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Ya esta fecha nos comienza a dar una cronología segura. Habiendo atravesado los teochichimecas las montañas del Valle en el año 1350, después de haber pasado por los lugares aquí citados, se asentaron en la sierra de Tepeticpac, propia para sus costumbres trogloditas, en el año cinco tecpatl 1380.
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«Mitzmani», manuscrito de Panes. R.
93
«Tlecoyoly Yacao», manuscrito citado. R.
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Este es un dato muy importante, porque nos muestra que esos primeros habitantes de Tlaxcala habían seguido su vida troglodita. Encerrados en las asperezas de sus sierras, se habían sustraído a toda influencia de las culturas nonoalca y tolteca; así más bien que ulmecas como los considera el autor, debieron ser otomíes. Autoriza esta presunción la gran cantidad de otomíes que aún en tiempos posteriores había en el territorio de Tlaxcala. Aparecen sobre todo, en los extremos del señorío tlaxcalteca, como en Tecoac, cual si hubiesen sido empujados hasta allí por los invasores; y en el espacio que separaba a Tlaxcala del señorío de Texcoco, estaba precisamente la gran región otomí, y su principal ciudad Otompan.
95
«Tonactic», manuscrito citado. R.
96
«Otlatla», manuscrito citado. R.
97
Pucani-Ocelotl, en el manuscrito de Panes. Ambas lecturas son viciosas. R.
98
«sierras»; manuscrito de Panes. R.
99
«se derivó o formó el nombre». R.
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Los teochichimecas, como pueblos que habían peregrinado con las otras tribus, habían recibido en parte la lengua nahua; pero siempre la hablaron incorrectamente, aun después de que estuvieran en contacto continuo con los mexicas y los texcocanos; y así fue preciso a los gramáticos escribir reglas especiales para la inteligencia de los provincialismos de Tlaxcala. Los Sres. Gerste y Troncoso tienen una de estas obras. Natural fue por lo mismo que corrompieran los primeros nombres nahuas que conocieron: ya hemos visto que de Yaomaxtli hicieron Camaxtli. El nombre del lugar aquí citado, se llamaba Texcalla, que significa despeñadero; y lo corrompieron en Tlaxcala. Oportuno por lo tanto es advertir, aunque el jeroglífico de este nombre, el cual representa dos manos haciendo una tortilla tlaxcalli, es solamente un signo fonético, y de ninguna manera etimológico ni representativo.