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ArribaAbajoConcha Méndez

Concha Méndez

Concha Méndez
(Madrid, 1898-México, 1986)

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Los tres primeros libros de Concha Méndez -Inquietudes, Surtidor, Canciones de mar y tierra- constituyen una trilogía caracterizada por la influencia del Alberti neopopularista y por la incorporación al verso de todo aquello que en los años veinte representaba la modernidad: el deporte, el cine, los automóviles. Concha Méndez se muestra en ellos, si no como una escritora excesivamente original, sí como una poetisa a la moda. Una voz más depurada y personal, menos colorista y lúdica, muestra en Vida a vida. Continúa el tono autobiográfico en Niño y sombras, elegía a un niño, su primer hijo, que no llegó a nacer. Esos dos libros, junto a unos pocos poemas nuevos escritos durante la guerra, se reeditan en Lluvias enlazadas.

Poco queda de la poetisa de los años veinte, toda alacridad y gracia, en Sombras y sueños, de 1944, quizá el mejor libro de la autora. Su voz se aproxima ahora a un poeta que en los años veinte parecía envejecido y de otro tiempo, Antonio Machado. Machadiana y becqueriana, como Bergamín, otro funámbulo de entreguerras, termina su obra Concha Méndez: Entre el soñar y el vivir se titula, bien significativamente, su último libro.


Obra poética

Inquietudes. Poemas, Madrid, Imprenta de Juan Pueyo, 1926.

Surtidor. Poesías, Madrid, Imprenta Argis, 1928.

Canciones de mar y tierra, Buenos Aires, Talleres Gráficos Argentinos, 1930.

Vida a vida, Madrid, La Tentativa Poética, 1932.

Niño y sombras, Madrid, Héroe, 1936.

Lluvias enlazadas, La Habana, El Ciervo Herido, 1939.

Poemas. Sombras y sueños, México, Rueca, 1944.

Villancicos de Navidad, México, Rueca, 1944; 2.ª ed. aumentada, Málaga, Librería El Guadalhorce, 1967.

Antología poética, México, Joaquín Mortiz, 1976.

Vida a vida y Vida o río, prólogo de Emilio Miró, Madrid, Caballo Griego para la Poesía, 1979.

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Entre el sonar y el vivir, México, Universidad Nacional Autónoma, 1981.

Poemas (1926-1986) (introducción y selección de James Valender), Madrid, Hiperión, 1995.




Bibliografía

ALTOLAGUIRRE, Manuel, «Vida y poesía: Cuatro poetas íntimos», en Lyceum, IV, 14 (1939), págs. 15-29; reproducido en Obras completas, Madrid, Istmo, 1986, vol. I, págs. 230-248.

BELLVER, Catherine G., «Exile and the female experience in the poetry of Concha Méndez», en Anales de la Literatura Española, Boulder, Colorado, vol. 18, núm. 1 (1993), págs. 27-42.

_____. «Los exilios y las sombras en la poesía de Concha Méndez», en Rose Corral, Arturo Souto Alabarce y James Valender (eds.), Poesía y exilio. Los poetas del exilio español en Mexico, México D. F., El Colegio de México, 1994, págs. 63-72.

CIPIJAUSKAITÉ, BIRUTÉ, «Escribir entre dos exilios: las voces femeninas de la generación del 27», en Sotelo Vázquez, A. y M. C. Carbonell (eds.), Homenaje al profesor Antonio Vilanova, Universidad de Barcelona, 1989, vol. II, págs. 119-126.

MIRÓ, Emilio, «Preliminar», en Vida a vida y Vida o río, págs. 11-34.

PÉREZ DE AYALA, Juan, «Concha Méndez: una mujer en la vanguardia del 27», en Cómplice (Madrid), núm. 86, septiembre de 1990, págs. 120-123.

SÁNCHEZ RODRÍGUEZ, Alfonso, «Concha Méndez Cuesta: poeta y nadadora», en Gabrielle Morelli (ed.), Ludus. Cine, arte y deporte en la literatura española de vanguardia, Valencia, Pre-Textos, 2000, págs. 237-249.

VALENDER, James, «Concha Méndez: Entre las sombras y los sueños», en Poemas (1926-1986), págs. 7-41.



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ArribaAbajoJazz-band


ArribaAbajo Ritmo cortado.
Luces vibrantes.
Campanas histéricas.
Astros fulminantes.

Erotismos.
Licores rebosantes.
Juegos de niños.
Acordes delirantes.

Jazz-band. Rascacielos.
Diáfanos cristales.
Exóticos murmullos.
Quejido de metales.

[Inquietudes]

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ArribaAbajoBañistas


ArribaAbajoHorizonte. Espumas.
Azules fríos.

Salteando olas
torsos radiantes,
en líricas danzas
y acrobacias.

Aquella danzarina
del bañador verde...
Aquel gimnasta...

Las olas íntegras
son el mejor columpio.

[Surtidor]

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ArribaAbajo[¡Ven, Tristeza...!]


ArribaAbajo ¡Ven, Tristeza, mi hermana, que de mí misma vienes
engendrada de siglos, o tal vez de milenios,
ven a abrigar mis horas, no se sientan desnudas;
ven a esculpir en bronces la esencia de mis sueños!

Contigo veo el mundo, mejor, más verdadero;
tú no pones cristales a este sol de la vida
para que al reflejarse nos parezca el reflejo
una verdad solemne, siendo vana o suicida.

[Lluvias enlazadas]

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ArribaAbajo[Uno de esos instantes...]


...Desde el umbral de un sueno me llamaron...


Antonio Machado                



ArribaAbajo Uno de esos instantes que se vive
no se sabe en qué mundo, ni en qué tiempo,
que no se siente el alma y en que apenas
se siente el existir de nuestro cuerpo,
mi corazón oyó que lo llamaban
desde el umbral en niebla de algún sueño.

Para decirme su mensaje extraño,
aquella voz venía de tan lejos,
que más que voz de sueño parecía,
en su misterio gris, sombra de un eco.

Sentada estaba yo en aquel instante
en un muelle sillón de terciopelo.
Mis brazos se apoyaban en sus brazos
-¡qué desmayados los sentía luego!-.
Después, atravesando los cristales
de un gran balcón que daba al ancho cielo,
una sombra vi entrar. Tal vez la tarde
al irse, entraba a verme... Yo eso creo...

[Poemas. Sombras y sueños]

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ArribaAbajoNo vengas


ArribaAbajo No vengas, Muerte, todavía,
que aún tengo que tejer la larga escala
que ha de subirme allá donde deseo;
debo cumplir mi dharma,
hacer, hacer, hacer las cosas que aquí debo.

Porque tengo una deuda
para conmigo misma.
Vine para algo más que para pasar como sombra.
Dentro de mí una luz quiere salir afuera.
No vengas todavía, dale tiempo a mi tiempo.

[Entre el soñar y el vivir]





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