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El origen del mundo
Cosmogonías de las diferentes culturas
Cosmogonía China
China, una sociedad en debate interno
Desde el punto de vista geográfico, China tiene una extensión que casi equivale a toda Europa,
y dado su vasto territorio podemos entender su variedad climática, ya que en China encontramos casi
todos los tipos de climas (templado, subtropical, tropical y ecuatorial). Esa gran extensión también
nos ayuda a entender su gran variedad étnica; en China conviven hasta 56 etnias diferentes
(manchúes, zhuang, tibetanos...), siendo la más numerosa la han que supone el 92% de la población.
China es un país en proceso de cambio y éste es el rasgo principal de su sociedad, de su economía
y de su política. Aparece ante nuestros ojos como una anomalía, ya que tras la caída del comunismo,
y frente al resto de países que mantienen este régimen político en Oriente (Vietnam o Corea del
Norte), China está cada vez más integrada en la comunidad internacional. El éxito de las reformas
económicas, que ha permitido evitar el malestar social y la crisis, nos ayuda a comprender las
diferencias.
Pero en este país gigante, con 1.200 millones de habitantes, la sociedad está inmersa en un debate
interno, entre el mantenimiento de la propia identidad y la necesaria modernización. La historia de
China como nación puede remontarse hasta el siglo XVI a. C., momento en el que se fundó la
dinastía Chang. Desde entonces y hasta la proclamación de la República Popular China por Mao
Zedong el 1 de octubre de 1949, se sucedieron una serie interminable de reinos y dinastías que han
marcado profundamente las tradiciones y las costumbres chinas, caracterizadas, hasta entonces, por
su inmovilismo. Tras la revolución comunista y bajo el sistema de la República Popular de Mao, se
iniciaron una serie de profundas reformas económicas, administrativas, sociales, etc... que han
terminado con el viejo orden. Tras la era moísta, China entra en una fase caracterizada por la
moderación, pero en la cual las reformas continúan. En menos de un siglo se han resquebrajado
tradiciones milenarias. Así, los chinos viven un debate interno entre tradición y modernización, entre
el inmovilismo y el cambio, entre Oriente y Occidente, entre el comunismo y el capitalismo...
En el presente Cuaderno Didáctico nos acercaremos a la tradición de esta sociedad milenaria con
un interés antropológico y desde el punto de vista de sus creencias y en concreto, desde su
concepción cosmogónica.
La religión china y los mitos
La religión China es politeísta y sincrética, y, a pesar de que dominan el Taoísmo y el Budismo,
la sociedad de este ingente país nunca ha rechazado la incorporación de otras religiones indígenas
o foráneas (el Cristianismo, por ejemplo). A pesar de que aparentemente cada religión defiende una
doctrina diferente, algunas de ellas no pueden diferenciarse estrictamente. La sociedad y la religión
chinas han sido capaces de cohesionar creencias que en principio pudieran ser opuestas, lo cual
revela su carácter sincrético. En este Cuaderno Didáctico dedicamos un apartado a cada una de las
principales religiones del mundo y por lo tanto, en este estudio dedicado a China, no vamos a
profundizar más en las doctrinas de cada religión.
No disponemos de ningún mito de creación y ordenación del mundo en sentido estricto, pero sí
podemos reconstruir algún mito referente a dioses y seres creadores: P'an-Ku (también conocido
como Pan-gu), Niu-kua... Además, contamos en la tradición china con relatos y leyendas de reyes,
emperadores o héroes mitológicos en los que aparece alguna referencia al proceso de formación y
organización del mundo tal y como lo conocemos; por ejemplo la historia de Yu «el Grande» o la
leyenda de Huang-ti. La ilimitada imaginación de los hombres distorsionaba los acontecimientos y
así surgieron estos mitos que con el tiempo se transformaron en leyendas.
El mito del enorme huevo cósmico
Hemos hallado distintas versiones del mismo mito, pero todas ellas coinciden básicamente en la
presentación de una misma idea: encontramos un mito, que como muchos otros, nos lleva a la forma
de caos preexistente, a un Universo original sin definir (el huevo cósmico), donde reside un ser
superior (P'an-Ku), de cuya acción y sacrificio procede nuestro Universo (ordenó el mundo y al
romperse el huevo, P'an-Ku murió). La primera mención de esta legenda, la encontramos en el libro
de Xu Zheng en el Periodo de los Tres Reinos (220-265 d. C.).
![Se trata de una imagen de este dios de la mitología china. [Fuente:Mythology].](graf/pangu_2.gif)
En la cultura china este mito está muy arraigado, incluso hay una frase hecha a partir del mismo:
«Desde que P'an-Ku creó el cielo y la tierra», para significar desde hace mucho tiempo.
En una de las variantes del mito encontradas, se nos relata que al principio, los cielos y la tierra
eran solamente uno y todo era caos. El Universo era como un enorme huevo negro, que llevaba ren
su interior a P'an-Ku. Tras 18.000 años P'an-Ku se despertó de un largo sueño. Se sintió sofocado,
por lo cual empuñó un hacha enorme y la empleó para abrir el huevo. La luz, la parte clara, ascendió
y formó los cielos, la materia fría y turbia permaneció debajo para formar la tierra. P'an-Ku se quedó
en el medio, con su cabeza tocando el cielo y sus pies sobre la tierra. La tierra y el cielo empezaron
a crecer a razón de diez pies al día, y P'an-Ku creció con ellos. Después de otros 18.000 años el cielo
era más grande y la tierra más gruesa; P'an-Ku permaneció entre ellos como un pilar gigantesco,
impidiendo que volviesen a estar unidos. El relato sigue contando cómo Pan-Ku falleció y distintas
partes de su organismo, se transformaron en elementos de nuestro mundo. Su aliento se transformó
en el viento y las nubes, su voz se convirtió en el trueno. De su cuerpo, un ojo se transformó en el
sol y el otro en la luna. Su cuerpo y sus miembros, se convirtieron en cinco grandes montañas y de
su sangre se formó el agua. Sus venas se convirtieron en caminos de larga extensión y sus músculos
en fértiles campos. Las interminables estrellas del cielo aparecieron de su pelo y su barba, y las flores
y árboles se formaron a partir de su piel y del fino vello de su cuerpo. Su médula se transformó en
jade y en perlas. Su sudor fluyó como la generosa lluvia y el dulce rocío que alimenta a todas las
cosas vivas de la tierra.
En otras versiones del mito de P'an-Ku, sus lágrimas fluyeron para convertirse en ríos y el
resplandor de sus ojos se transformó en el trueno y el relámpago. Según esta interpretación, cuando
P'an-Ku estaba contento brillaba el sol, pero cuando estaba enfadado negras nubes cubrían el cielo.
También la aparición del ser humano, se explica en este mito de P'an-Ku, ya que según algunos
relatos, las pulgas y los piojos que P'an-Ku tenía en su cuerpo, se convirtieron en los antecesores de
la humanidad.
En otras interpretaciones P'an-Ku es descrito como el gigante chino que nació como un enanito
dentro del primitivo huevo cósmico. La parte superior del huevo formó los cielos (Yang) y la parte
inferior formó la Tierra. P'an Ku creció diez pies por día y empujó la cáscara del huevo un poco más
y un poco más. Entonces, transcurridos 13.000 años (en vez de los 18.000 de las versiones
anteriores) P'an-Ku estalló. Sus ojos se convirtieron en el sol y la luna (en esta parte sí coincide con
otros relatos); su cabeza se transformó en las cuatro montañas sagradas (en otras versiones son
cinco); su sangre dio lugar a los mares y los ríos; de su pelo se formaron los campos y los árboles;
su aliento se transformó en el viento, su sudor en la lluvia y su voz en el trueno. Las pulgas que
vivían en su cuerpo eran los antecesores de los seres humanos.
![Se trata de una representación del dios P'an-Ku. [Fuente:Central Oregon Community College].](graf/pangu.jpg)
Encontramos una variante de este mito que nos relata que P'an-Ku se formó a partir de los cinco
elementos, y que él creó la tierra y el cielo con el cincel y el martillo. La tradición taoísta suele
representar a P'an-Ku como un ser primitivo velludo que lleva un gran martillo con el cual rompe
la roca primigenia.
Algunos estudiosos consideran que su origen está en el sur de China o en el sureste asiático y hay
zonas del sur de China donde el culto a P'an-Ku todavía pervive, levantándose multitud de templos
y pabellones en su honor. Entre esos pueblos, donde la leyenda de P'an-Ku está muy extendida, P'an-Ku es representado como un ser con cuerpo de hombre y cabeza de perro y se le conoce con el
nombre de rey Pan. En una de esas leyendas, se cuenta que P'an-Ku se casó con una princesa como
recompensa por traer la cabeza de l rey Fang al rey Gao Xin, quien había prometido la mano de su
hija a quien le trajese la cabeza de su enemigo, y fue P'an-Ku quien realizó tal empresa. Pero la
princesa no quería ser vista con aquel ser, con cuerpo de hombre y cabeza de perro, y se mudaron
a las lejanas montañas del sur de China. Allí pudieron vivir felices y tuvieron tres niños y una niña.
Como se señala anteriormente, los relatos coinciden en múltiples detalles, pero también contienen
datos diferentes, sin embrago en todos ellos apreciamos que es P'an-Ku el creador del Universo y
que nuestro mundo existe gracias a su sacrificio. El huevo cósmico donde se formó P'an-Ku es un
claro ejemplo de la idea de caos primitivo (el «enorme huevo negro», mencionado en la primera
versión expuesta de este mito). En el mito de creación de P'an-Ku también encontramos la idea de
la formación de la tierra y el cielo a partir de la separación de la materia original y primitiva. Por otro
lado, esta leyenda china recuerda al mito nórdico del gigante Ymir, ya que en ambos casos, la tierra,
el cielo y otros elementos de la naturaleza (la lluvia, los árboles...) Surgen como restos corporales
de esos seres primitivos.
La diosa Niu-kua arregla el cielo
En la mitología china Niu-kua (a veces Nv-Kua) es una de las divinidades femeninas más
antiguas. Niu-kua es definida en el más antiguo diccionario chino por el filólogo Xu Shen como «la
encargada de la reproducción de todos los seres vivos», por lo cual, muy posiblemente su origen está
asociado con la fertilidad. Hay varios relatos que nos hablan de esta diosa y según cuenta una
leyenda ella es quien creó al ser humano
Según relata una de estas legendas la tierra era muy bonita, en ella crecían las flores, los árboles
y estaba llena de animales, pájaros, peces y muchas otras criaturas. Pero, a pesar de ello Niu-kua se
sentía soledad. Ella descendió y cogió un pedazo de tierra, la mezcló con agua y la moldeó hasta
formar una figura a su semejanza. A medida que la iba amasando, la figura cobraba vida, hasta que
se convirtió en el primer ser humano. Niu-kua estaba tan complacida con su creación que continuó
elaborando más figuras, tanto de hombres, como de mujeres. Ellos danzaron alrededor de Niu-kua
llenos de gozo y agradecimiento y dejó de sentir soledad. Sin embargo, no es este el aspecto que más
nos interesa de la diosa Niu-kua.
En algunas interpretaciones de la leyenda, Niu-kua aparece al mismo tiempo como la hermana
y la esposa de Fu-hi, el legendario gobernante que enseñó al ser humano a domesticar a los animales
y el que le mostró el matrimonio. Niu-kua y Fu-hi fueron pintados como con colas de serpiente
entrelazadas y con un niño entre ellos, en un mural de la Dinastía Han del Este (25-220 d. C.) en el
templo de Wu-liang en el pueblo de Jiaxiang (provincia de Shadong).
Otro relato, más relacionado con el tema de este Cuaderno Didáctico, nos cuenta cómo Niu-kua
arregló el cielo. Según esta leyenda, dos deidades estaban en guerra: Gong-Gong, dios del agua, y
Zhu-Rong, el dios del fuego. Estos dioses, ferozmente enfrentados, lucharon por todas partes del
cielo y de la tierra, causando en todo lugar desorden y destrozos. El dios del fuego ganó, y,
encolerizado, el dios del agua, golpeó la cabeza de Zhu-Rong contra la montaña Buzhou (una cumbre
mítica). La montaña se derrumbó y así el gran pilar que sostenía al cielo y lo sujetaba, cayó. Como
consecuencia de aquello, la mitad del cielo se desplomó, dejando un enorme agujero negro. De
repente, llegó un gran caos, la tierra se agrietó, los bosques ardieron en llamas, las serpientes y otros
criaturas feroces atacaban a los humanos. Muchas personas ardieron, otros se ahogaron, y muchos
más fueron devorados por las bestias. Fue un desastre sin precedentes. La diosa Niu-Kua, afectada
por lo que le estaba sucediendo a la humanidad y por su sufrimiento y dolor, decidió arreglar el
desastre y enmendar el cielo, terminando así con aquella catástrofe. Para ello, mezcló varios tipos
de piedras de colores y con la mezcla resultante reparó el cielo. Entonces, mató a una tortuga gigante
y utilizó sus cuatro enormes patas para sostener el trozo de cielo caído. Además, cogió un dragón
y lo mató, con la finalidad de espantar al resto de las malas bestias. Finalmente, recogió y quemó una
gran cantidad de juncos; con sus cenizas paró la inundación desbordada para que la gente pudiera
vivir de nuevo feliz.
En otras versiones, se hace referencia a Niu-kua como hermana de Fu-hi y se les describe como
seres superiores con forma de dragón, generalmente unidos por sus colas. Según explica una de esas
legendas, se produjo un diluvio y éste provocó un gran desastre (es necesario señalar que la idea del
diluvio también está presente en otras culturas, recordemos el «Poema de Gilgamesh» o el «Antiguo
Testamento»). Niu-kua reparó el cielo con piedras de cinco colores y cortó las patas de una gran
tortuga para levantar cuatro columnas en los cuatro polos. Después mató al dragón negro (Kong-kong) para salvar al mundo y acumuló gran cantidad de cenizas para detener las aguas.
El único elemento dejado de aquel desastre, según cuenta la legenda, fue que el cielo quedó
inclinado hacia el noroeste y la tierra hacia el sureste, y esto explica que, desde entonces, el sol, la
luna y todas las estrellas vayan hacia el oeste y los ríos fluyan hacia el sureste. En este caso, el mito
de la diosa Niu-kua, se utiliza para explicar un fenómeno natural, igual que el mito egipcio del dios
escarabajo Khepri explica el surgimiento del sol cada mañana, su avance por el cielo durante el día
y su puesta al anochecer. Recordemos que el hombre en la antigüedad no podía conocer bien algunos
fenómenos de la naturaleza y recurría a los mitos para poder explicarlos.
El Emperador Huang-ti
Los chinos frecuentemente se describen a sí mismos como los descendientes de Huang-ti
(también encontrado como Huang Di), el «Emperador Amarillo», un personaje mitad ficticio, mitad
real, al cual se le atribuye la fundación de la nación china hacia el 4000 a. C., aproximadamente.
Historias extravagantes han surgido en torno a su persona y una colección de legendas escrita en el
Periodo de los Estados Combatientes (475-221 a. C.) nos da cuenta de ello. Huang-ti vivió en un
maravilloso palacio en las Montañas Kunlun en el oeste, con un celeste guardián en la puerta que
tenía la cara de un hombre, el cuerpo de un tigre y nueve colas. Las Montañas Kunlun estaban llenas
de pájaros y animales raros y exóticas flores y plantas, y Huang-ti tenía una mascota, un pájaro que
le ayudaba a cuidar su ropa y efectos personales.
A Huang-ti se le atribuye la invención del carreta, el bote y el carro que apuntaba al sur, un carro
que tenía un mecanismo guía que hacía que siempre indicase al sur sin importar hacia donde fuese
el carro. En otras fuentes también se le atribuye la creación de la humanidad o invención de la
escritura o el compás. A Huang-ti también se le atribuye el descubrimiento de las leyes de la
astronomía y el diseño del primer calendario utilizado por los chinos. Aparentemente, el estímulo
de las iniciativas de personas con talento fue una cosa muy apreciada en aquella época y las
menciones sobre Huang-ti, nos indican que éste era uno de los aspectos importantes de este
emperador. El «Emperador Amarillo» se ha convertido en el símbolo de la cultura china y
representante de sus talentos. También la mujer de Huang-ti, Lei Zu, realizó su propia contribución
a la humanidad, ya que enseñó a la gente la recogida del gusano de seda y la instalación de talleres
para la fabricación de telas de seda. Una teoría reciente señala que Huang-ti pudo ser el líder real de
una confederación tribal de la cultura neolítica de Yangshao.
![Se trata de una representación en la que aparece un dibujo de este héroe de la mitología china. [Fuente:Central Oregon Community College].](graf/huang_di.jpg)
Uno de los relatos más conocidos sobre Huang-ti, nos narra cómo este personaje encargó a
Tch'ong-li romper la comunicación entre la tierra y el cielo, a fin de que cesaran los descensos de los
dioses. Según esta leyenda, en una época primordial, anterior al mundo tal y como lo conocemos,
el cielo y la tierra estaban muy próximos entre sí. Así, los dioses podían descender a la tierra y los
seres humanos llegar al cielo, escalando una montaña, o bien subiendo a un árbol o utilizando una
liana larguísima. Los dioses descendían a la tierra para oprimir a los hombres; los espíritus también
podían bajar a la tierra, con lo cual las posesiones eran frecuentes. En esta leyenda, Huang-ti es en
parte responsable en esa separación entre el cielo y la tierra, con lo cual se convierte en héroe, ya que
libera al hombre de esas opresiones y desórdenes. Además, al ordenar a Tch'ong-li la separación del
cielo y la tierra, participa en la organización del mundo tal y como lo conocemos en la actualidad.
Pero, esta idea de un mundo anterior, primitivo era descrito en otras variantes de este mito como
un paraíso deseable, que a lo largo de los tiempos se ha querido restaurar. Ese paraíso desaparece
como consecuencia de algún desastre, que se desconoce y que provocó que el cielo se separase
brutalmente de la tierra. Pudiera ser que a causa de ese desastre, se cortasen las cuerdas, o los árboles
fuesen destrozados, o bien desapareciese la montaña que permitía el contacto del cielo y la tierra. Sin
embargo, algunas personas privilegiadas (chamanes, sabios, reyes...) pudieron mantener el contacto
con el cielo, mediante técnicas de concentración, el éxtasis o por cualidades especiales.
En otras versiones, Huang-ti se formó a partir de la fusión de las energías que marcaron el inicio
del mundo.
La idea fundamental es que este mito forma parte de la cosmogonía china, porque nos explica la
separación entre el cielo y la tierra, siendo una fase más en el proceso de formación y ordenación de
nuestro mundo.
El Emperador Yu y el control de las aguas
Dentro de la mitología china la labor de expulsar de la tierra a los elementos del mal (serpientes
y otros seres mitológicos), también se considera parte de una cosmogonía. Así, podemos seguir la
huella de la creación y ordenación del mundo a partir de algunas de las historias conocidas sobre el
Emperador Yu «el Grande».
Según cuenta la leyenda, el mundo, en tiempos del Emperador Yu, todavía no tenía el aspecto
actual. Según nos relata Mencio (discípulo de Confucio que vivió entre el 371 y el 289 a. C.), Yu
«cavó la tierra e hizo fluir (las aguas) hacia los mares, expulsó las serpientes y los dragones y los
confinó en las marismas». Yu es el encargado de expulsar a las fuerzas del mal y él es el héroe que
organiza la sociedad, tal y como la conocemos.
Benito Jerónimo Feijoo en su obra Teatro Crítico Universal, Tomo VIII, Discurso XII dedica al
Emperador Yu un breve apunte que es el que sigue:
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El Emperador Yu, que sucedió a Chum, arribó al Trono, saliendo del mismo término, y
siguiendo el mismo camino. Hallábanse en aquel tiempo muchos territorios bajos inundados
de agua, por lo que aquella Región perdía mucho terreno. Yu halló el secreto de abrir
diversos canales para derribar aquellas aguas al Mar, y después para fertilizar con ellas otras
tierras. Sobre esto escribió varios Libros de instrucciones útiles de Agricultura. Estos
méritos, juntos a otras buenas partidas, movieron a Chum, para elegirle por sucesor. Basta
ya de honra de la Agricultura: vamos al provecho. |
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Volvemos aquí a encontrarnos con el conflicto presente en buena parte de los mitos. Hay una
parte de la leyenda con base histórica y otra parte ficticia. Al Emperador Yu se le atribuye una labor
que puede partir de algún hecho real, pero en ese acto están involucrados personajes y situaciones
fantásticas. Así, según el relato chino, Yu estuvo trece años controlando las aguas y en su obra
empleó al dragón alado, animal sagrado en la mitología china, para el dragado. Con el fin de abrir
un camino en una montaña escabrosa, Yu se transformó en un oso y logró culminar el gran trabajo
que un hombre común no hubiese podido realizar. Por su destacada labor, Yu obtuvo el respeto de
los habitantes, que lo bautizaron como «Yu, el Grande» y lo veneraron como dios de la comunidad.
Su historia rompió los límites de su tribu y fue conocido en otros lugares.
En otra fuentes, Yu aparece como una divinidad hermafrodita que hizo de la Tierra un lugar
habitable para el ser humano. Según esta versión, esta deidad creó los caminos a través de las
montañas, abriendo pasos con su fuerza tras adoptar la forma de oso. Yu, bajo la forma de serpiente,
desvió las aguas del Río Amarillo hacia el abismo.
Podemos aseverar que en general, los mitos o leyendas de la antigüedad china reflejan en cierto
grado la lucha del hombre en la naturaleza y, ocasionalmente, se les atribuye a los personajes una
fuerza sobrenatural.
El mito de Yi y los diez soles
El mito de Yi es otro ejemplo de un ser humano que por sus hazañas y facultades, acaba
convirtiéndose en un héroe admirado en la cultura china.
Según la tradición china, Yi era un hombre muy conocido en su tiempo por su destreza en el
manejo del arco. En época de Yi aparecieron en el cielo diez soles cuyos rayos fueron letales para
muchas plantas y a consecuencia de ello, se perdieron muchos campos. Además, temibles bestias
pisoteaban ferozmente lo que encontraban a su paso. Estos monstruos causaban infinitos destrozos
y daños al pueblo. Para solucionar aquel desastre, Yi cogió su arco y disparó nueve flechas con las
que derribó nueve soles. Después se enfrentó a todos los monstruos y los derrotó. Por estas valientes
obras, Yi fue respetado como un dios.
Otras versiones de este mito cuentan que existieron diez soles y cada uno de ellos se turnaban
para aparecer en el cielo: uno en cada uno de los diez días de la semana. Al cabo de los años, los diez
soles decidieron a parecer en el firmamento al mismo tiempo. Ello provocó un calor insoportable,
tanto que la vida en la Tierra sería imposible. Di Jun, el padre de los diez soles, envió a un arquero
con un arco y flechas mágicas para asustar a los soles y que volviesen a la normalidad. A pesar de
la voluntad de Di Jun, Yi disparó nueve flechas, dejando en el cielo solamente a un sol, que es el que
nosotros vemos actualmente. Al ver como sus hijos habían muerto, Di Jun se enfadó tanto con Yi
que lo expulsó de los cielos y Yi desde entonces vivió en la tierra como un mortal más.
Recursos y bibliografía
Hemos encontrado más información en las siguientes páginas web:
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Mythology
«Mythology» es una página en inglés, que nos ofrece información sobre la mitología de un gran
número de pueblos y, además, desarrolla una correspondencia entre los dioses de los diversos
pueblos. Por otro lado, dispone de tres niveles de información, adecuándose a las necesidades de
cada usuario.
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La República Popular China: Religión
En esta web, encontramos una breve referencia a cada una de las religiones practicadas en China.:
Taoísmo, Budismo y Confucionismo. Además, presenta información sobre otras práctcas y creencias
tradicionales de esta cultura oriental.
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Encyclopedia Mythica
Esta es una página web muy completa y cuidada donde podemos encontrar gran variedad de
información sobre mitología, folklore y legendas, referida a culturas de todo el mundo y de cualquier
época. Desde la mitología del Antiguo Egipto has ta la Leyenda del rey Arturo, pasando por una
interesante galería de imágenes y una importante sección de genealogías.
Incluso puedes realizar tus propias aportaciones a la ciencia con tus propios artículos y
sugerencias.
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Exploring Ancient World Cultures
Esta página es una fuente de información muy valiosa para el estudio de antiguas culturas, desde
la Sumeria, hasta la desconocida hindú. Nos ofrece una completa visión sobre su historia, religión,
cultura, etc... Además nos ofrece una gran variedad de textos e imágenes muy interesantes.
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Proyecto de Filosofía en Español
En esta página se recoge la filosofía construida y pensada en español. Nos ofrece una información
completísima, aportando textos de autores y pensadores de todas las épocas. Además, invita al
visitante a colaborar realizando aportaciones propias.
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Historia de la Literatura China
Esta página se centra en la historia de la literatura china, sim embargo nos puede resultar de
utilidad, ya que presenta información sobre Confucio y algunos mitos chinos recogidos por autores
chinos desde la Primera Dinastía, la Dinastía Xia (siglos XXI-XVI a. C.).
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Central Oregon Community College
El Central Oregon Community College ha preparado esta interesante página sobre la evolución
cultural y literaria en Asia. Esta página aporta una valiosa información sobre la historia y la
mitología de la India, China y Japón, presentando imágenes de sus dioses, reyes y héroes.
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Bibliografía
MIRCEA ELIADE
Historia de las creencias y de las ideas religiosas/ Mircea Eliade.-1978.- Madrid, Ediciones
Cristiandad. (4 vol.)
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