Volumen 7 - carta nº 314
|
De MARCELINO MENÉNDEZ PELAYO |
|
A TOMÁS CÁMARA |
Santander, 20 septiembre 1885
Amigo mío, de todo mi respeto y estimación: Aunque conozco que no son grandes los títulos que tengo para pedir a Vd. favor alguno, no he podido negarme á una exigencia, de la cual hará Vd. el aprecio que tenga por conveniente.
Es el caso que una desgraciadísima prima mía, cuyo padre fue en tiempos gobernador de Salamanca, quedó viuda hará unos cuantos años, con dos ó tres hijos, á los cuales ha procurado dar carrera con los levísimos recursos de que podía disponer, puesto que su marido era catedrático en el Instituto y no la dejó viudedad alguna.
Uno de los muchachos mostró vocación al estado eclesiástico, y hasta ha intentado entrar en la Compañía de Jesús, de lo cual ha tenido que desistir por haberse puesto gravísimamente enfermo durante la temporada del Noviciado, declarando los médicos que no debía continuar. Pero, según me informa su madre, el joven en cuestión desea á todo trance estudiar Teología, y como es natural de Salamanca, se le ha ocurrido solicitar, por conducto mío, una beca de gracia en el Seminario Conciliar de esa diócesis. Como yo no estoy muy al tanto de la organización de estos establecimientos, ignoro si la pretensión de mi pariente, ó, por mejor decir, de su madre, será una impertinencia, en cuyo caso ruego á Vd. que no la atienda. Pero como por otra parte me duele decir que no á esa infeliz familia, que habiéndose visto muy holgada en otro tiempo, se halla hoy reducida á tales extremos, he dudado en llamar á las puertas de la antigua y probada amistad de Vd., para que con toda lisura y franqueza me diga si hay medio hábil de conseguir lo que mi prima desea.
El interesado se llama Aurelio Portillo y Menéndez. Si puede Vd. hacer esta obra de caridad, se lo agradecerá mucho, muchísimo su verdadero amigo q. b. s. m. y se encomienda a sus oraciones
M. Menéndez y Pelayo