La epidemia de viruelas, mal característico de todos los pueblos de Chile durante el siglo pasado, azotó en varias ocasiones en el presente a Osorno y la región.
En 1905 el flagelo tomó cuerpo en forma alarmante desde principios de año, y no sólo se mantuvo durante todo el resto de él, sino que siguió en 1906, y, después de haber desaparecido en los primeros meses, volvió a presentarse en octubre.
En 1913 y 1914 nuevamente el pueblo recibió esta ingrata visita, que se repitió con caracteres de verdadero azote, entre los años 1921 y 1923, sobre todo durante este último, en que la Municipalidad acordó construir un edificio adecuado para la atención de los variolosos.
En el mes de junio don Federico Menge donó al Municipio, por escritura pública que se extendió el día 18, un terreno destinado a la construcción de lazareto, que es el mismo que, en julio de 1942, se donó a la Sociedad Socorros de Señoras para instalar el Asilo de Ancianos.
El Hospital tuvo mala suerte durante los últimos 40 años. En el mes de abril de 1901 el edificio fue reducido a cenizas por un incendio, logrando reconstruirse a corto plazo. Mientras se realizaban estos trabajos, se atendió a los enfermos en un hospital provisorio instalado en una casa particular de la calle Bilbao.
El domingo 24 de abril de 1904 la ciudad inauguró, llena de regocijo, el nuevo establecimiento. Asistieron a solemnizar la reapertura la Municipalidad, Cuerpo de Bomberos y otras instituciones locales.
Desgraciadamente, en 1919 un nuevo y voraz incendio destruyó este local, construido a costa de innumerables sacrificios y, lo más doloroso, es que en el siniestro pereció una media docena de enfermos. El Hospital continuó funcionando en un edificio de la calle Carrera.
Sólo en 1922 fue posible iniciar la nueva construcción del establecimiento hospitalario, gracias a los fondos concedidos por el Gobierno en conformidad a una Ley especial, de fecha 26 de julio.
Al hablar del terreno donado al Municipio para la construcción de un lazareto, dijimos que, posteriormente, el local fue cedido a la Sociedad de Socorros de Señoras para instalar en él el Asilo de Ancianos.
Desde 1920 la mencionada institución recolectaba fondos destinados a la realización del proyecto. Hasta 1927 se habían reunido $42.198.94, con los cuales fue posible abrir el establecimiento y recibir los cinco primeros ancianos.
Otra institución de beneficencia que ha desarrollado en Osorno una altruista labor es el Asilo para niños instalado en Rahue, sostenido por la Sociedad Protectora de la Infancia y dirigido por las monjas Hijas de San José.
Con respecto a servicios sanitarios, desde el año 1906 el Municipio se preocupó de ellos, y es así como en sesión de 1.º de diciembre se acordó contratar un empréstito de $75.000 para la construcción de desagües de la ciudad. Es simpático estampar que el Alcalde Hott rebatió a los opositores del proyecto diciéndoles: «La salubridad debe primar sobre otros servicios».
Los primeros baños públicos se instalaron en 1932, gracias a la iniciativa del Alcalde don Eduardo Burnier.
Terminemos estas líneas relacionadas con la salubridad con el recuerdo de un hecho divertido.
Durante el año 1940 la población se vio amenazada con la propagación de la hidrofobia, de la que no sólo fueron víctimas los perros, sino numerosos otros animales de los fundos. La Dirección General de Sanidad envió una brigada especial a Osorno con el objeto de combatir el mal, la que, sin contemplación alguna, procedió a la eliminación de cuanto can fuera encontrado en las calles, o que lograra divisar a través de las ranuras de los cercos.
Esto produjo la indignación de mucha gente amante de los perros. Se organizaron mítines bulliciosos, en los que se pidió la cabeza de los veterinarios jefes de la brigada...
Una de las instituciones locales que merece el reconocimiento público, sobre todo de la gente humilde, es la Cruz Roja de Osorno.
Nació modestamente el 4 de agosto de 1912 con un número «fatal» de postulantes, pues eran 13, que se reunieron en uno de los salones de la Pastelería Sauré. El tiempo se encargó de desmentir el significado supersticioso de este número.
Los 13, según se desprende de las firmas del acta de constitución, fueron los señores Fernando Montecinos Rosas, Óscar Olavarría, Ezio Turconi, Ernesto Manríquez M., Octavio Canto, Antonio Llado, Amalio Arriagada, Julio Casas, Alfredo García Damann, Pedro Contreras, R. Negrón, Gregorio Riscos e Ignacio Riffo.
Un mes más tarde se constituyó el primer Directorio provisorio, que quedó formado como sigue:
Capitán, don Fernando Montecinos Rosas.
Secretario, don Ernesto Manríquez M.
Tesorero, don Alfredo García Damann.
Teniente 1.º, don Ezio Turconi.
Teniente 2.º, don Óscar Olavarría.
Sub-Teniente 1.º, don Amalio Arriagada.
Sub-Teniente 2.º, don Julio Casas.
Este Directorio se integró poco después con los siguientes señores: don Germán Piwonka (Presidente), don Alfredo Sommer (Vice-Presidente), Dr. don Fernando Lopetegui (Director Cirujano), don Arturo Velásquez (Ayudante) y don Alfredo González (Pro-Secretario).
La nueva institución osornina dependió, en sus comienzos, del Comité Central de Punta Arenas, ciudad fundadora de la Cruz Roja en el país.
Sin duda que el honor de la creación de la agrupación de Osorno se debió al entusiasmo de don Fernando Montecinos, y es curioso hacer notar que tanto esta institución como la de los bomberos de Osorno, brotó de una chispa que vino de muy lejos. Los señores Montecinos y Adolfo de la Cruz venían de Punta Arenas y Valparaíso, respectivamente, donde bebieron el entusiasmo por la difusión de esas dos nobles instituciones.
La labor de los primeros miembros de la Cruz Roja de Osorno fue abnegada, ya que todo el servicio de movilización de enfermos se hizo con camillas, pues únicamente en octubre de 1918 se pudo contar con la primera ambulancia-automóvil.
En 1927 la institución pudo disponer de un edificio propio para el mejor desarrollo de sus actividades.
El 19 de noviembre de 1924 se formó la Sección Femenina de la Cruz Roja de Osorno, auspiciada por el Dr. don Fernando Lopetegui.
El primer Directorio provisorio quedó constituido en la siguiente forma:
Presidenta, señorita Dalila Muñoz J.
Vice-Presidenta, señora Frida H. de Fuchslocher.
Secretaria, señora Lucinda de Hess.
Pro-Secretaria, señorita Melita Mohr.
Tesorera, señorita Teresa Montecinos.
Médico-cirujano, Dr. don Fernando Lopetegui.
Vocales: señora Anita de Vásquez.
Señora Mercedes D. de Adams.
Señora Emilia K. de Martínez.
Señora María de Beytía y
Señora Virginia de Lopetegui.
El Directorio definitivo fue elegido el 24 de julio de 1925, y se formó así:
Presidenta, señora Anita V. de Vásquez.
Vice-Presidenta, señora Virginia de Lopetegui.
Secretaria, señora Lucinda G. de Hess.
Prosecretario, señorita Adela Bravo
Tesorera, señorita Teresa Montecinos.
Directoras señoras: Frida de Fuchslocher, Mercedes de Adams, Mina de Rayo, María de Beytía, Elisa de Soriano, Ida de Burgos, Juana de Monje, Alma de Freude y señorita Dalila Muñoz.
Las secciones masculinas y femenina de la Cruz Rosa ocupan un mismo local desde el año 1927, en que se adquirió la propiedad que poseen.
Múltiples han sido las actividades de esta institución osornina. Los hombres se encargan con sus ambulancias de la prestación de primeros auxilios y movilización de enfermos; las damas, además del espléndido policlínico atendido por ellas mismas, dirigidas por profesionales, socorren con alimentos y ropa a la gente necesitada y desempeñan el papel de verdaderas visitadoras sociales.
Ambas Secciones han prestado valiosos servicios en cuanta calamidad ha azotado a Osorno: epidemias, inundaciones, etc.
En 1944 la Municipalidad premió a los más meritorios y antiguos socios de la Cruz Roja osornina, otorgando sendas medallas de oro al Dr. don Fernando Lopetegui y a don Francisco Torrijos, por su abnegada labor de más de treinta años en cargos de responsabilidad.
Durante los años 1904 y 1905, sobre todo durante este último, hubo una verdadera ola de incendios, los que unánimemente fueron calificados de intencionales.
Como los bomberos en esa época tenían aún un material modesto, se vieron obligados a establecer turnos entre los voluntarios, a fin de patrullar la ciudad y tratar de evitar u observar oportunamente los comienzos de incendio.
Uno de los siniestros de mayores proporciones de comienzos del presente siglo fue la destrucción por el fuego del Hotel La Unión, de propiedad de don Maximiliano Bergen, ubicado en calle Ramírez esquina Martínez de Rozas, ocurrido el 27 de noviembre de 1904.
El 11 de noviembre de 1905 se fundó la 5.ª Compañía de Bomberos, atendiendo a una necesidad muy sentida: el salvataje y protección del mobiliario de las propiedades amagadas.
En 1909 un incendio de enormes proporciones se produjo en la ciudad de Valdivia. El Cuerpo de Bomberos de Osorno prestó en esa ocasión una valiosa ayuda.
Los principales incendios producidos en la ciudad en los años posteriores fueron: el 18 de agosto de 1914, el del Colegio de la Inmaculada Concepción, en el que pereció un bombero; en 1920, el que destruyó la Tesorería, el Juzgado y varias otras casas vecinas a la Estación de los Ferrocarriles; en febrero de 1923, el que redujo a cenizas varias propiedades de la calle O'Higgins, entre Mackenna y Rodríguez; en 1926, la destrucción de la Iglesia Parroquial; y en 1943, los tres incendios sucesivos que destruyeron casi totalmente las propiedades de los Padres Franciscanos, incluso la Iglesia.
El Cuerpo de Bomberos de Osorno ha visto caer a varios de sus miembros en actos del servicio.
En el incendio del Colegio de la Inmaculada Concepción, tuvo una horrorosa muerte, devorado por las llamas, el voluntario de la 4.ª Compañía don Juan Lagos Aro, que sacrificó valerosamente su vida al pretender salvar personas que, se decía, habían quedado aisladas por el fuego. Hasta ahora es el único bombero que ha perecido víctima del terrible elemento.
El 2 de septiembre de 1932, mientras las bombas acudían obedeciendo a un llamado de alarma, un carro de la 3ª Compañía perdió la dirección y chocó violentamente contra un árbol de la Alameda, quedando gravemente herido el Ayudante General del Cuerpo, y distinguido periodista, don César Ercilla Olea, que falleció a raíz de este lamentable accidente.
El 30 de enero de 1939 un carro de la 1.ª Compañía, que desde su cuartel, ubicado en la calle Patricio Lynch, se dirigía a gran velocidad hacia el centro de la ciudad, acudiendo a un llamado de incendio, se volcó al llegar a la Plazuela de Yungay, ocasionando la muerte instantánea del Director, don Ernesto Zout, y dejando en estado de suma gravedad al voluntario don Félix Veperinas, que falleció el 3 de febrero.
El último voluntario que sacrificó su vida en el cumplimiento del deber fue el miembro activo de la 3.º Compañía don Hugo Aubel Rebolledo, que pereció el 3 de febrero de 1947 al pretender tomar un carro bomberil que acudía a un llamado de incendio.
Durante los últimos cuarenta años el Cuerpo de Bomberos de Osorno modernizó completamente su material de trabajo, y en la actualidad se encuentra calificado, por su disciplina y eficiencia, entre los primeros del país.
Dijimos en la parte anterior de este trabajo histórico que la Municipalidad había cedido a los bomberos, por un plazo de 30 años, el usufructo del sitio en que construyeron su Cuartel General.
La Corporación edilicia, en sesión de 3 de octubre de 1933, acordó donar al Cuerpo el mencionado predio, lo que fue autorizado por Ley de 5 de enero de 1934, con lo que pasó a ser el dueño definitivo de él.
El magnífico pie en que se encuentra el Cuerpo de Bomberos de Osorno se debe a la cooperación del Gobierno, del vecindario y de todos sus voluntarios. Sería larga la lista de los dirigentes bomberiles que se han sacrificado en forma especial por el progreso de la institución, pero debemos destacar, entre todos ellos, a don José María Sotomayor, miembros de la 3.ª Compañía y Superintendente durante muchos años.
La Municipalidad osornina, en agradecimiento a los buenos servicios prestados a la ciudad por los bomberos veteranos, tomó, en sesión de 21 de junio de 1935, el hermoso acuerdo de conceder la medalla de oro municipal a los voluntarios que completaran treinta años de servicios en el Cuerpo.
Se han hecho acreedores a esta distinción los señores Marcelino Villalobos, Adolfo Reccius, Guillermo Kapstein, Santos Vargas, Juan Epple de la Fuente, Guillermo Piwonka, Ernesto 2.º Piwonka, Vicente Guzmán, Javier Mancilla, Alfredo Soto y José Luis Borlaf.
Hemos dicho en la Parte anterior de esta obra que los únicos entretenimientos de carácter teatral, durante el siglo pasado, se redujeron a representaciones hechas por conjuntos de aficionados.
En el mes de octubre de 1902 se realizaron las primeras funciones de biógrafo. Es interesante comentar el efecto que este invento produjo entre los osorninos, según lo relata el periódico La Voz de Osorno, en su número de 1.º de noviembre de dicho año:
Como podemos ver, los osorninos se manifestaron admirados con el imperfecto y mudo cine de aquellos tiempos.
Al año siguiente, otra empresa cinematográfica pasó una película tomada durante las fiestas patrias santiaguinas del año anterior, en la que aparecían el Presidente Riesco, el Te Deum, la Parada Militar, etc.
Durante los entreactos de estas funciones, los espectadores se servían, en la misma sala, perfumado vino caliente, y los caballeros fumaban. ¡Sencillas costumbres las de aquellos años!
En 1905 los habitantes pudieron ver las primeras funciones de ópera, que presentaba la compañía italiana Poggi y Penella. No recordamos cuál era el valor de las entradas al cine, pero para la ópera regían los siguientes precios: sillones $2.50, lunetas $2 y galerías $1.
En 1915 había ya dos salas de cine con empresas establecidas en la ciudad: la Sauré y la Skating Rink. La segunda de ellas empleaba también su local como sala de patinaje.
Otro motivo de curiosidad para la gente de Osorno, en relación con las actividades recreativas y artísticas, fue la llegada del primer autopiano, en 1908, el que llamaron «instrumento maravilloso». A fin de darlo a conocer al público, se preparó una función teatral, en la que cooperaron damas de la sociedad y el violinista Bruning.
Las mañanas domingueras y los acontecimientos importantes eran amenizados por la banda de músicos, que aquí no ha faltado, al menos durante el presente siglo. La más antigua de estas instituciones, y que ha logrado mantenerse, es la banda Germanía, formada en sus comienzos, por ciudadanos alemanes, y más tarde por ellos o sus descendientes.
En los años corridos de este siglo existieron algunas bandas subvencionadas por la Municipalidad: una fue dirigida por don Manuel Maldonado, y se mantuvo durante varios años; tuvo otra el batallón Zapadores; hubo Orfeón Municipal, dirigido por don Luis Óscar Lagerstedt; y, por último, el Municipio subvencionó un conjunto formado por los Carabineros.
La creación de la banda del Regimiento, también con ayuda municipal en su mantenimiento, vino a terminar con los conjuntos particulares, a excepción del Germanía, que ya hemos mencionado y que constituye más bien una entidad particular de carácter social y recreativo para sus mismos componentes.
La ciudad de Osorno se ha distinguido por el número de sociedades de carácter mutualista. Ya hemos visto, a fines del siglo pasado, organizarse la Sociedad Unión de Artesanos.
Durante el presente nació a la vida, en primer lugar, la Sociedad Eleuterio Ramírez, fundada el 11 de noviembre de 1903, y a la cual el Gobierno concedió personalidad jurídica al año siguiente.
Trece son las agrupaciones de este género que tiene en 1946 la ciudad de Osorno, y como cada una de ellas es el producto de un gran esfuerzo individual y colectivo, dejaremos constancia de todas ellas:
Sociedad Unión de Artesanos.
Sociedad «Eleuterio Ramírez».
Sociedad «La Fraternidad».
Sociedad «Carpinteros y Ebanistas».
Sociedad Carretoneros «El Progreso».
Club de Sub-Oficiales en retiro «Sargento Luis Navarrete».
Sociedad de Choferes de Osorno.
Sociedad «Manuel Rodríguez».
Sociedad Confraternidad e Ilustración Femenina de Rahue.
Sociedad «Las Hijas del Trabajo».
Sociedad «Paula Jaraquemada».
Sociedad «Unión de Obreros» de Rahue.
Sociedad «Juana de Arco».
Además, se organizaron durante el presente siglo el Club de Empleados y la Sociedad Española de Socorros Mutuos.
Con respecto a instituciones de carácter puramente social, debemos recordar que a mediados de 1918 se fundó el Club de Septiembre, el que tuvo corta vida.
«El Cuarto Poder del Estado», como se acostumbra llamar a la prensa, ha tenido en Osorno, durante el recién pasado siglo y el actual, numerosos representantes. Hubo años, como 1905, en que la aún pequeña ciudad se dio el lujo de tener simultáneamente dos diarios y dos periódicos: La Voz de Osorno, el Liberal, el Eco del Sur y el Correo de Osorno.
Hubo algunos periódicos que comenzaron a publicarse durante el siglo pasado y que se mantuvieron hasta después del año 1900. Como ellos han sido mencionados en la Parte anterior de esta obra, sólo nombraremos aquí a los que aparecieron en los años del presente siglo. Ellos son, por orden cronológico:
| El Eco del Sur | 1901-1908 | Bisemanal |
| El Correo de Osorno | 1904-1908 | Diario |
| El Obrero | 1906 | Bisemanal |
| El Centinela Austral | 1906 | Interdiario |
| El progreso | 1908-1917 | Diario |
| Al Osornino | 1912 | Un solo N.º |
| Hochzeits Wespen | 1912 | Íd. |
| Los Tiempos | 1913 | Íd. |
| La Prensa | 1917 | Hasta la actualidad |
| El Diario de Osorno | 1920 | |
| El Osorno | 1920-1925 | Diario |
| Claridad | 1923 | Bisemanal |
| El Constitucional | 1925 | Semanario |
| La Gaceta | 1933 | Diario |
| La Tarde | 1935-1940 | Diario |
| El Mundo | 1946 | Un solo N.º |
Otros periódicos, sobre los cuales no hemos encontrado mayores datos en la Sección respectiva de la Biblioteca Nacional de Santiago, son: Crítica, La Crónica, La Última Hora, Las Noticias, La Voz Austral y La Opinión.
La mayoría de estos periódicos ha sido de corta vida, y su publicación se ha debido, en muchos casos, a situaciones políticas de carácter transitorio.
Desde 1917 ha logrado llevar una vida próspera el diario La Prensa, cuyo primer número apareció el 2 de diciembre de 1917, dirigido y administrado por los señores Reinaldo, Eduardo y Víctor Ide. Este diario fue continuación de El Progreso que, como hemos dicho más arriba, fue fundado en 1908, por el periodista don Gabriel de la Gala, y que pasó después a poder de don Arturo Montecinos, a quien hicieron la adquisición los señores Ide.
Además de los propietarios nombrados, cabe recordar entre el personal que tuvo a su cargo el diario durante los primeros tiempos, a los señores Ernesto Manríquez M., Arturo Mutizábal, Armando Schopf y Juan Adriazola.
La Prensa, que pertenece actualmente a la Sociedad Periodística del Sur, que edita diarios en Concepción, Temuco, Valdivia y Osorno, es un diario que hace honor al periodismo de las provincias. Es un órgano de ideas independientes y de nutrida y seria información.
En Osorno también se han editado numerosas revistas de carácter literario, agrícola o deportivo. Las que se han mantenido en los últimos tiempos son: Senda, fundada y mantenida desde 1941 por el antiguo periodista don Andrés Valenzuela; Agricultura Austral, revista de divulgación técnica de la Sociedad Agrícola y Ganadera; Austral, órgano del Centro de Extensión Cultural de Osorno y Juventud y Excelsior, de los liceos de hombres y niñas, respectivamente.
La más rápida preparación y mejor presentación de esta clase de publicaciones se ha facilitado últimamente con el empleo de linotipias, la primera de las cuales, para talleres de obras, fue traída a Osorno por la Imprenta Cervantes, y es en la que ha sido impresa la presente obra histórica.
El deporte organizado comenzó a practicarse en Osorno sólo a comienzos del presente siglo, concretándose exclusivamente al fútbol, que ha continuado hasta ahora como el juego de carácter más popular.
El 16 de octubre de 1904 se organizó el «Osorno F. B. C.», cuyo primer Presidente fue don Anselmo García.
Cuatro años más tarde, el 1º de agosto de 1908, nació a la vida el club «Bernardo O'Higgins», presidido por don Victorio Ruiz.
Numerosas han sido las agrupaciones que se han organizado posteriormente con el objeto de practicar el fútbol y otros deportes, destacándose como las más antiguas, y que han logrado mantenerse hasta nuestros días, el Rangers, fundado el 30 de junio de 1912; el Deportivo «Arauco», el 16 de octubre de 1916, llamado antiguamente «Pontoneros»; el «Osorno Atlético», el 19 de mayo de 1919; el «Atlético Llanquihue», el 1.º de octubre de 1920; el deportivo Español, el 22 de agosto de 1931; el «Ben-Hur», el 5 de noviembre de 1931, cuya sección femenina se organizó el 21 de noviembre de 1932; y el «Deportivo Sirio», el 1.º de mayo de 1934.
Los primeros equipos futbolísticos tuvieron que contentarse con canchas improvisadas, que no fueron otras que las pampas que rodeaban a la ciudad, como la llamada de la Conrada, la de Matthei o la Angulo.
El 13 de mayo de 1913 se formó el organismo coordinador de los diferentes clubes, la Asociación de Fútbol, que tuvo como primer Presidente a don Abraham Gajardo.
Los deseos de contar con canchas adecuadas y cómodas comenzaron a materializarse en forma definitiva sólo en 1928, en que la Junta de Vecinos de la ciudad, en sesión de 2 de mayo, acordó poner a disposición de la Liga de Fútbol el terreno que, doce años atrás, había cedido a la Municipalidad don Alberto Schott, con el objeto de que en él se instalara un parque u otro lugar de esparcimiento para los habitantes de la ciudad.
Aunque el legado del señor Schott establecía que el Municipio entraría en posesión de ese predio sólo después de la muerte de su esposa, la señora renunció generosamente a ese usufructo, bajo ciertas condiciones.
En 1941 don Luis Rosas Schilling donó un retazo de terreno vecino al obsequiado por el señor Schott con el objeto de ampliar el estadio y parque proyectados allí.
Una de las personas que tomó mayor interés por la nivelación y arreglo de este predio, a fin de facilitar la delineación de las diferentes secciones y la práctica de los deportes, fue don Eduardo Burnier, que desempeñó las funciones de Tesorero de las mencionadas obras y, además, durante una de sus administraciones como Alcalde de la ciudad, autorizó la construcción de las cómodas tribunas que hoy posee, construcción que se autorizó en sesión de 6 de febrero de 1934. El señor Burnier ocupó también durante largos años el cargo de Presidente de la Liga de Fútbol.
Este deporte osornino ha producido grandes valores del fútbol nacional, como Guillermo Subiabre y Eberardo Villalobos, figuras que tuvieron actuación descollante en el campeonato mundial de Montevideo, por lo que la ciudad, representada por su Municipio, les otorgó sendas medallas de oro en agosto de 1930.
Otra de las ramas del deporte de mayor antigüedad en Osorno es el «box», ejercicio viril en que se da a conocer el temple físico de la raza.
En sus comienzos tuvo rings tan modestos y originales como las primitivas canchas de fútbol: algunas veces la pista de algún circo o el sitio vacuo situado frente a la Plaza, en la esquina que forman las calles Matta y Mackenna, donde hoy se levanta el edificio de la Sago.
Entre sus primeros cultores debemos recordar a don Roberto Mardones y a don Alfredo Duhalde Vásquez, y como primer promotor de estos espectáculos a don José Reyes.
El box osornino formó a Bernardo Torrijos, uno de los grandes campeones de su tiempo.
Como principal propulsor durante los últimos años se ha destacado don Washington Calderón.
El tenis es otra actividad deportiva de antigua data en Osorno, pues el club local fue fundado el 5 de enero de 1917.
El atletismo, cuyas actividades organizadas comenzaron en 1919, ha formado también figuras de fama nacional e internacional, como Mario Recordón Burnier, Gerda Martín y Efraín Santibáñez a los cuales la ciudad de Osorno rindió un grandioso homenaje el 19 de mayo de 1946, al obsequiar la medalla de oro de la ciudad al primero y sendas placas de plata a los otros, por su destacada actuación en el campeonato sudamericano de atletismo celebrado en Santiago a comienzos de ese año.
Uno de los más activos impulsadores del atletismo, durante los últimos tiempos, ha sido don Ernesto Hechenleitner.
El básquetboles uno de los deportes de práctica más reciente en Osorno, como en las demás ciudades del país, ya que comenzó a ser conocido más o menos en 1930, gracias al impulso y facilidades que dio para su práctica el señor don Carlos Peralta, que desempeñó el cargo de Rector del Liceo, entre los años 1929 y 1932.
Los diferentes clubes locales han instalado modestas pero cómodas canchas.
Un esfuerzo digno de mencionarse, en este sentido, es el del Deportivo Español, que levantó en 1946 un monumental gimnasio cubierto, que puso a prueba el esfuerzo de sus dirigentes, entre los cuales indispensable es mencionar a don Florencio Beltrán.
Aunque el tiro al blanco se practicó desde el siglo pasado, sólo en el presente tomó un giro netamente deportivo.
Además del club organizado en el Regimiento «Arauco», la ciudad cuenta con algunos clubes civiles, entre los cuales hay que destacar el «General Mackenna», fundado el 21 de mayo de 1922, y el «García Hurtado de Mendoza», creado el 12 de octubre de 1939.
El ciclismo también ha tenido entusiastas adeptos en la ciudad de Osorno, entre los cuales justo es destacar al pedaleo y dirigente don Luis Espinoza Vera.
En resumen, los cuarenta años de vida deportiva han sido fructíferos y eficaces cooperadores de la obra de mejoramiento físico de la raza.
En 1945, con motivo de celebrarse las bodas de plata de las Exposiciones anuales de la Sociedad Agrícola y Ganadera, el diario La Prensa, de fecha 2 de noviembre, dijo:
Esto se decía en vida del señor Buschmann.
Próxima a entrar en prensa esta obra histórica, el 2 de julio de 1947, la ciudad se impuso de la dolorosa noticia del fallecimiento de este verdadero patriarca de Osorno, y aunque nuestro propósito no ha sido el de hacer biografías aisladas de personajes de los últimos tiempos, y sólo dejar constancia de la obra realizada por ellos, en los capítulos relacionados con las diferentes actividades, no hay duda que el señor Buschmann merece ser destacado en forma especial.
Nacido en Concepción en el año 1870, llegó a Osorno en 1896, durante el período que hemos llamado El Despertar de la ciudad, e indudablemente que contribuyó poderosamente, sobre todo durante los años del presente siglo, al progreso de Osorno y de la zona en general.
A su iniciativa o cooperación se debió la organización de numerosas instituciones o empresas relacionadas con la vida agrícola, industrial, social y cultural de la ciudad.
Durante dieciocho años fue Presidente de la Sociedad Agrícola y Ganadera de Osorno, formada a iniciativa suya. El Banco Osorno y La Unión también nació gracias a la fecunda actividad del señor Buschmann.
Sería sumamente largo enumerar todas las instituciones a las cuales este hombre de empuje excepcional contribuyó a organizar o mantener, como el Cuerpo de Bomberos, los Boy-Scouts, etc.
En 1924 fue llevado al Senado de la República, y rehusó cargos ministeriales sólo por su propósito de no abandonar la atención inmediata del pueblo de todos sus afanes.
A raíz de su fallecimiento, el diario local, en un sentido editorial, estampó las siguientes líneas:
Tal es, a grandes rasgos, la personalidad de este grande hombre que dedicó cincuenta años de su hermosa vida al progreso de esta tierra.
Y llegamos al final de esta obra de recuerdos, que hemos realizado con especial cariño, ya que la tierra de Osorno atrae, tanto por su belleza material, como por el dinamismo que caracteriza a sus hijos.
Osorno será la gran ciudad del sur austral de Chile. Se cumplirá la profecía de su venerable fundador, don Ambrosio O'Higgins, cuyo nombre la ciudad hasta aquí ha olvidado, y que destacaba en sus Instrucciones al Superintendente de Osorno:
|
«Las verdaderas minas y riquezas deben buscarlas y encontrarlas en la agricultura y crianza de ganados, y con ellas serán dueños de toda la plata que S. M. envía a las islas y a Valdivia». |
Algún día veremos alzarse en Osorno siquiera una modesta pirámide que recuerde a sus fundadores y eternice en el granito los nombres de Ambrosio O'Higgins y Juan Mackenna.

Lista de los actuales pobladores de esta ciudad de
Osorno con distinción de tiempos y expediciones en que han venido y
individuos que contiene

Conducidos desde el puerto de Valparaíso
al de Valdivia en la fragata
Sta. Bárbara y bergantín
Misericordia en el mes de noviembre de
1794
| Don Juan José Moreno | |
| Doña Petronila Mardones | Hijos: |
| Micaela | |
| Rosa Alquizar | Gerónima |
| Silvestre Silva | José Soto |
| Justa Portusagasti | |
| Francisco Chena | |
| Don Bernardo Maragaño | |
| María Dolores Orellano | Asensio Romero |
| Francisco Navarrete | Gerardo Díaz |
| María Francisca | Martina Leal |
| Hijo | Hijos |
| Isidoro | Paula |
| María Ascensión | |
| Juan Angel Guajardo | |
| Isabel Sánchez | Luis Mansilla |
| Hijos | Armonia Jutaman |
| Juan de Dios | Hijos |
| Lucas | Miguel |
| Juan Angel | Andres |
| Otro Juan de Dios | María |
| Barbara | María de los Santos |
| Don Julián Guarda | Doña Teresa Molina |
| Hijo | Cipriano Blanco de Mondonedo |
| Don Bernardino | Juana Castro |
| Hijo | |
| José María González | Manuel del Carmen |
| Francisca Armonía Estrada | |
| Hijos | |
| Silverio | Antonio Medina |
| Juan Esteban | María Ruiz |
| Hijos | |
| Bernardo | Miguel |
| José | |
| Lorenzo Estrada | Martina |
| Isidro Jorquera | Feliciana Dolores |
| Prudencia Gómez |

Conducidos desde Valparaíso a Valdivia en
la fragata
Astrea, y bergantín
Limeño en 1.º de diciembre de
1795
| Don Bartolomé Sotomayor | Santiago José |
| Doña Catalina Escobar | Rufino José |
| Hijos | Mariana |
| Don Tomás | Ventura |
| Don Juan José | |
| Don Juan Bautista | |
| Don Pedro | Feliciano Figueyra |
| Don José María | María Josefa Muñoz |
| Don Blas | Hijo |
| Doña Juana de Jesús | Victorio José |
| Doña María Ventura | |
| Doña Narcisa Micaela | Bernardo Ibarra |
| Doña Manuela | Gertrudis Moya |
| Hijos | |
| Don Juan Sánchez | Nicolás |
| Doña María Asención Sotomayor | María Concepción |
| Inocencia | |
| Juan Peña | María del Tránsito |
| María Tránsito Quesada | |
| Hijos | José Zavala |
| Luis de los Santos | Rufina Romero |
| Hija | |
| Juana | José Gutiérrez |
| María Caro | |
| Lorenzo Madrid | Hijos |
| Jacinta Atenas | Martín |
| Hijos | Inocente |
| Juan | Gregorio |
| Tomas | Manuela |
| José | Bernardina |
| Juana | Ignacia |
| María Lucinda | Tomás José Joaquín |
| María Cypriana | |
| Juana María | |
| Juan José Roxas | |
| José Ibarra | Margarita González |
| Bartola Guajardo | Hijos |
| Hijos | María |
| José María | Josefa |
| Juan José | Mónica |
| María Dolores | |
| María del Carmen | José Antonio Baras |
| Francisca Tomasa | Vicensio |
| Hijos | |
| Eugenio Ibarra | Cayetano |
| Manuela Román | Santiago |
| María de la O. | |
| Juan José Loyza | María de los Santos |
| María Eulalia Garrido | María del Carmen |
| Hijos | María del Rosario |
| Juan Manuel | |
| Teresa | Manuel Arancivia |
| Eustaquia | Ana Soriano |
| Hijos | |
| Bernardo Castro | José de los Santos |
| Gregoria Gonzalez | María de la Cruz |
| Hijos | |
| Ambrosio | |
| María del Carmen | Don Pedro Almazan |
| Doña Matea Axpee | |
| José Santos Cienfuegos | Hijo |
| María del Rosario Medina | Don José Nicolas |
| Don Agustin Crespo | |
| Doña Luisa Acosta | Patricio Guzman |
| Hijo | |
| Juan de la Cuna | Lugardo Guzman |
| José Antonio Casero | |
| Rosa González | Agustín Muñoz |
| Martín Muñoz | |
| Teresa Yañez | José Moreno |
| Hijos | Manuel Silva |
| Teodoro | |
| Jose | José Narbaez |
| Valentin | |
| Juan |
| Juan José Garrido | Januario Leyba |
| Teresa Hidalgo | Carmen Peña |
| Diego Soto | José Mateo Gonzalez |
| Ignacia Mella | María Olivares |
| Hija | |
| Juan Ignacio Soto | María Dolores |
| Rosa Carcamo | |
| Hijos | Martín Nuñez |
| Nicolas | Magdalena Villegas |
| Serafin | Hijos |
| Ramon | Valeriano |
| Juan | Manuel |
| María de las Nieves | Juana |
| María Dolores | |
| Marta | Juan José Nuñez |
| Martina | María Mercedes Nuñez |
| Hija | |
| José Gregorio Soto | Pasquala |
| María Isabel Bamonde | |
| Francisco Aguilar | |
| Francisco Altamirano | Juana Carcamo |
| Francisca Soto | Hijos |
| Hijos | Bautista |
| Juan Guillermo | Vicente |
| María | Seberino |
| Nicolas | |
| Ignacia |
| Don Casimiro García | María Candelaria Yañez |
| Doña Josefa Perfecta Mansilla | |
| Hijos | Francisco Xavier Oyarzun |
| Don Miguel Elías | Gregoria Gomez |
| Don Alexo Nicanor | Hijo |
| Don Silverio | Pedro Celestino |
| Don Francisco | |
| Doña María Andrea | Francisco Gomez |
| Doña María del Trancito | |
| Juan José Villarroel | |
| Pedro José Cardenas | María Hernandez |
| María Josefa Ruiz | Hijo |
| Hija | Francisco |
| María Basilia | |
| Eligio Beserra | |
| Mariano Yañez | María Miranda |
| Juana Arteaga | Hija |
| Hijos | Margarita |
| María Encarnación | |
| María Nicolasa | Juana Cardenas |
| Hijos | |
| Nicolas Yañez | Juan Francisco |
| María de la Natividad | |
| María Lorenza Yañez | María Isidora |
| Juan José | |
| Bartolo Yañez | |
| Francisco Gallardo |
| Juan Ventura Ulloa | Lorenzo Bargas |
| Lazaro Ulloa | |
| Tomas Balderas |
| Carlos Moyano | Fermin Aranda |
| Manuela Sanchez | Antonio Solis |
| María de las Nieves Soto | |
| Ramón Florez | |
| Josefa Lisperguer | Pastor Silva |
| Hijos | Juana Madrid |
| Tres |
| Jacinto Barrientos | Juan Villegas |
| María Axeche | María Vera |
| Hijos | |
| Josefa María | Martín Cardenas |
| María Rosa | Aría Alvarado |
| María Isabel | Cayetana. Hija |
| María Lorenza | |
| Francisco Aguila | |
| Bernardo Aguero | Jacinto. Hijo |
| María Talcan | |
| Hijos | Remigio Soto |
| Francisco | María Leiva |
| Manuel | Hijos |
| María | Francisco |
| Luis | |
| Isidro Baria | Mariana |
| María Garay | Manuela |
| Francisco. Hijo | |
| Gregorio Ampuero | Antonio |
| María Guerrero | Manuel |
| Hijos | Luis |
| María Antonia | Manuela María |
| José María | María Mercedes |
| María Josefa | |
| D. Juan de Perez | |
| D. Esperanza Silva | Julian Belasquez |
| Hijos | Clara Alvarado |
| Narciso | Hijos |
| Eurelia | Faustino |
| Felipa | Manuel |
| Agregado Antonio Vargas | Mariano |
| Ipolito | |
| José Virginio Yáñez | Fernando |
| Juana Nuñez | Francisca |
| Hijos | Juan Torres |
| Ramón | Francisca Carcamo |
| Santiago | Hijos |
| Miguel | Eusebio |
| Juan Bautista | José Ignacio |
| Juana | Antonia |
| Agregado Bonzaga Ruiz | |
| Placido de la Rosa | |
| Antonia Maldonado | Domingo Rivera |
| Hijos | María Ignacia Diaz |
| María Carmela | Hijos |
| Gregoria | Leandro |
| José Camilo | Juan |
| Gregorio Casimiro Díaz | |
| José Aro | María Hernandez |
| Francisca | Hijos |
| Eusebio | |
| José Antonio Aguila | Pascual |
| Bernarda Paredes | Mariano |
| José Barrientos | Juan de Dios Gallardo |
| Mercedes Gomez | Plasida Bargas |
| Hijos | Hijos |
| Marcelo | Tomas |
| Fernando | Francisca Grabiela |
| Francisco Villarroel | Antonio |
| Gregoria Villarroel | Bartolo |
| Juan Andrés Ribera | José Liberato Vidal |
| María González | María Barrientos |
| Hijos | |
| Gilberto | José Antonio Ulloa |
| Valeriano | Juliana Bargas |
| Eleuterio | Hijo |
| Francisca | Antonio Angel |
| Alexandro Almonasi | Don Alonso Oyarsú |
| María Bargas | Doña María Mercedes Morales |
| Hijo | Hijos |
| Juan de Dios | María Antonia |
| Agregado Solano Velasquez | Miguel |
| Marcelo | |
| Don José Antonio Balderas | Vitorino |
| Doña María Barrientos | |
| Hijos | Mariano Miranda |
| Ambrosia | Josefa Miranda |
| Juana | Victorino Miranda |
| Antonio | |
| Xavier | Don Pedro Ramos |
| Doña Feliciana Oyarsú | |
| Hijo | |
| Don Xavier Oyarsu | Leonardo |
| Doña Gregoria Gomez | |
| Hijos | Marcelo Gomez |
| Pedro Celestino | Feliciana Ojeda |
| Francisco | Hijo |
| Modesto | |
| Jose Gomez | |
| Juan Remigio Mansilla | |
| Pascuala Gomez | |
| Antinia Aguila | Tomas Gomez |
| Hijo | |
| Santos | Juan Ulloa |
| María Nieves Ojeda | |
| Ignacio Gomez | Hijos |
| Baleriana Saldiviar | Lorenso |
| Hijos | Fermín |
Mariano González agregado a la familia de Santiago González que caminó por tierra.
Santiago Miranda agregado a la familia de Victorino Miranda.
Marcelino Gómez agregado de la familia de Andrés Cárdenas.
Martín Rivera su Mujer, y dos hijos.
Santiago Gonzalez, su Mujer, y dos hijos.
Juan Ignacio Villarroel, su Mujer, tres hijos y un hermano.
Andres Cardenas con su Mujer.
Narciso Navarro con su Mujer, dos hijos, y dos sobrinos.
Cipriano Macaya de la jurisdicción de Valdivia.
Manuela Soto.
Hija.
Monica
Formose de las Listas que existen en el Expediente general de la materia, y razones q he tomado de los mismos Pobladores en esta Ciudad de Osorno de que certifico.
Igno. de Andía y Varela.
(Tomado y copiado con su ortografía original, de los Documentos de la Repoblación de Osorno, Archivo Nacional de Chile).
En la ciudad de Osorno en once días del mes de marzo de mil ochocientos nueve años. Nosotros los abajo firmados, alcalde ordinario, síndico procurador, teniente de Ministro de Real Hacienda y vecinos principales, por sí, y a nombre de los demás de dicha ciudad, reunidos en la sala de Ayuntamiento con el objeto de dar un público testimonio de nuestros justos sentimientos por la separación del mando de esta Colonia y su Jurisdicción del Capitán primero del Real Cuerpo de Ingenieros, don Juan Mackenna, oficiosamente y sin ninguna solicitud por su parte, antes bien separado ya de este mando y lejos de este destino, no se puede sospechar que la lisonja o recelo hayan tenido influjo alguno en esta espontánea demostración que hacemos del alto concepto que hemos formado del indicado jefe, y de nuestros reconocimientos por el celo, desinterés y dulzura con que nos ha gobernado por más de once años; en cuyo tiempo declaramos que jamás se mezcló directa ni indirectamente en ninguna especie de comercio, ni aún de hacienda de ganados; nunca cobró derecho alguno de pasaportes, ni administración de Justicia, siendo siempre su principal objeto el componer cualesquiera disensión que acaecía, y que todos viviesen en paz y unión. Puso el mayor esmero en corregir los vicios y costumbres públicas; aumentó y disciplinó las milicias, manteniendo siempre la colonia sobre el mejor pie de defensa contra los Indios Infieles. No es menos digna de alabanza la notoria integridad y economía que observó en la inversión de los caudales públicos y del repartimiento a los colonos de tierra, ganados y herramientas. Principió y concluyó la reedificación de la ciudad, entre cuyas obras se distinguen una famosa Iglesia de 3 naves, de piedra de sillería con la Casa de Ayuntamiento y cárcel del mismo material, y demás edificios como también todos los caminos y puentes (menos el del río de las Damas) de esta jurisdicción. Reconoció, en requerimiento de tierras para la colonia, todo el distrito desde la Mar hasta la Cordillera, y estuvo al perecer en la desembocadura del Río Bueno, cuyo reconocimiento hizo con el objeto de proporcionar a la colonia el beneficio de la navegación de este río. Otros muchos y debidos elogios del citado señor Mackenna, a no temer lastimar su modestia, pero sírvale de satisfacción (la más dulce de todas para un corazón noble y generoso) que aunque es notorio que ha salido pobre de esta colonia, y sin el menor premio, ha salido acompañado de las bendiciones de los pobres, dejando penetrados de reconocimientos cuanto honrado vecino tiene Osorno y su jurisdicción. Y para que conste damos la presente que es fecha ut supra en este papel común a falta de sellado.- Santiago Montalva.- Juan José Moreno.- Domingo Pérez.- Antonio Rosas.- Jacinto Soto.- José Guzmán.
Don Alejandro Eagar, capitán de Infantería de los Regimientos de los reales ejércitos, y Gobernador Militar y Político de la Plaza de Valdivia y Jurisdicción, por Su Majestad. Certifico que el Alcalde ordinario de la colonia de Osorno, a nombre de sus vecinos, me ha remitido el antecedente documento para dirigirlo al ex-Superintendente de la indicada colonia, don Juan Mackenna, con respecto de hacer días que dicho oficial se separó de aquel destino. Y para que conste, firmo ésta en la referida Plaza, a veinte días del mes de Marzo de mil ochocientos nueve años.- Alejandro Eagar.
Señor don Juan Mackenna, Gobernador Superintendente de la ciudad y colonia de Osorno:
Los Padres Misioneros de las Reducciones pertenecientes a esta su jurisdicción, atentos a los buenos oficios que Vuestra Merced ha practicado con ellos, con sus indios, y en fin con sus respectivas misiones, damos a Vuesa Merced las más rendidas y debidas gracias. Sí, señor, los favores y beneficios que Vuestra Merced se ha dignado hacernos, son muchos y grandes, y si para no ser ingratos, vicio el más odiado de Dios, no encontramos otro recurso que empeñarnos con este Señor para que remunere a Vuestra Merced sus bondades, ¿cómo podremos recompensar a Vuestra Merced los más crecidos méritos que se ha adquirido con el Señor de los Señores, para con nuestro católico Monarca, y también para con nosotros, propendiendo Vuesa Merced incesantemente once años en orden a la extensión de nuestra santa fe católica y reducción de miles de almas al gremio de nuestra Madre la Iglesia, principales miras y deseos de nuestro Dios y de nuestros reyes?
Gloria de que también participamos nosotros sus enviados, confesando haber sido Vuestra Merced el principal influjo después de Dios para este espiritual incremento, y motivo para que nosotros como obreros que somos de la viña del Señor, hayamos trabajado, plantado y regado con más gusto y mayor consuelo, esperando ver dobladas nuestras dobles esperanzas centuplicadas con su favor, con su celo, ciencia y prudencia y, en fin, con los considerables adelantamientos de la nueva ciudad de Osorno y su colonia, objeto de la mayor atención y respeto en estos indios paganos. El Señor, pues, supremo y remunerador y provisor general, dispense a Vuestra Merced las gracias más satisfactorias, colmándole de beneficios, dirigiendo a Vuestra Merced por caminos rectos como al justo, y remunerándole con la más robusta salud, vida larga, ascensos grandes, honra, toda felicidad y, por último, premiándole con la gloria como deseamos y esperamos los que nuevamente nos despedimos de Vuestra Merced, sintiendo en el alma su ausencia, llorándola de antemano por la notabilísima falta que hace en Osorno un jefe de las prendas de Vuestra Merced, desinteresado, limosnero, prudente, sabio y, en fin, celoso: así lo sentimos, certificamos y firmamos en señal de gratitud, suplicando a Vuestra Merced se sirva no cesar de trabajar en favor de Osorno, sus misiones, sus iglesias, sus colonos y naturales, como buen padre que ha sido de esta pobre patria, fruto conquistado de estas dilatadas tierras y que ha propendido tanto para la felicidad de todos sus habitantes, con nobleza de ánimo, generosidad, desinterés, esfuerzos y escrúpulos, y sin otros objetos que el del cumplimiento exacto de la obligación y el honor, y sin otras interesantes miras que las de la caridad y justicia, virtudes que nos mueven y obligan a tomar la pluma para dar fe de lo dicho, en testimonio de nuestro cordial amor a Vuestra Merced y despedirnos más gratos, ofreciendo a Vuestra Merced sin la baja e infame nota de adulación, sinceramente estos cortos debidos reconocimientos, los que nos obligan a elevar a Dios nuestros ruegos para que remunere a Vuestra Merced tan santas obras, recompense y premie tan crecidos méritos.- Fray Francisco Hernández Calzada, misionero de San Juan de la Costa.- Fray Manuel Unzurrunzaga, misionero conversor de Culacahuín.- Fray Francisco Traus, misionero conversor de la de Osorno.- Fray Mariano Ramis, misionero conversor de la de Cuyunco. Misiones de la jurisdicción de Osorno, y Marzo ocho de mil ochocientos y nueve años.
Señor don Juan Mackenna, Gobernador Superintendente de la ciudad y colonia de Osorno:
Acabo de recibir la que con fecha de 8 del corriente acompaño a Vuestra Merced de los Reverendos Padres Conversores de las tres Misiones de Culacahuín, Cuyunco y la costa de San Juan, que han estado a su inmediata protección y auxilio en la jurisdicción de Osorno. Con singular gusto he visto su contenido, pues como hijos de obediencia me lo encargan, con el deseo de dar una aprobada señal, sino con la extensión correspondiente, a lo menos con la que pueden, de su gratitud y reconocimiento de los beneficios que han recibido de Vuestra Merced en orden a sus personas, a sus Misiones y a sus indios. Es constante el respeto con que ha mirado su carácter sacerdotal haciendo que, tanto españoles como indios, lo reconozcan y reprendiendo con una severidad persuasiva y propia de su prudente y cristiano celo a cuantos se han querido desviar de la moderación que respectivamente les correspondía guardar con los misioneros. Ha sido también patente a todos el cuidado y actividad con que Vuestra Merced ha atendido al reparo y fábrica de dichas misiones, no perdonando diligencias que fuesen conducentes para que, sin faltar a la obligación de la economía de los gastos, tan encargada por los tribunales de Real Audiencia, se atendiese al reparo necesario y proporcionada comodidad de los edificios para el Ministerio, no perdiendo las personas diligencias de ver por sí mismo a ocasiones el estado en que corrían las obras. En el establecimiento de la nueva misión de San Juan de la Costa es indecible cuántas diligencias practicó y cuántos galopes dio antes y después de su fundación, para ir a proporcionar que tanto en lo material de su situación y fábrica, como en lo formal de sus indios, quedase en un pie estable y ventajoso. Y no hay duda que a la actividad de su celo de vuestra Merced y oportunos auxilios, se debe que sea ésta una de las Misiones más adelantadas que otras de muchos años de fundación, lográndose en ella copiosos frutos, correspondiente a los piadosos fines de nuestros católicos monarcas. Los indios de toda aquella jurisdicción han tenido en Vuestra Merced un padre, un juez, un tutor y defensor. Todos estos oficios ha practicado con ellos según lo pedía o permitía la ocasión, dirigiéndose en todo a desempeñar los deberes que para con Dios y con el Rey tenía contraído con su empleo. De aquí ha resultado el adelantamiento respectivo de aquellas Misiones, mientras han recibido sus auxilios y han estado en su dilatado y laborioso Gobierno bajo su protección y cuidado; testigo de todo fui cuando de misionero en Culacahuín tuve la felicidad de estar viviendo seguro de lograr, como logré en aquel destino, todos los auxilios necesarios a la Misión, entonces tan reciente, que era provisional su fábrica, y sus indios pedían por su naturaleza más atención y cuidado y dieron y han dado bastante materia para ejercitar y acreditar el celo, prudencia y discreción de Vuestra Merced en su Gobierno. Yo mismo experimenté cómo empleaba Vuestra Merced sus talentos y sacrificaba su propia comodidad y descanso para atender a cada uno de los puntos de sus obligaciones como si fuese aquel solo, desempeñándolos igualmente todos: no le impedía el continuo cuidado de la repoblación de Osorno, y de la fábrica bien ordenada de los edificios de aquella nueva colonia en que con tanto esmero ha trabajado para dejarla en aquel buen estado que permite su situación y sus materiales, para atender a la felicidad y buen gobierno político de sus pobladores, pacificación de los naturales, civilización en lo posible de éstos y reducción a abrazar el catolicismo, obligándolos con prudente celo a que compliesen con las obligaciones que con él contraen respecto de ambas Majestades. Todo esto y mucho más que experimenté yo, omito, por no mortificar su modestia, que jamás se han engreído en sí mismo, ni en sus buenas prendas naturales y adquiridas, y sólo las ha reconocido para emplearlas todas en honor de Dios, servicio del Rey, y bien de todos los que han estado a su cargo con el mayor desinterés y agradable ingenuidad: esto mismo, digo, me han comunicado siempre que se ha ofrecido la ocasión los Padres Misioneros en el tiempo que he estado de Viceprefecto con el cargo de estas misiones, y esto mismo oía decir al muy Reverendo Padre ex-Prefecto Fray Francisco Javier de Alday, siempre que se hablaba de V. M.: así juzgo que a título de agradecidos no han hecho más que lo que deben los citados Padres Misioneros en manifestarlo del modo que se expresan en la que a V. M. de su parte le remito, y si mi dicho o el de los Padres fuese en algún tiempo útil, estaría y estoy pronto a certificarlo, y en tal circunstancia lo certifico en la forma y con la verdad que puedo y debo en obsequio de ésta y de su mérito. Y si tuviese algún valimiento le recomendaría para sus mayores ascensos como tan acreedor a ellos; pero ya que no puedo esto, o no se me presenta aquélla, reciba V. M. mis buenos deseos y el de todos mis compañeros, con quienes ruego a Dios prospere su viaje, proporcione y adelante sus ascensos y conserve su importante vida con salud muchos años.
De V. M. afectísimo capellán.- Fray Francisco Galáez, Vice-Prefecto y encargado de estas misiones.- Valdivia y Marzo diecinueve de mil ochocientos nueve.
(Mayúsculas, propietarios; minúsculas, subrogantes).
| 1846-1851 | JUAN ANTONIO GARCÍA |
| 1852-1857 | FRANCISCO MONTECINOS |
| 1858 | RAMÓN ALDUNATE |
| 1859 | RAMÓN ALDUNATE |
| 1860 | RAMÓN ALDUNATE |
| 1861 | RAMÓN ALDUNATE |
| 1862 | RAMÓN ALDUNATE |
| Francisco Montecinos | |
| 1863 | RAMÓN ALDUNATE |
| 1864 | RAMÓN ALDUNATE |
| José Vicente Durán | |
| ADOLFO DE LA CRUZ | |
| 1865 | ADOLFO DE LA CRUZ |
| Francisco Montecinos | |
| 1866 | ADOLFO DE LA CRUZ |
| Francisco Geisse | |
| 1867 | ADOLFO DE LA CRUZ |
| 1868 | ADOLFO DE LA CRUZ |
| 1869 | ADOLFO DE LA CRUZ |
| Francisco Geisse | |
| 1870 | ADOLFO DE LA CRUZ |
| Saturnino Barril | |
| CARLOS GMO. FUCHSLOCHER | |
| KAUFMANN | |
| 1871 | CARLOS GMO. FUCHSLOCHER |
| Saturnino Barril | |
| Ramón Galo García | |
| 1872 | CARLOS GMO. FUCHSLOCHER |
| Saturnino Barril | |
| Eduardo Geisse | |
| 1873 | CARLOS GMO. FUCHSLOCHER |
| Saturnino Barril | |
| Juan Miguel Rosas | |
| José Vicente Durán | |
| 1874 | CARLOS GMO. FUCHSLOCHER |
| Saturnino Barril | |
| 1875 | CARLOS GMO. FUCHSLOCHER |
| 1876 | CARLOS GMO. FUCHSLOCHER |
| Juan Miguel Rosas | |
| 1877 | CARLOS GMO. FUCHSLOCHER |
| Juan Miguel Rosas | |
| 1878 | CARLOS GMO. FUCHSLOCHER |
| Gustavo Fuchslocher | |
| 1879 | CARLOS GMO. FUCHSLOCHER |
| 1880 | CARLOS GMO. FUCHSLOCHER |
| Gustavo Fuchslocher | |
| 1881 | CARLOS GMO. FUCHSLOCHER |
| Gustavo Fuchslocher | |
| 1882 | CARLOS GMO. FUCHSLOCHER |
| 1883 | CARLOS GMO. FUCHSLOCHER |
| Fernando Matthei | |
| Samuel Burgos | |
| 1884 | CARLOS GMO. FUCHSLOCHER |
| Fernando Matthei | |
| 1885 | CARLOS GMO. FUCHSLOCHER |
| Gustavo Fuchslocher | |
| 1886 | CARLOS GMO. FUCHSLOCHER |
| Gustavo Fuchslocher | |
| 1887 | CARLOS GMO. FUCHSLOCHER |
| Gustavo Fuchslocher | |
| León Henríquez | |
| 1888 | CARLOS GMO. FUCHSLOCHER |
| Manuel Molina | |
| 1889 | CARLOS GMO. FUCHSLOCHER |
| Manuel Molina | |
| AGUSTÍN NEBEL | |
| 1890 | AGUSTÍN NEBEL |
| 1891 | AGUSTÍN NEBEL |
| Hermógenes Rosas | |
| FRANCISCO VIAL VARGAS | |
| 1892 | FRANCISCO VIAL VARGAS |
| Federico Schenke | |
| Vicente Vásquez | |
| 1893 | FRANCISCO VIAL VARGAS |
| Carlos Gmo. Fuchslocher | |
| RAFAEL B. PIZARRO | |
| 1894 | RAFAEL B. PIZARRO |
| 1895 | RAFAEL B. PIZARRO |
| Columbano Recabarren | |
| 1896 | COLUMBANO RECABARREN |
| SANTIAGO LARRAÍN PÉREZ | |
| José Ambrosio Burgos | |
| MAXIMILIANO MOREL | |
| 1897 | MAXIMILIANO MOREL |
| ALFREDO LEIGH BUNSTER | |
| 1898 | ALFREDO LEIGH BUNSTER |
| Demetrio Bañados | |
| Carlos Gmo. Fuchslocher | |
| 1899 | ALFREDO LEIGH BUNSTER |
| Luis Alberto Moyano | |
| 1900 | ISMAEL RODRÍGUEZ |
| Capitán Domingo Pulido | |
| 1901 | CLETO DEL CANTO |
| Darío Cavada | |
| Luis A. Moyano | |
| JUAN ALBERTO CAVADA | |
| 1902 | JUAN ALBERTO CAVADA |
| José Vicente Barrientos | |
| 1903 | JUAN ALBERTO CAVADA |
| José Vicente Barrientos | |
| 1904 | JUAN ALBERTO CAVADA |
| José Vicente Barrientos | |
| 1905 | Miguel Squella |
| MIGUEL SQUELLA | |
| Pablo Montalva | |
| Carlos Mohr | |
| 1906 | MIGUEL SQUELLA |
| José Gregorio Villarreal | |
| Samuel Burgos | |
| Filadelfo Salazar | |
| FILADELFO SALAZAR | |
| Carlos Gmo. Fuchslocher Barruel | |
| JOSÉ VICENTE BARRIENTOS | |
| Federico Eggers | |
| 1907 | DANIEL CERDA |
| Eduardo Méndez | |
| Luis Cerda Sepúlveda | |
| 1908 | DANIEL CERDA |
| Luis Cerda Sepúlveda | |
| LUCAS GRENDI CASANUEVA | |
| Eudoro Robles | |
| 1909 | LUCAS GRENDI CASANUEVA |
| Pedro Lorca | |
| FELIX OVALLE VICUÑA | |
| Alfredo Vásquez Guarda | |
| 1910 | FÉLIX OVALLE VICUÑA |
| 1911 | FÉLIX OVALLE VICUÑA |
| Pedro Lorca | |
| 1912 | FÉLIX OVALLE VICUÑA |
| Miguel Luis Rocuant | |
| Pedro Lorca | |
| Ernesto Piwonka | |
| GUILLERMO AVILA MONEY | |
| 1913 | GUILLERMO AVILA MONEY |
| Miguel Rosas | |
| 1914 | GUILLERMO AVILA MONEY |
| Félix Pinto Ovalle | |
| Alfredo Vásquez Guarda | |
| 1915 | GUILLERMO AVILA MONEY |
| Ismael Barrientos | |
| Rodrigo Figueroa | |
| Carlos Gmo. Fuchslocher | |
| Alfredo Vásquez Guarda | |
| Julio Wevar | |
| 1916 | GUILLERMO AVILA MONEY |
| VIRGILIO OPAZO | |
| Carlos Gmo. Fuchslocher | |
| BELISARIO GARCÍA | |
| 1917 | BELISARIO GARCÍA |
| Alfredo Vásquez Guarda | |
| 1918 | BELISARIO GARCÍA |
| Carlos Gmo. Fuchslocher | |
| 1919 | BELISARIO GARCÍA |
| Arturo Montecinos | |
| ARTURO MONTECINOS ROSAS | |
| 1920 | ARTURO MONTECINOS ROSAS |
| Pedro Adams | |
| 1921 | LUCIANO ROSSELOT |
| Pedro Adams | |
| 1922 | LUCIANO ROSSELOT |
| 1923 | LUCIANO ROSSELOT |
| 1924 | LUCIANO ROSSELOT |
| Mayor Luis Martínez | |
| RAFAEL VALDÉS VALENZUELA | |
| 1925 | RAFAEL VALDÉS VALENZUELA |
| LUCIANO ROSSELOT | |
| Pedro Adams | |
| 1926 | LUCIANO ROSSELOT |
| 1927 | LUCIANO ROSSELOT |
| 1928 | LUCIANO ROSSELOT |
| FRANCISCO LOPETEGUI | |
| 1929 | FRANCISCO LOPETEGUI |
| 1930 | FRANCISCO LOPETEGUI |
| 1931 | FRANCISCO LOPETEGUI |
| JUAN GMO. CARMONA GUZMÁN | |
| 1932 | JUAN GMO. CARMONA GUZMÁN |
| ROBERTO PARRAGUEZ | |
| FRANCISCO LOPETEGUI | |
| ROBERTO PARRAGUEZ HUERTA | |
| 1933 | ROBERTO PARRAGUEZ HUERTA |
| 1934 | ROBERTO PARRAGUEZ HUERTA |
| EDMUNDO NEVES SILVA | |
| 1935 | EDMUNDO NEVES SILVA |
| 1936 | EDMUNDO NEVES SILVA |
| Julio Salas | |
| 1937 | EDMUNDO NEVES SILVA |
| Julio Salas | |
| MANUEL NIETO C. | |
| 1938 | MANUEL NIETO C. |
| Alfonso Blaña | |
| 1939 | MANUEL NIETO C. |
| SENEN MONARES BELTRÁN | |
| 1940 | Ley N.º: 6505, de 19 de enero, crea Provincia de Osorno. |
| SENEN MONARES BELTRÁN | |
| Julio Salas | |
| Ricardo Fuchslocher | |
| Alberto Moyano Fuchslocher | |
| Óscar Hott Prüssing | |
| 1941 | SENEN MONARES BELTRÁN |
| Óscar Hott Prüssing | |
| Alberto Moyano Fuchslocher | |
| RICARDO SCHENKE SMITH | |
| José María Sotomayor | |
| Polón E. Romo Acosta | |
| 1942 | RICARDO SCHENKE SMITH |
| Alberto Moyano Fuchslocher | |
| Polón E. Romo Acosta | |
| Comandante Manuel Contreras | |
| 1943 | RICARDO SCHENKE SMITH |
| Comandante Manuel Contreras | |
| Alberto Moyano Fuchslocher | |
| 1944 | RICARDO SCHENKE SMITH |
| Comandante Manuel Contreras | |
| Comandante Simetrio San Román | |
| 1945 | RICARDO SCHENKE SMITH |
| Máximo Villegas del Pino | |
| Comandante Humberto Sepúlveda | |
| Francisco Hechenleitner | |
| Francisco Hechenleitner | |
| 1946 | RICARDO SCHENKE SMITH |
| Mayor Carlos Contador | |
| Arnoldo Keim Viertel | |
| ARNOLDO KEIM VIERTEL |

Nómina de regidores que han
desempeñado las funciones de 1.er alcalde o
posteriormente a las de alcalde
(Se anota el año en que iniciaron sus funciones).
| 1861 | Francisco Montecinos |
| 1864 | Francisco Montecinos |
| 1867 | Francisco Geisse |
| 1870 | Saturnino Barril |
| 1873 | Saturnino Barril |
| 1877 | Saturnino Barril |
| 1879 | Saturnino Barril |
| 1882 | Samuel Burgos |
| 1885 | Gustavo Fuchslocher |
| 1888 | Wenceslao Ramos (Falleció el 14 de agosto). |
| Fernando Matthei | |
| 1891 | Comisión de Alcaldes: |
| Hermógenes Rosas (Gobernador interino) | |
| Fernando Matthei | |
| Guillermo Schenke | |
| 1894 | Fernando Matthei |
| Germán Bueno | |
| 1897 | José Ambrosio Burgos |
| 1900 | José Domingo Negrón |
| 1903 | José Domingo Negrón |
| 1906 | José Domingo Negrón |
| 1909 | José Domingo Negrón |
| 1912 | José Domingo Negrón (Renunció el 1.º de agosto de 1913). |
| Federico Hott Schencke | |
| 1915 | Federico Hott Schencke |
| 1918 | Federico Hott Schencke |
| 1921 | Federico Hott Schencke |
| 1924 | Federico Hott Schencke |
| 1927 | Junta de Vecinos Vice-Presidente Ibáñez |
| Federico Hott Schencke | |
| 1928 | Arturo Bertín |
| 1931 | Junta de Vecinos Vice-Presidente Trucco |
| Eduardo Burnier | |
| 1933 | Junta de Vecinos Presidente Alessandri |
| Eduardo Burnier | |
| 1935 | Federico Matthei |
| 1938 | Rafael Sáez |
| 1941 | Andrés Rosas Vargas |
| 1944 | Andrés Rosas Vargas |
LA COMUNA DE RAHUE funcionó desde 1921 a 1927, durante todo ese tiempo desempeñó las funciones de Alcalde don Lupercio Martínez.
Archivo Nacional.- Manuscritos originales de la Repoblación de Osorno (5 volúmenes).
Amunátegui Solar, Domingo.- Recuerdos del Instituto Nacional.
Amunátegui Solar, Domingo.- La sociedad de Santiago en el siglo XVII.
Anrique y Silva.- Bibliografía Histórica.
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