510. Ob. cit., pág. 105.
511. «Etiam ipsi habitus naturales insunt nobis ex immissione divina; el ideo cum conscientia sit actus proveniens ex habitu [406] naturali ipsius synderesis, dicitur conscientia ex divina immissione esse, per modum quo omnis cognitio veritatis, quae est in nobis, dicitur esse a Deo, a quo principiorum primorum cognitio nostrae naturae est indita.» De Veritate, q. XVII, a. 1.º, ad 6m.
512. V. Fonsegrive, Ensayo sobre el libre albedrío. Versión castellana de González Carreño. -Madrid. Jubera Hermanos, 1907. -Cap. I, lib. I. -Saldaña, Los orígenes de la criminología. -Madrid, Suárez, 1914; págs. 17-87.
513. Véase Renouvier, Science de la Morale. Nueva edición. -París, Alcan, 1908. -Tomo II, págs. 374-384.
514. Véase sobre esto a Noël, La conscience du libre arbitre. Louvain. -París, Alcan, 1899; págs. 176-179.
515. Leçons sur les phénomènes de la vie. -Paris, Balillère, 1878; tomo I, págs. 55 y sigs. -Este concepto lo repite el ilustre fisiólogo en varias obras suyas -En cuanto al nombre de fatalismo, que da al determinismo filosófico, hoy es poco usado y se reserva para las doctrinas de la antigüedad, que admitían un poder natural o sobrenatural, pero superior al hombre, que determinaba la suerte y condición de éste, la cual había de cumplirse necesariamente.
También suele aplicarse al sistema determinista de Spinoza, y prácticamente viene a confundirse con el moderno determinismo. El mismo C. Bernard reconoció la diferencia de sentido entre el determinismo y el fatalismo: «La palabra determinismo, dice en su Introduction a l'ètude de la médecine expérimentale (París, Baillière, 1865; pág. 116), tiene una significación diferente de la de fatalismo. Éste supone la manifestación necesaria de un fenómeno independientemente de sus condiciones, mientras que el determinismo no es más que una condición necesaria de un fenómeno, cuya manifestación no es forzosa.»
Véase en el Vocabulaire Téchnique et Critique de la Philosophie, de la Sociedad Francesa de Filosofía, las palabras Déterininisme, Fatalisme y Fatal.
516. «Ex hoc aliquid dicitur esse necessarium, quod est immutabiliter determinatum ad unum; unde cum voluntas indeterminate se habeat respectu multorum, non habet respectu omnium necessitatem... Cum autem voluntas dicatur libera, in quantum necessitatem non habet, libertas voluntatis in tribus considerabitur; scilicet quantum ad actum, in quantum potest velle vel non velle, et quantum ad objectum, in quantum potest velle hoc vel illud, et ejus oppositum; et quantum ad ordinem finis, in quantum potest velle bonum vel malum.» (De Veritate, q. XXII, a. 6.)
517. La libertad moral también suele entenderse del poder de realizar algo que no está prohibido por alguna ley o mandato, a diferencia de la libertad física de hacer lo que está prohibido; el hombre es capaz de hacer mal, pero no le está permitido.
518. Höffing, Morale, ed. cit., pág. 91.
519. Filosofía Morale; vers. itafliana cit., t.I, pág. 49.
