451
Este combate, que debió tener lugar en noviembre o diciembre de 1567, ha sido prolijamente contado por Góngora Marmolejo en el cap. 59 de su historia. Mariño de Lobera y los otros cronistas no hacen la menor referencia a que Ruiz de Gamboa hubiese desempeñado el cargo de General en los primeros tiempos del gobierno de la Real Audiencia, ni ganase en este tiempo batalla alguna. Sin embargo, la relación de Góngora Marmolejo, casi siempre rigurosamente puntual y exacta, está en este punto confirmada por un documento de indisputable autoridad. El mismo Ruiz de Gamboa, en la carta inédita a Felipe II que hemos citado, le dice lo que sigue: «Por la llegada de la Audiencia, se rebelaron de nuevo los naturales, a cuyo alzamiento me mandaron fuese yo a poner remedio, y así desbaraté ciertos fuertes y vine a allanar los naturales. Y puesto en este término, proveyeron los oidores nuevo General».
452
Góngora Marmolejo, cap. 60. Este cronista ha consagrado tres capítulos, 59, 60 y 61, a referir los sucesos ocurridos bajo el gobierno de la Real Audiencia, a que Mariño de Lobera destina los capítulos 28 y 29 del libro II. Los incidentes contados por ambos cronistas, aunque diversos entre sí, son todos de escasa importancia, y revelan el poco provecho que se sacó de este ensayo de guerra defensiva.
453
El nombramiento de Bravo de Saravia está inserto en el acta del cabildo de Santiago de 16 de agosto de 1568, y ha sido publicado por Don Miguel L. Amunátegui en La cuestión de límites entre Chile i la República Arjentina, tomo II, cap. 2, p. 43.
La historia da ordinariamente a este Gobernador el tratamiento de don, título de nobleza y de dignidad que se ha generalizado y hecho vulgar más tarde, pero que sólo usaban pocas personas en el siglo XVI, como ha podido verse en las páginas anteriores. El Rey en su nombramiento, los otros documentos contemporáneos, y el mayor número de los antiguos cronistas de Chile y del Perú lo nombran simplemente Melchor Bravo de Saravia.
454
En carta de De la Gasca al Consejo de Indias de 2 de mayo de 1549, le dice que la nueva audiencia de Lima se había instalado el 29 de abril con sólo dos oidores, por no haber llegado todavía los otros dos. Uno de aquéllos era el doctor Bravo de Saravia que, según la misma carta, arribó al Callao el 17 de abril de ese año.
455
Seguramente llegó también en esta ocasión el doctor Diego Núñez de Peralta, que venía a ocupar la plaza de oidor de la Real Audiencia vacante por muerte del licenciado Serra.
456
Acuerdo de 5 de agosto de 1568.
457
Góngora Marmolejo, cap. 62. Esta pintoresca descripción podría ser completada con algunos otros accidentes que constan del acta de recibimiento en el Cabildo de 16 de agosto de 1568.
458
Este hecho consignado por Góngora Marmolejo, cap. 63, está también referido por Bravo de Saravia en su primera carta al Rey, inédita hasta ahora, escrita en Talcamávida el 26 de diciembre de 1568. El Gobernador no da cuenta allí de la condición exigida por los encomenderos al ofrecer este donativo.
459
Mariño de Lobera, lib. II, cap. 30.
460
Carta citada de Bravo de Saravia a Felipe II, de 26 de diciembre de 1568.