430. Einleitung in die Philosophie, págs. 312 y sigs., citado por Michotte y Prüm en su Étude expérimentale sur le choix volontaire et ses antécédents immédiats, págs. 239 y 240; Lovaina, Généve, 1910. [343]
A continuación cita textos análogos de James, Lipps y Münsterberg, además de las teorías intelectualistas de la motivación de Bradley y H. Gomperz, advirtiendo que las diferencias se explican por las de los individuos observados; pero resulta de todos modos que no toda elección voluntaria se debe al sentimiento. Las experiencias hechas por los autores del Estudio en sujetos competentes confirman todo lo dicho por Külpe; y pueden añadirse las de Bovet en su trabajo La conscience de Devoir dans l'introspection provoquée (Genève, Künding, 1910), pues si bien este trabajo no se refiere precisamente a determinaciones de orden moral, advierte Bovet que «apenas hay detalle en el estado de espíritu del sujeto cuidadoso de cumplir la consigna que le ha dado el experimentador que no tenga su correspondiente exacto en el estado de alma del hombre colocado en presencia de preceptos a los que él reconoce un alcance moral.» (Pág. 309.)
431. El P. Gardeil ha detallado este proceso en la siguiente forma:
I. -ACTOS QUE MIRAN AL FIN
(Ordo intentionis, l.ª 2.ae, q. VIII)
ACTOS DE INTELIGENCIA ACTOS DE VOLUNTAD
(q. IX, a. 1 ad 3.m) (q. IX, ibíd.)
1.º Se ve el bien. (Q. IX, a. l.) 2.º Se le ama. (Appetitus inefficax
boni propositi, q. VIII, a. 2.) [345]
3.º Se juzga racionalmente 4.º Se quiere alcanzarle.
que debe ser buscado. (Judicium (Actus quo voluntas tendit in objectum
synderesis proponens objectum ut ut assequibile et conveniens,
conveniens et assequibile, q. XIX, q. XIX, a. 7 sq.)
a. 4 sq.)
II. -ACTOS QUE MIRAN A LOS MEDIOS
1.º Ordo 2.ae intentionis vel electionis.
5.º Se buscan los medios 6.º Se da consentimiento a
para alcanzarlo. (Consilium, los medios hallados. (Consensus,
q. XIV.) q. XV.)
7.º Se juzga cuál es el medio 8.º Se le elige. (Electio,
más propio para alcanzar el fin. q. XIII.) (Se decide.)
(Juducium practicum, q. XIV, a. 6;
q. XIII, a. 3.)
2.º -Ordo executionis
9.º Se decide eficazmente a 10. La voluntad aplica las
emplear los medios. (Imperium, potencias que deben obrar, a su
q. XVII.) acto. (Usus activus, q. XVI.)
(Utilización.)
11. Ejecución (Usus passivus, q. XVI, a. I) por la inteligencia (trabajo intelectual), por la voluntad (acto de justicia), el irascible, el concupiscible y la potencia motriz.
12. Gozo de la inteligencia y de la voluntad en la posesión del fin, (Fruilio, q. XI.)
Hace notar que no siempre se cumplen todos esos actos, ya porque la voluntad suspenda su actividad, ya por no ser necesarios; mas entre cada uno de ellos cabe poner de intermediarios a algunos de los otros.
Véase Dictionnaire de Théologie Catholique, 2.ª tirada, tomo I, parte I; París, Letouzey et Ané, edición 1909, col. 343. -Vide Goudin, Ethica seu moralis, q. II, a. 3.º, en que se contiene la exposición y definición de cada uno de esos actos.
432. Véase Prisco, Metafisica della Morale, págs. 118-123, edición citada.
433. De Veritate, q. XVIII, a. 1, ad 4.
434. «Hoc ipsum quod ratio movet imperando est ei ex virtute voluntatis.» (1.ª 2.ae, q. LVII, a. l.) -Santo Tomás llama también a ese juicio de elección, porque él es el que determina efectivamente nuestra elección o decisión, a diferencia de los que la preparan, que son: los juicios de apreciación de la conciencia en sentido estricto, con los de la sindéresis, que les sirven de fundamento; los de la ciencia moral, que son las normas universales del obrar, y los juicios puramente especulativos, de orden metafísico, base remota de todos los demás.
435. Qq. dd, De Malo, q. III, a.9, ad 7. -V.1.ª 2.ae, q. LVII, a. 2.
436. Belot (Études de Morale positive, pág. 48, ed. cit.) remite a los antecedentes de este Corolario, págs. 6, 53 y 57. -Lo mismo sostiene Tarde, en sus libros Les transformations du droit, páginas 121-128, París, Alcan, 1893, y La Logique sociale, págs. 53y 54, Alcan, 1895.
437. Ob. cit., pág. 51.
438. Pretende Belot (pág. 57) identificar su doctrina con la de Aristóteles, diciendo de éste que «gracias, a su análisis del silogismo práctico separa netamente el conocimiento del deseo». Remite el autor a los libros De motu anim., VII, 45; De anima, III, 10, y en verdad que nada hay en esos lugares que autorice semejante [350] interpretación; Aristóteles distingue, pero tan lejos está de separar, que no es fácil siempre advertir si un acto lo atribuye a las facultades representativas o a las apetitivas, porque aquéllas son para él igualmente tendenciales.
439. De motu animalium, cap. VII, traducción española citada de las obras de Aristóteles; t. II, OPÚSCULOS, Págs. 195 y 196.
