FELIPE
Mal por tu opinión has vuelto. 700
PASTRANA
Peor vuelve un animal
cuando alcanza en la carrera.
DON FELIPE
Segura está esta barrera.
Rejón hay, y también lanza.
Espera.
PASTRANA
Mala esperanza
705
tiene el que en la muerte espera.
DON FELIPE
¿Quién es este del rejón?
PASTRANA
No le conozco.
DON FELIPE
¡Buen talle!
PASTRANA
Y el toro, ¿es barro?
DON FELIPE
Un león.
parece.
PASTRANA
¡Mas que ha de dalle,
710
si le alcanza, topetón!
VOCES DENTRO
¡Huchohoo!
PASTRANA
¡Brava grita!
¡Que guste España de ver
una fiesta tan maldita!
VOCES DENTRO
¡Válgate Dios!
PASTRANA
El correr
715
vidas guarda y capas quita.
DON FELIPE
¡Ea! El del rejón se pone
a punto.
PASTRANA
Aunque más blasone,
temo, sólo de mirallo,
que ha de morir a caballo. 720
DON FELIPE
¡Buen aire!
PASTRANA
Dios le perdone
si le arrima medio cuerno,
porque el que muere, es notorio,
aquí, por su mal gobierno,
que sin ver el purgatorio, 725
se va derecho al infierno.
 

(Suenan dentro cascabeles, como que corren caballos.)

 
DON FELIPE
Ya los dos están enfrente,
toro y caballo, y la gente
se suspende por mirallo.
VOCES DENTRO
¡Bravo golpe!
DON FELIPE
Del caballo
730
cayó.
VOCES DENTRO
¡Jesús! Hombre, tente.
PASTRANA
Que le mata.
DON FELIPE
Aquí me llama
una venturosa suerte.
PASTRANA
¿Suertes haces en Jarama?
Morirás.
DON FELIPE
¿Qué mejor muerte
735
que a los ojos de mi dama?

 (Vase con la capa revuelta al brazo, y la espada desnuda.)  



Escena X

 

PASTRANA, solo.

 
PASTRANA
¿Viose más desatinada
temeridad? Con la espada
desnuda, la capa embraza;
y dando ojos a la plaza, 740
la bestia acomete airada.
¡Grande esfuerzo y gentileza!
El toro cierra con él.
VOCES DENTRO
¡Golpe extraño!
PASTRANA
¡Gran destreza!
Digno es de español laurel. 745
Cercenóle la cabeza;
y, la bestia en el arena
caída, della levanta
al caballero, que ordena
dalle por ayuda tanta750
los brazos, que ya encadena
en su cuello.


Escena XI

 

DON FELIPE y el ALFÉREZ, a quien sale limpiando la capa. PASTRANA.

 
ALFÉREZ
Otras mil veces,
amigo, me vuelve a dar
los brazos.
DON FELIPE
¡Que en tal lugar
y a tal ocasión pareces 755
después de tan larga ausencia!
Alférez, ¡que he merecido
gozar tu noble presencia!
ALFÉREZ
El mar del Sur ha podido
dar riendas a la paciencia, 760
como a la esperanza engaños,
para que al fin de diez años
fuese, Don Felipe amigo,
deudor yo propio y testigo
hoy de tus hechos extraños. 765
DON FELIPE
¿Qué tanto habrá, Alférez mío,
que estás aquí?
ALFÉREZ
Aun no ha un mes.
DON FELIPE
¿Vive el Capitán, tu tío?
ALFÉREZ
La sangre del interés
anima su cuerpo frío. 770
Trae más de cien mil ducados,
y tan mozos los cuidados,
que aunque a su vejez ofende
como a su salud, pretende
casarse.
DON FELIPE
¡Bien empleados
775
dineros y años, si son
del matrimonio despojos!
ALFÉREZ
Amigo, de aquel balcón
me llaman, donde unos ojos
me han robado el corazón.780
Subid conmigo, que allí
la vida agradecerán
que me habéis dado.
DON FELIPE

 (Aparte.)  

¡Ay de mí!
ALFÉREZ
Las dos hermanas que están
en él ¿conocéislas?
DON FELIPE
Sí.
785
ALFÉREZ
Pues la mayor ha de ser
yedra de aquel tronco viejo,
que ha merecido tener
su lado, y con ser su espejo
de acero, en él se ha de ver; 790
y yo soy de la menor
menor criado, y mayor
en amalla.
DON FELIPE

 (Aparte.)  

Yo soy muerto.
¡Ay alférez! ¿Eso es cierto?
ALFÉREZ
Tan cierto como mi amor. 795
Esta noche se desposa
con mi tío Doña Marta.
¡Ved qué lirio con qué rosa!
DON FELIPE

 (Aparte.)  

Antes un rayo le parta
y dé muerte rigurosa. 800
ALFÉREZ
Subid conmigo al balcón,
si sabello deseáis
todo.
DON FELIPE

 (Aparte.)  

¡Ay fiera confusión!

 (Alto.) 

Antes quiero que encubráis
mi nombre.
ALFÉREZ
¿Por qué razón?
805
DON FELIPE
Porque el andar encubierto
me importa, hasta que me parta.
ALFÉREZ
Pues ¿qué ha sucedido?
DON FELIPE
He muerto
de la hermosa Doña Marta
un hermano, y sé por cierto 810
que me buscan con cuidado.
ALFÉREZ
¿Dónde os partís?
DON FELIPE
A Sevilla.
ALFÉREZ
Si mi hacienda, y el sagrado
que ofrece en aquesta villa
la imagen que el ser le ha dado,815
os importa, entre los dos
cumplimientos lisonjeros
seránlos sólo por vos.
¿Habéis menester dineros?
DON FELIPE
No; andad, que es llaman.
ALFÉREZ
Adiós.
820

 (Vase.)  



Escena XII

 

DON FELIPE y PASTRANA.

 
PASTRANA
Pues, mata-toros, locura
ha sido aquésta extremada.
DON FELIPE
Si sientes mi desventura,
mátame; saca esa espada.
PASTRANA
¿Matar yo? ¿Soy calentura? 825
¿Hay ya casquera? ¿Qué pasa?
DON FELIPE
Que Doña Marta se casa.
PASTRANA
Que se case en hora buena.
¡Bobazo! ¿Eso te da pena?
DON FELIPE
Cuando la envidia me abrasa830
de los celos; y me quejo
como ves, ¿me hablas ansí?
¡Bien contigo me aconsejo!
PASTRANA
¿Cuándo es la boda?
DON FELIPE
¡Ay de mí!
Esta noche, ¡y con un viejo! 835
PASTRANA
Tu venganza satisfizo
quien tan mala elección hizo.
Habrá barba betunada,
tos, catarro, orina, hijada
y mucho diente postizo. 840
Bien tu venganza acomodas.
DON FELIPE
Más así mi mal refrescas.
PASTRANA
Será, con quien hace bodas,
como las casas de Illescas,
que de viejas se caen todas, 845
anda acá, amigo; a Sevilla,
que una ausencia suele dar
a amor, que es niño, papilla.
DON FELIPE
Aquesta noche he de estar...
PASTRANA
¿A ver tu sentencia?
DON FELIPE
A oílla.
850
PASTRANA
¿Y si te prenden?
DON FELIPE
Jamás
me vio el avariento padre
de Doña Marta.
PASTRANA
Y tendrás
en viéndola mal de madre
y luego alborotarás 855
la casa, y donde los oros
triunfan, como eres valiente,
habrá cristianos y moros.
DON FELIPE
¿Tienes temor?
PASTRANA
No a la gente,
sino a los truenos y toros. 860
DON FELIPE
Pues ven, que la fiesta toda
tengo de abrasar, por Dios.
PASTRANA
Si un alguacil no lo enloda,
haciéndonos a los dos
las vacas de aquesta boda. 865
 

(Vanse.)

 


Escena XIII

 

Sola en casa del CAPITÁN URBINA, en Illescas. Es de noche.

 
 

DON GÓMEZ, DOÑA MARTA, DOÑA LUCÍA, URBINA, el ALFÉREZ.

 
DON GÓMEZ

 (A DOÑA MARTA.)  

Querida hija, vuestra edad me obliga
a daros rico y merecido esposo,
de cuyo largo amor el curso siga
lo que pide su intento generoso.
Excusado es que os pinte, Marta, y diga 870
los méritos del dueño valeroso,
porque las prendas del señor Urbina
muestran todo el valor que se imagina.
DOÑA MARTA

 (Aparte.)  

¿Sus prendas dijo? Luego... prenda suya
es el sobrino.
ALFÉREZ

 (Aparte.)  

Pienso que me mira,
875
porque en sus ojos y en su lengua arguya
que por mi edad y mi valor suspira.
¡Dichosa mi afición si fuera tuya,
Lucía hermosa!
DOÑA LUCÍA

 (Aparte.)  

Temo que es mentira,
y sueño lo que veo, y no lo creo.880
Cásese Marta, y cumpla mi deseo.
DON GÓMEZ
Viene el señor Urbina por extremo
rico de Indias, hija, y sólo tiene
el sobrino que ves.
DOÑA MARTA

 (Aparte.)  

Miralle temo,
porque a su nuevo amor no me condene. 885
ALFÉREZ

 (Aparte.)  

Ella me mira, y yo me abraso y quemo
por mi Lucía, cuando no conviene
que elija a Doña Marta el gusto mío,
siempre obediente al de mi viejo tío.


Escena XIV

 

DON JUAN y DON DIEGO, a una puerta de la sala, en traje de noche. Dichos.

 
DON JUAN

 (Aparte, a DON DIEGO.)  

No me ha costado poca diligencia 890
saber, Don Diego, al punto que he venido,
destas dos damas la primera ausencia,
que tan dañosa a mi esperanza ha sido.
DON DIEGO

 (Aparte, a DON JUAN.)  

Casallas quiere el padre con violencia.
DON JUAN

 (Aparte, a DON DIEGO.) 

No es en eso prudente, aunque atrevido, 895
que en este tiempo no parece justo
casar las hijas contra el propio gusto.
Mas ¿cásase también Doña Lucía?
DON DIEGO

 (Aparte, a DON JUAN.)  

Yo sospecho que sí.
DON JUAN

 (Aparte, a DON DIEGO.)  

Mucho me pesa,
que si la una es vuestra, la otra mía.900
Quiero decir, en la amorosa empresa.
DON GÓMEZ
Así que, Marta cara, estima el día
en que tan gran ventura se interesa;
que el señor Capitán y prendas suyas
quiere ser dueño amado de las tuyas.905


Escena XV

 

DON FELIPE y PASTRANA, en hábito de noche, a otra puerta de la sala. Dichos.

 
DON FELIPE

 (Aparte, a PASTRANA.)  

Esto ha de ser.
PASTRANA

 (Aparte, a DON FELIPE.) 

Es mucho atrevimiento.
DON FELIPE

 (Aparte, a PASTRANA.)  

Digo, Pastrana, que aunque muera al punto,
tengo de estar presente al casamiento,
pues ya me tiene su temor difunto.
URBINA
Declarad, mi señora, el sentimiento 910
de vuestro parecer, pues todo junto,
mi esperanza, mi bien y mi desvelo,
en vuestro dulce si le cifra el cielo.
DOÑA MARTA
Aunque el señor Alférez es un hombre
de tantas partes, tal valor y fama, 915
que como me decís ganó renombre
con los indios; y al fin me estima y ama;
y aunque el señor su tío con el nombre
le ilustra, y a su herencia al fin le llama,
y con tanto valor el suyo obliga, 920
digo...
DON GÓMEZ
¿Qué?
DOÑA MARTA
Que no sé lo que me diga.
URBINA
¿Pues qué tiene que ver ser mi sobrino
honrado y noble para ser el dueño
de vuestro dulce amor, si dél es dino
mi crédito y valor, aunque pequeño? 925
Yo soy el que casarme determino.
DOÑA MARTA
¡Vos, mi señor!
URBINA
Yo, pues.
DOÑA MARTA
Parece sueño
esa esperanza, que entre verdes años
viene llena de amor como de engaños.
PASTRANA

 (Aparte.) 

¡Que a una muchacha casen con un viejo! 930
Maldiga Dios vejez tan seca y verde.
DON DIEGO

 (A DON JUAN.)  

No ha seguido su padre buen consejo.
DON JUAN

 (A DON DIEGO.)  

Ella de pena la paciencia pierde.
DOÑA MARTA
Pues aunque yo pudiera, no me quejo
deste rigor.
DON FELIPE

 (Aparte.)  

Cuando de mí se acuerde,
935
no dará el sí.
DOÑA MARTA

 (Aparte.)  

Cuando a Felipe adoro,
de mi amor vencedor como del toro,
¡en vez mi padre de su Abril, me ofrece
este caduco Enero! ¡Buen empleo!
URBINA
Proseguid, mi señora, si merece940
un sí tan esperado mi deseo.
DOÑA MARTA
Vuestra hacienda y valor mucho merece...
 

(DON FELIPE, embozado, llégase rápidamente a DOÑA MARTA.)

 
Mas, ¡ay de mí!, que a Don Felipe veo.
DON FELIPE

 (A parte, a DOÑA MARTA.)  

¡Ah cruel, en buen riesgo mi amor pones!

 (Retirase a donde estaba.)  

PASTRANA

 (Aparte.) 

Si es potro el casamiento, nones, nones. 945
URBINA
¿Qué decís, mi señora?
DOÑA MARTA
Sea testigo
el que quisiere serlo y escucharme.
El Capitán Urbina es noble..., y... digo
que, con ser él quien es, no he de casarme.
DON GÓMEZ
¡Qué dices!
DOÑA MARTA
No mi gusto en esto sigo,
950
sino el del cielo sólo, que obligarme
puede a que no me case en esta empresa,
si es digno de guardalle una promesa.
DON FELIPE

 (A PASTRANA.) 

¡Ella me ha visto ya!
DOÑA MARTA

 (Aparte.)  

Yo soy perdida;
Más conservando el alma la esperanza955
que tengo en Don Felipe, no me pida
mi padre y su interés hacer mudanza.
DON GÓMEZ
¿Quién te ha podido hacer tan atrevida?
Tú darás a mi cólera venganza,
o el «sí» debido al Capitán, que es justo. 960
ALFÉREZ
Señor...
DON GÓMEZ
O morirá o hará mi gusto.
DOÑA MARTA
Espera, padre y señor,
y escúchame, como juez
de mis palabras y voces,
la verdad, si es justa ley. 965
Soy mujer de mi palabra,
que la guardo, aunque mujer;
heredera de tu sangre,
y de tu hacienda también;
nací en Madrid, y sin madre 970
desde niña me crié;
pero con inclinación
virtuosa, como ves.
Hasta agora no he mostrado
la obligación de mi fe, 975
que la edad no me obligaba
ni tu amor o tu interés.
Agora mis confesores
me mandan, señor, que dé
razón de mi pensamiento. 980
Oye, y responde después.
DON FELIPE

 (A PASTRANA.)  

¿Qué novedades son éstas?
PASTRANA

 (A DON FELIPE.)  

Enredos deben de ser,
si no es que se vistió el alma
esta mañana al revés. 985
DOÑA MARTA
Yo, señores, me casara,
porque me estaba muy bien,
con el Señor Capitán,
por su mucha hacienda y ser;
que las mujeres discretas 990
no habemos de pretender
sino dinero, que amores
no valen nada sin él;
mas pluguiera a Dios pudiera,
que a no faltarme el poder, 995
me casara dos mil veces,
si no bastara una vez.
Pero los años pasados,
que agora se cumplen seis,
por librarme de un peligro, 1000
que no declaro el que fue,
hice voto de doncella,
y pienso que lo he de ser,
hasta que en la virgen tierra
me entierren a la vejez. 1005
DON GÓMEZ
Hija, en negocios tan graves,
y que tocan a tu fe,
yo no puedo resolverme
sin que tome parecer.
Demos a Madrid la vuelta, 1010
que hay teólogos en él
que mi conciencia aseguren.
DOÑA MARTA
Permítalo Dios, amén.
DON JUAN

 (Aparte.)  

Admirado voy.
DON FELIPE

 (Aparte, a DOÑA MARTA, que se halla inmediata a él.)  

¿Qué es esto?
DOÑA MARTA

 (Bajo, a DON FELIPE.)  

Yo te lo diré después. 1015
DON DIEGO

 (A DON JUAN.)  

Venid, Don Juan, que en Madrid
averiguaré lo que es.
PASTRANA

 (Aparte.)  

Todos vamos más confusos
que la torre de Babel.
DON GÓMEZ
¿Que castidad prometiste? 1020
DOÑA MARTA
Sí, señor.

 (Aparte.)  

Yo sé con quién.



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